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[Pasado-FIC] Introspección. El camino de la espada. - Kisuke Kageyama - 15-03-2025
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Día 68 de otoño, año 14
Archipiélago Sabaody, Manglar 13, Saint Fermín. Kisuke se desperezó y se levantó de su catre, como todos los días desde que habían llegado a aquel lugar y fue a lavarse a la jofaina que tenían en su camarote. Desde que había consumido aquella akuma no mi, le salían manchas negras de hollín por el cuerpo de manera completamente aleatoria, fruto de no poder controlar aún el poder de aquella fruta del diablo tipo logia. Aquello estaba siendo bastante molesto, pero no tenía más remedio que seguir tratando de ganar control sobre aquel nuevo poder hasta conseguir domarlo por completo.
"Tengo mucho camino aún por recorrer..." Como era lógico y normal, no iba a ganar poder de la noche a la mañana, era algo que requería mucho tiempo y esfuerzo, al fin y al cabo, esto no era una novela donde el protagonista pasa de ser alguien débil a todopoderoso en un día de entrenamiento. La realidad era bien distinta, si quieres fuerza y poder, debes cultivarlo día a día con constancia y tesón, llevando tu cuerpo y tu mente al límite, hasta superar dicho límite una y otra vez. Sólo así se consigue forjar la verdadera fuerza. "La senda de los poderosos es ardua... pero no podría ser de otra manera. Con estos pensamientos en su cabeza, terminó su rutina mañanera, que consistía en levantarse, lavarse, desayunar, cagar y prepararse para patrullar y entrenar. De momento, tampoco podían hacer mucho más, había una cierta calma envolviendo aquella isla, o archipiélago, pero el antiguo pescador no se fiaba. Era la calma que precede a la tempestad, de eso estaba seguro. Se prendió un cigarro y se quedó mirando la katana que había a los pies de su cama. Era Mangetsu, la primera katana que consiguió en sus viajes, y, realmente, desde que estuvieron en Báltigo la tenía bastante abandonada. Ciertamente era una buena espada y fácil de manejar, le tenía mucho cariño, pero no era lo bastante fuerte para los niveles de poder que se manejaban desde entonces. "Quizá deba darle un poco de cariño... No está bien dejarla de lado." Así pues, aquel día no patrullaría. De todas maneras, lo abrupto de su llegada con todo lo que aconteció en aquel día, le había hecho doblar las precauciones al antiguo pescador y patrullaba siempre en las proximidades al manglar donde tenían anclado el barco, atento a cualquier conversación y a las cosas que podría ver de lo que hacía la gente de por allí, así como de los viajeros que estuvieran de paso. Lo que fue descubriendo en aquellos días de reconocer el terreno le había hecho que su desprecio ante el sistema actual se incrementase y se afianzase. No podía tolerar lo que en aquel lugar ocurría de manera sistemática y hasta cotidiana. La trata de personas no era algo de lo que enorgullecerse y no debía normalizarse. "Pero para cambiar el mundo, primero he de hacerme mucho más fuerte. Por lo tanto, agarró a Mangetsu, y sus otras dos katanas, y se puso de camino a su lugar de entrenamiento, donde, por fin, unos días atrás, había conseguido desarrollar su nueva técnica, "Arashi no nami". En esta ocasión, no tenía intención de practicar su destreza con las espadas, ni mejorar su control sobre su haki o tratar de domar la difícil habilidad de su fruta del diablo. Ese día iba a dedicárselo a cuidar y conocer bien a sus espadas, y, para conocer a sus espadas, tendría que