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RE: Una mano amiga // Presente relativo (+18) // Priv. Maki D. Zen´in - Rackham Uker - 13-09-2025 - Te dejaré comerme tanto como quieras, hermosa -. Se sentía genial, mejor que nunca en su vida. La sensación que provocaba su unión era suficiente para volverlo loco, y ella no hacía más que atraerlo más y más hacia ella. Sus palabras, sus pedidos, deseaba concederle cada cosa que ella quisiera esta noche, así como deseaba dejarse llevar y cumplir sus fantasías con la mujer. - Dios… se siente tan… -. Le costaba expresar lo que sentía, tal vez porque era complicado poner en palabras esas sensaciones, o tal vez porque con cada movimiento de sus caderas la mente se le iba a blanco. No quería pensar junto con ella, no quería analizar , quería continuar con ese juego perverso. ¿Cuánto de sí daría por seguir escuchando sus gemidos durante el resto de la noche? Podía oírla mientras besaba su cuello, como ella no se guardaba su voz. Una mordida alcanzó su cuello, continuó sabiendo que no sería más que una marca superficial. No temía a lo que los demás pensaran de ellos dos, no temía a que se dieran cuenta de lo que hacían, simplemente era algo natural en la vida. - ¿Acaso esperabas esto? -. Una duda genuina, en verdad se preguntaba si ella lo había querido de esa manera desde que se vieron. Las piernas ajenas se cerraron a su espalda, obligándolo a quedarse junto a ella. No iba a separarse de igual manera, no deseaba despegarse de la mujer, de su calor, de su pasión. Notó como su intimidad era atrapada aún más dentro de ella, como sus manos recorrían su espalda mientras era embestida por él. Las manos del muchacho tomaron la cintura ajena, presionándola aún más contra él, buscando llegar más profundo en ella. - Si me aprietas así, no podré… -. No pudo terminar de hablar antes de ser atrapado por la lengua ajena. Sus salivas mezcladas, sus lenguas bailando, la suavidad de los labios ajenos, que tanto contrastaban con la pasión con la que parecía querer devorarlo. Fue en ese momento que se vio apartado. Las piernas y brazos que antes lo abrazaban ahora lo alejaban, y él no sabía el porqué. - Lo siento, yo… ¿hice algo… ? -. Tampoco lo dejó terminar esa frase, pues volvió a ver su pene atrapado por las manos ajenas. ¿De dónde sacaba tanta energía? Él apenas podía resistir a lo que ella le hacía ahora, tuvo que calmar su mente y respirar profundo para que el momento no termine ahí. Su mano fue a la cara de la mujer, acariciando su mejilla con suavidad mientras ella jugaba con su miembro. - Me volverás loco -. Lo dijo con una sonrisa en su rostro, mientras que la lengua ajena estimulaba su glande. No tardó en recibir ese cariño en sus abdominales también, pero ella volvió a separarse antes de subir más por su cuerpo. La posición en la que ahora se le presentaba era suficiente para que su miembro comenzara a palpitar de la excitación. - Está bien, preciosa, pero… -. Se acercó a ella, dejó que su pene se deslizara entre las nalgas de la mujer algunas veces. - Debo advertirte que… si entro en ti de nuevo… -. Movió su cuerpo para acercar su rostro al de ella, hablándole en susurros directamente a su oído. - No voy a poder contenerme -. Tras esas palabras, dejó que su miembro volviera a penetrar a la mujer. Su cuerpo volvió a erigirse, separándose del de ella, y sus caderas volvieron a moverse. Ya no quería contenerse, ya no quería limitarse. Sus manos agarraron con fuerza las caderas de la muchacha, atrayéndola una y otra vez hacia él. Usó aún más fuerza que antes, incluso una de sus manos apretó sin cuidado una de las nalgas frente a él, moviéndola hacia un lado y dejándole ver el otro agujero de la mujer. De un momento a otro, esa misma mano se alzó, sólo para volver al cuerpo ajeno con fuerza, dándole una nalgada. Lo repetiría si es que a la muchacha no le disgustaba, pero ocupó su mano libre para tomar el cabello verde de la guitarrista. La coleta que usaba le hacía mucho más fácil sostenerla cerca de