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RE: [PR] | Look like my eyes can See | (Entrenamiento de Kenbunshoku) - Onizuka Jin - 22-08-2026 Era obvio que no tenía nada de lo que preocuparse. Contemplaba a la mujer que lo acompañaba, agradecido de disfrutar de su tacto y su compañía. Siguió su paso, pensando durante el camino en otras formas de poder ayudar a Tezca acelerar un poco más el aprendizaje. —Sea la ropa que sea, más bien estoy seguro de que cualquier cosa que te pongas te quedará bien, incluso con el nuevo cuerpo. — Le sonrió de vuelta, apretando con un poco más de firmeza su mano y elevándola para besar la dorsal de la misma con un gesto cálido. —Me encantará verte estrenar esa ropa nueva que te compraré y saber que cuando vuelvas al barco llevarás todo lo que te compraré. Si es necesario tener dos o tres maletas, también estaré encantado. Miró a la mujer mientras los pasos se aligeraban un poco más, aparentemente ella contemplaba su entorno, buscando miradas de otros. No le hacía falta el Kenbunshoku que todavía tenía activo para saber que lo estaba intentando y, obviamente, frustrando. Fingió una demencia que no existía, solo para observar la enorme cantidad de gente que había a su alrededor. Se dejó arrastrar, en silencio, hasta que ella soltó su mano. La vio, con su Kenbunshoku, adelantarse a una tienda, mientras él aprovechaba para contemplarla desde su posición, mezclándose con la gente. ![]() "Lo siento cariño, pero así seguro me intentarás buscar incluso si te enfadas.”
La intentaría confundir, caminando entre la gente. Podía verla frustrarse, mirar ropa, mientras él caminaba, esta vez en otra dirección, para encontrar un par de prendas de ropas masculinas. En ese caso, para sí mismo. Por eso mismo Tezca no tuvo respuesta cuando habló. Tampoco se encontraba demasiado lejos, iniciando solo con unos veinte metros de distancia aproximadamente. No sería la primera ni la última vez que lo hiciera, y así sería hasta que lograse dar con el momento en que la muchacha al fin pudiera comprender cómo funcionaba. Forzarla a encontrarlo. A veces esa habilidad que había aprendido en su clan de camuflarse e infiltrarse le resultaba de lo más útil. Caminó por la tienda, viendo desde su Haki a la propia Tezca, reconociéndola, por supuesto, gracias a su preciosa aura, aprovechando para ver qué tipo de ropa podría quedarle a él. Sus ojos se pasearon entre hileras de tela, perfectamente organizados, con la gente pasando y hablando de un lado a otro. Ni siquiera sabía ni entendía de ropa, y solo estaba acostumbrado a tonos oscuros y trajes, algo que ni siquiera estaba. ¿Qué podría llegar a gustarle a Tezca? Probó con algo divertido, solo para ver su reacción, tomando una camiseta azul hawaiana, más clara que sus propios ojos, probablemente ni quedaba bien con él, pero solo quería evitar que el enfado de Tezca fuera mayor. Quizás podría hacerla reír un poco. Elevó la mirada en el momento que percibió su aura emanar emociones negativas. No sabía que era frustración, por supuesto no podía llegar a saber qué sentimientos tenía, pero sí que las sacudidas de su aura ya le decían que era buen momento para hacer su preocupación. Caminó, con sigilo, aprovechando para caminar de vuelta hasta donde se encontraba la mujer. Podía verla con un vestido entre sus manos una vez estaba a escasos metros, solo que “retiró” su camuflaje al hablar, pero en vez de a sus espaldas, se encontraba frente a ella. ![]() —¿Y tú, qué opinas de esta camisa? ¿Me quedaría bien?
Elevó la hortera hawaiana, acercándola a su piel pálida, casi confundiéndose con la misma. Descendió la camisa, esperando su reacción para, ahora sí, prestarle atención al vestido que mostraba. —Creo que te quedaría bien. ¿Y qué tal un color rojo? ¿O tal vez verde? — Claro que al ver la falda exageradamente corta no le hizo especialmente gracia. Sus ojos analizaron el vestido. ¿Cómo era posible que siquiera pudiera una mujer caminar sin que se le vieran las nalgas con vestidos así? Claro que Jin no sabía que su opinión se daba bajo la influencia de sus propios celos.
