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[Pasado] Día en la Playa [Heras & Helena] - Versión para impresión

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RE: [Pasado] Día en la Playa [Heras & Helena] - Helena - 18-10-2025

[Shallitear & Helena]

Helena le dio una sonrisa tierna cuando ella la abrazó. La Mink intentó no gotear mucho sobre Shallitear, asi que simplemente le dio unas pequeñas palmadas en la espalda, antes de que se separaran para que Helena pudiera sacudirse el agua del mar que traía en su pelaje. “De nada, amiga. Solamente recordándote algo que ya sabías”

No tardaron mucho en comenzar a hablar de la hombría de… De los hombres. “Vaya ¿Tan grande?” intentó imitar la longitud que Shallitear describía, poniendo las manos, una en su entrepierna, y la otra donde acababa el supuesto tamaño de Heras. “… Oh cielos” sus ojos casí se le salen “¿C-cómo le hacen?” si, era una pregunta, pero la hacía con mucho miedo. Shallitear era una persona pequeña, especialmente cuando era comparada con la altura de Heras ¡El Lunarian la iba a partir en dos! 

“Ja, pasó. Si se la quiero ver a Heras, no porque no te crea, pero me da curiosidad” claro que Helena entendía a lo que Shallitear se refería con ese movimiento de manos “La verdad que ando guardando mi cuevita de amor para Pavito, mi amigo” rio, mientras volteaba detrás, para ver donde se encontraban los hombres “Se va a enojar que te cuente esto, pero aprovechando que no esta cerca” Helena se acercó a la humana, cómo para decirle un pequeño secreto “Cuando eramos cachorros, a mi me dieron pulgas. El pobre, al intentar ayudarme con ellas, se terminó contagiando también” la Mink lobo tuvo que parar de contar la historia un momento, pues le ganó la risa “Su mamá tuvo que darnos un baño a los dos juntos. Eramos pequeños, así que, pues no importaba mucho. Fue la única vez que le vi su pollita, era adorable” y luego llevó su dedo indice a su boca “Pero shh, no le digas que te conté esa historia ¡Le da mucha pena!” para finalmente sonreír dentonamente. “Quiero que me la vuelva a enseñar ahora que somos adultos ¿Crees que haya cambiado mucho? Nunca se la he visto dura tampoco. Se que el tamaño no importa, pero pues…” no pudo terminar la frase, pues le dio otro ataque de risa.

“Ah-...” Helena levantó las manos, cómo si se rindiera, mientras Shallitear le tocabas sus pechos planos. No se esperaba que ella hiciera eso de manera tan repentina, mucho menos en publico, pero no se alejó ni quitó a la humana de encima. Simplemente se quedó callada, roja cómo un tomate, y mirando a los alrededores, esperando que nadie las anduviera viendo.
Sus orejas planas, y cola entre las patas “Um. ¿Tienen algo de malo mis niñas?” pues fue lo que Shallitear dijo, que no eran cómo se las esperaba “Se que están chiquitas y planas, pero pues así me tocó tenerlas... Ay ¿Crees que a Paavo le gusten más grandes? No, pues ya valí...”
.
Para bien y para mal, el dueño del restaurante, donde se detuvieron a inspeccionar el pecho de Helena, salió para darles la bienvenida. El apetito de Helena se despertó cuando leyó acerca del pulpo “¡Ooh, amo ese platillo! ¡Vente, amiga!” pese a su figura fuerte, tomó la muñeca de Shallitear con cuidado, jalandola levemente “¡Chef! ¡Un pulpo, si se puede sin piña, si no pues se la doy a quien le guste!”
No le preocupaba si Heras o Paavo no las hubieran visto entrar. Paavo tenía buen olfato, y bien conocía el olor de Helena.

[Heras & Paavo]

Paavo miraba a Heras con ojos… Cansados. Apreciaba lo que el Lunarian intentaba decirle, pero el pequeño lobo era conformista. Lo unico que consiguió Heras del muchacho enamorado fue un suspiro largo. “No puedo obligarla a que sienta lo mismo que yo siento por ella, Heras… Sé que se oye tonto, y quizás un poco um… Pervertido de mi parte pero, si me gustaría que me viera sin pantalones algún día. Pero…” una risilla nerviosa se le salió ¿Qué decía? No sabía porque de repente le tenía tanta confianza “Pero no en publico. Eso… Quiero que sea algo privado entre nosotros... ¿Puede que sea más romántico de esa manera? N-no lo se...” se puso rojo, y la cola parecía látigo de lo rápido que se movía. El Mink lobo se dio cuenta, y se apenó aún más mientras cogía su cola con la mano “A-ay, perdón, a veces tiene mente propia...”

“¿Todo pasa por algo, eh?” el lobo café repitió, con una pequeña sonrisa “Si, creo que tienes razón. De momento no me veo lejos de Helena. Ya cruzaré el puente que deba, cuando ella ya no me necesite...” pero que perro más necio.

