![]() |
|
[EVENTO LOCAL - MAGNA] - El camino a ser el más fuerte del mundo - Versión para impresión +- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com) +-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3) +--- Foro: Nuevo Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=362) +---- Foro: Foodvalten (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=363) +---- Tema: [EVENTO LOCAL - MAGNA] - El camino a ser el más fuerte del mundo (/showthread.php?tid=1908) |
RE: [EVENTO LOCAL - MAGNA] - El camino a ser el más fuerte del mundo - Viktor - 15-08-2025 Sohem se dirigió directamente a los habitantes del lugar. Su tono imperativo resonaba con fuerza desde la cubierta del Kaiser Panzer avisando de que todos aquellos que se rindieran tendrían un lugar en su organización, al igual que todos aquellos que no se rindieran tendrían un nicho propio. O común, dependiendo de si era día par o no. La sentencia era clara: Nos íbamos a quedar la isla. El mensaje hubiera sido mucho más terrorífico de no haber confundido el nombre de Nitombo, cosa que casi me hace echar a reír, y solo pude responder cerrando los ojos y apretando los carrillos evitando la carcajada. Tras aniquilar yo a los guardias, Sohem bajó del barco y cogió uno de los Den Den Mushis y les dejó la guinda del pastel para finalmente avanzar hacia el ascensor y reclamar a Shoto a su lado. El birkaniano, que tras bajar de la cubierta intentó usar su fruta sobre la plataforma con su fruta. Parece que sus poderes no tenían la capacidad aún para ello y tras levantarse me miró avergonzado. — Lightweight, Shoto. — dije con sorna mientras desenfundaba mi otra espada -Saba- suavemente hasta que el filo apareciera con un suave sonido metálico, portando ahora a Shimei en la zurda y a Saba en la diestra. Ante la llamada de Sohem, Shoto acudió como una centella. Yo lo seguí con cierta distancia y sin prisa pues parecía no haber más peligro pero nunca se sabía. Mientras observaba a mi alrededor, llevaba al ascensor donde Shoto estaba divagando sobre el funcionamiento del mismo. Cuando el inventor anunció que el viaje era solo de ida y soltó la palanca, el ascensor comenzó a subir de manera lenta y constante los casi mil metros -a ojo- que tenía el acantilado. Durante el viaje tuve como una especie de deja vu donde me veía con Sohem en un lugar como este, pero de dimensiones mucho más reducidas. Incluso pareciera que llevábamos algún tipo de mueble con nosotros. Sin embargo esto debía ser algún tipo de error, pues como decían muchos libros: — ”Cualquier parecido con la realidad es sólo una coincidencia.” — me decía a mi mismo para volver a la realidad. Realidad donde Shoto se encontraba de nuevo rompiendo el hielo, esta vez fantaseando con que cayéramos al vacío y nos convirtiéramos en un número más. Flexioné mi cuello y puse cara de circunstancia mirando hacia el inventor directamente, que había comenzado a tararear y realizar percusiones con el suelo de la plataforma. Por alguna razón me hizo tanta gracia que decidí seguirle usando mis katanas. Golpeando rítmicamente los cantos romos de esta, los mune, añadí una capa de ritmo más a la improvisada melodía de Shoto. Incluso pensé en arrancarme a recitar versos diestros extraídos directamente de mi improvisación momentánea como había visto hacer a algunos jóvenes en Sabaody, pero lamentablemente ni yo llevaba los pantalones tan grandes ni un gorro de pescador, así que pensé que quizá me vería como un viejo aparentando ser un chaval. Oportunidad perdida, supongo. Una vez arriba, Shoto apuntó lo evidente: nos estarían esperando. Y nosotros a ellos. Cuando salimos a la cumbre, el terreno cambió abruptamente. Detrás nuestro quedaban los acantilados de Foodvalten y enfrente había un crisol de plantas y árboles, probablemente para agradar a la vista del magnate. Ante nosotros un enorme camino avanzaba de manera directa hacia nuestro destino. — Ni lo necesitamos. — contesté a Shoto, refiriéndome al factor sorpresa. Aunque el inventor tenía algo de razón en que nos podían coger desprevenidos, por lo que opté por comenzar a aumentar las precauciones usando mi Haki de la observación, expandiendo mis sentidos en doscientos cincuenta metros a la redonda, más que suficiente para poder detectar algún tipo de presencia antes de que se acerque lo suficiente como para atacarnos. Para mi sorpresa, lo único que capté fue una pequeña presencia cerca de un árbol, a unos veinte metros del ascensor. Desde mi posición, quizá por mi privilegiada visión, pude detectar a un mink mapache en la zona indicada, girándome hacia allí mientras avisaba a mis compañeros. — Un mink. — dije seco mientras avanzaba hacia él y me detenía a unos cinco metros. — Rodilla en tierra ante Sohem, nuevo administrador de Foodvalten. — dije al mapache anunciando a mi jefe. — ¿Tu nombre y posición? — pregunté intentando saber si podríamos sacar algo de provecho para el asedio del único habitante de la isla no hostil que habíamos encontrado hasta ahora.
Resumen
Bélico
Haki
Inventario
RE: [EVENTO LOCAL - MAGNA] - El camino a ser el más fuerte del mundo - Sohem - 16-08-2025 Estando en el ascensor, al que Viktor llegó el último, comenzamos a ascender después de que Shoto hiciera su parte de la ecuación con sus amplios conocimientos tecnológicos. Este sentándose hizo una especie de chiste sobre imaginarnos caer al vacío en el ascensor, algo que no terminé de entender, pues le miré desde mi posición hacia a abajo arqueando la ceja. ¿Qué pasaría si se caía esto? Pues que tendríamos que subir de otra forma, ¿no? Probablemente, estaría algo asustado por la situación porque... no estaría sugiriendo que podríamos morir en la caída... ¿verdad? Bufé por la nariz ante tal ocurrencia. Si el ascensor se caía probablemente haría un cráter al aterrizar y saldría de este caminando. Nada iba a pararme en el día de hoy. En ese momento, Shoto comenzó con un ruido rítmico siguiendo el compás que le daban los mecanismos del ascensor mientras nos elevábamos hacia la cumbre, y Viktor decidió acompañarle haciendo chocar los filos de sus katanas. Los miré alternando la vista de uno a otro, incrédulo, pero sin darme cuenta mi pie izquierdo se empezó a mover sólo, siguiendo con el ritmo que estaban haciendo, cayendo por completo en su trampa. Bajé Ein Hauch hacia el suelo y comencé a chocarlo contra el suelo para hacer un sonido rítmico y repetitivo con él, sumándome a esa improvisada melodía que estábamos creando. Lustig, que se estaba lamiendo las gónadas, pareció asustarse del primer golpe que di al suelo con el kanabo y se atragantó con su saliva, empezando a toser y a hacer vibrar sus labios escupiendo saliva, creando una melodía final sobre lo que estábamos haciendo.