Cajita de Tabaco
RE: [PR] | Look like my eyes can See | (Entrenamiento de Kenbunshoku) - Tezca Norova - 22-08-2026 Un segunda estaba aquí y al siguiente: Ya no había Jin, de verdad ¡Ni siquiera estaba tan absorta en mis pensamientos! Al no recibir respuesta fue que giré, molesta por en efecto, no escuchar algún comentario sobre lo que le había dicho solo para lograr notar que su presencia ni siquiera estaba ¡Por algo le había tomado de la mano! Di un par de vueltas antes de comenzar a caminar todavía con el vestido en mano hasta que me detuve, intentando cerrar los ojos una vez más. Concéntrate. Piensa. De pronto hubo silencio en mis pensamientos, ligero, apenas, como si mi propio cerebro hubiera encontrado algo en lo que realmente enfocarse, pero todavía era incapaz de terminar de pulir. Sabía que debía ubicar entre tanta gente a Jin y sin embargo mi vista parecía inutilizada. No tardó mucho en volver el ruido, de golpe, mucho más claro de lo que había pretendido, tal vez de forma molesta. En un momento me pareció sentir, simplemente por instinto, por lo que creí que sería nada más que sentido común una especie de color cenizo en el ambiento por el rabillo del ojo, cosa que me hizo voltear para finalmente encontrar nada ¿Comenzaba a alucinar? La voz del pelinegro me hizo voltear, mirándolo con un rostro bastante confundido intentando comprender sus palabras hasta que me hicieron sentido. —Oh, creo que es demasiado clara para ti, cariño… me pareció ver algo de reojo, como cenizas o humo… ¿Me entiendes? — Mi vista volvió a aquel vestido, el hombre tenía razón, un color rojo vendría mucho mejor. Por suerte y a la mano este se encontraba no tan lejos, mirando de reojo que el hombre no volviera a irse. —A la próxima que vayas a buscar algo avisa… No me dejes hablando como tonta. — Me acerqué a otra sección, ahora de accesorios, notando como un grupo de jóvenes parecía estar conversando en la cercanías, rápidamente me giré para continuar con mis asuntos hasta que, una vez más, algo logró llamar mi atención: Una mala vibra, ahí fue cuando presté atención al chisme.
Contrato confidencial: Tezca Norova
RE: [PR] | Look like my eyes can See | (Entrenamiento de Kenbunshoku) - Onizuka Jin - 22-08-2026 Por fortuna, su desaparición no parecía haberla molestado tanto como él creía. Descendió la camisa hawaiana, al menos parecía que, efectivamente, la mujer se había logrado concentrar. Al fin estaba consiguiendo resultados. Leves, pero así era como debía ser, así como él mismo recordó también esa sensación por el rabillo del ojo. ![]() —Bien, bien. Lo estás haciendo bien Tezca. Ya estás empezando a concentrarte.
De hecho era más de lo que había visto él la primera vez. En su caso ni siquiera había logrado divisar formas, solo tonos, colores y sensaciones, dependiendo demasiado de su sentido del oído. Miró la camisa de reojo, que ni siquiera a él le gustaba realmente, solo para volver a observar a su pareja. —¿Tan mal se me ve con colores claros? Bueno, no puedes decir que no lo intenté. — Elevó sus hombros despreocupadamente, mirando de nuevo a la mujer, divertido por sus quejas. —Lo siento, lo siento, tenía que hacerlo. Al menos perderme de vista parece que te ha ayudado un poco más. — Caminó hasta su lado, con la hawaiana entre sus manos que ya devolvería más adelante. Los ojos de Jin entonces saltaron en otra dirección por un momento. Percibía la concentración de Tezca, viendo su mirada cuando la regresó de vuelta hacia ella, y luevo volvió la mirada a la pieza que contemplaba. La observó, aprovechando una vez más para escabullirse. Ah, eso le había gustado más de lo que creía. Y para que no hubiera quejas también tomó otra prenda más de ropa. Al regresar, elevó la camisa, esta vez en un tono azulado más oscuro, con pequeños estampados oscuros, y la elevó frente a ella, cubriendo así lo que sostenía en su otra mano. ![]() —¿Qué tal esta? Creo que iré a probármela.
No esperó a respuesta, porque si Tezca quería volver a verlo, había desaparecido de nuevo sin dejar una sola huella, ni un solo sonido. Sin embargo, sí se encontraba en los vestidores, colocándose la camisa y dejando la que llevaba puesta temporalmente, en conjunto con lo que tenía consigo mismo. Una vez en los vestidores, conversó con las personas que se encontraban allí para que les diera un vestidor concreto y, una vez se le asignó, se adentró en él, cerrando la cortina para comenzar a cambiarse. Se vio a sí mismo al espejo, reacomodando la camisa, con calma, volteándose sin introducir la ropa en el pantalón como lo que cargaba, solo para evitar arrugarlo en caso de tener que devolverlo. Poco tardó en salir, caminar de vuelta hasta donde estaba Tezca velozmente, pero a medio camino frenó al ver algo que captó su atención. No lo dudó, tomó la tela entre sus manos, esta vez resultando en un vestido azulado y se acercó, al fin, a Tezca, observándola con una sonrisa. —¿Qué tal me queda?
