Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece
Pitiful Cave - Pasado - Versión para impresión

+- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com)
+-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3)
+--- Foro: Grand Line Paraíso (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=227)
+---- Foro: Corriente Rakusei (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=148)
+----- Foro: Whisky Peak [Primera isla] (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=149)
+----- Tema: Pitiful Cave - Pasado (/showthread.php?tid=2747)

Páginas: 1 2


Pitiful Cave - Pasado - Gwendolyn - 15-12-2025

35 de Otoño del 16
Whisky Peak


—¿Estará bien, Doctor? — es una pregunta que soltó una vez se encontró con el hombre que puede arreglar un malestar — Ya sabe… Owen — esperó en ese cuarto que le han dado para revisar a todos los miembros de la tripulación e invitados en el viaje que han tenido que realizar — Luego de ese día durmió un montón, supongo que estaba muy lastimado.

Sus manos jugaron con suavidad, topándose en las puntas, mientras sus labios temblaron ligeramente ante la pregunta. Porque quiso saber si debe insistir o no en que se cuide más o no — Es bueno encontrarme contigo de nuevo, no pensé que pasaría. Eros me contó que los atraparon juntos — como a ella le ha tocado con otros, por lo tanto entendió con pocas palabras a lo que se han referido — ¿Estás herido?

Quizás debería haber partido con esa pregunta, pero no fue así, porque existe una prioridad en su vida, incluso antes que ella misma — Doctor… ¿Puedo hacerte una pregunta? Bueno otra — se rió con suavidad ante su propias palabras, en una tranquilidad que se rompió solo con sus palabras — He estado despertando en las noches, supongo que luego de lo que pasó me cuesta mucho más dormir ¿Es normal? Antes despertaba de vez en cuando, pero ahora es todos los días. Desde lo que... ya sabe, de lo que pasó me cuesta hacer cosas.

Y aunque despierta antes de que se vuelvan pesadillas, supuso que en parte es la aparición de Owen la culpable de que estas se mantengan lejos. Además hay un confort al despertar y escucharlo a su lado, descansando ¿Pero cuando no esté, qué hará? Supuso que debe haber algo para tratar ese malestar, un remedio que no sea mágico, sino lógico.

—También me duele un poco la cabeza — se tocó la frente con suavidad para sentir el calor que emite su rostro, uno que no es normal — Creo que el susto me hizo enfermar, eso decían en la iglesia — porque no hay muchas razones para contraer un resfrío si siempre ve a los mismos ¡Aun así! No hizo nada más que acercarse y esperar que la invite a un sitio para hablar con más tranquilidad.

¿Un doctor debería ser capaz de tratarla, no?

Lo siguió despacio al sitio que le han designado y se quedó en el marco de la puerta. Por un segundo su rostro se arrugó al sentir el aroma — Que curioso… Hay un olor extraño, no me gusta — pero lo conoce y lo repite en sueños. Supuso que parten de la niñez, cuando vivía entre caídas y tropezones — ¿Qué es? — un antiséptico y desinfectantes, en un cóctel que no le gusta, pero que aceptó — Y bien doctor ¿Tengo que hacer algo?

Se vio nerviosa como nunca, incluso su rostro perdió ligeramente el color.

—En la enfermería me hacían sentarme en una camilla, pero no sé si tenemos acá — porque nunca le ha tocado entrar a ese cuarto, uno que ahora está vacía porque no hay doctor para sanar a tantos enfermos. — No me gustan los lugares como estos.

¿Poʳ quᵉ́?



RE: Pitiful Cave - Pasado - Kiyoshi Maeda - 15-12-2025

Muchas cosas han pasado en poco tiempo. Llegó a los Cabos Gemelos con unos compañeros, pero ahora, en su arribo a Whisky Peaks, cuenta con unos totalmente nuevos. Bueno, a excepción de uno. Anteriormente decía que solo estaba en un barco pirata solo como parte de un contrato como médico, pero ahora intenta realmente sentirse parte, lo que no quita que siga ayudando con sus conocimientos. De hecho, se ofreció voluntariamente a tratar a todos en lo que más pudiera. No es que traiga consigo un equipamiento muy avanzado, pero algo ha de ayudar.

Llega el turno de Gwendolyn de entrar a la sala que han conseguido en la posada que usan como alojamiento, lo cual provoca que Kiyoshi no tenga la mirada más tranquila del mundo. — Adelante, tonta, rápido. — No es el recibimiento más educado que ha tenido con ella, sin duda. Todo tiene un motivo, eso sí. Ella no podrá verlo por motivos obvios, pero antes de cerrar la puerta, Kiyoshi mira hacia ambos lados del pasillo, como si se fijase que no hay moros en la costa.

Y eso no es todo, sino que se toma unos segundos para escribir un cartel que pega en la puerta, el cual dice “Aquí no está Gwendolyn”. Pasa de que Owen se ponga más tonto de lo que es si se entera que estuvo con la muchacha a solas en la sala. Ya se puso como se puso cuando le dijo que la conocía, así que mejor evitar problemas.

