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[Pasado] Let's Talk about Buisness... Or not? | [Privado] - Onizuka Jin - 08-12-2025 Le molestaba admitirlo, incluso siendo él. No había dejado de recordar aquella noche con el rubio. ¿Cómo diantres había acontecido todo? Se suponía que solo era aprovechar la información, contratarlo, hacerlo rendirse en sus pies, quizás incluso divertirse y olvidarse… pero se estaba viendo con algunas fantasías. Una sintonía que solo ellos habían podido aparentemente conectar sin siquiera darse cuenta. Se había dado cuenta del terror al tocar el medallón. ¿Espejo, lo había llamado? No conocía la historia del mismo, era algo que quizás debería abarcar más en la investigación… Pero no quería ser descubierto. Pensaba saber más de lo que realmente hacía y, sin embargo, no era el caso. ¿Cómo ganarse su confianza? Sin duda debía ir despacio, correr sabía que no era una opción. Sus pasos lo guiaban hasta un escritorio, el suyo propio. Una de las numerosas ubicaciones en las que solía estar, mayormente para trabajar. Sus hombres, como siempre, custodiando las entradas, tanto la principal, como el de su propio escritorio. No había hablado a su jefe sobre Tezca, no lo consideró necesario cuando todavía tenía que saber qué tan bueno era en su trabajo, igual que recordaba que lo hizo con Hyákinthos antes de contratarlo como el cirujano que le conseguía el producto de mejor calidad en cuando a la venta de órganos. Se sentó en la silla elegante, contemplando de reojo el Den-Den Mushi que estaba sobre el mismo. Hizo un leve silencio, con aire pensativo. Las marcas de su propia corbata de aquella noche todavía habían dejado algunas marcas, que ya estaban desapareciendo, quedando solo leves resquicios. Dio un par de toques en la mesa con el dedo índice, mientras su otra mano se posicionaba a un lado de su mejilla, pensativo. Sus ojos ahora observaban el objeto, debatiendo en un solo pensamiento. Elevó la mirada por un momento, viendo a uno de los hombres que acababa de entrar, solo para expulsarlo con el movimiento de su propia mano, restándole importancia a lo que fuera que estaba diciendo, solo dando la orden de que lo dejaran tranquilo donde estaba. Sus ojos seguían fijos incluso cuando estaba solo, la katana reposando cerca de él, pero no la tenía encima. ![]() —¿Debería llamarlo…?
La duda fluía, raro, cuando normalmente él siempre estaba con todo bajo control. ¿Por qué le daba tantas vueltas a algo innecesario? No, no tenía que hacer nada más que lo de siempre. Tomó el Den-Den Mushi, haciendo un movimiento calmado, esperando una respuesta desde el su propio lado. El caracol pronto comenzó a emitir lo que buscaba, pero no esperó palabras, inició instantáneamente. ![]() —Tenemos que vernos. Cuanto antes.
Ah, solo eran negocios pero… ¿por qué diantres su cuerpo reaccionaba, regresando una vez más a esa noche? Pese a todo, su voz no flaqueaba, no temblaba. Solo estaba allí calmado, como si fuera lo más natural del mundo. —Hay asuntos que todavía quedaron el otro día… — su dedo índice, una vez más, y con más impaciencia, comenzó a golpetear una y otra vez la mesa de su escritorio. —Puedo hacer que te busquen, o decirte dónde estoy para vernos. — Retiró lentamente su caja de metal, abriéndola, costumbre adquirida, para sacar uno de sus cigarrillos y encenderlo en ese preciso instante. ![]() —¿O estás ocupado con algún trabajo?
Sus palabras salieron de nuevo, mientras inhalaba el humo del tabaco, ahora más aliviado al sentir la nicotina en sus pulmones, y pronto expulsándolos en un soplido. Ya fuera que le respondiera o no, poco después de dar una ubicación, él mismo saldría de la oficina. Normalmente esperaba pacientemente en ese escritorio, pero por una vez hizo una excepción, hablando con sus hombres de que no tocaran al que iba a llegar, y siendo él mismo quien lo iba a esperar en la entrada del lugar. Una especie de casa tradicional de dos plantas, que aparentemente desde el exterior era normal, aunque el interior… ya era un asunto que resolveremos más adelante. Tres hombres estaban tras él, como fieles perros, como lo que él consideró que eran normalmente. Solo observó la calle, iluminada por el sol que poco a poco se iba poniendo. Su traje, perfectamente impecable, uno nuevo de hecho dado que el último seguía a la espera de la tintorería. Onizuka Jin, esperando con sorprendente a alguien por primera vez en mucho tiempo, alguien que, de hecho, no era su jefe. RE: [Pasado] Let's Talk about Buisness... Or not? | [Privado] - Tezca Norova - 08-12-2025 Vaya día. Deberían darme un premio por el hombre más eficaz del año: Apenas tenía dos días en Sorbet y ya me sentía como un local más: Mi hospedaje completo, mis comidas aseguradas… Ahora solo faltaba darle fin a mis vacaciones y ponerme a trabajar. Sin embargo, había algo importante que comenzaba a considerar. Estaba en Sorbet. Al norte. Jin. Mi cerebro reaccionó de inmediato, esa no fue la primera vez que iba a Sorbet ¿Por qué ahora pensaba en él cuando estaba aquí? No tenía sentido. Me estaba vistiendo