Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece
[Presente relativo-Entrenamiento]Un perro guía andaluz pero que ni Guía ni dice Illo. - Versión para impresión

+- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com)
+-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3)
+--- Foro: West Blue (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=5)
+---- Foro: Korossasu (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=235)
+----- Foro: Pueblo Yasu (gigantes) (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=257)
+----- Tema: [Presente relativo-Entrenamiento]Un perro guía andaluz pero que ni Guía ni dice Illo. (/showthread.php?tid=1716)

Páginas: 1 2 3 4


RE: [Presente relativo-Entrenamiento]Un perro guía andaluz pero que ni Guía ni dice Illo. - RedSmoke Kelo - 18-05-2025

Inventario




No me dio tiempo ni a preguntar qué demonios era eso que tenía delante.

Apenas me planté en el claro, vi la silueta entre ramas. Lo que primero me pareció una criatura salvaje resultó ser… ¿un perro con pantalones? ¿Un perro que hablaba? ¿Y qué carajo estaba diciendo?

—Calma, parceiro! Ele só tropeçou quando comecei a cantar. Não machuquei ninguém. —dijo con las manos en alto y esa voz llena de musicalidad.

Me eché a reír. No lo pude evitar. No entendía nada de lo que estaba soltando, pero su lengua me sonaba a batucada, a festival de máscaras, a un día caluroso con música callejera y caderas bailando.

—No entiendo una mierda de lo que estás diciendo, colega… —murmuré entre dientes, sin perderlo de vista.

—Pero suena a samba, y me gusta.

Fue entonces cuando lo escuché decir algo que sí comprendí, aunque fuera por instinto.

—Si no bajas tu hoja, tendremos que bailar....

Y yo, que ya tenía la sangre hirviendo desde que me metí en este maldito bosque, respondí lo único que podía decir.

—Bailemos.

Lo vi moverse. Dejó de hablar y su cuerpo empezó a cambiar de ritmo. Fue rápido, sí, pero yo fui más. Leí su postura, la tensión en las piernas, cómo se hundía con el pie izquierdo y giraba el torso. Pivoté a la izquierda, luego a la derecha, ligero, rápido. Estaba listo para lo que viniera… o eso creía.

Cuando su talón subió en aquel giro inesperado, entendí que su estilo no era convencional. Sus movimientos eran más erráticos de lo que esperaba, como si mezclara acrobacias con combate callejero. Esa mezcla impredecible le dio ventaja por un instante.


En el último segundo, cuando vi que el talón iba directo a mi muñeca, giré Kurimuzon con fuerza, bajando la hoja hasta apuntar al suelo. Sujeté el mango con fuerza, tan cerca que mi antebrazo rozó la hoja, recibiendo el golpe pero sin perder mi posición ni mi katana. 

¡CLANK!

El impacto resonó con violencia. Mi brazo crujió, los dedos temblaron y la hoja vibró como si hubiera chocado contra una montaña. Me mantuve firme. El golpe dolió, claro que dolió, pero no solté el arma. Ni un paso atrás.

Gruñí.

Y sonreí.

—Joder... vale, perrete. Tienes más flow del que esperaba.

Lo miré a los ojos, sin rabia, sin miedo. Solo emoción. Esto iba a ser interesante. 

Y entonces le aseste un buen cabezazo a bocajarro, justo en la nariz. Y me puse en posición defensiva con la hoja de Kurimuzon en vertical y completamente centrada en mí enemigo. 

Off



RE: [Presente relativo-Entrenamiento]Un perro guía andaluz pero que ni Guía ni dice Illo. - Beto Matashita - 20-05-2025

Menudo problema en el que me había metido. Un ciego perdido en el bosque nunca era algo bueno. Sin embargo, decidí quedarme en silencio tratando de escuchar cualquier cosa que me sirviera para encontrar al señor Kelo. Pude escuchar el bullicio de hace un momento, pero también escuché hojas moviéndose justo antes de sentir cómo algo se clavaba a mi espalda. No era algo pequeño. ¿Acaso era el señor Kelo transformado de nuevo en pantera? Alguien escalaba por mi espalda, pero no parecía un animal salvaje, ya que un animal común hubiese mordido o arañado mis piernas.

