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[Presente Absoluto] Formar parte de algo - Versión para impresión

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RE: [Presente Absoluto] Formar parte de algo - Onizuka Jin - 29-01-2026


Todo se estaba dando demasiado rápido, la velocidad de Sohem era, cuanto menos, sorprendente. Jin lanzó a un lado el kit ya vacío, habiéndose terminado de aplicar por completo las curas necesarias. Eran mínimas, pero era mejor que nada. Sus ojos veían con claridad a Owen, quien había caído en una obvia trampa. Dudaba que Sohem hubiera ido a por ella de forma casual, igual que él mismo hacía unos meses había aprovechado aquel punto débil. ¿Le afectó? No, en su mente era como estar en una pelea de vida o muerte. Sacudió su katana, tratando de apartar la arena que se había quedado en ella. Su mano izquierda fue a su bolsillo, un leve clic sonó y el sol mostró el brillo de lo que era su nueva daga retirándose del interior de ésta.  
¡CRACK! 
Pudo escucharlo, la fractura de sus huesos, algo que era claramente alarmante, el grito de la muchacha gritando el nombre de su amado. Para entonces había desenvainado por completo su daga, ahora con ambas de sus manos listas para un ataque. Sus ojos observaban a su objetivo con plena concentración. Como bien había mencionado Sohem, no había nada en su entorno que usar a su favor, nada... excepto la propia arena.


Si no fuera por esa condenada máscara... ¿Pero quién decía que no pudiera entrarle nada a los ojos? La locura que comenzaba a desatar Gwendolyn era una buena oportunidad, ahora que el frío y el entumecimiento parecía haber desaparecido. Respiró profundo, enfocado y completamente inmerso en la situación del combate. Era ahora o nunca. No dudó, no esperó a que siquiera Gwendolyn terminara de salir de ese estado de locura. Cualquier mínimo movimiento lo aprovecharía para romper las distancias, corriendo justo hasta donde se encontraba Sohem, sin miedo, sin temor. Había visto la muerte varias veces. Sus sentidos estaban completamente atentos debido a la adrenalina. Ni siquiera la excitación parecía distraerlo en ese momento. Se posicionó justo a sus espaldas, esperando que atacara, o que tratase incluso de lanzarle de nuevo esa arma en su contra, pero aprovechó su propia velocidad para mover su pierna, elevando la arena e intentando desvanecerse no solo en ella, sino procurando que algunas motas de la misma entrasen entre los agujeros de Sohem. Apenas en ese instante, aprovechó de nuevo su velocidad, moviéndose justo a un lateral de Sohem y aplicó su nueva técnica, iniciando con el movimiento de su daga en una zona peligrosa, quizás un punto vital a un lado de su costilla, a su vez, por debajo de él, su katana se elevaba en un corte ascendente, aplicando así una nueva técnica; Kyouketsu. ¿Esperaba acertar el golpe? Quizás no, lo que sí hizo fue, tras aplicar la técnica, retroceder diez metros a sus espaldas emitiendo un suspiro, elevando ambas de sus armas en caso de que un nuevo ataque viniera en su dirección. ¿Habría servido su velocidad allí? ¿Quizás hubiera podido alcanzarlo? ¿O tal vez solo fue una pérdida de tiempo? Sus dos pies, ante el retroceso, elevaron ligeramente el polvo de la arena bajo sus pies. Maldito fuera el entorno que sentía la arena penetrándole en sus zapatos y todo.
Contenido Oculto

Cajita de Tabaco



RE: [Presente Absoluto] Formar parte de algo - Owen Yang - 29-01-2026


Owen estaba cegado por una locura sin control. Una desesperación que fue bombardeada por unos recuerdos que, en ya múltiples ocasiones, habían hecho resonar su alma, haciéndole sentir que el objetivo final, que era ser el escudo protector de Gwen hasta que ella cambiase el mundo, podría esfumarse ahí mismo simple y llanamente por el capricho de alguien que es infinitamente superior a ellos. La diferencia era tan abismal, tan abrumadora, que el pelirrojo, pese a haber generado alguna que otra sorpresa con sus habilidades que estrenaba en esa misma ocasión (de forma adrede o accidental) no hacían mella en él ni en lo más mínimo.

