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[Pasado] Un glorioso día de pesca - Versión para impresión

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[Pasado] Un glorioso día de pesca - Kovashi Shimatsu - 11-08-2023

Las vueltas que daba la vida, de verdad que uno era una hoja mecida por el viento más de lo que se pensaba, alguien como Kovashi que jamás pensó que terminaría perdido por el mundo sin un objetivo claro, era el ejemplo perfecto de que una mala decisión te puede truncar el destino. ¿Cómo había pasado de ser el hijo de una familia importante a un ... Pescador? sí, pescador.

Lanzó la caña, no sin antes enganchar el anzuelo, que esta vez sería un gusano marrón con extremidades casi prehistóricas. Le atravesó la cabeza y la cola, después lo lanzó. Kovashi hacía dos semanas que se había enrolado en un barco pesquero, trabajaba para Cargo, el jefe de una red de pescadores que circulaba por el East blue o eso decía el. En esta época de su vida Kovashi solía vestir algo diferente al resto de pescadores, con holgadas prendas, siempre en chanclas, petacas por ahí divididas en el cuerpo, se podía ver una en la cintura, otra en el tobillo, en el interior de la camisa con estampados rosas. Lo cierto es que el hijo de puta iba llamativo, cómo no.
—  Hoy hace buena mar —  Susurró el peli blanco escupiendo una bocanada de aire mientras cerraba los ojos.
—  Ya lo creo hijo, pero buena mar no siempre es dinero. —  Cargo no era un tipo muy positivo, pero era rematadamente buena persona y eso es algo que Kovashi era imposible de negar.
—  Hace ya como ... Un mes que estoy trabajando para ti. —  Le miró. Se miraron —  No es por meterte presión, viejo, pero no he visto un puñetero duro — 
— ¡Cobrarás cuando pesques algo! —  Cuando se enfadaba se le erizaban los pelos, ¿eso era normal? daba igual. El Shimatsu se comenzó a reír de sobre manera. - ¿Si me tirase al agua ahora y no respirara, cuanto tardaría en ahogarme? -  Sus pensamientos le consumían, daba igual, tenía que pasar de ellos, Cargo no se merecía eso, no merecía la versión real de Kovashi, casi nadie la merece.

Un fuerte movimiento que proviene de la caña estira el sedal. — ¡El dacrón! —  Era la única palabra sobre la pesca que había memorizado, tal fue el caso que Cargo olvidó la sorpresa de que por fin había pescado algo y se quedó mirando hacia kovashi sonriendo. Estaba orgulloso de haberle podido enseñar algo. — ¡Oh si pequeño, tú eres mi dinero! —  Agarró fuerte la caña, se levantó. Estaba sentado en el puerto, fuera del barco, el pesquero estaba atracado, cuando pasaban días en una isla Kovashi aprovechaba para intentar pescar, pero claro, no solía conseguirlo. 

Hoy era un día grande, joder.


RE: [Pasado] Un glorioso día de pesca - Derya Tyhr - 12-08-2023

Aquella noche había dormido en el mar. Era algo que hacía cuando no quería que las migrañas le arruinasen la noche o cuando se encontraba excesivamente cansada. Nada reponía tanto sus energías como dormir en pleno océano. Lo malo es que le hacía madrugar mucho, pues los rayos de sol atravesaban con fuerza la superficie y la luz y su brillo la desvelaban enseguida. Por suerte, los mares del east blue son bastante pacíficos, sino sus despertares podían llegar a ser bastante menos armoniosos. Aunque siempre era una ventaja el hecho de tener una cama disponible esté en la isla que esté, al fin y al cabo, todas tienen playa.

Se desperezó estirando sus extremidades. Los dedos, los brazos, las piernas y la espalda, notó como todos sus músculos se ponían a tono: estaba con las baterías recargadas, preparada para comenzar el día. Se dedicó a nadar un rato, podía desyunar alguna alga de por ahí, sin embargo, no le parecieron demasiado apetecibles, no estaban lo suficientemente verdes, así que le dio mal rollo y decidió ascender un poco, acercarse a la superficie.