él, atrayendo su cabeza hacia atrás. - Definitivamente, quiero usarte durante toda la noche -. No sabía porque hablaba así, tal vez fue por la excitación que sentía. Sus movimientos se volvieron aún más violentos y rápidos, su agarre se tensó aún más en el cabello verde, y su respiración comenzó a incrementar en ritmo. Su mente ya no pensaba en la mala idea que era lo que estaba a punto de suceder, simplemente se dejó llevar y terminó por dejar salir su semen en el interior de la mujer. Se quedó un momento en su interior, soltando todo lo que tenía acumulado. En cuanto pudo recuperar el aliento, se separó de ella, dejando que de su miembro y de la entrepierna ajena goteara esa mezcla que sus fluidos habían formado. Se movió y se sentó junto a la mujer, en la cama, mirándola con una sonrisa y ojos brillantes. - Eso fue… genial… -. Su respiración aún no volvía a la normalidad, sus suspiros cortaban sus palabras. - Dime… ¿quieres seguir? Puedo acompañarte toda la noche si quieres… o intentarlo -. Viendo su desempeño, necesitaría mucha más energía para volver a aguantar algo así. RE: Una mano amiga // Presente relativo (+18) // Priv. Maki D. Zen´in - Maki D. Zen'in - 18-09-2025 Hermosa… eso le hizo sacarla un segundo de su excitación, ella no era una niña estúpida, no había que convencerla de nada, ni seducirla ni decirle que era la más preciosa ni la más hermosa, eso era una mentira pues se conocía, sabia como de cruel era el mundo. Aunque lo descubrió tarde. Solo le sonrió y le beso acompañando esos amables sentimientos de querer hacerla sentir bien a su boca mientras su respiración se aderezaba con el aroma cálido de su húmeda unión. Los pensamientos circundantes hace mucho que le daban igual, los cuchicheos, las malas palabras, las risitas apuntándole, todo eso eran dagas que le martirizaban y le volvían una bola gris en una esquina que se lamentaba y suplicaba amor. Ahora… ahora estaba en control, era una diosa y cada movimiento y cada acercamiento que hacia con cualquiera que la conocía daban prueba de ello, cada mirada tenía grabada su potencia, ya no era ella quien apartaba la mirada con vergüenza, los demás eran quienes la desviaban al descubrir su altivez, su femineidad y su gran coraje. —Hablaran igualmente corazón…mmmm… tu dedícate solo a mantener esa cosa erecta para mí cuando la requiera… huuuuu… de los escándalos me preocupo yo… delicioso…— Sentia cada penetración como si fuera a desgarrarle, a partirla en dos, a desbordarla de placer y si no fuera ella, seguro que otra se habría convertido en una esclava sexual de este hombre… Su sabor era delirante, su saliva, el sabor de su pene podría sentirlo a través de sus paredes vaginales, la potencia de sus golpes de pelvis le provocaban sensaciones en la pelvis, tocando zonas erógenas que rara vez otros tontos pueden tocar, su cuerpo deslizándose contra el de ella combinado con el sudor que provocaba esa sensación resbaladiza deliciosa le calentaba más y así apretaba más y más para que llegar más hondo en ella. quería… quería… tenerlo dentro aún más. Que conociera todos sus secretos y rompiera todo dentro de ella para descubrir las maravillas que atesoraba. Él la acaricio suavemente mientras consumía su carne, su deliciosa carne de la cual podía incluso saborear sus propios fluidos… estaba tan pero tan caliente… sus dedos seguían penetrando su propia vagina, estimulando su vulva, su clítoris, sus partes mojadas chorreantes y ya machacadas por el amor que le daba su señor. sentía que cada caricia que se daba le haría acabar, pero soportaba, se detenía y apretaba sus músculos… acelero el movimiento de su cabeza aún más… ahora si quería destruirlo por hacerla sentir así de caliente. Por ello cada vez que el pene penetraba su boca ella sacaba la lengua para darle más espacio y con ella saboreare más, tratando de alcanzar sus testículos… su mano entonces aparto de un manotazo la de él… no quería ternura, quería sexo… sucio y salvaje. Sonrió con la boca llena y finalmente se separó de él con un montón