Situación del ascensor
Cuando llegamos a la parte superior de la colina, la puerta del ascensor se abrió. Lustig vomitó una bola de pelo y yo carraspeé la garganta, volviendo a alzar a Ein Hauch sobre mi hombro — Buena rola — dije caminando hacia fuera mientras Shoto y Viktor hablaban del factor sorpresa y de la ausencia de este. Entonces una voz en la lejanía me hizo palpitar la oreja, girando mi rostro hacia su dirección. Viktor reseñó que era un mink y avanzó hacia él exigiéndole que me mostrase respeto y que le revelase nombre y rango — Sólo importa Nicondos Pibes — dije caminando pasando de largo — Si opone resistencia, mátalo. Si se rinde, bienvenido — maticé, continuando caminando hacia delante, con la intención de avanzar por la colina hacia la ciudad más adelante y el gran edificio que se vislumbraba al final. Si no estaba ahí, averiguaría donde desde esa altura.
Resumen
Inventario
Bélico
RE: [EVENTO LOCAL - MAGNA] - El camino a ser el más fuerte del mundo - Voz Seductora - 17-08-2025 Los conocimientos en ingeniería que poseía el recién ingresado en la Asociación Neurona, fueron más que suficientes para entender a la perfección el funcionamiento del armatoste que les llevaría a la parte superior de la isla, garantizando a sus dos compañeros su plena seguridad. Una vez montados allí, lo que prometía como un viaje tranquilo, sosegado, y rodeado de vistas que eran capaces de quitar la respiración por su inmensidad, se transformó en una improvisación musical de hip hop - o lo que realmente fuera -gracias al tarareo de Shoto y al choque rítmico entre Saba y Shima Kaeru propiciado por Viktor Evans, uniéndose seguidamente la colisión de Ein Haunch por parte de Sohem contra el suelo del elevador. Finalmente, aunque inicialmente asustado, la mascota del líder gremio, Lustig, con su tos, terminó de poner la guinda sobre el pastel a la increíble improvisación que estaban realizando el cuarteto, todo hasta que el ascensor arribó a su destino final. La sorpresa fue mayúscula - al menos para el joven Data - cuando, al alcanzar la parte más alta del elevador, aún después de las declaraciones y acciones del gremio, no les estaban esperando con la intención de acabar con su asedio. Y si la ausencia de milicias defensivas no era suficiente, con la extensión del Kenbunshoku Haki por parte de Viktor, en un acto preventivo, aquello le garantizaba que, en 250 metros a la redonda no había ni un alma, nadie más que ellos tres y el mink mapache que les esperaba a 20 metros de su posición actual. El mink, que estaba completamente enfrascado en sus parafernalias y situaciones personales, no se percató de la presencia del trío de cazarrecompensas hasta que Viktor optó por acercarse a él. Aún estando a 5 metros, el mink de camisa hawaiana siguió obnubilado, hasta que el peliblanco decidió hablarle.- ¿Y esto, pisha? - Se preguntaba el mink, dándose cuenta de la existencia de los tres forasteros, levantándose con parsimonia mientras escuchaba las palabras del segundo al mando de Magna.- ¿Sohem? ¿Nuevo administrado’? ¿De qué me está hablando el zumbao’ este? ¿La habrá espichado’ el malnacio de Nitobo? ¿O le han degradao’ a moderado? Ya ni sé que digo - Observaba con cierta desconfianza al espadachín, intercalando su mirada con la figura del hombre enmascarado.- Algo me dise que este eh el Sohem este - Llevó su pequeña mano derecha a su redondo mentón.- Encantao, miarmas, yo soy Tomás, Tomás Noquero. - Se presentó, apartando su pequeña mano de su rostro.- ¿Posisión preguntas, pisha? Pueeeeeh ante me sabía la de trabajá. - Comentó de forma genuina, frunciendo su ceño y dándose la vuelta, mostrando un gran enojo que, debido a su adorable rostro, era imposible tomarse completamente en serio.- Pero ese joputa de Nitobo me mandó a la cola del paro, ¡el muy desgrasiao’! ¡Despuéh de tó lo que he hesho por él, pisha! - Su nivel de frustración era tal que puso sus azules ojos en blanco. En esos momentos, echó una mirada de soslayo hacia los cazarrecompensas- Pero la dolorosa primero, gente, Nitobo, aún no la palmao’, ¿verdah? - Volvió a girarse, para ahora encarar nuevamente al gremio de Magna.- Ustedeh, pishas, quieren acabar con él, ¿verdah? - Al hacer aquella pregunta, Tomás relajó su compostura, adoptando una expresión más conciliadora y tranquila.- Aunque él es un saco mierda, está rodeao de gente muy fuerte, fuerte de verdah, y lo sé perfectamente porque aquí uno ha sío una persona de plena confiansa pa' ese perro sarnoso. - Confesaba, a la par que clavaba su mirada, con suma seriedad, en la de los presentes.- Le quiero ver saliendo de una caja de pino más tieso que un marine con un palo metío por el culo, asín que desidme, ¿estáis seguros de qué podéis acabar con él? - Preguntó, sin ninguna clase de tapujos, al gremio de Magna esperando, en gran medida, que ellos sí tuvieran el poder suficiente para terminar con la vida del hombre que había arruinado la vida de Tomás. Mientras tanto,
Volviendo a la Mansión del Botín El joven rubiales Remún, escuchó desde el otro lado de la puerta las palabras del Emperador del Inframundo, pasando a agarrar, con nerviosismo, el dorado pomo de la puerta.- Con permiso. - Comunicó, su intención de abrir la puerta y pasar al despacho del magnate multimillonario. Al abrir la puerta, un resplandeciente haz de luz cegó por completo la visión del agente, o eso habría hecho de no ser porque llevaba sus emblemáticas gafas de sol.