Echó un vistazo, afilando sus ojos para intentar ver a más distancia. Podía ver tierra, señal de que la marea tampoco la había alejado demasiado. Estaba lista para nadar hasta allí y salir un rato, entonces le pasó algo que nunca antes había presenciado. Pudo ver lo que antes, al estar más lejos, no había podido divisar: un sedal. Estaba hundido en el agua, con su cebo puesto, esperando a que algún pobre pez picase. Enseguida se paró, no sabía que esa zona era frecuentada por pescadores, sino se habría ido a dormir al otro extremo de la isla con tal de evitar ver lo que estaba a punto de suceder: lo inevitable. Un pescadito, claramente con pocas neuronas, mordió el anzuelo con fuerza, clavándoselo en toda la boca.

Derya actuó al instante, casi como un acto reflejo y agarró el hilo del anzuelo con una mano y la boca del pez con la otra. Pensó que iba a poder sacarselo rápido, que tampoco sería tan difícil, sin embargo se equivocaba de sobremanera. El metal estaba tan hundido y el pez se revolvía tanto entre sus dedos que no podía hacer nada, eso sin mencionar que los pescadores se habían percatado de todo aquel movimiento y también empezaron a hacer lo propio, dificultando aún más la tarea de Derya. Maldijo para sus adentros como una loca, ojalá pudiese hacer que el pez se estuviera quieto. Desgraciadamente, no podía comunicarse con ellos, y se resbaló de entre sus dedos en un abrir y cerrar de ojos. El pescadito desapareció, de repente había sido arrastrado hacia arriba. Derya sintió como la empatía se apoderaba de ella y empezaba a sentir un profundo sentimiento de tristeza e injusticia.

No podía guardarselo. Salió a la superficie como una bala y se dirigió al barco. Pudo ver a dos personas a bordo, dos hombres que habían triunfado. Entonces se vino abajo. Realmente esos hombres no le habían hecho nada a ella personalmente, realmente Derya no tenía un motivo justificado para intentar prohibirles hacer nada, todo el mundo pescaba, en todas las putas islas del mundo había pescadores, ¿realmente iba ella a cambiar eso? Con casi toda la certeza, no. Así que ahí se quedo, con la cabeza fuera del agua, a la vista de todo el mundo, mirando con una cara claramente triste como la vida del pez se había acabado.

Hoy estaba siendo una mierda de día.



RE: [Pasado] Un glorioso día de pesca - Kovashi Shimatsu - 12-08-2023

El pez salió del agua, Kovashi en un acto reflejo inmediato fue a sujetarlo con la mano, consiguiéndolo y demostrando unos reflejos felinos. Cargo se sobresaltó, pues Kovashi soltó la caña de la emoción y esta se hundió rápidamente en el agua. Pasó de la alegría al enfado de nuevo. — Abuelo tú nunca estás contento de verdad, ¿estás viendo bien? lo tengo, he pescado uno sin ayuda, sabía que esto se me daba bien ... — Se encontraba de pie, al borde del muelle, con un pez en la mano que daba sus últimos coletazos de vida a no ser que alguien hiciese algo. Kovashi, que esbozaba una sonrisa de oreja a oreja, terminó por contemplar algo justo en frente. Parecía estar flotando. —  Cargo, ¿en el East blue hay monstruos marinos? —  No le quitaba ojo.
—  Que condenada tontería dices —  Amarraba un cordón de tres vueltas al pesquero, ni siquiera estaba mirando. — Los monstruos marinos solo aparecen en alta mar y en el East blue es muy difícil divisarlos, por suerte para gente como nosotros — ¿Entonces? — ¿Y qué es eso? —  Le señaló con la mano con la que sujetaba el pescado, el animal hizo de apuntado.

Ya no le aguantaban las fuerzas como antes a Cargo, tener a Kovashi en su barco le limaba aún más las reservas, era como un niño en ocasiones, no era fácil manejar a tantos hombres a su cargo ... El buen anciano caminó hasta el Shimatsu, colocándole una mano sobre la cadera, pues es hasta donde le llegaba la mano. Su cara cambió de tono e incluso de color.

