Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece
[Pasado] Mi héroa |Priv. - Versión para impresión

+- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com)
+-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3)
+--- Foro: South Blue (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=7)
+---- Foro: Baterilla (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=298)
+---- Tema: [Pasado] Mi héroa |Priv. (/showthread.php?tid=3192)

Páginas: 1 2


[Pasado] Mi héroa |Priv. - Yuuki - 13-02-2026

Día 45 de Verano| Año 16

Los días pasaban. Y por alguna razón, sentía que no debía quedarse mucho tiempo más por Baterilla. Era una especie de presentimiento que le atacaba. Y mientras se tomaba su té de la mañana, decidió que lo mejor era, definitivamente, largarse de una vez. Así que, en la habitación del hotel en el que estaba, empezó a hacer su maleta. Se llevó su ropa, sus útiles personales... y alguno que otro recuerdito del hotel. Claro que, cuando vio que el candelabro de la habitación definitivamente no entraba en la maleta, simplemente lo arrojó sobre la cama, chasqueando con la lengua y haciendo un pequeño berrinche.

Cerró la maleta a las malas y salió del hotel. Dio el pago de lo que se había comido y de las noches que se había quedado y partió buscando el ferry que la iba a llevar al pueblo de Baquella, donde esperaba abordar uno de los barcos que la llevara lejos de allí.

Y mientras iba andando, caminaba como toda una modelo. Y sí, que la idea era no llamar la atención. Pero igual nadie iba a pensar mal de ella. Era hermosa, elegante y, por sobre todo, con una sonrisa de que no partía un plato. Se había sorprendido ya de la cantidad de veces que se había zafado de alguna que otra pregunta incómoda solo sonriendo y afirmando ser "sólo una chica".

Como fuera. Al llegar al ferry se encontró con una situación que la hizo soplar con fastidio, haciendo que un mechó de su pelo se hiciera a un lado. Se cruzó de brazos y decidió observar. Mientras lo hacía, se veía cómo sus dedos se movían, tamborileando sobre sus brazos conforme observaba. ¿Pero qué observaba?

Pasa que uno de los empleados del ferry se había puesto de comedido y estaba llevando todo el equipaje de una señora adinerada que iba de viaje por allí también. Quizás quería ganarse una propina, pero en realidad solo aceptó más trabajo y más carga de la que podía llevar y terminó por caerse al agua mientras llevaba el equipaje por el puente de abordaje. Había una gente tratando de rescatar lo que se pudiera usando palos muy largos con ganchos y otros solo estaban de chismosos. Entre ellos Yuuki.

Era una chismosa de primera. Y no tardó en empezar a hacer preguntas por allí. Y es que había suficiente gente como para sacar un artículo periodístico. Y en medio de todo el embrollo, estaba la señora adinerada. Gigante como ella sola. Y algo pasada de peso y años, debía aceptarlo. Con su bastón, golpeaba al mozo que se había ofrecido a cargar el equipaje, y éste no hacía sino disculparse de forma patética, casi hasta el punto de llorar... cosa que la birkaniana deseó no haber visto.

De inmediato, quiso meterse en el asunto. Quería salvar al pobrecito. Abrazarlo y... quizás consolarlo muy bien. Que quedara ella muy satisfecha y él muy contento.

—Ciertamente... —Dijo y se acomodó el cabello.

Así que dio un paso al frente. Iba a decir algo más. Pero entonces fue interrumpida. ¿Y quién osaba hacerlo? Pues a saberse. Porque ahora entraba en escena una carroza con un par de guardias que parecían ser de los rudos.

Se guardó las opiniones y esperó a ver qué iba a ocurrir ahora. Esperaba que nada malo para su damicelo en apuros.


RE: [Pasado] Mi héroa |Priv. - Lana - 13-02-2026

No soy buena abriendo puertas.

