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RE: [Pasado] Walking on a New Work... Or on Danger | [Privado] - Onizuka Jin - 18-12-2025 No se lo esperó para nada. Teniendo en cuenta la actitud que ambos parecían tener, uno chocando con el otro, no esperaba que blandiera su espada con habilidad para alcanzar no solo a defenderlo, sino también a saber defenderse. Ah, condenados sean aquellos insensatos que no pudieran ver el potencial de ese joven. ¿Dónde diantres estaba gente como él entre sus hombres? Sin duda ya no era solo la habilidad (posible) de poder reparar las armas, también la que demostraba ahora mismo en el combate. El hombre que inició todo el conflicto alzó la mano, abriendo los ojos de par en par, emitiendo un grito de dolor en el mismo instante que el contrario lo tomaba como escudo. Un soplo de aire fresco. Sí, lo sintió así. El nivel no se comparaba con el suyo, ya que su experiencia lo llevó a blandir el arma a una velocidad de vértigo, algo que iba a demostrar en apenas un parpadeo, pero no en ese instante. Solo escuchó el halago del joven que lo acompañaba. Se mostraba sorprendentemente calmado, de nuevo, retirando la caja metálica de su bolsillo, abriéndola despreocupadamente. —¿A QUÉ ESTÁIS ESPERANDO? ¡MATADLOS A LOS DOS! — El grito del moreno se elevaba, haciendo temblar a los presentes, quienes blandieron sus armas, incluido el que había entrado solo con el revolver. Pero la amenaza del joven Barald parecía surtir su efecto. Clic. Clic.
![]() Tssss.
El sonido del mechero, la ceniza del cigarrillo que se encontraba entre sus labios, el humo que comenzaba a extenderse a su alrededor. Cualquiera que lo viera pensaría que estaba cargado o de locura, o de un exceso de confianza que no era para nada sano. Sin embargo, era lo segundo, con la gran diferencia de que no le importaba si era o no sano, porque podía con todo. El que sí se atrevió a hacer algo, con la valentía de poseer un arma a distancia a diferencia del que estaba fuera esperando a dar un balazo a cualquiera, era el segundo individuo dentro de la tienda. Pese a su “valentía”, las manos le temblaban, dudando en si iba a fallar o no. —¡DISPARA, MALDITO IMBÉCIL! — La presión solo lo hacía temblar más, ahora retirando el seguro del arma, con el dedo en el gatillo. Y en el mismo parpadeo descrito, ahora el arma parecía no disparar. Una velocidad vertiginosa, un movimiento calculado, frío, veloz. Nadie lo había visto. Jin ni siquiera estaba detrás de los hombres, más bien justo al final de la hilera de hombres que se había formado. Por un segundo, al escuchar el paso aterrizar hizo que la hilera de hombres se volteara, en el mismo instante que el clic de la katana que el contrario le había cedido se escuchaba de nuevo entrar en su vaina. ¿Cuándo siquiera había salido de ella? Nadie lo llegó a ver, ni siquiera la lluvia de movimientos que habían realizado sus manos. Ahora era cuando las apreciarían, cuando un estallido de cortes de repente hizo gritar a los hombres al instante que Jin acomodaba la mano en sus labios, tomando el mismo cigarrillo que apenas hacía segundos había encendido, soplando el humo. Tras él, el caos, cortes en brazos, pecho, piernas, ropas rasgadas e incluso el revolver, por la zona de la boca, partida por la mitad, lo que hizo que el terror del individuo solo incrementara, soltando el arma como si le quemara a la vez que comenzó a sentir la sangre pasarle por su abdomen. La sangre de muchos de ellos, que comenzaban a caer al suelo, doloridos. Las heridas no eran profundas, no al menos lo suficiente. ![]() —Le recomiendo, señor Deluca, que avise al que está allí fuera de bajar el arma.