de babas colgantes mientras resoplaba… sentía que se desmayaba… pero no. No podía claudicar, aun podía dar más. volver a sentirlo era desquiciante, su carne, ella apretando sus muslos más y más, el vaivén de su cuerpo completo, sus pechos rebotantes, bailarines y suculentos se movían bajo los deseos de la fuerza penetrante de su amante. Se sentía esclavizada, sumisa, sodomizada, una sensación que debía cortar… cortar ahora, era la reina, una reina guerrera. Una artista del amor… La violencia que le producía el maldito Uker lejos de desmotivarla le empujaba a ir más allá. A responder… gruño cuando con violencia le abrió el culo para mirar su agujero, ella se mordió el labio y entre la lujuria se preguntó su alguna vez había probado penetrar analmente a una chica… eso le motivo… miro al frente y ahora ella azotaba al muchacho con su violencia… le jalo el cabello, le azoto el culo, era todo un semental, se había llevado el premio gordo y no le agradaría dejarlo escapar. Pero… solo era un acostón. Lo sabía y no debía ilusionarse en este mundo dominado por hombres solo podía aspirar a ser usada o a usarlos… justo como acababa de decir el mismo. Pero Uker no sabia que NADIE USABA A MAKI D. ZEN´IN Mas fuerte presiono el cuerpo del chico… más y más… al final se bajo de la cama, seguía pegándole con el culo, apretando con las nalgas, se agacho para asegurar sus pies y que no se moviera más… empujo un poco más y poniéndole los hombros contra la pared se movía de arriba abajo mientras continuaba penetrándose… su vagina no aguantaba más… pero no sería todo, no tendrían un sexo regular, quería que fuera memorable… comenzó a echar su cuerpo hacia atrás… llevo las manos de el a sus tetas… —Sostén estas… me pesan mucho cariño— La pared retumbaba cada vez con cada embestida y moviendo su pie sobre la rodilla de él… comenzó a treparle de espaldas… como si fuera un puente… y en un segundo en lugar de ser embestida comenzó a cabalgarle… ambos apoyados sobre los fuertes pies de Uker. Y ella sobre las rodillas de él, sostenida por sus manos una vez sobre tus tetas, otras sobre su cintura… era una abusadora… el en un arco solo apoyado por su espalda… como… como… Maki bautizo en ese momento a esta pose como el puente de Uker. Sus gemidos se transformaron en bufidos y sus suspiros en alaridos de placer, casi llegaba al punto de no retorno y sus manos como zarpas se atenazaban a los músculos de los brazos y hombro de su feroz amante para no caer. Si casi… una violenta penetración final, un rebote mas sobre su miembro palpitante y Maki fue contenida, alzada y desecha por el abrazo orgásmico de su amo sexual. Ambos se dejaron caer sobre la cama. Ella se recostó jadeante, y satisfecha, el se sentó a su costado… el semen, sus jugos su saliva, el sudor, el aroma a sexo… todo era perfecto… no podía creer lo que soñaba o era al revés, no podía pensar claramente, se retorció en el ultimo sentimiento que le embargaba de éxtasis… se volvió a su amante y no le dijo nada… solo le agarro del cuello y lo tiro una vez mas a la cama… ahí se quedó mirándole un poco… silenciosa… felina, satisfecha?... quizás. Se movió de forma que sus piernas colgara del lado contrario de la cama de donde estaba sentado Uker… y echándole el cuerpo para atrás… devoradora, insaciable y malvada volvió a su miembro… no le dejaría en paz… aunque su erección estaba en retroceso, nuevamente se echo el pene de el a su boca para volver a disfrutarlo… su lengua y sus labios se deleitaron recibiendo algo de la semilla que aun brotaba rezagada de él… mamaba para limpiar mas que para volver a excitarlo, suculento, carnoso y delicioso mamo hasta que sintió que quizás podría darle un round más… o ya sería suficiente para él?... si, mejor dejarle descansar y seguro al resto de la tripulación… RE: Una mano amiga // Presente relativo (+18) // Priv. Maki D. Zen´in - Rackham Uker - 24-09-2025 Los movimientos de la mujer eran desquiciantes, sus gemidos lo embriagaban cada vez que llegaban a sus oídos, y su miembro disfrutaba