- Tan brillante como siempre… - Pensaba el vigilante mirando a su alrededor, conforme entraba en la habitación cuadrangular, de 3 metros de ancho y profundidad, no podía evitar no desviar su mirada de las exóticas paredes, cubiertas de telas de oro de 24 quilates, y con sendas joyas preciosas incrustadas en él. En ambas paredes laterales, se acoplaban dos estanterías hechas de un material casi legendario, algo que sólo alguien con sus contactos y poder podía permitirse. La mismísima madera Adam, considerada todo un tesoro por su rareza, su gran calidad y resistencia. A pesar de que Remún no era un entendido en el tema, ni mucho menos, siempre le fascinaba el acabado que poseía la madera y lo bien que vestía al despacho, con su sinfín de libros sobre inversiones financieras y enciclopedias colocados ordenados por gamas de colores. En el suelo, cubriéndolo en su totalidad, podía ver una alfombra de seda de tonos rojizos de la más alta calidad, exportada directamente de uno de los gremios artesanales más reconocidos del Reino de Arabasta. Y sobre esa alfombra, en la mitad del despacho, se levantaba una mesa cristalina, fabricado completamente de diamantes extraídos de las minas de Ilisia. Sobre la mesa, había varios papeles amontonados, además de un par de macetas con dos especies de bonsáis que se creían extintos. Y es que, con la cantidad insana de dinero y riqueza que poseía Nitobo, no había nada imposible para él. No era extraño que Remún sintiera algo de pudor con sólo estar presente ante él pues, a pesar de que pudiera aparentar ser un viejo afable e indefenso, nada más lejos de la realidad. Si había algo que deseaba, existiera o no, un simple movimiento de mano hacia su cartera era suficiente para obtenerlo. Todo aquello que tuviera valor monetario, pasaba a ser suyo por lo que le competía. Y si no tenía valor monetario, ya movería él los hilos que fueran necesarios para que lo tuviera. Él era el hombre que, sin poseer una fuerza física extraordinaria, se podía considerar como una de las personas con más poder e influencia de todo el mundo. Y las dos esculturas, de cuatro metros, que tenía de él mismo a sus espaldas, casi que respaldaban su estatus. El Emperador del Inframundo del Distrito Financiero, el “Señor de la Moneda”, Nitobo Ilime. Remún observaba con inquietud a Nitobo quién, echado hacia atrás en su sillón de cuero, vestía su traje de color azul marino y con su abrigo de pieles marrón y sus múltiples joyas. En esos momentos, aunque le había dado el permiso para entrar, seguía manteniendo su conversación vía Den Den Mushi.- Recuerda asegurarte de que no quede nadie sin pagarnos los intereses que nos deben por darles su correspondiente préstamo-yen. - Contestaba, manteniendo el receptor del caracolófono con su zurda, pasando a mirar al agente de seguridad e indicarle, con su mano derecha libre, que se acercara, causando que Remún se aproximara a la mesa.- Pero señor Ilime, hay muchas familias que no… - Intentó quejarse la voz que estaba al otro lado de la línea, siendo completamente interrumpida por Nitobo, quién pegó un puñetazo en la mesa con su diestra.- ¡Como si tienen que venderme a sus hijos! ¡Ese dinero me pertenece por derecho legítimo-yen! - Se metió la mano en uno de sus bolsillos, sacando un billete de 50.000 berries, enrollándolo con sus dedos índice y pulgar para, seguidamente, introducírselo en la boca..- Que no te lo tenga que volver a decir, o te pondré de patitas en la calle. - Sentenció, pasando a colgar el Den Den Mushi, que emitió un sonoro “gatcha”. A continuación, con su mano izquierda ahora libre, sacó un mechero de otro de sus bolsillos para, acto seguido, encender el billete que reposaba en sus labios.- Por el gran verde, no soporto a la gente que me hace perder dinero. - Comentó, pasando a fijar su atención en el rubio agente de vigilancia.- ¿Qué es lo que quieres, hijo? Rápido y conciso, el tiempo es oro, y el oro que pierdo es oro que puede conseguir algún otro desgraciado que no sea yo mismo. - Dio una calada a su billete, pasando a prestar toda la atención posible a su empleado. Remún inspiró aire por la nariz y, a continuación, soltó toda la información que disponía de golpe.- Verás, señor Ilime, hemos captado mediante los Den Den Visuales del muelle a tres individuos que han masacrado al escuadrón de Donnatella. Además, uno de ellos, el que parecía el cabecilla, nos ha declarado la guerra, pretendiendo tomar tu puesto y matando a todos los que se oponga. - Informó del tirón, sin pestañear siquiera y respirar entre frase y frase. Nitobo, que seguía prestando atención al agente Errado, soltó una sonora carcajada.- ¡DOLAHAHAHAHHAHA! ¿Destronarme a mi? ¿Es que no sabe con quién está hablando? - Se irguió del respaldo de su sillón, dando toques en la mesa con su dedo índice.- Si quiere guerra, tendrá guerra. Comunícale a toda la gente de Ciudad Rupia que se prepare y se arme para combatir a esos forasteros-yen. - Comunicó, levantándose de su asiento, y dándole la espalda al agente.- Pero señor Ilime, por la apariencia de su líder y su segundo al mando, juraría que estamos contra el gremio de Magna, ¿vamos a hacer que las mujeres y niños de Ciudad Rupia combatan contra esos monstruos? - Se alarmaba Remún, quién había escuchado alguna de las hazañas y rumores que guardaban el nombre de Magna. Al oír el nombre del enemigo, Nitobo dio una vuelta de 90 grados, quedando de costado a su mesa y, abriendo con su mano izquierda, uno de los cajones que había en este. De ahí, sacó uno de los muchos periódicos que guardaba, el que cubría las noticias relativas al incidente de Sabaody, abriéndolo por la página en la que aparecían los dos integrantes del grupo y Shoto, ajustándose sus gafas por sus patillas para apreciar su imagen con mayor claridad.- Hpmh, por mucho que se llamen Magna… - Se quitó el billete de su boca, pasando a restregarlo por la cara enmascarada del líder mercenario, haciendo que las brasas de su cigarro improvisado, pasara a quemar toda la portada en la que el grupo de cazadores ardiera.- Aquí el único magnate que van a conocer soy yo-yen. - Se aseguró de extinguir las ascuas del periódico para que no hubiera ningún incidente.- Repetiré lo que vas a hacer, hijo. - Se volvió a sentar en su sillón, con absoluto temple.- Vas a avisar a TODOS los habitantes de Foodvalten para que se armen, sean hombres, niños, mujeres o lo que quieran ser, ¡que para algo son guerreros experimentados y les pago-yen! - Señalaba con su dedo índice al agente.- Y si por alguna leve casualidad consiguen superar esa barrera, aún quedan mi equipo de élite, Los Lobos de Foodvalten-yen. - Añadió, con suma seriedad, observando el contenido de la noticia que acompañaba a la ahora inexistente imagen de Magna.- De todas formas… - Pasó a mirar su Den Den Mushi, descolgando su receptor con el propósito de llamar a alguien.- Haré una llamada, le voy a enseñar a ese aspirante de Emperador lo terrorífico que puede ser el Nuevo Mundo. ¡Y ahora largo-yen! - Dio por finalizada la reunión, causando que Remún, tras una despedida formal, saliera escopeteado del despacho. Si de verdad querían el gremio de Magna hacerse con el control de Foodvalten, iban a tener que demostrar que estaban más que preparados para permanecer y sobrevivir a las adversidades del Nuevo Mundo.