Paavo notó cómo Heras batallaba un poco con su cabellera “¿Necesitas ayuda? Mi mamá me enseñó, y tuve mucha practica con la melena de Helena”

Pero parecía que Heras tenía otros planes, pues le dio un pequeño empujón a Paavo, diciendo algo acerca de que si no le gana en la carrera hacía las mujeres, que revelará que a Paavo le gusta Helena “¡N-No, Heras, espera, no hagas eso!” el chillido que dio el pobre fue algo hilarante, el pánico y la adrenalina le sirvió para rebasar a Heras rápidamente al comenzar a correr en cuatro. Viendo que había ganado algo de distancia, desaceleró bastante. Creyendo que solamente era un juego, pero el miedo de que su secreto saliera a la luz regresó cuando Heras abrió sus alas y alzó el vuelo. “¡Hey, e-eso no es justo! ¡Y-yo no puedo-…!” menos quejidos y más correr, Pavito.

La única ventaja que Paavo tenía realmente, era que tenía ya el olor de Helena, y lo rastreaba desesperadamente. Aún así, no parecía que iba a ser capaz de ganarle a alguien que volaba, había menos obstáculos en el aire que en tierra.

En cuanto llegó a la puerta del restaurant, sin saber si Heras había llegado ya o no, gritó: “¡Helena, no le hagas caso a nada de lo que te diga!” obviamente llamando la atención del dueño, los meseros y meseras, y comensales. Siendo el punto de atención de muchos, Paavo se encogió, no le gustaba que todos los ojos se enfocaran en él.

Helena lo vio también, y lo rescató “¡Ven, Pavito, tienen pulpo! Te guarde las piñas porque no me gustan”

Con risa nerviosa, Paavo se dirigió a la mesa donde estaban comiendo Shallitiear y Helena.


RE: [Pasado] Día en la Playa [Heras & Helena] - Heras - 20-10-2025

Shalliter tras su conversación con Helena se encontró un tanto frustrada al escuchar sus palabras, pero no era por negarse, era porque veía en Helena un cariño mutuo con Paavo que ella no podría encontrar con Heras. Eso no fue suficiente para derribarla pero si para retraerse un poco.

Naturalmente hacer trampa me haría ganarle la carrera, pero en cuanto la presencia de Helena se hizo visible pude notar que Paavo iba hacia ella determinado. No estaba obligado, él deseaba estar ahí y estar tal cual como estaba viviendo. Yo había visto hombres y mujeres entregarse como esclavos a otros de manera voluntaria, pero esto era diferente. Solo con observarlos puedo notar lo mucho que le encanta y parece que ella también lo quiere. 

Shalliter nos hizo señales a todos desde la mesa donde había todo tipo de comida marina. Claro, había énfasis en los pulpos preparados con las ruedas de piña y la salsa. Todo huele muy bien, luce apetitoso y cuando lo comamos podremos definir si el sabor iguala o supera la imagen. Las alas se plegaron para poder caminar dentro con mucha más comodidad. Heras, no iba a dejar de cumplir con su parte y sin inmutarse agarró dos de las sillas para separarlas de la mesa y así dar asiento a las compañeras. Al frente ya nos sentaremos los hombres o por su parte buscaría tomar asiento es frente a ellas. 

Tomar asiento sentado tan alto le hacía sentir un poco incómodo. No son asientos para mi ya que con lo largas que son mis piernas no tienen lugar bajo la mesa, saliendo del otro lado. Toca sentarse de medio lado, con las piernas cruzadas, al principio con las piernas abiertas pero al momento de percibir que su ropa aun húmeda se ceñía demasiado en la entrepierna no tendría otra opción que cruzarlas. Sería incómodo andar con el paquete marcado por culpa de la ropa. 

—Antes de comenzar nuestras comidas, doy gracias de haber conocido a estos maravillosos amigos nuevos. Paavo y Helena, compartan con nosotros. — La humana de inmediato tomó asiento sirviendo de su plato. varias de los alimentos que había en las múltiples raciones. Heras en cuanto terminó sus palabras de inmediato comenzó a cortar el pulpo y a repartir a todos algunas raciones. Como tiene los brazos más largos era más fácil para él que para cualquiera y lo hacía solo para asegurar que su fiadora siempre tuviese su parte justa. No iba a dejar que ella se pudiese incomodar ya que eso no ayudaría a nuestra relación comercial. 

Heras luego de conseguirle parte de la comida para todos a ella notó que ella estaba un tanto apagada. Claro sintió algo de culpa, pues pensó que a lo mejor la había rechazado, pero siempre había sido así su relación ella iba tras él y él se alejaba pero no lo suficiente para que se rindiera, así hasta que eventualmente le alcanzaba. Se dejaba atrapar para poder seguir la persecución. La comida deliciosa podríamos compartir y degustar todos, aunque a algunos no les gustaba la piña. 

—Sabes Helena a mi Paavito me contó cosas. Ahora que estamos aquí yo lo entiendo mejor. Tal vez después de comer me puedas compartir un rato.— Con su pierna tocó a la loba, esperando captar su atención, con lo largas que son no necesito maniobrar mucho para tocar su muslo bajo la mesa y miraba con esa sonrisa tranquila. Luego miraría a Paavo y se inclinaría para susurrarle de manera que solo pudieran oír en sus orejas. —Te recuerdo que tu perdiste. No le diré nada a Helena, pero tendrás que ayudarme y después de comer pasearas un rato con Shalliter.— 


Su deseo de seguir evadiendo a la mujer aún se mantenían y aprovecharía de Paavo por cómo es para cobrarle una apuesta que ciertamente no hicimos. Una risa picara dedicada a ella y luego miré a Shalliter y le dí una sonrisa tranquila. Ella por un momento miraba a todos y comenzaba a notar que había demasiadas miradas de Heras para la lobo y de inmediato le daba una patada en el muslo y la mesa se movió un poco. 