Ya con esto solucionado, su voz logra escucharse más tranquila. — Tranquila, es un tonto que se escapa de la lógica de los humanos ordinarios. — Y lo sabe perfectamente luego de que el pelirrojo sanase en tiempo récord de que el mismo Kiyoshi le rompiese la cabeza. — Le prometí que le ayudaría, así que me aseguraré de que esté en perfectas condiciones luego de la pelea. — Mientras Gwen pregunta, el médico camina de un lado a otro ordenando algunas cosas. — Estoy bien. Tuve la suerte de que ese tonto monstruo no me viera muy apetitoso. Solo tu amigo el topo tonto se llevó un buen puñetazo, pero nada serio. Ese es más peculiar que Owen, aunque sea difícil de creer.

Gracia le causa que ella también tenga problemas para dormir, pues le hace ver que con el pelirrojo gritón son tal para cual. ¿Debería buscar libros para estudiar específicamente el mal sueño? Porque ya son dos los que sufren de esto.

Escucha atentamente en silencio todo lo que le cuenta, no interrumpiéndola. Intenta hacer un primer análisis en lo que se le acerca y la toma suavemente de la muñeca. — Ven aquí. — La guía hasta un sofá en el que, ayudándola también, la invita a sentarse. — Aquí no hay camillas, pues todo es improvisado, pero necesito que te sientes. Y no te preocupes, los médicos no somos tan terribles como nos pintan, solo un poco tontos a veces. — Pues un salón médico siempre viene con un profesional, así que se siente aludido por el comentario.

— No es para menos lo que tuviste que vivir en ese lugar, seguramente es la causa de todos tus malestares. ¿Podrías decirme qué sentiste tanto física como emocionalmente? Me ayudará a conocer específicamente tu caso. Ve contándome.

Se posiciona detrás del sofá y comienza a trabajar con esas manos enguantadas. En primera instancia, comienza a palpar la nuca de la paciente, luego sus sienes, incluso baja para enfocarse en los trapecios. Hace todo con mucha delicadeza, demostrando que es un experto en la materia. — Háblame de tu dolor. ¿Es una presión o son latidos? ¿El dolor aparece apenas despiertas o va surgiendo conforme corre el día?


OFF ROL



RE: Pitiful Cave - Pasado - Gwendolyn - 16-12-2025

Se movió adelante sin volver, el toque en la muñeca no le molestó y avanzó hasta el sillón. Se dejó caer con cuidado, aun así su caída produjo un sonido seco — Me alegro que Eros también esté bien. Cuando terminé separada de todos me asusté mucho, por suerte estaba con Alana… aunque no sé en dónde terminó — apretó los labios y suspiró con suavidad, porque se acuerda de ella, pero ¿Qué puede hacer? — Espero que esté bien, seguro que sí, si era una chica fuerte — a pesar de medir muy poco y pesar tan poco que parece que cualquier viento la va a volar… pero al menos ella puede ver.

Sus hombros se encogieron cuando escuchó sobre los médicos, porque no le parecen terribles, pero tampoco ha conocido tantos como para poder decidir qué piensa de ellos — En la iglesia no teníamos doctor y en el pueblo tampoco — pero sí conocía uno en sueños, pero está ahí, en otro mundo en donde no la puede tocar ¡O eso se supone! Es lo que le han dicho sin parar, por lo tanto ¿Por qué tendría que dudar de lo que dice todo el mundo? No puede ser que el resto esté equivocado, incluso si insiste mucho… seguramente por eso ha dejado de pensar en ello.

—Me sentí… me sentí muy abrumada — sus manos se juntaron frente a ella, las entrelazó como si fuese a rezar, pero no hubo oración, simplemente tomó aire y continuó — Mataron a alguien… alguien que ya no quería pelear — porque ha escuchado su resignación y un llanto que le trae un resquemor que no se puede quitar, incluso si le da vueltas ¡Si lo culpa de ese final! — Aunque sí dijo que nos mataría  — tragó saliva y separó sus manos, posándola a sus costados, sobre el sillón — Doctor es, uhm — le dio vueltas, como si quisiera decir algo, pero no hay palabras correctas para decirlo — ¿Es muy malo que haya pedido que no le hagan nada a pesar de todo? D-Digo, sí lastimó a uno, pero no sé si matar es la respuesta a las cosas.

Su cuerpo se movió ligeramente al sentir el tacto de Kiyoshi, revolviéndose por unos segundos, hasta que finalmente volvió a su posición inicial — Somos libres de elegir y bueno, eligieron matarlo ¿Son malas personas? — incluso si ha pedido por él, la mayoría ha decidido que sea de otra manera. Un final que le dejó un sabor amargo que supuso que no se le quitará por ahora, hasta que lo olvide ¡Hasta que una peor noticia lo reemplace! — Despierto pensando en que quizás habría podido hacer algo de poder ver — sus manos se tocaron los párpados con suavidad, meció la punta de sus dedos sobre la piel unos segundos.

