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[Presente Relativo] Bienvenidos a Loguetown, el Alfa y el Omega. - Versión para impresión

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RE: [Presente Relativo] Bienvenidos a Loguetown, el Alfa y el Omega. - Legan - 13-08-2023

- Este es el punto comercial por antonomasia de todo el East Blue muchachos, pues aquí el flujo marítimo es tan inmenso que incluso contando con el que se dice que es el mayor Cuartel General de la Marina, podemos encontrar cualquier mercancía ilícita a nada que escarbemos un poco en sus mercados. Tengo también entendido que no muy lejos de aquí se encuentra uno de los astilleros más amplios de este mar, quizá sería una buena idea si queréis que nuestra relación mutuamente beneficiosa pase a un nuevo nivel de comodidad y dejemos de navegar en buques ajenos. Si quieres cumplir tu… sueño… quizás deberíamos priorizarlo.– Nos comentó Terence con naturalidad. Era evidente que sabía moverse en estos mundos.

Escuchando hablar a Blackmore me quedé pensativo. Tengo que admitir que se estaba adaptando bastante bien a nosotros. No sé si podemos llamarnos banda o grupo todavía, o simplemente conocidos que viajan juntos, sin embargo, a pesar de nuestras marcadas diferencias cada uno parecía poner de su parte para mantenernos unidos. Mihasy era alguien de carácter difícil, sí, pero Blackmore me ha dado la impresión de ser el que más ponía de su parte. Ahora mismo hasta acaba de mencionar mi sueño, no sólo me escuchó, si no que le dio importancia, es más, de hecho está aconsejándome para conseguirlo todos juntos. Era de valorar, y mucho.
- Negocios familiares me temo. Hay personas con las que a veces se es más difícil que tratar que otras. Pero no tardaré mucho. Es la zona baja del barrio oeste próximo al mercado, pero me temo que si os cuento más tendría que mataros.

Otro detalle a tener en cuenta era que había respondido mi entrometida pregunta con rapidez, y al menos, aparente sinceridad. Incluso nos mostró una carta negra para dar más credibilidad a sus palabras. No sin evitar terminar antes con una ligera amenaza de muerte si nos contaba más. Era evidente que se trataba de un comentario jocoso, sin embargo quizá había algo de verdad entre líneas.
- Muchas gracias, Blackmore. Valoro mucho tu sinceridad, eres alguien confiable ¿Verdad? – Le dije entre risas y una amplia sonrisa.

Todos nos giramos para marcharnos al mismo tiempo, al oeste Blackmore, nosotros hacia el centro de la ciudad. Contaba con irme junto a Mihasy, pero vete a saber. Era mejor dejarle su espacio, evitar decirle que me acompañase a no ser que fuese estrictamente necesario. Él sabía que podía hacerlo, no obstante, decírselo podría parecer una orden, y dudo que eso le sentase del todo bien.

- Pero qué co… – Escuché exclamar a Terence, quien aún estaba bastante cerca de nosotros.

Nos giramos de inmediato para saber el origen de su queja cuando encontramos a Terence y un grupo de tres gyojins. Uno de ellos se estaba disculpando con él, mientras los otros se mantenían un poco al margen con gesto amable.

Blackmore le dijo algo a la joven gyojin susurrando y se marchó con aparente molestia, apenas alcancé a escuchar el tono de voz, no era agradable, pero no llegué a escuchar las propias palabras.

Viendo que atrás se quedaba el trío con mal gesto en sus rostros me quise acercar con las manos bien abiertas y levantadas, usando el clásico gesto para pedir calma.
- ¡Disculpen a mi amigo, gyojins! Simplemente ha tenido un mal día y va con prisa, por favor, no se lo tengáis en cuenta jajajaja – Exclamé para tratar de aliviar tensiones. No nos interesaba ganarnos enemigos, al menos no todavía. Menos aún en una ciudad como esa.

- He visto a pocos seres de vuestra raza, ¿Gyojins es un término correcto o es preferible usar otro? – Pregunté a continuación con una sonrisa amable para apaciguar las aguas. – Por cierto, perdonen mi mala educación. Mi nombre es Legan y el caballero se llama Junsho – Expliqué señalando a Mihasy. - Acabamos de llegar a esta ciudad ¿Sois de por aquí o también venís de turismo?


Temía que Mihasy reaccionase de una forma similar a Blackmore, pero en realidad no tenía un porqué. Él era alguien a quien le gustaba dejar claras las distancias, no era borde por naturaleza. Aunque a medida que pienso en esto recuerdo que a Blackmore le habló por primera vez bastante mal y a mí tampoco es que me hablase con delicadeza.

- Mierda, cuanto más lo pienso, más probable es que me la líe. – Pensé sin alterar un ápice mi sonrisa para no mostrar mi preocupación.


No es que yo quisiera ser amigo de todo el mundo, pero por el momento era mejor no llamar la atención, mantener la sangre fría, y conocer tanto el lugar como posibles personas que nos puedan ayudar si era necesario.


