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RE: WANNA BE AN ANGEL - Pasado - Gwendolyn - 11-10-2025 —Que alegría que estás bien — llevó una mano a su torso y suspiró con suavidad, como si le hubiesen dado la mejor de las noticias. No ha sido una angustia muy larga, pero no quiso ser causante de un problema que no puede arreglar — Lamento las molestias, yo pensé… que no tiraría el techo. Debe ser que di muchas vueltas.
O que nunca debió haberse subido, esa también es una buena respuesta. —Oh… ¿No hay salida o algo así? — no le molestó el tacto de quien la acompaña, incluso estrechó el gesto con suavidad, como si quisiera cerciorarse que está ahí, en que puede confiar. Le es fácil entregar su seguridad a otros cuando se la piden, no existe duda, si incluso ya lo ha hecho una vez ¡Se subió al techo por ella! Por algo ha caído — Uh ¿Seguro que puedes? — su mano palpó los hombros ajenos, como si quisiera descubrir a quien tiene enfrente de ella — Me hace sentir algo pequeña el comparar nuestra contextura — porque incluso si su vestido es largo, no puede esconder lo menuda que es, que carece de músculos o alturas para hacer algo en esa situación. Se acomodó, es una pose incómoda para ambos seguramente, pero simplemente obedeció — Si te molesta me dices — le habló cerca del rostro, porque está abrazada a su espalda con la mayor fuerza que tiene, solo para no causar más cargas. Fue incapaz de ver lo que ocurre, simplemente apretó los parpados y se encogió de hombros, tensa… hasta que finalmente llegaron. La respiración del muchacho no le fue ajena, pero ¿Qué puede hacer? Se dejó caer, con la caída final un poco más compleja, porque para ella podría sentirse eterna, pero finalmente se encontró con ambas plantas sobre la tierra y no hizo nada más que celebrar. —Lo lograste Rack. Qué genial debes ser para cargarme así y sacarnos de ahí — aunque no sabe en realidad la proeza que ha realizado, no le importó. Es más de lo que ella podría, incluso si tuviera su vista — ¿Eres muy fuerte? Seguro que sí ¿Entrenas mucho? Yo la verdad nunca he hecho nada de eso — porque su imagen es lo ideal para mostrar una iglesia — Tampoco es que pueda correr, cuando niña lo intentaba pero me caía mucho. Luego me prohibieron hacerlo. Apuntó sus propias piernas, más exactamente las rodillas — Llegaba lastimada a la iglesia y el sacerdote decía que no podía presentarme así. — ¿La favorita de Dios lastimada en la casa del señor? Incluso de acusarlo como una penitencia, no tiene sentido al ser una niña — Y ahora… bueno, ya no es tan fácil intentarlo con tantas cosas en el camino. No hubo ningún ápice de tristeza en el cuento, simplemente acercó su mano al hombro del hombre, paseando los dedos con suavidad, hasta finalmente llegar a su mano y tomarla. Más parece una niña que otra cosa, en busca de un poco de seguridad de alguien más — Mientras vamos a donde estoy podrías contarme más de ti ¿No? Conozco solo el nombre de mi salvador ¡Prometo no olvidarlo! Porque el destino los ha unido un poco más, solo que no es capaz de entenderlo aun. —Cuando vuelva a mi hogar, les contaré a la gente que el mundo exterior no era malo como me decían. Y diré el nombre de todos aquellos que lo demostraron. RE: WANNA BE AN ANGEL - Pasado - Rackham Uker - 22-10-2025 - No te preocupes por eso, ambos nos sorprendimos -. Tampoco esperaba caer, pero a decir verdad tampoco pensó que iba a sobrevivir en cuanto el techo se deshizo debajo de él. - La casa no estaba en el mejor de los estados -. Al decir esto, echó la mirada atrás, observando el lugar al que esperaba no acercarse de nuevo. Las preguntas llegaron como cataratas, siendo seguidas por una explicación que tuvo todo el sentido del mundo. - Supongo que es bastante difícil -. No creía ser capaz de correr perfectamente, y sin caer, con los ojos cerrados. No tener visión debe ser una cosa horrible, y ella lo aceptaba y convivía de, al parecer, la mejor manera. - Aún así, eres bastante valiente -. La forma en la que