conocerse mejor que nunca a si mismo, puesto que ellas ya formaban parte de su propio poder. Iba a ser un día muy largo, de meditación e introspección. Tenía que visualizar y recorrer, con mayor firmeza y seguridad, el camino de la espada. Salió de su camarote, tratando de hacer el menor ruido posible, ya que Zorak seguía descansando y recuperándose de su encontronazo con el terrible Ashura. Tampoco vio a Don Bambú, su querido compañero panda, ni, y esto era lo más sorprendente dado su tamaño, al enorme marrano que se les había unido al llegar a aquella isla, Comilón McBacon. Normalmente él era el primero en salir por ahí, pero quien sabía, quizá en aquel día todos estaban ocupados y estaban haciendo sus cosas por ahí desde antes que el madrugador capitán Kageyama levantase el culo de su cama. "Pues nada... rumbo al manglar 16..." Fue caminando sin prisa, con sus tres katanas en la cintura, Mangetsu y Sode no shirayuki en su cadera izquierda, y Onikiba en su cadera derecha. Se le hacía extraño llevar tres katanas consigo, pero no quería dejar de lado a ninguna de ellas, ese era el día que iba a dedicarles y no era justo que ninguna de sus espadas quedase de lado. Fugazmente se acordó de Yamigiri y una mueca de rabia cruzó su rostro al recordar que seguía lejos de él. Ciertamente aquel día dedicado a sus katanas había surgido como idea después de aquel sueño recurrente con Yamigiri, las puertas y todo lo demás, pero con todo lo que había pasado, no había tenido tiempo de llevarlo a cabo hasta ese momento, por lo que no pensaba demorarlo más. Trataría de conectar con sus espadas a un nivel superior, con todas, y para ello tendría que hacer un esfuerzo grande por conocerse a él mismo. Tras un buen rato deambulando por los manglares adyacentes al número 13, al fin llegó al que había hecho su campo de entrenamiento, en el manglar 16. No tenía nada de especial pero lo había convertido en su rincón particular desde que llegaron a la isla y tras su encuentro con la Gran Líder Revolucionaria Kihira, que había conseguido ayudarle a despertar el haki de la visión, que aún tenía que dominar para poder usarlo en combate. Aquello había sido también, hasta cierto punto, un punto de frustración para Kisuke, puesto que le costaba mantener la concentración para mantenerlo en movimiento, y más aún si usaba el haki de armamento a la vez y peleaba. Eran demasiadas cosas y tenía que practicar mucho para acostumbrarse a usarlo por instinto, desde el inconsciente, para que fuese tan natural para él como respirar, pero decirlo era, evidentemente, mucho más fácil que hacerlo. Al final todo se reducía a lo mismo siempre: esfuerzo, dedicación y perseverancia. Con esos ingredientes, conseguiría seguir mejorando, sin duda alguna. RE: [Pasado-FIC] Introspección. El camino de la espada. - Kisuke Kageyama - 26-03-2025 Kisuke no tenía muy claro por donde comenzar. Dejó su morral donde llevaba un odre de agua y unas tiras de carne seca y pan junto al tronco del arbol mangroove. Dejó un rato a Sode no shirayuki y a Mangetsu junto al morral. Había decidido dedicarle tiempo a cada katana de manera individual, y decidió empezar por su más nueva adquisición, Onikiba. En la mente del antiguo pescador, dudaba mucho poder establecer una conexión profunda con aquella espada, puesto que hacía poco que estaba con él y no la había llegado a usar en combate, aunque había entrenado bastante con ella, imbuyéndola con su haki en todos ellos, lo que podría quizá ayudar a establecer un cierto vínculo con ella.