RE: [Presente Relativo] Bienvenidos a Loguetown, el Alfa y el Omega. - Vulkan - 13-08-2023

-"Y no, no te preocupes. Los consejos de antes son gratuitos, ¡Fuahahaha!"-

Mientras se reía, miré a mi izquierda. No apuntaba a nada en concreto, simplemente quería que pasara el tiempo. Tiempo que se me estaba haciendo eterno.
Le puse fin a la risa con un golpe descendente con el puño cerrado en la mesa y con una firmeza seca. Tenía que hacerle ver que esto no era un juego:

- " Puedes ahorrarte todos tus consejos de negociador. Soy un marine, actúo y ejecuto. Y si, ahora me ves empezando pero te aseguro que mi nombre va a resonar hasta en las pesadillas de los piratas que están por nacer." -  en ese momento decidí aflojar la marcha para que mis siguientes palabras entraran mejor.- " Te lo volveré a repetir una vez más. Mi proyecto no es una "promesa intangible" - hice el gesto de comillas - "de la que te puedas reír. Es algo que voy a cumplir. Voy a conseguir una base naval y un asentamiento civil en cada isla de este Blue. Y necesito a alguien como tú, fuera de todo reglamento de la Marina, para gobernar a esa gente y poder ayudarme desde el exterior. Es así: poder gubernamental y un amigo dentro del sistema a cambio de que me ayudes con mi proyecto. Lo tomas o lo dejas."

Me levanté de la silla y no le dejé responder. Todavía tenía una cosa más que decir. Y a estas alturas ya había dejado de lado que la gente me mirara. Total, cada uno iba a su bola en esta ciudad. Con voz baja pero sería terminé:


- " Y ten cuidado con lo que llegas a insinuar. Yo no me dedico a agitar ningún avispero del Gobierno. No actuarán de la mejor manera posible, pero tenemos lo que tenemos gracias a ellos... "-Procedí a darme la vuelta, pero me giré una vez más- "Si quieres seguir hablando puedes acompañarme. Si todavía debes reflexionar, Base G- 34. Allí me encontrarás. Esperaría respuesta hasta dentro de 2 semanas...Y sin duda son peores los piratas, ellos no tienen principios."


RE: [Presente Relativo] Bienvenidos a Loguetown, el Alfa y el Omega. - Terence Blackmore - 13-08-2023

- " Puedes ahorrarte todos tus consejos de negociador. Soy un marine, actúo y ejecuto. Y si, ahora me ves empezando, pero te aseguro que mi nombre va a resonar hasta en las pesadillas de los piratas que están por nacer. Te lo volveré a repetir una vez más, mi proyecto no es una "promesa intangible" de la que te puedas reír. Es algo que voy a cumplir. Voy a conseguir una base naval y un asentamiento civil en cada isla de este Blue. Y necesito a alguien como tú, fuera de todo reglamento de la Marina, para gobernar a esa gente y poder ayudarme desde el exterior. Es así: poder gubernamental y un amigo dentro del sistema a cambio de que me ayudes con mi proyecto. Lo tomas o lo dejas."

El muchacho se levantó de la silla, y estaba montando un espectáculo en el que casi parecía que yo le estaba dejando, como si esto fuera una discusión de enamorados. No pude evitar tener una ligera sonrisa fruto de ver repetidas veces esa imagen en mi cabeza desde múltiples perspectivas. Luego continuó con un susurro, algo que magnificó fuertemente la escena del marinerito despechado.

- " Y ten cuidado con lo que llegas a insinuar. Yo no me dedico a agitar ningún avispero del Gobierno. No actuarán de la mejor manera posible, pero tenemos lo que tenemos gracias a ellos... Si quieres seguir hablando puedes acompañarme. Si todavía debes reflexionar, Base G- 34. Allí me encontrarás. Esperaría respuesta hasta dentro de 2 semanas...Y sin duda son peores los piratas, ellos no tienen principios”- comentó dándose la vuelta y tornando de nuevo su mirada hacia mi al cabo de unos segundos, pero sin desplazarse apenas.

No salía de mi asombro, apenas conteniendo una sonrisa de media luna tornada hacia el lado izquierdo, pasé mi mano por mi cabello, al tiempo que me acercaba rápidamente hacia el soldadito que había osado alzarme la voz, tratarme con una falta de respeto que no le toleraba a nadie y además, hacerme perder el tiempo, pues más allá de su ideario, no había compartido nada del objetivo que tenía.