En el muelle me estaba infiltrando en el ferry por la ventana abierta que encontré, quería saber si me quedaba en esta nave me ayudaría a irme a otra parte que no sea el templo de creyentes. Entré por la ventana, mi túnica de creyente se rasgó por el roce, era una tela delicada, me parecía de mala calidad siempre que me movía brusco, saltaba, corría, o me sentaba, la túnica se rasgaba. Pasé al otro lado, mis pies tocaron el suelo y observé la habitación, con sus muebles de madera, una mesa grande, una silla, unas botellas, vasos, hay cosas colgadas en la pared con algunas algunas palabras no las entiendo por más que me acerque o entrecierre los ojos, lo que no puedo leer completamente las oraciones, pero algo como “Navegante” y “Mares”, eso sí lo entendía.

El asunto es que no sabía de quien pertenecía la habitación, pero la duda se tornó corta. Una puerta comenzó a abrirse y apareció un señor. me quedé quieta, al lado de la mesa grande y la pared con sus cosas colgando como si las letras fuesen algo más importantes que las mismas imágenes. El señor tenía muy mal gusto. Él al verme dio un pequeño brinco, pero en vez de asustarse sonrió —Oh, Disculpe, hermana. Estaba revisando unas cosas en el frente, ¿estuvo esperando mucho tiempo aquí? Dígame ¿qué le puedo ofrecer?— Dijo con amabilidad, con esos ojos achinados, sonrientes, mientras que con sus manos se acariciaba la barba.

El señor tenía una contextura muy delgada, estaba vestido de blanco, con un sombrero oscuro, tenía unos adornos pegados en el pecho y cuando caminó pasando a mi lado noté que teníamos casi la misma altura. Casi. Pero eso me servía. Levanté mi mano y con un movimiento rápido ¡PAM! lo golpee en la nuca, logrando dormirlo, y el cuerpo del viejo cayera rendido al suelo. Me agaché para quitarle la ropa, estaba bien con los pantalones blancos y el traje de arriba. Un espejo largo y grande me ayudó a terminar con los últimos arreglos, amarrarme el cabello como un tomate y colocarme el sombrero para taparme la cara. Me quedaba bien.

Al salir, cerré la puerta y uno de los encargados aparece haciéndome saltar por sorpresa, creyendo que ya me habían atrapado, pero el joven vestido de empleado hablaba nervioso y casi con la mirada baja —Señor, Capitán…— de repente se le ocurrió por un segundo verme a la cara y yo no sabía que era un capitán —Señora. Hay muchas personas afuera amontonadas. Creo que necesitamos su ayuda— Cuando se refirió a mi como señora, pareció no importarle. —¿Sí? ¿Un capitán qué hace? Ah, no me responda, es una broma jisjisjis, claro que sé, para allá voy. Gracias, buen trabajo, descanse.— le digo bajando el sombrero para tapar más mi cara y camino por la derecha, pero el otro me detiene con su voz —¿Descansar? Creo que usted lo necesita, ha hecho mucho, pero por favor. Es al otro lado, venga, sigame— amablemente me llevó desde el interior del ferry, luego por la pasarela, hasta el muelle donde hay un grupo de personas agrupadas.

El joven que me llevó al sitio comienza a desplazar a los demás —Señores, señoras, denle permiso al capitán— decía y hacía un gesto para que yo avanzara —¿Por qué lo llamaste?— Escuché decir el empleado que estaba humillado frente a todos. —Capitán, debería elegir mejor a sus empleados— Decía una señora cuando los demás me daban espacio para lograr colocarme al lado del empleado para tomarlo del brazo y así levantarlo. —¿Ah sí? Miau. Es un empleado tonto. Vaya tonto. Ve a limpiarte y luego ve a descansar, después lo hablamos— Le dije a mi empleado quien se retiró caminando lentamente con la cola entre sus piernas. —Listo. Miau. Sigan lo que estaban haciendo, ¿sí? Les prometo que tendremos un hermoso viaje, pasaran muchas cosas interesantes, veremos paisajes de otro mundo y monstruos, muchos, así que guarden su curiosidad para ese momento.— Suspiré y sonreí a los presentes, claro que hablando cualquier tontería llena de fantasías.