De repente una voz femenina salió de donde estaba aquella criatura. Me llamo señor árbol y me comenzó a hablar de amor propio y acerca de sobarse los pies. ¿Qué cosa rara se había subido a mis hombros? Quedé tan impactado al no entender lo que estaba ocurriendo que no pude decir nada. Por lo menos no hasta que le escuché decir su nombre. ¿Berry? ¿LA Berry de la que me había hablado el señor Rick?

— Kukukukuku. Esto es increíble. Dios tiene formas muy curiosas de obrar. Amén —dije en voz alta—. Con que tu eres Berry. Lamentablemente no puedo verte, pero me encantaría saber a que se refieren cuando los aldeanos dicen que eres un gusto para la vista. Tu voz no parece agresiva, todo lo contrario parece amable.

— Muchas gracias por el ofrecimiento, pero no soy fumador, tampoco soy un árbol. Kukukuku. Puedes llamarme Beto. Soy un gigante criado por los aldeanos de esta isla —seguí diciéndole dejando a un lado el pensamiento acerca de la situación del señor Kelo—. Lamento tener que pedirte esto Berry. Pero debes dejar el bosque. Has alterado el orden natural y hasta los depredadores huyen hacia Pueblo Cobo. Los aldeanos han estado sufriendo. Probablemente no es algo que ocasiones voluntariamente, pero es una situación que no puede continuar.

resumen

inventario

karmas usados

nota



RE: [Presente relativo-Entrenamiento]Un perro guía andaluz pero que ni Guía ni dice Illo. - Atlas Gomes Lupus - 20-05-2025

El cabezazo me golpea pleno en el puente del hocico: un chasquido sordo, como si la bóveda del cielo me estallara dentro de la cabeza. Todo se vuelve fugazmente blanco y luego rojo. Oigo mi propio gruñido, grave y entrecortado, pero suena lejano, como filtrado bajo el agua. La vista se me parte en dos; veo al lunarian duplicado, los dos con la espada aún alzada y ese fuego danzando en la espalda. Un hilillo caliente me baja del morro y me tiñe el labio de cobre. Instinto: dar un paso atrás para no caer de bruces. El claro se tambalea, los árboles giran y el ritmo del bosque mi ritmo se descuadra.

Aprieto el collar entre los dedos; el metal frío me clava al presente. Respiro por la boca, hondo, y dejo que el aire helado me queme los pulmones. Sabe a madera húmeda y a orgullo herido. La zumbadera en la cabeza late con cada latido; sé que me he llevado un buen recuerdo de su cráneo de piedra. Conmocionado, sí, pero vivo. Parpadeo fuerte. Una silueta, ahora solo una, ya no dos se mantiene firme frente a mí, espada centrada, ojos encendidos por la adrenalina. Sonríe. Quiere más.

Me relamo la sangre antes de hablar; la voz me sale ronca, pero firme.

-Porra… cabeça de pedra mesmo, hein? arf arf arf- escupo media carcajada mientras sacudo la melena para despejar el mareo y flexiono las rodillas -Tá bom. Samba continua.- No sé si es valentía o pura terquedad de perro grande, pero la energía regresa en oleadas. El zumbido se convierte en tambor. Bajo el centro de gravedad y dejo que el mundo se estabilice; la cadera describe el vaivén mínimo de la ginga, los pies buscan otra vez el compás sobre la alfombra de hojas.

