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[Presente relativo] Jolyne Jones, la moza tiradora - Versión para impresión

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RE: [Presente relativo] Jolyne Jones, la moza tiradora - Triana Tempesta - 27-08-2023

Sabía que sería poco probable encontrar un navegante que quisiera venir con nosotros en un pueblo tan pequeño, pero quería mantener la esperanza y creer que, tal vez, pudiésemos tener la suerte de encontrar a alguien rápido para dejar de dar vueltas por todas las islas del Blue. Sin embargo, la tal Jolyne se encargó de apagar hasta la última llama de esperanza al reconocer que no sería capaz de ayudarnos en nuestra búsqueda justo después de sentarse en la mesa de forma peculiar. Miré sus zapatos roñosos apoyados sobre la mesa en la que supuestamente tomaríamos algo. A lo largo de mi vida había conocido a mucha gente de todo tipo, también de clases sociales bajas que mostraban un comportamiento similar a la chica, pero nunca había visto que adoptasen ese comportamiento con desconocidos. A ella parecía no importarle no conocernos de nada, por su cabeza no se le pasaba la idea de que podría asquearnos la idea de tener que comer cerca de sus repugnantes pies.

Antes de que pudiese decirle nada una señora mayor apareció para ofrecernos té. Hubiese preferido algo con alcohol para sobrellevar aquella situación, pero no iba a ser desagradecida. Acepté mi taza intentando alejarla lo máximo posible de la desconocida y comencé a beber. Por lo que decía, era carpintera o aprendiz de carpintera, y se dedicaba a pegar tiros por ahí, no me quedó claro con qué objetivo. Su extraña forma de hablar hacía que tuviese que prestar el doble de atención que con cualquier otra persona. También tuve que intuir que con “pastorear barcos” quería decir navegar.

A Yamamura pareció impresionarle la chica y no me extrañaba. Seguro que un mendigo moribundo también podía conseguir despertar su atención de esa forma. Cuando bebió de la taza de té expresó sin pudor su opinión negativa sobre la bebida, seguramente debido a que la estaba confundiendo con una sopa. ¿Quién en su sano juicio bebía sopa en tazas de té? Al pensar en aquella pregunta la descarté de inmediato. Evidentemente, la respuesta era que un tío con alas y fuego en la espalda y acostumbrado a ver animales como ranatauros o merluzebras. No sabía qué narices sería eso ni si se lo habría inventado, lo cual no descartaba.

—¡No seas desagradecido! Esto no es sopa, es té. Agua con hierbas —aclaré de forma seca para que rectificase y no ofendiese a la señora que con tan buena voluntad nos lo había servido. Cada vez que tenía que explicar algo así no podía evitar pensar hasta en qué momento una confusión así nos costaría un disgusto. Sabía que Yamamura desconocía muchas cosas del mundo en general, pero no que llegaría hasta este punto de no saber distinguir un maldito té. Decía haberse criado con un humano o, por lo menos, por la descripción que me dio eso era lo que me pareció, pero ya comenzaba a dudarlo. Sería mucho más probable que se hubiese criado con un alienígena.



RE: [Presente relativo] Jolyne Jones, la moza tiradora - Jolyne Jones - 27-08-2023

Yojimbo, contra todo pronóstico, acabó entrando y cabiendo dentro del granero. Pero era tan alto que incluso prendió una de las velas del candelabro que ya no se encendía por razones obvias. Esta madera tenía pinta de prenderse más rápido de lo que canta un gallo. Lo que me hizo pensar: ¿A quién se le ocurre ir por ahí con un fuego en la cabeza? Yo pensaba que claramente era un adorno para lucirse y parecer más deslumbrante. Aunque decirle que apagara eso habría sido como patear un avispero. Espero que no salgamos todos de aquí en llamas, desde luego que la vieja se llevaría un disgusto… si es que todavía se entera de algo, claro.