—¡Huy! Lo siento. Creo que la mesa me queda muy corta.— No iba a dejar con nada que se le viera a Shalliter celosa, me echaría la culpa, así tendría cuidado.


RE: [Pasado] Día en la Playa [Heras & Helena] - Helena - 24-10-2025

“Aww, eres hermosa, Shallitear ¡A nosotros también nos da gusto conocerlos! Al principio Pavito no quería que me acercará, pues planeaba hacerles una pregunta incomoda. Pero ¿Ya ves? Todo salio bien” aunque era común ver a Helena sonreír de manera dentona, esta vez realmente se le veía feliz. Pocas eran las personas que disfrutaban de la compañía de los Mink, asi que agradecían que Shallitear tanto cómo Heras se portaran de tan agradable manera con ellos. “Una vez nos sirvieron agua en platos para mascotas. Esos hondos de colores. En el momento fue muy molesto, pero volviendo a recordarlo, da risa.”

Heras repartió la comida, y Helena aprovechó para tomar una pequeña porción de piña con sus palillos, y se la dio de comer a Paavo. El lobo macho se extrañó, pero no se sintió incomodo recibiendo comida por Helena.

“Pfft. ¿Si sabes la razón por la que te ando haciendo comer piña, cierto?” Helena preguntó al pobre hombre que masticaba la fruta dulce, pero Paavo no parecía saber la razón. Helena levantó una ceja, mirando a Shallitear, quizás esperando que ella si supiera porque la Mink hacía énfasis en que Paavo comiera eso. “Hmm, no lo se, quizás debas ofrecerle un poco a Heras también ¿No?” pero que bien se la pasaba Helena, reía por si sola.

Heras tocó la pierna de Helena “¿Hmm? ¿Qué tipo de cosas?” la lobo hablaba con la boca llena de pulpo. Se dio cuenta cómo el Lunarian se acercaba para susurrarle algo a Paavo. El macho solamente bajo las orejas de forma sumisa, planas, pegadas a su cabeza. Paavo no habló, pues tenía la boca llena de piña, así que solamente asintió a la idea de Heras de pasarla un rato con Shallitear.

“De hecho, yo también debería de comer piña, pero, egh, sabe demasiado dulce para mi, y luego me provoca gas-”
“¡Gracias, Helena! Creo que no necesitan saber ese ultimo detalle”

Shallitear pateó la mesa, pero solo Paavo se dio cuenta.

“¡Epa!” dijo Helena, preocupada porque su plato de pulpo casi sufría la tragedia de caer al suelo “Cuidado Heras, que esta delicioso el pulpo, no querras desaprovechar nada” tragó la comida, para dirigirse al Lunarian “Dime ¿Te cuesta mucho hacer cosas cotidianas? Lo digo porque la mesa claramente es algo pequeña para ti ¿Cómo le haces para dormir? Me imagino que utilizas dos camas cómo mínimo. O bañarte, la cabeza de la regadera te ha de llegar al pecho” Helena ponderaba, mientras se metía otro pedazo grande de pulpo a la boca. Intentó seguir hablando, pero la verdad no se le entendía nada.

“Helena, no hables con la boca llena, estas salpicando pulpo a todos...”

Pero en vez de disculparse, Helena abrió la boca, para que Paavo viera la comida masticada que tenía dentro. La reacción de Paavo de asco hizo que Helena riera, no por mucho tiempo, pues si seguía hasta ella sabía que se ahogaría.

“Hablando de eso ¿Comes mucho, Heras? Debes de obtener suficiente proteína para mantener ese cuerpo seguramente”

Mientras la mujer Mink y Heras hablaban, Paavo prefirió dirigirse a Shallitear “¿Te encuentras bien?” la inteligencia emocional de Paavo estaba pulida, y se daba cuenta que la humana se había apagado un poco. Al menos en comparación cuando recién la conocieron. “Si la comida no es de tu agrado, podemos pedir otra cosa. No pude checar que más había en el menú, pues… Entre, um… De manera inoportuna”
“Ja, si, eso fue gracioso ¿Por qué corrían tanto? Parecía como si Heras y tú hubieran hecho una apuesta o algo parecido”

Paavo solamente gimió de manera patética.

“¡Ooooh, ya veo! ¡Cosa de hombres!” la cara de Helena se prendió “Vale, esta bien ¿Compararon tamaños? No pasa nada, Shallitear y yo también hicimos eso ¿Adivinen quien ganó?” Helena le dio un guiño jugetón a la humana. “Anda Pavito ¿Verdad que sus bubis están muy bonitas?”

Paavo balbuceó, no se esperaba que Helena le lanzará esa pregunta, mucho menos de esa naturaleza

“No te preocupes, amiga. Eso significa que si le gustan, simplemente es un niño muy educado.” Helena rio un poco, esperando justo el momento en que Paavo abriera la boca para intentar disculparse, para introducir otro pedazo de piña en su boca, causando que no pudiera hablar nuevamente. Esto causo más risa a Helena, se divertía mucho poniendo a Paavo en situaciones incomodas.
Mientras el macho masticaba, Helena le dio pequeñas palmadas en la cabeza. Eran buenos amigos a final de cuentas.