Contenido Oculto
INFO
RE: [EVENTO LOCAL - MAGNA] - El camino a ser el más fuerte del mundo - Viktor - 19-08-2025 El ascensor llegó a su destino con Magna entonando lo que podría haber sido una sesión de improvisación en la que todos participamos. Cuando llegamos arriba y reseñé al mink, Sohem estableció la orden de que no importaba nada, si no se rendía, al cajón. El mink, que hablaba en un extraño idioma que me costaba descifrar, habló largo y tendido. Lo poco que pude entender es que odiaba a Nitobo tanto como podíamos odiarlo nosotros. Al parecer había sido un trabajador de Nitobo y, por alguna razón llegado un momento determinado, lo mandó al desempleo. Bueno, supongo que puedo entender por qué, si no paraba de hablar… El mink largó todo lo que pudo y más sobre su ex-jefe, diciendo que estaba rodeado de personas fuertes y quería verlo en un ataúd y tieso totalmente. Puede que hayamos encontrado a nuestro primer trabajador de “confianza”. Sus palabras parecían totalmente ciertas, no notaba nada raro con mi haki, el cual reduje considerablemente dado que podía ver bien en la lejanía. — Así que tieso, ¿eh? — dije mientras giraba hacia Sohem levemente — Mira bien, Tomás, ese es Sohem Burnedead. Líder de Magna, el que será el gremio de cazadores más fuerte y poderoso de todo el mundo. Tendrás la oportunidad de trabajar para él si me dices quién proteje a Nitobo y qué sabes de él. Si nos eres de utilidad, vivirás. — dije con seriedad mientras apuntaba a Sohem con la punta de Shimei Kaeru. — Ahora bien, si no colaboras... — dije mientras me acercaba al ascensor con ambas espadas en las manos. Tras posicionarme delante de él, y con todos los miembros del grupo ahora fuera del artefacto, di un salto que me llevara a la altura de la cadena para, en el aire realizar un giro de setecientos veinte grados, dando tres cortes poderosos hacia la cadena que sostenía el elevador. Si de verdad tantos efectivos tenía el magnate, si tantos le protegían, me preguntaba dónde estaban. Yo no dejaría que nadie entrara en mis tierras sin resistencia, así que, o no estaban en la isla aún, o estaban protegiendo la casa del señor feudal. En ambos casos, el ascensor era inútil y Shoto podría reconstruirlo después. Por ahora no quería que o bien sus guardaespaldas o bien refuerzos llegaran a nosotros por la espalda. Por esa razón “quemé los puentes” de acceso y tras ello, aterricé en el suelo enfundando las armas y mirando al mink mapache por última vez — Irás ladera abajo. — sentencié para finalmente, hacer un gesto con la cabeza para que nos siguiera y comenzara a hablar y dar información mientras alcanzaba al grupo y nos dirigíamos al edificio.
Resumen
Bélico
Haki
Inventario
RE: [EVENTO LOCAL - MAGNA] - El camino a ser el más fuerte del mundo - Shoto Data - 19-08-2025 La tranquilidad de haber llegado arriba junto con el grupo y Lustig fue perturbada cuando Viktor percibió una pequeña presencia mas alla del aire o de la fauna local. Un pequeño mink mapache que parecía estar alterado y cabreado al mismo tiempo ya que bueno solo se le escuchaba quejarse acerca de su antiguo jefe Nitobo. Esto la verdad que nos venia de lujo ya que no hay nada mejor que un ex-empleado despechado con su antigua empresa. Las presentaciones por parte del gremio no es que fueran cordiales sino mas bien hostiles hacia el mismo ya que, se le exigía la total pleitesia y colaboración con el gremio. Primero Viktor y luego Sohem, aquí no había poli bueno o poli malo, aquí era poli malo y poli peor. La conversación llegó a un punto donde bueno pude presentarme - Soy Shoto, me gusta como piensas una persona que no conoce la de trabajar suele ser la mas eficientes. - Dije en un tono comprensible y amable. Cuando de repente Viktor ante las palabras varias de Tomás se giró cortando las cadenas del ascensor, los eslabones saltaron por los aires haciendo caer la plataforma a toda velocidad. - ¿Quién va a arreglar esto? -Exprese en forma de duda que no esperaba respuesta. Con las mismas me acerqué al árbol mas cercano y con mi pelacables hice un par de cortes sobre la superficie del tronco. Apoyando el mismo y aplicando fuerza saque parte de la corteza de forma poco uniforme y homogénea pero hacía su función. Con un par de palos hice un pequeño cartel que coloque delante del ascensor. "PROPIEDAD DE MAGNA, SENTIMOS LAS MOLESTIAS ESTAMOS TRABAJANDO EN ELLO". Tras colocarlo volvi con el resto del grupo y el mink. Donde me encontré a Lustig olfateando al pequeño mink y en cierta manera salibando como un salido detrás de una adolescente recién graduada. - Estaría curioso que se lo comiera... - Pensé mientras sonreía. Mas alla de eso el tiempo que hice me valió para hacerle unas preguntas directas para poder buscar la mejor aproximación o estrategia aunque ya sabía que íbamos a ir a cara perro y a pecho descubierto. - Oye Tommy necesito saber la seguridad de la ciudad y donde esta el, si esta solo o acompañado, posibles accesos directos e indirectos. Puntos ciegos dentro del edificio y por último vías de escape.