—Pero eso es una mentira, nada habría cambiado.

Porque no es una experta luchadora, no es buena en nada específico. Una carga, una molestia que se han dedicado a cuidar a medias ¡Y está bien así! Lo prefiere de esa manera.

—Me duele de a ratos, como si tuviese una banda apretándome constantemente — tocó su frente y avanzó a los costados, mostrándole en dónde siente la presión. Nunca ha existido antes, porque las situaciones malas ocurren en la noche, en los sueños y pesadillas, pero ésta vez ha sido verdad — ¿Estaré enferma?

Puede ser.

—Ocurre de vez en cuando, no entiendo por qué. En un principio pensé que no estaba tomando suficiente agua — es la solución más simple y torpe, como si el líquido fuese a solucionar un dolor del cuerpo — Pero bueno, no era así.

¿Qué es entonces?

Seguro es la culpa, esa que no cabe ya dentro de su cabeza. Que se derrama en sus palabras.

—Cuando estoy con gente se me quita. Es un malestar tímido parece. — se rió con suavidad al decir la declaración, aun así es una verdad que no escondió. Es una situación compleja que endulzó con una sonrisa una vez más, para no saborear el amargor.

Después de todo, nunca ha sido buena para tomar medicina.



RE: Pitiful Cave - Pasado - Kiyoshi Maeda - 17-12-2025

La deja hablar, le entrega su espacio para que se extienda en sus palabras respecto a las preguntas hechas por el médico. Él se mantiene concentrado en palpar la zona de la cabeza que ella le indica está el dolor, pero también tiene sus orejas bien predispuestas a escuchar cada detalle que le entrega. Ayuda mucho en esta situación que él haya pasado por algo similar pues, a fin de cuentas, todos los que iniciaron su viaje hacia la Grand Line se vieron obligados a luchar por sus vidas. Aunque claro, cada persona es un mundo, todos son diferentes y, por consiguiente, cada uno lo vivió a su manera.

— No es una pregunta que debas hacérsela a un doctor, yo no tengo cómo decirte una respuesta concreta. — Kiyoshi siempre ha sido así, directo, no le gusta vender humo ni nada similar. Tampoco es de los que le dice al resto lo que quieren escuchar. — Eso es una cuestión de valores, deberías preguntárselo a alguien en que creas que tiene los mismos valores que tú. — Sin embargo, el propio Kiyoshi no es alguien que disfrute quitarle la vida a otro ser vivo, por mucho que en su primer encuentro haya apuntado tan rápido hacia el animal volador.

Deja en paz su cabeza y se acerca a su equipamiento médico, tomando unas toallas húmedas para colocar tanto en la frente como en la nuca de Gwen, más que para curar su malestar, darle cierto relajo. — Con Eros también nos vimos obligados a quitarle la vida a ese tonto monstruo. De lo contrario, pudo despedazarnos. — Y si no le creen, pregúntenle al topo qué tanto le dolió el puñetazo que le dio. Casi queda más pequeño aun que cuando está en su forma completa de Mink. — Ya depende de ti creer si nosotros somos tontos y malas personas, o no.

Abandona su posición detrás de ella para comenzar a rodear el asiento y dirigirse hacia el frente. — Si quieres un tonto comentario personal, aprendí que si dudo de mi fuerza y de hacer lo que tengo que hacer, estos nuevos mares simplemente me matarán. No quiero eso.

Toma ubicación delante de Gwen, inclinando su cuerpo hacia delante y apoyando ambas manos en las rodillas, queriendo que su rostro quede a la misma altura que la muchacha, mostrándose que quiere hablarle cara a cara. Considera que la comunicación es más efectiva siendo directa. Por mucho que ella no pueda verlo ahí, confía en que sabrá que lo tiene delante.

— ¿Te sientes inútil debido a tu ceguera? Todos tenemos tontas debilidades con las que nos sentimos inútiles, Gwendolyn. ¿Cuántas veces te he dicho que soy un hombre débil? Por mucho que vea, también me sentí superado en ese lugar.

Y ahora viene el momento en donde comienza a rajar de todo mundo. — Eros es un tonto que acepta serlo y no teme en lanzarse al peligro. — El topo va primero, no podía ser otro. — Owen dice y hace lo primero que se le viene a la cabeza, incluso cuando es la peor decisión. — Tampoco podía faltar Owen. Y no menciona más, el resto de salva. — Pero el topo es fuerte y tiene un corazón noble para proteger a los suyos. Owen tiene sentimientos fuertes que salen a flote junto a su fuerza cuando se necesita, y siempre podrás confiar en él. — ¿Entenderá lo que quiere decir? — Todos tienen debilidades y fortalezas. Ninguno deja de ser un tonto que tiene su utilidad. Así que enfócate en tus fortalezas o dejarás como mentiroso al pelirrojo ese.