"Empecemos por el principio..." Sacó la hoja de Onikiba de su vaina y la contempló con calma, tenía un brillo adecuado y estaba bien afilada, pero decidió que era buena idea darle un poquito de mimo y empezó a tratar la hoja como si acabase de terminar un combate. Estuvo un buen rato cuidando, lustrando y dejando en el mejor estado del que era capaz con su habilidad la hoja de Onikiba. Cuando estuvo satisfecho, activó su haki de armamento e imbuyó su katana con esa energía. "Ahora un poco de entrenamiento con una sola espada..." Durante la siguiente media hora, estuvo haciendo ejercicios, movimientos y técnicas de ittoryuu con Onikiba. Sin descanso, enlazando movimientos, una y otra vez. No acababa de sentirla del todo como suya, al menos se complementaba muy bien con Sode no Shirayuki, pero se sentía más cómodo con la espada blanca que con aquella nueva adquisición, cuando tenía que usar solo una katana. Sin duda tenía que pulir aquello para seguir mejorando. No podía dormirse en los laureles, porque si le arrebataban, por lo que fuese, la katana que le obsequió Nilats, no se sentiría cómodo peleando solo con Onikiba, y eso podría llegar a ser un problema. Tenía que domar a todas sus katanas, sentirlas como le pasaba con Sode no shirayuki o, como en su día, con Yamigiri. RE: [Pasado-FIC] Introspección. El camino de la espada. - Kisuke Kageyama - 04-04-2025 Kiuske estaba un poco frustrado. No acaba de terminar de conectar con Onikiba. Era como una bestia salvaje que acepta a regañadientes ser domesticado, y a la mínima te lanza una dentellada. Aún tenía que domarla y no sabía como iba a hacer para hacerlo antes de las batallas que aún estaban por venir, porque sin lugar a dudas, cuando una espada y su portador consiguen enlazarse es a través de la experiencia en combate real. Y eso era una ley que aplicaba a cualquier espadachín, más allá de que fuese alguien que prestase atención a esos detalles o no.
"¿Qué es lo que podría hacer?" Llevaba mucho tiempo entrenando con Onikiba, y no podía llegar al nivel de sincronía que tenía con sus otras katanas. Realmente no era algo alarmante, pero si suponía una molestia en la mente perfeccionista del antiguo pescador. Paro unos minutos y se acercó al árbol para comer y beber un poco, aprovechando para cavilar un poco sobre lo que estaba haciendo. Tras comer un poco, encendió un cigarro y dio un par de caladas tratando de dejar la mente en blanco para desconectar unos minutos y relajarse, quizá así fuese capaz de encontrar una respuesta a la pregunta etérea que se había hecho minutos atrás. Se sentó con la espalda apoyada contra la raíz del árbol mangroove, con Onikiba desenvainada apoyada en su regazo. Estaba con la mente en blanco, huyendo de los agobios y las preocupaciones mundanas, simplemente fumando gracias a su memoria muscular, puesto que era un acto que hacía a diario muchísimas veces. Y sin darse cuenta, a Kisuke se le cerraron los ojos, cayendo sin quererlo en un sueño profundo, o algo parecido. De repente, se vio envuelto en una negrura absoluta pero no era capaz de abrir los ojos. Y escuchó una voz profunda y cazallera, como la de un anciano que lleva toda la vida desayunando con aguardiente de orujo. -Me sorprende que hayas venido hasta aquí, lanzacañas... Kisuke al fin, ante el insulto, pudo abrir los ojos y vio ante si a una figura enorme, de unos cuatro metros de alto, envuelto en un manto raído y oscuro, con una capucha calada hasta la nariz de la que solo se adivinaban unos colmillos inferiores muy largos y afilados, como dagas, y el brillo rojizo de unos ojos que reflejaban un ansia enorme de pelea. El capitán revolucionario no recordaba haber visto nunca a nadie así. -¿Quién coño eres tú? RE: [Pasado-FIC] Introspección. El camino de la espada. - Kisuke Kageyama - 17-04-2025 La figura soltó una risa gutural profunda y fría como como el agua profunda del mar, y se echó la capucha para atrás revelando un rostro tosco, de un color marrón verdoso, surcado de cicatrices, con una mandíbula inferior prominente de la que sobresalían dos afilados colmillos como dagas. Lucía una larga barba reunida en una trenza que nacía desde el mentón de aquel individuo. Kisuke se le quedó mirando a los ojos, rojos como el amanecer sobre el mar, y que estaban cargados de ira y ansia de pelea. Jamás había visto a nadie con esa apariencia y estaba seguro que alguien tan peculiar le sonaría por lo menos de algo.
