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Un problema tras otro [Presente relativo] - Versión para impresión +- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com) +-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3) +--- Foro: South Blue (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=7) +---- Foro: Isla del Kárate (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=282) +---- Tema: Un problema tras otro [Presente relativo] (/showthread.php?tid=2129) Páginas:
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RE: Un problema tras otro [Presente relativo] - Kiyoshi Maeda - 26-10-2025 Se asusta por un momento, pues es tomado por el cuello, pero cuando ella se transforma, en cuestión de un instante ya está usando como montura a su nueva compañera. — Tranquila. Soy lento para moverme, pero rápido para disparar. Los bajaré a todos antes de que puedan emboscarnos. — Y en primera instancia lo consigue. Solo se asegura de apretar con fuerza la figura ajena con las piernas para así no caer, mientras que sus brazos trabajan con maestría en el hermoso arte de disparar. Tal como antes, no apunta a lugares vitales, sino a zonas del cuerpo que los derriba sin que sufran un daño importante para que desarrollen sus vidas al día siguiente. A pesar de que está haciendo un buen trabajo, se da cuenta de que el objetivo de los marinos de guiarlos a una zona específica está funcionando. — Tonta, no tengas miedo. Si sigues desviándote, iremos justo donde ellos quieren. — Si bien dice esto, en el fondo es consiente de que no hay más alternativa. Por mucha fuerza que tenga, no debe ser fácil mantener la mente fría para ignorar los múltiples disparos que no dejan de llegar. Además, se ha asegurado de que ninguna bala llegue hasta el propio Kiyoshi, lo que es digno de admirar. — No te preocupes, estos tontos no podrán… — Tarde, pues ya están rodeados. Los uniformados usan un megáfono para exigir que se detengan y se entreguen. Que si no hacen caso, les irá muy mal y les esperarán muchos años en prisión. Por supuesto que el médico no puede darse el lujo de que eso ocurra, por lo que incluso en un momento piensa en rendirse y entregarse. Si explica la situación y entrega un poco de dinero, quizás le dejan ir. Puede que no tenga dinero en este momento consigo, pero si se contactan con su casa, el mayordomo de la familia Maeda podría encargarse de traer la suma pedida. Cuando ya Kiyoshi está decidido a dar un paso al costado, Maki decide que no es hora de aceptar la derrota, realizando un movimiento brusco que casi hace que Kiyoshi caiga, pero alcanza a sujetarse de donde puede mientras cierra los ojos. Durante los próximos segundos, no se da cuenta de nada, solo que hay mucho movimiento en el exterior. Separa los párpados cuando ya la lagarto los ha puesto en zona segura y bajado de su espalda, quedando sentado en la tierra, hecho que le molesta. Se levanta y se sacude. Lo normal es que se queje por haberle ensuciado la ropa, pero considerando que los ha sacado de un gran lío, decide omitirlo por esta vez. — Tu voz… ¿Qué tiene? — La escucha algo rara, diferente en un punto, algo obvio para un médico. — Maeda, Kiyoshi Maeda. Médico. — Se toma un tiempo en guardar su arma, en el bolso que mantenía colgado en su espalda, no sin antes limpiar la misma con artículos de aseo que posee dentro. — No vi qué tanto nos alejaste de ellos, pero seguramente nos persigan. No podemos quedarnos quietos, pero tampoco soy de los que puede correr. Elijamos un camino con mucho árbol para camuflarnos entre las ramas. Esta vez es el propio Kiyoshi es el que escoge la ruta, sabiendo que deben ir hacia la costa puesto que ella mencionó un barco. — ¿Qué fue eso que dijiste hace rato? ¿Qué de especial tiene un barco para que tu vida haya cambiado tanto? — Dicen que la curiosidad mató al gato, pero desde cierta charla hace muy poco, está