para salir mientras me observaba al espejo: Los recuerdos de esa noche apareciendo involuntariamente mientras me sonrojaba levemente, inconscientemente pasando mi mano por el cuello y bajando lentamente a mi pecho hasta que fui interrumpido por la caracola, suspirando avergonzadamente mientras la tomaba ¿Quién me estaba jodiendo en plenas vacaciones? Entonces escuché la voz al otro lado. Oh, mierda. Parece que no fui el único pensando en el otro. Sus palabras llegaron como relámpago, tomándome un ligero tiempo para responder mientras caminaba a la silla más cercana. —Envíame la ubicación, iré yo mismo. Deberías dar las gracias que te recibo la llamada, estoy de vacaciones ¿me entiendes? — No podía sonar molesto, la verdad es que el que él hubiera llamado primero solucionaba muchas cosas. Solo faltaba verlo. Me sentía extraño: Quería verlo otra vez pero no del todo, parcialmente quería simplemente tomar mi bote y largarme para nunca más regresar a esta parte de Sorbet ¿muy extremista? Tal vez la conversación de esta vez dejaría todo más claro, podía tomarlo como parte de mis vacaciones… algo así. Terminé de arreglarme con cierta prisa, optando por no llevar los lentes de sol y arreglar mi cabello en una coleta, era diferente, pero me sentía cómodo, tal vez un poco informal, pero es mejor que el hombre se vaya acostumbrado si continuará llamándome cuando se le plazca. Tardé unos largos minutos en llegar a la ubicación, mirando con cierto asombro la casa: Era tradicional, de dos pisos y muy linda pero lo que realmente me había sorprendido es notar a Jin en la entrada con otros tres hombres ¿sus trabajadores tal vez? No me gustaba tratar con la gente cuando tenían a su personal a la vista: Pero se lo perdonaría esta vez porque era nuestra primera vez trabajando juntos. Me crucé de brazos, mirándolo con total seriedad. —Señor Onizuka. — Lo saludé formalmente, controlándome para no acercarme a besarlo como lo hacía con todas mis parejas. Me incliné ligeramente al costado, mirando a sus trabajadores. — No van a quedarse ¿verdad? — RE: [Pasado] Let's Talk about Buisness... Or not? | [Privado] - Onizuka Jin - 08-12-2025 ¿Vacaciones? Eso sí era inesperado. No sabía si llamarlo fortuna o si destrozarle las vacaciones era lo mejor. ¿Quizás debería darle algo más de tiempo? Y, sin embargo, no le había dejado responder… porque también ansiaba ver a ese hombre. No sabía qué lo llevaba, qué lo motivaba, ni siquiera a que sus hombres lo observaran con tanta sorpresa por ser él mismo quien lo esperaba. Solo… quería verlo. Pesó que le daría más largas, o quizás que incluso le diría que cuando terminara las vacaciones. Se barajeó incluso la posibilidad de que no se presentara y no se lo reprocharía tampoco. No es que supiera que estaba de vacaciones o no. Tezca era, desde luego, de lo más llamativo. Toda la atracción, pasar una noche juntos. Había sido extraño, pero reconfortante también. Sus ojos se abrieron más al verlo acercarse por las calles. Sintió el impulso de acercarse personalmente a darle la bienvenida, de tomarlo de la cola de caballo que cargaba y besarlo allí mismo y, sin embargo, mantuvo su profesionalismo, tal y como estaba acostumbrado a hacerlo. Aún así, no pudo evitar su media sonrisa. El cigarro todavía entre sus labios. La malicia en su mirada. ![]() —Bienvenido, señor Norova.
Sí, aquel modo de hablar había regresado a la formalidad, como acostumbraba en su trabajo, como siempre había hecho y, de hecho, igual que hizo cuando conoció a Tezca. Sus ojos se volvieron pronto a las personas que lo acompañaban, quienes solo se mantenían estáticos, siempre a la espera de cualquier orden. ![]() —No se preocupe por ellos, está todo bajo control.
Volvió la mirada hacia el joven, dándole la espalda, caminando hacia el interior. La puerta fue automáticamente abierta por uno de los hombres, que inclinó su cabeza educadamente. El hombre de la cicatriz se volteó de medio lado, regresando de vuelta la sonrisa. ![]() —Venga conmigo.
Los pasos guiaron al joven. Al entrar, las puertas tras ellos se cerraron. Solo uno de los guardias siguió su camino, esta vez detrás del propio Tezca. No hablaba, solo parecía observar el paso de los dos hombres, con ambas manos tras sus espaldas. Omitiendo ese detalle, además, el interior estaba cargado de absolutos lujos, desde los cuadros hasta algún que otro mobiliario, de una calidad incluso superior que el cuero del VIP de hacía un tiempo en su primer encuentro. Ascendió las escaleras, donde por el camino se cruzó con más de sus hombres. Cada vez que el hombre pasaba, parecía adoptar aquella actitud como algo natural. Algunos armados con armas de fuego, otras con katanas… Variedades en un lugar tan elegante… Hasta que finalmente frenó en seco en un punto concreto. La puerta de madera, donde había estado previamente antes de recoger al rubio. Abrió la puerta, volteándose a mirar al hombre que los había seguido desde la entrada. Sus ojos, firmes y fríos, cargados de cálculo y calma, lo observaron. ![]() —Que nadie nos interrumpa. Tengo asuntos que atender.