El plato de Helena pronto quedó vació, Paavo le preguntó si ella quería comer más, pues aún quedaba algo de pulpo.

“Nah, cómetelo tú. Yo ya comí mi porción” picó el costado de Paavo con su dedo, causando que le dieran cosquillas al macho “A ti te hace falta algo de músculo, compañero. Se te ven las costillas claramente. Bah, que envidia, a ti ya se te secó el pelaje, yo aun me siento húmeda.”


RE: [Pasado] Día en la Playa [Heras & Helena] - Heras - 27-10-2025

La comida fue repartida, para que cada uno tuviera una porción. Cada quien comía a su velocidad pero Helena parecía que se preparaba para un maratón deportivo. A pesar de que Heras era capaz de comer lo que un batallón no era capaz de comer de esa manera que lo hace ella. Observó a Paavo comer y no era igual se puede creer que todos son iguales, pero ahora mismo habían dos Mink lobo y cada uno se comportaba muy distinto, de la misma manera los modales son muy distintos. Por su parte Heras comía con modales que podía alcanzar cualquiera con mínima cordialidad, a pesar de ir con el torso desnudo y marcado. 


Ella es demasiado pícara, no se molesta en disimularlo y eso comienza a gustarle. Se muestra como es y no tiene temor de nada. De igual forma es imprudente al dar demasiados detalles. Ciertamente me agradaba que fuera una personalidad tan relajada aunque pueda cruzar la línea a ser grotesca para Paavo. Heras disfrutaba mucho las caras de asco que hacía ya que parece un sufrimiento autoimpuesto. Lo que hace por la mujer por la que se derrite. 


El comer pulpo y disfrutar de los contornos de la comida fue una delicia. No se reservó el gusto salvo para hacer pausas para mantener la conversación con Helena, opuesto a ella Heras, acostumbrado a ser un Taikomochi constante siempre se limpia la cara y traga antes de hablar. Sabe que conservar una apariencia limpia y atractiva es importante. —Ciertamente contártelo sería muy aburrido. Igual depende de cada lugar donde viva. Hay veces donde bañarse es incómodo, hay veces donde dormir es incómodo. —En ese momento un pequeño gesto, el pie del moreno tocaría de nuevo a Helena en su muslo, pero ya no era por accidente. Siente el pelaje grueso, aun algo húmedo, se sorprende que después de tanto tiempo no estuviese seca. —Tendrías que dormir conmigo o bañarte conmigo, así lo podrías saber de primera mano.— Le sostuvo la mirada a la Mink por un instante. Disfrutó la piña mientras comía el pedazo triangular que está comiendo lentamente. 


—Igual yo me pregunto cómo sería pasar la noche con una Mink. Digo, el olor a pelo mojado, el calor, debe ser una tortura todo el tiempo. igual prefieres lugares con nueve. Parece un lobo de nieve. — Hice una pausa y ordené que nos sirvieran a todos un poco de licor de manzana que sería excelente para acompañar una comida como esta.


La mente de Shalliter volvió a su cuerpo cuando la voz de Paavo la trajo al plano terrenal. Estaba transitada que había comido lo mínimo. Ella era una chica mucho más refinada comparada con cualquier del grupo. Su postura de sentarse, de usar los cubiertos, todo producto de un estilo de vida muy distinto. A pesar de tener una porción igual a todos ella comía con tanta lentitud y calma que cualquiera pensaría que su cena sería eterna. —Gracias Paavo, la comida está muy rica Helena me insistió mucho en que les diéramos piña. Pero cuéntenos de esa charla de chicos.— 


Ella hizo su esfuerzo por no verse atrapada como el centro de atención y mientras más se daba con la conversación más se centró en terminar su cena. Un poco más apagada. Pasó de la comida a la bebida como queriendo pasar por una pena amarga. —¿No tienes nada para mi Shalliter?— Las palabras de Heras hicieron que ella levantara a vista sorprendida ya que en su plato lo que quedaba eran las piñas esperó a que ella se diera cuenta que se las diera de comer en la boca de manera que eso le subiera un poco las animos. La atención le hizo recordar que no era una silla más, aunque no estaba del todo satisfecha.


Ella extendió un triángulo de piña que tenía pinchado con un cubierto y con la otra mano sostenía un plato para que no escribiese jugó en la mesa. —Di aaah~— Heras se dejó alimentar aunque no era su fuerte dar demasiada atención, solo con ver nuevamente un poco de esa sonrisa y de ese tono rosado en sus mejillas era suficiente. 