muy interesado en el tema. O más bien, su corazón le obliga a mantener vigente esa curiosidad que su cerebro se esfuerza por eliminar. — La otra noche me habló un pirata cocinero para unirme a él, que necesitaba un médico. Pero dijo que era débil, no puedo estar con personas débiles si yo también lo soy. No tengo la intención de morir a cambio de nada. ¿Por qué un hombre débil formaría una tripulación? ¿Acaso un requisito para ser pirata es ser tonto? RE: Un problema tras otro [Presente relativo] - Maki D. Zen'in - 02-11-2025 Cada disparo hace que Maki se ría a carcajadas pues detecta que con cada uno de ellos cae un enemigo disfrazado de artista marcial, cada salto, siente las piernas de su nuevo amigo apretándole —¡¡¡ESO!!! ¡¡¡DERRIBA A ESOS IDIOTAS!!! JAJAJAJAJ QUE DIVERTIDO ES TODO ESTO… DEBERIAMOS HACERLO TODAS LAS SEMANAS ¿NO ENFERMITO?— Se movió en zigzag para evitar los disparos enemigos no quería por nada del mundo que le disparasen al hombre… además de llorón que se quejara por algo doloroso, supuso que sería terrible, lo que le decía sonaba lógico, pero ella no lo era, no era su fuerte el evitar peleas, es más, las buscaba con ilusión. Maki escapa de improviso y el tonto con los ojos cerrados se agarra fuertemente… de… sus tetas?... ella en medio del ajetreo obvio este hecho, pero era tremendamente notorio que se agarraba con fuerzas… —HEY… AAARGHHH BIEN… AGARRATE QUE NOS IREMOS!!!— Gritó con energía antes de escapar con el muchacho asustado… bueno, cualquiera lo estaría al no tener control sobre lo que ocurría alrededor danzando por los árboles, el aire y saltando como un desquiciado. Maki está algo cansada, pero emocionada, con la energía a mil, la voz?... le pareció algo extraña la pregunta… —No lo sé, que tiene mi voz… aaaa ya veo, es que creo que cuando activo mi fruta… por cierto… comí la fruta por error... la Sara Sara no mi… me transforma en algo parecido a una iguana… creo que eso. Me cambia las cuerdas vocales… creo… no hay muchas cosas que conozca de echo soy bastante ignorante, pero puede ser un motivo… no?... … … no diría que es dichoso conocernos… Kiyoshi… jamás olvidare ese nombre.— Extendió su mano para saludar al hombre… pero seguro le dejaría la mano extendida por que la tenia del asco con tierra e incluso con algo de sangre. La idea del joven era acertada. Podían perderse en los árboles y fácilmente ir al puerto… lo malo. No volver a pisar la isla, si seguían así tendría que abandonar pronto el Blue… isla a isla se le acababan las opciones… no podía ser que ella fuera el problema o si?... cada una era un pleito con la iglesia, contra los mercaderes, con robos a los marines, ahora pleito con estos tontos que ya no sabía si eran monjes o marines, o quizás solo bandidos… de todas formas era una maldita vengativa y seguro volvería en algún momento a incendiar el dojo. Mientras caminan por la espesura Maki trata de atraerlo a quizás una especie de entrevista con su capitán. —Bueno… especial… diría que es el símbolo de mi libertad… no me habia dado cuenta lo que ansiaba de verdad hasta que conocí a los chicos… al capitán… al médico y al tirador… sus nombres no es que no los recuerde, es que no quiero decírtelos… bueno, da igual, un cocinero capitán… suena muy a que… jajaj no es cierto… vamos al puerto y veras… quizás puedas huir con nosotros en el Last Whisper… que te parece?