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[Presente absoluto] Todo esto ̶e̶r̶a̶ es campo - Versión para impresión

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[Presente absoluto] Todo esto ̶e̶r̶a̶ es campo - Viktor - 16-09-2024

12:07 p.m. 48 de otoño. Año 13
Costa de Chisi, Corriente Daiya

Los días habían pasado como centellas.
El viaje desde Báltigo nos había proporcionado un plus de motivación a toda la tripulación que era fácilmente reconocible en todos los miembros. El sol, que cada vez lucía con menos fuerza conforme pasaban los días, estaba justo en lo más alto del cielo. Nuestras sombras apenas formaban un ridículo círculo bajo nuestros pies. Intentando matar el tiempo hasta que comiéramos o llegáramos a tierra, estaba practicando en cubierta con mis espadas. Era una vieja costumbre que Vinro me inculcó. El ajetreo del barco con el oleaje proporcionaba un extra de complejidad al ejercicio que permitía trabajar el equilibrio y la propiocepción. Había dibujado en el suelo de cubierta diversos círculos pegados unos a otros, formando una cruz grande. Durante la práctica oscilaba haciendo girar mis armas a mi alrededor mientras me desplazaba de manera constante de una punta a otra de la cruz, dibujando líneas rectas, diagonales y curvas entre los puntos marcados para así simular situaciones de combate. Había logrado hacer de la kata una meditación en movimiento, una manera de concentrarme en todo y en nada. Perfecto cuando había que ordenar pensamientos.

Llevaba todos los días del viaje pensando en ello. El jefe fue bastante acertado. Necesitábamos un mejor barco y necesitaba tener ciertas condiciones para ser apto. Por suerte nuestro jefe y navegante era un experto planeando este tipo de detalles y yo me limitaba a asentir y confiar. Desde Toko jamás nos falló al timón y si decía que era necesario, es que lo era. Pero es cierto que un barco así costaba dinero y aunque no íbamos mal, hacía falta más. Mucho más.

Finalicé la práctica cuando el barco parecía estabilizarse. No debía faltar mucho para comer, pero, por las palabras del jefe, tampoco debíamos estar lejos de tierra. Decidí pasarme por la cocina en busca de Chloe, que seguramente estuviera preparando algo. Si era así, quizá pudiera pillar algo antes de sentarnos a la mesa. Si no, cualquier cosa me haría el apaño hasta la hora de comer. — ¿Dónde están los nuevos? — susurré mirando en derredor, buscando a Carmilla y Shoto.

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RE: [Presente absoluto] Todo esto ̶e̶r̶a̶ es campo - Carmilla Von Nackt - 16-09-2024

No debía de quedarles mucho para llegar a su nuevo destino. Hacía unos días que habían dejado atrás Báltigo y el viaje, por lo general, había transcurrido con bastante calma. Los días habían sido maravillosos, con un sol de otoño que le había permitido tomar el sol sin achicharrarse ni sudar de una forma horrible y con una brisa fresca que le acompañaba en las mañanas como aquella, las que pasaba en su camarote dedicándose a una de las cosas que más le gustaba: pintar. Y además en bragas. Si bien no había podido traer consigo todos los materiales que le hubiese gustado, al menos tenía lo básico para salir del paso. En cuanto llegasen a un sitio civilizado compraría un buen caballete y más variedad de colores y pinceles. Aquel día se había decantado por un paisaje, una ciudad costera con edificios blancos y azules y un mar resplandeciente. Carmilla era una persona excéntrica, pero en los momentos en los que se concentraba en plasmar lo que veía en su mente se la veía muy serena. Además, poder hacerlo con la ropa justa la hacía sentirse libre.

— Et voilá! — Exclamó dando unas últimas pinceladas a uno de los pequeños edificios de su cuadro. No siempre imaginaba paisajes, también disfrutaba creando obras abstractas o haciendo retratos, todo dependía de la inspiración del momento.