Esperó su opinión y aprovechó para elevar lo que trajo consigo. Elevó el vestido, mostrándoselo de frente, con ese tono marino, casi en un tono zafiro. —Creo que esto te quedaría estupendamente. ¿Qué tal si vienes a probarlo? He reservado un provador para ti también. — Aunque las compras eran más para ella que para él, de repente se sentía emocionado y excitado. La tomó del brazo, prácticamente arrastrándola si así se dejaba. —Va, quiero ver qué tal te queda. Pero no entraré contigo, que quede claro. Los dos sabemos qué pasará si estamos a solas. — Porque claro, que estuvieran en un lugar así no sería impedimento si encontraban una mínima intimidad, pero ahora debían enfocarse en el entrenamiento. Quizás por la noche sí se iban a recompensar de esa forma. Oh, ¿qué tal si mientras tanto aprovechaba y compraba algo sexy para ella? ¿Algo de lencería? ¿Algo transparente? La sola imagen le estaba volviendo loco. Elevó su diestra, cubriendo su nariz. Últimamente cada vez que imaginaba el nuevo cuerpo de Tezca parecía que esa nariz estaba más activa que su propio cerebro... Y obvio no era lo único. —Ve a probártelo, a ver si desde dentro me percibes. Venga. ¡Vamos vamos!
Cajita de Tabaco
RE: [PR] | Look like my eyes can See | (Entrenamiento de Kenbunshoku) - Tezca Norova - 22-08-2026 Me alegraba llevar un avance según el hombre. Tampoco sentía que fuera algo importante pero aceptaría aquello con el orgullo que traían acomodando mi cabello antes de hablar sobre la fea camisa que había tomado. —Amor, eres muy palido… No te hace contraste en nada ¿Me entiendes? — Intenté explicar con la mejor calma que podía tener al observar un desastre estético. Ahora, la segunda que había traído era ciertamente curiosa, mucho mejor opción que la anterior. Asentí un par de veces, estirando el brazo para tocar aquella tela ¡que sorpresa! Incluso era cómoda. Ni siquiera me dió tiempo de responder cuando simplemente se volvió a ir, provocando que un pequeño suspiro saliera de mis labios, regresando a mirar los accesorios… Hasta que una sonrisa se asomó por mis labios ¿Qué? La verdad es que verlo tan feliz era satisfactorio, como un niño emocionado, incluso lograba darme ternura que no creí sentir por alguien tan masculino. Volteé cuando regresó, sosteniendo entre mis manos una cantidad ridicula de collares, anillos y accesorios para el cabello. Lo primero que vi fue el muy hermoso vestido azul y posteriormente la camisa del hombre. Intercalando sin saber con qué opinar primero. —Cariño, esa es muy linda, te queda mucho mejor creo que…— fui interrumpido ante el jalón de brazo, siguiéndolo hasta los probadores mientras continuaba con los accesorios entre las manos ¿Entrar juntos? Eso era demasiado tentador, tam tentador que sentí que en aquella tienda de ropa hacía un poco más de calor que lo que hacía hace algunos minutos atrás. —Una pena, entonces, espera aquí. No tardaré — Entré con el vestido, dejándole las joyas al hombre para quedarme a solas en el pequeño probador. Concéntrate… ¿Otra vez? Si. Me aferré al vestido mientras intentaba mirar a mi alrededor con los ojos cerrados, me quité los naranjas lentes y simplemente intenté visualizar a mis alrededor: Podía escuchar gente hablar por lo que supuse que no solo estaría Jin, tomé el primer respiro, el segundo, exhalé… Pude percibir del otro lado una voz, alguien parecía preguntarle a Jin si necesitaba ayuda con alguna talla… me daba una buena vibra, parecí notar una calma, una intención que parecía buena. Ahí fue cuando abrí los ojos con sorpresa. Miré mis propias manos ¿Notar mis propias intenciones podría ser absurdo? Al final me conocía con maestría y por consecuencia mis intenciones eran tan claras como el agua. Sin querer hacer esperar al hombre, me cambié a aquel vestido azul, acomodándome el escote antes de salir del probador. —¿Y bien? ¿No soy una pieza de arte? Es perfecto… Aunque creo que está un poco ajustado.— Vestimenta
Contrato confidencial: Tezca Norova