Mi pie izquierdo raspa la hojarasca, arrastra tierra y polvo hacia sus ojos ardientes; no espero cegarlo... y su su fuego quizá aguante eso... pero oye, ¡por intentar no queda nada! Tras eso, trataría de hundir mi pie de nuevo en su caja torácica, intentado clavarlo contra el tronco que crujió antes. Esta vez no hay proyección elegante; sólo pura presión de cuerpo a cuerpo, mi frente pegada a la suya, respiraciones mezcladas... -Agora dançamos no mesmo compasso… ou paramos por aqui?-

Caseta de Rol



RE: [Presente relativo-Entrenamiento]Un perro guía andaluz pero que ni Guía ni dice Illo. - Berry - 20-05-2025

Berry inclinó la cabeza haciendo una mueca, no entendía nada de nada, no sabía quien era ese tal Dios pero supuso que era un granjero que obraba en alguna granja. Otra vez pedía que lo amen, pobre señor árbol debía sentirse muy solo, la mink se recostó estirando sus brazos y bostezando mientras el humo blanco brotaba de su hocico al son de un gran bostezo. — Señor árbol, quiero decir Beto, supongo que eras un Abeto aunque su cabello no parece tan pelinchudo aunque a lo mejor sí lo es veo algunos picos. — comentó al escuchar su nombre, la zorra seguía creyendo que solo era un árbol discriminado por sus pares y por eso se negaba a admitirlo, incluso su nombre era una reducción de su verdadera esencia como un abeto a veces esas injusticias pasaban por ser tan grandote. — ¿Mi cuerpo? Oh, si pudiera verlo señor árbol, es una belleza en todo sentido no hay mink más bonita que yo y si le dicen lo contrario están mintiendo. Curvas suaves, cuerpo perfecto dedicado al entrenamiento y la caza... Me alegra que digan eso de mí, pero no solo soy deliciosa a la vista. — guiñó su ojo aunque luego se golpeó la frente al recordar que no podía verle, era curioso, de hecho entre el humo y las palabras la mink comenzaba a pensar en cosas que naturalmente no le importarían. — Debe ser triste, digo, el hecho de no ver nada. ¿Aunque como sentir tristeza ante un sentido que de principio nunca se tuvo? Bah, esta cosa no me hace nada... ¡Bwahahaha! — bromeó probando otra calada y lanzando una fuerte bocanada de humo por su orificio nasal. Lejos de tensarse al escuchar la situación del bosque, la zorra asintió con cierta melancolía, lo había estado pensando por un tiempo desde una de sus últimas situaciones esa Isla ya no le garantizaba seguir viviendo en paz ni tampoco podía buscar algo que comer sin cruzarse demasiado con los pueblerinos.

— Lo he estado pensando, últimamente no hay mucha comida en el bosque y no puedo vivir de la generosidad de Rock, Pock, Crock... Ehmmmm, no recuerdo señor árbol, es alguien que me suele dar trabajo por el pueblo. — comentó negando con la cabeza al no recordar bien el nombre, si bien había coincidido varias veces con él e incluso trabajado en su tienda a Berry le costaba eso de recordar un nombre si no era alguien que hubiera estado mucho tiempo junto a ella, apenas se acordaba que había comido la noche anterior o que se suponía que era un pirata solo que podían matarse porque al parecer eso era lo correcto según los lugareños. — Supongo que deberé partir, aunque no sé donde, ¿También te irás del bosque señor árbol? Entiendo que quieras estar lejos de esos abetos que te tratan mal, descuida yo y mis piernas nos encargaremos de que nadie te trate mal por ser alto. — bromeó golpeando su codo contra el cuello del señor árbol mientras seguía guiando con suaves tirones la dirección que debía tomar para llegar hacia el olor a fuego, tenía miedo de que alguien quemase el bosque. — Debe ir un poco más rápido, siento fuego y sangre, temo que alguien esté intentando quemar el bosque... — masculló con un tinte más serio en su voz, como si la mera idea de ver un daño al lugar que en esos meses se había convertido en un hogar no le agradase para nada.