Se omite el decir que se la pasa comentando que su Gwenchi salvará el mundo porque tiene un poder especial y todo eso. La verdad es que Kiyoshi nunca lo entendió del todo porque es de estos tipos más cuadrados, tanto sentimentalismo y tal le cuesta.

— Sí, estás enferma. — Pone su figura recta, ya cansado de estar un poco agachado. — Tu cerebro se encuentra en modo supervivencia. Es normal que te suceda luego de tal experiencia. — La parte buena es que no le dará medicamentos. La parte mala es que no puede asegurarle cuándo sanará.

— Básicamente, tu cerebro no quiere relajarse por temor a que suceda lo mismo. Por eso despierta ante el más mínimo ruido y te cuesta dormir. — Se coloca la mano en el mentón mientras habla, pues no es fácil recordar todo lo que ha estudiado. — Y como tu cuerpo siempre está en alerta, el estrés constante debe afectar a tu cabeza. Es como si no hubieras descansado aún luego de los Cabos Gemelos y tu cuerpo piensa que sigue en medio del peligro.

Ha bajado la mascarilla que cubre su boca para que se le entienda mejor. — ¿Vas captando lo que digo?


RE: Pitiful Cave - Pasado - Gwendolyn - 20-12-2025

—Preguntarle a alguien que piensa como yo me llevaría al mismo resultado que ya llegué yo…  ese resultado no me parece suficiente — porque todo decanta a una fantasía ideal que no ocurre. Nadie perdonará a un hombre que tiene intenciones de matar sin preguntar, han peleado por sus vidas y ganado el derecho a permanecer ¿Por qué ella entonces se niega a aceptar esa victoria? Gruñó despacio al recibir una respuesta que no le gusta, aun así no hizo nada más que suspirar y tirarse ligeramente atrás, como si le pesara la espalda. Un sonido seco salió cuando chocó con el mueble que la sostiene.

Al sentir las toallas soltó un sonido de satisfacción, aunque en realidad no tiene el cuerpo tan caliente, es imposible que el mismo no se regule desde que tiene la fruta, aun así la enfermedad puede seguir habitando su cuerpo de vez en cuando — No creo que sean malas personas… creo ¿Lo disfrutaron? Me imagino que no o eso quiero creer  — su rostro se volteó a la voz, como si quisiera encontrar una respuesta, es la fe que la obligó a dirigirse a él de esa manera, aunque no lo necesita — Creo… creo que está mal, pero si no hay más opción qué más nos queda. Ya no puedo irme tan fácil como antes, no quiero abandonar a nadie.

Si no hay otra solución ¿Qué se debe hacer entonces? Quizás en el pasado habría rezado y aceptado su fin, pero no es el caso, no es la situación. Por eso mismo solo apretó los labios y rozó la tela con las uñas, en un sonido suave que expresó inquietud, como si toda la conversación no le gustara, pero es peor tener los pensamientos dentro dando vueltas en círculos.

Sonrió con suavidad ante su ánimo, porque se sintió inútil, pero deseó no serlo más, debe haber alguna manera de poder mejorar — ¿Ah sí? — su mano fue a la compresa mojada y la tocó con suavidad, esperando encontrar algo, pero nada. Porque lo que tiene está dentro, por lo tanto de alguna manera se lo tiene que sacar ¡Cómo hacerlo!

Asintió ante su explicación, mientras una mueca de insatisfacción curvó sus labios, porque una pastilla habría sido más fácil de tragar que esa información — Entiendo, pero me gustaría saber qué tengo que hacer para no sentirme así. Hasta ahora nunca me había pasado algo parecido. Ni cuando Owen se fue de Karate — la reflexión llegó y no supo qué hacer ¿Quizás hay algo más que el doctor pueda hacer? — El modo supervivencia no me gusta. Siempre he vivido de manera tranquila.

Al menos cuando está despierta es así.

—Esto es nuevo para mi y no me gustaría acostumbrarme — es una inocencia que no se quita, una situación que declaró como cualquier cosa, cuando en realidad es pura debilidad que no quiere irse de su cuerpo. Ya no puede darse el lujo de no hacer nada en las situaciones ¿Por qué se aferra entonces? — ¿No puede darme un remedio para poder dormir? He oído que existen. También hay un líquido que lo hace — no dijo cómo lo sabe, pero eso no debería saberlo, pero ya ha ocurrido las suficientes veces como parecer una opción.

—Un hombre en Karate me dio algo así cuando se metió a nuestra casa con Owen y antes también lo había tomado, bueno en sueños. Pero el lugar tenía un aroma similar a este — explicó, levantando el dedo índice de su mano derecha en su explicación — Así que tal vez es una señal para que busque aquí un poco de calma, de otra manera.

Embotellada y etiquetada ¡Incluso con receta médica! Todo de manera cómoda, claro, si el Doctor la tiene.

—¿Doctor, puedo hacerle una última pregunta?

Porque él parece saber más que ella, por eso decidió aprender todo lo que necesita de los demás, como si recuperara el tiempo perdido.