El hombre, educado, inclinó tanto el torso como su cabeza. —Sí jefe. — Y, sin más palabras, entró, dejando entrar a Tezca. —Cierre la puerta detrás de usted. — eso sí fue dirigido a Tezca. La oficina, igual que el resto del domicilio, era muy elegante. Estanterías cargadas de libros, algunos incluso con carpetas marcadas con fechas, otras con vidrios y decoración y, por supuesto, también algún que otro mueble de vidrio con alcohol. Al frente de la puerta, casi al fondo de todo, había un escritorio, donde habían algunas hojas de forma ordenada, alineadas como si fueran cartas de póker y, justo al lado, el cenicero que había estado utilizando durante la conversación. Las ventanas de la segunda planta permitían ver algunas casas, mas no las ventanas ajenas, por lo que pese a que se podía ver el exterior, desde fuera no podía verse el interior. Por otro lado, además del escritorio, estaba el sillón de cuero, solo uno, donde el propio Jin hacía los negocios y, en el otro extremo de la mesa, había otras dos, como si fuera casi una consulta. Por supuesto, también sofás en los laterales, cerca de los muebles y otra mesa más pequeñas para reuniones con más personas. Jin se acomodó en el asiento individual, tomando las hojas de papel, revisando una última vez que no estuviera liando los documentos. Si se fijaba el joven, podría ver notas, quizás alguna que otra fotografía de desconocidos, como si fueran archivos, o currículums… Quizás demasiado detallados por la cantidad de texto. Sin embargo, Jin estaba tranquilo, calmado. Señaló con los ojos uno de los dos asientos que había al otro lado de la mesa, donde sus piernas se veían desde abajo, ahora cruzadas, y estiraba el cigarrillo de sus labios para apagarlo en el cenicero. ![]() —Bien, señor Tezca. Disculpe que lo haya incordiado en sus vacaciones.
Sus ojos se elevaron. Sus pensamientos, a su vez, viajaban en el recuerdo nocturno. Sus dedos se elevaron hacia la corbata que tenía, usando el dedo índice para aflojarla lentamente, al menos lo suficiente para no sentir que se ahogaba en ella, aunque fueran escasos milímetros. Juntó ambas manos, colocándolas sobre la mesa, de forma calculadora y calmada. ![]() —Por supuesto, lo he citado aquí para hablar de negocios.
Hizo una pausa, quizás a la espera de un análisis, probablemente de que el otro hablara o, tal vez, de que asimilara la situación… Aunque también tratando de enfocarse él mismo, tratando de no recordar el cuerpo que lo había llevado a la calma y un sueño profundo que no recordaba haber conseguido en años. —No bromeaba cuando le pedí que trabajara para mí, señor Norova. Verá… — Una nueva pausa, descendiendo la mirada, ahora abriendo el cajón, tratando de volver a enfocarse mejor en la situación y no distraerse. Extrañó su cuerpo más de lo que quería admitir. Acomodó los documentos en uno de los cajones, cerrándolo y regresando la mirada al contrario. —Me viene bien alguien con capacidades de movilidad como mencionó. Como bien comentamos, no me viene mal información… pero también es alto secreto, por lo que la comunicación se dará solo entre nosotros. Hoy es una excepción, ya que quiero saber si realmente está dispuesto o no a aceptar los términos. RE: [Pasado] Let's Talk about Buisness... Or not? | [Privado] - Tezca Norova - 08-12-2025 Siguió a Jin, mirando el alrededor de su casa con total descaro ¿Qué? Ya lo había visto desnudo esto era lo de menos. Me cuidaba del guardia detrás de mi en todo momento, con cierta desconfianza palpando en el aire. Tanta gente comenzaba a ponerme ciertamente de un humor complicado ¿Es que acaso no le enseñaron que recibir a un invitado con tanta seguridad es de muy mala educación? Era la primera vez que me pasa algo así, después de todo todos los clientes del señor Okiomi sabían como trabajamos. Carajo, solo soporta un poco más, Tezca. Al menos el lindo lugar me distraía del estrés que comenzaba a generarse en la parte trasera de mi cuello. Al terminar el recorrido entramos a una habitación donde me pidió cerrar la puerta, al fin algo de paz, pensaba mientras admiraba la elegante oficina, lo primero que hice