RE: [Pasado] Mi héroa |Priv. - Yuuki - 14-02-2026

Al comienzo, Yuuki creyó que todo iba a irse a peor. Pero no. O al menos no de la forma en que esperaba. La carroza terminó siendo nada menos que el transporte de la señora que estaba dándole de porras al probe empleado.

Lo que sí pasó es que alguien más llegaría. Esta vez desde dentro del barco. Y acompañada de varios de los marineros. Resultó ser, nada menos, que la capitana del barco. Ella llegó y se hizo cargo de la situación, hizo que se llevaran al hombre que lloraba y se disculpaba y ahora parecía poner orden a las cosas. Un orden que a Yuuki no le parecía del todo justo. Pues ahora se habían llevado a su querido mozo -que ni conocía- lejos de ella.

La mujer grande y pesada refunfuñó y dijo algo sobre irse en otro barco que no estuviera lleno de locos. Se subió a su carroza y se largó de allí. Y así como así, todo volvía a donde empezó.

Pero Yuuki no iba a simplemente dejar pasar la oportunidad. Así que avanzó hacia la mujer que los demás habían presentado como la capitana y se paró frente a ella.

—Parece que tienes un puesto libre en el barco. Y yo quisiera irme pronto de aquí, ¿Sabes? Dime, ¿A bordo de tu navío sirven el té a horas? Detestaría perderme mi té antes de dormir. No ha sido precisamente un día cómodo...ciertamente.

Miraba a la mujer de arriba a abajo y le sonreía. Su voz era suave y sonaba amable. El que se fijara en Yuuki creería que se trataba de alguna princesita de aquellas que se van de viaje solas. Aunque las dos pistolas en su espalda podían decir lo contrario. Lo bueno es que no se veían por sus alas, que plegaba elegantemente en momentos precisos como aquél.

Su postura frente a la capitana era relajada, poniendo el peso sobre la pierna izquierda y distribuyéndolo hacia ese lado. Su mano izquierda se posaba sobre la cadera y mantenía la cabeza inclinada hacia la izquierda. El brazo derecho estaba relajado.

—También quisiera ir en el barco porque, bueno, estas ofreciendo un viaje lleno de vistas preciosas y aventuras. Y yo no puedo negarme a eso. Además... esto... el mozo al que hiciste que se llevaran dentro es mi novio. Y este es su primer trabajo, ¿Sabes?

Ya no sabía qué más inventarse. En el juego de confundir con toda la información que se le viniera a la cabeza también la confundía a ella. Pero siempre era gracioso cerrar cualquier estupidez que decía con una sonrisita bien puesta.


RE: [Pasado] Mi héroa |Priv. - Lana - 14-02-2026

La mujer alborotadora tenía un plan b, el cual después de un pequeño problema se fue metida en un carroza. Suspiré, pensando que todo quedó tranquilo e iba a avanzar para largarme de la multitud y de las miradas curiosas, sin embargo, la sombra de una de los curiosos se presentó ante mi. Levanté mi mirada y mis ojos celestes se clavaron al rostro de una hermosa mujer alada, aquella curiosita se aproximó con una postura corporal, no se si de evaluación o de desafío, pero sus preguntas tenían palabras de las que nunca antes había escuchado, o al menos eso creía. Mi mano estaba alzada a la altura de mi cara y con los dedos sujetando el sombrero de capitán al que le había robado, lo inclinaba hacia abajo para no mostrar tanto mis rasgos y seguir así de “anónima”.

—La mujer grande que se acaba de ir dejó tres puestos libres. Así que… Sí. Tienes los puestos que quieras. Por favor, sé bienvenida— Dije recorriendo mis ojitos directo a sus labios, una costumbre, o más bien una adoración que no podía resistirme a no hacer. Hablaba y su boquita se movía rico, aunque la palabra “té” era algo que no conocía, sonaba importante para la mujer y no podía dejar pasar la mentira —Ah el té. Claro que sí. En este barco lo más importante es que mis tripulantes duerman bien. Hay té a cualquier hora, puedes pedirle a mis empleados lo que necesites… De hecho… Este chico de acá puede ayudarte con tus cosas y también con tu té.— El joven empleado que me había avisado del grupito de gente, asintió con la cabeza y caminó donde la joven alada para ponerse a su lado.