—¿Cómo sabe usted que está despierto? Y que esto no es un largo sueño del cual despertará.

Cuando la vida era mejor o en su peor momento.



RE: Pitiful Cave - Pasado - Kiyoshi Maeda - 21-12-2025

¿Disfrutar matar a ese monstruo? Es una buena pregunta. Mostraron respeto al momento de la sepultura, pero al momento de quitarse semejante peligro de encima, sí sintió alivio, un relajo que le indicaba que podría seguir viviendo. ¿Acaso eso es similar a disfrutarlo? La diferencia es mínima, así lo ve él. — Me alegré cuando murió. — No usa la misma palabra que Gwen de manera intencional, pero ya depende de ella el cómo interpretarlo. Kiyoshi se caracteriza por ser frontal con lo que piensa, además de muy sincero, por lo que no esconde el verdadero sentir que tuvo en ese momento.

Y es que por mucho que no le guste ser responsable, o tener parte de la responsabilidad, en lo que a pérdidas de vida se refiere. Es un médico después de todo. Pero ahí tuvo miedo, y mucho, miedo de que todo acabase tan rápido para él. Afortunadamente, tanto él como el resto pudieron zafar.

— Adoro la tonta tranquilidad, pero si queremos seguir este camino, no nos queda de otra que acostumbrarnos a poseer ese modo de supervivencia. — Así lo ve él, como una obligación que no puedes elegir. Claro, esto puede cambiar si decides abandonar este camino y regresar a la vida de antes. — Debes ser fuerte, tanto de cuerpo como de cabeza. — Y aunque pareciera que solo se lo dice a ella, también son palabras dichas para sí mismo. Por mucho que quiera dar un paso al frente en cuanto a la confianza en su fuerza para así protegerse y avanzar, las dudas siguen rondando por su cabeza.

Él también tiene problemas para dormir, pero es un tema que viene desde hace años afectándolo. Podemos decir que ya se acostumbró a esa vida. Quizás repercute directamente en que la mayor parte del tiempo cuando no está calmado, pareciera estar de mal humor. No hay punto medio.

— Sí, podría darte algo. — Aunque no es muy fanático de llegar y recetar medicamentos cuando considera que hay otros procedimientos que podrían ayudar. Sin embargo, Gwendolyn parece muy convencida de que esa será la solución. Por lo tanto, procede a acercarse a una pequeña bolsa en donde tiene varios frasquitos guardados, tomándose su tiempo de buscar entre tanta cosa hasta dar con lo que necesita. Aquí es cuando llega a sus oídos la información que le obliga a levantar un poco la voz.

Y es que para un médico, aquello que menciona es bastante delicado. No puede dejarlo pasar. — ¿Cómo que un tonto se metió a su casa y te dio un líquido que te hizo dormir? ¿Es verdad lo que me cuentas? — Es evidente su molestia. — Dime que el tonto de Owen le dio una paliza, o iré ahora mismo a darle dos tiros por no haberlo puesto en su lugar. — Y es que claro, suena tan sospechoso que le es imposible pensar que pudo ser para algo positivo.

Toma las manos ajenas para dejar en ellas el frasquito con las pastillas. — Solo una antes de dormir. No te pases de la dosis. — Luego la suelta. — Owen también tenía dramas para dormir en el otro barco. Le enseñé unos ejercicios de respiración. Dile que los haga contigo antes de dormir.

Cómo sabe que está despierto…

Menos mal Gwen no puede ver la cara de poker que tiene Kiyoshi en este momento.

— Pues… sabiéndolo, ¿no?

Si bien la muchacha siempre ha demostrado que no es tan tonta como para que Kiyoshi le diga así —como hace con todos—, esta vez sí lo ha dejado perplejo. — Duermo poco, así que sé que la mayor parte del tiempo estoy despierto. Dicen que si te jalan las mejilla y te duele, estás despierta, pero eso solo es una tontería inventada por tontos. — Aunque no quita que siga dándole vueltas y vueltas dentro de su mente a la idea o cuestión planteada por la ciega. — ¿Por qué la pregunta? ¿Te sientes en un sueño del que quieres despertar?


RE: Pitiful Cave - Pasado - Gwendolyn - 23-12-2025

Sintió como ha hablado demás, se le ha ido un poco la información que entregar. No supo si culpar al sueño o algo más, aun así, se encontró en ese momento con una situación que la hizo sonreír incómoda ¿Qué viene ahora? ¿Decir la verdad o mentir? — Es verdad. Alguien vino a buscar a Owen, no recuerdo mucho de ese día, solo que me dio algo para beber y luego el resto es extraño — porque no supo si es una pesadilla o si de verdad ha despertado — Jin se llamaba, si me preguntas más de él, no tengo idea la verdad. Ya sabes que no lo puedo ver.