— Eso es ... Es un gyojin —  Terminó por decir en absoluto silencio. — ¡Si señor, es nuestro día de suerte! — Las cejas de Kovashi alzaron el vuelo, sorprendido. —  ¿Suerte? — 
—  Niño, ¿tú sabes lo que valen estos peces? Hay personas enfermas que serían capaz de dar un riñon por uno vivito como ese. Recoge lo que tengas que recoger, salimos en su caza —  Fue tan directo que el peli blanco no supo qué decir, tan solo se quedó mirando al ... ¿Pez? Por los rasgos se parecía a una mujer, puede que fuera hembra. También se la veía triste y estaba mirando justo la mano de Kovashi.

Hubo un momento extraño. Kovashi soltó al pez, dejando que este cayera al agua y se fuera volando hacia las profundidades.

Después comenzó a trabajar.


RE: [Pasado] Un glorioso día de pesca - Derya Tyhr - 12-08-2023

El amargo sabor de la derrota inundaba su lengua, sus ojos no se apartaban del pez que se revolvía entre las manos de aquel hombre, pensando en la vida que se había arrebatado injustamente. No obstante, sus oídos no pudieron obviar las cosas que aquel anciano decía. Se había arriesgado demasiado y de forma inconsciente acercándose a ese barco pesquero, y es que cualquier gyojin conoce los peligros que pueden suponer los pescadores para los de su raza. Pero los ojos de Derya estaban ensimismados con aquel pez, aunque no solo eso. Por unos momentos, su mirada se clavó en los ojos de aquel hombre al mismo tiempo que él la miró a ella. En aquel breve instante pudo notar la curiosidad de él, parecía ligeramente dubitativo, algo turbado. Entonces soltó al pez de entre sus manos, haciendo que cayera directamente al agua. Los orbes verdes de Derya se abrieron como platos, tremendamente sorprendida ante lo que acababa de presenciar.

Pero no podía quedarse dormida en los laureles. Enseguida, aquel pescador se levantó y acudió a la llamada del más viejo. Estaban poniendo el barco a punto para salir detrás de ella. La mujer aceptó el reto. "Qué insensatos, ¿no saben la ventaja que tenemos bajo el agua?", y a la vez que el barco se ponía en marcha, Derya se hundió en el agua y comenzó a nadar rápidamente, alejándose de ellos. Aun así, no estaba nadando a su máxima potencia, le apetecía ver un poco qué es lo que sabían hacer.

Nadaba cerca de la superficie, así la aleta de tiburón que tenía en la espalda asomaba por encima del agua, al igual que la parte superior de su cola. Giraba la cabeza hacia atrás de vez en cuando, tanteando la distancia que les separaba. Entonces sonrió. Con un gran impulso, saltó del agua como si de un delfín se tratase, dejándose ver completamente. La joven parecía divertirse con aquella pequeña persecución, esperando a ver cuál sería la respuesta de ellos.


RE: [Pasado] Un glorioso día de pesca - Kovashi Shimatsu - 12-08-2023

Fue solo un instante, pero hubo algo mágico ahí, ¿no? lo había sentido. De todos modos tampoco podía darle demasiadas vueltas, Cargo era implacable cuando se le metía una cosa en la cabeza y Kovashi tan solo era su acompañante. El anciano hombre cargó lo necesario, enlistó la vela que servía para dar un up de potencia y se colocó a los mandos de el pequeño pesquero. Kovashi subió, todavía extrañado por las cosas que estaban pasando. No era la primera gyojin que veía en su vida, ni de cerca, pero aquella cara de pena le había llegado ciertamente al alma o cuanto menos cerca se quedó. Su otra extrañeza fue la reacción de Cargo, tan directa, tan de cazador, la de alguien que no ha tenido contacto con otro tipo de razas, que ve la economía en la trata. Toda su imagen se desacía a una velocidad apabullante.

Kovashi recogió su katana que era el único utensilio que tenía, más allá de su petaca que siempre portaba encima. Daría un sorbo al licor mientras saltaba, colocándose justo en lo que sería la proa del barquito. Dieron un empujón, sacando el pesquero de un tirón, Cargo no era cualquiera, hablamos de cincuenta años de experiencia en el mar.