Resumen



RE: [Presente relativo-Entrenamiento]Un perro guía andaluz pero que ni Guía ni dice Illo. - RedSmoke Kelo - 21-05-2025

Inventario




La hojarasca se levantó como una lengua de humo cuando su pie la barrió de lado. No llegué a entender qué buscaba con ese movimiento, hasta que un repentino picor en los ojos me lo gritó todo de golpe. Arena. Tierra. Polvo suelto, disparado directo al rostro. Cerré los ojos por puro instinto, y en ese parpadeo traicionero supe que había cometido un error.

—Mierda…—solté entre dientes, justo antes de sentir la presión del mundo concentrándose en mi pecho.

Abrí los ojos aún entrecerrados por la molestia, sin tiempo para esquivar, pero sí para responder.
Sentí su pierna venir y lancé mi brazo izquierdo como un resorte, agarrando su tobillo con una precisión quirúrgica. No logré evitar el impacto, su planta me golpeó con fuerza en el torso. Apreté los dientes, flexioné las rodillas para amortiguar y bajé el centro de gravedad, agachando la cabeza sin mover ni un centímetro los pies del suelo.

—Buena jugada, perrete... —murmuré, mientras una sonrisa se me dibujaba en la cara.

El fuego estalló en mi espalda en ese mismo instante.
Dejé que el calor lo envolviera todo, que las llamas me recorrieran la columna como una serpiente rugiente. Mis músculos se tensaron, los huesos crujieron y mi brazo se alargó, convirtiéndose en una garra negra moteada que se cerró como un cepo sobre su tobillo.
Las uñas se clavaron con fuerza. Sin soltarlo, levanté el codo derecho y le propiné un codazo seco directo al cuádriceps. Fue un golpe controlado, pero lo bastante firme como para dejarle un recordatorio de que esas patadas de samba no iban a salirle gratis.
Su pierna vibró de tensión entre mis dedos, y yo ya estaba completamente transformado en mi forma híbrida.

Aún sujetándolo, di un paso hacia atrás y vi como parecía quedar medio conmocionado por el golpe y caía al suelo. Con una expresión feroz pero cargada de adrenalina, envainé a Kurimuzon con un solo movimiento limpio y bajé la postura. Flexioné rodillas, abrí la mano derecha mostrando las garras extendidas y eché hacia atrás los hombros, apagando al mismo tiempo el fuego de mi espalda. 

—Has dicho antes... "Atlas" ese es tu nombre?.

—Yo soy Redsmoke Kelo y bueno... ahora que ya nos hemos saludado como es debido, juguemos como animales. Garra contra garra.

Mis ojos ardían. No de furia, sino de puro gozo.
Esto sí que era una pelea que disfrutar.



Off



RE: [Presente relativo-Entrenamiento]Un perro guía andaluz pero que ni Guía ni dice Illo. - Atlas Gomes Lupus - 22-05-2025

El mundo me dio un par de vueltas cuando cayó todo el peso de Kelo sobre mi pierna. Sentí las garras hundirse en la carne como un cepo. El golpe de su codo (o el roce, porque entre el polvo y la adrenalina apenas distinguí) el impacto me sacudió el cuádriceps con un espasmo que me obligó a ceder la postura. No llegué a derrumbarme por completo.. pero mi visión de nuevo se volvió borrosa durante un segundos antes de que me volviera a recomponer.

Alcé la vista. Delante de mí, Kelo ya no era solo un espadachín con fuego: la piel se había tornado oscura, moteada, como carbón vivo; las alas llameantes se replegaron mientras apagaba la llamarada y exhibía unas garras largas, negras.... ¿Ahora es un perro? ¿O es un gato? no lo se, no soy bueno para estas cosas.

Hubo un silencio cuando habló de garras. 