En pleno vuelo y mientras no cesaba de gritar, el pánico, también, invadió a la mujer de su vida; En varios ocasiones y bajo el efecto de los nervios, la muchachita del antifaz activaba sus poderes casi por mero acto reflejo, como si ello permitiese generar una brecha e inmunizarla ante la villanía de un mundo que iba a querer hacerle daño solo y porque sí, como ocurría muy frecuentemente y como el propio Owen le comentó que ocurría. Cuando el muchacho quiso percatarse, una onda gélida que estremeció su cuerpo en pleno salto le detuvo -¡NGH!- y obligó a llevar ambos brazos hacia el frente de su cuerpo, deteniéndole; El cambio tan extremadamente brusco de clima provocó un cambio de presión tan abrupto que le detuvo en seco, muchísimo antes de lo que podría haber alcanzado como objetivo el aterrizaje de su propio salto.

[Imagen: YBpb2ze.png]
-¡GWEN! ¡VOY PARA ALLÁ!-

La exclamación del pelirrojo iba con toda la intención de querer protegerla, pero el cambio en la presión admosférica, producto de ese gélido frío que hasta le había congelado las piernas de repente en cuanto pudo sentirlo, generaban una sensación excesivamente bizarra de una arena propia de un desierto ardiente y el frío de una cúpula de hielo. Sus piernas, con una sensación brutalmente más pesada que de costumbre producto al picor que solo producía moverlas producto del frío y el brote sanguíneo que salía de su lateral derecho producto del golpe metálico que había sufrido de parte del enmascarado, habían generado tanta presión que, incluso, el color carmesí bañaba parte de su rostro simple y llanamente por la aceleración de su propia presión sanguínea.

Cuando el pelirrojo quiso abrir los ojos y prestar atención al nunca haber detenido su marcha para estar en el medio de Gwen y Sohem, la máscara ya no apuntaba a ella.

Apuntaba a él.

[Imagen: wjDbrOw.png]

-Esto es malo.-

— Pay Day —

Fue literalmente un fotograma. Todo ocurrió exactamente igual de rápido que pasó en aquel día de la playa. El brazo izquierdo de Owen (el zurdo) que había estado preparándose para alcanzarle, atacarle y entumecerle con una maniobra, todo aquello había caído en saco roto en el instante que la reacción de ese monstruo demostraba ser tan abrumadoramente atroz que ni pudo darse cuenta de lo que pasó. El mismo bate que le había volado la cabeza a aquel hombre-tigre en la playa semanas atrás, ahora, se estrellaba directamente sobre un antebrazo que, desprotegido de cualquier tipo de armadura o manera de defenderse, golpeó de lleno contra su cúbito, ¡̴͇͍̀͘T̵͍̪̈́͛͜A̸͓̪͆͑̕K̵͇̦̞͌̈́̓!̵̡̼̠̀̽, pudiendo sentirse internamente cómo varios huesos cedían ante el golpe, parte de su ropa y su propia piel se tornaban rojizas ante un repentino calor. El estrés que estaba sufriendo el cuerpo del pelirrojo era colosal: Calor que le hacía sudar, frío que le congelaba las piernas, un mareo propio de un impacto previo, una fractura en el brazo izquierdo de cúbito y radio que, debido a la atroz fuerza del empuje, la arena alrededor de ambos se levantó en una onda expansiva que tan solo amplificó aún más un pitido en los oídos que apareció producto de su cerebro atolondrado por las sensaciones.

La inercia del golpe fue como si le hubiese golpeado un barco de la marina con ruedas. El golpe fue tal que el cuerpo del chico comenzó a rebotar por la arena como si la misma careciera de algún tipo de mitigación y el cuerpo del muchacho de cabellos rojos fuese una pelota, una y otra vez, llenándose de arena y varios fragmentos de la misma pegándose en los manchones de sangre, principalmente, el que brotaba del lateral de su cabeza aún. A trece metros del propio Sohem, a veintiseis de Gwen, e imposibles de definir del propio Jin, ya que el muchacho había caído completamente derrumbado sobre una arena que ahora, parcialmente, le tapaba -...este...maldito...tipo...- su brazo izquierdo se arrastraba, pero era inútil. Siempre utilizaba el mismo de apoyo, sus movimientos resultaban lentos, torpes, estaba tan abrumado que ni siquiera era capaz de poder sentir el calor que nuevamente debería estarle afectando al tener su cerebro parcialmente desconectado de la realidad vivida producto de la potencia del golpe. Sentía una quemadura a medias, dolía mucho, su cuerpo se resistía y resentía. Sus ojos pesaban una tonelada cada uno, con un cuerpo que le rogaba desmayarse y los destellos de colores aparecían una y otra vez sobre su mirar, dejando en claro la amenaza de su propio cerebro y el inminente desmayo -...si...-
el izquierdo no se movía, de hecho, cada movimiento muscular ardía de forma tan abrumadora o peor que lo hacía de manera exterior. El brazo empezó a tornarse violáceo para empezar a estar oscuro, en un morado casi peligroso y preocupante -...si no me...- sus piernas se arrastraban, como un soldado cuerpo a tierra que busca deslizarse, pero en su caso, buscaba levantarle, sin caso.