—¿Señorita tengo que llevarme algunas cosas? ¿Necesita conocer su camarote?— ofrecía ayuda el empleado.

Al verla sonreír me gustaba mucho como su boquita se arqueaba. Era una boca proporcional a su tamaño, pero grande comparado con el tamaño que tenía yo. Nunca entendí por qué me volvía loca e hipnotizante el ver la boca femenina. Al escucharla decir “novio” era otra de las palabras que tampoco entendía. —Oh… Las vistas y los monstruos nos lo va a entregar el mismo mar. Supongo jisjisjis— Solté una risa estúpida —Entonces el que se fue es tu ¿N-novi… no-no-noivoi? ¿Qué? ¿Me puedes repetir de nuevo esa palabra?— Tartamudeé intentando decir la palabra, pero no me salió y preferí pedirle a la mujer que lo repitiera, al menos vería de nuevo el movimiento de su boca.

—Suba a bordo por favor— Con un gesto con mi mano libre, la invito a subir al barco. Subí, mientras caminaba detrás de ella. —¿Quieres entrar o quedarte afuera? De todas formas los demás se encargan de tus cosas. Miau. Ya que estamos aquí. Entrégale tu… ehm… esa cosita, ese papelito… eso que le entregas a los del barco para demostrar que compraste tu puesto. Al ser la primera en ser registrada tienes muchos beneficios, como té gratis.— No me encontraba nerviosa, pero las mentiras eran difíciles de sostener y solo escalaban, incluso cuando no tenía pensado conversar tanto con alguien.

Cuando estamos arriba del barco, otro empleado se acerca corriendo con la respiración acelerada y casi choca contra mi,  me susurra cerca del oído, pero no susurra tan bien, porque se escuchaba todo lo que decía —Señora capitan, primero… el empleado que ayudó no para de llorar en su camarote y segundo hay un borracho en su oficina, ¿qué quiere que hagamos con él?— me pregunta y solo pude hacerme la sorprendida, con los ojos saltones y la boca entre abierta —Miau. ¿En serio? Voy a ir a revisar, puedes ayudarme a llevarlo a un camarote. Seguro se le fueron las copas demás… Aquí no se castigan a los tripulantes. Bueno, creo que voy a entrar para ayudar con la situación— Dije con desinterés.

Pero a la mujer le sonreía para que se sintiera cómoda. —¿Viene? Antes voy a revisar que todos los tripulantes estén bien en sus camarotes… sobre todo el tipo llorón— Entré alto y ancho interior del ferry. Me detuve entre dos pasillos, a la derecha estaba un largo pasillo que llevaba hacia donde estaban las habitaciones —Por aquí estará su camarote, revise el número que le tocó… y en el otro pasillo la llevará al salón donde comen y beben. Allí puedes pedir lo que quieras, recuerda que tienes beneficios— Claro, como si fuese verdad. Me crucé de brazos esperando qué pasillo iba a tomar ella y así poder entrar a las habitaciones para robar.


RE: [Pasado] Mi héroa |Priv. - Yuuki - 15-02-2026

"Esta de capitana tiene lo que yo de princesa." Pensó Yuuki mientras miraba alrededor. No sabía bien qué era lo que estaría pasando dentro del barco, pero no es como que se pudiera dar el lujo de ponerse a jugar a la detective.

—Novio. Cariño. N. O. V. I. O. —Dijo con un tono amable y hasta tierno. Luego miró al tipo que se le hizo a un lado y movió su mano, agitándola en el aire para indicar que no se debía preocupar. No dijo más nada y siguió a la sugerencia de la "capitana" para ir dentro de la nave.