No era consciente del tiempo que llevaba allí metida, pero quizás iba siendo el momento de salir en busca del resto. Disfrutaba de su tiempo en soledad, pero prefería mil veces más estar acompañada de aquel interesante grupo. Aunque fuese trabajo, la relación que tenían sus compañeros iba un paso más allá y ella nunca había tenido algo así, su vida siempre había sido solitaria.

Abandonó el camarote después de ponerse algo de ropa y se dirigió hacia la cubierta, donde siempre solía haber alguien asegurándose de que todo estaba en orden allí arriba. Nada. No había ni un alma. El mar estaba en calma, así que supuso que el resto habrían seguido con sus cosas en otro lado. BRRRBRRRRGBRBG. Se puso una mano en la barriga, que rugía como si llevase días sin comer. ¿Qué hora era? Se había despertado tarde y como no quería perder la inspiración mañanera, se había olvidado por completo de desayunar algo. Se dirigió hacia la cocina y allí se encontró a Viktor y a Chloe quien, casi seguro, andaba preparando algo para todos. Ella era la que se encargaba de la comida y, la verdad, Carmilla estaba encantada. A ella se le daba fatal cocinar.

— Buenos...¿días? No sé qué hora es jiajiajia — Dijo con una risita despreocupada mientras entraba en la estancia y se sentaba en una de las sillas, apoyando el codo en la mesa y la barbilla en la palma de su mano — Estás haciendo la comida ¿a que si? — Le preguntó a Chloe mientras echaba un vistazo en su dirección, intentando averiguar el plato del día.




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RE: [Presente absoluto] Todo esto ̶e̶r̶a̶ es campo - Chloe Dendro - 17-09-2024

Siempre era igual, después de la primera semana de viaje marítimo los días empezaban a alargarse, y alargarse, cosa irónica pues cuanto más nos adentramos en el otoño más cortas se volvían los días, al tener menos horas de Sol en el cielo. Era agradable contar con la compañía de una mujer en el barco, para variar, una compañera con la que tomar el sol en la mañana y que, además, resultó ser más divertida de lo que parecía. El día que hacíamos 16 jornadas de viaje empezó como cualquier otro para mi, me desperté, desayuné, oteé el horizonte con la esperanza de ver el más mínimo indicio de civilización y al no ver nada bajé a cubierta, triste, derrotada por lo monótono que se empezaba a hacer el viaje, me alegraba dejar la isla de Báltigo, pero era mejor que nada.

Según el mediodía iba acercándose fui a mi camarote a cambiarme, me quité el bikini morado con el que había estado tomando el sol y me atavié con el mono verde que una vez mi uniforme del gremio, era lo que usaba para cocinar por varios motivos; primero, si me saltaba aceite o comida caliente no me caería en el cuerpo, porque el mono lo cubría todo, a excepción de la cabeza, manos y pies, segundo, me daba igual que se manchase, y tercero, si Lustig se acercaba a mendigar comida sus babas no tocarían mi piel, me daban escalofríos solo de pensar en la posibilidad de que el perro feo de Sohem me chupase o babease una pierna.

Como los días de frío eran cada vez más frecuentes por la época del año decidí hacer un plato que, personalmente, disfrutaba mucho de comer en esas circunstancias. Consistía en un plato de carne con verduras sobre una base de puré de patatas, estas últimas estaban en un cazo con agua hirviendo, preparándose para convertirse en puré. Por otro lado tenía una olla con varias verduras que ya había cortado, cebolla, pimiento y zanahoria, concretamente, igualmente en agua pero sin calor, y la estrella del plato, la carne, la estaba dorando en una sartén que tenía un poco de aceite y vino para darle tanto más sabor como color a la protagonista de la comida, además de un tímido trago que dí antes de que nadie me viera. Cuando la carne ya estaba dorada por los dos lados la retiré de la sartén, y esta de la cocina, añadiendo la carne a las verduras a remojo y encendiendo la cocina a máxima potencia mientras tapaba la olla para que se hiciera la magia. Justo cuando tapé la olla llegó Viktor, al que había estado ojeando antes mientras bailaba con la espada en cubierta, preguntó por los nuevos, pero, con honestidad — No tengo ni idea. — sabía que Carmilla no había salido de su camarote, porque la habría visto tomando el sol, pero no sabía si Shoto o Sohem lo habían hecho y simplemente no habían coincidido. Poco tiempo después, como si fuera una invocación apareció la otra peliblanca del barco, deseando los buenos días, seguramente sin saber que estaban más cerca de la tarde que del día, tomó asiento y como una niña pequeña me preguntó si estaba haciendo la comida. — Si, una de las comidas que más me gusta cuando llega el frío, ¿Quieres ayudarme? — hacer el puré sobre el que iría la carne no era díficil, pero si laborioso, y, honestamente, me daba pereza, si podía conseguir que lo hiciera Carmilla sería un poco más feliz.