había decidido que subiría al techo lo sorprendió, por un momento tuvo miedo de que ella temiera a las alturas, pero supuso que si no se puede ver no le tendría miedo a algo así. - No fue algo genial, fue algo que cualquiera en mi situación haría -. Quiso quitar esos halagos, no le gustaban, se sentía más cómodo al no hablar sobre sus “proezas”. - Entreno a diario, si, pero no soy tan fuerte -. Solo era un cocinero, nada más que eso, por mucho que su sueño en la vida fuera muy grande. - No tienes que preocuparte por olvidar mi nombre, pero me siento halagado por que quieras recordarlo -. Sonrió, incluso si la muchacha no podía notar ese gesto, y pese a los problemas, estaba siendo un día de lo más divertido. Guio a la mujer sin problemas, mientras sentía su agarre en su propia mano. El camino de tierra quedaba marcado bajo sus pes, mientras que avanzaban hacia su destino. - Pues… vivo en esta isla hace, más o menos, 7 años, en la zona sur. Vivo solo, y solamente me dedico a trabajar y entrenar -. Su vida no era nada interesante, no se le ocurría qué más podía contarle a la mujer. - Eh… -. Las ideas eran escasas. - Pues, tengo un sueño, pero me temo que aún no puedo cumplirlo -. Se quedó en silencio por un momento, analizando si era una buena idea contarlo, tal vez lo tomaba como un loco, y aún tenían un largo camino hasta la posada. - Quiero… una forma de ser inmortal -. Al fin, dejó salir esas palabras por su boca, seguro de su hablar. - Si consigo algo que me haga inmortal, podría vivir hasta el fin de los tiempos, y así llevar el nombre de mi familia hasta el final, para que alguien los recuerde -. Si, definitivamente sonaba como un loco, y tampoco planeaba contarle a ella el porque su familia no estaba con él, ni siquiera si le preguntaba. - Fuera de eso, mi vida no es muy interesante. Soy un buen cocinero, así que muchas veces obtengo ofertas de trabajo variadas, pero no se si te interesaría oír sobre esas cosas -. A decir verdad, todo el alboroto y la caminata le habían dado hambre, debería volver a casa y cocinar algo. - Dime, ¿tienes una comida favorita? Podría cocinarla si nos vemos en otra ocasión, o aprenderla para prepararla la siguiente vez que nos veamos -. Algo le decía que se volverían a cruzar, así sea en muchos años. - Oh, cierto -. Parecía haber recordado algo lo suficientemente interesante para contarle a la mujer. - Trabajé en un orfanato durante 4 años antes de venir a Sorbet, como cocinero obviamente -. No pasó nada muy interesante en ese lugar, al menos no cosas que pudiera contarle, pero seguro que el dato al menos creaba otra charla curiosa. Al fin, podía ver como la entrada a la zona norte de la ciudad se acercaba. Poco a poco iban llegando a su destino, aunque aún faltaba encontrar ese lugar que Gwendolyn había dicho que sería su refugio por la noche. RE: WANNA BE AN ANGEL - Pasado - Gwendolyn - 24-10-2025 —Solo a trabajar y entrenar, entiendo… ¿Entrenar el cuerpo o algo así? — se mantuvo junto a él, usándolo como si fuese el bastón más cómodo. Aun así no siempre va de esa manera. Culpó al cansancio, a lo que ha sucedido o quizás es la preocupación de sostener a alguien que ha hecho más de lo que debería por ella. Es gracioso como en realidad no podría hacer nada si cae al piso, porque la fuerza no es algo que le sobre, sino que le falta constantemente — ¿Te gusta tu vida? — no es una acusación, es legítima curiosidad, que nace porque a ella no le gustaría algo así, pero poco puede hablar alguien que ha vivido encerrada en la iglesia gran parte de su vida ¿No?