fue cerrar la puerta en silencio, caminando al estante de libros para tomar alguno que otro y ojearlo con muy poco interés antes de regresarlos al sitio, sin mirarlo directamente ya que en la intimidad de esta habitación, con su perfume llenando el lugar si me daba la oportunidad no dudaría ni medio segundo antes de lanzarme a sus brazos. Lo dejé hablar, enfocándome en los libros frente a mi mientras escuchaba atentamente sus palabras: Tan formal y serio… No me gustaba mucho, habría que cambiar su estado de ánimo más tarde, antes que esta conversación me aburriera más de lo que pudiera soportar: Que si, aguantaría muchas con tal de admirarlo en rato más, pero vamos. Cuando terminó de hablar lo miré de reojo, antes de girarme por completo. —… Ya veo. Habrá que poner un par de cartas sobre la mesa: A estas alturas ya te hubiera rechazado ¿sabías? Tienes suerte. — Me senté finalmente frente a él, mirándolo seriamente, con un ligero reto en las pupilas. — Yo solo atiendo y entrego resultados en la total intimidad. Total. No hago tratos con alguien si sus trabajadores están al alcance de mi vista. — Era un terminante, por supuesto. No me gustaba entrometidos escuchando mis conversaciones. —Si vuelvo a ver una multitud, mi silencio será proporcional… Así que…— Me incliné ligeramente con una cruel y coqueta sonrisa, apoyándome sobre su escritorio. —Continúa dándome un trato preferencial y haré lo mismo ¿me entiendes, amor? Sé que lo haces, eres tan inteligente ♪— Canturreé, cobrando ligera venganza sobre haber interrumpido mis vacaciones… o solo con ganas de molestar un poco. ![]() Me tomé un par de segundos, regresando a reclinarme contra el asiento mientras miraba la mesa, necesitaba relajarme un poco. — Como te dije antes… Trabajaré para ti, así que adelante ¿Cuáles son las condiciones? Yo ya he comenzado a decirte las mías así que me parece justo, Jin. — Me quedé en mi asiento, mirándolo atentamente, enfocándome en sus ojos, facciones… labio- NO. TEZCA MALO. A LOS OJOS. Mejor miré a la mesa, pasando mi índice por el material de esta, parecía bien material, muy interesante. Entonces ya no lo resistí más, a la mierda, yo no juego. Me levanté mientras hablaba, rodeando la mesa para acercarme a su asiento e interrumpiéndolo con un suave beso ciertamente necesitado, para entonces separarme y regresar a mi asiento. — Continua. — Señalé un poco más tranquilo y relajado. Por eso odio las reuniones de trabajo. RE: [Pasado] Let's Talk about Buisness... Or not? | [Privado] - Onizuka Jin - 09-12-2025 El silencio lo invadía mientras escuchaba sus respuestas. Sus ojos se calvaban con la misma firmeza en todo momento en el contrario, observándolo, como si analizara todos sus gestos. Fue cuanto menos interesante verlo ojear un libro que claramente ni siquiera lo estaba leyendo. Podía apreciar sus ojos, la mirada traviesa sobre él. Quizás en otros habría habido un aviso, un “no estoy para juegos” o a saber… pero ¿ahora mismo? No… Solo podía recordar aquella noche que compartieron juntos, su sonrisa resplandeciente llevándole a aquel momento en solitario. Su canturreo lo hizo arquear la ceja, ahora en una mezcla de confusión. Por su parte apreció que la formalidad había desparecido en el momento que se acercó y quedaron a solas. ![]() —No soy estúpido, ¿lo sabe?
Por su parte así había sido. Ahora inclinó ligeramente su torso. Su corbata comenzando a elevarse por pegarse demasiado a la mesa, apretando sus músculos que con la ropa se comenzaron a marcar. ![]() —Conque busca un trato preferencial…
Un hombre, desde luego, de lo más exclusivo. Por algún motivo, pudo apreciar el favoritismo. ¿Había sido por aquella noche o sencillamente buscaba de nuevo divertirse? Desde la ventana el cielo comenzaba a pasar de azul a amarillo, el atardecer desvaneciéndose, la luna luchando para salir en cualquier momento junto a la noche. Al menos parecía dejarlo hablar. Sonrió de medio lado, cerrando sus ojos. Adoraba, de alguna extraña forma, esa forma de ser del contrario. Era, cuanto menos, magnético en muchos aspectos. ![]() —Como desee. El trato será exclusivo entre usted y yo.