RE: [PR] | Look like my eyes can See | (Entrenamiento de Kenbunshoku) - Onizuka Jin - 22-08-2026 Miró de reojo la camisa azul que había tomado inicialmente, y luego su propia mano. Cierto era que su palidez no ayudaba mucho en diseños algo más llamativos... Tezca, sin embargo, no parecía molesta. Eso fue un alivio, sus hombros se relajaron, dándose cuenta entonces que había estado algo tenso por haber desaparecido a propósito. ¿Era miedo a Tezca? ¿O a que sus hormonas hicieran algo? ¿Tal vez solo odiaba la idea de que se enfadara con él con el poco tiempo que les quedaba en la isla después de reencontrarse? Fuera el motivo que fuese, no le importó. Volvió la mirada a la camisa con algo más de disgusto del que inicialmente le daba. No estaba afectado por sus palabras, prefería la sinceridad a los falsos halagos. Volvió la mirada a Tezca. —Bueno, sí... Quizás tú puedas ayudarme a elegir algo mejor, ¿qué te parece? Tienes mejor gusto que yo. Tampoco es que hubiera pensado tanto en vestirse bien lejos de los trajes, que eran lo más profesional y lo único que había aprendido a lo largo de los años. Lo bueno era que, incluso cuando había elegido otra, pareció gustarle más y al regresar sí que pareció gustarle. ¿Lo mejor? Que el vestido azul parecía captar su atención. Al menos, aparentemente, no era TAN malo con su elección de la ropa. Sin embargo, vio la enorme cantidad de anillos y collares, parpadeando confundido. Era la primera vez que veía o, al menos, descubría que adoraba tanto los accesorios. ¿Quizás debería...? El rojo ascendió por sus mejillas, cubriendo su rostro y evitando la mirada directa de la mujer sobre él. No, no... Todavía era pronto. ![]() “Qué demonios Jin... Cálmate un poco ya...”
Su corazón se aceleró solo con ese pensamiento que descartó, apenas acababan de formalizar la relación, y nunca había pensado en algo así hasta ese momento. ¿Qué diantres se le pasaba por la cabeza? Menos mal que el vestido y arrastrarla había sido motivo suficiente para evitar y descartar velozmente ese pensamiento. —Otro día sí nos daré ese capricho.... — Pronunció finalmente en respuesta a las palabras de la mujer. El calor de repente se sentía asfixiante. Sí, quizás solo fuera el hecho de que la noche anterior lo habían hecho después de mucho tiempo. Carraspeó, tomando los anillos y accesorios con una mano, mirándolos con curiosidad solo para ver qué había elegido. Había un poco de todo... Y de varias formas. Algunas ni las comprendía. Por primera vez en su vida con Tezca pensó un “mujeres”. —Ve, te espero... Mintió.
En el momento que la cortina se cerró, escuchó a la persona que le había reservado los probadores llegar con lo que había pedido en conjunto a lo que había intentado esconder. —¿Esta talla está bien? —Está perfecto, muchas gracias. — Sonrió, con malicia, tomando lo que se le ofrecía y caminó hasta el interior del probador, retirándose por completo la ropa en este caso, mirándose al espejo. ¿Tardaría más o menos que Tezca? Esperaba salir antes que ella. Va, por una vez se vio, elegante y encantador. Sí, esto es justo a lo que más acostumbrado estaba, y había elegido otro color. Salió, observando con cuidado si Tezca se había adelantado. Menos mal, se estaba tomando su tiempo. ¿Quizás se habría equivocado con la talla? No la había escuchado quejarse ni hablar desde el interior aunque había intentado mantener el oído afilado. Caminó de vuelta, con todos los complementos y, esta vez, con la ropa que acababa de probarse. —Le queda increíble esa pieza, caballero. Escuchó la cortina del probador de Tezca antes incluso de que respondiera a la mujer de la tienda. Parpadeó, con sorpresa, abriendo la mandíbula al verla. Cuando lo eligió, no creyó que se viera tan... ![]() —...
![]() —Impresionante...
Escaparon sus palabras antes de que pudiera pensar o ella hablara. Se acercó a ella, ignorando que la mujer que le había atendido intentaba hablar con él, solo para darle la completa atención a su pareja, acomodando con cuidado los tirantes del vestido y palpando sus cadera. —Te queda increíble. Si lo ves ajustado, le pido que te dé de una talla un poco más grande. A mí me parece que te queda precioso mi amor. — Se apartó un par de pasos, ahora con una sonrisa maliciosa, elevando una de sus manos y dejando ver la travesura que había estado haciendo en su espera. Se había cambiado a otra ropa, esta vez un traje a medida, con su chaleco incluído y, por una vez, un tono de color verde en su camisa con una corbata negra. ![]() —¿Qué tal me ves? Me queda bien, ¿Verdad?
