![]() |
|
[Pasado]La horma de tu zapato - Versión para impresión +- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com) +-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3) +--- Foro: Grand Line Paraíso (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=227) +---- Foro: Corriente Daiya (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=184) +----- Foro: Isla Chisi [Octava isla] (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=219) +----- Tema: [Pasado]La horma de tu zapato (/showthread.php?tid=1457) Páginas:
1
2
|
[Pasado]La horma de tu zapato - Viktor - 24-12-2024 Vengo de aquí. 63 de Otoño, Año 13
Parabellum, Corriente Daiya, 9:00 a.m.
La vista del mestizo comenzó a nublarse lentamente tras recibir el golpe, sus párpados temblaron y su cabeza cayó hacia adelante como si un peso invisible tirara de ella. Un segundo después, quedó totalmente inconsciente, su cuerpo inmóvil, como si el espíritu que lo animaba se hubiera desvanecido en el aire. Solté un gruñido involuntario, una mezcla de frustración y furia. Mis dedos se cerraron con tanta fuerza alrededor de la funda de la negra espada del revolucionario que por un momento sentí como si fuera a partirla en dos. La madera crujió levemente de manera casi inaudible, pero seguro que mi jefe, con su oído afinado, habría percibido hasta el más leve sonido de las fibras de madera tensándose. Estaba enfadado y me molestaba aún más que Sohem lo percibiera. Sin decir una palabra, me giré sobre mis mi mismo y caminé hacia la puerta con pasos rápidos, abandonando la estancia con la misma presteza de un rayo. Al llegar a mi habitación, empujé la puerta sin cerrarla tras de mí. Solté a Yamigiri sobre la cama con un gesto brusco, dejándola caer sobre la cama haciendo un ruido ahuecado sobre el colchón maltrecho de mi camarote. Por un instante, la habitación quedó en silencio, pero mi mente no se calmaba. La tormenta de ideas que seguía en ella estaba haciendo sobre pensar de nuevo. Me incliné hacia un lado y tomé a Shimei Kaeru de manera instintiva. Con la diestra, recogí el caracol comunicador, mi Den Den Mushi. Necesitaba salir, entrenar, moverme. Necesitaba desahogar toda la rabia acumulada por la impotencia de no haber podido ejecutar al prisionero. Un simple código moral, uno que había defendido durante años, ahora se sentía como una cadena que me ataba las manos. Me preguntaba si valía la pena seguir aferrándome a ello, si realmente era tan importante la imagen que Joe pudiera tener de mí. Después de todo lo que había hecho en Skypiea, ¿tenía sentido intentar aparentar ser alguien digno? ¿Alguien mejor? Casi podía imaginar la cara de decepción de mi amigo al recibir el ensangrentado paquete de los restos de Zorak. Las preguntas me asaltaban con la misma intensidad que mi ira mientras atravesaba el pasillo que conducía a la cubierta del barco. Seguí caminando, haciendo resonar mis pasos en la madera del suelo del Parabellum, mientras mis pensamientos seguían girando como un torbellino. Apreté el caracol comunicador en la mano, sosteniéndolo firmemente mientras intentaba establecer la conexión. — Joe. ¿Puedes oírme, amigo? — dije con un tono grave, dejando entrever la importancia del estado. Mi voz resonó en el caracol, pero no hubo respuesta inmediata. Inspiré profundamente, intentando calmar la impaciencia que me estaba carcomiendo. — Necesito tu ayuda con un asunto. — Comencé a caminar de un lado a otro de la cubierta, sintiendo como mi corazón bombeaba a mil por hora en mi caja torácica presa de la frustración. Sentía que si me detenía, mi corazón podría detenerse. Un estado estúpido de alerta como si todas mis alarmas internas se hubieran disparado y solo el movimiento mantuviera mi mente y mi cuerpo en marcha. — Vamos, Joe... — pensé, casi suplicando, mientras miraba el Den Den Mushi.