como nunca al estar rodeado de sus carnes. Era como tratar con una fiera, le gruñía y no tenía problemas en marcar el ritmo en cuanto ella deseaba, poder siquiera acercarse a ella habría sido algo que nunca habría imaginado, tenerla en esa posición frente a él, con él, simplemente parecía un sueño. Fue la mujer quien comenzó a marcar el ritmo que los azotes seguían. Se pegó a él y no lo dejó escapar, como si hubiera pensado en algo así, no tuvo miedo de hacer ruido, de causar un desastre dentro de la habitación. La espalda del pelinegro terminó chocando con fuerza contra la pared cercana, a lo cual no le dió mucha importancia al ver su situación actual. Sonreía al ver a la mujer tan empeñada en dominarlo, la abrazó con uno de sus brazos para sostener sus pechos en cuanto se lo pidió, mientras que su mano libre sostuvo con fuerza la cintura ajena, evitando que se despegue demasiado de él y se caiga. Era extraño, nunca vio o pensó que una posición así existía, pero Maki parecía disfrutarla, por lo que no hubo quejas por su parte. Los movimientos ajenos eran revoltosos, debía tener cuidado para que ella no caiga de sus piernas, y aún así solo podía pensar en cómo sus intimidades se unían una y otra vez. No supo si fue así, tal vez fueron solo segundos, pero el disfrute le pareció durar horas, hasta que su pene cedió y dejó salir dentro de ella todo lo que mantenía guardado, mientras que sus brazos la atrajeron con fuerza, como si quisiera llegar al punto más profundo de su interior en ese momento. A diferencia de unos segundos antes, el cuerpo del cocinero agradeció el encuentro con la suavidad del colchón y las sábanas. Sin la adrenalina y la excitación del momento, su espalda comenzaba a resentir los golpes que se dio mientras Maki cabalgaba sobre él, pero no era algo que no pudiera soportar. La vio mirar hacia él, lo cual el muchacho repitió, pero de un momento a otro la tenía abalanzándose sobre él. Las manos alrededor de su cuello lo agarraban con fuerza, pero con una obvia calma, notaba que no quería ni podía dañarlo con un agarre así. Sus ojos se encontraron, vio de nuevo esas gemas brillantes, que lo observaban en la oscuridad de la noche. Quería recorrer su cuerpo con sus manos, volver a atraerla hacia él y comenzar de nuevo ese baile lujurioso, pero de nuevo se le escapó antes de que pudiera accionar. La víctima en esta ocasión, y sin ninguna sorpresa, volvió a ser su miembro. Incluso luego de haberse venido, bastó unos segundos para que ella pudiera volver a levantarlo, le parecía increíble, tanto como excitante. Levantó su torso de la cama, sin mover su cintura para no molestar a la peliverde mientras “trabajaba”. Desde esa posición, una de sus manos agarró el cabello de la mujer, intentando ser él quien marque el ritmo de su movimiento, así como obligándola a tragar más de él. Su otra mano, la que estaba libre, se estiró hasta alcanzar las nalgas ajenas, las cuales acarició y masajeó un poco, hasta que volvió a dar nalgadas sobre ellas. - Supongo que eso responde mi pregunta -. La noche era joven, y él le había dicho que lo harían hasta el amanecer, así que… ¿por qué no cumplir su promesa? RE: Una mano amiga // Presente relativo (+18) // Priv. Maki D. Zen´in - Maki D. Zen'in - 30-09-2025 El hombre detrás de ella era una bestia… complaciente, delicioso, suculento e insaciable, justo como ella… cada embestida sentía que su dureza se volvía más potente, más sólida y sus manos se incrustaban más en ella… para llega a su espíritu que danzaba entre la lujuria y la melodía de sus besos que se movían de un lado a otro. El sabor de sus sudores pronto se entremezclaba tan bien que sentía que una nueva fragancia nacía de ellos, una que le transportaba a un apasionado surcar por el cielo entre besos y abrazos, calor y fulgor. La cabalgata sobre el hombre le producía una excitación que casi no podía resistir… goteando sintió como sus jugos se le escapaban, y caían al piso de madera mientras miraba con desesperación y locura el techo, con la