-Desde luego no eres el lápiz más afilado del estuche... más te valdría volver a tu agujero y seguir saliendo a faenar todos los días... Dijo esto con un tono desafiante, pero también teñido de cierta decepción. Kisuke estaba completamente desubicado y no entendía por qué un desconocido tenía aquella actitud con él; más aún, ese sujeto parecía conocer perfectamente quien era Kisuke. No era capaz de contestarle, no obstante, puesto que aquello que le había dicho era algo que alguna vez había pasado por su mente, sobre todo antes de encontrarse con la Gran Líder Kihira, pero ahora no estaba en aquel punto. -He de reconocer que eres hábil, tienes buen manejo e ingenio para manejar la espada, pero careces de algo básico para ser el mejor... -¿A qué te refieres, viejo? ¿Qué más se supone que necesito para ser más fuerte? El tipo una vez más se echó a reír. -No me jodas, pescadero... ¿Ahora vas de humilde por la vida? En serio, ¿no sabes aún quien soy? Dijo esto echando hacia un lado la raída capa que llevaba dejando ver una katana... Onikiba. Kisuke hiló rápidamente quien era aquel tipo, puesto que había vivido algo similar con Yamigiri. No cabía duda, aquel tipo era su katana, la que le había entregado Zorak en Chisi, Onikiba. -Con que tú eres Onikiba... El otro lo miró con una media sonrisa sarcástica. -Por fin te das cuenta de algo tan simple... No sabes nada Kisuke... Parecía que iba a, como poco, dialogar con su espada, y era una oportunidad de oro, por lo que Kisuke iba a aprovecharla para mejorar. El camino de la espada era una senda tortuosa en muchas ocasiones pero si decides adentrarte en él, no se puede dudar en seguir avanzando. RE: [Pasado-FIC] Introspección. El camino de la espada. - Kisuke Kageyama - 22-04-2025 A Kisuke ya le estaba empezando a irritar la condescendencia y superioridad con la que le estaba tratando ese sujeto, que al parecer era una especie de manifestación de su katana Onikiba. Aunque bien era cierto que debería haber notado que se trataba de él mucho antes, quizá motivado por el poco tiempo que llevaban juntos. Se cruzó de brazos frunciendo el ceño y sopesó sus opciones en aquel encuentro.
-¿Qué es lo que quieres de mi?¿Qué es lo que me falta? El otro desenvainó la katana y le atacó sin mediar palabra, a lo que Kisuke apenas pudo reaccionar y apartarse. No entendía aquella respuesta no verbal de Onikiba y estaba bastante desconcertado mientras seguía esquivando, a duras penas los ataques de su katana. -Espera... espera... ¿por qué coño me atacas sin contestar? Onikiba chasqueó la lengua, visiblemente molesto, poniendo la katana apoyada en su hombro y mirándolo casi con desprecio. -¿Te crees que soy un puto profesor?¿Acaso no sabes ni lo más básico? Kisuke se sorprendió ante la segunda pregunta. No sabía a que se refería Onikiba, y Kisuke detestaba los acertijos, no soportaba que la gente le hablase dando rodeos o con indirectas. Estaba totalmente perdido y no sabía qué decir. Onikiba le miró nuevamente de manera despectiva y le señaló con el dedo. -Recibes un ataque y ni siquiera piensas en desenvainar tu espada... ¿qué coño voy a enseñar a alguien que carece del instinto para luchar? Kisuke dio un respingo al darse cuenta de que ni siquiera había reparado en que tenía una katana en la cadera, y, ni mucho menos, había pensado en desenvainarla. Tenía razón que no había reaccionado como cabría esperar de un guerrero. -Instinto... Onikiba soltó una risa sarcástica. -Sí, mendrugo, instinto. Ese pulso primigenio que te impulsa a combatir a tus enemigos, a querer rebanarlos, a destrozarlos... Kisuke ladeó la cabeza atando cabos. Instinto; quizá era eso a lo que se refería Zorak tantas veces. El antiguo pescador era alguien que siempre intentaba buscar racionalidad en algo que, en realidad no lo era. Tenía que aprender a separar ambos conceptos, pero tampoco quería convertirse en una bestia salvaje, por lo que aunque separase su instinto para luchar con su voluntad, tendría