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RE: [Presente absoluto] Todo esto ̶e̶r̶a̶ es campo - Shoto Data - 17-09-2024

Llevábamos días viajando, para mí esto era una novedad, ya que por primera vez no era un barco mercante y tenía un "camarote" propio, aun así el barco se nos quedaba algo pequeño con las personas que estábamos abordo. A pesar de que el resto de compañeros parecían aburrirse tras todo este tiempo navegando por aquellas aguas en busca de una nueva isla, yo vivía en pura fantasía, la vida rutinaria. Varios días aprendiendo con Sohem y Viktor sobre que hacer y que no hacer en el barco, como limpiar toda la cubierta, el mantenimiento mínimo para que no nos hundiéramos, la recogida y despliegue de las velas en las tempestades. Vamos, lo que venía ser un curso intensivo de como sobrevivir en el barco.

Mi día había empezado antes que el resto de mis compañeros, me levante de la cama y me puse una vestimenta acorde a los días de otoño, desempolve la bata gabardina oscura para no pasar frío. Me puse unos pantalones cargo oscuros y unas botas marrones con suela firme. Tras ello fui a la cocina y preparé algo de café para todos. Me senté en uno de los taburetes para desayunar tranquilamente, pero duró poco tiempo, ya que Lustig apareció como un rayo en la cocina al escucharme comer, como sabía que no iba a parar de molestarme cogí una de las barras duras que sobraron del día anterior y le hice que me acompañará hacia la cubierta, una vez allí le lance aquella "piedra" hacia la zona más lejana de la proa para que estuviera allí entretenido y volví a mis menesteres matutinos.

 A lo largo de la mañana vi a todos menos a Sohem y antes de que Carmi y Chloe tomaran el sol, cogí un cuaderno, un bolígrafo y mis gafas de laboratorio que me las puse sobre mi frente y volví a cubierta, gracias a mis alas subí de un impulso al mástil donde se encontraba un pequeño hueco para otear el horizonte. El caso es que no subí para otear, sino que necesitaba un sitio lejos del ruido y murmulló para abstraerme en mis desarrollos.

Llevaba varias horas perdido, en buscar algo, una idea que pudiera valerme para cuando llegáramos a tierra firme, pero llevaba todo el viaje sin inspiración, así que nada simplemente me asomé y pude ver a Viktor que iba en dirección a la cocina, me fije que había dibujado unos círculos perfectos en forma de cruz, supongo que estaría entrenando con sus espadas. Así que con las mismas que subí, bajé, planeando con mis alas y cayendo sobre mis dos pies. Tras eso entré en la cocina abriendo la puerta de la misma con mi siniestra y allí estaban los tres. - Holaaaaa!!!! - Huele de maravilla, Chloe. - Dije con un tono totalmente alegre, pero mis tripas empezaron a resonar por toda la sala, así que puse mi zurda sobre mi estómago haciendo movimientos rotatorios sobre el mismo. - Jeje.. Tengo un poco de hambre.