Abrió nuevamente los ojos, buscando la mirada ajena, ahora juntando sus dos brazos sobre la mesa del escritorio, descruzando las piernas. El chirrido de la silla, casi silenciosa, se volvió su acompañamiento antes de proseguir. —La próxima vez, lo citaré en uno de mis domicilios privados, si le parece mejor. — Sí, por supuesto que tenía más de una casa. Tenía que ponerse siempre a salvo, nunca sabía cuándo iba a caer algún nuevo enemigo. No le hacía especial gracia invitar a alguien, con quien solo compartió una sola noche, pero si no quedaba otro remedio, no iba a quejarse. Quizás tuvieran algún otro encuentro en ese momento. —En mi caso, tengo varias condiciones, pero primero, tiene que saber a qué me dedico, antes siquiera de acept-… Ahora se vio confundido, por un segundo. Vio al hombre ponerse en pie. ¿Había perdido el interés? —Oiga, qué está hac-...— Se silenció, un beso repentino, sus ojos abriéndose de par en par. No porque fuera su primer beso, aquella noche lo había demostrado de sobra. Ah, maldita sea. Mierda. Maldición… No lo dejó apartarse rápido. Lo tomó directamente de uno de los laterales de su ropa, como una amenaza de un hombre a otro. Sin embargo, lo besó de vuelta, con más pasión, ahora con una mirada más tranquila. Su otro brazo se posicionó a un lateral de su mejilla, atrayéndolo hacia sí por unos segundos más. Ah, mierda, no podía alejarse de él… ¿Por qué? Era adictivo… Sí, tenía que ser eso. Ese imán invisible que claramente lo estaba magnetizando como ninguno lo lograba. ![]() En el momento que se separaron, su cuerpo temblaba, ahora el control que había tomado perdiendo total y completamente la razón de ser. Ya se había desvanecido, incluso cuando se suponía que sabía mantener la compostura. Maldición, mientras sus ojos lo seguían de vuelta, estaba deseando saltar encima del escritorio, tomarlo allí mismo, agarrarlo, abrir completamente su camisa y exponer totalmente su pecho. De hecho, tuvo que esperar algunos segundos antes de poder proseguir. Carraspeó, de nuevo en un intento de mantener la calma. Tenía que intentarlo… pero ahora solo estaba luchando con el impulso de agarrarlo, empujarlo contra una de las ventanas y tomarlo allí mismo, escucharlo gemir… Frotó sus propios ojos, no sabía ni cómo recomponerse ahora. No era normal, eso no era normal. Aún así, volvió sorprendentemente la mirada hacia Tezca, con expresión algo más lejana. —Como le iba indicando, primero tiene que conocer a qué me dedico antes de aceptar, Tezca. — poco a poco, pasó de nombrarlo por su apellido a su nombre, iba perdiendo la formalidad inconscientemente. ![]() —Soy de la yakuza, Tezca.
Lo dijo sin cuidado, sin tratar de ocultarlo. Había deseado hacerlo esa noche, pero temía perder la química en ese momento. —Mi tatuaje, es el nombre que pertenece a mi Clan. — una segunda pista, un regalo más directo. Había mencionado que “se lo hicieron al darle el apellido”, ¿cuadraría ahora más su historia? ¿Lograría encajar las piezas? No es que fuera un secreto a qué se dedicaba… pero sí que ese apellido fue regalado. —Así que, eres libre de elegir si mantener realmente el trato o retractarte y no volver a verme. — No había sido casualidad aquella pregunta, la de su opinión sobre los asesinos. Ahora fue con toda la artillería pesada. Aún así, prosiguió. —Tengo obviamente a otros miembros rivales detrás de mí, algunos de la ley y, por supuesto, personas de mi propio Clan que buscan mi posición tras mi cabeza. Lo que quiero es que busques información de todos los que encuentres. Marines, policías, maleantes… Quienes sea, para conocer qué hacen en cada lugar, qué mercados mueven, qué hacen. Por supuesto, el trato se mantendrá en pie. Por mi lado, le daré total trato preferencial conmigo. Te daré acceso a las ubicaciones, materiales y, como bien dije, serás económicamente recompensado, y de forma generosa. RE: [Pasado] Let's Talk about Buisness... Or not? | [Privado] - Tezca Norova - 09-12-2025 ¿Yakuza? Eso era… ciertamente inesperado. El beso me había dejado bastante desconcentrado, así que necesitaba un momento para procesar sus palabras, dejarlas asentarse en mi cabeza como si fueran piezas sueltas intentando encajar. Yakuza… Así que eso era lo peligroso. De pronto, todo adquiría un nuevo matiz: su actitud reservada, su forma de medir cada palabra, su presencia que siempre parecía cargar con algo invisible. Entendía por qué, al igual que su excesiva protección y esa riqueza que nunca terminaba de cuadrar del todo. Ahora todo tenía sentido… quizá demasiado. Solté un suspiro, mierda, eso si mataba un poco las ganas que tenía follarmelo otra vez. Aunque tampoco era un impedimento tan grande. Digo, el verdadero problema no era que sea Yakuza, eso me servía mucho, el problema es que si era tal y como decía tendría que cuidarme muchísimo más… Nada imposible para Tezca Norova, por supuesto, es más, podría encontrar cierto beneficio en esto ¡No conocía a otros Yakuza! — Sigo aceptando…— Inicié a hablar, dejando una pausa dramática. — Con que no seas un perro del gobierno me conformo. Venga, hablamos mucho como si no supieras mi respuesta ¿Quieres esa información? Bien, es un buen momento para negociar: Mi tarifa subirá mucho a partir de… hoy. — No le diría sobre lo que me había convertido, esperaba nunca se enterara, pero estaba seguro que en algún momento se me escaparía de los labios, sobre todo con él. — Tampoco firmo contratos, por cierto, soy leal a mis clientes así que no hay necesidad de ello. — Agregué al ver los papeles sobre la mesa, acomodando el escote de mi kimono antes de estirar la mano intentando tomar la suya, solo si quería ¿Por qué no podía mantener mis manos para mi mismo? Era una normalidad, pero en este caso era excesivo, solo lo observé, apoyándome en la mesa. Lo pensé un poco más, para añadir. — Los… Marines y yo no somos buenos amigos, pero puedo traértelos para interrogatorio ¿me entiendes? No te preocupes por nada, nunca he fallado y no será hoy. — Finalmente le sonreí, intentando darle confianza: Es lo que tienes que darle a los clientes si quieres seguir teniendo trabajo… pero mucho trabajo, mis tratos son mucho más directos y no quería que indagara más. Tomé una postura más cerca y una sonrisa más coqueta. —Pero… ¿Cómo estás? ¿Me extrañaste? Por supuesto que si, mírate, ese beso me dejó perplejo. — Encogí mi brazo, acomodándome ligeramente el kimono una vez más, mierda, se sentía incomodo ¿estaba mal puesto? RE: [Pasado] Let's Talk about Buisness... Or not? | [Privado] - Onizuka Jin - 09-12-2025 No supo qué pensar, qué decir. Debía admitir que pensó que iba a terminar cambiando de opinión y, sorprendentemente, no fue el caso. Su semblante se mantuvo serio, ahora juntando ambas manos, con los ojos todavía fijos en Tezca. Los ojos, ahora fijos en él, se mantenían con la misma seguridad que al inicio. ![]() —No te preocupes. Lo único que hago con el gobierno es arruinarlos y desesperarlos.