que usar esa misma voluntad para mantener a ralla sus instintos y no convertirse en algo que detestaría. Y eso era algo que no iba a ser nada fácil. RE: [Pasado-FIC] Introspección. El camino de la espada. - Kisuke Kageyama - 10-05-2025 El instinto, esa parte de uno mismo que existe tan solo para luchar... Kisuke siempre había racionalizado sus actos, siempre desenvainaba la katana por alguna razón, nunca peleaba por pelear, aunque aceptase cualquier duelo que se le plantease. Miró una vez más a Onikiba, y se llevó la mano a la cintura, donde tenía a Sode no shirayuki, puesto que Onikiba la tenía él mismo. Onikiba se rio con fuerza al ver la inmaculada y prístina katana de color blanco níveo.
-En serio, ¿piensas enfrentarte a mi con esa katana de museo? Kisuke frunció el ceño, no entendía qué era lo que quería decir con aquella pregunta. Evidentemente iba a enfrentarlo con esa espada, ya que, sin contar al propio Onikiba, era la mejor que tenía y que podría soportar un duelo prolongado contra él. Entonces, al desenvainar la katana, sintió una helada mano posándose sobre su hombro. Sode no Shirayuki había hecho acto de presencia, como una alta y delgada mujer de pelo y piel tan blancos como la propia hoja de la katana, que arrancaba reflejos azulados según el ángulo de incidencia de la luz. -No creí que me materializases únicamente para enfrentarte al descerebrado este... Estoy dolida contigo, Kisuke... Hablaba con una voz fría como el hielo, y tenía ese tono de las mujeres que ponen cuando un hombre ha metido profundamente la pata o no se ha enterado de algo que para ella es más que evidente. Kisuke se giró y la miró con desdén. Ya había hablado con ella alguna vez, y le ponía muy incómodo. Realmente no se le terminaba de dar bien tratar con mujeres. De hecho, hacía tiempo que no lo hacía y seguramente venía por ese motivo el reproche de ella. -Blanquita, no tengo tiempo para tus chorradas... Onikiba está un poquito rebelde y tendremos que hacerle entrar en razón. Sode no shirayuki infló sus mofletes a modo de pucherito, y puso los brazos en jarra, evidenciando que no era la respuesta que esperaba por parte del antiguo pescador. Le dio un golpe en el hombro a Kisuke y se puso a su lado, sujetándole por el brazo con su propio brazo como si fuese su mujer, mientras con la otra mano, la apoyaba en el fornido pecho de Kisuke, que se sonrojó ante el acercamiento de la mujer, pudiendo sentir su pecho en su brazo. -Veeeeeenga, Kisuke... olvídate de ese neanderthal y vámonos a cenar algo los dos solos... Kisuke suspiró soltándose del agarre de la mujer que se quejó sonoramente al sentir que se alejaba el antiguo pescador. Entonces se le ocurrió una manera de que Sode no shirayuki colaborase con él para poder someter a Onikiba. No estaba seguro de si funcionaría pero a él le parecía que tenía todo el sentido del mundo. -De verdad que no tengo tiempo ahora, Blanquita... Tengo que someterlo si queremos sobrevivir, porque ¿qué pasará si no consigo someterlo y me matan en la próxima batalla? Se giró de nuevo hacia ella, con una sonrisa un tanto siniestra. El rictus de la mujer se endureció, poniendo una mirada peligrosa. Kisuke pensó que tal vez había cruzado los límites, pero Sode no shirayuki se limitó a entrar de nuevo en la hoja de ella misa dejando una última advertencia al antiguo pescador, que podría ser prácticamente una amenaza velada. -Más te vale que pronto me dediques una noche, y ni se te ocurra dañar ese maravilloso cuerpo que tienes, Kisuke... Si no seré yo misma quien te mate de la manera más horrible... Kisuke tragó saliva, nervioso, y observó a Onikiba, que los miraba aburrido sentado en el suelo. Por algún motivo, no había querido intervenir en aquella conversación, ya que realmente, no le interesaba en absoluto. Cuando la presencia de Sode no shirayuki se fundió de nuevo con la espada, se levantó con la espada en ristre tranquilamente, adquiriendo una postura amenazante. -Me sorprende que hayas estado ahí tranquilito esperando, Onikiba... El otro escupió hacia un lado con desdén. -Como si me importase lo más mínimo lo que te traigas entre manos con es furcia blanquecina... Lo único que quiero es destrozarla y después atravesarte el corazón con mi espada... Kisuke frunció el ceño y se puso en guardia. El duelo estaba por comenzar. RE: [Pasado-FIC] Introspección. El camino de la espada. - Kisuke Kageyama - 04-06-2025
