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RE: [Presente relativo] - Sables y espadas - Triana Tempesta - 16-06-2025 Garnet estaba completamente emocionado por el combate, aunque no parecía que la victoria se le hubiese subido a la cabeza. Mucho mejor, porque a la próxima no pensaba darle tregua. Ya estaba harta de no controlar el poder de la fruta que me había tragado sin pensar. También parecía sentirse algo mal por la herida de mi pecho. Las había tenido peores y no me preocupaba excesivamente. Sobreviviría. Además, sabía que si acababa perdiendo el conocimiento estaba él para ayudarme, pero mejor si no llegábamos a ese extremo. Por algo había hecho mi mejor esfuerzo para parar el entrenamiento antes de tiempo. Llevé la mano a la chaqueta sobre mis hombros para pegar un tirón y lanzarla al suelo mientras escuchaba con curiosidad su pregunta. Me esperaba cualquier tontería, como mi talla de sujetador o si estaría dispuesta a acostarme con él. Por eso, su pregunta me sorprendió tanto que me hizo soltar una carcajada, a pesar del dolor. —¡AAARRAARRAAAHA! Lo mejor de todo era que había llegado a plantearse la pregunta por haberme visto leyendo mis revistas del corazón. Era cierto que los cotilleos podían conmigo. No podía resistirme a un buen chisme, pero prefería que fuesen los demás los que los experimentasen y yo permanecer como una mera espectadora. A saber qué clase de pensamientos se le habían venido a la cabeza cuando me había visto leer aquella revista. No era tan raro, un entretenimiento trivial que me permitía no pensar demasiado. Aquello me recordó a lo que más extrañaba de Aspros, nuestras tardes leyendo aquellas revistas, comentándolas con una mascarilla y un buen cóctel, disfrutando del caos de las vidas ajenas. Ahora hacía exactamente lo mismo, pero sola. Antes de responder a la pregunta desabroché mi camisa para tratar la herida cuanto antes. Si estuviese sola también podría haberme desabrochado el sujetador, pero con Garnet cerca no era una opción. Tendría que apañarme para tratarme la herida de esta forma. Saqué de mi bolso un botiquín con algunas vendas para cortar la hemorragia y comencé a desenrollarlas. —Ayúdame a rodear la herida por la espalda. Y ni se te ocurra tocar o mirar más de la cuenta si no quieres comerte la venda. Pensé durante un par de segundos en su respuesta mientras presionaba la herida. No era complicada, le habría podido responder incluso sin necesidad de la apuesta, aunque eso le había dado algo de emoción al asunto. —Pues no. No de alguien que haya conocido. Aunque de manera platónica sí que hay una mujer que ha robado mi corazón. Yukkiko Kudo, es una actriz conocida, puede que la hayas visto en alguna portada de revista. Ni más ni menos que la madre de Aspros. Así que supongo que la respuesta definitiva a tu pregunta es que no. Y mejor que sea así —dije continuando con el vendaje. Ahora por culpa de su pregunta yo también tenía curiosidad. —¿Y tú? —pregunté sin rodeos para satisfacer a mi lado más cotilla. Sabía que había estado tonteando con una marine y me había negado a saber más del tema, pero ahora estaba más calmada y dispuesta a escuchar.
Bélico
Inventario
RE: [Presente relativo] - Sables y espadas - Garnet D. Matlock - 16-06-2025 Conforme Triana se desprendía de su chaqueta para empezar a curarse las heridas ocasionadas durante el enfrentamiento, un estallido de risa surgió de ella tras escuchar la pregunta de Garnet, causando que este se sonrojara de vergüenza y se pusiera de morritos con el ceño fruncido.- Oye, que la pregunta va con cero coña. - Expresó su ligera molestia que, tan pronto como se manifestó, se fue, al observar a la mujer desabrocharse su camisa y mostrar levemente sus portentosos atributos.