—Helena. Tenías que haber estado allí. No pudimos decidir quién la tiene mejor. así que lo dejamos en empate. Por eso veníamos apurados, pero como perdió la carrera dijimos que era mejor dejarlo así.— Claro no iba a describir demasiado algo que no había ocurrido, todo era solo parte de la satisfacción de abochornar a Paavo y de comerle la imaginación a las muchachas un todo en uno. Mostrando su brazo, flexionando su antebrazo y apretando el puño simulando que eran así de grandes. —Una competencia tremenda, pero no había jurado. La próxima vez tendrán más suerte. —


Ahora todos miramos lo grande que eran los pechos de Shalliter y eso le trajo a ella más bochorno. Eso la hizo cubrirse mucho más los pechos mientras tomaba un poco más de su copa. Claro ahora mira los ojos de Heras quien sostenía la mirada y luego a Paavo a ver si un Mink tan dulce era capaz de verla a ella como una mujer atractiva. 


—No hace falta. Traigan más Sidra por aquí. ¡SIDRA PARA TODOS!— Pronto llegaron más botellas solicitadas por ella que en su cara no podía ocultar el rubor de la vergüenza y de que le ponía un poco que la vieran así. 


Heras una vez terminó su porción también comenzó a beber y claro que cómo su cuerpo es más grande su copa también, para ajustarse al ritmo de todos. No había que abusar de la diversión. Antes de darse cuenta ya las copas del grupo estaban llenas una y otra vez. Los meseros se llevaron los platos vacíos de cada uno ya cuando la última Shalliter —¡Ya se! Podemos jugar el reto de la botella.— Exclamó con una de las botellas vacías. No dudó en absoluto en hacer girar la botella en el centro de la mesa. —Cada uno tiene un turno y debe ponerle un reto a quien apunta el fondo de la botella sobre a quien el apunta la boca de la botella.— La botella giró y giró. Cómo Heras se había sentado frente a Shalliter terminó teniendo en diagonal a Helena que fueron a los primeros a los que apuntó siendo la Mink el fondo y Heras la punta.


La cara roja de Shallit no era ese típico rubio, era un tono rojo de haber bebido suficiente alcohol y con el calor del día solo se reflejan de esa manera. —JahJah. Te reto a que lamas el cuerpo de Heras. — Le apuntó con el dedo índice de arriba abajo. Claramente no esta pensando y la risa soberbia de una mujer con mucho dinero comenzaba a salir sin que se diese cuenta. 


RE: [Pasado] Día en la Playa [Heras & Helena] - Helena - 09-11-2025

Helena sintió el pie de Heras en su muslo, pero solamente levantó una ceja. Fue la única reacción que le dio de momento, aunque ahora entendía bien que no había sido accidente.

Paavo pretendió ahogarse un poco con la comida al momento en que Heras menciona que Helena puede bañarse o dormir con él para experimentar cómo le hace Heras para hacer tales cosas. Paavo le da una mirada al Lunarian, no es enojo, ni celos, no del todo al menos, no, también hay confusión. Heras bien sabe que Paavo se muere romanticamente por su compañera Mink. Y ahora ¿Heras la invita a ese tipo de cosas?

“¿Ya oíste Pavito? Heras nos esta invitando a bañarnos con él”

El problema fue que Paavo realmente se estaba ahogando con la comida esta vez. Tuvo que tomar un trago largo de la bebida que habían traído, para poderse recuperar. Helena le dio unas palmadas fuertes en la espalda mientras se burlaba del pobre hombre.

“Calma compañero, respira” decía ella, mientras seguía riendo. Incluso hasta los meseros, comensales, y el dueño del restaurante se quedaron quietos y mudos al ver que uno de sus huéspedes se ahogaba. Todos se relajaron cuando Paavo levantó su pulgar “Estoy bien, p-perdón...” el pobre había perdido su voz por la asfixia, pero al menos ya podía respirar.

Cuando lo peor ya había pasado, Helena seguía riendo, pero ya estaba lista para seguir con la conversación con Heras “No lo se Heras, tendrías que dormir con nosotros para saber que tan calientes somos” le guiño el ojo, claramente usando el doble sentido de 'calientes'. Parecía que para todo incluía a Paavo junto con ella. Parecía venta de dos por uno, acuéstate con un peluche, te acuestas con los dos. “Un lobo ártico, ¿eh?” Helena froto su brazo con su mano. “Si, supongo que ese es el tipo de lobo que soy. Recuerdo que a Paavo le gustaba acurrucarse conmigo en las temporadas frías. Este pelaje me encanta para el frio, incluso hasta me atrevo a decir que prefiero el invierno. Es una lastima que cuando hace frio es menos probable que Paavo se quite los pantalones”

Lo bueno era que el macho ya había dejado de comer, o si no se hubiera vuelto a ahogar por el comentario pervertido de Helena.

“Así que, en invierno, les conviene acercarse a mi. En verano, pues a Pavito. Su pelaje es cortito y suave.” esbozaba una sonrisa dentona la mujer. Aprovecho que Shallitear preguntó nuevamente acerca de la conversación que tuvieron los chicos “Ah si, cuéntenos. Estamos en confianza ¿Quien la tiene más grande?”

“Heras” dijo Paavo, de manera monótona, simplemente para poder seguir con la siguiente conversación.