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RE: [Presente absoluto] Todo esto ̶e̶r̶a̶ es campo - Sohem - 20-09-2024

Habiendo trazado el curso y navegando aguas tranquilas podía estar relajado en el transcurso final de nuestra odisea hacia la siguiente isla. El Log Pose indicaba una ruta y yo me limitaba a orientar el timón en esa dirección, viendo como las olas hacían crash y los vientos soplaban fium, solía levantar el casco ligeramente para liberar mi mandíbula y poder escupir hacia arriba, y ver qué dirección tomaba el esputo, y así terminar de orientarme algo mejor. Además tenía el componente de diversión añadido de ver si la saliva caía en alguien que iba por la cubierta o no.

Pero hacía varias horas que no tenía que dedicarme a ello y estaba sentado junto al mascarón de proa del barco, observando el artilugio que había ganado en Skypiea. Aquella caracola extraña de color anaranjado que, en palabras de mis benefactores, serviría para potenciar mis propias capacidades. Estaba en completa quietud y tranquilidad, con el sonido de las olas del mar y sabiendo que Lustig deambulaba por las galerías inferiores del barco, seguramente limpiándolo de algún roedor más. Me gustaba la función que cumplía, era útil, y todo lo que reflejaba utilidad - y más si era para mi propio beneficio - tenía mi aprobación. El resto de la 'tripulación' - si es que ahora se los podía llamar así - estaban a saber donde. Y es que quizá era demasiado ambicioso llamar tripulación a un bohemio que recita poesía y vaga musitando cosas, a una cuarentona que guisa purés, una exhibicionista abstraída por su arte y que cualquier día pintaría un cuadro con su cuerpo desnudo, y un veinteañero con cero experiencia en cualquier sector práctico más allá de lacarse el pelo con forma de hortaliza. Suspiré. Por suerte el bohemio podía defenderse por si sólo...

Tenía que encontrar utilidades para ellos, cuanto antes, ya que no podía tener tres Chloes en el barco haciendo papeles. Ya tenía una Chloe. Ella hacía papeles y cocinaba. ¿Qué harían Camomila y Botox? ¿Qué sabrían hacer? Aparte de pintar y preguntar, claro. Chasqueé la lengua y negué con la cabeza mientras daba un par de golpes con el nudillo a la caracola. Suponía que si habría una base podría ponerlos a regirla y pasarme informes... y era un comienzo, vaya. Fuera como fuese tenía que tener conversaciones con ambos para poder dictaminar mejor su utilidad, pues aunque no tenían pinta de combatientes, Viktor tampoco la tenía de alguien heterosexual y parecía que sí lo era.

Click. Pulsé la punta de la caracola y noté como una ligera sensación familiar abrazaba mi cuerpo. Hacía mucho que no notaba esa diferencia de temperatura si no era intencional. ¿Era calor? ¿Aquella caracola emitía calor si la pulsaba?. Volví a hacer click, pero en esta - decepcionante - ocasión, no surgió nada más — Oe oe... me cagüen todo lo que he estudiao... — musité en voz baja y agité la caracola con fuerza un par de veces mientras daba click varias veces más, sin volver a sentir nada, y fruto de la frustración empezaba a elevar mi temperatura poco a poco, y pensando que estaba rota, clavaba el dedo en la punta de la caracola para apretarlo con más fuerza — ¡Funciona puta basura! — dije en algo más de voz alta, pero aun furioso por la caracola y al ver que el único calor que había ahí era el mío, la lancé contra el suelo y dejé de emitir el mismo — ¡Tus muertos! — blasfemé — Esta mierda es de un sólo uso — dilucidé mientras daba un ligero pisotón con intención de partir la caracola aplicando presión, pero en este proceso hice de nuevo click en la caracola y noté el calor salir de nuevo — Pero qué cojones... — musité de nuevo mientras me acuclillaba y miraba la caracola de cerca.