Descendió su rostro con cierta malicia y diversión. ¿Lo regañaría? No podía evitarlo, estaba tan cómodo que ponerse otra cosa se le hacía distinto y extraño. —Puedes intentar ponerte uno de los pendientes que tienes aquí para acompañar el vestido, ¡O podemos ir a por uno de color verde! Seguro que quedas estupend-...a con ese color! — Ah, se estaba volviendo a emocionar, con sus mejillas en un tono rojizo cargado de emoción y felicidad. ![]() —¿Quieres mirar tacones o zapatos, quizás?
Miró a la mujer que estaba atendiendo a los probadores, quien estaba estupefacta, y señaló a Tezca. —Déjenla ponerse todo lo que quiera, corre de mi cuenta. —Señor... ![]() —Pagaré el doble si es necesario. Quiero que se vea lo más estupenda posible con todo lo mejor que tengan.
Su tono había sido más serio, casi señalando a la pobre mujer de la tienda como si la acusara de algo que realmente no existía. Ella, por su parte, solo asintió nerviosamente con la cabeza, con los labios sellados. Volvió, una vez más, la mirada a Tezca, colocando sus propias manos en los hombros de la mujer. —¿Me dejarías ponerte uno de estos? — Elevó los acesorios que había cuidado, con la emoción a flor de piel. —Oh, oh, espera, quizás podamos ir a mirar algo para el pelo. Recogido también te queda increíble y... y... — Ah, ya, no podía parar. Hasta había olvidado que se había cambiado al traje y que se estaba dejando la camisa en el probador. Sus emociones se desbordaban, como un niño pequeño, siendo la primera vez que se sentía tan emocionado. ¿Cómo unas simples compras lo pudieron llevar hasta allí? Ni siquiera él era consciente de su actitud.
Cajita de Tabaco
RE: [PR] | Look like my eyes can See | (Entrenamiento de Kenbunshoku) - Tezca Norova - 23-08-2026 “¿Qué tal me ves? Me queda bien, ¿Verdad?” Esas palabras hicieron eco ante el irremediable hecho que ESTABA USANDO TRAJE, quitando el hecho que claramente me iba a quedar con ese vestido pues realmente le había gustado a Jin y a mi no me molesta, lo que podía decir que me molestaba medianamente era el traje que llevaba puesto, si se le veía bien, demasiado bien incluso pero el hombre tiene demasiados trajes como para comprar uno más. —¿Otro traje, Jin? Si nada más tienes trajes ¿Me entiendes? Eso no. No autorizo ni apruebo. — La emoción del hombre era sin duda hipnotizante de ver, encantada por la forma en la que ni siquiera le importaba lo que podría gastar o que ambos continuábamos con ropa que ni squiera era nuestra. —Te dejaría vestirme si eso quieres, pero no hay forma en la que te deje comprar otro traje. No aquí. —Ladeé la cabeza, observando al hombre con completa atención… Algo que combinara con el, algo que resaltara su ser. Sin darme cuenta, comencé a concentrarme una vez más pero algo parecía cambiar, el silencio había regresado y ni siquiera me había dado cuenta, el ruido no tardó en aparecer y posterior a ello, casi como un destello que indicaría la migraña y posterior a eso… Creí ver algo alrededor del hombre, como sangre que parecía oxidarse o peor, oscurecerse, una oscuridad que lograba contrastar con la palidez de su piel y un fuego que casi se asemejaba al incendio en un bosque forestal: Fuerte, imponente… poderoso. Solo pude quedarme en silencio, mirándolo, mirando aquello alrededor suyo ¿El aura? ¿De eso se trataba? La sonrisa ya no se encontraba en mi rostro, parpadeando un par de veces, apenas ladeé la mirada y… el mundo parecía llenarse de color, así como en Jin, parecí ver una multitud de lo que podía considerar auras alrededor de la gente, no estaba segura pero podía sentir tanto buenas como malas vibras, me había parecido sobrecargado al inicio, casi me lastimaban los ojos, buscando que por inercia bajara mis lentes como si el sol hubiera logrado deslumbrarme. No pude decir más, no pude responder al hombre, intentando procesar lo que había visto, regresando la mirada al hombre y… aquello que había visto ya no se encontraba ahí ¿No había podido mantenerlo? —que…— Entrecerré los ojos, esforzándome para intentar ver aquella aura una vez más, pero no había llegado, simplemente me provoqué un ligero dolor de cabeza, llevando mi mano a la frente.