Info Turno
Contenido Oculto
RE: [EVENTO LOCAL - MAGNA] - El camino a ser el más fuerte del mundo - Sohem - 21-08-2025 Escuché las voces detrás de mi, pero no me detuve. Yo quería llegar, e ir directo al grano para no dar tiempo a nadie a reaccionar, y confiaba lo suficiente en mis capacidades y en las de Viktor como para saber que si nos separábamos ninguno de los dos correría ningún peligro extremo que tener en cuenta. Aquel bicho comenzó a charlar y recibió el feedback de Viktor, una conversación rápida que pude captar gracias a mi buen sentido del oído, seguido de un estruendo metálico y poderoso que me hizo pararme por un segundo y mirar por encima del hombro hacia atrás. Viktor había cortado la cadena que funcionaba con las poleas para elevar el ascensor, y este se había precipid¡tado hacia abajo. Bufé sonriendo de medio lado. Viktor estaba tratando de cortar el acceso a los posibles refuerzos que fueran a venir a por nosotros. Era inteligente y resolutivo, y junto con su lealtad era lo que más valoraba, por encima de su propia fuerza. Como también valoraba la inteligencia de Shoto, quien estaba armando con unos chismes e ignoré completamente. — ¡Oe! ¡Voy tirando! — grité a mis compañeros antes de comenzar a caminar de nuevo en dirección a la ciudad, viendo como Lustig olfateaba al perro con lenguaje extraño — Si quiere formar parte que mueva el culo, y si no matadlo. No se queda nadie atrás para mandar mensajes — repliqué, y ahí comencé a caminar haciendo un gesto con la mano para tratar de indicarles que me siguieran. No quería - ni podía - perder más tiempo. Cada segundo era importante a la hora de gestionar y realizar un asedio, pues cuanto más tardásemos más tiempo tendrían para organizarse, preparar trampas, tropas, obstáculos, y en definitiva organizar la defensa. Y la realidad es que, independientemente de no tener problema con arrasar con todo y con todos en la isla, no quería tener que matar a mis futuros hombres y destruir mi futura casa y si podía conseguir mi objetivo cansándome sólo un poquito, lo prefería antes que tener que cansarme un muchito. Fuera como fuere, la charla insípida con el perro con camisa ese no iba a detenerme ni un minuto más. Podría estar tratando de ganar tiempo, podría ser un agente de vanguardia adelantado para atacarnos, y hasta podría ser alguien que nos guiase a una trampa. Así que si quería colaborar y tanto odiaba a Nintongo que nos siguiera y viviera el mismo camino que nosotros. El plan era sencillo: De frente y apartar todos los obstáculos, de una forma u otra. Y ni la ciudad frente a mi ni todas las tropas y trampas posibles ocultas en ella me iban a frenar. Ya había sacrificado un brazo y mucho dinero para llegar hasta aquí y era un pago más que elevado para el paseo que tenía que darme hasta encontrarme con el hijo de puta que estaba ocupando mi sillón.
Resumen
Inventario
Bélico
RE: [EVENTO LOCAL - MAGNA] - El camino a ser el más fuerte del mundo - Voz Seductora - 21-08-2025 O los tres forasteros eran increíblemente inteligentes, o absolutamente estúpidos. Eso fue lo que pensó el mink mapache cuando observó al peliblanco espadachín cortar la metálica cadena del elevador que conectaba la parte alta de la isla con el muelle costero deshaciéndose de este modo, no sólo de la única vía de entrada que podían tener posibles refuerzos de Nitobo, sino de su única vía de escape en caso de que, su ambicioso plan se truncara. No obstante, esta acción, dejaba en claro dos cosas a Tomás y es que, en primer lugar, aquella gente confiaba plenamente en sí misma y en, segundo lugar, eran capaces de poner en juego su vida sin ningún tipo de contemplaciones con tal de lograr su objetivo. Y no hay hombre más peligroso que aquel que no le teme a la muerte. Tras la arriesgada acción de aquel apuesto hombre, Tomás se quedó mirándole fijamente, con los ojos entrecerrados y mientras contraía su nariz reiteradamente, como si estuviera olfateando algo. Seguidamente, miró hacia el chaval de los pelos tiesos, quien había creado, casi de la nada, un cartel que detallaba el estado inoperativo del elevador, terminando por hacer más preguntas. Por último, su atención cambió a la de su líder, Sohem Burnedead, quién instó en seguir su camino hacia Ciudad Rupia, amenazando con matar al desempleado mink en caso de no hacerles compañía.- ¡Está bien, pishas! No quiero estar criando malva todavía, asinque voy con ustedeh y os voy contando el mejunje, que hay un buen tresho hasta la ciudá. - Echó una carrerilla, hasta ponerse un metro detrás y otro metro a la izquierda del enmascarado, señalando con su mano izquierda hacia la urbe, que quedaba al frente y que, por su distancia, gastarían alrededor de una hora en llegar hasta allí.- Anteh que na’, un guhto conoceroh, Sohem de Magna. - Hizó el ademán de quitarse un sombrero imaginario, pasando a mirar tanto al fornido peliblanco como al otro.- A vosotroh también Shoto y… - Entrecerró los ojos hacia el espadachín, esperando a que se presentara. Esperó un par de segundos y, seguidamente, empezó a dar respuestas sobre las inquietudes que podían tener los miembros de Magna.- Asinque, ¿que quién protege a Nitobo, eh? - Se cruzó de bracitos, fijando sus azules ojos en el sendero empinado que debían recorrer.- Pueh están, por un lao, los habitantes de Foodvalten. Son gente que ya vivían aquí desde anteh que el puto golfo ese la comprara. Por supuehto, los compró a ellos también. - Miró de soslayo a Burnedead.- Son gente pacífica, pero aún así se saben la de pelear. - Volvió a mirar al frente.- Dehpueh, tiene a su grupo de élite, los “Loboh de Foodvarten”. Ya le dije que ese nombre era una mierda, pero como siempre ni puñetero caso. - Frunció el ceño, descruzando sus brazos para colocarse bien su camisa.- Son algo así como 500 personah, número arriba número abajo. - Cerró los ojos en ese momento pues, aún quedaba por revelar el gran pastel.- Pero eso no es nada en comparación con su as en la manga. - Abrió los ojos, emitiendo una sonrisa incómoda.- Algo me dice que sabéis quiénes son los Shishibukai, ¿no, pishas? - Preguntó, retóricamente, dejando un par de segundos para que se vieran venir la bala, nunca mejor dicho.- Pueh ese mamonaso tiene a uno de elloh contratao’. - Alzó su cabeza hacia el cielo.- Reh Wansoh, también conocida como “La Cazadora”. - Clavó sus pupilas, entonces, en el líder del gremio.- Si sabéis quién es, más os vale que os preparéis o hará abrigos y botas con vuehtras pieleh, pishas, aunque, algo me dice que no os asusta en lo más mínimo. - Restregó su diestra en su hocico, a la par que hinchaba pecho.- ¿Sabéis? Tengo un buen ojo y olfato para la inversioneh y los negocio. Aparte de ser su contable, mis consejos monetarios han ayudao’ como el que más a ese perro de Nitobo. - Expresó orgulloso.- Y son ehtos ojos y olfato los que me dicen que apuehte a muerte por vosotros, pishas. - Confesó tras, lo cuál, se acordó de la pregunta de Shoto.- ¡Ah! En cuanto a tus preguntas, pishas. - Miró al birkaniano, posicionando su mano izquierda en su barbilla, quedándose pensativo durante algunos segundos.- Me quiere sonah que el zarrapahtroso de Nitobo tenía un pasadizo secreto para entrar y salir de la ihla con más facilidad… - Intentó indagar mentalmente en su infinita sabiduría sobre su archienemigo, pero fue fútil.- Pero ni idea, debe ehtar en su casoplón, seguramente en su dehpacho o en su habitación. Quitando eso, habrá que ir de frente. - Suspiró, con cierta pena.