Todo parecía indicar a que había descubierto el gran misterio. Si hacía click, liberaba un calor ya almacenado. Si mantenía pulsado el click ya sin calor almacenado mientras yo emitía calor, este lo absorbía y podría usarlo más adelante. ¡Si que era un invento útil las conchas de los retrasados de las nubes! — ¡Wryyy ha ha ha ha! — reí alzándome y sosteniendo la caracola con la mano — ¡Esto es bueno! — y la miré girándola en mi mano — ¡Muy bueno! — sonreí empezando a acumular calor en mi cuerpo caminando hacia la parte más cercana a la proa posible, apenas unos pocos pasos más — Vamos a probarte bien... — dije con una cara endiablada que nadie pudo ver, y entonces liberé todo el calor acumulado que tenía.

— ¡¡ HEAT BEAT !! —
Grité con todas mis fuerzas mientras apretaba el click de la caracola y una explosión de calor salía despedida de mi y derribaba algunos objetos ligeros y pequeños en la proximidad, sacudía las velas y chamuscaba algunos cabos, emitiendo una onda expansiva en las olas cercanas en el mar haciendo que esta burbujeara ligeramente por el cambio de temperatura. Los daños al barco - y a los demás - en esa explosión de cuarenta metros no me importaban. Si este cacharro funcionaba como parecía, esto iba a ser muy divertido de usar en el futuro.

— ¡¡ WRYYY HA HA HA HA !! —





Técnica



RE: [Presente absoluto] Todo esto ̶e̶r̶a̶ es campo - Chloe Dendro - 22-09-2024

Antes de que Carmilla pudiera responderme Shoto irrumpió en la habitación, saludando de forma muy enérgica a los presentes, — Buenos días para ti también. — intenté responder con una sonrisa, pero el rugir de su estómago me cortó la frase y también borró de mi rostro la sonrisa, — Que vulgar… — pensé, pero no llegué a decirlo en pos de mantener un buen ambiente. El hecho de que Shoto hubiera llegado me dio una idea, sería más fácil convencerle a él que a Carmilla de trabajar, no tenía duda, así que cambié mi objetivo, me acerqué a las patatas e hice al joven un gesto para que se acercase, — Si que huele bien, ¿Quieres ayudarme a terminar la comida? Realmente lo único que queda es preparar un puré de patatas que va acompañar a lo que hay aquí dentro. — señalé la olla y con la mano derecha hice movimientos que enviarían el olor que de ella salía hacia el rostro del birkaniano. Aún quedaban al menos dos horas para que la carne y las verduras estuvieran tan tiernas como a mí me gustaba, pero no teníamos una manera de calentar más rápido la comida…. O si.

Mientras trataba de obnubilar a Shoto con el olor de la comida una ola de calor llegó sin previo aviso, con tanta potencia que hizo que el fuego que mantenía caliente la olla parpadease a punto de extinguirse, sofocado por una temperatura mayor. Por instinto cerré los ojos, protegiéndolos con los párpados del infernal calor que imaginaba de dónde podía venir, pero, ¿Para qué está el jefe haciendo eso? Si no tenía más cuidado podía llegar a destrozar el barco, o incendiarlo, y estando en medio del mar no parecía un movimiento inteligente. Intenté moverme y ponerme tras de Viktor para usarlo de escudo, aunque no fue demasiado efectivo, para cuando llegué a su lado podía notar como la oleada de calor que había emitido Sohem había quemado mi piel, incluso bajo el mono uniforme que me cubría casi la totalidad del cuerpo, — ¿Qué acaba de pasar? — pregunté directamente a Viktor, él era el más cercano y tal vez supiera el motivo de este inesperado ataque. Mi voz temblaba, intentaba dejar dentro de mí los gritos de dolor, — ¿Tenemos botiquines? Vamos a necesitarlos… — mientras desabrochaba un poco del mono para poder mirar su interior, efectivamente mi cuerpo tenía bastantes quemaduras, incluso en las manos tenía, y supuse que mi cara no habría sido una excepción, pero prefería no pensar en eso.