- Puejeje, olvida lo que he dicho, colegui... - Comentó, sin desviar su mirada del busto de la espadachín, no prestando atención a que estaba sacando sus utensilios médicos para curarse la hemorragia y olvidándose por completo de que Triana tenía aún una pregunta por responder. Volvió a sus facultades cuando la mujer rubia le pidió ayuda para que le enrollara la venda por la espalda, incidiendo en el cuidado que debía que tener si no quería comer venda.- Ah sí, perdona, colegui, que el menda se pierde. - Se disculpó, mientras se ponía por detrás de Triana para poder echarle una mano con su petición.- El menda es de jalar otro tipo de cosas, aunque si me lo das tú me como lo que sea puejeje, ¿es o no es? - Añadió de forma sugerente, ya situado a su espaldas, preparado para agarrar y pasar la venda cuando fuera necesario.- Pero bueno, ni te rayes que no haré nada chungo, palabra del rock and roll... Creo. - En ese momento, Triana respondió a la cuestión del depravado músico, escuchando Garnet con suma atención mientras le iba pasando la venda por la espalda intentando no caer en la tentación de pasarse un milímetro de la raya. Por lo visto, para pufo de Garnet - y tal y como parecía aparentar la pirata, nunca había estado enamorada de nadie, cosa que incluso prefería. Sin embargo, si que confesó tener alguna clase de crush con una tal Yukkiko, persona a la que el pelirrojo no le sonaba en absoluto. Al escuchar que era - además de una actriz - la madre de Aspros, abrió los ojos de par en par y cesó en aplicarle la venda por la espalda. Seguidamente, le preguntó por él pero, antes de hablar de su mal de amores, debía hablar sobre de lo que acababa de coscarse. - ¡¿La madre de Aspros?! - Preguntó con suma sorpresa, no haciendo demasiado hincapié en el hecho de que se hubiera sentido atraída por otra mujer, quizás porque se la sudaba o porque igual el muy lerdo aún no había procesado la información lo suficiente.- Joder, esa no me la vi venir. -Añadió, pensando seguidamente en la imagen de Aspros con cierta nostalgia y melancolía, ¿cómo le iría ahora al okama? ¿No sabía nada de él desde que decidió quedarse en Momoiro, pero esperaba que todo fuera bien? - Ni idea de como es pero con lo guapo que es Aspros, su madre tiene que estar de toma pan y moja... - Garnet, durante la ensoñación de imaginarse a una Aspros en mujer y más madura, prosiguió ayudando a Triana con su vendaje. Suspiró, preparándose para responder a la pregunta de Triana.- En cuanto al menda bueno, crushes he podido tener como un millón de pivitas. Ligues ya no puedo decir lo mismo, mira que estoy macizorro pero por lo que sea las mujeres no quiere nada con el menda, pueje. - Dijo, de manera derrotista y cabizbajo.- Pero enamorado, he estado dos veces, sí. - Sonrió, con cierta incomodidad.- Una de ellas ya la hueles, Ikirami. No te voy a engañar, era muy feliz con ella a pesar de ser una perra y vaya perra del gobierno. - Recordó con melancolía la de tardes, y noches que pasaron juntos en Momoiro, además de las dos citas de Skypiea. Paró de seguir tratándole con la venda a Triana. Era algo que jamás podría olvidar, por mucho que le partiera el corazón la marine.- Pero bueno, un día dejó de responder a mis llamadas y a pasar del menda, hasta desaparecer de mi lado. Supongo que se cansaría del menda, pueje. - Intentó comprender el hecho de que Ikirami le hiciera el ghosting máximo, después de todas las promesas que se hicieron. - La otra persona, fue mi primer amor. Aurora se llamaba. - Volvió a proceder a enrollar con la venda la espalda de Triana.- Nos olimos en Toko, y fue amor a primera vista, ¡ya te dice el menda que sí! - Exclamó con intensidad y sonriente, sonrisa que no tardó en apagarse.- Pero fui un completo gilipollas y me dio miedo, ¿es o no es? - Suspiró.