Me acerqué, con una cara seria y le miré directamente a la cara. Dada la diferencia de altura usualmente podría haber existido una mayor diferencia de presencia, mas en esta tesitura, estaba claro quién ostentaba el poder y el carácter de la parte demandante. Con un gesto rápido de mi mano izquierda de manera ascendente, con el dorso y en diagonal, crucé de un bofetón de revés la cara del pelirrojo, tirándole las estúpidas gafas de sol que portaba al suelo y creando un gran sonido seco.
El golpe no había llevado apenas fuerza, pues mi intención jamás había sido el dolor, pero era lo suficientemente sonoro como para recordarle con quién se había citado. Al fin y al cabo, la costumbre de mi negocio con esclavos era bastante proclive a este tipo de actos, pues si no te haces respetar, esa basura  puede crear una revuelta rápidamente.

-“¿Te parece esta suficiente acción y suficiente ejecución?”- musité en un tono bajo, al tiempo que no le dejaba ni un segundo de recuperación tras el ligero golpe y le tomaba por el cuello del uniforme y lo bajaba a mi altura, acercando mi cara a su oído derecho –“No entiendes que he sido bastante tolerante con tu actitud nefasta, con tu solicitud imprecisa y sobre todo, con tu nula negociación, jugando con tus ideales de justicia como si fueras un burdo niño jugando a ser un héroe, montando una escena absurda”- alerté en un tono ligeramente más audible, sin dejar la frialdad e inexpresión paciente en mi discurso ni un momento, lleno de estoicidad.

Solté la chaqueta del chiquillo, y tomé cierta distancia mientras me giraba completamente y relajaba mi postura al tiempo que dedicaba una última frase, a un tono normal, pero sin alterar mi expresión ni un ápice.

-“Para ti soy don Blackmore, y si tan interesado estás en tu conquista, espero que la próxima vez que vengas a contratar mis servicios lo hagas con una buena oferta ya en la mano, al fin y al cabo ahora yo sí conozco tu objetivo…  – dije casi murmurando para mis adentros, mientras iba abandonando la plaza, sacaba una carta idéntica a la que había quemado frente a él y la volvía a guardar.

“Siempre hay que tener un plan B, señor Vulkan...”- pensé para mis adentros, mientras finalmente ajustaba la carta original dentro de mi chaleco, pues todo lo que había quemado con anterioridad era el sobre, ya que jamás se cercioró de revisar su contenido.

Quedé absorto en mis pensamientos de nuevo, analizando todo mi alrededor y destilando el ácido aroma de las calles. Esto me recordó a la historia de un tal Ryota, un marine que según la leyenda, había llegado a gran rango y que contaba con tal hibris que había caído ante el propio peso de la justicia que él tanto amaba.

¿Habrían llegado ya mis dos compañeros al centro?
Era hora de comprobarlo.


RE: [Presente Relativo] Bienvenidos a Loguetown, el Alfa y el Omega. - Vulkan - 13-08-2023

El bofetón me dejó perplejo. Realmente se había atrevido a golpear a un agente de la Marina, por muy bajo rango que tuviera. 
Las gafas salieron volando de mi rostro y cayeron al suelo, quebrando uno de los vidrios de esta. Me las quedé observando... Atónito.
Me agarró de la chaqueta y me acercó de un tirón. Sabía que quería ponerse en su lugar tras mis palabras y mis formas. Me soltó un discurso que no llegué a escuchar. Me dejaba hacer, mientras no quitaba ojo de las gafas rotas en el suelo. Un transeúnte cualquiera las pisó. Estaba más atento a eso que a la lección que me estaban dando. 
Me soltó. Lo noté porque podía estar libre de movimientos. Pero mis pensamientos perdidos se convirtieron en furia. No dejaba de pensar en que mis gafas, mi escudo ante la vergüenza de mis orígenes, estaban rotos y pisoteados por alguien que no respetaba a la autoridad.
Lo último que llegué a escuchar fueron sus palabras. Una ultima enseñanza que iba a aplicar al momento:

“Siempre hay que tener un plan B, señor Vulkan...”- 


"Para la justicia solo hace falta un plan... Aplicarla"- Dije en alto para que todos los transeúntes se dieran cuenta, si es que algún despistado no se había enterado aún. Saqué el revólver que tenía guardado en la funda y apunté hacía él, que ya se marchaba. Lo debía tener a 10 metros de distancia. - "  Terence  Blackmore, queda detenido por agresión pública de un agente oficial de la Marina" - y de seguro alguna cosa más, pensé -" Ahora no se resista y no se convierta en un fugitivo. Hay testigos de lo sucedido y montar un escándalo atraerá a las autoridades aquí. Sea tan inteligente como demuestra ser y dese cuenta de quien manda"


La trifulca estaba servida, ya no había marcha atrás. La justicia absoluta de Vulkan contra Terence Blackmore


RE: [Presente Relativo] Bienvenidos a Loguetown, el Alfa y el Omega. - Terence Blackmore - 13-08-2023

"Para la justicia solo hace falta un plan... Aplicarla. Terence Blackmore, queda detenido por agresión pública de un agente oficial de la Marina.  Ahora no se resista y no se convierta en un fugitivo. Hay testigos de lo sucedido y montar un escándalo atraerá a las autoridades aquí. Sea tan inteligente como demuestra ser y dese cuenta de quien manda" – vociferó el marine, con una cara totalmente desencajada, voz herrumbrosa y como si acabara de salir de algún tipo de trance motivando un trauma.