Me incorporé despacio, sin tirar de la pierna atrapada para no desgarrarla. Su agarre firme dejaba claro que pretendía controlar mi movilidad. El cuádriceps ardía, no sabía si por el codazo o por la presión de sus dedos. Lo miré de arriba abajo: la forma híbrida lo hacía más ancho, más peligroso. Pero también más frontal; cuanto más se endurece un tronco, antes chasquea cuando la brisa cambia de dirección.... agarré mi collar con la mano libre y dejé que el metal helado disipara la bruma que todavía se encontraba tambaleándose en mi cráneo. Respiré hondo. Sentí la sangre latir en la oreja mordida por el cabezazo, la nariz palpitante donde aún quedaban restos de polvo.... ese sentimiento.. esa sensación... era pura música acelerada, una oda improvisada que tiraba de mis músculos igual que la noche tira de las fogatas.

Ladeé la cabeza, mostrando los colmillos en una sonrisa que mezclaba dolor con la alegría que sentí Y hablé. -Bora então, Redsmoke... garra contra garra, mas com ritmo.... Vamos ver quem dança melhor agora.- Respiré hondo, llenando mis pulmones de aire fresco y húmedo que traía consigo el olor del musgo y la madera. Mis orejas se alzaron con atención plena, captando el más mínimo sonido. Y justo antes de lanzarme hacia adelante, decidí aprovechar mi ventaja más clara: mi tamaño.

Tenía la pierna atrapada, si. ¿Pero que mas da?. Traté de flexionar mi otra rodillas y salté a la pata coja, girando en el aire intentando que la fricción fuera capaz de soltarme de su agarre, al mismo tiempo que le intenté golpear la cara con el talon. 

-Eu Atlas. Atlas Gomes Lupus. O prazer é todo meu.


Caseta



RE: [Presente relativo-Entrenamiento]Un perro guía andaluz pero que ni Guía ni dice Illo. - Beto Matashita - 22-05-2025

¡PUM!
¡PUM!
¡PUM!

Caminaba intentando seguir las instrucciones que Berry me daba a través de pequeños jalones en mi ropa. No obstante, mi cuerpo se movía siempre en la dirección contraria a las indicaciones. Y terminamos alejándonos aún más de la ubicación de Kelo y compañía. Aunque yo era incapaz de ver donde se encontraban, podríamos decir que estábamos a unos 20 metros de distancia de ellos.

— Kukuku. Insistes en llamarme árbol. ¿Tanto parezco uno? Kukukuku —dije riendome ante sus palabras—. Lamentablemente no puedo comprender la belleza. Me pregunto si yo sería considerado atractivo en los estándares del resto. Kukuku.

Entre las palabras de Berry escuché como confesaba ser una mink, eso explicaba porque los aldeanos comunes la describían como una bestia o animal extraño. Si bien, no podía saber cómo era la apariencia de aquella raza, sí que había escuchado de dichos seres. Una de las compañeras revolucionarias que me acompañaban en mi cabaña era Betty, una humink conejo a la que todos describen como hermosa. Quizá la belleza era inherente a la sangre mink.

— Dios nunca abandona a su creación, amén. Si necesitas un lugar al que ir, siempre eres bienvenida a buscar tu propia forma de libertad. Mi cabaña es espaciosa y encontrarás refugio y buenas amistades allí. Quizás le caigas bien a Betty, ella es una humink, conejo —le dije a Berry honesta y amablemente—. Aunque quizá Ken sea un poco más quisquilloso y me reclamaría por llevar a alguien desconocido a la cabaña.

Me quedé pensando qué debería hacer. Ayudar al prójimo era mi obligación y Berry claramente era alguien sin hogar. Pero por el otro lado estaba Ken, un sargento de la revolución que tambien vivia conmigo, mi superior. Él valoraba la fuerza por encima de todo, pero también la discreción. Me meteria en problemas si ando por alli hablando de la revolucion asi como asi, al menos que la persona reclutada fuese considerablemente fuerte como para que Ken no pudiera quejarse.