Contrato confidencial: Tezca Norova
RE: [PR] | Look like my eyes can See | (Entrenamiento de Kenbunshoku) - Onizuka Jin - 23-08-2026 Palabras que esperaba, claro. Un traje más... pero era lo único con lo que sabía vestirse realmente. Agachó la cabeza, con un rostro apenado, decepcionado, casi como si se tratase de un niño regañado. —Pero el color...
No, mejor era no discutirlo, a saber qué podría arrancar de Tezca esta vez si no le daba la razón. Claro que, si fuera otra persona, el trato ni de broma sería el mismo, algo que se había demostrado en la dependienta que todavía estaba estupefacta ante la presencia de la pareja, tratando de asimilar que apenas segundos atrás había tenido la sorpresa de ser casi reprendida. —Está bien... ayúdame entonces a elegir algo. Pero a ti el vestido... te queda precioso. Podría servirte para otra cita que tengamos. — La decepción inicial pareció desvanecerse en el aire, observando con felicidad a la mujer frente a ella. Elevó su diestra hasta la corbata, aflojándola. —Iré a cambiarme de nuevo. Al menos si no es aquí, significa que me puedo comprar un traje en otro sitio. Terminó de aflojar por completo la corbata, desabrochando un par de botones de su camisa. Pudo ver la expresión de la mujer, ahora algo más confundido. El silencio se estaba prolongado. ¿Había dicho algo mal? ¿O era algo del traje? ¿Quizás fue por retirarse la corbata? Descendió la mirada, no se veía mal, pero claro, cualquier traje para él le quedaba bien. Volvió a elevar la mirada, buscando la de Tezca, viendo que la sonrisa se había desvanecido, inconsciente de que, en realidad, Tezca, a su forma, parecía tener sus avances. ![]() —¿Tezca...? ¿Estás bien?
Elevó sus manos, ahora reacomodándolos en los hombros descubiertos de la mujer, buscando adivinar tras esas gafas qué era lo que pudiera estar ocurriendo. La escuchó, tratando de hablar, solo para interrumpirse, la preocupación solo se hizo mayor, elevando su mano hasta la mejilla al momento que su mano fue a su frente. —¿Necesitas sentarte? ¿Hice algo? — Ahora estaba más que curioso y emocionado, preocupado. Descendió su cuerpo ligeramente, buscando estar así a la altura de la mujer, tomando su mentón y tratando de adivinar qué ocurría. —No traigo agua... Señorita, ¿puede traernos algo? — Eso sí fue hacia la dependienta, su rostro ahora algo más suavizado y su preocupación a flor de piel. ¿Se estaría excediendo? Con el “entrenamiento” no había deseado que la mujer se viera de esa forma. —Si necesitas descansar, descansa mi amor. Soltó el mentón de la mujer con suavidad, ahora escuchando a la dependienta correr en el interior para buscar, posiblemente, lo que el hombre acababa de pedir. El aura de tezca no parecía inestable, pero solo con eso no podía adivinar qué ocurría. La tomó de la muñeca, ahora sentándola en uno de los taburetes de la tienda que servía como probador de zapatos y se arrodilló frente a ella, mirándola fijamente. —¿Viste algo? ¿O te sientes mal? — Después de la actividad que habían tenido, quizás fuera algo culpable. Retiró el abrigo del traje, acomodándolo sobre su brazo, mirándola directamente a los ojos. Luego contempló su alrededor. Algunas personas ya les habían estado observando desde su entrada, algo que hasta entonces no había prestado atención. Dos personas tan bellas, siendo una pareja tan unida quizás había llamado la atención más de lo deseado. Volvió de nuevo la mirada hacia la mujer, observando el vestido azul, viendo lo bella que quedaba. Buscó reconfortarla, ahora haciendo alusión a la ropa. —Estoy seguro de que ese vestido será la envidia de Runin y querrá robártelo. No se lo dejes. — Trató de hacer una broma así, mientras buscaba sonreír hacia la mujer. —Ni ninguno de los vestidos que te voy a comprar, ni pantalones... Todo lo que tengo será solo para ti. Y oye, ahora serás la más hermosa de los Hanu Mahana. Siempre lo eres, pero ahora serás incluso la mujer más hermosa. Aunque ya eres la más hermosa de todos los mares.