- Fue algo que hablé con Aspros en Skypiea, pero digamos que Aurora no era una piba normativa. La quería con locura, pero mis inseguridades fueron más fuertes. Aún así el menda quería ser alguien digno para ella. Pero un dia, ¿Finn Slingerland? Ese puto loco, vino, nos atacó y mató a varios de nosotros. - Apartó una de sus manos de la venda, la diestra, llevándosela a la sien y adoptando su mano una forma de pistola.- A ella en le voló el carambolo delante de mis narices, no pude hacer nada. - Sentenció, con suma seriedad. No era algo sobre lo que le gustaba hablar pero si le había preguntado, Triana merecía saberlo.- Cosas que pasan cuando te echas a la mar, supongo, ¿es o no es? - Añadió, con una sonrisa incómoda e intentando quitándole hierro al asunto. - Así que bueno, ahora creo que el menda prefiere vivir la vida e ir de huerto en huerto como quién dice, ¿es o no es? - Terminó de realizarle el último doblez de la venda, dándole una palmada en la espalda para indicarle que ya estaba todo bien.- ¿Y tú qué? No te habrás enamorado pero alguien como tú ha tenido que tener aventurillas con hombres y muj... - Y conforme iba a terminar de formular la pregunta, Garnet finalmente cayó en la cuenta. Abrió la boca de par en par y corrió para ponerse frente a Triana.- ¡¿PARA EL CARRO, TE GUSTAN LAS PIBITAS?! ¡¿POR QUÉ NUNCA ME LO HABÍAS SOLTADO, HUH?! - Zarandeaba a Triana, agarrando a la mujer por los hombros con sus manos imbuidas en haki de armadura. Jamás se habría imaginado aquella orientación sexual de Triana.
INFO
RE: [Presente relativo] - Sables y espadas - Triana Tempesta - 08-07-2025 A pesar de su fama de pervertido, que se había ganado a pulso, confiaba en él y en que no se atrevería a pasarse ni un pelo. También ayudaba que estuviese muy metido en la conversación. En un principio no pareció demasiado sorprendido con mi revelación. Viendo a Aspros, a podía hacerse una idea de la belleza de su madre, pero me extrañaba que no la conociese. Cuando tuviese la oportunidad ya compraría una revista del corazón en la que se hablase de ella para que pudiese verla. Tal vez encontraba en él un nuevo compañero con el que compartir cotilleos y cócteles. Además, con su reciente interés por la cocina también podríamos incluir en la ecuación platos deliciosos y elaborados. No estaba nada mal la idea. Tras esto, habló sin problema de las mujeres de las que se había enamorado. Parecía que no ligaba tanto como le gustaría, pero teniendo en cuenta que se fijaba en cada ser humano con pechos, era normal. No tenía ni idea de cómo le percibirían las mujeres, me costaba ver la belleza en los hombres, aunque no era ciega. Había conocido tíos de lo más feos, y no era el caso de Garnet. Imaginaba que tenía razón y que podía resultarle atractivo a varias mujeres, pero seguramente las espantase con sus comentarios. Lo más importante era que había conseguido estar con las dos mujeres de las que se había enamorado. Ya me imaginaba cuál era una de ellas, esa marine fulana que pretendía acabar con nosotros a través de Garnet. No se lo diría para no romperle el corazón, pero estaba convencida de que ese era su único objetivo. Lo que me extrañaba era su desaparición repentina. Esperaba que no estuviese relacionada con la desaparición de Yamamura, porque como me enterase de que estaba involucrada pensaba arrancarle hasta el último pelo de su cabeza. Cuando habló de la otra mujer, presté toda mi atención. A esa tal Aurora sí que no la conocía ni había escuchado hablar de ella. Mientras continuaba envolviendo la herida, escuchaba atentamente. El problema había sido sus miedos e inseguridades, aunque no sabía a qué se refería con que no era una chica normativa. ¿Estaría gorda? ¿Extremadamente fea? ¿De alguna raza extraña? Lo peor de todo fue el final de aquella