Habían pasado varios segundos. Su brazo derecho sí funcionaba, pero la arena patinaba demasiado -...venga...hijo de puta...ven...ga...- su rostro se fruncía, al igual que su ceño. Su cuerpo se negaba a querer responderle, pero esa batalla ya la había tenido más de una vez -...muévete...hijo...de...- se arrastró, rallándose la palma derecha por lo filosa que podía ser la arena en algunas ocasiones, pero lo suficiente para poder dejar el codo recto. Su pierna derecha le siguió, generando apoyo, arrastrándose y levantando un montón de arena en el proceso. Consiguió erguirse, con una dificultad atroz, un cuerpo que se movía como un péndulo incesante hacia adelante y hacia atrás, con una pierna izquierda que buscaba ser el ancla trasera para evitar hacerle caer otra vez. A aquellos trece metros, pese a que los oídos estaban taponados, el brazo izquierdo latía tan espantosamente que uno no sabía qué era peor, si la fractura o la quemazón, podía seguir distinguiéndo la máscara blanca y aquel traje tan característico del sujeto que, ahora, le había dejado un brazo totalmente inútil.

Pero no se iba a rendir.

-¡CABRÓN!-

Gritó, con una mirada que parecía la misma de alguien a punto de caer desmayado, inconsciente o dormido. Esos ojos que se desdibujan en cualquier dirección mientras el cuerpo tambaleaba peor que una peonza.

[Imagen: XUGaxYU.png]
-¡TODAVÍA...TENGO...EL PUTO BRAZO DERECHO!-

Lo apretaba con toda la fuerza que podía, la cual era mínima. Su cuerpo le estaba pidiendo clemencia, era la forzada de unos límites imparables. No le importaba morir ahí, porque iba a demostrar su punto: Si tenía que morir por demostrar que protegería a Gwen cueste lo que cueste, "así sería" -Si...no puedo...derrotar a un tipo como tú...- balbuceaba, mientras se arrastraba por la arena, levantando montículos sobre la punta de sus pies. A este paso resultaba completamente imposible -Cómo coño...voy a proteger a Gwen...cómo voy a...- trastabilló, ¡PLAF!, cayendo hacia la arena y rodando. Ni siquiera sabía si realmente se estaba acercando al enmascarado, o no. Al levantarse, continuó, reduciendo la distancia que tenía de aquella máscara -...proteger...a los de la Isla Tamanegi...- su mirada se mostraba tan vacía como a punto de colapsar, con un dolor tan atroz que le acalambraba todo el cuerpo -...si no puedo...con esto...- y sus ojos celeste brillante, como si la máscara blanca fuese "la luz del final del tunel", era perseguida por un Owen que estiraba su brazo funcional (el derecho) hacia adelante, como si buscase atraparle a la distancia, con sus dedos separados entre sí y un ceño que solo forzaba lo inforzable -Vas..voy a...Gwen...va...-.

Desactiva la bomba:



RE: [Presente Absoluto] Formar parte de algo - Sohem - 31-01-2026

Efectivamente el brazo de aquel chico estaba roto. Gritaba y blasfemaba a partes iguales, pero lo único que hacía era revelarme una debilidad latente que me producía un profundo escozor interno... Era cierto que el golpe no era precisamente el más suave que podía hacer, pero tampoco es como si hubiera estado usando una técnica en él o algo por el estilo. Estaba aun muy lejos de los primeros escalones en el recorrido que se había impuesto hacia mi. Chaqueé la lengua y apagué las llamas de Hellhound viéndole caer de nuevo en la arena, reduciendo aun más el alcanza de mi Kenbunshoku mientras lo apagaba progresivamente.