Resumen
Aclaraciones
RE: [Pasado]La horma de tu zapato - Sohem - 06-01-2025 Tras el impacto, Viktor consiguió dejar inconsciente al besugo híbrido con un sólo golpe. Sonreí desde el anonimato de mi casco y observé a Viktor, quien miraba fijamente el cuerpo tendido en el suelo. Incluso me pareció escuchar el crujido de algo, pareciendo por un momento que la madera de la zona iba a romperse en algún punto, pero antes de que pudiera tomar consideración para ubicar la zona, Viktor salió de la habitación rumbo a su camarote — Oe oe — dije con la voz temblando en tono de risa, siguiéndole con la mirada abandonar la estancia, para volver a mirar el cuerpo inerte del mestizo — Has puesto a alguien de mal humor — dije sonriendo, y chasqueé la lengua. Acto seguido abandoné la habitación con calma y ambas manos en los bolsillos, en dirección al timón. Ahí reposaba en las jornadas diurnas mi Den Den Mushi, para realizar llamadas tanto en cubierta como a quien fuera meritorio, y creía que sabía a quién teníamos que llamar para soltar el lastre del barco. Salí a cubierta y sentí el sol en la piel de los brazos, respirando profundamente la brisa del mar. Giré hacia las escaleras que subían al nivel más alto de aquella zona, donde estaba el timón del barco, y me quité el casco mientras ascendía, sacudiendo los mechones de mi cabello y mostrando una barba incipiente de un par de días - también rosa - naciendo en mis mejillas, labio y mentón. Cuando llegué frente al timón, coloqué el casco en el pomo más alto de este y descolgué el Den Den Mushi, tratando de llamar al Héroe de los Cabos Gemelos, Joe Joestar. No tardó mucho rato en salir Viktor a cubierta sosteniendo algo en la mano, y empezar a deambular por doquier, aparentemente nervioso. Sin descolgar mi caracolófono, miré en su dirección y me apoyé con ambos antebrazos al pasador que servía de baranda en aquella zona, y sonreí — ¡Oe albino! — grité para que pudiera oirme, fijándome que portaba un Den Den Mushi en su mano también, sonriendo aun más ampliamente — Qué asco da conocerse ¡¡Wryyy ha ha ha!! — maticé alzando la parte de micrófono del mío, con mi mano dominante, riendo y entrecerrando los ojos por la sonrisa apretando la cicatriz transversal del rostro. Estaba realmente sonriendo de forma sincera. Viktor parecía nervioso y hasta molesto, algo que no le había visto con asiduidad - pues no solía perder los papeles - y era una experiencia nueva y divertida — ¡Cuelga eso y sube aquí! — dije dejando el apoyo de mis brazos y adoptando una posición erguida nuevamente, invitándole a subir con un movimiento de la mano libre — Creo que estamos tratando de localizar al mismo hombre... — añadí finalmente y esperando que mi compañero me acompañase. Si conseguíamos que Joe nos cogiera el teléfono a alguno de los dos, rápidamente podríamos orquestar con él como representante de la Marina en algún punto, una recogida de prisionero y el pago por su captura. Un pago más que sustancial seguramente, pero no recordaba a ciencia cierta cuánta recompensa daban por la cabeza del asqueroso mestizo, así que, una vez hube esperado a que Viktor se acercase - si es que lo hacía - le preguntaría abiertamente clavando mis ojos ambarinos en sus orbes gris azulado — ¿Cuánto dijiste que valía? — y esperé por su respuesta mientras el tono del caracol seguía sin terminar de localizar al hombre del momento, el Marine prodigioso, pero sin que se cortase la llamada o el intento de la misma.