— Parecía que habia atado cabos y al final las cosas caían en su propio lugar, si estaba destinado a embarcarse con Uker y los demás… por qué no?. El puerto estaba muy cerca, podía olerse el aroma a sal, el viento fresco y el sonido de las gaviotas. ¿Pero era seguro? ¿Quizás les emboscarían al llegar al puerto?... debían ser cuidadosos. RE: Un problema tras otro [Presente relativo] - Kiyoshi Maeda - 04-11-2025 El momento crítico ya pasó. De un momento a otro, todo se alocó, pero repentinamente, el trabajo en equipo de los futuros compañeros dio frutos y pueden decir que ahora están a salvo. Caminan con cuidado y de forma estratégica, pero es muy difícil que algún marine los encuentre a no ser que ellos mismos se encarguen de llamar la atención. Un hecho curioso es que, tras la explicación de lo que sucede con voz, Kiyoshi rechaza el apretón de manos. No, decir esto es errado. Realmente no se niega, solo le ignota. Y es que Maki se encuentra de la nada con un pelinegro que reduce la distancia y está casi pegado a ella. No hay malas intenciones, y en sus manos se ven dos objetos típicos de médicos. En una mano posee una pequeña linterna, y en la otra un palito. La obliga a abrir la boca, introduce la maderita dentro y observa alumbrando. — Di “ahhh”. Se encuentra en esa labor durante varios segundos, quizás incomodando a Maki, pero Kiyoshi no se da cuenta. Se tarda porque no encuentra algo que le ayude a ver diferencias o a explicarle por qué le cambia la voz a veces. El motivo que ella le dio no le convence del todo. Tras unos 30 segundos, se rinde y la deja en paz, guardando sus instrumentos de nuevo en su bolso. — No puedo darte una opinión fisiológica sobre tus cuerdas vocales, pero realmente es algo inaudito. Si no te estuviera escuchando yo mismo, no lo creería. — Ya tiene de vuelta su equipaje en la espalda y retoma la caminata rumbo al barco. — Me gustaría poder seguir estudiándote. Cuando te escuche la voz diferente, volveré a revisar tu boca. — Lo chistoso es que lo afirma, lo asegura. No le consulta si está de acuerdo ni nada parecido. Por mucho que Kiyoshi, por su rostro serio, parezca ser de esos tipos que no le emociona nada, cuando se encuentra algo interesante en el ámbito de la medicina, su personalidad cambia un poco. Lo que sí, eso no significa que vaya a sonreír. Eso nunca. Hay cosas que simplemente no cambian. Voltea a mirarla de nuevo cuando habla del símbolo de la libertad. ¿Kiyoshi se siente libre en su vida actual? Por sus enfermedades, vivió casi que encerrado en casa hasta la muerte de sus padres. Si bien desde ahí ha podido dar sus pasos en el mundo exterior, siempre ha sentido que algo le falto, que no es suficiente. — ¿Dices que conocer a otros tontos te ha ayudado a encontrar lo que realmente quieres? Suena demasiado poético y poco realista. — Sin embargo, a pesar de sus palabras, no se trata de algo que nunca haya pasado por su cabeza. Siempre que sale de su isla y conoce a alguien, algo aprende, en algo crece. En la interacción está la evolución, es lo que ha aprendido. Lamentablemente, un tipo con el que no es fácil socializar es complejo de tener tantos encuentros con otros. — Solo necesito que me lleven a casa. Ahí prometo pagarles bien. Me robaron mi dinero aquí y no he tenido cómo pagar un pasaje de regreso. — ¿Realmente se conformará solo con eso, pedir transporte y luego irse? Quién sabe, la historia de Kiyoshi con Maki y los suyos apenas comienza. — Huir suena tonto. Soy un médico respetado, no tengo por qué huir. Este problema con la marina solo fue un hecho fortuito. — Ante sus ojos, un poco más allá, ya alcanza a visualizarse un navío. RE: Un problema tras otro [Presente relativo] - Maki D. Zen'in - 08-11-2025 Aunque el momento de la persecución había pasado, ahora había otro problema, tenía un hambre y sed terribles. Usar su fruta del diablo si que le causaba hambre y cansancio, quizás por que los reptiles usaban mucha más energía para mantener caliente su sangre. No lo sabía, pero era tremendamente divertido usar aquella fruta que comió por error hace mucho tiempo. Su mano en el aire parece rechazada, perdida, solitaria, como un bebe espartano con Jorba y una mano chiquita. Dispuesta a luchar, fuerte y decidida, pero por cosas del destino desechada como basura. Así mismo se sintió y aunque estuvo a punto de montar en furia por este rechazo repentino, vio como el estúpido se le acercaba de más