Cajita de Tabaco
RE: [PR] | Look like my eyes can See | (Entrenamiento de Kenbunshoku) - Tezca Norova - 23-08-2026 La verdad es que me sentía ligeramente debilitada desde que Cariños Carlos había cumplido mi deseo, probablemente era el cambio repentino que había simplemente dado por hecho que ahora este era mi cuerpo como si lo hubiera sido toda la vida, ni siquiera era nada grave o de importancia, simplemente el esfuerzo constante había logrado que bajara la guardia por unos instantes, así que terminé por relajarme, cerrando los ojos unos instantes mientras me sentaba con el hombre en aquel taburete. —Estoy bien, cariño, solo creo que he forzado mi vista demasiado ¿Me entiendes? — Estiré los brazos frente a mi para acariciar sus mejillas, quería decirle lo que había visto pero no hasta poder controlarlo, no hasta realmente decir que finalmente lo había logrado. Escuché sus palabras con una pequeña risa, negando con la cabeza. —¿Qué dices? Que egoísta… pero si, soy la mujer más hermosa de todos los mares, eso no es sorpresa: Eres muy afortunado, amor.— Sin darme cuenta me estaba enfocando otra vez en el rostro ajeno y poco a poco, una vez más, sin realmente esforzarme como antes comencé a visualizar aquella aura que había visto con anterioridad, aquel rojo degradándose, aquel fuego que parecía quemar al tacto. Tal vez ese era el truco y aunque lo sabía había cometido el error de olvidarlo: A veces no se pueden forzar las cosas. Finalmente, al encontrarme con mucha más estabilidad de lo que el pelinegro me había querido enseñar, simplemente me enfoqué en mantenerlo, levantándome con prisa para notar el aura de la mujer que traía un vaso de agua varios pasos lejos de mi, sin siquiera mirarla. —Tu, olvida el agua, necesito que me traigas una camisa de cuello de tortuga, grande, de verde oscuro, unos zapatos cafes y una gabardina beige, igual grande, con unos pantalones del mismo color, rápido. — Parecía completamente recuperada, mientras aquella mujer ya un tanto fastidiada y por lo que podía percibir de esta nueva habilidad, incluso molesta, parecía ir por lo que le había pedido sin tener muchas opciones, al volver, tomé la ropa de sus manos para darsela a Jin, empujándolo al probador. —Ponte esto, no quiero excusas, solo pontelo. — Dije cerrándole la puerta mientras esperaba del otro lado.
Contrato confidencial: Tezca Norova
RE: [PR] | Look like my eyes can See | (Entrenamiento de Kenbunshoku) - Onizuka Jin - 23-08-2026 El hombre se mantuvo de rodillas frente a la rubia de gafas, reacio a quitarle las gafas por si estaba mejor así. Era consciente que quizás ese nuevo cambio podía traer algún que otro problema, pero tampoco quería creer que fuera malo, o al menos así lo deseaba. ¿Quizás sus hormonas todavía se estaban terminando de asentar? —Sí, claro, pero de todos modos quédate allí sentado un poco más. Solo un poco, ¿de acuerdo? — Elevó sus manos, sintiendo el tacto en sus propias mejillas, sin perder de vista el rostro que pudiera estar dibujando la mujer. Su tacto logró calmar un poco sus preocupaciones y sus hombros se relajaron. Acarició las mismas manos que tocaban sus mejillas, sin dejar de observarla casi como a una diosa. El alivio llegó por completo cuando la escuchó reírse un poco, aparentemente había funcionado. Sus palabras lo reconfortaron y, a su vez, le dejaron escapar una risita, aún con un tinte de rubor en sus mejillas. ![]() —Claro que voy a ser egoísta con mi novia. No me arrepiento de nada.