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RE: [Presente absoluto] Todo esto ̶e̶r̶a̶ es campo - Shoto Data - 22-09-2024

El aroma en aquella cocina era asombroso, de hecho Chloe con toda su buena fe me invitó a acercarme a la cocina mientras señalaba la olla del estofado de carne, al acercarme me fijé en como movía su mano por encima de la olla mientras respiraba todo aquel humillo contundente y reconfortante. - Pufff como huele. - Al acercarme a la olla pude observar como el estofado estaba ya integrado con su propio jugó y caldo. Sabía que a eso le quedaba algo más de tiempo, ya que aún tenía que reducir. Pero como me moría de hambre, era necesario comer algo de esa carne, aunque no estuviera aún en su punto perfecto. - Mmmm ¿Puedo probar?. - Preguntaba a Chloe mientras cogía con mi siniestra una de las cucharas de madera que había utilizado para remover el guiso. - Simplemente, es mera curiosidad científica, es por si necesita más sal o menos sal. - Pero seguro que está riquísimo. - Tras probar un cacho minúsculo de carne y algo del caldo, mi cara transmitió felicidad máxima, mientras tanto Chloe me estaba intentando decir que si la ayudaba con un puré de patata. - ¡Si claro como no!!

Mi felicidad justo cambio cuando una fuerte ola de calor invadió la sala. Venía detrás de mí por la puerta que había dejado atrás unos instantes anteriores. De repente sentí un dolor enorme en mis alas y toda mi espalda, como si me hubieran arrojado aceite hirviendo. No sé qué estaba pasando, solo sé que en el instante siguiente estaba tumbado boca abajo y no podía apenas moverme. - ¿Esa ola de calor que ha sido...? - Revise a mi alrededor sin mover mucho el cuello, ya que los dolores eran inhumanos, lo único que podía ver con mis ojos era la despensa y como Chloe no estaba. - ¿Chloe? - ¿Carmi? - ¿Vik?.... - Acto seguido miré con el rabillo del ojo mi espalda y solo veía mi espalda roja, totalmente quemada y con sangre, mis alas negras y casi sin plumas... Tras ver aquello mi cabeza inmediatamente viajo a los recuerdos de Ballywood, aún me perseguían aquellos gritos y llantos de todas aquellas personas que clamaban por su vida tras la explosión de Erika. - ¡AYUDA!!!!!!!! - Exclamé en alto, buscando cualquier tipo de ayuda. - Unos segundos después y volviendo un poco a un estado de semi-consciencia, escuche como Chloe preguntaba si había botiquines. - No tengo nada.... Buscad toallas, vendas lo que sea necesitamos que estén frías... - Mientras intentaba tornarme boca arriba sin hacer el mínimo contacto con mi espalda en el suelo con la ayuda de mis manos.


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RE: [Presente absoluto] Todo esto ̶e̶r̶a̶ es campo - Viktor - 23-09-2024

Parece que no estaba muy alejado de la realidad.
Cuando llegué a la cocina con intención de conseguir algo de comer, encontré a Chloe cocinando. Ninguna sorpresa hasta ahora. La siguiente en acudir a la cocina fue Carmilla, que entró diciendo que no sabía ni qué hora era. Para variar debió pasar tiempo en su mundo de pintura y color, y había acudido a nutrirse cuando el hambre era insostenible. Chloe, que se encontraba comenzando y la preparación de la comida, contestó a Carmilla y la invitó a ayudar con la comida. En vista de que todavía la preparación no había sido completada, era más que probable que la peli morada quisiera engañarme con sus malas artes para que la ayudara a cortar patatas o cualquier cosa, como si el hecho de ser un espadachín hiciera que dichas tareas me gustaran. Dado que no tenía ninguna intención de ayudar, al menos hoy, simplemente aproveche la conversación de las dos féminas para girar sobre mí mismo y encarar de nuevo la puerta hacia cubierta. Fue en el umbral de la puerta donde me crucé a Shoto, con el que no que use ninguna palabra y simplemente apoyé mi diestra sobre su hombro y pase de largo hacia cubierta.