Carraspeó incómoda — No recuerdo qué pasó después, pero cuando desperté estaba con Owen, así que imagino que él lo sacó de la casa — sus manos sudaron al recordar, tanto que las paseó sobre el sillón en un intento de secarlas de manera discreta — No le pregunté mucho sobre el tema, porque luego de eso se fue, ya sabes, tuvo que partir…

No le dijo por qué, porque es un secreto que no debe decir. Suspiró con suavidad, no como una chiquilla enamorada, sino como a una niña que le han descubierto un secreto y tiene que admitir todo. Una cosa a la vez, como si fuese demasiado difícil mentir para ella.

Apretó el frasco y luego lo movió, escuchando las pastillas. Repitió lo mismo, escuchando como la cantidad hace un ritmo que le gusta — Le diré que me enseñe hoy — acompañó sus palabras con el sonido que sale del frasco, hasta que finalmente el mismo cesó.

—¿Y si no sé cómo saberlo?

Una respuesta simple a una pregunta compleja para ella, por eso todo deja con sabor a poco. A qué espera algo más, por eso que le siga cuestionando la obligó a centrarse una vez más, acomodando el cuerpo, como si fuese a decir algo importante. Se preguntó si va a dudar o de alguna manera entenderá la aflicción de su paciente nuevo.

—Cuando más niña creía que habían pasado cosas que no, ya sabes. Hablar con alguien sobre algo, pero luego no había ocurrido nunca o vivir algo que nadie más recordaba. Me pasaba muy seguido que me decían que las cosas no habían pasado o que la persona no existía, así que el sacerdote me dijo que seguramente estaba soñando, como no salía de la iglesia casi nunca, solo podía soñar de cosas ahí — es el sentido que le encontró, la razón que se tragó, porque siendo una niña ¿Cómo creer otra cosa? — Así que por mucho tiempo no sabía si estaba soñando o no… no me importaba mucho, la vida en la iglesia era igual si sacabas esos días que no ocurrían, esos sueños que tenía.

¿Qué más da estar despierta o no, si todo es igual? Un día menos o uno más, qué más da.

—Pero ahora no me gustaría que fuese todo un sueño — apretó el objeto con suavidad — Me gusta viajar y estar con ustedes, además estoy buscando muchas cosas aun.

Prisionera no solo del pasado, sino de una costumbre lejana que se volvió molestia.

—Quizás si pudiese ver sería más fácil saber si estoy soñando o no — porque lo hace de distinta manera. Sus sueños son distintos a los de una persona corriente — Muchas cosas serían más simples.

Pero seguro ganaría otros problemas que no conoce, que no ha visto y que hasta llegado el momento, no entenderá.

—Me preguntaba si tenía un truco para saber, uno que sí sirva y que no sea algo que digan los tontos — explicó, esperanzada de poder encontrar una respuesta — Últimamente le pregunto a la gente qué hicimos ayer, para saber si el ayer existió o si el hoy es distinto a lo que vivimos.

Es lo normal, preguntarse qué fue y lo que vendrá. Como si su memoria no pudiese recordar.

Pero por desgracia, lo hace.



RE: Pitiful Cave - Pasado - Kiyoshi Maeda - 23-12-2025

Jin, Jin, Jin… No, no puede ser el imbécil ese. Imposible, ¿no? No hay chance.

No quiere que justamente aquel tipo sea el responsable de un acto tan detestable, así que prefiere no pedirle más datos concretos a Gwendolyn. — Le preguntaré al tonto entonces cuando lo vea. Solo asegúrate de no confiar mucho en desconocidos. — Aunque por la condición que tiene, ¿no es casi obligatorio hacerlo? ¿Qué tanto puede dudar del resto en los momentos que necesita ayuda? Recuerde que, cuando la conoció, viajaba sola, siendo un dato que le impactó de sobremanera. Al menos, ahora, tiene personas en las que apoyarse.

Desearía que el tema acerca de estar despierto o no ya hubiera terminado, pues no es tan sencillo, pero Gwen se esmera en dejarlo sobre la mesa, dándole cada vez más protagonismo. En un inicio, Kiyoshi cree que algo no anda bien… literalmente. — ¿Se habrá golpeado la cabeza y por eso anda más tonta? — Y es que si en algo confía de ella, es en su intelecto. En sus experiencias pasadas jamás se vio decepcionado por alguna idea suya, aunque alguna sí la consideró bastante loca —a pesar de que la segundeó sin dudarlo mucho.

Pero no, intenta tomarse la charla en serio. Desde que se lanzó al mar por primera vez, decidió ayuda a todos aquellos que están a su lado y esta vez no será la excepción. Además, desde la vez que casi le dispara, se siente un poco en deuda con ella. Aquel recuerdo no ha logrado irse de su cabeza.

Procede a sentarse en el borde de un mesón presente sobre el cual hay varias cosas suyas, principalmente su equipo médico. Lleva la diestra hasta su mentón y comienza a pensar en formas de ayudarla. Ya desearía tener consigo los variados y numerosos libros que tiene en su casa, pero ya es tarde para maldecirse por no haber transportado consigo algunos. Y es que él solo salió a tratar algunos parientes, nada más. Se supone que regresaría pronto. Pero aquí lo tenemos, en Whisky Peaks.