Sus pasos se acercaron, siempre calculados, a un lateral de la tienda, siempre procurando evitar estar en la mira directa del hombre que se encontraba en el exterior. —O no garantizo que salga ninguno de ustedes de aquí con vida, incluyéndolo. Por supuesto, tendrá que explicárselo a su grupo. Me pregunto qué pensarán de usted cuando le vean sin su preciosa mano. — la furia se dibujaba en el rostro del mafioso, quien de nuevo comenzó a cargar con venas de ira sobre su calvicie oscura. —Y, desde luego, los destrozos que ha provocado en la tienda correrán por su cuenta, y no dude que lo perseguiré si es necesario. ¿Quiere zanjar las cosas? Que no sea en un horario de civiles, ni en un lugar con civiles. Le recuerdo que tenemos un código que mantener. RE: [Pasado] Walking on a New Work... Or on Danger | [Privado] - Barald Kane - 18-12-2025 Era la primera vez desde que la tienda estaba abierta en la que ocurría algún acontecimiento parecido al que estaba pasando allí dentro, todo había ocurrido de manera rápida empezando por la visita de un mafioso buscando arreglar una de sus armas, posteriormente unos tipos igual de mafiosos pero más ridículos habían localizado a aquel hombre y sin mucho pudor se decidieron a ir a matarle, probablemente el solo podría haber solventado la situación pero un joven armero, al ver como aquellos hombres no le guardaban ningún tipo de respeto decidió intervenir. Barald no era el tipo de persona que pelea por que si, en cambio, disfrutaba mucho del combate. Entrenado por su maestro de la espada hacía alarde de un buen manejo de la misma, aunque no era nada del otro mundo a comparación con lo que estaba por suceder allí mismo. El niggah del guetto de Sorbet parecía no sentir la verdadera presión; iluso, todavía creía poder salvarse de aquella situación. Su brazo, amputado, ahora en el suelo no le recordaban que aquello era una situación mas que desfavorable, si bien en su cabeza de neandertal aún le quedaban ganas de salvarse pero sus palabras indicaban miedo, Barald tras escuchar como le daba las ordenes de matar a sus hombres, inmediatamente colocó el filo de su katana directamente en su cuello para evitar que el mismo se envalentonara y intentara liberarse de su agarre. - Ya te quite un brazo y sabes que voy en serio ... si te portas bien no te mataré. - Tras sus palabras escuchó como Jin desenfundaba y en un parpadeo volvía a enfundar ¿pero que coñó? arqueó una de sus cejas y su tic nervioso del ojo derecho apareció ante tal estimulo ¿qué era lo que había pasado? de pronto los matones sufrieron graves daños y la sangre empezó a salir. No pudo ver nada de lo ocurrido, aunque si que fue capaz de oírlo. Vio tendidos en el suelo a aquellos hombres y sin mostrar un atisbo de debilidad, apretó con firmeza el filo de su katana en el cuello de un mal afortunado mafioso sin brazo sin llegar a cortarle, solo para que sintiera su vida peligrar una vez más y amedrentarlo, aunque realmente, no le importaba una mierda cortarle la cabeza. El nivel de su cliente era muy superior al suyo, tanto que no había sido capaz de verlo en ningún momento, tan solo de escucharlo, algo digno de un diestro maestro de la espada; demostraba una fuerza poco comparable a la suya con simplemente haber hecho uso de sus habilidades, sin duda alguna, no tendría posibilidad de vencerlo en combate en un supuesto caso, mostraba un nivel muy superior al que estaba acostumbrado a ver. ![]() -Pagame, pagame porque si no te matare. Nadie entra en mi local de esa manera y sale con todas sus extremidades de aquí, puedes ir haciendo propaganda, hasta incluso intentar librarte ... aunque si yo fuera tu, no te lo recomiendo. - Barald habló tras las palabras de su cliente de manera tranquila, como hacía siempre, sin perder la calma en ningún momento. Su posición era favorable, tenía al jefe frente a el agarrado colocándose detrás de el para no ser abatido por un disparo y a su vez, manejando la situación de la manera mas favorable para el, aunque claro, las oportunidades como esta no se presentan todos los días ¿extorsionar a un mafioso? ahora podía estar en sus planes e incrementar la factura que le iba a pasar por los destrozos de su tienda eran desproporcionados aunque existía algo llamado seguro que Barald también pagaba, incluía vandalismos y demás, así que, pensaba ganar por partida doble aunque claro, aquel tipo era un mafioso, ahora se había enemistado con ellos por tan solo defender a su cliente aunque eso ... eso no le importaba para nada. RE: [Pasado] Walking on a New Work... Or on Danger | [Privado] - Onizuka Jin - 21-12-2025 El mafioso tembló, retrocediendo su cabeza instintivamente al sentir el filo de la katana de Barald en su cuello. El cuerpo comenzó a temblarle, incluso parecía que iba a comenzar a lloriquear en cualquier momento. El hombre elevó su única mano, en señal de rendición. —¡ESTÁ BIEN, ESTÁ BIEN! ¡Le pediré a mi hombre que baje el arma! ¡Pagaré esto! ¡Solo suéltame! — el terror inundaba su rostro. —Necesito... el Den-Den Mushi para hablar con él, si me dejas... Solo baja el arma. Jin retiraba el cigarrillo de entre sus labios, caminando todavía a un lateral de la tienda, posicionándose ahora a un lado de los dos individuos. Debía admitirlo, ese hombre tenía pelotas de sobra, una fuerza que no esperaba en lo absoluto y su firmeza y calma eran dignas de aplaudirse, incluso cuando su inicio no había sido de lo más fortuito. Sus ojos vieron que la única mano se dirigía al bolsillo, pero solo lo sujetó, de detrás de ambos hombres, de la muñeca, evitando así estar en el punto de mira. ![]() —No corra tanto.