historia. Esperaba que acabase de otra manera. Tal vez él huyendo o ella alejándose, pero un tal Finn Slingerland mató a varios de sus compañeros, incluyendo a ella. Eso era realmente trágico. Ni me quería imaginar que nos ocurría algo así. Seguramente se me fuese la pinza y no dejaría títere con cabeza, aunque era cierto que, una vez que nos embarcábamos, Teníamos que ser conscientes de que algo así podía ocurrir en cualquier momento. Por lo menos había sido capaz de seguir adelante y ahora lo único que buscaba era ir de flor en flor. Más práctico y menos doloroso, no me parecía mal mientras que no se metiese en la cama de otra marine. Terminé de envolver mi cuerpo con la venda y comencé a acomodarla para atarla mientras Garnet continuaba preguntando. Ya no solo quería saber sobre enamoramientos, sino también sobre aventuras amorosas en general. En ese momento, después de toda la conversación, cayó en la cuenta de lo que le dije sobre la madre de Aspros. Fue tal su asombro que me agarró por los hombros para zarandearme. —Nunca me habías preguntado —respondí de forma breve y calmada —. Y no. No he tenido aventurillas con ningún hombre. Con mujeres no te voy a decir que no. Estuve un tiempo trabajando en un bar y no te creerías la de mujeres guapas y en busca de cariño que pasaban por ahí. ¡Pero eso no es lo importante! — dije elevando la voz y moviendo los hombros para que dejase de agarrarme—. ¿Por qué nunca me habías hablado tú de la tal Aurora y del resto de tus compañeros? ¿Por qué te daba miedo estar con ella y qué os pasó? Sabía que él, Sasha y Tobías habían pertenecido a otra banda y que no les había ido demasiado bien, pero nunca me habían hablado de sus compañeros ni de sus aventuras que acabaron en tragedia. Tampoco había querido sacar el tema para no meter el dedo en la llaga, pero ahora era el momento perfecto para conocerles un poco más y, sobre todo, para aprender de los errores y no permitir que algo así volviese a ocurrir. RE: [Presente relativo] - Sables y espadas - Garnet D. Matlock - 08-07-2025 Triana escuchaba atentamente y en silencio al mal de amores que había tenido Garnet en su vida. Habían sido sólo un total de dos, sí, pero entre que a una le habían volado los sesos en sus narices y que otra le había hecho el ghosting "one - one" definitivo, la verdad que el listón no podía estar más bajo los suelos. Lo que si se fue por la nubes fue el asombro del pelirrojo al enterarse - finalmente - de que a Triana le gustaban las mujeres, ¿cómo no le había dicho nunca algo tan importante? Eso mismo le preguntaba el skypiean, mientras le zarandeaba por sus hombros, tras cuestionar también si había tenido algún que otro rollete. En ese momento, la mujer rubia, con suma tranquilidad, declaró - tras sentenciar con que no le había dicho nada porque no le habían preguntado - que jamás había tenido ninguna aventura con un hombre.- El gozo del menda en un pozo... ¿Es full bollera entonces? - Pensó apenado al escuchar aquellas palabras. Sin embargo, toda la pena que podía sentir se desintegró cuando comentó que había estado con multitud de mujeres faltas de cariño mientras trabajaba en un bar, no pudiendo evitar sonrojarse a la par que se imaginaba a Triana teniendo momentos íntimos con multitudes de mujeres.- Pueje... Tetas con tetas... - La depravada imaginación de Garnet volaba por sí sola, hasta que la propia doctora le preguntó sobre lo que pasó con Aurora, haciendo alusión también a la razón por la que no se la había contado. - Nunca le habías preguntado al menda. - Contestó con sorna y con una sonrisa traviesa, cambiando enseguida esa expresión por una más seria. Se quedó un momento callado, hasta que terminó de romper el silencio con un suspiro.- La movida de por qué tenía miedo era que tenía pene. - Dijo con seriedad, mirando hacia el suelo.