y casi encima de ella le metió algo en la boca… examinarla… eso la descoloco, no le incomodo al principio, pero si después le empezó a dar algo de vergüenza… un extraño con sus dedos en su boca, mirando… su rostro se sonrojo y trato de mirar a otro lado, pero no podía dejar de mirar esos ojos enfermizos, cansados y profundos. Como si quisieran trasmitirle una verdad secreta. Poseedores de una autoridad difícil de doblegar. Será que es porque realmente es un medico?... probablemente. Haaa? Cuando retiro las manos de su cara ella llevo sus manos a sus labios, se sintió… ultrajada… pero no dijo nada… quizás era solo un rarito más. El cambio de voz, desde que tenía memoria lo tenía, pero era más inconscientemente, cuando se sentía cómoda era melosa, suave y armónica pero normalmente era rugosa, dura y estridente. Aun así, desde que consumió la fruta había adquirido una tercera voz… era sumamente extraño, pero para ella… era algo sin ninguna absoluta importancia. —Pues claro que son un símbolo, algo que no puede ser cambiado, eterno pero fugaz a la vista. Sin embargo, vivirá por siempre en mi mente, es inexplicable. Mas detalladamente te diría que es algo vi. Un momento y ese momento pretendo atesorarlo, no perderlo jamás por que fue algo muy significativo. Algo que no puedo olvidar, aunque sea golpeada por… por… por un rinoceronte. Jajajaj— Menciono al azar. Dinero… el tipo parecía querer volver a casa y ofrecía dinero para ello… —Casa?... realmente quieres volver a casa?... en realidad, podríamos llevarte si estamos de camino… … … — Maki recordó porque escapo de casa, la muerte de su hermana, quemada viva por su propia culpa, su cara descendió a tierra con algo de melancolía, la melancolía de un recuerdo afilado como una daga penetrando su corazón… Sin embargo cuando una rama movida por el viento aparto un poco las ramas del follaje, recupero el animo producto del sol en su rostro… le devolvió la sonrisa al rostro y le regalo un poco al deprimido y enfermizo muchacho… a la fuerza… y tenia una tremenda fuerza comparada con la de él… se echó la guitarra a la espalda y agarrándole el brazo se echo a correr al pueblo… deseaba comer algo antes de embarcarse en la seguridad del Last Whisper. —VAMOS A COMER ALGO CARIÑO… TU ELIGE, YO PAGARE… TE INVITO A NUESTRA TRIPULACION… SOLO CON LA PROMESA DE QUE NUNCA NOS ABANDONES…— Grito corriendo con su voz suave pero firme, sobre el bullicio de las ramas y el viento golpeando a ambos corriendo cuesta abajo para llegar a la seguridad de la ciudad. Una seguridad aparente. RE: Un problema tras otro [Presente relativo] - Kiyoshi Maeda - 09-11-2025 Kiyoshi es de esos tipos que se concentra mucho al examinar a un paciente, sobre todo cuando siente especial curiosidad de su condición, como es en este caso con el asunto de la voz. Por esto es que no se fija de la vergüenza que siente la mujer. No emite comentario alguno y solo sigue con lo demás todo normal, a eso sumado que no entiende del todo lo que dice después. — ¿Un rinoceronte? — Se rasca un momento la cabeza. — ¿Por qué te golpearía un rinoceronte? No tiene sentido. — Al menos él lo considera muy… raro. Procede a acercarse a ella de nuevo para darle unos cuantos golpecitos en la nuca para cerciorarse de que no tiene daño cerebral. No suena hueco, por lo que debe estar bien. — Creo que solo eres tonta, así que no te preocupes. Muchos lo son. — Este sí parece un diagnóstico más acertado, aunque es uno que le da a gran parte de la gente. Bueno, a todos. Pero no es nada personal, lo prometo. El enojo que se viene sí será personal, pues Maki se atreve a sujetarlo y obligarlo a correr a toda velocidad de vuelta a la ciudad. Literal a la mitad del camino siente ganas de vomitar y se le escuchan palabras entrecortadas de auxilio, de solicitud de detención. Sus piernas no dan más y ella no cesa en ningún momento. Apenas logra descansar cuando