Descendió lentamente una de las manos que hasta entonces había estado en sus mejillas, besando la dorsal de la misma, sin dejar de contemplar su rostro, la expresión que pudiera estar dibujando. —Y sin duda, soy el hombre más afortunado del mundo. Solo por conocerte ya lo soy, pero saber que también soy tuyo me hace más afortunado que... cualquier cosa que pueda existir en el mundo, o en el fondo de cualquier mar. — Pronunciaba esas palabras con sinceridad sin percatarse de que la mujer parecía estar avanzando realmente más rápido. Su aura, en tonos oscuros que se degradaban de negros a rojos, se veían seguros, estables y sin alteraciones negativas. Deseaba que pudiera ver su aura, y ver qué reacción tendría al verla. ¿Le gustaría? ¿La asustaría? La mujer, quien regresaba con un vaso de agua, ahora contempló a Tezca, dejando escapar un suspiro. Casi se estaba hartando de los dos. Jin, sin embargo, al fin se puso en pie, ahora al menos que veía a Tezca algo mejor, y extendió la mano a la dependienta. —Deme el agua. No quiero que sea en vano. Y cumpla lo que dice, por favor. Estoy agradecido por su paciencia. — La mujer miró al hombre, extendiendo el vaso de mala gana y se dio media vuelta. —Ya, voy a traerlo. Traeré lo mejor que tengo para que puedan comprarlo todo. — Claramente la paciencia de esa dependienta estaba alcanzando su límite, pero obedientemente, trajo todo lo que Tezca mencionó en el orden exacto. De hecho, iba a dar detalles de la fábrica, textura, tela y lo típico para venderlo, pero una vez más, Tezca ni siquiera le dio la oportunidad cuando se lo arrebató todo de las manos. Jin sintió el empujón, la tela en su dirección, viéndose forzado a abrazar todo lo que de repente tenía entre sus manos. —Cariño, no sé si el beige me quedará bien... — Claro que no le impedía que lo empujara hasta el probador. Suspiró, elevando la mirada y se dejó arrastrar hasta el interior. —Está bien, está bien... Ya voy. Entró en el probador, cerrando la cortina y terminando de retirarse desde la corbata hasta la camisa. Qué lástima, realmente le estaba gustando ese traje... Pero Tezca tenía razón, quizás tenía demasiados. Miró la tela que le acababa de entregar, con algo de disgusto. ¿Siquiera le iba a quedar bien? Terminó de desvestirse, acomodándose, primero, los pantalones, luego la camisa de cuello en ese tono verde oscuro y, finalmente, la gabardina, terminando finalmente con los zapatos. Se vio al espejo, acomodando especialmente la gabardina, arreglando el cuello de la misma, ajustando toda la ropa y pasando su mano por los pocos mechones de su cabello donde se encontraba su cicatriz. Se giró a mirar en el espejo que había en el interior. Le quedaba... Sorprendentemente bien. No creyó nunca que algo así iba a gustarle, pero sorprendentemente, le estaba gustando. —Tezca, voy a salir, ya estoy listo. Carraspeó, algo nervioso, abriendo la cortina del probador y, finalmente, reveló con una sonrisa traviesa y confiada cómo se veía, buscando la mirada de su pareja. ![]() —¿Qué tal me queda? ¿Me veo bien?
Se quedó unos segundos en pie, esperando a la reacción de ella. La dependienta elevó sus manos hasta los labios, jadeando con sorpresa. La camisa marcaba perfectamente los músculos de su pecho y abdomen, revelando a la perfección que su tiempo de separación había resultado en un aumento de masa muscular. Caminó hasta colocarse frente a Tezca, mirándola. —¿Y bien? ¿Qué tal me ves?
Cajita de Tabaco
RE: [PR] | Look like my eyes can See | (Entrenamiento de Kenbunshoku) - Tezca Norova - 23-08-2026 Sabía lo que hacía, aún en su disconformidad, simplemente esperé del otro lado todavía notando su presencia y ahora de forma mucho más estable incluso detrás de la cortina, me volteé a la mujer con un aura mucho más plana y de poca presencia ¿Estas eran las diferencias de poder que el mayor me había comentado? —El traje que tenía puesto el hombre, este vestido que porto, todos estos accesorios, también nos llevamos todo eso, se lo encargo, señorita ¿Me entiendes? — Esperé pacientemente, ayudándole a juntar el resto de los accesorios antes de inclinarme contra la pared esperando al hombre. El hombre no tardó en salir, y solo pude admirarlo con una sonrisa: Claro, era extraño, no estaba acostumbrada a verlo con esos pero tampoco le quedaban mal, me acerqué a acomodar su camisa y saco, disfrutando del tacto de su cuerpo de forma desvergonzada sobre la tela. —Yo no me equivoco… Aunque llevemos el traje también ¿Si? — Había cedido, al menos con cuestión al traje y di un par de pasos atrás, el verde y café claro del atuendo solo hacían que su aura resaltara. Sonreí, satisfecha, no solo por mi brillante elección pero por finalmente haber logrado controlar el ken… bon… shoku ¡Kenbonshoku! ¡Eso es! Esperé a que la señorita regresara y señalé el atuendo del hombre. —¡Nos lo llevamos también! — Al notar que como observaba el vestido azul que traía puesto esperando algo, entendí la indirecta. —Claro, esto también. Ahora nos cambiamos, gracias. — Cuando noté que volvía a irse me acerqué una vez más al hombre, tomando sus manos. —Amor ¡Esto combina perfectamente con tu aura! — Ahora podía decírselo con seguridad, dejando un pequeño beso sobre sus labios como agradecimiento. —Tu aura es completamente hermosa, ese color rojo… el fuego de tu poder, finalmente puedo verlo. — Me volteé al espejo más cercano a nosotros y finalmente pude verme en la forma en la que el me veía. Y era completamente hermosa.
Contrato confidencial: Tezca Norova
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