Era la primera vez que alguien me llamaba carpintera. Yo no lo habría dicho así, pero no estaba de más recibir un elogio. Se le veía tan ilusionado que cualquiera le decía que no. -Sí, y diría más, soy la mejor en todo el pueblo.  Decir "en toda la isla" tal vez sería demasiado farol– comenté mientras cruzaba los brazos para hacerme un poco la misteriosa. Puede que me haya dejado llevar un poco con mi respuesta, pero no todos los días dos tipos tan chulos hablaban conmigo y quería parecer interesante. Además, tampoco era mentira del todo; la capacidad la tenía, solo necesitaba cultivarla. Pero de eso ya se encargaría la Jolyne del futuro. Y, además, no era por presumir, pero la puntería era definitivamente mi fuerte.

Me percaté de que Triana no dejaba de mirar mis zapatos. -Si te gustan te puedo conseguir unos iguales, los hace mi viejo – mencioné para intentar animarla ya que noté un aire de desgana, quizás debido al agotador viaje. Era una pena, yo quería pasearme con ellos por la plaza porque seguro que a Helen le daba un infarto si nos veía juntos. A diferencia de Triana, a Yojimbo no pareció gustarle la bebida que nos puso la vieja. Vale que era algo insulsa, pero de ahí a decir que era repugnante había un trecho.
 
Triana fue la única que tuvo consideración con la vieja. -No te preocupes, si creo que esta sorda. Estaba sentada detrás de la barra, inmóvil y con los ojos cerrados. Podría parecerle a cualquiera que la había palmado. Pero yo, que la conocía muy bien, sabía que así era su forma de dormir. Lo que más llamó mi atención fue lo que dijo Yojimbo después. -Un momento, ¿ranatauros? ¿merluzebras? ¿Se supone que son animales de tu isla? ¿De qué isla eres? ¿Hay más animales así? – había conseguido captar por completo mi atención. Tener testimonios de primera mano sobre lo que había en otras islas era algo a lo que no estaba acostumbrada. Los borrachos que cuentan historias suelen acabar perdiendo toda la credibilidad, así que realmente me entusiasmaba poder escucharle. Yo ni siquiera había podido montar en barco.



RE: [Presente relativo] Jolyne Jones, la moza tiradora - Yojimbo - 29-08-2023

Triana intentó intimidarme para que no fuera grosero, eso era algo que mi padre intentaba constantemente sin mucho éxito, así que por muy raro que fuera no me pilló por sorpresa. Crucé los brazos, miré al techo y arrugué la cara, sacando un poco los labios para susurrar en tono de burla: -Pues está asquerosa esta sopa de agua con césped…
 
Me mantuve así, intentando no gritar a la señora por su apestosa sopa hasta que Jolyne me contestó y me dijo que era la mejor capintera del pueblo. ¡La mejor del pueblo! Tenía que unirse a mi banda pirata, era cien por ciento esencial que se uniera. Me fascinaba la idea de tener una caprintera en la tripulación: “Jolyne Jones, la mejor carpintera del East Blue. La creadora del barco del Rey de los Piratas” -fantaseaba en mi cabeza mientras ellas hablaban de zapatos. Tras eso Jolyne le dijo a Triana que no se preocupara, que seguramente la vieja estuviera sorda, perfecto… no sólo no sabía hacer sopa sino que encima la vieja pelleja esta ni nos escuchaba. Pues así nunca aprendería a hacer sopa, o al menos, una buena sopa.
 
Jolyne me comenzó a preguntar por los animales que comenté antes. Parecía extrañarle los nombres, quizá aquí se llamaran distinto. También me preguntó por mi isla de procedencia.
 
-Soy de la isla Ramirals y claro que hay más animales así, ¿aquí no? -le contesté, mirándola fijamente a los ojos mientras me rascaba la cabeza, algo confuso. -Kikiki, que rara eres Jolyne… -reí. -Rara y con un gusto terrible, ¿cómo te tomas esta sopa tan asquerosa? Kikikiki -reí de nuevo.
 
-Puez yo ya me he acabado toda la zopa. -dijo el niño, saliendo de entre la mugre. -Y pada mi zorpreza… -continuó poniéndose de pie, frente a la señora. -… no eztaba nada mal. -dijo el chaval, inclinando el tren superior en señal de respeto hacia la abuela, dándose un golpe sonoro y terrible contra la barra. Me quedé en silencio unos segundos esperando que no estuviera muerto. -Graciaz, de vedá. -finalizó, volviéndose a esconder en el montón de paja. Entonces decidí ignorar lo ocurrido y seguí hablando.
 