Se hizo, obviamente, la loca, en cuanto se hizo mención a algo parecido al tiquete y continuó andando al frente de aquella dama. Y menos mal que llegó otro miembro de la tripulación y distrajo a la mujer y al otro que iba con ella. Yuuki se dedicó a observar en silencio. Eso sí, estaba cruzada de brazos y con la cadera inclinada, descansando el peso de su cuerpo sobre la pierna izquierda. Parecía una postura coqueta, aunque en Yuuki eso era ya normal.

La "capitana" dijo que se ocuparía de la situación. Y aunque a Yuuki la mataban las ganas de irse con el tripulante que no hacía sino llorar, tuvo que aguantarse, tragándose un quejido y mordiéndose los labios.

Continuaron andando dentro del ferry y ahora le ofrecían dos opciones: Irse a su habitación, o irse al comedor. Eso no era normal. Y ahora que ya no había nadie que pudiera notarlas, Yuuki tomó a la capitana de la mano y se metió con ella en una habitación que estaba por la ruta que le había ofrecido inicialmente.

Fue veloz. Tan solo tomó a la capitana de la mano, haló de ella, abrió la primer puerta que vio y se metió allí con ella. Cerró la puerta y arrinconó a la capitana contra la puerta misma. Sus alas se habían desplegado para así evitar que la contraria pudiera escapársele.

—No se porqué esos payasos te siguen el juego. Pero yo ya te pesqué. Y creo que más nos vale a ambas ser amigas... ciertamente. —Dijo en un tono amable y hasta cómplice—. Mi nombre es Yuuki. ¿Tu quién eres? ¿Y qué plan tienes aquí? Tu me ayudas. Yo te ayudo. Ese es el trato...

Miraba de arriba a abajo a la "capitana" y se acercó a ella al punto de que ambos cuerpos estaban separados por apenas unos centímetros.


RE: [Pasado] Mi héroa |Priv. - Lana - 16-02-2026

No comprendía la palabra de “novio”, tenía curiosidad por cómo lo pronunciaba la mujer alada y por sorpresa ella deletreó la palabra con tono tierno, algo que me causó un exquisito escalofrío al ver sus labios carnosos juntarse y moverse para formar cada sílaba, derritiéndome por dentro lo único que me mantuvo en la realidad fue la pequeña presión cuando mordía mi labio inferior y, aunque el hecho de ser más baja que ella y saber menos, disfrutaba que mi ignorancia me acercara a mujeres que me quisieran ayudar o tuvieran la paciencia para mejorar mi vocabulario tan… pero tan precoz.

Después de satisfacer mis deseos con la palabra “novio”, pensé que después de que la mujer alada a la que me sentía bastante observada y los empleados se fueran a hacer sus propias cuestiones… podía irme tranquilamente a continuar con mi plan de robarme las cosas de los pasajeros. Pensé que iba a salir bien, iba a ser rápido, sin embargo, se fue a la mierda por querer ayudar en el problemita de los pasajeros y ahora… ahora había sido traicionada por la mujer sensual a la que le entregaba mi atención especial e incluso le estaba enseñando el interior de esta nave ella ya había tomado mi mano para llevarme dentro de una ¿habitación?

¿Esa habitación será la suya?

Lo que creí que era otra necesidad especial de un típico pasajero, como una consulta… no lo sé… pero ella cuando abrió puerta, me metió con ella. Con rapidez la cerró y me dejó contra ella. La verdad es que no sabía donde estábamos porque tenía el cuerpo de ella tan cerca de mi… y sus majestuosas alas las observé como se extendían para ocupar más espacio, tanto que parecía una jaula. ¿Una jaula para mi? Me sorprendí y las sorpresas eran algo que me encantaban, pero… ay, solo la escuché decir que me había atrapado.

Sin miedo la miré a los ojos, aunque claro que notaba su hermosa figura, pero no le tenía miedo, solo un enorme sonrojo apareció en mis mejillas. Normal si empezaba a hacer tanto calor. —¿Esos pa-pa-ya… pay-sos? ¿puedes repetir de nuevo esa palabra? Tampoco sé lo que es una “a-ameba” Dices muchas cosas… parece que son palabras nuevas.— Tartamudeaba cuando no conocía algo, pero al menos eso me iba a dar tiempo para salir de este lío. Eso esperaba.