- Eso sí, a mitad de camino de Ciudad Rupia, ehtá mi shabola. Me pararé a por algo de provisioneh, pishas. - Y así, los intrépidos miembros de Magna junto a su nuevo acompañante, Tomás, prosiguieron su camino hacia Ciudad Rupia. Durante el trayecto, el paisaje, la flora y geografía del lugar apenas cambiaba, siendo lo único diferente la visión que tenían al frente, haciéndose cada vez más notoria la silueta de toda la ciudad pero, sobre todo, un edificio que, a pesar de la distancia que aún les separaba, se podía ver a leguas que destacaba sobre el resto por su tamaño, superando aproximadamente en 10 veces de altura al resto de construcciones de la civilización. Por otro lado Tomás hablaba por los codos y no callaba, no parando de contarles anécdotas suyas, tanto de su época de trabajador como de desempleado, todo mientras metía alguna que otra puya de por medio hacia el Emperador del Inframundo. Alrededor de media hora pasó, y algunos más y otros menos podían notar la tediosidad del recorrido. El camino, aunque no presentara demasiada inclinación, empezaba a cansar después de estar andando 30 minutos cuesta arriba. Por si fuera poco, aún no se había presentado nadie, ni un ápice de defensas u oposición por parte del enemigo que desearan frenar su avance lo cuál podía resultaros, a primera instancia, extraño. No obstante, algo antes de llegar a mitad de trayecto, Viktor empezaría a notar varias presencias a una distancia de 120 metros gracias a su Kenbunshoku Haki. Si seguían caminando, al poco de llegar, se encontrarían a 200 personas posicionados en una formación táctica, dejando una fila más adelantada de 40 hombres y mujeres cargando con escudos, a 5 metros por detrás y otros 5 metros a su izquierda un grupo de 95 lugareños armados con espadas y lanzas y, a otros 5 metros hacia la derecha y por detrás de los escuderos, otro pequeño escuadrón, esta vez formados por 65 niños y niñas con dagas, formando así un triángulo equilátero entre los tres escuadrones. Por sus ropajes de menor calidad, y la ausencia de trajes, se podía intuir que debían tratarse de los lugareños que os puntualizó Tomás, y no la gente que trabajaba directamente por y para Nitobo. Muchos de ellos, sobre todos los más infantes, estaban aterrorizados y dubitativos por la situación, no entendiendo del todo como, tratándose de un pueblo pacífico, debía recurrir a las armas y, posiblemente, acabar muertos. Pero el dinero es el dinero y, quién lo posee, es el que pone las reglas. Al poco de llegar, aquellos sin Kenbunshoku - o que no habían sido avisados por Viktor -, podían llegar a visualizar finalmente el grupo de vanguardia a 10 metros de distancia, al mismo tiempo que la chabola de Tomás, que se encontraba detrás de las hordas, a 20 metros de Magna.- Demasiao’ tranquilito estaba siendo ehto, pishas, pero ¡eh! Ahí ehta mi shabolica bonica. - Señaló Tomás, quién seguía manteniendo la misma distancia inicial con Sohem, hacia una estructura basada en cuatro tablones de madera inestables y mal colocados a modo de resguardo. Los lugareños, mientras tanto, permanecían en su lugar, en silencio, poniendo los escuderos sus objetos defensivos por delante y, los que poseían armas blancas apuntando con ellas al grupo de cazarrecompensas. Aunque no sucedía lo mismo con los niños, los ojos llenos de determinación de los adultos, os daban a entender que irían a muerte para defender su tierra y, de igual forma, seguir teniendo la manutención que Nitobo les proporcionaba.
Contenido Oculto
Contenido Oculto
Contenido Oculto
Contenido Oculto
INFO
RE: [EVENTO LOCAL - MAGNA] - El camino a ser el más fuerte del mundo - Shoto Data - 28-08-2025 El pequeño mink a pesar de su estatura y su desdén, hizo una pequeña reverencia para presentarse y advertirnos de los posibles peligros que nos podíamos encontrar en el camino hacia Nitobo. Primeramente, hizo hincapié en los habitantes de Foodvalten. Según su información era gente que ya vivía allí y que a base de billetes termino comprándoles como si fueran mercenarios, lo que me dio por pensar que aparte de que Nitobo los pagara tenía que haber alguien detrás manejándolos y dándoles educación marcial para que fueran parte activa del ejército. A priori eran gente pacífica totalmente preparada para defenderse de invasiones. - Está claro que nosotros somos el lobo y ellos nuestra presa... - Así que irán con todo... - Dije mientras comentaba el pequeño mink el número aproximado del ejército terrestre. A continuación el mink dejo caer la siguiente información crucial, la señorita Reh Wansoh, tenemos a uno de los caballeros del mar como rival, una Shicibukai al servicio del gobierno mundial, se supone que estos tienen libre albedrío para poder realizar cualquiera de sus acciones, ya que a costa de sus servicios actualmente tienen congelada su recompensa o eso nos comentaron en la base del G-1. De hecho, ahora que lo recuerdo apenas nos dieron información de los Shichibukai más allá de los nombres.... - Oye... ¿Alguno recuerda haber visto su recompensa en el periódico? - Pregunte de forma directa a Viktor, ya que bueno, al final era el otro de los tres que más caso hacía las noticias globales. Todo esto me llevo a preguntarme que nos podría pasar si por casualidad un Shichibukai desaparecía del mapa. Tendríamos esa carta blanca conseguida en cierta manera por la marina, o nos pondría en el disparador todo aquello. Volví en sí cuando el pequeño mapache se dirigió a mí. El pequeño mink nos dio una valiosa información acerca de un túnel que le permitiría salir y entrar de la isla sin ser visto, una ruta de escape que podría estar en su despacho o en su habitación. Es imperativo inutilizar ese túnel o esa red de túneles y apuesto que esa entrada tendrá que estar oculta a través de mecanismos complejos. - La parte de la ruta de escape me encargo yo. - Dije afirmando con la cabeza, mientras me recolocaba el pelo. Tras terminar las conversaciones nos dirigimos hacia la casa del mink, pudimos disfrutar de las vistas y de la geografía de la isla que cada vez se iba imponiendo más hacia arriba. - Menos mal que los entrenamientos que he hecho en estos años han valido para que ahora esto no me canse tanto como antes. - Pensé, mientras seguía al dúo y al mink más o menos a unos pasos por detrás. De vez en cuando ponía el oído sobre el mapache y sus vivencias pasadas cuando era un trabajador más al servicio de Nitobo, pero es que no callaba, era una barbaridad, solo habla baba de lo bueno que era y lo mucho que le había hecho ganar dinero. Mis pensamientos intrusivos me hacían imaginar un sin fin de posibilidades, siendo la más divertida la de convertirle en canica y jugar con Lustig a tirársela y que me la trajera, que, por cierto, no se separaba del mink. Alrededor de media hora más tarde, Viktor empezó a percibir diferentes presencias, las cuales nos empezó a detallar en profundidad. Tres escuadrones preparados para la batalla nos iban a hacer frente. Ahora bien, la información iba llegando a medida que íbamos avanzando y cada vez me perturbaba más... - No puede ser que esté usando a niños..... Esta batalla no va con ellos... - No puedo... - Mi cara era un poema a medida que comentaba cuantas personas había en cada uno de los escuadrones. - Chicos, no sé si os lo he dicho, pero mi ética y mi moralidad por muy cazarrecompensas que sea es que no voy a atacar a niños ni ancianos. - No podemos acabar con la totalidad de un pueblo por un tirano montado en los berries. - Comenté apretando los puños y los dientes. Una vez llegados al punto de inflexión, tome una posición defensiva con las manos cerca de mis útiles en la gabardina por si era necesario actuar. Tomás hizo una reflexión con cierta retórica que en otra ocasión hubiera contestado, pero sinceramente lo que más me importaba en este enfrentamiento, era poder tratar a los heridos, podría pensar en estrategias, pero sé que Sohem va a ir con todo y le va a dar igual si son niños, ancianos, perros o moribundos...