A uno de mis lados, la muchacha, que reía como una histérica y empezaba a pensar que la había presionado demasiado con unos instintos que no salían de ella. Al otro, el becario de la cara cortada blandiendo dos filos y aproximándose a mi. Suspiré cerrando los ojos siendo el chico pelirrojo lo último que estos veían y liberé una oleada de calor que inundó cuarenta metros a la redonda a excepción de una línea entre mi posición y el chico con el brazo fracturado — Heat Beat — dije en voz alta, haciendo que aquel pulso de presión de alta temperatura saliese despedido de mi cuerpo abanicando levemente la arena bajo mis pies e impactando de lleno en aquellos dos 'contendientes' aun en pie. Abrí los ojos.

Ginés, el muchacho cayó al suelo en su carrera al momento de recibir aquel impacto invisible. Gloria, la chica con los ojos vendados pareció casi desfallecer. No había sido algo extremadamente potente pero ¿en verdad podía hacer algo más flojo? ¿Cómo iba a entrenar a nadie si los dejaba fuera de combate tan rápido y con estos daños?. Mire en derredor para observar cómo estaban las cosas y me dispuse a caminar hacia Jorge, el muchacho pelirrojo guardando a Hellhound de nuevo en la hebilla de la espalda — Es suficiente — dije alzando la mano diestra — Es demasiado para vosotros  — terminando de recorrer la distancia hacia el pelirrojo, poniéndome de cuclillas para mirarle tendido en el suelo, y suspiré con pesadez.
— Vamos a buscarte un médico, flojucho — dije agarrándole de la parte alta y trasera de la camisa, alzándome y cargando con él, girándome en dirección hacia los otros dos. Era hora de salir de este desierto.




Resumen

Bélico

Gastos

Inventario



RE: [Presente Absoluto] Formar parte de algo - Onizuka Jin - 31-01-2026


No había siquiera alcanzado a llegar a él. Maldita sea. Maldición... Solo sintió el ardor inundarle no solo todo el cuerpo, también todo sus pulmones. Algo lo dejó quieto, a medio camino de siquiera alcanzarlo. No podía respirar, igual que aquella vez en la playa, igual que en aquel momento en que no podía siquiera mover un músculo. 

“Muévete... Mierda... Muévete...”

El dolor le llegó con mayor intensidad, como si sus pulmones ardieran por dentro, quiso emitir un grito de dolor, uno que no fue siquiera capaz de escupir. Dolía horrores, no era además aquel dolor que pudiera resultarle soportable e incluso excitante, no... Era otro tipo de dolor, mucho peor, más intenso, una silenciosa tortura que lo destrozaba. Sus manos temblaron, sus dos armas, tanto la daga como la katana, cayeron al suelo. ¿Realmente era tan débil? ¿Ni siquiera había valido tanto entrenamiento con su jefe? ¿Hasta dónde podía llegar? Maldición... Se sentía tan malditamente inútil, de la misma forma que...


Apretó la mandíbula, sus rodillas cayeron en la arena, tratando de respirar una vez más. Sus manos ahora buscaron su garganta, el dolor no hacía más que intensificarse, volverse más intenso. Basta... maldición... Sus ojos se elevaban, sus uñas se clavaron en dicha zona. Era condenadamente doloroso, ¿cómo siquiera no era capaz de hacerle un solo rasguño? Conocía bien la diferencia de poder, era consciente de ella y, sin embargo... La frustración lo atacaba. Aquella sensación de verlo tan lejos, tan difícil, tan... Inalcanzable. Sintió ya no solo su garganta y pulmones, también todo su cuerpo arder, como si estuviera en llamas. ¿Eso era el infierno? Dios, el dolor era insoportable. 

Se vio allí, tendido en el suelo, sus armas, cada una a cada lado de su cuerpo tendido en el suelo. Apretó más su mandíbula, a medida que el terrible calor descendía lentamente, permitiéndole respirar una vez más. ¿Cómo siquiera iba a lograr su objetivo si era incapaz de hacerle ni cosquillas a alguien como Sohem? Sintió sus pulmones regresar, jadeó todavía con el dolor de la quemazón en su cuerpo. Necesitó un par de minutos más de hecho antes de poder siquiera moverse. Tan insignificante, tan débil... Si había algo que había quedado claro era que le quedaba un muy largo camino por recorrer. Sus puños se cerraron en la arena, atrapando una buena cantidad de la misma desde el suelo. Una vez retomó el aliento, se sentó en el suelo de la arena, la misma que ahora llenaba todo su traje. Tuvo que mantenerse unos segundos más, viendo cómo Sohem sostenía al joven de cabello rojo y lo cargaba sobre él. Su cuerpo temblaba, sus brazos ahora estaban apoyados sobre sus propias rodillas. No pudo apartar la vista del hombre de la máscara, viéndose abrumado por semejante poder. 