-Oye, no me voy a andar con rodeos, quiero que te unas a mi tripulación. Necesitamos un carpintero, y sólo quiero a los mejores. ¡Tú has dicho que eres la mejor así que te quiero en mi banda! -dije con entusiasmo. -Triana, vámonos, vamos a comprar algo de comida y nos preparamos para la siguiente isla. -dije mientras me dirigía a una de las paredes del granero. -¿Nos sigues? -le pregunté a Jolyne mientras mi cuerpo atravesaba como si fuera el agua la pared del mismo.


RE: [Presente relativo] Jolyne Jones, la moza tiradora - Triana Tempesta - 30-08-2023

Yamamura pareció seguir sin comprender el concepto de té y lo denominó “sopa de agua con césped”. No pensaba perder el tiempo intentando explicárselo. Además, tampoco tenía mucho sentido pretender que la señora no se ofendiese, puesto que, según la tal Jolyne, estaba sorda. Ignoré por completo el comentario sobre sus zapatos. Tampoco valía la pena discutir sobre eso. No sabía si estaba intentando tomarme el pelo o realmente creía que a alguien en el mundo, además de a ella, podrían gustarle aquellos zapatos roídos e inmundos, porque no es solo pareciesen tener la misma edad que su dueña, sino que también parecían no haberse lavado jamás. Una cosa era no tener dinero para ropa y otra muy distinta era ser una marrana descuidada.

Además, no se le ocurrió otra cosa que alardear y afirmar que era la mejor de todo el pueblo, algo que dudaba, puesto que nada más llegar habíamos podido ver cómo en aquel lugar era común trabajar con la madera, muchos de sus habitantes se dedicarían a ello, así que, ¿cómo alguien tan joven iba a ser la mejor de todos ellos? Desde luego, no parecía que su profesión le diese demasiado dinero. Si tan buena era, ¿por qué tenía un calzado tan asqueroso? De nuevo, no le quise prestar demasiada atención, estaba claro que tan solo estaba fanfarroneando.

Di un sorbo al té y me quedé en silencio, escuchando la conversación de los dos. A Jolyne le había llamado la atención lo que Yamamura había dicho sobre esos animales raros propios de la isla Ramirals. Viendo el aspecto de Yamamura tampoco es que me hubiese extrañado demasiado el nombre de los animales. No creía que me pudiesen sorprender mucho más que un tipo de cinco metros, alas negras enormes y fuego en su espalda, por no hablar del contraste entre su color de piel y el de su pelo.

El niño interrumpió la conversación para hablar del té y agradecérselo a la señora con mucha efusividad, demasiada tal vez. Al ir a inclinarse como gesto de agradecimiento se pegó un golpe contra la barra que resonó por todo el local. Permanecí inmóvil, sin inmutarme, esperando a ver si el niño estaba bien o se había abierto la cabeza. A pesar de lo escandaloso del golpe, no parecía haberse hecho daño y volvió a esconderse entre la paja amontonada en el suelo. Tras esto, Yamamura continuó su conversación con Jolyne.

No me esperaba un giro tan repentino, tal y como había hecho conmigo y con Peixe, le ofreció unirse a la banda. Se había tragado que esa chica era la mejor carpintera y, como era habitual, se había emocionado más de la cuenta. Aunque lo que había dicho fuese verdad, tampoco sería para tanto. Hay cientos de islas, miles de carpinteros. Era bastante probable que el mejor de esta isla fuese de los peores de todo el mundo. Pero Yamamura sabría a quién quería en su banda y en la situación en la que nos encontrábamos cualquier persona nos podría ser de utilidad, hasta el carpintero más torpe. No es que los demás fuésemos mucho mejores.