Info Turno
Contenido Oculto
RE: [EVENTO LOCAL - MAGNA] - El camino a ser el más fuerte del mundo - Sohem - 31-08-2025 El ascensor hecho migajas al fondo del precipicio, y con las amenazas pertinentes de Viktor hacia el mapache, este respondió y se acercó a mi, comenzando a hablar en su idioma raro, de lo que sólo comprendí que los que nos íbamos a encontrar en el pueblo sabían pelear. Sonreí sin mirarle. — Eso espero... — dije, y chasqueé la lengua. No quería hacer una masacre indiscriminada con todos los presentes en la isla, de hecho, quería conservar a cuantos más mejor. Los caídos en el puerto eran necesarios, eran parte de un mensaje... una excepción, pero de ahí en adelante todo el mundo tendría una oportunidad de rendirse y unirse, o morir peleando. El mink continuó hablando diciendo que además del pueblo, había un grupo supuestamente de élite, llamado Los Globos de Fullsartén. Unos quinientos tios. La verdad es que con ese nombre no me esperaba gran cosa... cuando yo tomase el control de esto, cambiaría el nombre a Wandenreich o algo así. El Imperio Invisible. Eso sí que tenía gancho y poder. Pero finalmente las palabras del mink empezaron a interesarme: Nindogo tenía contratado a un Shichibukai. Según el mink, era una tal Glenn la Acaparadora — ¡Wryy ha ha ha! — reí, sin girarme — La cabeza de un Shichibukai es una buena declaración de intenciones, ¿eh Vik? — pregunté al aire, sin necesidad de respuesta realmente, mientras aceleraba un poco la marcha ignorando de nuevo las palabras ininteligibles del nuevo y animalesco aliado, quien continuó hablando durante un rato más para quien quisiera escucharle y pudiera entenderle. Con la continuación de nuestra marcha acabamos llevando nuestros pies hacia la ciudad que había más adelante y que era el único obstáculo entre nosotros y el tal Milobo, pudiendo observar un grupo de personas preparadas y pertrechadas para un conflicto bélico, parecido a una guerrilla desesperada. Aproximadamente y a ojo podían ser un par de cientos. Paré mis pasos en seco y me quedé observándolos, dispuestos a defender su tierra de los peligros que la amenazaban. Parecían gente sencilla, no guerreros, y desde luego tenían coraje. Debían de saber perfectamente que algunos podrían morir si se enfrentaban a quienes habían derrotado a sus guardias, pero aun así tenían el valor de plantarse para luchar y morir por lo que era suyo. Mirando en derredor aprecié un grupo de niños, temblorosos y asustados, también armados, dispuestos a pelear. Esa clase de niño es la que se convierte en un guerrero excepcional en el futuro. Sonreí, e iba a hablar cuando Shoto se acercó y nos dijo que él no era capaz de hacer daño a niños o ancianos. Alcé la mano levemente en su dirección para que se calmase y le pedí con el gesto que estuviera tranquilo, y después avancé tres pasos hacia delante, acercándome a la línea frontal de los que llevaban escudos. El viento agitó mi capa emplumada hacia la derecha, mostrando la manga recogida y doblada de mi uniforme plegada hasta el muñón. Viktor, Shoto, Lustig y Tomás estaban detrás de mi. — ¡Buenos días! — dije con alegría y alzando en paralelo mi único brazo — Mi nombre es Sohem Burnedead. Soy el líder del Gremio de Cazadores de Recompensa, Magna, y los caballeros a mi espalda son los oficiales de mi Jagdarmee, los Sternritter. Viktor Evans, Shoto Data y Lustig Hyäne — nos presenté, girando un poco sobre mi mismo para señalarles con el brazo, sin dilatar mucho el tiempo — Desde este momento soy el nuevo dueño de esta isla y vuestro nuevo jefe — dije bajando el brazo a mi cadera, haciendo una pausa para que asimilasen esas palabras, y chaqueé la lengua — Hemos venido a tomar Fulbolteam de las manos de Endongo y a hacer de este lugar la capital de mi nuevo Imperio. La pieza central de comercio del nuevo mundo — mientras miraba a todos desde la parte interna de los agujeros de mi yelmo — Un lugar próspero, con rutas comerciales, con riquezas de todos los mares y sobre todas las cosas... un lugar seguro para vosotros — ahí liberé mi haki del conquistador para que sintieran que lo que estaba diciendo no era una broma. Era alguien perfectamente capaz de matarlos a todos y de hacerme con este lugar por las malas... si ellos querían. Alcé el brazo para señalarlos a ellos con un barrido de lado a lado — En mi Imperio las personas son el recurso más valioso. Los niños son el recurso más valioso — dije mirando hacia ellos haciendo incapié en la propia palabra que los referenciaba — ¡Mis trabajadores no tendrán que salir a luchar y morir contra un invasor! ¡Yo en persona derrotaré a quien ose poner un pie en esta isla con intención de haceros el mínimo daño, y no tendréis que depender de la ayuda de nadie externo movido por la codicia y no por la lealtad! — maticé explicándoles la idea que había en mi cabeza, dando otro paso al frente — Trabajaréis vuestras tierras, vuestras aguas, vuestros negocios, cuidaréis de vuestras familias, prosperaréis como isla y como civilización, vuestros hijos e hijas crecerán con la ambición de superar vuestra generación, ¡¡y lo haréis al amparo de mi sombra!! — dije, gritando lo último, apretando el puño y llevándomelo al pecho — Juro por mi honor que, quien quiera caminar a mi lado en el futuro que voy a construir, tendrá la mejor de las historias que contar a sus nietos y situaciones como las de hoy le parecerán un mal sueño lejano — moví el puño al frente, aun apretado — Y quien se oponga a mi y quiera detenerme, verá por última vez los rayos del sol en esta preciosa mañana — dije, realmente amenazando a quien no estuviera de acuerdo, y retiré mi Haoshoku al momento, volviendo a chasquear la lengua. — Voy a llegar a ese palacio, voy a matar a todas las personas que quieran continuar con el gobierno de Nigodo y se opongan a mi, y voy a arrastrarle a él hasta aquí para que quien haya sufrido alguna vez por su culpa pueda cobrarse la deuda en persona — y ahí alcé la mano al cielo — ¡Y mañana, cuando el día sea nuevo y esto haya quedado atrás, las arcas dejarán de estar repletas de un oro acumulado sin motivo para que ese se empiece a usar en construir un Conguantes de todos y para todos! ¡¡Un lugar mejor!! ¡¡Mañana, cuando yo gobierne en esta tierra!! — grité, haciendo que mi voz resonase en las inmediaciones mientras volvía a bajar el brazo al paralelo de mi cintura — ¡La era de Endongo ha terminado. Ha llegado el tiempo de Burnedead! — — ¡¿Quién está conmigo?! —
La pregunta quedó en el aire esperando la respuesta de los habitantes de Foodvalten, sabiendo que si todos decidían pelear podríamos matarlos en poco tiempo y aunque supusiera un gasto económico más adelante teniendo que contratar tropas no sería un problema ni mucho menos. Pero si escuchaban mis palabras y creían lo que les estaba diciendo... todas estas personas iban a tener el mejor futuro que hubieran podido imaginar en toda su vida. De este modo, los siguientes minutos serían cruciales para determinar cómo íbamos a avanzar en esta conquista.