—  ¡Mira como salta! —  Vociferó el Shimatsu, mirando hacia Cargo. El rostro de su jefe era terriblemente oscuro
—  No te enfoques en la belleza de sus movimientos ni de su rareza —  Anunciaría, nuevamente, llevando a la sorpresa. Así que él no era ciego, estaba viendo la belleza de un ser vivo en su naturaleza, moviéndose a velocidades de vértigo, bailando con el mar. ¿Era una lucha? Cargo estaba en una lucha interior entre el hombre que adora el océano, su profesión y los misterios que esconde y el trabajador que tiene que sacar a su familia adelante.

Kovashi reflexionó. El aire le daba en la cara, volviendo locos sus pelos que siempre lucían perfectamente peinados hacia atrás en forma de tupé. Su camisa hondeaba cuál bandera, dejando al descubierto su pecho y abdomen. Le encantaba sentir el aire. Le encantaba estar viviendo aventuras de ese tipo. Le encantaba entender los dilemas de los demás, como en este caso el de Cargo.
—  ¡No te duermas, hijo! —  Vociferó. — ¡La tenemos cerca, prepara el arpón! —  ¿cómo? le estaba pidiendo a Kovashi que fuera el quién diera el golpe de gracia. Nuestro querido sujetó el arma, que estaba justo a su lado, la miró.

La volvió a mirar. El arma cayó por la borda.
—  ¡Niño, pero qué haces! —  Una gran vena verdosa le recorría por el cuello al anciano.
— ¡Lo siento! —  Levantó una mano. — Se me ha resbalado, vamos a tener que hacerlo a la antigua usanza —  La intriga por poder darle caza, pero sin matarla, poder observarla de cerca ... Era tan tentador. Kovashi caminaría con intención hasta un baúl, de él sacó una gran cuerda de más de diez metros y ató esta a un poste del barco, después hizo lo suyo con su cintura. Se quitó las zapatillas de un golpecito.

—  Recuérdame como un tío guapo, que siempre paga sus deudas —  Saltó al mar
—  ¡NOOOO! —  Se escuchó a la lejanía ya.

Estaba muy fresca el agua, contra más se alejaba uno de la orilla, el frío era más intenso, como un primitivo grito interior que te dice "no es tu lugar". Puede que Kovashi estuviera loco. Se sumergió dos metros y se quedó suspendido en ese lugar, mirando a la gyojin y lo que tenía el mismo alrededor.


RE: [Pasado] Un glorioso día de pesca - Derya Tyhr - 12-08-2023

Aquella persecución le estaba pareciendo tan divertida, en parte, porque era consciente de su propia superioridad, tanto en velocidad como en fuerza. Por su mente pasaron historias de épocas antiguas, esas leyendas que se contaban los marinos sobre sirenas que embaucaban a los hombres y los arrojaban al mar. Seguramente solo se trataba de gyojins, que, como ella, se aprovechaban del desconocimiento del contrario para echarse unas risas, y durante un tiempo funcionó, pues los hombres siempre se mostraron cautos hacia aquella mitológica figura. Aunque hoy en día ya no era así, pues prácticamente todo el mundo conocía aquella raza, aun así, aún quedaba ese extraño misticismo.

Podía oír todo lo que decía, al fin y al cabo estaban chillando, y su cuerpo estaba muy cerca de la superficie. Escuchó la palabra arpón y supo que era momento de concentrarse, aceleró un poco su nado. Estaba casi segura de que podría esquivarlo, aún así sus ojos miraban hacia atrás por voluntad propia, un acto de supervivencia, intentando estar lo más preparada posible. Entonces vio como aquel armatoste de acero se hundía en el agua como un peso muerto, clavándose en el fondo marino.

La curiosidad la carcomió y decidió asomar los ojos por encima de la superficie. ¿Qué estaba haciendo aquel hombre? Primero el pez, ahora el arpón. Sentía como su corazón iba a mil por hora, entre la adrenalina del momento y la emoción de ese último acto casi poético, por un momento pensó que el pecho le explotaría. El hombre saltó al agua de cabeza, la sorpresa de Derya era tal que reaccionó por puro instinto, acercándose rápidamente a él. No tardó ni tres segundos en llegar a su ubicación. Le analizó con la mirada. Parecía tan... inofensivo, debajo del agua. Todos los humanos lo eran, lo que en parte le resultaba encantador.