— No se preocupe por el bosque. El señor Kelo que vino conmigo lo protegerá, estoy seguro —le dije a Berry con voz amable y tranquilizadora—. Por otro lado, Señorita Berry. Te tengo un ofrecimiento. Si me demuestras tu fuerza, y el porqué los animales de este bosque te temen, yo te ofrezco hogar, seguridad y comida gratuita. Si te parece bien ¿Qué tal si me demuestras cuan duros son tus golpes? Amén.

resumen

inventario

karmas usados

nota



RE: [Presente relativo-Entrenamiento]Un perro guía andaluz pero que ni Guía ni dice Illo. - Berry - 23-05-2025

— No hay que tener vergüenza, hueles como uno, bueno como uno triturado a lo mejor por los golpes de otros árboles. Pero señor árbol suena mejor que Beto, es como si me llamase Anabel, ese nombre no tiene chispa. Pero Berry... lo escuchas y sabes que es importante. — respondió tras las preguntas del señor árbol aunque este era muy malo caminando, pese a decirle en una ocasión que girase antes de caminar el señor árbol movió sus raíces en otra dirección. Lo que faltaba, ¡Además de ciego sordo! Se resignó mientras estiraba sus brazos, no le gustaba que le ignorasen al dirigir pero lo del señor árbol era involuntario si tuviera ojos funcionales seguramente no sería tan complicado además tener las raíces separadas de la tierra le habría afectado un poco la orientación, nada que regarlo un poco no ayudase. — Soy más de un árbol o un buen trozo de piel como refugio, no sabía que los árboles necesitaban una cabaña, creí que las odiaban al estar hechas de ustedes. ¡Bwahahaha! Parece que esa chica quiere imitarme, hasta casi me copia el nombre, pero somos diferentes los minks venimos de Zou y le prometo que tenemos unas cuantas diferencias... — Berry aulló con orgullo, no tenía nada en contra de las cruzas de minks e incluso su tribu había sido discriminada por minks como ella, pero no pudo negar en distinguirse de esa tal Betty más que nada por precaución, los minks tenían cierto temita con las noches de luna llena y ciertas precauciones a tomarse si se quería vivir con una.

— ¿Comida gratis? ¡Ñam! Entiendo, este era tu plan todo el tiempo, no se preocupe señor árbol le demostraré mi amor por el bosque con mis patadas. — la zorra se sacudió mientras lanzaba su gabardina a la cabeza del señor árbol, pelear en ropa interior siempre era más cómodo para su pelaje y además hoy estaba de estreno con ese conjunto fucsia, lástima que el señor árbol no pudiese verle para darle algún halago. — Bien, aquí voy señor árbol, no creo que a su cuerpo de madera le afecte alguno de mis golpes... ¡Hora de mis patadas Berrylosas! — flexionó sus piernas antes de salir disparada en contra del oído del señor árbol, rotando su cuerpo para golpear con la diestra y luego la izquierda, clavó su garra en el lóbulo y comenzó a escalar en busca de llegar al cabello espinoso. Se sentía como un mosquito luchando contra un coloso, por lo cual debería pelear como uno y no pensar como habitualmente lo hacía. ¿Acaso pensaba alguna vez?

Resumen

Belicosas

Inventario



RE: [Presente relativo-Entrenamiento]Un perro guía andaluz pero que ni Guía ni dice Illo. - RedSmoke Kelo - 24-05-2025

Inventario




Sentía su pierna temblar bajo mi garra. Un músculo tenso, vibrando como un tambor de guerra antes del golpe. Noté cómo se reacomodaba, cómo su cuerpo se preparaba para algo... y entonces lo vi... Ese gesto que lo delataba, ese breve instante de tensión en los hombros, ese aire que llenó sus pulmones con intención. Supe que iba a moverse. Y supe también que no lo iba a detener.

Podría haber mantenido el agarre. Podría haberle desgarrado el tendón de Aquiles con solo cerrar los dedos. Pero no lo hice.