Fue él quien introdujo la mano en su propio bolsillo, con calma y paciencia, retirando de allí, en efecto, el Den-Den Mushi del hombre, apretándolo frente a su rostro. —Prefiero escuchar su conversación a arriesgar a otro de sus trucos. — Porque claramente Jin estaba ya preparado. Él mismo apretó más el pobre caracol, que parecía lagrimear por ser aplastado ante la sorprendente fuerza de Jin. —¡Maldito...! —Tiene tres segundos. Dos... — El hombre tembló, apretando los ojos, ahora claramente viéndose acorralado y hizo el llamado. —Uno. — Jin no iba con trucos, no tenía miedo alguno. —Baja el arma y sal de tu posición... — la voz del hombre ahora sonaba derrotada. El oído afilado de Jin podía ahora escuchar al caracol. —Pero jefe, los tengo a punto de mira. Solo es... —Baja el arma. Se acabó. — Jin elevó de nuevo el cigarrillo, volviendo su mirada hasta el joven Barald, luego escuchando y viendo de reojo que aquel individuo finalmente descendía el arma, desvaneciéndose en el aire. Posiblemente se dirigiría hasta donde se encontraban el resto de su grupo, o quizás pediría ayuda, a saber, pero ahora mismo el propio Jin tenía ventaja. Finalmente se separó, soltando el Den-Den Mushi, dejándolo caer al suelo sin cuidado alguno y caminó hasta la barra, con los agujeros que habían dado la bienvenida al conflicto. ![]() —No se lo volveré a repetir una segunda vez, señor Deluca.
Su mirada, ahora firme, se volteó hasta él, con la seguridad que siempre cargaba, los ojos fijos en el hombre que a saber si ya lo había soltado o no. —No vuelva a confrontarme ante civiles, o no responderé a las consecuencias que puedan ocurrir. — Sus ojos volvieron ahora hacia Barald, con calma y volviendo a dar una larga calada al cigarrillo. —En cuanto a usted, jovencito, me gustaría tener una conversación privada. Pero primero hay que expulsar a la basura de la tienda, ¿no cree? — y a saber si siquiera los empleados del interior estaban allí, o si alguno hubiera resultado herido. —Haga la factura, se la pasaré directamente a Deluca y me aseguraré de que lo pague. Por mi parte, le puedo conseguir un carpintero de alta calidad, sin coste alguno para usted, por supuesto, para las reparaciones de este lugar. — porque sí, hablaba muy en serio. Se sentaba, apoyándose en la propia barra, esperando ahora a ver qué iba a ocurrir. Si lo soltaba, era obvio que el moreno que inició el conflicto saldría corriendo por patas como el verdadero cobarde que era. Esa era la diferencia entre Jin y él; Jin no se escondía tras los hombres, era, sin lugar a dudas, como bien había demostrado en sus habilidades en ese parpadeo, el Final Boss. RE: [Pasado] Walking on a New Work... Or on Danger | [Privado] - Barald Kane - 21-12-2025 Barald notó el tembloroso cuerpo del mafioso que tenia sujeto ¿era curioso lo que podía hacer un arma verdad? aquel hombre se había hecho caquita en los pantalones, le faltaba llorar. Hace unos momentos era el que sujetaba su arma y lo ponía en la frente del otro mafioso, pero todo eso había cambiado en un abrir y cerrar de ojos, Barald ni si quiera respondió a sus plegarias y simplemente apretó más fuerte la empuñadura de su katana, buscando seguir metiéndole presión. El muchacho había logrado meterle el suficiente miedo en el cuerpo como para que abandonara su misión suicida de intentar matar a Jin en su tienda. Tras la llamada del den den mushi el tipo retiró a su tirador de fuera, que parecía huir con el rabo entre las piernas, cosa que hicieron también los otros tipos a pesar de sus heridas, todavía les quedaban fuerzas para levantarse y marcharse. Eran listos, sabían cuando tenían que retirarse. Tras las ultimas palabras de Jin, Barald inmediatamente sin decir palabra empujo al hombre hasta la puerta y le pego un patadon en la espalda, haciendo que el mismo saliera despedido hacia adelante, cayendo de cara contra el suelo fuera de la