Volvió a suceder, ese momento mágico y extraño. Ella nadaba cerca de él, sin miedo, dejándose ver y viceversa. La mirada de aquel hombre, con esos ojos azules como el mismo mar parecían irradiar la misma curiosidad que ella sentía. Entonces fue consciente de que el tiempo estaba pasando, de que los humanos, al contrario que ella, no podían respirar bajo el agua. A ver, él podía salir a la superficie cuando quisiera, sin embargo, a Derya no le hacía gracia tener cerca a ese barco, era como si un depredador te mirase desde las alturas. Así que dejándose llevar por sus deseos más egoístas, rompió la cuerda que sujetaba a aquel hombre con el barco de un mordisco, y rápidamente le agarró de ambas manos y salió nadando donde aquel pescador no pudiese encontrarles.

Quería estar a solas con él, ¿eso podía considerarse un secuestro? A Derya ni se le pasó por la mente. Le llevó hasta un claro cercano, lo más rápido que pudo para que no se le acabara el aire a su acompañante. Le sacó hasta la superficie y entonces ambos pudieron observar con claridad el lugar donde estaban. Era una especie de cueva submarina, únicamente accesible por aquel tunel que habían atravesado, sin embargo, no estaba a oscuras, pues justo arriba de ellos había una pequeña abertura circular por la que se colaban como podían los rayos del sol. Era un lugar precioso que Derya había encontrado el otro día, y el primer sitio en el que pensó ir cuando le arrastró con ella. Se quedó mirandole muy de cerca, con sus cuerpos casi pegados debajo del agua. Se sentía como si hubiese encontrado a un extraño espécimen, un humano único. El corazón le iba tan rápido que le daba incluso vergüenza, así que no se atrevió a decir ni una palabra, por si por desgracia, arruinaba aquel momento tan especial.



RE: [Pasado] Un glorioso día de pesca - Kovashi Shimatsu - 12-08-2023

Se sentía genial, el agua estaba helada, pero Kovashi se encontraba contento. Bajo el agua todo era diferente, le hubiera encantado ser un gyojin para poder absorber experiencias bajo el océano como podía hacerlo esa raza. Le parecía una ventaja otorgada por la naturaleza, perseguida por aquellos que no eran capaces de apreciarla, tenerla o conseguirla de algún modo. Ojos abiertos, peces moviéndose alrededor de su cuerpo, pequeños, del tamaño de un ratón. Husmeaban a su alrededor -¿Me están saludando?- Que egocéntrico era pensar algo así, por qué iban a tomarse el tiempo de saludar a un humano o más aún, ¿eran capaces de reconocer algo? ¿de saludar? Kovashi tenía entendido que los peces no poseían la cualidad de la racionalidad, eran incapaces de entender qué hacían o si tenían un motivo, era simplemente instinto natural.

Pudo identificar a un pequeño pez con un hilo de sangre en su rostro que seguía a los demás como en una procesión religiosa. Kovashi alargó el brazo intentando tocarlo, pero entonces todos salieron espantados hacia el lado contrario. - ¿Que me está pasando? Como si nunca hubiera visto un maldito pez ... Últimamente me siento extraño, más reflexivo ... No sé a qué se puede deber- Sus pensamientos ocupaban todo el aspecto de atención hasta qué. Sí, hasta que apareció ella. Kovashi abrió bien los ojos, su azul claro iluminaba un camino que comenzaría a caminar no muy tarde. Intentó esbozar una sonrisa, perdiendo parte del aire que aguantaba en su boca. La gyojin se movía cerca hasta que su mano entró en contacto con la del Shimatsu. este no puso impedimento alguno, es más, alargó su diestra.

Un acelerón dejó rápidamente atrás el barco de Cargo. El pobre hombre gritaba desesperado al contemplar desde la superficie un cohete en dirección contraria a su barco. Kovashi miró atrás, inconscientemente sabía que esa sería la última vez que vería a Cargo.