Inventario
RE: [Pasado]La horma de tu zapato - Viktor - 07-01-2025 Después de unos instantes instando al Den Den Mushi a que conectara con el del Marine Joe Joestar, la voz jocosa de mi jefe me reclamó desde el que era su “trono” particular: el timón. Giré súbitamente por el sorpresivo llamado de este y lo busqué con la mirada directamente donde supuse que estaría. Había dejado su casco en el timón, casi como si fuera una peana señorial para su corona, y estaba apoyado sobre el pasador que delimitaba la zona, mirándome con su cara al descubierto y una sonrisa en ella. Una enorme sonrisa que casi parecía antinatural en su rostro. Rostro que, por otra parte, aunque parecía comenzar a mostrarse cómodo mostrando desde hace un tiempo, seguía sin acostumbrarme a mirar ni identificar. Para mí su rostro eran agujeros y blanco inmaculado, una calavera macabra que había salido de mis primeras obras como artesano. El jefe, elevando su mano, mostró su micrófono del Den Den Mushi, alegando que conocerse daba asco, refiriendo a que habíamos tenido la misma idea, mientras se reía a carcajadas con su típica risa. Estaba desternillándose de la risa, achinando sus ojos y marcando todas sus facciones. Aquella visión, quizás por el rostro descubierto de Sohem -que lo humanizaba- sumada a la situación, me hizo parar en seco y comenzar a sonreír casi como un reflejo de su sonrisa hasta echarme a reír como él. — Sí que da asco conocerse… — pensaba mientras el jefe me ordenaba colgar mi propio Den Den Mushi y subir hacia su posición, realizando un gesto de aproximación con la mano que no sostenía el aparato comunicador y aseverando que ambos tratábamos de comunicar con el mismo hombre y para la misma razón. Me dispuse a subir las escaleras con presteza. — Joe Joestar, comodoro de la marina y el héroe de los Cabos Gemelos. — afirmé con tono irónico, confirmando su pesquisa sobre quién era el hombre al que contactábamos. — Ciento noventa y cinco putísimos millones de Berries, jefe. — dije manteniendo el tono. No era un mal pico de dinero para una captura sencilla como lo fue el revolucionario. A fin de cuentas no nos despeinamos ni un ápice luchando contra el grupo. Era dinero fácil y ya tenía pensado cuál era la compra que propondría al gremio para prepararnos para el Nuevo Mundo. — A ver si tú tienes más suerte. — dije mientras el caracol del jefe intentaba conectar constantemente con el de Joe. — Estará dormido en bata en algún cómodo barco de la Marina y a mí no me contestaba. — dije esperando que fuera el jefe, como líder de la organización, quien contactara y acordara la entrega del prisionero.
Resumen
RE: [Pasado]La horma de tu zapato - Joe - 07-01-2025 Isla Chika, Corriente Akai, 9:08 a.m.
Llevaba ya unas tres horas despierto. Pude hacer un buen desayuno para todos, aunque como siempre, suele quedárseles frío, son poco madrugadores. Pan con aceite y tomate, huevos fritos con bacon, café o leche acompañado de copos de avena y zumo de naranja exprimido. Desayuno clásico y sencillo, pero efectivo para empezar el día. Había salido a hacer unos ejercicios de Haki de Armamento, desde que Karl me enseñó su uso, he querido intentar perfeccionarlo, incluso poder superar los límites, pero no consigo obtener algún resultado — Me falta más conocimiento sobre el Haki... — Dije por lo bajo, mientras me secaba el sudor de la frente con mi antebrazo derecho. Había conseguido dominar y que fuera casi automático lo que ya sé, que ya es un algo. Me acerqué a donde dejé mis cosas en el suelo, una chaqueta de deporte de la Marina, mi Den Den Mushi y una botella de agua, la cual cogí y pegué un trago largo para hidratarme y suspirar al acabar — Maldita pala... Ojalá estar en mi camarote del barco, tranquilo con mi bata, sentado, viendo algunos documentos... — Dije mirando al cielo, casi lamentándome por algo tan estúpido como es coger la pala. A veces me gustaría poder tener la pala, y un pico. Una granja en la que poder cultivar, cuidar de mis animales, tener alimentos naturales y convertirlos en alimentos artesanales, pescar un día de tormenta... Lo que es la tranquilidad pura y dura. Pero decidí ser Marine, hasta que no me jubile, es lo que toca. Estaba absorto en mis pensamientos cuando, de repente, el Den Den Mushi sonó. Tardé incluso en responder, no estaba siendo consciente de ello durante los primeros segundos, cuando miré lentamente al caracol y suspiré — ... Quizás en otra vida, pueda estar tranquilo — Dije mientras cogia el aparato, descolgando para poder hablar. — Aquí Joe Joestar, Comodoro de la Marina y jefe al cargo de la División 21, ¿Quién llama? — Comenté con seriedad y claridad, esperando la respuesta al otro lado.