boca abierta y la lengua fuera intentaba respirar mas profundamente, el equilibrio sobre el casi horizontal a pesar de tener poco apoyo le provocaba seguridad, era resistente, firme, delicioso… sentía que le profundamente rasgaba su interior pero necesitaba acabar… deseaba acabar. Ansiaba saborearlo a través de cada poro de su piel que comenzaba a sudar y a volverse de bronce. Estaba casi en su punto… se tocó su sexo y jugueteo con los dedos entre la pegajosa amalgama que podía sentir fluyendo en su interior… deseaba más. Mucho más, suspiro tan o más agotada que él, pero aún no completamente satisfecha. Era una hambrienta del sexo, de pasión, de lujuria y del perfume de su amante, de su saliva, de su sudor, de sus fluidos reunidos… gateo como una bestia en celo y apretando con su boca volvió a aprisionarle… era un sabor a carne exquisito, pero lo que mas le encantaba de el era el cruce de sus miradas, las chispas que saltaban de un lado a otro y la consistencia de las mismas. Comiéndole el miembro él se volvió a animar, masajeándole el culo con fuerza y obligándola a tragarle más duro… —Te agrada lo que sientes?... quiero que la pasemos bien… solo eso cariño.— Su voz era suave y armónica mientras lamia por un costado el tronco de su pene desde arriba abajo y con suavidad lo masajeaba, sabia que podía ser molesto después de que el hombre acabase, no quería incomodarlo. Solo darle placer. Entonces cuando la dureza parecía volver, el ímpetu de Uker exploto y cuando sintió que cada gemido le perforaba la mente, se alzó… tomo al muchacho con una mano en su hombro y la otra en su rostro y lo empujo para aplastarlo sobre la cama… —Ponte cómodo… ahora déjame trabajar… relájate… y descuida… deja que yo te haga el amor como se debe.— Dijo mientras le besaba el cuello, el pecho y evitaba besarlo, habían hombres que les disgustaba probar el sabor de su propio semen. ![]() Tomo su pene y lo froto suavemente contra su vagina… Maki quería verlo penetrarla… sus ojos abiertos y ansiosos se torcían hacia el espectáculo… necesitaba. Deseaba montarlo, y poco a poco podía sentir como Uker se hundía en su interior. Como palpitaba, se deslizaba y cabía en su interior con fuerza… gimió un poco mas alto… lo saco de interior y volvió a ensartarse… esta vez un poco mas que antes… y así lo hizo dos veces mas hasta que finalmente llenad e sudor y de placer se lo trago todo. Se hecho sobre su pecho para rodearle con sus brazos… fuertes y formados por la dureza de la vida. Se movió arriba y abajo… y el desgarro le causo un placer tal que le arrebato un alarido de placer. Respiro un poco y volvió a subir y bajar las caderas sin alzarse de su pecho… su lengua entonces se distrajo con el pezón de él y nuevamente… otra y otra y lamia y saltaba su pelvis para golpearse con la contraria. Finalmente se alzó con sus manos muy cerca del cuello de el y la cabalgata salvaje de Maki comenzó a hacer sonar la cama. Rechinando como si estuviera a punto de destrozarse. Cabalgando sobre el aumento poco a poco el ritmo hasta que el golpeteo de sus carnes y el chapoteo acuoso de su excitación le ponía aun mas caliente… se tocaba el pecho y gemía y maldecía miraba a su amante… hermoso, sudoroso, tranquilo pero con un rostro duro… el de todo un macho… ella comenzó a hacerlo aun mas fuerte y las uñas negras se clavaron en sus músculos… casi llegaba por segunda vez… y echándose una vez mas sobre el con furia le azoto el pene… sus dientes crujían cuando lo sintió… sus piernas se apretaron sobre el cuerpo de él y la electricidad le obligo a lanzar un aullido apagado al tiempo que violentamente se alzaba nuevamente mirando la techo del camarote… jadeando, gimiendo y resoplando… las sábanas… humedecidas empapadas daban testimonio de que quizás no podría dormir en su cama esta noche. —Arrrggg… eso ha sido… glorioso… arggg…. Aaaa…aa….a..aaaa… si lo deseas… puedes dormir en mi camarote… creo que esta cama tuya está demasiado húmeda… el sudor y bueno todo lo demás parece que no se secara…— Sugirió ella