tienda. - Vuelva pronto con mi dinero señor Deluca y espero que le sirva de lección, nunca ataque a ninguno de mis clientes mientras estén aquí dentro, que tenga un buen día. - Tras esas palabras, el muchacho le lanzó su brazo mutilado para que lo tuviera de recuerdo e inmediatamente cerro la puerta del establecimiento colocando el cartel de cerrado. Deluca marchó corriendo de allí en menos de lo que canta un gallo con su brazo vete tu a saber donde, probablemente buscara atención medica porque era muy probable que acabara desangrándose, aunque he de decir que era un hombre que aguantaba el dolor, no todo el mundo puede correr de esa manera cuando le quitan el brazo izquierdo. Centrándose en lo que realmente importaba ahora, su nuevo cliente, se dio media vuelta y comenzó a caminar hasta el, buscando fumarse un cigarrillo tranquilamente ahora, después de haber sacado la basura, aunque no podía evitar mirar a todos lados, el local estaba afectado por aquella pelea. ![]() - Espero cumplas tu palabra Jin. - Dijo mientras se acercaba al mismo, sacando un cigarrillo y encendiéndolo con la otra mano, dando una calada que le sentó la maravilla de bien. - Ahora que nos conocemos vayamos a lo que íbamos en un principio; si quieres armas o mis servicios pagas la tarifa y listo, yo me haré cargo de tus armas, aunque como bien dije antes, si quieres hacerme trabajar a mi personalmente trae algo de mayores calidades, en lo que hemos acabado con este temita de Deluca y sus hombres, mis herreros casi que abran terminado de arreglar tu katana, solo espera un poco más y la tendrás lista. - Tras aquellas palabras ondeó su katana aun en su mano izquierda de un lado para otro demostrando una gran habilidad con la misma, sinceramente, le gustaría enfrentarse a ese hombre que tenía delante, aunque era consciente de que no estaría a la altura al menos de momento por lo que inmediatamente, frenó en seco la misma para hacer que la sangre saliera disparada del filo de su arma e inmediatamente llevarla delicadamente de nuevo a su cintura donde estaba su vaina, ahora si, su acero podía descansar una vez más tras haber cumplido bien con su función. - Me gusta darle una oportunidad a la gente, como bien dije antes, espero cumplas tu palabra y así sabré que eres un hombre al que respetar. Haré la factura para Deluca y espero el carpintero sea bueno, no le vendrá mal una reformilla a este local de mierda. - Observaba su tienda afectada por el combate ¿es que estos mafiosos de por aquí no respetan nada? esperaba que a partir de aquello estas cosas no volverían a ocurrir pero quien sabe ... enemistarse con la mafia que controla el territorio solo por defender a un cliente igual si que le traería algún tipo de problema en el futuro no obstante, había descubierto algo interesante. Ese tipo era extremadamente fuerte y hábil con su arma, tanto que eclipsaría las propias habilidades del joven y eso lo había impresionado sinceramente, además no parecía ser hostil con el ni tampoco esbozaba mentira en sus palabras ni su mirada, por lo que estaba dispuesto a escucharle y atenderle personalmente si así lo requería. RE: [Pasado] Walking on a New Work... Or on Danger | [Privado] - Onizuka Jin - 21-12-2025 Al fin, ese condenado hombre estaba fuera de la tienda. Pudo verlo, la mirada de odio que le dirigió a la tienda en el momento que Barald había dado la espalda para cerrar la puerta, el momento en que tomaba su brazo amputado y salía corriendo a toda prisa. No, desde luego no había terminado, Jin lo sabía mejor que nadie. Se tendría que encargar de ese asunto más adelante. Sin embargo, no quiso alterar la situación, solo vio al joven acercarse, la hábil sacudida de la katana y el momento en que lo regresaba a la vaina. No se inmutó, solo lo contempló como algo natural. ![]() —No se preocupe. Si por algo se me conoce, es por siempre cumplir mi palabra.