Porque, efectivamente, no le agradaban, no le llamaban en absoluto. Solo tenían dos caras en un mismo cuerpo. Sus ojos descendieron, por un momento dudó en que pudieran regresar al tacto de aquella noche, donde solo eran dos desconocidos que realmente parecían disfrutar de la química el uno con el otro. —No me importa cuánta tarifa pidas. Solo dame un precio, y lo tendrás. Obviamente, teniendo en cuenta los riesgos, también estaré atento a ti, y procuraré que tengas la mayor protección posible. — cierto era que la ausencia de un contrato podría ser molesto… Pero por otro lado, ¿Qué más hacer? No le había mencionado de su trabajo hasta ese mismo momento, no era quién para ahora forzar un contrato. ¿Debía confiar en él? ¿Era buena idea? Su mano se elevó, posicionándose sobre su cabeza, los ojos descendiendo a la mesa ahora vacía, en aire pensativo, para regresar nuevamente la mirada hacia Tezca. ![]() —Está bien. Sin contratos… Pero tendrás que demostrarme esa lealtad de la que hablas.
No podía brindarle tan pronto el beneficio de la confianza, no lo había hecho nunca, y no planeaba cambiarlo ahora. Su mano descendió lentamente, sus ojos ahora más firmes. Sin embargo, se distrajo. Sus ojos descendiendo hasta la mano que se dirigía a la suya. No dijo nada, solo observó, en completo y absoluto silencio. Podría apartarla, fingir que no pasaba nada… pero se dejó hacer. De hecho, por un momento, creyó que existiría rechazo por dedicarse a lo que había, pero sintió un extraño alivio. Su mano aceptó la ajena, volteándose, usando sus propios dedos para cruzar los ajenos. ![]() —No te preocupes, Tezca. Tampoco tengo muy buenas migas con ellos.
Elevó la mirada, mucho más seguro con sus palabras. —De hecho, lo único que hago es conseguir contactos que puedan ir a mi favor y destruir los que no sirvan. — Su mano apretó la ajena. —Suelen ser un incordio, ¿no crees? — Su cercanía ahora lo tenía más atento. Peleaba para no sentir una erección desde el inicio y cada vez se le iba dificultando más. ![]() —Sabes perfectamente que no viniste por esto…
pese a todo, su voz sonaba insegura. El tono grave se mantuvo firme, su mano no se alejó de la ajena. De todos modos, no, no se iba a quedar atrás. Igual que lo demostró esa noche, lo iba a hacer ahora. Su zapato ahora, aprovechando que la mesa estaba por la zona inferior al descubierto, elevó lenta y provocativamente la tela de donde tenía el tobillo, buscando provocarlo con ese gesto. Sus ojos se mantenían en los contrarios, en una mirada divertida. —Pero desde luego fue una noche para extrañar. — su voz sonó ahora más segura, sus ojos lo miraban con diversión y provoación, la misma que su zapato estaba realizando. —¿Qué hay de ti, Tezca? ¿Te decepcionó que no te recibiera yo solo? — Incluso cuando era él quien provocaba, se le dificultaba no mantener vivo el recuerdo de su intimidad, del calor... y la reacción que tuvo al tocar apenas el medallón. Su mano se elevó, buscando el mentón ajeno. —¿O esperabas que este encuentro fuera diferente? RE: [Pasado] Let's Talk about Buisness... Or not? | [Privado] - Tezca Norova - 09-12-2025 Me prometía protección y honestamente no le creía del todo, en este trabajo siempre había riesgos, mucho más de lo que los que nos contrataban decían “la mayor protección posible” era un par de personas relativamente pendientes y una apuñalada por la espalda si las cosas salían mal; Era frío, cruel, pero tal vez si estuviera en ese lugar de poder haría lo mismo. Solo esperaba que esta apuñalada no doliera o al menos no supiera que fuera el… Estaba sobrepensando la situación, no, solo me preparaba para lo peor. No sería la primera vez que un cliente me vende por algo “mejor”. “Lealtad” Lo más importante por supuesto pero que realmente pocos podían dar. Entendía su desconfianza, aunque no era lo usual para mí. Primer cliente, Tezca, primer cliente. —Mis resultados hablarán por mí. — Me reduje a ello, no había más y aunque quería decir más eso era lo único que realmente importaba. Acaricié el dorso de su mano con suavidad, como si lo que habláramos fuera lo más mundano del mundo, que tonto estaba siendo. — Supongo que si… Intento no topármelos de frente ¿me entiendes? — Murmuré concentrado en nuestras manos, hasta que escuché esas palabras. Sabes perfectamente que no viniste por esto…