llegan al sitio indicado y lo primero que hace Kiyoshi es meterse en un pasaje solitario y escuro, específicamente detrás de unos cubos de basura, para vomitar debido a la exigente carga física que la lagarta le obligó a tener. Se trata de una escena desagradable, pero el pelinegro se asegura de darle la espalda a su momentánea compañera para que no vea directamente lo que hace. Cuando termina y arroja la mascarilla que siempre porta a la basura, se voltea con un rostro de querer matar a la muchacha. Se le para de frente y la apunta con el índice derecho de forma acusadora. — ¿Eres tonta? ¿Por qué hiciste eso? ¡Te dije varias veces que te detengas! — Cada palabra es acompañada de empujones en la frente usando el dedo de antes. Tampoco es que lo haga tan fuerte, pues su respiración sigue agitada y su cuerpo agotado. Realmente este tipo de exigencia físico le ponen muy mal. — Está bien, lo mínimo luego de todo es que me invites la comida. — Además, él no tiene dinero. Toma el brazo de Maki y la jala para ser él quien lleve el ritmo de la caminata, y también para ser el encargado de elegir el lugar para comer. No es ninguna coincidencia que esté a punto de escoger el sitio más caro que le parezca, no por abusar de la supuesta amabilidad de Maki, sino que por costumbre frecuente sitios de buena categoría. — Se supone que estamos huyendo de la marina. ¿No es peligroso que andemos por la ciudad así como así? Bueno, nunca creerán que estamos en un sitio de buena apariencia. — Asume que tipos buscados están acostumbrados a lugares de poco valor. — Elige un plato con buena cantidad de carbohidratos. Necesito energía. Y también proteínas para ver si me vuelvo un poco más fuerte. — Literalmente la deja sola ordenando mientras él va tranquilito a una mesa y sienta, no sin antes higienizar la silla y la mesa. Deja a un lado su maletín. Para cuando la peliverde regresa, Kiyoshi retoma el diálogo. — Solo soy un médico, no puedo ser un pirata. Puedo trabajar para ustedes en lo que voy a casa. Te advierto que soy muy profesional, pero lo de defenderme y eso… No soy un tipo fuerte. Una persona así no puede ser un pirata por mucho que lo intente. RE: Un problema tras otro [Presente relativo] - Maki D. Zen'in - 17-11-2025 La imaginación de Maki era demasiado activa y por alguna razón solo menciono un rinoceronte, podría haber mencionado una jirafa o una avestruz, no es como si fuera algún tipo de vidente o algo así. —Claro… es un decir, no le pongas atención a ello, no es como si de verdad llegase algo a golpearme… eres algo… paranoico con las cosas literales quizás?... no pareces un loquito de esos, a decir verdad.— Menciono girando un dedo en su cien haciendo la señal universal de los locos. Inflo las mejillas al llamarla tonta… este tipo si que era grosero… no sabía cómo es que se había enredado con el… o si… ya recordaba, el estúpido estuvo a punto de pelear con ella y si no hubiera sido emboscada y perseguida por la marina o lo que parecía ser a marina. Habiendo suplantado a los monjes era muy loco todo. Pero no importaba porque nadie podía vencer a Maki menos aun a una Maki enfurecida. Pero… no importaba porque al final habían peleado y salido victoriosos, eso sí que le gustaba, las pruebas de fuerza y medirse con todos esos tontos marines. Cuando llegaron a la ciudad se puso a reír por lo bajo mientras cubría su risa con su palma. Lo veía divertida mientras vomitaba como una nenita borracha y acercándose a la nena le palmeo la espalda… —Jajajajajja vamos… vamos… échalo afuera… seguro que ya no queda nada… no imagine que algo de trote suave te causara… no se… una muerte prematura.