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Onikiba se abalanzó contra Kisuke con un grito desgarrador y enarbolando su katana, haciendo un tajo ascendente desde abajo a su izquierda hacia arriba a la derecha y el antiguo pescador apenas tuvo tiempo de reaccionar para interponer a Sode no Shirayuki entre ambos, colocando la hoja hacia abajo, ligeramente hacia la izquierda. El choque fue brutal, con un sonido claro metálico y un leve chisporroteo ante el cruce de hojas, y le hizo retroceder un par de pasos al capitán revolucionario, que, ni corto ni perezoso con un giro de muñeca realizó realizó un corte diagonal descendente desde su derecha, buscando cortar desde el hombro izquierdo a Onikiba, o su materialización, hasta la cadera derecha, pero este estuvo rápido para moverse girando su cuerpo hacia la izquierda, pivotando ligeramente sobre su pie siniestro.
"Es muy ágil el cabrón..." Onikiba lo miraba con superioridad y desprecio, y atacó con una estocada directa hacia el pectoral derecho de Kisuke, que, con toda la velocidad que le daba su manejo de la espada, apenas fue capaz de desviar en el último momento hacia su derecha moviendo la espada con la hoja paralela al suelo, para empujar la hoja de su rival. Onikiba no le daba apenas a pensar, y, antes de que pudiese siquiera iniciar un contraataque, ya tenía la hoja oscura de la katana de su rival cerca de su costado derecho. Pudo frenar el tajo a duras penas, y consiguió rasparle ligeramente en el costado, a la altura de las costillas apenas a veinte centímetros de la axila. -Patético, Kageyama... Tratas de pensar en algo que es puro instinto... Así nunca conseguirás someterme... Kisuke respiraba pesadamente, estaba perdiendo la concentración tratando de pensar demasiado y su rival lo estaba aprovechando. Necesitaba serenarse y centrarse en su espada y en la de su oponente. No tenía que pensar en nada más, en aquel lugar, sólo importaba tu habilidad con la espada y tu fuerza, lo demás carecía de relevancia, tanto su dominio del haki como el uso de su habilidad de akuma no mi... Nada de eso era importante, tenía que centrarse en luchar, y, por supuesto, en vencer. -No te preocupes Shrek... pronto no tendré que oír tus quejas, solo espera y verás... Onikiba sonrió sarcásticamente ante las palabras de Kisuke. -Las mismas bravatas de siempre... Haciéndote el fuerte cuando eres débil... Muy típico de los perdedores como tú, Kageyama... Con palabras no vas a derrotarme, avisado quedas. Kisuke escupió a un lado, esa breve pausa le había permitido recuperar la concentración y regular su respiración apropiadamente por lo que se lanzó con un tajo vertical directo hacia Onikiba que lo paró a un palmo de su cabeza con la hoja de su propia espada sin mucho esfuerzo. Aquello iba a ser largo, desde luego no iba a ser nada fácil. RE: [Pasado-FIC] Introspección. El camino de la espada. - Kisuke Kageyama - 06-06-2025 Era bastante frustrante la facilidad con la que Onikiba estaba deteniendo los ataques de Kisuke, con una inusitada superioridad. Kisuke no esperaba que su propia espada fuese tan hábil y fuerte, pero realmente aquello tenía todo el sentido del mundo. ¿Quién iba a sacar el 100% del poder de una katana sino ella misma? Aún así, los ataques que podía realizar Kisuke eran mucho menores en cuanto a cantidad que los que realizaba Onikiba, que abrumaba en ráfagas estúpidamente veloces, lanzando tajos a puntos críticos con una rapidez y una destreza que el antiguo pescador apenas era capaz de seguir.