¿Quizá había tocado una tecla sensible? Eso jugaría a mi favor, pues a menudo la gente tensa, totalmente furibunda es la más fácil de hacer incurrir en un error.
El marinero quería jugar, y no entendí muy bien porque quería seguir con esto más allá del orgullo, pues era consciente de que todo estaba a mi favor:

Había establecido la suficiente cercanía y lejanía con el pelirrojo para crear una sensación de confianza y nos habíamos reunido algo más de cinco minutos en una cafetería vespertina a la luz de las velas y de las pocas estrellas que quedaban, algo que destilaba un toque pasional y romántico a la velada.
También me había cerciorado de susurrar al oído ocasionalmente, de ajustar la vela y hacer algo con la llama para reforzar esa imagen ritual ante el fuego y asimismo de crear una escena que desde fuera pudiera entenderse como una ruptura donde el despecho podría ser la clave de toda esta acción.
Eso había llevado a que todos los transeúntes reaccionaran de manera natural ante su escena, que solo estaba siendo seguida por los ojos de unos cuantos curiosos con gran apetito por el morbo de la situación.

De igual manera, había preparado el terreno incluso mejor, pues él era consciente de que no podía derrotarme y de la diferencia de nivel entre ambos.
Por si no fuera suficiente, yo solamente tenía que filtrar la carta a las autoridades si me detenían para hacer que él fuera expulsado de por vida de su gloriosa Marina por tratos con una conocida familia de esclavistas, ya que había numerosas pruebas como la escritura manuscrita de la carta podían confirmarlo, aspectos únicos de cada individuo como la presión contra el papel, o los sutiles matices de la inclinación de varias letras solían ser aspecto más que suficiente, aunque un análisis forense probablemente revelaría más.  
A mi me apoyaba mi familia, acostumbrada a los tejemanejes con las autoridades, por lo cual probablemente no duraría apenas tiempo detenido… ¿Y él? Claramente perdería su sueño de por vida.

Era una lástima para el señor Vulkan, en cierto modo su estilo directo me caía en gracia y además estaba dispuesto a considerar su oferta en el futuro, pero una vez más había decidido meter la pata y pecar de orgullo, algo nefasto en los negocios.
Ante aquella escena, que tasé en la mirada de los visitantes de la cafetería y algún otro curioso que se había acercado a husmear, comencé a fingir de acuerdo con mi plan:

- “Vulkan, si me quieres déjame ir. No se ya cómo decírtelo, no quiero seguir contigo, no montes otra escena por favor. Quedémonos con los buenos recuerdos”- dije al aire, en un tono algo dramático pero profundo, mirando al suelo y poniendo una sonrisa casi nostálgica y vulnerable, mientras me tocaba el corazón, que también era el hogar de la carta que él me había visto de seguro volver a guardar.
Algunos curiosos estaban aflojando sus miradas y otros tensos por la dirección del cañón de su arma, pero entonces yo me giré y comencé a caminar tranquilamente hacia el lado opuesto donde me dirigía originalmente, restándole importancia a la escena y de la misma forma haciendo pasivamente que la gente de los alrededores entendiera que esta era otra rabieta de muchas románticas que habían sucedido.
No cejé en mi gesto de desasosiego, con un porte algo altivo, como era natural en una trifulca sentimental, pero también algo cabizbajo, en un gesto de decepción que muchos pensarían que era por la relación romántica que se rompía. Incluso alguna de las parejitas que se encontraban en las cercanías teniendo una cita comenzaron a vociferar mensajes de ánimo y disconformidad a partes iguales hacia el pelirrojo.
-“¡Vamos puedes encontrar a alguien mejor!” – “¡Déjale en paz, no ves que no quiere estar contigo! ¡Acosador!” – “Estos jóvenes, ya no saben como hacer funcionar sus relaciones…” - completaban las voces, algunos incluso tirándole bolas de papel fabricadas con las servilletas que dispensaba el local para cesar pronto, comenzándose a tornarse en conversaciones mundanas y privadas.

Una treta perfecta y sin fisuras.

Proseguí entonces mi marcha, por uno de los muchos callejones que llevaban al centro. Si me seguía y se ponía más en evidencia, sería claramente su ruina.


RE: [Presente Relativo] Bienvenidos a Loguetown, el Alfa y el Omega. - Mihasy Junsho - 13-08-2023

Que incomodidad, un buque lleno de gente por todas partes. Aunque bien es cierto que los único que destacábamos éramos todos miembros sentados en la misma mesa, un hibrido de una raza de demonios, según llaman algunos, un hombre de negocios y un desequilibrado mental, todos en la misma mesa, cada uno a su aire, pero al final acabábamos de llamar la atención. Y no me gustaba nada en absoluto.