No lo hice porque, durante un segundo, vi en sus ojos esa chispa que muy pocos tienen. No era rabia. No era miedo. Era otra cosa. Un fuego parecido al mío. Ganas de seguir bailando aunque la música cambiara. Y eso... eso merecía respeto.

Solté su tobillo justo cuando comenzó a girar sobre sí mismo. Lo hice con un gesto limpio, dejando que el peso de su cuerpo completase el giro, dándole el espacio que buscaba, como si en lugar de enemigos fuéramos dos viejos conocidos compartiendo el ritmo de un mismo compás.

Pero claro… aún quedaba el detalle de que venía directo hacia mí con el talón alzado, como si quisiera hacerme probar mi propia medicina. Alcé una ceja y sonreí.

—Muy buena perrete...

Apoyé ambas manos en el suelo y me impulsé hacia atrás, con una voltereta fluida, elegante, que me permitió evitar su ataque por un pelo. Sentí el viento de su talón acariciarme la punta de la nariz mientras aterrizaba con ligereza sobre el musgo. A los cinco metros me detuve, plantado como una roca, con Kurimuzon aún envainada y las manos sobre las rodillas.

Lo miré con sorna, el pecho alzado, la sonrisa traviesa. Y entonces, juntando mi mejor imitación de su idoma, solté con voz clara:

—Ô meu irmão... tu gira gira bonito, ¿eh? ¡Pero te falta un poquito pa’ alcanzarme! ¡Vamos otra vez, mestre da capoeira!

Le guiñé un ojo mientras alzaba los brazos, abriéndolos como quien invita a un abrazo… o a un nuevo asalto. Porque en el fondo, ya no era una pelea. Era una danza. Y yo, Redsmoke Kelo, estaba dispuesto a bailarla hasta que el último tambor callara.


Off



RE: [Presente relativo-Entrenamiento]Un perro guía andaluz pero que ni Guía ni dice Illo. - Beto Matashita - 24-05-2025

— Kukukuku. Sigues insistiendo en llamarme árbol. Me parece que has pasado mucho tiempo en soledad dentro del bosque. Pero está bien, llámame como quieras —le dije amablemente, sin tener problema alguno con que me considerara un árbol. Por más extraño que pareciera su voz me lo decía casi todo. Un alma infantil, llena de energía y aislada del mundo—. Lamento escuchar que solo acostumbres a dormir bajo pieles o árboles. Gracias a Dios que no te ha ocurrido nada, amén.

Una vida de nómada sonaba a una vida triste y solitaria. Una vez más mis lágrimas recorrían mis mejillas. Pobre Berry, pobre criatura. Si Dios me había llevado a ella debía ser por una razón, quizá dos. No existen las casualidades y mi llamado era a ofrecerle ayuda a cuanta persona lo necesite. Ese es mi norte en la vida y mi obligación ante Dios.

Tras invitarla a demostrarme su fuerza, mientras yo me encontraba pensando, dos golpes cercanas a mi oreja hicieron que mi cabeza se inclinara un poco y que mis lágrimas chispearan un poco a Berry.

— Ha dolido un poco. Eres fuerte, mi estimada Berry. Quizá seas tan fuerte como el señor Kelo —le dije enderezando mi cabeza y sintiendo como subía a la parte superior de mi calvaria—. Buen comienzo. Me toca.

Dios me regaló grandes dones a cambio de quitarme la vista entre ellos, además de buen gusto y oído, una gran sensibilidad al contacto y un gran tacto. Mientras Berry estuviera en contacto con mi cuerpo podría ubicarla perfectamente.

Aprovechando que se encontraba en mi cabeza realice dos movimientos consecutivos y simples hacia mi propia cabeza con el látigo que sostenía en mi diestra. Dos latigazos que buscaban impactar en aquella mink.

Esperaba que aquello no la lastimara demasiado, aunque si ella no podía resistir algo tan simple no valdría la pena presentarsela a Ken.

resumen
bélico
inventario
karmas usados

gastos y daños