Ladee la cabeza a la izquierda y le sonreí con las mejillas aun rosadas —Yuuki, me llamo Lana, ¿plan? ¿Qué? ¿Cuál plan? Solo soy una capitana… espera… ¿quien te dijo de mi plan? Espera… Miau ¿por qué hace tanto calor?— Mis manos se fueron a los botones del traje de arriba y comencé a abrirlos hasta quedar con el pecho descubierto, pero debajo de la ropa no estaba desnuda, aun llevaba conmigo la túnica de monja. —Te equivocas ¿no ves que soy una simple capitana? Ahora deja ir a la capitana jisjisjis—. Se me escapaba una risa nerviosa y mis manos se dirigieron a la cintura ajena para medir nuestra distancia.

—¿o es que necesitas algo más?— Pregunté porque no sabía si podía confiarle del todo a esta bonita mujer.


RE: [Pasado] Mi héroa |Priv. - Yuuki - 16-02-2026

No lo podía creer. ¿En realidad era lenta o solo se hacía? Como fuera, a Yuuki le parecía demasiado como para dejarla así sin más. Aquella mujer tan ignorante le parecía patética y... eso no hacía sino despertarle sensaciones que no eran demasiado apropiadas para la situación en la que estaban. Y puede que al final ella solo estuviera fingiendo tener tan pocas luces, cosa que pudo comprobar después.

—Lana, ¿Eh? ¿Sin apellido? Tu y yo no somos nada de lo que dijimos que somos. Así que...

Se acercó a ella. Puso su mejilla izquierda junto con la mejilla derecha de Lana y acercó sus labios al oído derecho de la supuesta capitana. Su voz sonó casi como un susurro, pero cargaba un tono sugerente y poco decoroso.

—Hagamos un trato. Tu me muestras todos tus secretos. Y yo te comparto todos los míos... creo que sabes que nos conviene a ambas ser muy... —Hizo una pausa muy corta, soltando algo de aire por la nariz, sintiéndose un poco nerviosa—. ...cercanas. Piénsalo.

Se apartó de ella, aún manteniendo aquél cerco con las alas. Dio un par de palmadas suaves y provocadoras en la mejilla de Lana y ahí si que se apartó para dejarla respirar su propio aire y recuperar el espacio personal.

Los ojos de Yuuki estaban recorriendo a la mujer aquella de arriba a abajo y después de analizarla lo suficiente, dio un paso atrás y entró más en la habitación. No era nada fuera de lo regular. Parecía uno de los camarotes para los pasajeros de segunda clase, contando con todas las comodidades necesarias, pero sin uno solo de sus lujos. La cama estaba bien tendida y tenía sábanas muy blancas. Había unos zapatos junto a ésta y Yuuki se llevó la mano a la boca mientras seguía revisando el sitio, parecía que ya tenía un pasajero asignado.

La birkaniana abrió entonces el armario y encontró allí un maletín. No sabía si debía abrirlo o no. Pero mientras pensaba en todo eso, ya había dado la espalda a Lana y la había dejado para que hiciera lo que quisiera mientras pensaba en el trato que le había ofrecido. Sabía que podía intentar algo contra ella, era consciente, pero sus alas estaban puestas de manera que pudieran recibir cualquier daño por ella en caso de un asalto sorpresa.

Luego de pensar suficiente en el maletín, se dio media vuelta, esperando poder recibir respuesta a su propuesta por parte de Lana. Esperaba poder contar con un aliado, aunque fuera, en aquella travesía. Llevaba ya mucho tiempo haciendo sola y el avance conseguido era más bien mínimo.


RE: [Pasado] Mi héroa |Priv. - Lana - 16-02-2026

La mujer alada soltaba otra palabra rara otra vez. Rodeé los ojos, casi por reflejo, me mordí la lengua, porque no le iba a preguntar qué era “sinapellido”. A veces el conocimiento era valioso, sí, pero otras veces había aprendido que bastaba con ser bonita, sonreír bonito o directamente golpear en la carota a otro para dejarlo en el suelo y quedarme con su ropa.