Legan como siempre llamaba la atención con su forma de ser, como si no fuera ya bastante llamativo su aspecto, su personalidad va a juego a su enorme tamaño. Es curioso, cualquier persona que no le conociese, tan solo con verle, una persona tan grande, con cabello blanco y esos cuernos, tiene pinta de que conforme te vea va a ser una persona hostil, y todo lo contrario, es lo que mucha gente llamaría un trozo de pan, siempre con una sonrisa en la cara e intentando alegrar a cuantos le rodea. A veces incluso le veo sentirse mal de no conseguir sacarme una sonrisa, pero eso es algo inevitable.

Nos habían servido la comida en aquél barco, a Terence fue al primero que le sirvieron, después me trajeron mi plato y luego el de Legan. Justo lo que había pedido, un revuelto ligero de setas con una pequeña pieza de carne en medio, todo aderezado con una salsa de frutos del bosque y unas especias. Hacía tiempo que no probaba algo tan bueno, y me quedé ensimismado mientras comía, inmerso en mis pensamientos, en las posibilidades de poder encontrar algo por fin aquí. Todavía no había dicho nada a Legan o a Terence acerca de mis objetivos, y sinceramente me parecía muy sensato, aunque por otro lado quería sentir algo más de confianza con ellos, estábamos viajando juntos, aunque fuera con estos medios que detestaba.

-Necesitamos ya un barco -musité para mí mismo sin saber si Legan me habría escuchado, pues para ese entonces Terence se acababa de levantar y se marchaba de allí.

Terminé el plato, era una explosión de sabores fantástica, si tan solo supiera algo más de cocina le pediría la receta al cocinero, pero se que sería completamente incapaz de hacer algo siquiera parecido a esto. Quedaría un revuelto más insípido que todas las cosas, no habría sido la primera vez que lo intentaba, una vez hacía un par de años quise probarlo, y tal vez fuera mi pésimo arte culinario, tal vez alguno de los ingredientes no era del todo sano, pero estuve un par de días sin apenas poder llevarme nada a la boca sin vomitar. Desde entonces decidí que la cocina no era lo mío.

Al poco tiempo, un den den mushi de megafonía daba el anuncio de que nos estábamos aproximando a Loguetown, nuestro destino. Me parecía sencillamente maravilloso, íbamos a ir al lugar más concurrido de todo el East Blue, lugar donde se encuentra próximo el acceso a la Reverse Mountain, el único acceso hacia el mar del paraíso, donde todo el maldito mundo quiere ir para convertirse en el rey de los piratas, en un marine respetado, en un gran cazador... Todo pamplinas y tonterías para justificar darse de hostias cada dos por tres, y obviamente no tengo ningún motivo ni razón para ir hacia allí, solo quiero encontrar a ciertas personas, pero bueno.

Legan me habló, se emocionó viendo que habíamos llegado y me llamó, pero me llamó por mi apellido, otra vez. Juraría que en alguna ocasión ya se lo habría dicho, pero no se por qué diablos me llamaba así, a la gente hay que llamarla por su nombre, y mi nombre es Junsho. Mantuve la calma y le dije con una voz suave, tal vez tanto que no se escuchó con el jaleo del salón.

-Mi nombre es Junsho, Legan.

Al momento volvió a aparecer Terence, quería saber qué íbamos a hacer en esta isla. El impulso principal me incitó a decir que nada, que tan solo quería marcharme de allí e irme lejos de tanto gentío, pero no iba a decir algo que no iba a hacer, había hecho aquél trato con el cornudo y si él cumplía su palabra, yo cumpliría la mía. Entre Terence y Legan comenzaron a mantener une breve conversación donde acordaron dónde encontrarnos más adelante después de que el trajeado pijo hiciera lo que tuviera que hacer, que no resultaba ser más que asuntos familiares, cosas de negocios. No podía ser de otra forma de un tipo como él, esta gente siempre piensa en lo mismo. En ocasiones me repugnan.

No dije nada, realmente me daba igual lo que hicieran, y yo mi trato lo había hecho con Legan, no con Terence, por lo que yo me iría por la isla con Legan, si no me acababa yendo a mi aire, pues realmente en este lugar no tenía mucho que hacer. El barco atracó en el muelle, afianzaron los cabos y en cuestión de unos minutos dispusieron la pasarela de desembarque para que la tripulación y los pasajeros desembarcasen de una vez. Normalmente me habría esperado a que el barco se vaciase, pero parece que Terence se adelantó, Legan no esperó mucho más, así que nos toco bajar con toda la marabunta de gente, y lo que aquello implicaba, empujones, sobeo e incomodidad hasta que salimos del muelle y pudimos tener algo más de espacio para respirar.

Conforme nos estábamos alejando vi que Legan se giró bruscamente, parece que había visto algo o alguien, me giré hacia donde él, era la dirección hacia donde parecía haberse ido Terence, pero no veía más que gente yendo hacia un lado y hacia otro, él que lo contempla todo desde otro punto de vista, más alto, seguramente habrá visto algo que le llamase la atención. 