Toda la información
RE: [Pasado]La horma de tu zapato - Sohem - 08-01-2025 Parece que mi actitud - extrañamente - alegre, sacó a Viktor de sus preocupaciones, y sonrió conmigo. Hasta se rio. Accedió a mi petición de acompañarme en la zona del barco en la que yo estaba y mientras ascendía por los escalones, advirtió lo que ya sospechaba: Evidentemente, llamábamos a la misma persona. Joe Joestar. Asentí con la cabeza ante su aseveración y escuché la cifra del valor de la cabeza del sucio mestizo de nuestro calabozo, no sin algo de asombro y arqueando una ceja — ¿Ciento noventa y cinco millones? — pregunté incrédulo — ¿Ese puto inútil? — añadí, negando con la cabeza y chasqueando la lengua - y puede que una de las primeras veces - visiblemente para Viktor y antes de que pudiera salir de mi asombro me deseó más suerte contactando con Joe e hizo un comentario jocoso sobre si situación, justo a tiempo para que el den den se descolgase y del otro lado escuchásemos una voz presentándose como Joe Joestar, Comodoro de la Marina y jefe a Cargo de la División 21. Los ojos me brillaron por un momento mientras la sonrisa de mi rostro volvía a aparecer, con cierta maldad reflejada. — ¡El puto héroe de los Cabos Gemelos en persona! ¡¡Wryyy ha ha ha ha!! — reí, dando un par de golpes con la mano libre sobre el pasamanos — ¿Qué coño hacías que has tardado una hora en descolgar? — le pregunté divertido y descaradamente — ¡Soy Sohem! — grité, contento — Te llamo para decir que seguimos haciendo vuestro puto trabajo y os hemos capturado a un pez gordo de la Revolución — añadí, mirando a Viktor y guiñandole un ojo, para que disfrutase conmigo de la situación de vacilar un poco al bueno del Comodoro, como acostumbraba a hacer — ¡Ahora tu club gaviotero nos debe ciento noventa y cinco millones de berries! ¡¡Wryyyyyy ha ha ha ha!! — finalicé y reí con alegría, lanzando el comunicador hacia Viktor y usando el índice de la otra mano para enjuagarme una lágrima del ojo derecho — Qué bueno... Dale detalles y explícale tú quien coño es el subnormal ese que tenemos abajo — ordené a mi compañero y giré mi torso para apoyar mi baja espalda en el pasamanos, dejarle el perfil derecho hacia su dirección, el timón a mi izquierda, y cruzarme de brazos dejando ver la musculatura de mis brazos sin mangas, cosa que tampoco solía suceder a menudo.
Resumen
Inventario
RE: [Pasado]La horma de tu zapato - Viktor - 08-01-2025 El jefe se sorprendió al escuchar la cifra. Coño que si se sorprendió. Su cara de disconformidad para con la recompensa del revolucionario preso era evidente y estoy plenamente seguro de que en caso de estar en su presencia, le hubiera abofeteado y se hubiera burlado de él de nuevo. Tras llamarlo inútil mientras negaba con la cabeza, produjo ese característico sonido de chasqueo que solía hacer y entonces intentamos contactar con el Comodoro. Fue pasado unos instantes que, desde el interfono de Sohem, emanó la voz profunda y serena de Joe Joestar, anunciándose y presentándose. Lo que podría haber sido una llamada tranquila entre viejos conocidos por temas de trabajo, mi jefe lo aprovechó para realizar una sarta de sátiras sobre la falta de trabajo de la Marina. Sohem se veía alegre y, tras presentarse, le dijo que estábamos haciendo su trabajo y que eran unos vagos. Poco más que nos buscaba la ruina con la Marina, que son los que nos pagan cuando hacemos nuestro trabajo. — Un día el viejo Joe se va a cansar de esto y nos va a mandar a picar piedra en una mina, no tengo pruebas, pero tampoco dudas. — Pensaba mientras me lamentaba haber dejado a Sohem comunicarse. Aunque quizá por la situación, por el tono de Sohem o porque estaba imaginando la cara de Joe mirando al Den Den Mushi, todo esto me hacía bastante gracia. Sohem lanzó su comunicador hacia mí y se colocó en la baranda, apoyado con la cadera, ordenando que le diera los detalles pertinentes al Comodoro. Recepcioné el comunicador con la diestra, que casi golpea en mi cara pues no esperaba este movimiento y lo acerqué a mi boca. — Amigo mío, soy Viktor. — me introduje para que Joe supiera que estaba yo al otro lado del caracol. — Hemos capturado un revolucionario buscado. Un mariscal apodado “Infierno carmesí”. — narré a mi viejo amigo mientras miraba al emisor de sonido. — Zorak Ideale, que, si no está desactualizado el cartel de se busca, tiene un valor por su cabeza de ciento noventa y cinco millones de berries. — concluí mientras me giraba hacia Sohem y comenzaba a esbozar una sonrisa burlona, sumándome al ambiente que había generado previamente. — Había pensado empaquetarlo y enviártelo, pero se va a estropear de camino... así que podrías mandar a alguno de tus chicos a por él. ¿Qué me dices, viejo amigo? — finalicé con tono afable, esperando la respuesta del héroe de los Cabos Gemelos. Si Joe tenía la potestad para poder enviar un navío hasta nosotros y recoger al preso a la vez que hacer el pago pertinente, esto nos posicionaba maravillosamente bien de cara a nuestro paso hacia el Nuevo Mundo.