— Se burlo mientras le sobaba la espalda al gigante que por cierto era más alto que ella. Cuando termina este parece molesto pero ella pone una cara de no tener idea de lo que habla, negando con la cabeza y algo desorientada se tocaba el mentón cada punzada en el hombro era una especie de amenaza que ella desestimo de inmediato pero llego un momento en que ya le comenzaba a molestar… el momento era justo cuando se le frunció el ceño y este paro… ya más recuperado y sin la mascarilla, claro que era guapo, seguro era un niño rico que no caminaba más de cien metros de un tirón. Maki finalmente se encogió de hombros e ignorándolo un poco se puso a caminar para que le siguiera… si es que quería también. Aunque su idea inicial era presentarlo con su capitán, ahora no creía que fuera una buena idea por que parecía muy delicadito y con facciones demasiado… finas. —Nah… no no no, no te invitare a comer por que te deba algo, lo hare por que se nota que eres un patético muerto de hambre… o al menos ahora. Por qué seguro que con el poco estado físico y lo estúpido que eres para socializar, seguro eres un imbécil hijito de mama. — Maki no solía tratar tan mal a la gente que conocía al menos recientemente, pero este era mal hablado de cojones… pensando que no le haría mal un poco de su propia medicina, decidió ya no tratarlo como una persona normal. Sino como la basura que quería aparentar que era. Un poco agresivo le toma del brazo y si hubiera sido alguien más corpulento… le habría volado la cara de un solo puñetazo y seguro que arreglar sus propios dientes seria su siguiente trabajo —¿Que nos busquen?... mira, podemos escapar, por que básicamente eran debiluchos y tengo cosas que hacer, pero si nos vuelven a encarar… les daremos una paliza… no seas cobarde, yo te protegeré, que te parece flaco…— Respondió ante el miedo del médico. Cuando llegaron al lugar, era algo caro… pero cada plato le recordaba a su infancia… era… volver a creer que era niña… el rubor le subió al rostro y podía saborear de verdad cada platillo. Se sintió agradecida pues ella, aunque venia de familia adinerada… asquerosamente adinerada, ella siempre renegó de ello. Siempre pensó que era una debilidad todo eso de tener tanto a su disposición… era… raro. Maki había pedido lo de siempre, un bol de verduras y otro con frutas… era vegetariana. Pero entendía a los que no. Pidió un gran filete papas y arroz para el doctor y para ella una gran ensalada de huevo, un bol de grutas y un enorme par de pintas de cerveza. El camarero llego sorprendentemente rápido con la orden de Maki al menos la que mas le importaba… las cervezas… pero Maki le agarro del brazo… no dejo ir al muchacho y ella se empino de inmediato un litro de cerveza… sin respirar, como si fuera agua y ella hubiera cruzado el desierto. Cuando el camarero descubrió la intención de la chica marcada por el fuego saco su libreta y ella en medio de beberse casi todo le guiño el ojo… seguro quería otra pinta… se retiro llevándose el tarro de ella para volver minutos después con otra pinta y la comida. —Bueno si no quieres unirte a la tripulación... puedes ser útil un tiempo o al menos puede que sientas la libertad de la que hablaba... no?— Dijo algo mareada, chispeada por la cerveza... le encantaba beber y con esas ultimas palabras u oferta, comenzó a juguetear con el pimentero entre sus dedos. RE: Un problema tras otro [Presente relativo] - Kiyoshi Maeda - 18-11-2025 Espera tranquilito en la mesa, observando en todo momento a Maki en el sector donde se hacen los pedidos. Por lo mismo, ve perfectamente cuando bebe toda esa cantidad de cerveza de un solo trago, logrando que la opinión que tiene Kiyoshi de ella empeore aun más. Tampoco es que importa demasiado, en general Kiyoshi es un hombre que no tiene buenas opiniones del resto, no en un inicio. Deben hacer cosas para demostrarle lo contrario, y la muchacha de cicatrices aún no lo hace. El punto positivo que le da, y él le da bastante relevancia a decir verdad, es que es fuerte, bastante. Cuando llega a sentarse con él, lo normal es que le llame la atención la comida que trae, cumpliendo específicamente