Apartó su cuerpo de la barra, de nuevo con la misma calma inicial. Podía apreciarlo, el gran desastre de la tienda. Sus dedos se pasearon por la madera de la barra, con calma, paciencia y tranquilidad. Parecía que solo buscaba ver rupturas, pero en silencio analizaba la calidad de la madera, el tamaño, el estado, sin contar por supuesto con el de los balazos, sino el desgaste del tiempo. No había sido cuidado en mucho tiempo, desde luego. Eso había requerido de una reforma mucho antes. —Jovencito, le tengo una mejor oferta que solo eso. — su rostro se elevó, su mirada volteándose de nuevo hacia él, retirando la mano de la madera, posicionándola en el cigarro de entre sus labios y volviendo a fijarse en él, ahora cara a cara. Una de sus manos fue directamente a su bolsillo. ![]() —No me vendría mal alguien como usted.
Sus pasos se adelantaron, uno tras otro. Sus zapatos, caros, ahora manchado de parte de la sangre de sus enemigos, hicieron el ruido en el suelo de madera. —Alguien con pelotas. Alguien sin miedo al riesgo y, por supuesto, alguien con las capacidades como las suyas para reparar las armas. — su mirada se mantenía ahora más firme, segura, una sonrisa ampliándose a medida que volvía a acercar el cigarro entre sus labios. ![]() —Y créame, esa es la arma de menor calidad que tenemos.
Mantuvo entonces el cigarrillo entre sus labios, retirando la mano de su bolsillo, colocándolo en el cinturón y retiró la katana que no hacía mucho le había cedido el contrario, estirando el brazo para entregársela. —Esto es suyo. — porque no planeaba quedárselo. No porque no tuviera interés en ella, sino porque más bien no le pertenecía. Un agradecimiento silencioso por el favor que le había ofrecido. ![]() —Sabe moverse, tiene experiencia, solo necesita práctica. Yo puedo dársela.
No fue una ofensa, fueron palabras directas, esperando que tomara el arma. —Y no se preocupe, tengo a alguien más que capacitado para... — sus ojos, una vez más, estudiaron su entorno. La madera que crujía del suelo desgastado, las paredas que claramente el tiempo solo hizo que esa misma madera terminara doblándose, con alguna humedad, la barra que parecía tan usada que hasta se había quedado más clara de lo que debería. —Dejarle esto como algo nuevo y en unas condiciones óptimas. — Secreto profesional, aunque en su cabeza ya estaba dibujando un mapa de cómo iba a hacerlo, ahora incluyendo puntos ciegos para el exterior, y no para el interior. Acercó, ahora, la katana hasta el pecho ajeno, con claras intenciones de que lo tomara. —Ya no solo por su trabajo, joven Barald, también porque es un hombre capaz. Si necesita tiempo para pensárselo, no dude que se lo ofreceré. Mañana mismo tendrá al carpintero, a primera hora, esperándolo justo en la entrada. — porque prefirió mantener como secreto su secreta habilidad. Si había algo que odiaba Jin además de la traición era deber favores y, ahora mismo, gracias a la ayuda del muchacho, debía uno que no planeaba que durase demasiado. RE: [Pasado] Walking on a New Work... Or on Danger | [Privado] - Barald Kane - 21-12-2025 Ahora que la tranquilidad había inundado el lugar era un buen sitio para poder tener una buena conversación sin que nadie los interrumpiera, el yakuza prometía cobrar el dinero y arreglar la tienda, pero no solo quería eso del joven espadachín ... ¿quería contratarle para algo más que arreglar armas? era una suculenta oferta para el muchacho, nunca estaba de mas tener amigos hasta en el infierno. Su largo viaje a través del South Blue siempre había sido solitario, había tratado con tipejos de todo tipo, buenos, malos, criminales, hombres de negocios, gente de mucho dinero, campesinos, no estaba cerrado a nada en cuanto a negocios suculentos. - Si lo que buscas es un soldado no soy tu hombre amigo Jin, no seré uno de los hombres que tienes a tu cargo, siento negarte la oferta y ser tan directo. - Musitó el muchacho que se colocó frente a el, tomando la katana y colocándola en su hombro. Dio una tremenda calada viendo como la puerta del taller se abría y uno de los trabajadores aparecía con el arma de Jin, ya reparada ¿había sido en un tiempo record? probablemente. Cada día que pasaba su tienda aumentaba en calidades, aunque la misma estuviera destrozada. Barald no era tonto para nada, su economía actual no le permitía tener una tienda remodelada y a la moda, en cambio si había invertido bien de dinero en toda clase de materiales y herramientas para