antes de echarse al lado de él… sin dejar de abrazarle y rodearle con una pierna sobre el… curiosamente poniendo su enorme muslo sobre su miembro que parecía… completamente seco. Sus dedos no dejaban de acariciarle, de danzar sobre su piel y cuerpo perlado por el esfuerzo. Le apretó un poco más… no quería dejarlo ir, pero seguro le pediría que se fuera… después de todo… no eran nada. Debía ser fuerte. RE: Una mano amiga // Presente relativo (+18) // Priv. Maki D. Zen´in - Rackham Uker - 14-10-2025 No opuso resistencia en cuanto ella lo tumbó contra el colchón. Sus palabras, tan diferentes a la dulzura con la que su voz salía por su boca, solo conseguían devolverle aún más esa dureza que ella buscaba en su miembro. - Claro, querida, enséñame -. Sonreía mientras alzaba su barbilla, dejando que ella pudiera besar más de su cuello. Esa posición no duró mucho, pues la muchacha ya comenzó a penetrarse a sí misma. No se sentía diferente que antes, pero desde esa posición podía verla mejor. Sus manos sostuvieron con delicadeza las piernas ajenas, acariciándolas con una dulzura algo extraña. Los movimientos no tardaron en hacerse más fuertes, más violentos, y esa sonrisa en el rostro del cocinero dejó pasó a una expresión de placer. Se sentía increíble, tanto que sus caderas comenzaron a moverse un poco, buscando igualar el ritmo de la mujer. La cama comenzó a sonar debajo de ellos, los gemidos de ambos llenaron el ambiente como el vaho de su respiración caliente. ¿El resto podrían oírlos? Poco le importaba a él, y suponía que a ella tampoco le interesaba saberlo. Simplemente la deseaba a ella, su cuerpo, su fiereza. La vio tocar sus pechos mientras lo cabalgaba, momento en el que él mismo comenzó a masajearlos y apretarlos, manteniendo su mirada conectada a la de la peliverde. ¿Podría ver a través de sus ojos? ¿Podría notar la excitación que crecía en él solo con verla? Él sí quería conocer eso de Maki, deseaba conocer más de ese lado tan atrevido, un lado que, desconociendo el porque lo habría sacado con él, comenzaba a llamarlo más y más. Su boca se acercó a la mujer, comenzando a chupar y morder uno de los pezones de ella, mientras que su mano libre se encargaba de mantenerla cerca de él, de que su movimiento no se detuviera. Aún peor, sus cuerpos se separaron, el ritmo del movimiento aumentó, ambos estaban en su límite y podía notarse en sus ojos. Las manos del hombre agarraron la cintura ajena, obligándola a bajar y subir con más velocidad aún, hasta que sus jugos volvieron a salir por su miembro, momento en el que la presionó contra él, como si pudiera lograr llegar aún más profundo en ella. Su cabeza daba vueltas, solo podía sentir sus intimidades aún unidas, los líquidos que la mujer dejó salir y mancharon su cuerpo y las sabanas, el calor que habían generado por su acto, que lo hacía sudar tanto como ella. Apenas podía recuperar el aliento en cuanto la mujer se recostó a su lado. - Algo me dice que… ah… en cuanto lleguemos a tu habitación tampoco dormiremos -. Ella aún lo atrapaba a su lado, mantenía una pierna sobre él y cerca de su pene, como si no quisiera separarse. Él tampoco lo deseaba, sus brazos rodearon a la mujer, obligándola a acercar sus rostros, metiendo su lengua en la boca ajena para comenzar a besarla de nuevo. Aún estaba cansado, necesitaba un tiempo para recuperarse, pero algo en su interior le pedía seguir y seguir, mantenerla a su lado esa noche y dejar que sus cuerpos hablen. - Aún puedo seguir si así lo deseas, también podemos dormir juntos si quieres -. Su voz sonó atrevida, mientras que su boca se acercaba al oído de ella para hablarle en susurros. Sus manos recorrieron sin prisa la espalda ajena, comenzando a recorrer su cuerpo con deseo. - Muéstrame más de ti, te mostraré más de mi. Márcame con tus uñas en mi piel, yo te marcare a mi manera -. Mientras decía esto, su rostro bajó para besar con pasión el cuello ajeno, comenzando a dejar marcas en este, así como ella había hecho arañando sus brazos. - Seré suave si