No tenía ninguna gana de perder el tiempo en nada que no fuera entrenar o prepararnos para un combate ahora mismo. Y eso me hacía pensar que era raro no ver al jefe haciendo lo mismo, si es que él se preparaba de alguna manera. Curiosamente, al salir en dirección a proa, pude verle sosteniendo una caracola de las usadas en la cultura Skypieana para producir diversos efectos. No entendía bien qué estaba haciendo y fruncí el ceño intentando dilucidar sus intenciones con aquel extraño aparato. — ¿Qué cojones hace? — suspiré justo antes de que el jefe del gremio pronunciara las palabras que desembocaban la destrucción. Ya había peleado mucho tiempo a su lado y conocía perfectamente sus habilidades. Cuando el enmascarado enunció la primera palabra, entendí lo que iba a pasar. — Mier... — pensé mientras me transformaba de manera automática en mi forma híbrida y me recubría de hielo a la vez que golpeaba el suelo con mi mano, extendiendo a través de él parte de este en dirección a mis compañeros que se encontraban totalmente ajenos a lo que iba a ocurrir. La fina capa de hielo, suficientemente poderosa como para detener parte del impacto, recurrió a los tres integrantes restantes del gremio y se evaporó en el acto al contacto con la onda de expansión de calor de Sohem, minimizando así el daño a estos.

Miré en dirección al jefe, no estaba seguro de que estaba haciendo, pero no lo consideraba tan imprudente como para dañar a sus aliados. Desde luego era algún tipo de estrategia o preparación. Algo llamó mi atención desde el fondo, en el horizonte: Tierra. Aunque estaba alegre, quería comprobar el estado de mis compañeros, por lo que deshice mi transformación y volví hacia la cocina corriendo. — ¿Hay alguien herido? — grité mirando de arriba a abajo a los presentes que parecían dañados pero ligeramente indemnes. — Si estáis bien, hay tierra a la vista, ¡preparados para tomar puerto! — anuncié a mis compañeros.

Solo esperaba que a mi jefe no se le hubiera ido totalmente la cabeza dentro de ese casco suyo.


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RE: [Presente absoluto] Todo esto ̶e̶r̶a̶ es campo - Carmilla Von Nackt - 23-09-2024

Por suerte para la peliblanca, la llegada de Shoto la había librado de tener que ayudar a Chloe a preparar el puré de patatas. El joven alado irrumpió en la cocina con su característico tono alegre e inocente, a la vez que Viktor salía de la estancia, probablemente para buscar al capitán. Ella se levantó para servirse un vaso de agua mientras escuchaba con una sonrisa a sus dos compañeros, que andaban concentrados en la olla donde hervía la comida. Shoto probó la comida tras intentar justificarse de una forma poco creíble, lo que hizo que Carmilla soltase una pequeña risita. Sin duda era la persona más inocente que había conocido nunca, no era capaz ni de mentir con algo tan simple. Se sentó de nuevo a la mesa y tomó un pequeño sorbo de agua. Tenía hambre pero no le quedaba otra que esperar a que todo estuviese listo.

Aquella estampa tan normal se vio interrumpida con un sonoro estruendo proveniente del exterior del barco, que fue seguido de una horrible onda de calor. Carmilla se cubrió la cara con un brazo y cerró los ojos con fuerza. De alguna forma, su cuerpo se cubrió de una fina capa de lo que parecía ser hielo, protegiéndola del quemazón ¿Qué acababa de pasar? Se levantó de golpe, ligeramente aturdida, se quitó la chaqueta con rapidez y se echó el vaso de agua que tenía consigo por encima para refrescarse. Tanto Chloe como Shoto parecían igual de confusos que ella y trataban de buscar algo cercano que sirviese para aliviarles del calor. Instantes después, Viktor reapareció en la cocina preguntando si estaban bien. Por algún motivo, parecía que el no había sufrido ningún tipo de daño. Carmilla guardó el vaso de agua en su chaqueta, la cual dejó sobre una de las sillas y se giró hacia el peliblanco, que, cambiando totalmente de tema como si nada, les avisó de que se aproximaban a tierra.