“¿Eh? ¿En serio se la enseñaste? ¿Ay, y primero que a mi?” Helena se veía realmente ofendida, pero pronto se vio que bromeaba al exagerar su tono agudo. Paavo solamente rio y negó con la cabeza. Era obvio que alguien tan pudoroso cómo él no había enseñado su hombría a Heras, y Helena lo sabía. “¡Malvado! siguió pretendiendo estar molesta, y le dio otras leves palmadas en la espalda a su compañero. Luego volteo a ver a Heras “Me da gusto que haya tenido la confianza de enseñártela. Le hace falta tener más amigos hombres. Claro que me da envidia que no haya sido yo la primera, pero hey ¡Es progreso!” Helena seguía jugando, ahora involucrando a Heras.

Por suerte, Shallitear pronto tuvo la idea de ordenar más alcohol, evitando que Paavo se sintiera más incomodo con la manera que Helena seguía obsesionada con ver a Hera y a él sin pantalones.

Ahora lo que parecía preocuparle a Paavo, era la obvia cara fastidiada que Helena tenía al mencionar que iban a tomar más alcohol. Helena tenía un pasado dificil con el alcoholismo de su padre, por lo que prefería estar lejos de bebidas embriagantes. “¿Saben? Comer tanta piña me han dado ganas de ir al baño. Ya vuelvo” sin más, se escabulló.

Paavo suspiró. Helena no había comido ni un solo pedazo de piña. Era mala para mentir.
El lobo macho aprovechó para llamar la atención de una mesera, pidiéndole un jugo de naranja para Helena. Esa era la bebida favorita de la lobo blanca.

Siendo naturalmente curioso, el joven lobo café no se negó a probar un poco de la bebida. Era ciertamente una bebida refrescante, pero intentó no abusar de ella, pues Paavo no conocía sus limites en cuanto a este tipo de bebidas.

Al poco rato, Helena regresó, suspiró antes de sentarse nuevamente. Al parecer Shallitear no se había medido y ya estaba intoxicada. Paavo inmediatamente le acercó el zumo de naranja, lo cual causó que la cara de Helena brillara y comenzara felizmente a beber.

La mujer escuchó el reto, pero no se inmuto. “¡Ja! ¿Que clase de reto es ese? Me va a saber a pura sal de mar” y sin pensarlo mucho, Helena acercó su lengua al costado de Heras, y lo lamió desde los oblicuos hasta los serratos. “¿Ves? Salado” dijo victoriosamente, y orgullosa.
“¡Mi turno! ¡Paavo, te reto a que te quites los pantalones!”

“Ugh, así no funciona el juego. Debes de girar la botella primero...”
“Vale, pero si la botella te apunta a ti, ya sabes que hacer-”
“No”
“Aww. A Heras si pero a mi no, no es justo”
“Helena, Heras y yo no hicimos nada de eso-”

Pero no lo dejó terminar, tomó la botella, y la giró. Dio vueltas, y vueltas, y más vueltas. Aparentemente Helena le puso demasiada fuerza…
Finalmente la botella se detuvo, apuntando hacía Heras, y la otra parte a Helena.

“Entonces… ¿Yo le doy un reto a Heras? Hmm… Pues, el mismo reto que le hice a Pavito. Te reto a que te quites los pantalones-”
“Helena”
“Ah, osea tú si se la puedes ver, pero si yo pido vérsela, ahora yo soy la mala”
“Helena”
“Ya, pues, me comporto. Heras, te reto a que aúlles cómo lobo”

Ese parecía ser un reto más comprensible.


RE: [Pasado] Día en la Playa [Heras & Helena] [+18?] - Heras - 14-11-2025

La mirada hacia la loba y al lobo se fueron dando. Me mordía los dedos, pues desde hace hablé con él quería que viera que puede ser jugador, no quedarse allí, ciertamente coquetear con Helena no es algo que hiciera con la intención de impulsar. Lo haría y haré de nuevo pequeño Paavo, no lo siento, no cambiaré, pero lo noté y me gusta que veas como Helena si puede coquetear y cómo puedes jugar las cartas. —Eso no es problema, vengan que los atiendo a los dos, preciosa.—


Mire con atención, pues la perspicacia es mi fuerte. De mis palabras algo había salido que no había sentado del todo bien a la extrovertida Mink. Mis ojos se posaron sobre ella al ver ese detalle, pero ya no podría devolver el tiempo atrás. De la misma manera que Paavo no quería venderse caro con la chica que le gusta. Eso me hizo bajar un poco el humor del momento. Suspiré y dejé un poco pasar la situación sin pena ni gloria. 


—Eeesoo, galán. Sabes lo que le gusta a tu chica. Pero tienes que soltarte. Si no te acercas un poco más al fuego este no te verá, te eclipsará cualquier sombra. Si no atacas tú, lo haré yo, así tenga que llevarte conmigo en el proceso. — Golpee usando el codo sin fuerza solo para cogerlo por sorpresa que se sobresalte todo. Ese comentario fue en un tono suave y le dejaba en claro todo, yo no iba a reservarme solo porque él tuviese su crush de toda la vida. Súbete a los patines.


El juego de la botella pensé que avanzaría un poco más. Hasta me puse de pie para que ella tuviera fácil acceso a donde fuera a pasar la lengua fuera visible a todos. Ciertamente a Shalliter no le encantó demasiado cómo hizo el reto sin demasiada importancia. La mente de la humana funcionaba distinta de la Mink y por ello la desilusión por cómo realizaba con competitividad y no como en sus ilusiones. 