Resumen
RE: [Pasado]La horma de tu zapato - Joe - 10-01-2025 Mi pregunta fue lanzada al aire. Podría ser cualquier superior de la Marina para comentarme alguna noticia u orden. Me senté en el suelo mientras, de repente, escuché una voz conocida y familiar — No me jodas... — Pensé. Era Sohem, hacía tiempo que no sabía nada de él, desde que estuvimos en la isla del cielo — Buenos días, líder de Magna — Dije, intentando sonar igual de jocoso que él, al menos estaba de buen humor, aunque a su manera. Dejé que hablase todo lo que quería decir, entre chistes de que la Marina no hacía su trabajo, soltó que íbamos a tener que darle la friolera de ciento noventa y cinco millones de Berries, cosa que me dejó bastante sorprendido. Estaba riendo a carcajadas por el Den den — ¿¡Qué!? ¿Tanto din... ? — Intenté preguntarle, pero parece ser que ya no estaba al otro lado. Simplemente, me llamó, berreó y desapareció, hasta que escuché otra voz, otra voz familiar. Era Viktor, en un tono calmado y sosegado, más tranquilo que su jefe — ¡Vik! ¡Me alegro de escucharte! — Comenté algo aliviado al saber que iba a poder hablar tranquilamente — Cuéntame sobre eso que dice tu jefe — Me relajé sentado en el suelo, dejando que hablase y se explicara. Habían capturado a un criminal buscado, "Infierno Carmesi". Me llevé la mano contraria con la que sujetaba el Den Den Mushi a mi barbilla, en modo pensativo, hasta que dijo otro nombre, Zorak Ideale, añadiendo información sobre su cartel de "Se busca" — Mmmmm... — Balbuceé por lo bajo mientras Viktor terminaba de contarme. Querían que les mandase un barco para ir a por él y entregarlo a la Marina. Ahora entendía todas las cosas que Sohem estaba diciendo. — Sí, tengo en mis retinas su cartel de recompensa grabado. Creo que pertenece al Ejército Revolucionario — Comenté en la misma posición, mirando esta vez al cielo — No creo que tenga problema en contactar con alguien de la Marina, alguien que esté lo más cerca de vosotros para agilizar las cosas y sea rápido — Dije mientras dejaba el Den Den en el suelo, con el receptor lo más cerca de mi posible, cruzándome de brazos y cerrando los ojos para pensar bien el movimiento — Venga, va. Si me decís donde os encontráis, puedo movilizar a algún compañero o compañera para que realicéis la entrega — Dije seriamente — Y sobre el asunto del cobro de dinero, lo dejaré en aviso para que os paguen, pero eso ya os tendréis que pelear seguramente con otro que no sea yo. No soy banquero — Dije con una sonrisa en un leve tono humorístico, esperando a que me dijeran donde se encontraban y así yo poder enviarles a alguien — ¿Y os ha dado muchos problemas ese tal Zorak? — Finalicé.