Podría jugar un poco más ¿verdad? —¿Sabías que puedo leer la mano? — Claro que no lo sabía, me lo acababa de inventar, pero era una excelente excusa. —Por ejemplo…— Comencé a trazar las líneas en su mano lentamente, esperando provocarlo. — Aquí… dice que vivirás muchos años… y aquí… que tendrás una vida llena de peligros ¿Qué más quieres saber? Creo que puedo adivinarlo por ti ¿Ves? Así se trata a los aliados…— Volví a tomar su mano para besar sus nudillos, mirándolo a los ojos con intensidad. RE: [Pasado] Let's Talk about Buisness... Or not? | [Privado] - Onizuka Jin - 09-12-2025 Respuesta correcta. Estaba comenzando con buen pie, y ya no hablaba especialmente de su primer encuentro, sino de las palabras que había elegido el hombre para mencionar la lealtad que buscó pronunciar el pelinegro. —Muy bien… — Su voz sonó más suave, manteniendo todavía el aire serio al que habían llegado ambos. ![]() —Espero ver tus resultados, Tezca.
Esa laltad de la que parecía estar alardeando. Además, el hombre no era estúpido, no sabía qué ocultaba, pero claramente apreciaba que había algo, al mencionar a los Marines, que trataba de ocultar. Ese punto a favor que había ganado ahora parecía estar perdiéndolo. Igual que el propio Jin tuvo el valor de hablar de su trabajo, pensaba que Tezca le otorgaría ese voto de confianza. Fue, debía admitir, algo decepcionante a su gusto. Lo dejaría un poco más, quería ver hasta dónde iba a llegar, qué iba a hacer, o qué iba a decir después de esa situación. —Dudo que nadie quiera toparse de frente con Marines si no es por una buena razón, Tezca. En mi caso tengo que hacer mi trabajo, pero siempre teniendo en cuenta el peligro. — No podía confiar tanto como realmente desearía a ese hombre… no cuando claramente tenía algo que ocultar de él. Irónico, teniendo en cuenta que como yakuza tenía que cuidarse la espalda incluso de los propios Marines. Sus labios se encorvaron ligeramente, recordando la noche, la sensación que tuvieron. Esa pregunta era una que no sabría cómo responder, no instantáneamente. Sus ojos, sin embargo, descendían hasta las manos que no parecían querer alejarse el uno del otro, sensaciones extrañas al tacto del hombre. Lo inesperado, desde luego, fueron las palabras que llegaron en forma de insultos. ¿Realmente buscaba esa decepción? No, realmente no era lo que buscaba. Aquello fue como todas las noches con otros y otras acompañantes nocturnos, una noche de desahogo… ¿Por qué entonces le molestaba que el propio Tezca mencionara esas palabras de ese modo? No lo demostraba, su rostro no cambiaba, aunque su mente estaba llenándose de preguntas sin respuestas. ![]() —Bueno, en caliente los dos somos personas totalmente distintas.
Sus ojos descendieron, ahora confundido por la forma en que tomaba su mano. Un arqueo de ceja, característico, lo hizo verlo confundido. ![]() Elevó los ojos de nuevo, ¿leer la mano? Hacía años que no escuchaba a nadie tratar de convencerlo de hacer algo así. ¿Vivir muchos años? Sus cejas se funcieron, los ojos fijos en las dos manos, la suya propia con la palma hacia arriba y la otra que parecía guiarse por sí misma. En esa línea de trabajo no tenía esa fe. No había dicho aquello, pero… por primera vez, se cuestionó su propia vida. ¿Eso siquiera iba a ser cierto? Apretó ligeramente sus labios, su aire volviéndose más serio, apartando esta vez no solo el pie con el que comenzó a incitarlo, también la propia mano que lo analizaba. ![]() —No me tomes por estúpido. He visto la muerte de cerca más veces de las que puedo contar.