—¡Jefe!

Al fin parecía que podía volver a hablar. Su mano se posicionó en una de sus rodillas, levantándose del suelo. Su cuerpo todavía dolía, pero ahora al menos era más tolerable. —Todavía me queda mucho por delante, pero no pierdo la fe en seguir entrenando con usted... — Su mirada era seria, firme. No iba a rendirse por aquel momento de humillación, por aquella derrota. No, todavía quedaba más por delante. Solo era un aprendizaje, uno más. Podía mejorar. Quizás no el primer día, no el segundo, ni el décimo... Pero se convencía que en algún momento, frente a alguien como él, podría alzarse a lo más alto, seguir su sueño y cumplirlo. 

—No le... no le decepcionaré. Solo téngame paciencia.

Su media sonrisa, cargada de confianza pese al momento humillante que había recibido en su propia mente, soportando su propio orgullo golpeado. Terminó de levantarse, tomando sus dos armas, poniendo primero la katana en su vaina y, la daga, de vuelta a la funda que ocultaba en su bolsillo. Caminar se le dificultaba, pero no le era imposible. Lo que sí era cierto era que tenía que seguir entrenando duro, más incluso que hasta entonces. Se lo demostraría, a su nuevo jefe Sohem, y al resto del mundo, todos los mares verían hasta qué punto sería capaz de llegar. Contempló a Gwendolyn de reojo, sin saber qué tipo de reacción iba a tener ella. A diferencia del joven, parecía que él sí podía caminar. Se acercó a ella, siempre manteniendo una corta distancia para que no se viera alarmada. —¿Se encuentra bien, señorita? Deje que la guíe. — Porque Owen ahora estaba incapacitado. Sus ojos se volvieron una vez más al joven, y a Sohem. Era frustrante terminarlo todo allí, pero su lógica dictaminaba que lo mejor era dejar las cosas de esa forma, o podría ser peor.

Cajita de Tabaco



RE: [Presente Absoluto] Formar parte de algo - Gwendolyn - 01-02-2026

No hay nada, no hay pasos, solo un calor que pensó que le derretiría la piel, es tan fuerte que lanzó un grito y se abrazó. No importa qué tan frío se vuelva su cuerpo, el dolor no cesó, alargando una agonía que la tiró al piso, entre quejas que no se detienen. Nunca ha sufrido tanto. No existe recuerdo de un ardor de ese tipo o de suplicar que se detenga.

Duele.

Tanto, tanto, tanto, tanto.


Que pensó que moriría ahí mismo.

En el piso el cuerpo se retorció, haciéndola vomitar del dolor. Sale lo que ha comido en la mañana y el líquido que tiene dentro se pierde entre la arena. No importa si pertenece a otra persona, simplemente se escurre entre los granos, dejando una mancha frente a ella y saliva que cae por los labios.

Permaneció tirada pidiéndole al cuerpo que se mueva, pero no reacciona al instante. Parece que él mismo ha querido dejar de funcionar o en realidad es la mente que quiere ir a dormir y no despertar. Ésto ha sido una mala idea, por primera vez lo sintió en el interior, esa inquietud que han cometido un error tan grande que no hay forma de solucionarlo.

¿Vale la pena ver a cambio de esto?

Extrañó lo que ha dejado atrás, más no pudo siquiera pronunciar los nombres de quedaron el isla, son balbuceos que se mesclan con sonidos ahogados de quejas que no quiso dejar salir más. Fueron largos segundos así, hasta que unos pasos se acercaron. No dijo nada, simplemente escondió su rostro entre su cabello y la arena, para que no la vean. Escuchó la pregunta del hombre, en donde la respuesta es tan obvia, que no necesita pensarla siquiera.

—No, pero no importa —

No está bien, para qué mentir. Aun así no dijo mucho más, simplemente se ayudó de Jin — Gracias por la ayuda — se sintió apagada, no hay risas, no hay energía, no hay ganas de nada más que esperar para preguntar cómo se encuentra Owen. Vivo, supuso, porque si ellos dos respiran, el pelirrojo debe estar bien.