Por más que pudiera suplicar internamente que lo dejara estar, y alejarnos de este lugar, vi que el cornudo tiró hacia adelante, arrastrándome indirectamente a mí también, ya era bastante desagradable estar en un lugar como aquél, para encima quedarme solo, con tanta gente era muy probable que nos perdieramos y nos costase reencontrarnos. Y estaba comenzando a ponerme nervioso con tanta gente.

De pronto comenzó a andar alzando los brazos, pidiendo disculpas, aparentemente, a unos gyojin, disculpando a "su amigo", tratándose de gyojin debe haber sido Terence siendo él mismo, no podía ser otra cosa, y Legan estaba intentando calmar la situación, tal y como es él, una persona demasiado bondadosa tal vez, por suerte los gyojin con los que nos hemos cruzado últimamente son personas bastante agradables, desde aquél pulpo del restaurante flotante no volvimos a encontrarnos ningún gyojin raro.

Finalmente llegamos hasta ellos y los pude ver, había dos gyojin de aspecto algo intimidante, pero se mostraban algo extrañados, como si alguien les hubiera puesto a parir por hacer absolutamente nada, exactamente no había duda de que había sido Terence el autor de tales actos. Luego había otro gyojin, este era una mujer, y desde el instante que la ví, deseé no haber seguido a Legan.

Nada más verla no pude evitarlo, apreté los puños y los dientes, mi rostro, siempre inamovible comenzó a esbozar una mueca mezcla de furia y desesperación, ella estaba mirando hacia aquí, sonriendo despreocupada y mostrando aquellos dientes tan afilados que solo parecían pertenecer a un tipo de animal. Recorriendo su cuerpo pude ver otra característica que me volvía más furioso, una aleta dorsal justo en su espalda, no había duda, era un gyojin mezclado con tiburón. Mi mano se deslizó hacia la empuñadura de la espada mientras la observaba fijamente, lo cual tan solo hacía que empeorar mi estado. Por todo su cuerpo había marcas, rayas de un tono rojizo similares a los tigres. Esa mujer lo tenía todo, sentía que iba a perder el control, no quería hacerlo ahí mismo.

-Legan... -musité en un vano intento de que se diera cuenta e hiciera algo al respecto antes de que fuera tarde, pero ya comenzaba a sentir una necesidad irrefrenable de desenvainar la espada e ir a por el tiburón que tenía delante de mis ojos.


RE: [Presente Relativo] Bienvenidos a Loguetown, el Alfa y el Omega. - Vulkan - 13-08-2023

Utilizó una treta muy efectiva contra la multitud. Quiso hacerme ver como un cretino delante de todos. La gente vociferando me acusaba de acosador. Lo había conseguido... O lo habría conseguido con cualquier otro. No dejé que se retirar así sin más :

"Señores y señoras de Loguetown, no se dejen engañar. No veis lo que está haciendo? Os manipula con mentiras. Este señor esta bajo sospecha de..." - y procedí a alzar más la voz en este momento - "... Ser un Revolucionario. Alarmando a las masas y manipulando a la gente como vosotros ahora mismo contra la autoridad ."

La gente empezó a dividirse y a susurrar:

"Como? Un revolucionario?... Esos son lo peor..." - susurró uno.
" Imposible, eres una basura de Marine"- gritó otro.
"Basura? Está jugando contigo, el Marine es de los buenos" - le saltó uno por detrás.

La gente estaba dividida, había conseguido balancear la situación. Temía que esto se convirtiera en una batalla campal, pero por suerte la Marina estaría al llegar. Si más no, mi compañero Sephiroth, mi más fiel aliado y el único que sabia de mi paradero, estaría al caer, advertido de que podían haber problemas con la negociación o con altercados piratas.

Grité en alto una vez y con el desafío definitivo de mi justicia absoluta:

" No dejaré que engañes más a esta gente y que tu agresión quede impune. No te lo repetiré. Quedas detenido. Y si abres esa bocaza, seré yo quien empiece por la protección y seguridad de estos ciudadanos."

Apuntaba a su cuerpo, seguro y dispuesto. Esto había pasado de negocios a algo personal y no dejaría que hablara. Sephiroth y los refuerzos llegarían. Tenía testigos a mi contra, tanto a mi favor. Mi carta estaba quemada. No obstante, no delataba malas intenciones. Siempre podría acusarlo de sospechas.
Así que esto terminaba en violencia o su detención. No habrían más palabras.