- Al menda siempre le habían atraído las mujeres, y Aurora era una mujer al final, pero cuando bichee su manubrio... - Se llevó su mano derecha a su propio cuello, acariciándolo con cierta incomodidad.- Pensé que igual todo lo que el menda sabía sobre sí mismo era mentira. - Levantó la mirada, para posar sus ojos sobre los de Triana.- Como Aspros es un okama, en su momento me pareció bien traído preguntarle sobre el tema. - Hizo otra pausa, exhalando otro suspiro.- La cosa es que en ese momento, todavía arrastraba la muerte de más hermanos de los Shogun Gari, y si le sumaba algún comentario feucho que le solté, me hizo coscarme que no estaba preparado y de que igual se merecía a alguien mejor. - Sentenció, cruzándose de brazos y desviando su mirada ahora hacia su izquierda.- Fui un completo tolai y un gilipollas, ¿es o no es? - Cerró los ojos y suspiró por última vez. Abrió los ojos, tras unos segundos en sumo silencio, y volvió a dirigir sus pupilas hacia Triana.- Pero bueno, el menda sigue con el culo roto con lo de que te gusten las pibitas. - Comentó, ladeando la cabeza hacia su derecha.- Encima por lo que comentas te ha ido mucho mejor con los ligues que a mi, me vas a tener que enseñar algún "trick" a este paso... - Dejo caer la idea de que Triana le enseñara su truco si es que era cierto que tuvo tantas noches de pasión con mujeres guapas.- Una pena lo de los maromos, pero si alguna vez te sientes con curiosidad de tener un rollito con uno, le dices al menda. - Dijo, con la zurda en su barbilla, y con la ceja izquierda arqueada de manera sugerente.- ¡O o si alguna vez estás con alguna pibita y quiere hacer un trío! - Abrió los ojos de par en par cuando cayó en la cuenta de esta posible opción. RE: [Presente relativo] - Sables y espadas - Triana Tempesta - 18-08-2025 Me quedé en silencio esperando con expectación su respuesta. Estaba convencida de que alguna de mis hipótesis sería correcta, eran bastante comunes y predecibles. Precisamente por eso, cuando me contestó me quedé con los ojos completamente abiertos de la sorpresa. Que la chica de la que se había enamorado tuviese pene sí que no me lo esperaba. Nunca me había encontrado una mujer con pene, y había estado con varias, pero entendía que se hubiese quedado algo confundido, sobre todo porque lo suyo era amor y por la reciente pérdida de sus compañeros. Por lo menos había sido lo suficientemente maduro como para saber que eso no era lo que ella merecía. Garnet podía ser un baboso y, muchas veces, un inconsciente, pero al final tenía buen corazón. Tampoco me esperaba que hubiese hablado de ello con Aspros y que este no me lo hubiese contado. A saber cuántos chismorreos jugosos se había llevado con él, pero eso también demostraba que era un buen amigo y, sobre todo, que no iría contando intimidades mías a todos los okamas de su isla, o eso esperaba. Tras reflexionar sobre lo que me acababa de contar, se quedó un momento en silencio, probablemente arrepintiéndose de sus malas decisiones. Sin embargo, la manera de la que había actuado era la correcta y le había permitido crecer y aprender de sus errores. Por suerte, su momento de silencio reflexivo no duró demasiado y volvió a ser rápidamente el Garnet de siempre, preocupado por ligar con todas las mujeres posibles y ofreciéndose para un posible trío que jamás ocurriría. —Un día de estos tenemos que salir a beber y a conocer chicas y te voy a dar una clase magistral sobre cómo ligar en condiciones. Para empezar, ya te adelanto que no tienes que parecer desesperado ni que hablas con las únicas mujeres del planeta. Y también te adelanto que eso de tener un “rollito” contigo o lo del trío solo ocurrirá en tus sueños —dije cogiendo del suelo mi chaqueta para volver a