—Deberíamos ir a descansar. Seguro también estás lastimado — más que ella, por eso no se quejó al avanzar, simplemente se apretó la piel para calmar la sensación ¡Todas ellas! Lástima que por mucho que la presión sea sobre los brazos, la incomodidad no cesa.


ପ(๑ˊᗜˋ๑)ଓ ☠️ 



RE: [Presente Absoluto] Formar parte de algo - Owen Yang - 01-02-2026


El calor, la desorientación, el pulsar que sentía en su brazo izquierdo que, cuando desviaba tímidamente la vista hacia el mismo, solo podía ver una cosa: Rojo, violeta oscuro y casi completamente negro exactamente en donde había recibido el impacto segundos atrás. Un escozor, uno realmente muy punzante, también aparecía, uno que reconocía a leguas al haber sufrido del mismo varios años atrás y en su espalda en forma de "R". Sus pies seguían arrastrándose hacia adelante sin quitarle ni un ápice de segundo la mirada de encima a aquella máscara, ¿Lo iban a matar? ¿Qué más daba? ¿Acaso esto no era una batalla de voluntad? Él prometió que jamás nada ni nadie le pasaría por encima, y muchísimo menos que la vida de quien enderezó la suya acabase. Esa meta compartida que, una vez cumplida, los devolvería a los orígenes de donde empezó todo, Isla del Karate.

Pese a lo extremadamente endeble que se encontraba, drogado a punta de sus propias hormonas simple y llanamente para poder seguir de pie, pudo prestar atención a como la mujer de su vida, similar a como había ocurrido meses atrás en Karate, había demostrado...cierta inestabilidad emocional -¿Gwen...?- sonaba agotado, pestañeando varias veces, ¿Acaso eran alucinaciones por el dolor y por el inmenso sol que seguía golpeando su frente y, también, dilataba cada uno de los poros de su piel para acompañar la arena con su sudor? Pero lo peor fue...lo que ocurrió justo cuando pudo notar el suspiro de aquella máscara letal.

— Heat Beat —

[Imagen: eCuDYl6.png]
-¿Nos...va a matar?-

Porque sí, Owen había descubierto un patrón, un patrón que, pese a que sus neuronas le estuviesen costando a hacer sinapsis, también había visto en aquel extraño cubo de piedra en el que había caído luego de querer cruzar el Grand Line. Aquel monstruoso ser que adquiría los rasgos de Eros, un mestizo entre humano y animal. Sohem, por alguna razón que el pelirrojo desconocía, cada vez que iba a hacer algo...lo mencionaba a viva voz, y el patrón se repetía una y otra vez, igual que lo hacía aquel sujeto, incluso, cuando decidió acabar con su vida con un disparo en la frente de sus propias habilidades. ¿Acaso...hay algún secreto oculto de mencionar ciertas palabras antes de golpear para hacerlas más fuertes? Era difícil analizarlo, pero el muchacho, pese a estar abrumado por el dolor y la aflicción, ya lo vio hacerlo demasiadas veces como para  no pensar una única cosa:

Si se le pasa un poco la mano, nos matará a los tres.

Automáticamente dijo aquello, sus ojos, si tenían que ver una última cosa, sería al amor de su vida. Ella empezó a retorcerse de una manera terrible, tanto, que el corazón del chico empezó a latir descontroladamente, queriendo enviar más sangre al cuerpo de lo que es debido, atormentado por una adrenalina que era la única que mantenía sus piernas erguidas. Él sentía calor, sí, pero nada fuera de lo normal. Su dolor no había cambiado en lo más mínimo, y pese a que sus piernas viajaban arrastrando montones de arena, intentó mover su brazo izquierdo -¡¡!!- apretó tanto pero tanto los dientes hasta los hizo chirriar, porque el dolor de la fractura era terriblemente atroz. Giró la muñeca derecha, abriendo y cerrando el puño con dificultad mientras esos destellos de colores, tan característicos y propios de la cercanía al desmayo, aparecieron. No había dolor adicional, no había crueldad, no había nada que se estuviese saliendo de lo normal, ¿Acaso a él no le afectaba? ¿Ya había sufrido suficiente?