Pero ella había sido lo suficientemente inteligente como para darse cuenta que yo no era ninguna capitana. Y ahí estaba, acorralándome, lo que resultaba bastante sexy, la verdad. Su cercanía fue cerrándose poco a poco, el espacio entre ambas se encogió con un roce de su mejilla con la mía, su es piel cálida y suave. Su voz, ¿nerviosa? Casi me hace perder la compostura con una presión suave en el estomago, pero ni siquiera retrocedí.

Luego se alejó dándome unas palmaditas en el rostro y me mordí el labio, frustrada, porque no quería que se apartara. Cuando recuperé mi espacio no recuperé del todo el aire. Me inquietaba y me excitaba su propuesta y ahora que se ponía a revisar la habitación, a veces notaba como su mirada se detenía en mí.

Caminé lentamente, por la habitación, tomando y tocando los objetos que veía cerca por donde me paseaba, pero no le quité la mirada a Yuuki, a su espalda, a sus alas, a su culo bonito y redondito.

—Secretos… Tengo muy pocos, pero espero que no te den una impresión equivocada. Y es verdad, no soy la capitana. Felicidades.— Admití, quitándome el traje de arriba y luego los pantalones, mostrándome con la túnica de monja mientras daba unos pasos hacia donde estaba Yuuki. Antes de que se girara por su cuenta, una de mis manos toca su espalda, después con la otra recorrí y acaricié su cintura hasta agarrarla por la cadera, girándola y tirarla contra la pared. 

—Miau. Segundo secreto. Me causas cierta debilidad, como para contarte de lo que quieras… Lo que haré es robarle lo que pueda a estos idiotas. Siento que contigo podría ser incluso divertido.— Susurré apostando la confianza. Acerqué mi cuerpo al suyo, mirando perdidamente su rostro esperando cómo sería su reacción. Mis dedos apretaron con firmeza la carne y ese huesito de su cadera. Deslicé una pierna para meterla entre las suyas con el gusto de solo provocar. Luego mis manos comenzaron a subir despacio, acariciando sus costillas hasta que me detuve donde llegaban sus pechos, sintiendo el peso y la suavidad de ellos sobre mis dedos.

—Creo que me debes algo. Te he contado algunos secretos, ¿cuales son los tuyos? Es parte del trato— Pregunté con una sonrisa ladeada, mientras “castigaba” a la mujer con mis manos que inspeccionaban su figura, su cintura es tan pequeña y caderas bastante provocadoras de las cuales me hicieron deslizar mis manos hacia abajo, por su torso, por sus muslos, hasta caer arrodillada en el suelo con la túnica apretada al cuerpo.—¿Quieres que siga? jisjisjis— Reí suavemente, sosteniendo la mirada al rostro de Yuuki.


RE: [Pasado] Mi héroa |Priv. - Yuuki - 16-02-2026

Ante el avance de Lana, Yuuki se sorprendió inicialmente. Quiso decir algo, pero ya tenía las manos de la mujer encima suyo; y no estaba siendo tímida en lo absoluto, estaba tocando su cadera y su costado de una manera que la pelirrosa apenas si podía entender lo que estaba sucediendo. Miraba a Lana y quería responderle con la misma energía, incluso quería arrojarla sobre las blancas sábanas.

Por la mente de Yuuki cruzaron muchas ideas de todo lo que deseaba hacer con esa mujer. De todas las formas que podría usar para complacerse con ella y de las formas en que la haría hablar. Pero sacudió la cabeza, resoplando y hasta dejando salir algo de vaho de su boca al hacerlo. La verdad era que las ganas de sucumbir al placer la dominaban.

Pero eso dejaría mucho que desear. Aunque Yuuki no tenía problemas en disfrutar de una aventura, que fuera así de fácil llegar a ella quitaba la diversión a lo que pudiera pasar después. Y con el ego inflado como lo llevaba la birkaniana, no iba a darle a Lana su cuerpo si no se lo ganaba antes.