Resumen
RE: [Pasado]La horma de tu zapato - Sohem - 10-01-2025 Asentía escuchando las palabras de Joe, permaneciendo de brazos cruzados y sonriendo de medio lado, conforme con lo que estaba escuchando. Decía que nos enviaría a alguien y que solicitaría que nos hicieran el pago de la recompensa. Todo era correcto hasta que le escuché preguntar que si nos había dado ""muchos"" problemas — ¿Problemas dice? — pregunté con incredulidad separando los brazos y girándome para quedar frente a Viktor — ¡¡ WRYYYY HA HA HA HA !! —
Reí escandalosamente — ¿¡Te has olvidado de con quién estás hablando!? — pregunté sin esperar una respuesta — ¡Barrimos el suelo con ese sucio mestizo y sus dos compañeros! ¡¡wryyy ha ha ha!! — reí de nuevo, colocando los puños en mis caderas poniendo las manos en jarras, escupiendo mientras hablaba dada la emoción en mis palabras y el desenfreno de mi lengua — ¡Pero no os vamos a hacer todo el trabajo! ¡Moved el culo y pillad al vagabundo y al oso vosotros! — sentencié con firmeza, y volví a cruzar de brazos, mirando sonriendo a Viktor y asintiendo una sola vez con la cabeza, como afirmando que mi respuesta había sido increíble y afinada, orgulloso de mi mismo como un niño de empezar a resolver sus propios problemas. Entonces en cubierta apareció Lustig, mi buen amigo y se rio de aquella forma tan notoria y exagerada, como solía hacer — ¡¡YIAAAAAAJUJUJUJU!! — haciendo que obviamente yo también estallase de risa — ¡¡WRYY HA HA HA HA!! — abriendo los brazos de par en par agachándome sobre mis propias rodillas para dar la bienvenida a mi alegre compañero — ¡Mira cómo se ríe el puto subnormal! — le dije a Viktor, sin mirarle, sin pararme a pensar que estaba aun hablando con Joe por teléfono — ¡Es la hostia de divertido! ¿a que si? — volví a preguntar, quizá no tan retóricamente como me habría gustado reconocer, mientras mi cuadrúpedo amigo llegaba frente a mi con la lengua por fuera goteando babas apestosas y moviendo esa diminuta cola que tenían los chuchos raros de su raza, recibiendo por mi parte una friegas con ambas manos en lo alto de la cruz de su espalda, saludándole enérgicamente mientras sonreía. Hoy estaba siendo un buen día.
Inventario
RE: [Pasado]La horma de tu zapato - Viktor - 11-01-2025 Tras recibir el comunicador, Joe se puso en contacto conmigo, casi obviando al jefe. No sé si por ignorar sus groserías o si simplemente quería pasar el trago lo más rápido posible. Tras explicarle la situación, este espetó que podría enviar a alguien para recoger al preso y de paso, traer el dinero, aunque aseguraba que él no tenía potestad en esos asuntos, con tono sarcástico. Sohem asentía cómicamente mientras yo hablaba con Joe hasta que el marine preguntó si nos había dado problemas. Automáticamente, busqué a Sohem con los ojos abiertos hasta atrás y cara de incredulidad. Parece que el jefe pensó exactamente igual que yo, pues se había girado hacia mí y se reía a carcajadas con su característica risa, la cual, acompañé. — HA HA HA HA — reí casi al borde del llanto — El verdadero problema fue que casi se ahoga en un charco y pensé que no nos darían recompensa por derrotarlo así. — expliqué terminando de reír y secándome las lágrimas, pasando el índice por mi pómulo cerca del párpado tras la intervención de Sohem, que volvía a repetir que no haríamos todo su trabajo. — Bueno, amigo… — dije esperando finalizar la conversación — Estas son nuestras coordenadas y podrán encontrarnos en el Parabellum. — espeté — Nos vemos pronto, amigo, cuídate mucho. — finalicé lanzando el comunicador hacia el transmisor, haciendo que girar sobre sí mismo, logrando que aterrizara sobre el soporte y se colgara, provocando el característico sonido de los Den Den Mushi. Mientras finalizaba la conversación con Joe, Lustig, la hiena de Sohem apareció y este no paraba de reírse con ella mientras hablaba de fondo, aunque no le presté mucha atención. Tras las risas y el momento, apoyé la cadera sobre