No sabía si la chica aceptaría, había sido una propuesta muy repentina y ella tendría allí su vida, aunque fuese una vida triste y llena de pobreza y mugre. Terminé mi té de un trago y me puse en pie para seguir a Yamamura, que salió del local atravesando la pared. Eso era nuevo y me preocupó. Me hizo pensar en cuántas cosas más sería capaz de hacer y no me había contado pero, sobre todo, en lo perturbador que era el tipo. —¡OYE! —le grité saliendo a toda velocidad por la puerta —. ¡¿Cómo has hecho eso?!



RE: [Presente relativo] Jolyne Jones, la moza tiradora - Jolyne Jones - 01-09-2023

Yojimbo me dijo que venía de la isla Ramirals. El nombre me resultaba familiar, pero no recordada dónde lo había escuchado antes. Aunque era extraño, porque me acordaría de haber oído hablar sobre esos animales tan raros. -Aquí hay animales, pero no como los que has mencionado. Tal vez él estuviera acostumbrado, pero para mí era totalmente nuevo. Cuando hablaba con gente de fuera de la isla, me daba cuenta de lo grande que era el mundo en realidad.

El niño repelente salió de su escondrijo para agradecer a la abuela por el té. Resulta que no era tan malvado ni desagradecido como pensaba. Aunque en el intento se dio un buen golpe contra la barra de la taberna, lo que me hizo reír. Lástima que no le pasara nada. Solo se metió de nuevo entre la paja, lo que me resultó bastante perturbador.

Sin rodeos, Yojimbo me hizo una invitación para unirme a su tripulación. Fue tan repentino que no lo vi venir. Al parecer, aunque al principio buscaban a un navegante, también necesitaban un carpintero; qué poca organización. Cuando mencionó que buscaban a los mejores y que querían contar conmigo, me di cuenta de que el pequeño alarde había llegado demasiado lejos. -Bueno, tampoco es para tanto- murmuré.

Me puse a pensar en lo que implicaba su propuesta. Había estado evitando todas las oportunidades que se me presentaban para salir de la isla, pero las cosas habían cambiado mucho desde la última vez. La granja no estaba en su mejor momento, y si no hacía algo pronto para cambiarlo incluso podríamos perderla. Sumado a que el Capitán Barks ya no estaba, todo parecía indicar que era hora de tomar la decisión de irme. Y pensar que ni siquiera había subido en barco antes.

Muchas preguntas me vinieron a la mente: ¿Entonces esto se podría considerar un trabajo? ¿Lo pagan con dinero o cómo va la cosa? Bueno, ya les preguntaría después si eso. Una vez consiguiera lo que necesito para pagar la deuda, sería realmente libre. Podría desentenderme por completo y hacer lo que quisiera. Lo que me preocupaba ahora es que tendría que esforzarme y ser la mejor de verdad para que no sospecharan nada y no me despidieran. Sin embargo, estaba realmente emocionada. Tendría que avisar a todo el mundo de mi partida, no sea que se piensen que me ha pasado algo. ¿Y qué se supone que debería llevarme? Aunque tampoco es que tuviera muchas cosas. De hecho, nada que no pudiera llevar en una mano.

-¿Nos sigues? – me preguntó Yojimbo con toda naturalidad del mundo mientras traspasaba la pared del granero. Me quedé boquiabierta ¿cómo sería eso posible? El tipo podría colarse en una casa y robar gallinas sin que nadie se diera cuenta. Los piratas daban realmente miedo. Esa competición en la que participa iba a ser muy emocionante. Después de eso, Triana salió detrás, también sorprendida por esa habilidad de Yojimbo. Esos tipos eran todo un misterio, pero ahora eran mis compañeros.

Me di la vuelta y vi que la vieja seguía durmiendo como si nada. ¿Y el niño se pensaba quedar aquí? -me pregunté. Bueno, ahora era problema de la abuela. Al menos no le faltará de nada; por ahí hay muchas ratas y la vieja tiene té de sobra. Estará bien - pensé. Salí corriendo detrás de Triana para no quedarme atrás. Había pasado tanto tiempo en esa isla que parecía una eternidad, pero ahora por fin iba a empezar mi viaje. -Bueno, venga. Si insistís… ¡Voy con vosotros!