El que hable de sueños llamó su atención, tanto como para tentarse a preguntar. Pero no necesita hacer la consulta, porque lo que quiere llega y no supo qué decir. Porque la mortalidad es algo natural, solo lo divino es eterno. Apretó con suavidad el brazo que mantiene unidos y suspiró. —Debes querer mucho a tu familia ¿Cómo… eran? — la palabra llegó sin saber si se ha equivocado o no. No quiso llevárselos antes de tiempo, pero suena a que ya no están más, por eso existe un anhelo de traerlos de regreso de alguna manera y perpetuar algo — Tú los vas a recordar. Y si tienes familia ellos lo harán si se los pides. Permaneció con el rostro como si observara adelante, pero en realidad no es así. Incapaz de ver, simplemente se mantuvo erguida — Espero que encuentres lo que deseas, aunque… — bajó la voz, porque tal vez debería preocuparle más que alguien desafíe al señor que tanto debe amar — ¿Vale la pena el vivir viendo todo marchitarse? — no son solo las flores, es el amor, la gente, los lugares. Nada es inamovible y permanente — No nos molesta el otoño, porque sabemos que en primavera todo volverá a aparecer una vez más… ¿Pero y si no ocurriera así, nos gustaría? Permaneció tranquila, porque quizás está planteando algo que no es fácil de asimilar, que ha decidido ya. Son extraños que no hablan de flores, sino de sueños en invierno, uno que pensó que no será eterno. —En la iglesia comíamos cosas simples. Sopas, arroz y verduras — porque el lujo no existía ahí. Jamás le importó, porque la hora de la comida no es más que una instancia que no le gusta, en donde se tarda más que el resto y queda comiendo sola — Así que si te dijera un plato te mentiría. Creo que en el exterior tiene aun muchas cosas que no conozco como para decidir aun ¡Pero cuando las tenga te las diré! ¿Qué tal eso? Cuando exista un sabor que le guste más que el resto, seguramente no podrá olvidarlo y aunque ha probado cosas que le gustan, se preguntó si en realidad es la novedad, el descubrir algo que no estaba ahí, que no se lo imaginó. Alzó el rostro ligeramente, como si quisiera sentir algo con eso y sonrió, como si hubiese encontrado lo que busca. No es un milagro, tampoco un mensaje de Dios, porque él jamás le habla en realidad. —Allá — apuntó un sitio en especial, tiene un aroma dulce y agradable. Lo suficiente como para avanzar ahí, esperando que su acompañante le dé las instrucciones para caminar recto sin detenerse — Suena a que has tenido una vida curiosa. Espero un día escuchar más de ella, seguro te pregunto cómo vas con tu sueño. Y quizás así encuentre uno propio para compartirlo también. —Muchas gracias Rack — se rió ya en la entrada, notando como la mujer parece reconocerla a ella y al muchacho — Mañana seguro partiré a otro lado, así que no nos volveremos a encontrar aquí — cualquier persona diría que tampoco allá, pero no se lo planteó en ese instante. —Peeeeero pediré por tus futuros viajes. Pero no sé si podría pedir por la condena que quieres para ti. RE: WANNA BE AN ANGEL - Pasado - Rackham Uker - 10-11-2025 La pregunta de la chica por poco lo hace preguntarse a qué más podría estarse refiriendo, pero es cierto que la palabra “entrenar” podía usarse para muchas más disciplinas que sólo mantener y mejorar la forma del cuerpo. - Exacto, entreno para mantenerme fuerte, siento que podría llegar a necesitarlo algún día -. Además, también había comenzado a practicar con espadas, buscando tal vez un estilo que aún le era algo lejano, pero por esa razón siempre llevaba consigo su katana colgando de su cintura. - ¿Gustarme? -. Nunca le habían hecho una pregunta así, nunca se lo había siquiera cuestionado él mismo. - Pues… -. Era difícil responder a eso, y el notar eso lo hizo pensar que la respuesta sería “No”, pero quiso indagar un poco más. - No tengo cosas de que quejarme, tampoco muchas cosas por las que vivir, más que mi sueño. Vivo solo en una pequeña casa, sólo trabajo y entreno cada día, para volver a repetir el ciclo una vez me despierto en la mañana -. Tal vez alguien podría pensar que era una vida bastante solitaria y triste, y no iba a estar equivocado. - No necesito mucho más, estoy cómodo, pero sé que en algún momento voy a necesitar salir de esta normalidad y encontrar eso que me lleve a cumplir mi sueño -. Solo no sabía cuándo sucedería algo así. - Pero, estoy bien con mi vida actual, no tengo muchos problemas -. La pregunta sobre su familia le trajo