Qué rápido puede cambiar la vida, ¿no?

— Tengo dos ideas, Gwendolyn. No hay una tonta fórmula mágica, pero creo que podrían servirte. — Ya dependerá de ella si las aplica o no. — Tienes un oído excelente, esa puede ser una clave. — Esa es la característica de la muchacha en la que más siempre confía Kiyoshi, así que le es imposible no sacarla a colación. — Los sueños no se molestan en recordar lo inútil. — Una frase precisa, recordable, tiene todo lo que se puede querer. — Haz el siguiente ejercicio cuando quieras saber si algo realmente pasó o no.

Aprovecha que está sobre la mesa para golpear la misma con los nudillos, intentando seguir el ritmo de una melodía que escuchaba de niño. — Piensa en los ruidos de fondo que había. Sí los recuerdas, significa que pasó, que no es un tonto sueño. Si solo recuerdas acciones, más tú con tu talento, quiere decir que es inventado. Puede fallar, pero ¿no eres de las que dice que hay que tener fe?

Dijo que había dos métodos, y ha dejado como segundo este porque le debe tomar más tiempo, o eso cree Kiyoshi. Sin embargo, considera que es el más efectivo y el más importante a largo plazo, además de que tiene distintas utilidades. De hecho, él mismo lo hizo durante una etapa de su vida y no con el objetivo de discernir entre realidad y fantasía.

— ¿Sabes escribir? ¿Por qué no aprendes? Eres lista y los viajes en el mar no son precisamente cortos. — Con esta idea demuestra que le tiene bastante fe a su capacidad. No la trata como a una “inválida” más a la cual no hay que exigirle nada porque “pobrecita”. — Podrías escribir en las noches lo que pasó en tu día. Trae consigo diferentes beneficios, aunque claro, si no sabes escribir, te tomará tiempo. Pero esa concentración también será beneficiosa incluso para el tema de tu cabeza y el insomnio.



RE: Pitiful Cave - Pasado - Gwendolyn - 25-12-2025

—Lo escucho, doctor — se acomodó, posando sus manos sobre sus muslos con suavidad. Sostuvo el remedio de su mal con fuerza, como si en cualquier momento alguien se lo fuese a quitar, pero no ocurre, no hay nadie que quiera lo que ahora le pertenece — Huh, los sueños son así… supongo que sí. — no se sintió muy convencida con lo que dice, quizás porque es incapaz de reconocerlo. Movió una vez más el contenedor para calmar esa inquietud que con nada se quita.

Recordó, hizo memoria y frunció el ceño, porque si así es la fórmula, entonces tiene la respuesta. No son números, es una verdad incómoda que nunca quiso encontrar, porque el no saber a veces es mejor, para aquellos que ya no pueden buscar una verdad pasada. Lo ha dejado atrás, ¿Por qué entonces sigue insistiendo? Un bufido salió de sus labios al saber la respuesta.

—No sé escribir. Se me hace que es muy difícil hacerlo, no puedo ver exactamente lo que estoy haciendo, pero me gustaría… — tragó saliva, porque la oferta nunca ha aparecido. Siempre alguien más hace esas labores, porque ella no puede, porque no debería o simplemente no creen en ella. No importa la razón, la idea nunca se barajó para ella — Pero si aprendiera, tampoco podría leer lo que hice — se rió con suavidad, es un gesto tranquilo a pesar que habla de un contratiempo que sortear — ¿Cómo sabré lo que pasó con anterioridad?

Como saber que no escribió en un sueño o lo que dicen exactamente las páginas.

—No sé leer o escribir, alguien ciega no necesitaba aprender, pero me gustaría — bufó con suavidad, para luego tomar algo de ánimo — Así cuando recupere mi vista ya sabré como hacer la mitad, no? Aunque me pregunto cómo podría aprenderlo así.

Así sin ver o conocer ninguna de las letras. No tienen forma para ella, son cosas que están en las hojas, que viven escondidos entre la oscuridad permanente en la que vive.

—Uhm, Doctor… ¿Puedo hacerle una última pregunta? — se levantó y avanzó a una mesa cercana. Acercó su rostro a un par de frascos, sintió el aroma de cada uno — No es ninguno de estos — avanzó entonces con cuidado, usando su manos para apoyarse, encontrándose con un mueble lleno de repisas y objetos. Buscó con cuidado, sintiendo el aroma de todos, hasta que finalmente encontró uno que la obligó a alejarse de él — Este — lo acercó al hombre para que pueda tomarlo — ¿Puedes decirme qué es esto?

Lo dejó caer, sin importarle si él lo atrapa o no. Hay un descuido y desdén que nace desde el aroma. Antes habría dicho que no conoce el por qué, pero ahora parece que conoce la respuesta.

Curioso que el doctor haya descubierto un malestar que tiene sin intentarlo lo suficiente.