Su viaje era muy móvil, apenas y pudo ver pasar algún coral, varios tiburones, poco más, se movían a una velocidad descomunal. Cuando por fin pudieron sacar la cabeza del agua, el rostro de Kovashi era un poema intentando respirar de manera desesperada. —  Ufff ... Eso ha estado cerca —  Agitó su cabello, intentando que los pelos no se metieran de por medio. Ella estaba cerca. —  Vaya, eres guapa —  Directo, como siempre.


RE: [Pasado] Un glorioso día de pesca - Derya Tyhr - 12-08-2023

Rápidamente, en aquella cueva subterránea se creó un ambiente muy especial. La escasa iluminación chocaba contra el agua y reflejaba sobre las paredes y sobre ellos mismos una luz azulada única. Él fue el primero en hablar, se sacudió los cabellos plateados y la miró con aquellos ojos azules: su color favorito. Las palabras de aquel hombre, tan cerca de ella, provocaron lo esperado. Sus mejillas se sonrojaron notablemente, realmente fue aumentando y el rubor cubrió todo su rostro. No sabía qué decir. El coqueteo era algo que se le daba fatal, en seguida se volvía tímida haciendo que todo su carácter se viniera abajo. Se la veía claramente nerviosa. Y es que Derya, en el sentido romántico, era como una adolescente. Nunca había experimentado el amor. Entonces esas palabras tan directas, tan aparentemente sinceras, atravesaron su pecho e inundaron su corazón.

Tampoco es que se hubiese enamorado ya, tan rápido, pero Derya en el fondo era una romántica... Lo típico cuando nunca has tenido nada, que lo idealizas al extremo. Aquello para ella estaba siendo tan especial que estaba empezando a entender de qué hablaban los poemas de amor. - Gracias... - Consiguió decir, muy bajito, con una voz muy dulce. Le costaba aceptar cumplidos sobre su físico, pues era tan diferente al resto del mundo... obviamente no desde donde ella venía, pero desde que salió de su hogar, siempre había sido mirada con recelo. Le costaba creer que alguien pudiera ver belleza en ella, con aquellas aletas en lugar de orejas, esas rayas por todos lados, esos dientes... Pero no quería estropear la atmósfera lograda, no con sus inseguridades y miedos. Así que agradeció el cumplido, con el rubor todavía asomando.

Era curioso, ahora que le tenía tan cerca era cuando se había fijado en la cantidad de cicatrices que tenía en la cara. Realmente se trataba de una persona que en un primer momento, más que enamorarte de ella, te debería dar miedo. Sin embargo, Derya le conoció por sus acciones, no por su aspecto. Sabía que podía tener el aspecto más aterrador del mundo, que eso no le importaría, porque era buena persona. - ¿Por qué no has intentado matarme? - Ahora ya hablaba un poco más alto. Realmente tenía mucha curiosidad, aunque a la vez le daba vergüenza y miedo decir las palabras equivocadas y arruinar ese bonito momento. No sabía por qué, pero le daba sensación de fragilidad, de que con cualquier mínimo gesto fuera de lugar, la magia se rompería. O quizás es que se estaba preocupando demasiado por preservar un bonito recuerdo romántico en su vida sin que fuese un desastre.



RE: [Pasado] Un glorioso día de pesca - Kovashi Shimatsu - 13-08-2023

De cerca era más guapa que de lejos, hay que decirlo e incluso tenía el cabello rubio, lo que me daría un vuelco el corazón de no ser porque ya había identificado que no era natural. Solo faltaba eso.
— A diferencia de Cargo, yo me he criado con muchos tipos de razas en mi isla natal —  Dije mientras le sujetaba la mano con la mía. Fui nadando poco a poco hacia una pequeña orilla que había dentro de la cueva. Al poner el primer pie sobre la arena pude notar el terrible frío, claro, ahí el sol no daba en todas partes, entonces las zonas que no portaban la suerte, se congelaban de frío. Me senté, colocando un brazo sobre mi rodilla derecha y continué hablando. —  No lo culpes, es un hombre mayor, la pesca es su motor de vida y los gyojins en esta parte del mundo sois un bien muy preciado —  No podía dejar de inspeccionarla. Tenía el pelo rubio, el color de la piel rosado con tonos más intensos de forma atigrado, una especie de bañador azul y los ojos verdes, era un rocío de colores.