ofrecer el mejor trato a sus clientes, además de mano de obra cualificada, es por eso que había ganado algo de reconocimiento desde que había abierto la tienda. El trabajador quedó asombrado por el estado actual de la tienda, vio la sangre y toda la tienda destrozada y solo pudo esbozar su asombro preguntado - Peeeeero Jeefeeeee!!!! ¿QUE COÑO HA PASADO AQUÍ? - Dijo a medida que se acercaba a Jin para entregársela. A lo que Barald simplemente respondió - Tranquilo amigo mio, he conseguido una reforma gratis! ¿soy el puto amo en los negocios ves? si todo sigue así hasta podre subiros el sueldo. - Los trabajadores de Barald eran buenos y estaban lo suficientemente pagados para no distraerse en su trabajo, ni aunque hubieran caído bombas hubieran dejado de trabajar, tenía mucha suerte de tenerlos, es por eso que pensaba cuidarlos de la mejor manera posible. Tras aquello se dirigió a Jin directamente. - Tu habilidad con la espada es increíble, no me extraña que trajeras el arma así de desgastada .- Dijo el chico que tras una pausa, tiro el cigarrillo al suelo y lo aplastó con la planta del pie para proseguir. - Si quieres tener un trato conmigo me gustaría una exclusividad, un contrato. Te proporcionare todas las armas que tu y tus hombres necesitéis y les llevaré el mantenimiento para que siempre estén en las mejores condiciones. Si tienes algún trabajo que pueda interesarme, podré aceptarlo siempre y cuando me compense ¿entiendes? no puedo ser tu soldado porque yo tengo mis propios planes ... pero si me ofreces algo de interés, podríamos trabajar juntos. - Era un buen trato para el chico, además de un buen contacto en caso de necesitarlo y quien sabe que clase de ofertas podrían llegar. Aunque había algo que todavía le picaba por dentro. - Aunque tengo una petición que hacerte ... - Dijo a la vez que de su bolsillo, sacaba un paquete de tabaco y se lo lanzaba al mafioso, para que cogiera un cigarrillo, invitándole. - Quiero pelear contra ti, no todos los días aparece un espadachín tan bueno por aquí, puedo luchar contigo en serio, estoy harto de no verme en apuros frente a nadie. - Más que cualquier trato de dinero o hacer crecer su negocio ... Barald deseaba eso con Jin, pelear, podía aprender mucho del mafioso el cual había usado su arma sin que pudiera ni si quiera verlo, solo escucharlo, aunque el muchacho no estaba tan lejos de su nivel. Sería una gran pelea. Del bolsillo derecho sacó una tarjeta negra, personalizada con un numero de Den-Den-Mushi escrito en dorado. - Ese es mi Den-Den-Mushi, comunícate conmigo siempre que necesitéis algo o tengas algo interesante para mi. Por cierto, son 2500 berries por el arreglo del arma, y por el destrozo le cobraras a Deluca 20000, te mandaré la factura. - Dijo el chico para con eso girarse y mirar la puta tienda destrozada, aunque Jin mandara a un carpintero, tenía que limpiar toda la sangre, además tenía que hablar con el seguro de la tienda para poder cobrar también ese dinero. RE: [Pasado] Walking on a New Work... Or on Danger | [Privado] - Onizuka Jin - 31-12-2025 Era esperable un rechazo. No esperaba que fuera a aceptar a la primera, pero quería ver hasta dónde podía llegar, al menos por el momento. Además, incluso si hubiera querido responder, aparentemente uno de los empleadores ya estaba con su katana reparada. La tomó entre sus manos, contemplándola. La desenvainó, fingiendo no escuchar y, sin embargo, estaba escuchando la conversación completa. Sus ojos observaron el filo del arma, ahora soprendentemente reparada. Debía admitirlo, esperaba un trabajo algo más lamentable que esto. Sus dedos se pasearon por la hoja, incluso había sido reafilada de nuevo, mantenido un brillo. Esta vez fue él quien hizo el movimiento de prueba, mismo que Barald había hecho previamente frente a su rostro. Se movía grácil, agradable al tacto. Se sentía ligero. Sin duda, cuando le mandaron a un lugar de mala muerte, no esperaba una calidad como esta, desde luego que no. Sin embargo, se vio interrumpido por el contrario, finalmente siendo dada la atención que sentía que merecía. Envainó de vuelta la katana, cerrando los ojos con calma, escuchado sus palabras. Era un trato cuanto menos interesante. Armas listas en cualquier momento, para él. Solo observó a su empleado de reojo. Odiaba testigos cuando había un negocio entre manos. Aún así, no dejó al joven con la palabra en la boca. ![]() —En mi línea de trabajo, hay que aprender a usar armas a diario.