RE: [Presente Relativo] Bienvenidos a Loguetown, el Alfa y el Omega. - Terence Blackmore - 13-08-2023

Oí que dijo algo, pero dado que no me había retenido físicamente y no había dejado de caminar, yo ya estaba lo suficientemente lejos como para no escucharlo, y hubo un eco sonoro que me recordó a masas vociferando, como si volvieran a alentarse de todo tipo de maneras distintas. Asumí que algo había dicho, pero yo ya me encontraba lo suficientemente lejos como para escucharlo.
No sabía muy bien si ese tipo era un genio, o un iluso, pero dado el nuevo revuelo que creó, más tirando a una revuelta entre pro-Marina y seguidores de la facción Revolucionaria, lo único que logró fue crear un montón de agitación entre la que sería muy sencillo terminar de perderme, pues efectivamente, los insultos y agravios entre civiles comenzaron a surgir rápidamente.

De hecho, ciertamente se había creado una batalla campal, pero entre ciudadanos polarizados por uno u otro parecer.  Incluso con total probabilidad, muchos de los más discordantes con el Gobierno Mundial y con la Marina se habrían echado encima de aquel muchacho pelirrojo, pero realmente esa ya no era mi guerra, pues me encontraba caminando, ocioso por la situación, por uno de los muchísimos corredores de una metrópolis tan masiva como aquella, a paso discreto para no levantar sospechas, y cambiando de calles para ser prácticamente imposible de rastrear.
Pensé en aquel momento lo gracioso y cierto de mi última reflexión, la gente con tensión, con varios cafés encima y con una situación límite de furia efectivamente tomaban decisiones más precipitadas y equívocas.

Proseguí caminando, tranquilo y tomándome mi tiempo para elaborar un plano mental en el cuál mi camino parecía errático, pero ciertamente llegaba hacia la dirección que me proponía, el centro de la ciudad.
Atisbé edificios de factura vetusta y variada, desde edificios de una zona mucho más pudiente, que poco a poco se iban tornando más amarillos y de peor calidad, al ritmo al que avanzaba por la ciudad de manera desordenada pero con rumbo fijo.

En una de las calles circundantes a la zona más humilde, dónde la vida funcionaba de una manera mucho más similar a un pequeño pueblucho, vi que tenían ropa tendida y seca al alcance de mi altura, en una ventana a pie de calle, momento en el que me hice con una especie de sudadera y una gorra simple –“Qué afortunado” pensé, al tiempo que me acercaba a una callejuela muy angosta y aprovechaba para  ponerme, por encima del chaleco y de la camisa ajustada, esta sudadera holgada de color azul y con motivos turísticos y promocionales referentes a la Marina, y una gorra simple de color sepia.
Me la puse y durante unos segundos me odié por ir haciendo marca de una corporación tal, pero al mismo tiempo supuse que la situación no podía ser más irónica, aunque me quemaba por dentro ir de manera tan hortera.

Luego, no tuve que hacer otra cosa que seguir caminando, a ritmo normal y compostura más simple y no tan altiva, y continuar mi periplo en dirección al punto de encuentro pausadamente y sin llamar la atención, algo que ya había hecho muchas veces.
No sería mi primera vez, por ello mi hermana Hilda desde pequeños me nombraba como ‘el mejor jugando al escondite’.

Presto, llegué a la zona más céntrica de la ciudad, una maravilla nauseabunda de humanidad dónde apenas se podía caminar. Comercios abarrotados a pesar de ser la primera hora del anochecer, locales de copas que comenzaban su jornada y encendían sus luces más fluorescentes, restaurantes en plena hora punta, e incluso el casino estaba cerca, con numerosa afluencia de personajes de lo más dudosos.

-"Conque esta es la taberna ¿eh?"- dije susurrándome, mientras procedía a entrar.


RE: [Presente Relativo] Bienvenidos a Loguetown, el Alfa y el Omega. - Kurowashi Sephiroth - 13-08-2023

Según me iba acercando al punto de encuentro , donde Vulkan me dijo que nos reuniriamos, iban aumentando gritos de agitación y bullicio entre la población. 
  
   "-Algo había ido mal, seguramente está en problemas pensé mientras llegabamos al epicentro del bullicio.
 al llegar, busque rápidamente por toda el lugar buscando algo naranja entre la multitud, tenía que localizarlo y saber que estaba pasando .
    - Lo encontré ahí estaba apuntando con el revolver hacia una persona con traje , - Debe ser con quien iba a reunirse Vulkan pero no podía reconocer quien era aquel individuo desde mi posición."

 Rápidamente me acerque a Vulkan entre la multitud , y me interesé por la situación.

    - Se que me advertiste por si acaso, pero nunca pensé que llegarías a necesitar refuerzos.. ¿Qué a ocurrido?¿Quién es ese hombre? le pregunté intentando averiguar todo lo posible y comprender cuál era los motivos que habían llevado a esta situación.


RE: [Presente Relativo] Bienvenidos a Loguetown, el Alfa y el Omega. - Legan - 13-08-2023

Los gyojins comenzaron a contestar con cierta amabilidad, aunque era visible que el anterior encuentro con Blackmore les había dejado molestos. Por fortuna todo parecía haberse calmado, no obstante, el tono de voz con el que Mihasy se dirigió a mí me inquietó bastante.
- Legan… - Musitó conteniendo la rabia entre sus labios.