Resumen
Inventario
Bélico
RE: [EVENTO LOCAL - MAGNA] - El camino a ser el más fuerte del mundo - Viktor - 31-08-2025 ¿Acaso importaba? Mientras el mink avanzaba con nosotros, intentando llevar nuestro paso, nos iba contando cosas sobre su jefe y la isla. Al parecer su ambición por mantener su vida era la suficiente para, junto a su odio a su jefe, rogar por nuestra misericordia y proveernos de información. A fin de cuentas, la información era poder, y poder es lo que más necesitábamos. Tras presentarse ante los dos miembros del gremio, me miró como intentando que me introdujera. — V. — respondí escueto. Tras esto, el mapache comenzó a enumerar las defensas de Foodvalten. La primera línea eran los aldeanos. Los mismos habitantes de la isla hacían las veces de mano de obra como de sacos de boxeo cuando había invasiones, siendo los primeros en manchar la tierra que labraban con sus manos de sangre. Refunfuñé con una notable molestia. — Será hijo de puta… — pensé mientras asumía que cada vez me caía peor ese cabrón. Después de los aldeanos, la élite, los “Lobos de Foodvalten”, un ejército de quinientras personas aproximadamente que protegían la casa del magnate. — ¿Lobos, eh? — murmuré con una media sonrisa — Veremos si son lobos o cachorros. — pero lo peor era el plato final: al magnate Nitobo le protegía una Sichibukai a la que tenía asalariada, dijo el mapache para después advertirnos de su fuerza. Lo miré fijamente sin detener la marcha — Ren “La cazadora” Wanshot. — dije cortándole en cuanto pronunció “Ren” — Sé bien quién es. — Shoto me preguntó de manera indirecta si sabía su recompensa. — No, su última publicación debe ser antigua y no he logrado encontrar datos sobre ella. — dije negando con la cabeza. Había verdad en las palabras del parlanchín mapache, aunque no nos asustaba. Finalmente, el mink mencionó hablando con Shoto que tendría algún tipo de pasadizo secreto, pero, sinceramente, no me importaba. No iba a llegar a utilizarlo. Shoto aseguró que eso sería cosa suya, tras lo cual, guiñé el ojo a mi compañero. Se había vuelto confiable en estos años y aunque en una pelea no iba a ser el protagonista, podía confiarle cualquier cosa que alguien pudiera pensar. Porque si era factible, Shoto descubriría cómo hacerlo. Y en tiempo récord. Antes incluso de llegar a la ciudad, a lo lejos, pude vislumbrar una enorme mansión. Un lugar lujoso de varias decenas de metros que a todas luces era el hogar de Nitobo, y por lo tanto nuestro objetivo inmediato. — Jefe. — dije llamando la atención de Sohem y señalando con un movimiento de mi cabeza hacia la mansión, orientando así nuestra marcha hacia allá, pasando por la ciudad previamente, donde Tomás decía tener su casa también. Cuando arribamos a ciudad Rupia, una muchedumbre salió a recibirnos. Mujeres, hombres, ancianos y niños empuñando toda clase de armas se acercaron a nosotros amenazantes. Unos con miedo. Otros dispuestos a pelear. — Pobres diablos… condenados a morir por un hombre que los considera una moneda prescindible y sin valor. Muchos no llegarán a las veinte primaveras y ya van a encontrar su final… — pensaba mientras nos acercábamos a ellos. Shoto fue directo, no podría herirlos. Yo tampoco podría acabar con los niños. Aunque no era necesario. Si no pretendían dejarnos pasar por las buenas, existían muchas maneras de hacerlo. — ”La amenaza de una katana mantiene en su saya a la otra”. — pensé, justo antes de dar un paso, llevando mi mano a Shimei Kaeru dispuesto a amenazar mortalmente a la multitud. Sin embargo, mi sorpresa fue tal que Sohem se adelantó. Frenando en seco y dirigiéndose a ellos como un verdadero líder, el enmascarado pronunció un discurso tal de un rey en épocas feudales. Proponía a los habitantes dejar las armas, serle fiel para vivir bajo su mandato y, a cambio, recibir su protección directa. Iba a dejar que cada habitante de la isla se vengara de él y, después, iba a hacer de Foodvalten un gobierno próspero. Sus palabras estaban cargadas de promesas, pero también de verdad. Era la primera vez que veía a Sohem hablar así. Incluso sabiendo su pasado, sabiendo sus intenciones cuestionables para con la ley… jamás pensé en él como en un líder militar de este calibre. Un protector de aquellos bajo su mando. En ese momento un profundo respeto me conmovió e hizo vibrar mi corazón con fuerza, retumbando al son de las palabras del líder del gremio. Tras sus palabras, un tímido silencio se hizo en la ciudad. Silencio que rompí soltando la mano derecha de mi arma y elevándola al cielo con el puño cerrado. — ¡BURNEDEAD! ¡BURNEDEAD! ¡BURNEDEAD! —
Resumen
Bélico
Haki
Inventario
|