-Vamos Kisuke, mi rey, sé de sobra que eres capaz de mucho más... no me decepciones... La voz de Sode no shirayuki resonaba en su mente mientras bloqueaba a duras penas las acometidas de Onikiba, que no lucía una sonrisa de superioridad ni una mirada altanera, como al principio. Lo que se leía en su rostro, era decepción y resignación. Parecía que tanto una como otra katana, tenían ciertas expectativas sobre Kisuke que este de no estaba satisfaciendo, y lo mostraban de una manera u otra. No estaba seguro sobre que era lo que esperaban de él aquellas espadas. -Se acabaron los juegos, Kageyama... Onikiba dio dos pasos hacia atrás y entonces, hizo algo que el antiguo pescador no esperaba. Recubrió de negro su katana con aquel haki de armamento que había visto utilizar a la marine golirona y a Kihira cuando entrenó con ella. El antiguo pescador no daba crédito. Pensaba que en aquella realidad no importaba el haki, no importaban las habilidades de las akuma no mi, que solo era trascendente la habilidad con la espada. -Por eso mismo eres un estúpido, Kageyama... Ni siquiera comprendes la verdadera naturaleza del haki... ¿cómo piensas que vas a poder derrotarme? Parecía como si supiese realmente lo que pensaba y sin una palabra más, se abalanzó contra Kisuke golpeando más rápido y más fuerte que antes, sin duda con esa potencia extra que parecía otorgar aquel extraño haki. ¿Qué era lo que le faltaba? ¿Qué más necesitaba para poder comprender lo que quería transmitirle Onikiba? "Sin duda, parece que aún tengo demasiado que aprender..." ¿Qué era lo que sabía realmente sobre el haki? ¿Qué estaba pasando por alto en aquella batalla? Sin duda, necesitaba encontrar respuestas a aquellas preguntas si quería vencer aquella lucha y someter a Onikiba, pero no era capaz de encontrar un hilo del que tirar y hallar la solución a aquellas cuestiones que parecían la clave. RE: [Pasado-FIC] Introspección. El camino de la espada. - Kisuke Kageyama - 09-06-2025 Tenía que encontrar la respuesta a aquellas preguntas. Por lo que él sabía, el haki era una manifestación de la voluntad. ¿Era esa la respuesta? ¿La voluntad?¿A eso se refería Onikiba cuando hablaba del instinto? Por lo que entendía Kisuke ambos conceptos estaban ligados pero no eran lo mismo. ¿Cual era el nexo de unión entre esas ideas? La respuesta estaba ahí delante, pero no era capaz de visualizarla, los embates de Onikiba eran cada vez más fuertes y rápidos, ¿o era él quién se estaba cansando y perdiendo fuelle?