¿Por qué se ponía así? Su puño se había cerrado, no estaba apretado, no estaba molesto solo… No se había planteado esa idea hasta ese momento. —No creo que necesite saber nada de mí más de lo que ya sé, Tezca. — No avisó, tampoco lo expulsó, no era lo que buscaba, solo se puso en pie. Las ruedas de la silla retrocedieron la misma, sus ojos se fijaban en el rubio con la coleta. Ah, mierda… No. No podía pensar en eso. Solo caminó, ahora de espaldas al hombre, hasta acercarse a una de las ventanas. La noche ya había llegado durante la conversación, no supo en qué momento, ni cómo, solo se vio a sí mismo ensimismado, viendo por la misma calle unas personas correteando, familiares juntos, haciendo vidas normales. —Viajaré dentro de poco a kárate. Si necesitas ir allí, pagaré personalmente el peaje del barco si no tienes tus propios medios. — Elevó su mano izquierda, a la vez que la derecha se acomodaba en su bolsillo. La izquierda tomó la cortina, estirándola hasta cerrar la vista del paisaje de la misma ventana a la que se encontraba. La derecha, retiró la pequeña caja de metal, abriéndola, retirando un cigarrillo y encendiéndolo… O eso intentaba. Condenado mechero que ahora no quería funcionar, ni siquiera cuando el clic se estaba repitiendo una y otra vez. Chasqueó la lengua, sacudiendo el objeto, molesto, en un nuevo intento de hacerlo funcionar y, a su vez, cubriendo que trataba de apartar su frustración. No, no tenía miedo a la muerte, no se equivoquen, solo no le agradaba que creyeran que realmente tenía siquiera la oportunidad de mantenerse vivo tanto tiempo. RE: [Pasado] Let's Talk about Buisness... Or not? | [Privado] - Tezca Norova - 09-12-2025 Now playing: Wires by The Neighbourhood Me mordí el labio inferior con cierta culpa, no me entendía, lo cual no debería ser raro dado la situación, aunque debía admitir que me dolía un poco las altas paredes que había puesto entre nosotros… Sin embargo, yo hacía lo mismo, que hipócrita. ¿Por qué había una parte de mi gritando que me explicara? ¿Hacerle saber? Nunca he tenido que explicarme. Nunca he tenido que hablar como si se tratara de un pintor emocional contando su vida. Soy un jodido pirata ¿Qué hago aquí? Carajo, me estaba mareando. En caliente éramos diferentes, no, yo no. Por supuesto que no. Porque nada podía afectar, nunca y aún así esas palabras me afectaron tanto como para no responder: No tenía las palabras, me estaba desarmando. Y cuando apenas procesaba lo primero sentí su rechazo, dejándome perplejo y cuando se levantó por alguna extraña razón lo hice también, pero directamente a las botellas. Necesitaba un poco de coraje líquido. Si, eso podía ayudar. Tomé la primera botella que vi, sin leer la etiqueta para simplemente tomar un trago, el calor en la garganta disipó ligeramente mis pensamientos y entonces pude volver a sonreír, sin mirarlo, enfocado en el estante. —Es la segunda vez que te llames estúpido creyendo que he sido yo el que lo ha insinuado. Nunca dije que mis palabras reflejaran el pasado. No necesito una mano para saber el destino ¿Me entiendes? Yo soy el hijo de puta que lo moldea. — Era mi empleador ahora, no iba a dejar que muriera por supuesto, nadie iba a morir. No más... Sin embargo, sentí mi respiración entrecortar, carajo, no. —La muerte me debe demasiado…— Salió en un hilo de voz rota, rápidamente ahogándolo con más alcohol antes de soltar una risa. ¿Qué estoy haciendo? Ni siquiera mencioné lo de isla karate, era más como ruido de fondo que nada. Cerré los ojos para evitar que mi sangre hirviera, este contrato laboral estaría destinado al fracaso si no hay confianza, era el empleado, tenía que calmarme. Traga los sentimientos con alcohol, Tezca. Recupérate. Y en cuestión de unos minutos dejé la botella sobre su escritorio, acercándome a el con pasos lentos, esperando no asustarlo, tomando el mechero de sus manos para intentar prenderlo, fracasando en el intento. — Creo que es la rueda dentada…No está… mierda, espera. — Me senté en el frio suelo, comenzando a desarmar su encendedor con ligereza, como si no fuera la primera vez que lo hubiera hecho, no lo era, por supuesto. El señor Okiomi era una chimenea. Miré la rueda, estaba bien, pero el pasado de esta… Roto. Habría que ponerle uno nuevo ¿De donde sacaría uno aquí- Oh? Oh. Lo miré algo nervioso, bajando la cabeza, mierda. Era muy riesgoso, muy pronto. Tal vez debería decirle que ya se murió y fin. Pero venga, arreglemos el ambiente. —Voltéate… No mires, ni por asomo. Me atreveré a confiar en ti. — Dije con los ojos entrecerrados, esperando que lo hiciera, solo así lo iba a arreglar. Tomé el pasador roto en una mano y en la otra comenzó a formarse un mismo pasador, de arcilla, brotando de mi palma hasta ser independiente. Me quejé un poco por la rareza, no estaba acostumbrado a usar mi fruta, mucho menos para este tipo de cosas… y al separarlo de mí, se endureció: Dando como resultado una nueva pieza, un poco más frágil, pero serviría por un par de semanas, tal vez un mes, después de todo era una excelente pieza de arcilla. Volví a armar todo con rapidez, acercándome a el para encenderlo. Se hizo la flama y me sentía ligeramente orgulloso, ahora que me veía. Incluso había olvidado el mareo que sentía. — El respuesto deberá durar como un mes... Así que usalo menos ¿vale? No tires mi esfuerzo al carajo. — |