—Oh, querida... ¿tanto quieres esto? —Dijo con su amable voz, aunque se le notaba bastante emocionada—. Yo... ciertamente... también quiero de esto... —Afirmó mientras abrazaba a Lana y la tiraba hacia ella, rozando luego su nariz sobre el cuello de ella.

Pero luego la alejaría con ambas manos, estirando sus brazos lo que más podía y haciendo distancia entre las dos. Tenía una sonrisa pícara.

Hizo a Lana a un lado y caminó hasta donde pudiera tener la puerta al alcance de manera rápida. Tenía la cara completamente roja y se le notaba la respiración algo agitada.

—Pero no vamos a jugar con nosotras aún. Mejoremos el trato. Yo te cuento un secreto, que me lo has pedido; y luego las dos vamos por aquí y nos llevamos toda cosa de valor que encontremos y nos quepa en los bolsillos. —Puso ambas manos en las caderas—. Y después nos vamos...y ahí si, te prometo, que te daré de esto..

Por más que le atrajera la idea, tenía que ir paso a paso. Si el que había ocupado esa habitación entraba y las encontraba haciendo lo que fuera que llegara a verlas haciendo, iban a tener serios problemas. Y quién sabe si el cuento de la capitana iba a seguir funcionando con la tripulación si veían a Lana sin ropas.


RE: [Pasado] Mi héroa |Priv. - Lana - 16-02-2026

Seguía con el gorrito de capitán puesto cuando estaba arrodillada frente a ella, todavía con el cuerpo inclinado hacia adelante con la expectativa vibrándome en el interior esperando a que Yuuki me permitirá continuar, que me dejara besar su cuerpo. —Miau. Claro que quiero contigo, te mentiría si digo que no. Eres hermosa y captas todavía más mi atención, me desconcentras de mi plan. Pero también puedo esperar, de verdad puedo hacerlo, sin que esto sea solo un impulso— Le hablaba con honestidad mientras sentía como el rubor volvía a mis mejillas al saber que ella también quería.

Sin embargo, en lugar de eso, ella me tomó para abrazarme y lo encontré inesperado, sentí el calor de su cuerpo me envolvía sin brusquedad y me relajaba, me dio hasta el tiempo suficiente para olerla, para sentir sus pechos contra mi cuerpo, y los míos contra el de ella, como su fuésemos dos nubes. Y su nariz rozaba, entonces acerqué mi rostro para apegarlo contra el suyo, a ver si podía alcanzar sus labios con los míos, pero no.

Luego me separó de ella, y aceptando sus términos sin protestar empecé a recoger la ropa que había tirado antes, agachándome para tomar los pantanos robados y colocármelos con un movimiento torpe y después hice lo mismo con la parte dejándome arriba.

Llevé una mano al gorrito de capitán y me lo quité dejando que mi cabello rubio con su puntas bicolor cayera sobre mis hombros, sin preocuparme si quedaba expuesto. Después me volví a poner el sombrero para seguir siendo la capitana. —Suena rico eso de “jugar con nosotras”, aunque contigo tendré cuidado, pero si me pides que no lo tenga… puedo ser tan loca como cuando se trata de robar, que también es un juego, pero si alguien te quiere atacar hay que darle un gran golpe como se merecen— añadí, dejando claro que mi forma de ver el mundo no siempre era suave.

—¿Qué opinas? ¿Me queda bien?— finalmente después de acomodarme la ropa, pregunté girando sobre mi propio eje como una niña torpe con su baile tonto —Podemos salir de aquí y robarle directamente a los presentes que están en el gran salón, ir de frente… o si no te gusta tanto la locura podemos revisar las habitaciones, aunque sinceramente espero que sea la primera opción— decía al dirigirme a la puerta, pero me detuve —¿Puedes abrirla? no sé hacerlo… Ah ¿cual es tu maldito secreto, señorita misteriosa?— confesé al final.