quieres, seré rudo si quieres, ya te dije que esta noche haremos todo lo que quieras -. Al decir esto, se movió, volviendo a quedar sobre ella, ahora cara a cara. Podía ver sus ojos, esos orbes dorados que lo llamaban con fuerza. - Aunque, tampoco estoy negado a simplemente dormir juntos si es lo que deseas -. RE: Una mano amiga // Presente relativo (+18) // Priv. Maki D. Zen´in - Maki D. Zen'in - 26-10-2025 Montarlo era una delicia, tan duro, tan dispuesto, aunque se había dado cuenta que era primerizo en este tipo de cosas, se sentía con más experiencia, será que el había fantaseado con ella antes, calculado como se movería como se lo comería? Eso le calentaba la sangre, la piel y la vagina que con ansiedad comenzaba a sentir el machucón del orgasmo venir dentro de sí… se posiciono con sus manos, una al costado del rostro de su amante y la otra sobre su firme pecho mientras más y más fuerte lograba causar que el se moviera contra su pelvis, más duro, más fuerte, más profundo, delicioso, podía sentir en el aire el sabor del sexo pululando… jadeante y pulsante sentía que le desbarataban por dentro… pero lo deseaba… deseaba ser dominada por este vigoroso hombre. —Eso… eso… dale cabron… no te atrevas a acabar antes que yo… ya… ya casi… aguanta hijo de puta…— sus manos atenazaron entonces el cuello de él mientras intensamente apretaba mas con su pelvis la acción. Los ruidos comenzaban a elevarse, y no le importaba partirle la cara al primero que le reclamase o le dijese algo… solo le importaba las sensaciones y la adrenalina… las manos comenzaron a recorrerle con pasión, manos grandes y firmes… sus tetas entre sus dedos se sentían fenomenal, dándole placer a sus pezones duros como piedras… y su lengua, sus labios, su boca llena de ella —Eso… comete todo… todo… es todo tuyo esto… aliméntate de mí esencia maldito…— Mal hablo al tiempo que intensificaba los movimientos y el sudor comenzaba a rodar por su frente para caer sobre como una suave lluvia. Cuando sintió el orgasmo partirla en dos apretó las piernas contra el… si era un poco más débil, estaba segura que lo hubiera matado… sentía que si le tocaban nuevamente se moriría de otro orgasmo… jadeante y medio ahogada se quedó inmóvil… sacando lentamente el miembro de su interior para caer a su lado… se sentía cálida, amada, deseada, de pronto recordó que en la calentura de la situación le había dicho que lo amaba… ridícula. Apenas se conocían, apenas se habían acostado. Apenas habían hablado un par de veces… bah. No importaba. Tiernamente y como todo primerizo, deseaba continuar, pero Maki, solo deseaba cariño… era más que suficiente, por ahora… quizás más adelante se encargaría de destruirlo… estaba mas que dispuesto… ella le sonrió cuando le beso y se puso sobre ella… abrió sus piernas para recibirlo… y rodearlo una vez más, y acercarlo para darle un beso más, sentir su sabor antes de… se lo quitó de encima y se volteo, tomo sus manos para que tocase una vez más su desnudez… sus pechos, su monte de venus, su cintura… se apegó mucho a él… con su trasero podía sentir su miembro aun dispuesto… vaya hombre… cerro los ojos y se sintió nuevamente bella, sin esas horrendas cicatrices… —Mañana será un día ajetreado… iré a dormir… pero… permanezcamos un poco más… juntos…— y paradójicamente hizo lo contrario. Se libero de su agarre. Tomo su camisa y llevándola a su hombro… miro al hombre que abandonaba a su suerte… con los dedos de sus pies tomo su ropa interior y con un movimiento se la lanzo sobre su cuerpo desnudo. —Mañana tienes que alimentar a muchos… recuerda… hay un gigante ansioso, una loca vegana y muchos tontos… si quieres me despiertas temprano… y te ayudo… vengan ambos.— Se relamio fijando su vista en el pene del muchacho aludiendo a un sexo matutino. Si le apetecía claro. Desapareció detrás de la puerta desnuda sin importarle si alguien la veía tal como la trajo dios al mundo. RE: Una mano amiga // Presente relativo (+18) // Priv. Maki D. Zen´in - Saint Topman Warcury - 09-11-2025 ✘ TEMA: CERRADO |