Aunque probablemente también podría con dagas. ¿Sería capaz de fortalecerlas? Eso podría ser de lo más interesante, desde luego. Vio entonces el paquete volar en su dirección, y lo tomó tranquilamente, sin verse alterado, abriendo el paquete, retirando de una sacudida varios cigarrillos que salieron lo suficiente para que tomara uno de ellos hasta sus labios y cerró el paquete. Nunca iba a negar el tabaco, era uno de sus mejores acompañantes. ![]() —Espero que comprenda que la exclusividad no puede venir de un solo lado, joven Barald.
No es que no hubiera tomado en cuenta las palabras mencionadas antes de la aparición del ya amputado Deluca, era un trato justo para él. —Pero ya discutiremos eso cuando tengamos el contrato entre las manos. Me encargaré personalmente de hacerlo y traértelo. — De hecho no iba a aceptar tratos sin uno de por medio, porque siempre estaban los que deseaban echarse para atrás al último momento, pero un contrato no podría eximirlos. Arqueó una ceja ante una nueva petición. ¿Ahora quería algo extra, quizás? Oh, lo que sí no esperó fue el ofrecimiento de una pelea. No, no iba a rechazar algo similar a eso. ¿Cómo hacerlo cuando le divertía en secreto? Encendió, al fin, el cigarrillo entre sus labios, con la misma calma y paciencia características en el hombre. ![]() —Bien, eso no lo voy a rechazar. Quizás así pueda ver tus cualidades y mejorarlas si fuera necesario para algún trabajo.
Cerró su zippo con una rápida sacudida, ahora con ambas manos en los bolsillos, poniéndose frente a él con seguridad. —Esta noche es una buena opción para mí, a menos que tengas asuntos más importantes a los que atender. — Descendió la mirada hacia la tarjeta, tomándola con su mano libre, retirando el cigarro de entre sus labios para revisar el número, el nombre del propio Barald, con su apellido “Kane”. Buen inicio. Le gustaba. Su sonrisa se amplió de oreja a oreja, ahora con mayor impaciencia, guardando el mismo. ![]() —No dude que me pondré en contacto con usted pronto.
Retiró entonces su cartera. 2500 Berries para él eran tan insignificantes que directamente le extendió 3000, dándoselos en su propia mano. —Y un extra por las molestias, para que pueda pagar ese “extra sueldo” a sus empleados. — porque habían hecho un buen trabajo y no solo eso, también se había dispuesto a ayudarlo, y necesitaba fundamentos para atraerlo más hacia su propio lado. RE: [Pasado] Walking on a New Work... Or on Danger | [Privado] - Barald Kane - 16-01-2026 El rostro del mafioso era despiadado y a pesar del problema que había traído consigo todo parecía haberse solventado. La tienda había quedado echa mierda después de un intento de ajuste de cuentas, no podía parar de mirarlo, había mucho trabajo por delante. Estaba de acuerdo con el mafioso en firmar algún tipo de contrato mercantil, aunque no con su "me encargaré personalmente de hacerlo" Jin era un tipo peculiar, tenía ese aura de serenidad afilada en la que el mismo se veía reflejado y a pesar de no haber demostrado nada para no fiarse de el, no se fiaba de el del todo, no dejaba de ser un mafioso y a pesar de querer solventar sus problemas causados, no le era suficiente, al menos de momento. Agarró el dinero y lo conto en su cara con un par de movimientos de sus dedos para después guardarlos en su bolsillo derecho. Si bien el arreglo de un arma de aquellas calidades no suponía ningún tipo de problema e igualmente, katanas de esa calidad estaban en el mercado por unos 5000 berries, no podía cobrarle mucho más puesto que si no le saldría más rentable comprar una nueva, no obstante agradeció el gesto del mafioso, no sin antes decir un par de palabras. - Igualmente te ha salido barato amigo, no cualquier tendero levanta su arma por un cliente, y mucho menos gratis. - Musitó sin dejar de mirar el tremendo destrozo de su tienda. El trabajador de Barald volvió de nuevo hasta el taller para seguir trabajando, dejándolos solos. Aun con la katana en sus hombros y el cigarro en su boca, exhalaba humo de su boca como una locomotora. Respecto al contrato, de momento iba a dejarlo estar, no quería entrar en esos temas ahora ya que el tiempo empezaba a agotarse para el. En cuanto a su pelea esta misma noche, estaría genial pulir sus habilidades así que abiertamente respondió. - Por supuesto que puedo - Dijo refiriéndose a su pelea esa misma noche, no iba a desaprovechar aquella oportunidad. Tiro el cigarro en el cenicero de encima de la mesa y lo aplasto, apagando el mismo para ahora