ponerla sobre mis hombros ahora que estaba vendada. Con el gesto de agacharme sentí de inmediato el dolor de las heridas, pero lo oculté a la perfección manteniendo la expresión de mi rostro y mis movimientos. Aquel entrenamiento había sido más duro de lo que había imaginado, aunque no esperaba menos. Ahora solo me quedaba entrenar de la misma manera con el resto de miembros de la banda, aunque sería mejor esperar unos días para recuperarme y dar, de nuevo, todo de mí. Tal vez él ya había tenido la oportunidad de disfrutar de un enfrentamiento con alguno de ellos. —Oye. ¿Alguna vez has entrenado con los demás? Tengo mucha curiosidad por Sasha, Tobías y Kenzo —pregunté excluyendo a Jolyne. Ya la había visto en acción numerosas veces y sabía de primera mano lo letal que podía ser, a pesar de su actitud pacífica. También había tenido en cuenta que ella no era muy aficionada a los entrenamientos, pero Sasha y Kenzo tenían pinta de ser bastante intensos, así que estaba segura de que alguna vez podrían haberle ofrecido a Garnet entrenar con ellos. RE: [Presente relativo] - Sables y espadas - Garnet D. Matlock - 20-08-2025 Las cartas estaban sobre la mesa. Si a Triana le gustaban las mujeres, no era descabellado que alguno de sus ligues acabara con ella en la cama.- Quien fuera pibita ahora... - Se lamentaba profundamente el pelirrojo. Sin embargo, con aquella situación, era factible el sueño de todo hombre - quién dice hombre, dice Garnet -, y ese era acostarse, no con una mujer, ¡sino con dos mujeres al mismo tiempo! Por supuesto, si aumentaba la cantidad de mujeres, casi que mejor, pero uno debía conocer bien sus límites. Tras eso, Triana le invitó a que, un día, salieran por ahí a beber y a conocer chicas, afirmando que le enseñaría a ligar adecuadamente. Ya sólo la imagen mental que le generaba al pelirrojo hacía que se sonrojara de emoción. Él y Triana, sentados en la barra de una taberna de mala muerte, y ambos rodeados de todo tipo de mujeres mientras contaban sus increíbles aventuras. Garnet no podía parar de asentir emocionado, ¡aquello era un planazo! El pelirrojo paró de asentir, sin embargo, cuando la doctora añadió que, para empezar, se dejara de hablarle a las mujeres como si fueran la única, terminando de sentenciar la gracieta con que tanto el rollito con ella como el trío solo ocurriría en sus sueños. La expresión del skypiean se tornó en una de pura resignación y decepción.- Tch, había que intentarlo. - Aunque rápidamente cambió su expresión a una de lujuria, sacando la lengua.- Aprovechará el menda bien sus sueños, pueje pueje.... - Vaya marrano. Garnet se recogió la baba con su brazo derecho, recogiendo su lengua acto seguido.- En cuanto a las chatis, es algo que no puedo evitar, colegui, y es algo que no cambiaré en mi vida. - Dijo con suma seriedad.- Para mi cada chati tiene algo único que hace que las trate como si fueran las únicas, ¿es o no es? - Añadió, asintiendo a su propia afirmación.- Y encima, que cojones, es mirar una cara bonita o dos tetas, o pensar en el sexo, y el menda si pierda. - Suspiró.- Si es que hasta cuando estuve con Ikirami, una vez se disfrazó y se hizo pasar por otra pibita, y le tiré los tejos como un demonio. Tendrías que haberle visto la cara PUAJAJAJAJJA - Echó una carcajada, que duró poco al recordar el mal rato que pasó realmente, volviéndose pálido al momento. Seguidamente, tras ponerse la chaqueta, Triana preguntó si había entrenado con Kenzo, Tobías o Sasha, confesando la curiosidad que sentía hacia ellos.- ¿Entrenar dices? - Recuperó la compostura.- Con Kenzo si me he dado de leñes, ¡ya te digo! De primeras el menda no sabía muy bien por qué Yoji le había metido en la banda, pero el mocoso tiene potencial. - Alabó la condición física y aptitud que tenía para el combate el joven de los Alas Negras.