la baranda, imitando la posición anterior del jefe pero con los brazos extendidos hacia esta, con los codos extendidos y el torso hacia atrás. — ¿Sabes, jefe? — pregunté más relajado, aprovechando la euforia del momento. — No sé hacia dónde vamos, pero, no sé hasta qué punto la tripulación está preparada para afrontarlo. — continué mientras ahora sí me cruzaba de brazos y bajaba la cabeza. — Carmilla… tiene un pase. Lleva poco aquí y aún no ha podido desarrollar habilidades, y Shoto está claramente enfocado a otras labores. — dije mientras me giraba ciento ochenta grados y volvía a apoyar las manos sobre la baranda y miraba al frente del barco. — Chloe lleva con nosotros todo este tiempo y sigue siendo débil y frágil. No tengo esperanzas en su seguridad más allá en este viaje. — espeté seriamente — Los pobres diablos con los que barrimos el bosque podrían haberla hecho pedazos. — giré hacia él de nuevo — No creo que esté lista. — RE: [Pasado]La horma de tu zapato - Sohem - 13-01-2025 Dejé a Lustig tumbarse a los pies del timón cuando terminé de rascar su lomo, y finalicé de escuchar las palabras y la conversación de Viktor con Joe con atención, apoyado en la baranda y con los brazos cruzados. Al terminar, mi contramaestre me contó sus preocupaciones sobre una situación que, era tan cierta como irremediable. — No lo están — dije con rotundidad — Ninguno — añadí — Si alguien no apunta maneras de inicio, da igual todo lo que se le quiera instruir... no va a funcionar. El talento se tiene de nacimiento, tardes más o menos en descubrirlo, pero tiene que haber atisbos — sentencié con una firmeza absoluta — Chloe ha sido siempre una floja e interesada que lo único que quería era tener protección. Carmencita distrae más que aporta yendo desnuda por cubierta, y Moto no sale del cuarto ese en el que hace tanto ruído. No he cruzado con él muchas palabras — dije, mirando hacia el cielo y acariciando mi casco — Y realmente es algo que me da igual. Mientras paguen sus cuotas y no se pongan en mi camino, es su problema si mueren por su propia ineptitud o debilidad, ya q... — me interrumpí de golpe, y abrí los ojos de par en par. Viktor estaba preocupado por Chloe. Todas mis sospechas de Skypiea se confirmaban. Había algo entre esos dos. Algo más allá de camaradería y compañerismo. Por eso la ayudó a bajar del barco, por eso descendió con ella en volandas del risco, por eso los vi en aquella habitación juntos esa noche, y por eso cuando casi perdí contra Triana ninguno estaba disponible: porque estaban juntos en el barco. Entonces giré mi cabeza hacia Viktor — Ya que no son capaces de cuidar de si mismos — dije, continuando la frase que iba a decir, pero ahora con un semblante mucho más serio. Estaba decidido a sacar a Chloe de la ecuación por el bien de la empresa — Pero tienes razón. Tendré que rescindir el contrato con ellos y dejarlos aquí o en la siguiente isla — dije con rudeza, colocándome el casco, y chasqueé la lengua — Y hablando de contratos y cambiando un poco de tema. Tu contrato señala que el treinta por ciento de lo que captures será del gremio, y el setenta por ciento restante se dividirá entre los que obtuvieron la presa — me volví a colocar al timón y miré al horizonte desde mi casco — Es obvio que yo tuve que ver en esa captura casi tanto como tu, pero al ser tú quien se llevó el cuerpo, y ser esta tu primera captura en Magna, te cederé el setenta por ciento íntegro para ti — moví ligeramente el timón y chasqueé la lengua de nuevo — Pero el treinta por ciento de esos ciento noventa y cinco millones, van para las arcas de este barco y yo daré uso y disposición de ellos — y giré la cara hacia él — Tenlo presente cuando lo cobres. Por ahora ve a descansar o a relajarte, te necesito fresco y despejado si las cosas en alta mar se complican — finalicé, esperando que mi compañero se marchase y nos dejase a Lustig y a mi solos con nuestros pensamientos... Mis pensamientos. Mi decisión. |