El aroma del potente antiséptico le fue inconfundible, es eso lo que recuerda. Con pasos, con detalles que según Kiyoshi no deberían estar ahí.

—Qué se hace con esto, Doctor. — suena suficientemente seria como para preocupar, no es un gesto que suele mostrar. Siempre sonriente, se encontró el frío saliendo con suavidad de sus manos, no lo suficiente como para causar ningún daño, pero sí demostrar que la primavera y las risas se han acabado por ahora.

—Porque cuando era mas joven en la noche me llevaban a un sitio que apestaba a este olor.

¿Lo usaron en mi o en alguien más? Cómo saber, si no pude ver, sentir o recordar como debería.



RE: Pitiful Cave - Pasado - Kiyoshi Maeda - 26-12-2025

Sí, es difícil, y Kiyoshi lo sabe. Por un momento duda, ¿estará teniendo demasiadas expectativas en ella? Maldice dentro de su mente a Owen. Quizás de tanto repetirlo, le ha estado metiendo inconscientemente en la cabeza aquello de que la muchacha es capaz de todo. — Puedes hacerlo de forma asistida. Puedes pedirle a los tontos de Owen o a Eros que lean por ti. Al final, es solo para que puedas dejar constancia de lo que viviste. — Vuelve a adoptar una pose pensativa, intentando dar una respuesta. Sería muy sencillo decir que no tiene la respuesta, pero se prometió ayudar a esta gente todo lo que pudiera, así que rendirse no está entre sus posibilidades.

— De niño, mi padre me leyó un libro que trataba sobre personas que escribían cartas para plasmar los sentimientos de aquellos que no podían escribir. — Su tono de voz pierde intensidad al hablar de su padre, aunque no es consiente de ello. Cree que sigue hablando normal. — Podrías dictar lo que quieres recordar y que otro tonto lo escriba. El decirlo en voz alta también te ayudará.

Su ánimo desciende un poco ante el comentario de recuperar su vista. Sinceramente, Kiyoshi desearía darle algún ánimo con ello. Estudió luego de conocerla y separar sus caminos, pero, lamentablemente, jamás pudo dar con una fórmula que pueda ayudarle a ver a esta edad. Si bien es un tipo bastante directo y sincero, en este caso en particular, no desea dar una mala noticia. Aún seguirá leyendo libros que consiga por el camino para seguir aprendiendo, así que al menor de su parte, sigue con una pequeña esperanza.

Lo bueno es que la propia Gwen cambia el tema, lo que tranquiliza a Kiyoshi, quien suelta un pequeño suspiro. — Adelante. — No se queda quieto al verla acercarse y tomar directamente distintos frascos de medicina. Le asusta que peque de ingenua e ingiera algo que pueda hacerle mal. Un medicamento mal dado puede causar mucho daño, y si ya hemos visto que sigue con un pequeño trauma por recordar cuando casi le dispara, verla sucumbir frente a él es algo que no acepta. Por lo mismo, se mantiene cerca de ella y con las manos alertas para quitarle cualquier cosa que pueda hacerle daño.

— ¿Eso? Déjame ver. — Lo recibe, recibe y digiere lo escuchado. — Se utiliza para matar microbios en la piel, así las heridas no se infectan. Es bastante útil, pero tiene un olor fuerte, así que debe estar bien tapado para no molestar. — De hecho, se asegura de que taparlo mejor para que así el aroma no siga molestando a Gwen. El repentino cambio en su forma de ser no pasa inadvertido para Kiyoshi.

— ¿Puedo hacerte yo una pregunta ahora, Tontalyn? — Se rasca la cabeza un momento. Siempre tuvo muchas sospechas del relato dicho por ella, no porque dude de la veracidad del mismo, sino por cosas que ella considera normales pero él no. Incluso algo así lo vio en su charla de borrachos con el pelirrojo, donde resultó que el tonto aquel tampoco se sentía muy tranquilo con lo que sabía del historial de la ciega.

¿Debería intentar averiguar Kiyoshi al ser su médico? Intenta pensar en la ética que le exige su profesión. Puede tomarlo como algo equivalente a conocer su historial clínico. — ¿Recuerdas si te limpiaban alguna parte del cuerpo cuando te llevaban a esa zona apestosa? ¿Tendías a caerte mucho o algo así para tener heridas tan seguido, tal vez en las rodillas o las manos? — Da por sentado que tenía heridas que debían ser tratadas, pero lo hace para que sea fácil que ella lo niegue o confirme, pudiendo tranquilizarlo o solo preocuparlo más. Aquí no hay medias tintas, solo blanco o negro.

— Me llama la atención que menciones que haya sido en las noches. ¿Quienes te cuidaban estaban muy ocupados durante el día? — Demasiadas preguntas, y cae en cuenta de ello. — Ah, soy un tonto. Al final fue más de una pregunta. — Aprovecha la ceguera ajena para guardar el medicamento dentro de su ropa, no queriendo que quede ahí desprotegido para que ella o alguien más lo saque. Puede ser peligroso si se usa mal.