- Eso sí, se nota que le falta aún calle y combates reales de vida o muerte. Aunque mejor que así sea. - Añadió, preocupándose porque Kenzo saliera mal parado ante un encontronazo real con algún psicópata del estilo de Finn Slingerland.- Con Sasha y Tobías nanai, no me he dado piñazos con ellos, aunque Sasha destaca por un estilo agresivo y de pura resistencia, y Tobías uno más ingenioso y creativo. - Esbozó una sonrisa al describir el estilo de pelea de Tobías.- Creo que no hay más oponente más peligroso que él. - Dijo, mirando a la nada pero pensando en todo.- ¿Y tú que, colegui? ¿Has entrenado con ellos? - Le preguntó, fijando su mirada ahora en ella.- Y hablando de batallas, ¿cuál ha sido tu mejor pelea? ¿Cómo se te dio? - Sintió curiosidad por saber con que tipo de contrincantes se había enfrentado, y como había salido de esos enfrentamientos. RE: [Presente relativo] - Sables y espadas - Triana Tempesta - 07-02-2026 La descripción que hacía Garnet sobre las mujeres y lo que sentía por ellas era, cuanto menos, curiosa. Ya era consciente de sus impulsos y lo que le costaba controlarse delante de cualquier persona con un par de tetas, pero la cosa iba más allá. Incluso con lo que encaprichado que estaba de esa marine, esa tal Ikirami, no pudo ser capaz de evitar ligar con otra mujer, que era ella disfrazada. Ni le iba a preguntar por qué narices su novia se disfrazaba para interactuar con él haciéndose pasar por otra persona. Seguramente estuviese tratando de tenderle una trampa o de cumplir alguna extraña fantasía. En cualquier caso, a él parecía hacerle bastante gracia. La verdad es que aquella situación habria sido digna de ver. Garnet era bastante confiable, pero sobre todo como amigo y compañero. Como pareja sentimental, tenía mis dudas. Tal vez existiese la mujer que le hiciera perder la cabeza por ella hasta tal punto de no tener ojos para los demás, pero dicha mujer todavía no parecía haberse cruzado en su camino. Como mucho, tal vez esa tal Aurora de la que había hablado, pero ya no estaba entre nosotros. Cuando me contestó a mi pregunta presté más atención. Tal y como imaginaba, Kenzo era joven e inexperto, todavía no dominaba el combate, pero energía no le faltaba. Lo más importante no era cómo pelease ahora, sino cómo lo haría en el futuro y, por las palabras de Garnet, tenía bastante potencial que se podía aprovechar. No me consideraba muy buena maestra, sabía que me faltaba paciencia, así que le dejaba totalmente a Garnet la tarea de pulir ese diamante en bruto. Cuando los resultados fuesen considerables ya me plantearía realizar un entrenamiento más en serio con Kenzo. No me gustaba reprimirme, así que cuando llegase el momento pensaba darlo todo, y él tendría que estar preparado. Por lo menos teníamos la suerte de que no había tenido que enfrentarse a ningún enemigo potencialmente peligroso. Lo que más me sorprendió era que Garnet no había entrenado nunca con Sasha ni con Tobías. Llevaban juntos mucho tiempo y me imaginaba que alguna vez se habría dado la ocasión y habrían podido intercambiar algunos golpes. Sin embargo, eso no impedía que conociese el estilo de pelea de ambos. Aunque no se habían enfrentado entre ellos, seguro que habían combatido juntos en numerosas ocasiones. No me sorprendió su respuesta, también era como imaginaba. Sasha, un huracán imparable y resistente como un muro, Tobías, inteligente y con la capacidad de aprovechar sus habilidades al máximo. Era callado, y eso decía mucho de él. Estaba harta de fanfarrones y bocazas que alardean de su fuerza y luego no aguantan ni un espadazo. Seguro que Tobías , bajo aquella apariencia calmada, escondía un guerrero implacable. Seguro que era de los que calculaba cada ángulo, cada debilidad, cada