Mi reto pasó de algo que podría haber hecho a algo que bueno no podría ser menos interesante. —No tienes que controlarla demasiado Paavo. Todos somos adultos y estamos jugando. Mi humilde sugerencia. Aau~~— Les dije de manera que comprendieran que no debían discutir demasiado. Pero ahora es turno del grandote que tomó la botella y a pesar de agarrar la botella con fuerza solo giró lo suficiente para que diera menos de media vuelta apuntando con el fondo a Paavo y con la punta a Helena.


Mi mirada picara, no coqueteaba con ninguna pues lo miré a él. Consciente del Mink y de los nervioso que es no importó. Lo que cruzaba por mi mente era hacerlo estallar, quiero que se confiese, que huya, que se vuelva un hombre y nos sorprenda a todos, que se quite del camino, que salte a un trío. Tantas cosas que pasaron por mi mente solo el suspenso antes del desafío y ver el manojo de nervios ya era un deleite. 


—Paaavito~ vampos a poner esto interesante. Tengamos un deleite de este chico tan guapo. Por qué no simulas para nosotros cómo tú te acercarás a una chica en la intimidad, cómo la calentarías. Yo te diré cuándo detenerte. Claro, con la hermosa Helenita como chica de pruebas. ¿Puedes con eso machote?— Mire a Helena para ver su reacción, ahora quiero ponerlos en tensión a los dos. El reto fue tal que hasta los meseros se metieron tras la barra como cotillas para ver ocultos como los adultos juegan. 


Shalliter la intoxicada se puso como un tomate y replicó. —No puedes pedirle eso a Paavo. No es justo es un niño bueno.— Mi mirada a Shalliter sin cambiar el semblante pícaro. —Yo no voy a cambiar el reto, quiero ver cuales son los movimientos de Paavito. Que me enseñe todo eso que tiene, hasta yo tengo curiosidad.— Nada de lo que dijeran cambiaría el reto puesto y me senté para ver el espectáculo, tiene que prenderse o tiene que ser gracioso, solo espero que no sea un bochorno sería muy decepcionante y arruinaría el mood del momento. 


RE: [Pasado] Día en la Playa [Heras & Helena] - Helena - 30-11-2025

La mujer soltó una carcajada ante la invitación del Lunarian. “Vale, pues es una cita” Helena le dio un leve golpe al brazo de Heras, de manera juguetona, si, ella era fuerte, pero sabía medir su fuerza, y aunque no, era más que obvio que Heras podría resistir un golpecito de Helena cómo ése. “Así tendrán chance de comparar tamaños frente a nosotras ¿Necesitan jueces para eso, no?”

Paavo se limitó a suspirar, molesto y avergonzado. Por un lado, le daba gusto que tanto Heras cómo Helena se llevaran tan bien, pero al mismo tiempo sentía que fue un error decirle lo que él sentía por Helena, pues parecía que el Lunarian se estaba aprovechando de esa información para empujarlo

Helena aplaudió al ver cómo Heras aullaba sin problema, se le veía contenta. “Digno de todo un macho alfa” bromeó Helena, pues eso de los alfas y omegas era utilizado en algunas tribus de los Mink, pero tanto ella cómo Paavo creían que eran practicas arcaicas. “Espera ¿Qué dijiste acerca de controlarme?” Helena alzó una ceja, mientras miraba a Paavo “Nah, no es control. Aunque bueno, no tengo problema en dejarle tomar las riendas a mi mejor amigo. Confió a ciegas en él” le guiñó un ojo a Paavo. Parecía que aunque Helena no había tomado nada de alcohol, ella también estaba sin filtro- Ah, no, esa es Helena normalmente, así es ella, cierto…

La botella giró, y esta terminó apuntando a los dos Mink. Heras pareció ingeniarse algo al instante, tratando de sacar a Paavo de su caparazón de niño bueno y tímido, pero… Lo único que logró fue que el pobre lobo macho se pusiera rojo cómo tomate, y comenzara a balbucear “H-Heras, y-yo no puedo hacer eso, es-es que la intimidad es a-algo muy- ¿N-niño bueno?” ah, pero lo que no sabía Shallitear es que ser llamado niño(a) bueno(a) es una debilidad para todo can, y por supuesto que Paavo no era la excepción. De momento olvido el reto que Heras le había puesto, mientras miraba al suelo, su cola sonando cómo látigo por el cumplido que recibió por Shallitear.

Parecía que las dos mujeres no estaban muy de acuerdo con la manera en la que escaló el juego. La mujer lobo puso su mano peluda sobre el hombro de Paavo, y asintió. “Ja, a mi también me gustaría ver un lado más sexy tuyo, pero creo que te andamos rompiendo un poco ¿No?” Helena no estaba molesta con Heras, al contrario, le daba risa que el Lunarian también disfrutara de incomodar a Paavo con cosas sexuales y de adultos. “Digo, la verdad para conquistarme a mi, no necesita mucho. Me pide que me quite los pantalones, y lo hago sin pensarlo dos veces” Helena intentó gruñir de manera… ¿Sexy? Era imposible saber si lo logró.