con lo pedido, incluso con más de lo que pensó Kiyoshi. Al fin le da otra buena impresión aparte de la fuerza, va adquiriendo puntos. También puede sorprenderle la cantidad de cerveza que trae consigo cuando acaba de beber un montón. Ojalá que ni le ofrezca al pobre médico porque su resistencia al alcohol es directamente proporcional a la resistencia física que tiene cuando corre, debilidad que Maki pudo ver minutos antes debido a la gran cantidad de vómito que expulsó. Si es que aún tiene el aroma desagradable en la boca y todo. Es horrible. Lo que le sorprende es nuevamente ese cambio de voz tan notorio. Cuando Maki toma asiento, Kiyoshi se levanta. Otra vez saca una paleta de madera —una nueva, no la que usó antes—, y sin pedir permiso se le acerca, toma suavemente su mentón con la mano zurda e intenta abrir su mandíbula. — Di “ahhh” otra vez. — Realmente tiene mucha curiosidad por esa variación tan notoria en su tono, pero por más que observa dentro de su boca, no obtiene una explicación lógica. Se le ve en la cara cierta frustración, separándose al fin y sentándose de nuevo. — Esta voz de ahora me gusta más. Me interesa mucho el asunto de tus cambios, quizás no sea tan mala idea acompañarlos un tiempo para así estudiarse un poco. Eres fascinante para mis estudios de medicina. Esperen un momento, ¿Kiyoshi le acaba de decir fascinante a Maki? No necesariamente, pero podemos tomarlo como sí. Tal vez ella no lo sepa o no se dé cuenta, pero es muy difícil recibir un halago por parte del pelinegro, a no ser que le diga a alguien que es fuerte. Una palabra como fascinante es difícil de escuchar proveniente de sus labios, aun cuando se refiere a su condición y no a ella en sí. Un halago es un halago y hay que conformarse con eso. — Quiero tener esa libertad que mencionas, pero es verdad cuando dices que poseo poco estado físico. Temo no ser capaz de defenderme y morir por nada no está en mis planes. — Básicamente le da la razón a los insultos que ella le dio cuando venían de camino al restaurante. No es un tipo que se toma las cosas de manera muy personal, al menos no cuando encuentra sentido en esos insultos. Si ya fueran solo inventos, la historia sería otro. — Era niño de mamá hasta que murió hace muchos años, así que llegaste tarde para decirme eso. — Lo era, no piensa tapar el sol con un dedo y negarlo. — La comida está bien, has demostrado tener buen gusto. — Otro halago, ya van dos. Maki está en una racha increíble y ni debe saberlo. Pero cualquiera que conozca a Kiyoshi, estaría sorprendido por verlo decir esto tan seguido de lo otro. — ¿Qué puedes decirme de tus compañeros? Necesito que sean fuertes y que no sean suicidas. Odio a los pacientes que arriesgan su vida sin preocuparse. Espero que tú no seas así, Maki. RE: Un problema tras otro [Presente relativo] - Maki D. Zen'in - 24-11-2025 La cerveza dorada, picante, embriagadora, muy rica la verdad, cada sorbo le llenaba de chispitas danzantes y del rubor en sus mejillas tan característicos, ese calorcito rico que ella extrañaba desde hace unos días… el destino era extraño, buscaba agasajar al maestro de Karate para que le enseñase alguna técnica secreta, pero en su lugar…. Bueno en fin… ahora ese encontraba con un médico, uno muy guapo, pero… entrecerrando los ojos mirándolo bien… parecía del tipo de hombres que disfrutaba la compañía de otros hombres… pero no lo diría en voz alta jamás… —Asi que Kiyoshi… no es que sea un problema mío hic… ni que me entrometa, pero me gusta saber algunas cosas… no eres… hic… gay verdad?