— Eso es estupendo Viktor, pero ¿qué coño acaba de pasar? — Preguntó sorprendida, mientras le caían gotas de agua por la cara. Tenía el pelo empapado y no terminaba de procesar toda la información. ¿Debía alegrarse de que finalmente hubiesen llegado a su destino o tenía que preocuparse de lo que acababa de suceder segundos antes? Desvió la vista hacia sus otros compañeros, buscando algún tipo de sentido a todo aquello.



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RE: [Presente absoluto] Todo esto ̶e̶r̶a̶ es campo - Sohem - 24-09-2024

Cuando la ola de calor cesó, vi como de la caracola celestial emanaba algo de humo blanco, parecido al vapor de agua mientras una sonrisa se mantenía en mi rostro. Si esto funcionaba iba a ser una experiencia muy divertida cuando llegase la oportunidad. Pero eso, llegado el momento y todo lo demás. Por ahora no tendría más uso que ocupar uno de los bolsillos de mi chaqueta, concretamente el exterior e inferior derecho. Tras guardarla me incorporé de nuevo y me dirigí caminando hacia la zona interior del barco, donde se desarrollaban las cotidianeidades y labores varias que no me interesaban, pudiendo apreciar algo de escarcha y vaho gélido en el suelo y los marcos de la puerta, haciendo que entornase una ceja preso de la curiosidad — ¿Qué coño? — pregunté retóricamente, chasqueando la lengua, mientras ponía el pie diestro sobre el área helada, liberando una ola de calor concentrada al unísono para derretir este y producir unos charcos de agua donde antes había hielo, y sin detener mi avance abrí la puerta.

— ¿Por qué hay hielo en mi cubierta? — pregunté viendo la escena, alzando las cejas bajo el casco, incrédulo. Viktor estaba transformado en su forma de hombre lobo, Ardilla y Topo parecían sofocados y algo agobiados por el calor, y Chloe intentaba - como siempre - agasajar los músculos - ahora peludos - de Viktor, poniéndose detrás de él y tratando de estrujarlos con las manos — ¿Y por qué huele a quemado aquí? — añadí, girando la cabeza en ambas direcciones olfateando como un sabueso — Ya ni la puta comida Chloe, de verdad, qué vergüenza — sentencié, asumiendo que nuestra cocinera había quemado la comida de hoy, y comencé a caminar hacia la mesa donde se daban las comidas y las sobremesas, quitándome la chaqueta y dejándola doblada sobre el respaldo de la silla, mostrando la camiseta de tirantes blanca y las vendas de las manos y muñecas, mientras me frotaba estas con vigor — En fin — dije, y me senté en la silla apoyando los codos sobre la mesa — Nos acercamos a una isla, así que el procedimiento será sencillo — y dirigí mi cara hacia Viktor — Viktor y yo exploramos el terreno y nos aseguramos de tener un ambiente favorable... o no demasiado hostil. Identificamos algo de civilización de haberla y buscamos recursos o zonas provechosas. Vosotros mantenéis el barco a salvo hasta que volvamos y trazemos un plan definitivo — y miré hacia los demás diciendo esta última frase — Godzilla por favor, ponte algo de ropa de una vez, te va a entrar algo — referenciando a Carmencita — Y tú, Potro ¿puedes ir a buscar a Lustig? Espero que vuestras tonterías de peleas de bolas de nieve mientras se os quemaba la comida no le hayan hecho constiparse — añadí, en referencia a Chopo moviendo la cabeza con un movimiento de desmán hacia la puerta, haciendo una pequeña pausa y parando a mirar a Chloe — ¡Venga Chloe! — dije con energía alzando las manos — Una sopa, un arroz o algo joder, no tiene que ser tan dificil — añadí, apoyando ambas manos con fuerza en la mesa, esperando a que terminase de reaccionar.

Era increíble, si no ponía yo orden en esta cubierta esto se iba a convertir en sodoma y gomorra. Todo el mundo haciendo nada y a la vez pasando de todo, y yo siendo el único preocupado por nuestro verdadero objetivo, destino y viaje: Conseguir más dinero. Algo que esperaba que en la próxima isla pudiéramos acotar significativamente.




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