— Pero dime tú, qué hace una bonita gyojin por el viejo East blue —  Solía tomar decisiones directas y seguras, más si tenía que ver una mujer de por medio. Le aparté el pelo de la cara para colocárselo tras la oreja. Ella parecía ser muy inexperta, pero joder, yo era todo lo contrario. - ¿Cómo sería follarse a un pescado? ¿eso está bien? - todo lo que podía pensar era en mantener relaciones sexuales con ella, me generaba mucha curiosidad y ese pelo, ese pelo era un problema. Vale, no era natural, pero le quedaba bien , ¿no? Todas las mujeres con un buen rubio mejoraban de sobre manera. —  También es raro veros en solitario, todos los que he conocido iban como en manada, pero tú estás solita ... —  La miré buscando intimidarla, ponerla nerviosa. Me generaba tanta curiosidad, quería seguir explorando.

Jamás pensé que el día podía girar en esta dirección. Era una época muy feliz de mi vida, tenía que vivirla con intensidad.


RE: [Pasado] Un glorioso día de pesca - Derya Tyhr - 13-08-2023

Por unos segundos parecía que el ambiente se estaba relajando, entonces tuvo que cogerla de la mano. De nuevo se le subieron los colores. En momentos como esos se arrepentía de ser tan inocente, y sobre todo de que fuera tan evidente para todo el mundo. Había mencionado su isla natal, ¿cuál sería? Observó cómo se acercó a la orilla y salió del agua. Claro, para ella era muy cómodo hablar desde ahí, pero no había caído en que para él seguramente no era tan fácil. Además que no quería imaginarse el frío que debería estar sintiendo. Se sintió mal, igual si no le hubiese llevado allí, si estuvieran en otro lugar... No quería que estuviera incómodo. Su mente divagó brevemente sobre qué podría hacer ella para que entrase en calor, pero a no ser que de repente los gyojins desarrollaran poderes de fuego, no podía hacer nada.

La mujer asintió, era consciente de lo valiosos que eran los de su especie, un dato que la perturbaba y le daban escalofríos. ¿Cómo podía ser que la vida costase dinero? Por un momento recordó su época esclavizada. Pero sacudió la cabeza. No era el momento, no era el lugar para recordar cosas tan tristes. - Lo entiendo. - Le respondió, con la mirada algo cabizbaja. El mundo era realmente un lugar muy hostil.

Volvió a llamarla bonita, pero no solo eso, sino que apartó un mechón rubio de su pelo para colocarlo detrás de lo que eran sus orejas. Su rostro se inclinó instintivamente sobre su mano, haciendo que ésta reposara sobre su mejilla. Tal era su calor corporal, que le dio la sensación de que en cualquier momento el agua a su alrededor comenzaría a entrar en estado de ebullición. Sus miradas eran tan penetrantes, tan inquisitivas, se sentía indefensa, completamente a su merced. En su interior, sabía que si él le decía “ven”, ella iría, y eso le daba un poco de rabia. ¿Cuándo había permitido que nadie tuviese tanto control sobre ella? Pero había algo, único y tremendamente atractivo. Era como una sensación de peligro, la idea de que estás dejándote llevar demasiado, haciendo algo que no deberías, pero que te encanta a la vez. Dios, nunca se había sentido así. Si tuviese vello corporal, se le habrían erizado, tendría toda la piel de gallina.

Se acercó más a él, empezando a salir del agua y entrar en la orilla. - Bueno... Ya salí una vez acompañada... De isla Gyojin, me refiero. Pero no salió bien. - Hizo una pequeña pausa donde se mordió los labios, claramente nerviosa. - Si estoy sola, puedo hacer lo que quiera. - Concluyó. Era mejor no dar demasiados detalles, entrar en ese tema ahora no es lo que buscaba en absoluto. No dejaba de mirarle. Era precioso.