Su mirada regresó a la botella “Ademas, el juego dice que la botella dice quien reta y quien recibe el reto. Por lo tanto la que debe de decirle a Paavo que hacer, soy yo, no tú Heras” le sacó la lengua al Lunarian. “No te preocupes, prometo hacer el reto interesante también” forzó a Paavo a verle a los ojos, tomándolo de su mejilla, formándose en su rostro una sonrisa picara. “Te reto a que te quites los pantalones y nos enseñes tu cosita linda-”

“¡H-Helena!” chilló el pobre hombre, avergonzado a no más poder.

Pero la mujer solamente soltó a carcajadas nuevamente “Vale, vale, era broma. Aunque si me encantaría que hicieras eso algun dia, pero porque quieres, y no porque te lo pida” limpió sus lagrimas “Esta bien, okey, aquí esta tu reto: Te reto a que digas algo bonito acerca de ti. Un cumplido”

“Un… ¿Cumplido?”
“¿Qué? ¿Ahora vas a repetir todo lo que diga ahora?”
“Uuh… Me gusta… El color de mis ojos. Casi no conozco a nadie, aparte de mi papá, con este color...”

Helena asintió, parecía que estaba satisfecha. “Muy bien ¿Ves? No fue tan difícil”
Claro, siendo su mejor amiga, Helena sabía que Paavo sufría de autoestima baja, asi que decirse a si mismo un cumplido era más difícil de lo que aparentaba ser.

Los meseros que parecían haber tomado interés en los retos del juego suspiraban, enternecidos con la relación que los dos lobos tenían. Si, algunos hubieran querido ver que tanto más planeaban jugar, pero parecía que era mejor que se mantuvieran calmados y no crear problemas por indecencia publica o demás. Que Mink y un Lunarian estuvieran en su restaurante era poco común, por supuesto que tenían mucha curiosidad, pero a veces era mejor no cruzar lineas solamente por morbo.

Helena bostezó “Bueno, no sé vosotros, pero yo ya quede llena por la comida ¿Quieren girar la botella de nuevo? Adelante, pero yo preferiría pagar e irnos.” la mujer se hundió de hombros “Ya obligue a Paavo a comer piña, asi que creo que de eso nos encargamos con lo del sabor”

“¿Eh?” Paavo seguía sin saber que tenía que ver la piña con todo esto. Pobre inocente lobito, lindo y tierno.

“Además, creo que nuestra amiga Shallitear ya tuvo bastante también ¿Estas bien, amiga? Parece que necesitas descansar un rato” si, Helena odiaba el alcohol, y odiaba lo que le hacía a las personas, pero Shallitear seguía siendo ella misma a pesar de esta algo intoxicada “Será mejor la lleves a su habitación, Heras. Anda, todos sabemos que eres todo un caballero ¿No?”


RE: [Pasado] Día en la Playa [Heras & Helena] - Heras - 08-12-2025

Helena le salvó, ciertamente me dejó un mal sabor de boca. Me dio un sabor amargo, yo realmente deseaba poder ver a Paavo pavonearse con un hombre y verlo encender a su amiga, que a mis ojos le estaba abriendo la puerta. Por un instante me brillaron los ojos, ante la oportunidad que le estaba brillando a Paavo y un gesto involuntario al llevarse las manos a la cabeza y reclinarse hacia atrás. Cómo cuando ves a tu deportista favorito fallar una jugada decisiva en un partido importante. No iba a mentir que me decepcionó un poco, pero es que hasta en cómo se expresa se puede ver que hay una inocencia y resistencia. 


Helena es una chica muy tranquila, muy paciente con él, como se nota que es su talón de aquiles. Ya quisiera yo estar en su situación. —Que sepas que Helena te salvó de mi, pero la próxima vez quiero ver tus habilidades de casanova para traer a las chicas locas por ti. — Quiero compartirle algo de mi confianza. Claramente entendí a lo que se refería mi amiga la Helena me sacó una sonrisa su manera atrevida de comportarse con Paavo pero él no se da cuenta del todo. —Ella se refiere que quiere dar un buen bombeo más tarde.—  Con mi brazo flexionado y mi mano en forma de puño la moví oscilante arriba y abajo para que estuviera en el contexto correcto. —Pueden ir a un sitio cerca de aquí, las parejitas van mucho allí. Y si necesitas ayuda yo encantado me les uno.— 


Mi visa se posó en mi patrocinadora y asentí a las palabras correctas de la Mink. —Yo me encargaré de ella, lo mejor será dejarla en su posada y que tome mucha agua para que pueda soportar toda esa resaca que le viene. — Mi compañera que abusó un poco de su resistencia al alcohol se vio pronto tan superada por el mismo. Con una mirada dedicada a ella decidí que me encargaría de todo. 


Me levanté para cargar con ella, en mis brazos, como si ella fuera una princesa a la que llevar rescatada.  —Sí aún siguen en Baquella, podemos tener esa Cita, con ambos, quiero enseñarle a Paavito y a ti un par de cosas. Si no tienen donde quedarse pueden venir a la Posada de Ernesto. Allí estaré.— Dije con el mismo tono de encanto, con una sonrisa, antes de irme con las personas de la barra y hablar con ellos de cómo resolveremos la cuenta, pues habíamos comido demasiado y habíamos bebido bastante también. 


Los asuntos económicos se los dejaremos a Shalliter y ya más adelante de seguro podria volver a divertirme con mis nuevos amigos más tarde.