— Rayos… esperaba que no se lo tomara a mal y solo debía no mencionar nada más impertinente… Maki borracha era algo diferente, más directa si es que se podía y más… fácil de tratar. Al menos había conseguido algo útil, un doctor, siguiente paso no asustarlo, eso era fácil. —Te consulto eso porque eres un tipo guapo, sabes… hic… te comería besos si no estuvieras sentado hic… del otro lado…— Mierda…. Otra vez la cago… Mierda… segunda vez que hace lo mismo, le mete un pedazo de madera plana y Maki medio ebria aletea débilmente para alejarlo, para apartarlo, pero le pareció finalmente que era para algo más, algo bueno para el, por eso le permitió examinarla, pero era realmente incomodo, como se lanzaba sobre ella, sometiéndola, JAMAS… NUNCA NADIE había intentado algo como eso con ella, en ningún ámbito. —Woa… nunca nadie me había encontrado fascinante… hic… quieres seducirme… hic… doctor?... por qué está funcionando jejejej…— Alzo el tarro de cerveza nuevamente sin dejar de apartar la mirada del rostro de su… su… Doctor personal?... bueno algo así su vos permanecía melosa, suave, un tanto romántica y seductora, pero como podría no serlo si habían vivido una persecución, corrido escapando a campo traviesa, y encima ahora disfrutaban de buena bebida y dios… había llegado la comida, dorada crujiente y caliente. Lucia... delicioso… era increíblemente difícil ser vegetariana pues no lo era por satisfacción sino por elección. La ensalada calmó si sus ansias, su hambre y comenzó a comer con gran satisfacción mientras escuchaba al doctor. —Descuida corazón, no todos han hic… nacido para cargar piedras, seguro que eres grande en lo que haces… sea lo que hic… sea, seguro que la mente que posees es… ay…. Creo que me estoy mareando… hic… tu mente si… a eso iba… tu mente es tu fuerte, siempre hic… la mente y es lo que vence al musculo… eso es… envidiable. — Halagó sin darse cuenta. Estaba más concentrada en ignorar lo delicioso que le habían traído al doctor. Cuando menciono que su madre estaba muerta… dejo de comer. Le miro, sus ojos como ventanas grises perladas por el frio del invierno le empañaron sus ojos… era tremendamente triste, aun mas porque en ese preciso momento recordó a su madre, una que no veía hace años. Desde que había muerto su hermana asesinada bajo sus propias manos. Le dolió y sinceramente… dejo de sentir hambre… movió sus manos para atrapar las de él… mientras alagaba su pedido… era algo normal, de echo era uno de los únicos platos que conocía, carne con papas. —Discúlpame si removí algún sentimiento amargo en tu corazón…— tomo sus manos… las acaricio y las apretó mientras bajaba su cabeza como si lanzara un ruego al cielo… —Yo… soy una bruta, no se nada de la vida, soy brusca, arisca, malhablada y vulgar… pero… pero… el dolor de perder a un ser querido es algo que… no se supera jamás corazón… discúlpame por favor…— Le soltó para secarse las lágrimas que parecían comenzar a aflorar… pero las detuvo con el dorso de su mano. Ella siempre ha tenido el terror absoluto de será abandonada, y no hay terror mas grande que el perder a un ser amado, por que ese nunca mas vuelve a la vida de aquella persona. Maki se mantuvo un segundo con la cabeza agachada como si implorase perdón por algo que había echo a posta, pero sabia en el fondo que no era así. Entonces después de un minuto completo… incomodo… se levanto y con una energía renovada… —CLARO QUE SON LOS MEJORES!!! Somos pocos, pero nada nos detendrá te lo aseguró… no somos cobardes ni traidores… si quieres ir más allá de la Grand Line IREMOS Y NADA NOS DETENDRA!!!— LE apunto con el dedo mientras los comensales alrededor se alzaron y levantaron sus pintas de cerveza para jurar con la chica peliverde quemada como si la hubieran olvidado en el asador. La comida termino y antes de salir… Maki miro a ambos lados… justo al frente anclado… el hermoso Last Whisper, esperó a que hubiera menos gente y tomando la mano del doctor, lenta y pausadamente le guio hasta el barco… Uker, el capitán cocinero, seguro le recibiría. Dispuesto a apoyarle, tanto como a ella en sus momentos de necesidad. RE: Un problema tras otro [Presente relativo] - PX-1 - 24-11-2025 TEMA CERRADO
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