darse media vuelta y ir directamente hasta uno de los estantes, aun en perfecto estado y colocar allí mismo la katana que había prestado a Jin previamente y si, aunque ya haya sido usada la venderá como nueva, total ¿quién se ha enterado de eso? - Dahahahahaa - Carcajeo mientras imaginaba su jugada clavándole al seguro todo el dinero del arreglo para quedárselo ya que Jin le mandaría a un experto "o eso creía el" es más, el seguro de la tienda cubría robos y demás, mentiría como un bellaco para intentar robarle el máximo a esos hijos de puta. Tras colgar la katana se dio media vuelta y volvió a mirar a Jin desde aquella posición mas alejada que la de antes. - Espero al carpintero mañana a primera hora para que arregle mi tienda y a ti, si quieres cumplir tu palabra, te espero aquí mismo a las 10 para nuestro combate. - El muchacho sin nada mas que decir, prosiguió con su día cotidiano como si nada hubiera pasado, entrando al taller y acercandose a uno de los trabajadores - Necesito que cuando puedas me ayudes a limpiar todo ese destrozo - Dijo para posteriormente dirigirse a su despacho y empezar a acabar facturas, llamar al seguro de la tienda y mas mierdas. ¿Lo que hiciera Jin a partir de ahora? bueno era cosa suya, de momento ningun mafioso de la familia De Luca iba a aparecer por aquí en algún tiempo o ¿quizás lo estaban esperando fuera con un puto ejercito? RE: [Pasado] Walking on a New Work... Or on Danger | [Privado] - Onizuka Jin - 29-01-2026 Los ojos de Jin analizaron los movimientos del joven Barald. Parecía sorprendentemente satisfecho. La ausencia de las palabras respecto al contrato le dio a entender su significado; más tarde. Tomó su propia katana, la misma por la que llegó a esa misma tienda. Un pedazo de madera de una de las estanterías cayó a causa del destrozo, mas no el de donde el hombre estaba colocando la katana. Sus ojos lo contemplaron, nuevamente aprendiendo algo nuevo: chico listo. Incluso cuando había tenido uso, venderla a precio de mercado era una locura. Revisó una última vez la nota en la que estaba el contacto con él mediante Den-Den Mushi con paciencia y calma. Era natural para él recibir tarjetas así y, sin embargo, la guardó en su bolsillo tranquilamente. Sus ojos, afilados, lo contemplaron una vez más, con la misma calma calculada de siempre, como si no se diera cuenta de lo que estaba haciendo realmente. ![]() —Muy bien, soy un hombre puntual, lo veré en unas horas.
Porque no quedaba demasiado para que llegaran las diez de la noche. Quizás algo más de diez horas, pero poco en comparación a todo lo que tenía por delante. En su mente ya tenía algunas cosas en mente. Dudaba que De Luca fuera a hacer su aparición ese mismo día, o pronto, más con un brazo amputado. No era así. Solo imaginar todo lo que tendría que hacer nada más volver a una de las bases... No le apetecía volver a verle la cara a su jefe, pero no quedaba de otra. No quedaba nada más que lo atara ahora a esa tienda, ni a ese lugar. Barald ya hablaba con sus empleados. Mejor, que limpiaran antes de que el carpintero apareciera, más conociendo lo exclusivo que era el hombre. Cerró sus ojos, dándose media vuelta, al menos estaba más que satisfecho con el pago, ¿Qué más podía pedir? No hacía falta realmente nada más. Revisó la hoja de su katana una vez más, misma que apenas hacía un tiempo y antes del altercado parecía que iba a caerse a pedazos. Sin duda era un trabajo excelente, tener a alguien así entre los suyos podría ser algo de lo más útil. La cuestión ahora era... investigar. ![]() —Espero que no llegue tarde, joven Barald.
Dicho esto, volvió a envainar la katana, reacomodándolo en su cinturón y caminó hasta la salida de la tienda. Sus pasos fueron esta vez algo más apresurados. Cierto era que él no había hecho nada al propio líder del grupo rival, pero eso no significaba que no le fueran a culpar por ello, se esperaba cualquier momento algún ataque, cualquier tipo de emboscada. Lo mejor era salir de allí lo antes posible. El humo del cigarrillo de entre sus labios fue su único acompañante hasta que desapareció de entre las calles, como si nunca hubiera puesto un solo pie en el lugar, como una silenciosa y sigilosa sombra. Esperaba ver de qué más era capaz el joven, estaba impaciente por saber qué acontecimientos se fueran a dar aquella noche. La media sonrisa, cargada de adrenalina, asomaba de entre su rostro pálido. ![]() —Más vale que me diviertas.
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