Cuando quiso percatarse, veía a la mujer de sus sueños tirada en el suelo, vomitando tal y como lo había hecho él en el propio barco de Sohem el día que tomó la decisión de comerse esa fruta pinchuda, picante y de sabor horrendo. La sensación de frustración era...inmensa. El dolor era terrible. Estaba prefiriendo haber sido desmayado o hasta asesinado antes de querer ver ese espectáculo. Pese a estar destruido de dolor, con un brazo hecho trizas y su cuerpo entero que le estaba restando años de vida solamente para dejarlo en pie en ese instante, su rostro se frunció en un odio visceral producto de la impotencia.

[Imagen: BpRjC5V.png]
-Hijo...de puta.-

Estaba a su merced, y eso era lo que le hacía insultar sin parar. No sabía si estaba insultándolo a él o insultándose a sí mismo por su debilidad, ¿Acaso haber vendido su alma a aquella cosa roja que se comió no iba a ser suficiente? Nada bueno puede venir de algo llamado "fruta del diablo", casi que una ventaja para adquirir un poder especial y "ser especial", aún así, ¿La diferencia es tan colosal? El pelirrojo, con su vista borroneada y ese dolor tan implícito en su rostro, fruncía el ceño ante una máscara que ahora apuntaba a él. Eso, pese a demostrar que Sohem era un ser humano abrumadoramente poderoso, le delataba; Cada vez que él miraba en alguna dirección, sin lugar a dudas, necesitaba hacerlo por los agujeros de aquel yelmo, por lo que eso le delataría para saber hacia donde mira, ¿No? Una lógica que explotaba en mil pedazos si supiera los secretos de aquel poder especial que permite "ver sin ver".

En cuanto se colocó no demasiado lejos de él, mencionando que "era suficiente" y alzaba la diestra, Owen, que no paraba de respirar con una agitación sin control por la inmensa frustración que sentía, lo miraba con el ceño tan fruncido como clavado en él -Gwen.- casi que quiso ignorarlo, porque el ver a la mujer de sus sueños que, ahora parecía ser siendo ayudada por Jin, todo lo que quería era alejarla del mafioso y rescatarla por sus propios medios, inútilmente. Menos con esa fuerza tan enclenque -Suélten- ¡PLAF!, volvió a trastabillar en la arena, sintiendo el cómo se raspaba con los destellos dorados y amarronados de la misma. Cuando quiso percatarse, el peso de su cuerpo desapareció mientras que el desmayo cada vez se hacía más presente y nítido -Yo...no es...suf...- escuchó a medias la frase de la máscara que apuntaba hacia él, "vamos...med...floj", demasiado distorsionado por unos oídos que se apagaban al igual que el resto de sus sentidos. Su brazo izquierdo, rígido por la inflamación, se mantenía estático. El pelirrojo estaba siendo levantado literalmente como un gatito bebé, tal como lo hacen sus madres para arrastrarlos de acá para allá, aunque con un mareo tan abrumador que su cerebro le estaba comenzando, lenta y progresivamente, a desconectar las conexiones neuronales. Intentó mover una pierna estando en el aire, pero no había ni el más mínimo ápice de resultado.

Si creía que había escalado un solo peldaño de la montaña, hoy, se dio cuenta que mejorar el equipamiento solo frustra al saber que ni siquiera se superó el primer escalón.

Desactiva la bomba:



RE: [Presente Absoluto] Formar parte de algo - Sentomaru - 02-02-2026

✓
Combate
completado



Valoracion Sohem

— Calidad del rol: 2

— Personaje: 2

— Estrategia: 2

— Rolear acorde a las guias: 2

— Total: 8,0


Sohem obtiene

— Puntos Mugiwara: 65

— Reputacion: 235 + 15 karmas




Valoracion Gwen

— Calidad del rol: 1,5

— Personaje: 2

— Estrategia: 1

— Rolear acorde a las guias: 1,5

— Total: 6,0


Gwen obtiene

— Puntos Mugiwara: 14

— Puntos Atributo: 66

— Reputación: 42 + 15 karmas




Valoracion Jin

— Calidad del rol: 1,5

— Personaje: 2

— Estrategia: 1,5

— Rolear acorde a las guias: 1,5

— Total: 6,5


Jin obtiene

— Puntos Mugiwara: 19

— Puntos Atributo: 58

— Reputación: 54 + 5 karmas




Valoracion Owen

— Calidad del rol: 1,5

— Personaje: 2

— Estrategia: 0,5

— Rolear acorde a las guias: 1,5

— Total: 5,5


Owen obtiene

— Puntos Mugiwara: 16

— Puntos Atributo: 58

— Reputación: 54

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