"Mierda, a este ritmo no voy a conseguirlo..." Seguía respondiendo a los ataques de Onikiba, pero cada vez le costaba más, su tiempo de reacción era cada vez más lento y sus contraataques eran cada vez menos frecuentes. Estaba empezando a recibir cortes superficiales y leves, por el momento, pero eran heridas al fin y al cabo y ese desgaste al final iba a pasarle factura. En su subconsciente podía escuchar la risita de Sode no Shirayuki y sus mordaces comentarios, aunque también apreciaba cierto tono de preocupación cada vez que recibía algún cortecito. Tenía que vaciar su mente y aislarse de aquel ambiente, concentrarse únicamente en la hoja de su espada. Pensó en sus convicciones, en por qué estaba en el Ejército Revolucionario, en qué era lo que movía su brazo en el combate, en qué era lo que motivaba su corazón cuando entraba en combate. Sin darse cuenta, una energía comenzó a surgir dentro de él, llenándole por dentro, afianzando sus movimientos, y poco a poco, recorriendo su katana hasta cubrirla por completo. Aún no con esa armadura azabache, todavía no, pero si podía sentir como su haki había surgido, y estaba listo para el siguiente round. Onikiba le miró con una sonrisa sarcástica golpeándose en el hombro con el lomo de su propia katana. -¿El nene ya se va a poner en serio?¿O necesitas algo más?... Kisuke le miró con los ojos totalmente focalizados en él, tratando de ver el más leve atisbo de movimiento y alzó la guardia dispuesto a poner fin a aquel encuentro. -Disculpa el retraso, Shrek, ya estoy listo... RE: [Pasado-FIC] Introspección. El camino de la espada. - Kisuke Kageyama - 01-07-2025 No sabía muy bien como, pero había logrado imbuir con su haki de armamento la katana. No obstante, aquello no era garantía de nada, puesto que la velocidad a la que se movía Onikiba era muy superior a la suya, así como la técnica, y, seguramente, la experiencia. ¿Quién podría saber cuantas décadas hacía que había sido forjada? Kisuke no tenía idea de aquello, pero sin duda Onikiba había estado en más combates que pelos tenía en la cabeza el antiguo pescador. La voluntad, el instinto de pelea, la espada... todo aquello estaba conectado de una manera que el capitán revolucionario aún no sabía o no alcanzaba a comprender por completo, pero tenía que descifrarlo si quería someter a Onikiba.
"Solo piensa en cortarle... en rebanarle... en someterlo..." A pesar de aquel sanguinario pensamiento, Kisuke se sentía lejos de aquello, solo quería desarmarlo y hacer que se rindiese; pero como cualquier duelo, si sales a empatarlo, terminarás perdiendo. Aquello le habían dicho cuando era niño y jugaba a la pelota con otros niños, y también lo había leído en algún libro, aunque no recordaba cual de todos era el que le había dicho algo así como "el que duda acaba muerto". Y de eso se trataba en realidad, de enfocar todo su ser en su katana para cortar y eliminar a sus enemigos, pero el raciocinio del revolucionario se imponía tratando de limitar y controlar aquellos primarios instintos. -¿Sigues dudando, princeso? Así ni vas a rozarme, nene... Kisuke chasqueó la lengua ante aquella provocación, no podía dejar que le distrajese con sus palabras, tenía que centrarse en su espada y en la de él. Tensó la musculatura de su cuerpo y reguló su respiración para oxigenar bien sus células y dirigir adecuadamente el flujo de su haki. No iba a dar su brazo a torcer y saldría de aquel "mundo paralelo" con Onikiba "domésticada". -Menos lobos, Caperucita... -dijo con una medio sonrisa burlona, esperando el ataque de la materialización de su propia espada. Onikiba no esperó más y se abalanzó de nuevo hacia él, pero ahora con un rostro serio, no una mueca burlona. Los embates eran más rápidos y fuertes, pero extrañamente Kisuke estaba siendo capaz de reaccionar y responder mejor ante ellos. Las bromas se habían terminado. Ahora era cuando comenzaba el combate de verdad. |