Al girarme para verle, él estaba completamente tenso, con una clara posición ofensiva. Sus ojos irradiaban puro odio, no pestañeaba y cada vez me estaba preocupando más. Pasó por mi cabeza de todo al verlo así, pero pronto todas las piezas del rompecabezas encajaron en mi cabeza, tan solo hacía falta ver a dónde se dirigía su mirada. Se trataba de una gyojin del grupo anteriormente citado. Por un instante no vi nada que incitase la ofensiva de Mihasy, hasta que caí en sus rasgos físicos. Era una gyojin con características de tiburón-tigre, y bastante notables. Por casi todo su cuerpo había rayas rojizas, de la misma forma que un tigre.
- ¿Se puede saber qué pasa hoy con estos dos? Cada paso que damos hay un problema. – Pensé sufriendo impotencia por encontrarme de nuevo ante otro problema. Tarde o temprano vamos a tener que hablar esto.

Poniéndonos en contexto, Mihasy no era una persona abierta, esto era fácil de deducir, pero algo que me confesó cuando le conocí e insistí tanto, fue en su odio hacia los tiburones y los tigres. No es su culpa cargar con ese trauma, sin embargo, en esta situación todo dependía de mí si quería evitar revuelos. Raudo me coloqué frente a Mihasy mirando de reojo a los gyojins, pretendía que mi cuerpo tapase su visión, quitarla de su vista rápido.
- ¡Disculpadnos nuevamente! Tenemos que irnos ya, nuestro compañero se marchó sin decirnos a donde y tenemos que encontrarle– Exclamé mientras comenzaba a andar tratando de que Mihasy me acompañase al menos unos metros más atrás. - ¡Espero que tengáis buen día! – Les grité agitando la mano con simpatía.

Dicho esto me coloqué frente a él y comencé a hablar mirando a sus ojos. Tenía que tener cuidado con la elección de palabras o la situación podría irse de las manos.
- Oye, Junsho, lo has hecho muy bien, has podido contenerte. – Comenzar felicitándolo por su esfuerzo es lo más importante. Reñirle o abroncarle ahora sólo podría causar un efecto adverso de rechazo, pero tenía que intentar razonar con él también. - Ahora se han ido, ya no están aquí. No obstante tienes que saber que esa es una persona inocente, no nos ha hecho nada. Entiendo que no es tan sencillo como estoy haciendo ver, pero por favor, trata de pensarlo. – No sabía si mis palabras harían efecto en él, aunque debía intentarlo por lo menos.

Dejé que pasaran unos segundos para comprobar su estado actual, y añadí algo más a mis palabras.
- Una cosa más… disculpa. No me percaté de sus rasgos hasta que era tarde. Debería haberme dado cuenta antes y evitarte el encontronazo. Es culpa mía.

Dicho esto comencé a mirar a nuestro alrededor. Quería ver si ya estaban lejos, y la situación general. No era consciente todavía que mis queridos compañeros todavía me tenían guardada una sorpresa más.

A lo lejos, me pareció ver a un grupo grande de niños corriendo entre risas hacia el oeste de la ciudad, y varios adultos que parecían ir con prudencia. Algunos se llamaban entre ellos, con gestos de risas, como si estuviesen presenciando algún espectáculo improvisado.
- ¿Qué puede estar pasando ahí? – Me pregunté en voz baja intentando descubrir algo más desde mi posición.

En ese momento recordé que fue justo esa la dirección en la que se había marchado Terence, tenía negocios allí. Lo cierto es que parecía alguien confiable, sin embargo, ver a tanta muchedumbre alterada justo donde se supone que iba a estar él era algo que me daba mala espina.
- Oye, seguramente no sea nada, pero hay un grupo grande de gente corriendo hacia el Oeste, donde iba Terence. Estaba alterado por ese encontronazo de antes… - Dije a Mihasy guardando una pausa de unos segundos para reflexionar al mismo tiempo que hablaba. – Quiero creer que no tiene nada que ver con él, aunque viendo el día que llevamos es posible que sí. Vamos, si el origen de tanto gentío no tiene relación con él nos volvemos. ¿Te parece?

Sin darle tiempo casi a responder para marchar, comencé mi camino, presuponiendo que me acompañaría Mihasy. Al fin y al cabo Blackmore forma parte de nuestro peculiar grupo y en determinados asuntos no eran tan diferentes el uno del otro.
A medida que nos acercábamos escuchábamos algunas voces lejanas
- ¡Déjale en paz, no ves que no quiere estar contigo! ¡Acosador!– Exclamó con fuerza una de esas voces tan alteradas.

Aún estaban lejos, pero cada vez se oían más, nos estábamos acercando. Aunque esas frases me tranquilizaban, estaba claro que no tendrían nada que ver con Terence Blackmore. O eso pensaba hasta ese momento.