recuerdos felices, segundos de unos amargos y dolorosos. - Ellos eran… geniales -. Podía sentirse la tristeza en sus palabras, cada letra, cada palabra, mencionada con el claro anhelo de volver a encontrarse con esa gente, de verlos al menos una vez más. - Mi madre era una persona muy enfermiza, pasaba mucho tiempo en cama, no había un día que no contrajera un resfriado, o algo peor. Mi padre trabajaba en un hospital, como cocinero, así que ambos pasaban mucho tiempo juntos ahí -. Él también, pasaba muchas tardes junto a su madre, por una cualidad especial con la que había nacido. - Por alguna razón, yo salí como alguien extremadamente sano, nunca en mi vida me enfermé, o padecí algo parecido. Tal vez tenía algo que ver con la baja resistencia de mi madre, pero nunca pudimos descubrirlo -. Simplemente había quedado como una curiosidad, una anécdota al paso. - Fueron muy buenos padres, muy buenas personas. Espero que, estén donde estén, puedan sentirse orgullosos de mí -. Le sabía mal dejar a su pequeña hermana fuera de su relato, pero hablar de ella significaría hablar de lo que terminó por asesinar a su familia, y eso significaría contar de dónde viene. No estaba dispuesto a eso, aún, y mucho menos con alguien que acaba de conocer. - Creo que, simplemente fue el sueño de un pequeño que quedó solo a una edad muy temprana, que quiso encontrar un propósito para darle sentido a una vida de vivir en las calles y la pobreza, incluso si era algo sin mucho sentido -. Ahora, de mayor, podía razonar así, que ese sueño irreal de buscar la inmortalidad no era más que el anhelo de un pequeño de enorgullecer a su familia, de no volver a vivir lo que vivió. Un deseo de venganza que, en su debilidad infantil, concluyó que podía optar por lo más pacifico. - Incluso si debo ver todo marchitarse a mi alrededor, ver pasar las eras y los años, no sabría cómo podría hacer feliz a mi familia. Nunca pude preguntarles qué esperaban de mí, nunca me pidieron grandes cosas, ni asombrosas hazañas, pero si soy el último que queda, ¿podría hacer algo con tal de que el mundo no los olvide? -. Incluso ahora seguía sonando como un niño, un hombrecito buscando respuestas ilógicas a sus preguntas complejas. - Eso será asombroso -. La conversación giró hacia algo más feliz, así como la expresión en el rostro del muchacho. - En cuanto sepas de algo que te guste, me encargaré de prepararlo, incluso si debo aprender a cocinarlo -. Al fin y al cabo, podría ser un buen cocinero, pero no conocía todas las recetas del mundo. La despedida fue rápida. El encontrar el lugar donde Gwen pasaría la noche sería algo difícil, al menos eso pensó, pero los sentidos de la mujer eran mucho mejores de lo que hubiera esperado. - Claro, te contaré más si volvemos a vernos -. No sabía si eso iba a ser real, pero al menos podía creer en algo como eso. - Y si volvemos a vernos, te contaré también de mi sueño, y de cualquier avance que haya hecho -. Al separarse de la mujer, sus pasos lo llevaron de nuevo hacia la zona sur de la isla. Un camino largo, un camino solitario. Había conocido a alguien curioso, una persona interesada en él, así como había sido esa niña del orfanato donde trabajó. Lo hizo preguntarse cosas, preguntarse si su sueño era lo suficientemente creíble, posible, o si solo se trataba de una fantasía. Llegó a su hogar tras una larga caminata en soledad, una casa pequeña, con apenas 1 habitación. No necesitaba más, siempre vivió con poco, guardando cada centavo que podía para guardarlo, en pos de su sueño. Tal vez era por eso que no tenía amigos, que nunca había compartido un vaso de alcohol con alguien, que nunca se había preocupado por buscar gente que lo quisiera. Gente así había llegado a su vida, lo habían sacado de las calles, le habían dado un hogar, y ahora estaban muertos. Asesinados por los mismos que mataron a su familia. Iba a conseguir su venganza, incluso si eso significaba romper la norma que nadie había roto hasta ese entonces, y volverse eterno. |