segundo antes del golpe definitivo. —Yo todavía no he tenido el placer de entrenar con ellos, pero con lo que me has contado no me faltan ganas. Y mi mejor pelea… —dije llevando los ojos hacia arriba intentando recordar. Eran demasiadas a mis espaldas, algunas más relevantes que otras, pero ninguna como aquella que me había cambiado la vida el día que tuve que huir de mi isla natal. —Me gustaría pensar que todavía no ha ocurrido. Y sé cual será, aunque no sé cómo me irá —afirmé totalmente convencida—. Solo te digo que el día que nos crucemos a mi madre, que nos la vamos a cruzar, dejádmela a mí. ¿Tú cuál dirías que ha sido tu mejor pelea? ¿O tienes también alguna en mente que esté pendiente? RE: [Presente relativo] - Sables y espadas - Garnet D. Matlock - 08-02-2026 Después de que Triana - ansiosa por probarlos en un futuro - confesara no haber tenido la oportunidad de pelear ni con Tobías ni con Sasha, la capitana de los Alas Negras adoptó una postura pensativa, momentos posteriores a que Garnet le preguntara sobre su mejor combate. Alguien con la destreza y carácter como el que poseía Triana, debía haber experimentado un sinfín de batallas la mar de interesantes y épicas, era algo de lo que estaba seguro el marrano pelirrojo. Sin embargo, y para sorpresa de éste, la mujer de cabellos creyó que este duelo aún no había ocurrido, causando que el músico de los Alas Negras abriera los ojos de par en par.- ¿Con este nivel aún no ha bicheado una pelea que le haya marcado?... Esta tía es la bomba PUAJAJAJA. - Pensó, no pudiendo evitar esbozar una sonrisa mientras miraba fijamente a la espadachín pues, aquellas palabras, dejaban en claro que aún les quedaba mucho de su tan largo viaje. No obstante, lo importante de aquella afirmación llegaría después, cuando dejó en claro para quién tenía reservado aquella vitrina, aquel lugar merecedor de ser el mejor combate que Triana Tempesta jamás habrá tenido la oportunidad de vivir.- La mamá de la mamá... - Musitó el pelirrojo, de una forma completamente audible para su compi de entrenamiento, parpadeando con perplejidad al recordar todo lo que le había contado Triana cuando iban de camino a Sabaody, el como su madre, una marine por lo visto con bastante reputación, fue la responsable de todas las marcas y cicatrices que le rodeaban por varias partes del cuerpo. Garnet tenía pensado hacer algún comentario al respecto pero, Triana, se adelantó al preguntarle al pelirrojo sobre su posible mejor pelea. - ¿E-el menda? - Preguntó, señalándose a sí mismo con su dedo índice izquierdo.- Hmm... - Se cruzó de brazos, pensativo, ladeando su cabeza hacia su derecha.- No hay error en que mi combate contra mi hermano Seandass fue una locura, de principio a fin... - Expresó, descruzándose los brazos, extendiendo su diestra, con la mano abierta, pasando a mirar fijamente el skypiean dicha palma.- Sí, el muy tolai era un puto marine y me reventó mi tesoro, Fallen Sound, pero... - Dijo con seriedad, apretando con fuerza los dedos de su puño derecho, y pasando a mirar a Triana con una sonrisa de decisión.- A la hora de verdad, ese cabrón era un músico de verdad, con un par de huevos y, de alguna forma, es como si él viviera dentro del menda, apoyándome para cumplir el sueño que compartíamos y que él tuvo que abandonar, ¿es o no es? - Hizo alusión a como ganó los poderes que el propio Seandass le mostró en su última batalla, y en como le enseñó que el camino para convertirse en el mejor artista del mundo no era un camino de rosas. Estaba claro que ni Garnet ni Seandass eran, son ni serán los únicos aspirantes a que su voz y su música sean escuchadas en el mundo. - Sí... Si el menda quiere que el mundo se rinda ante su música, tendré que enseñarle al resto de músicos quién es el amo del cotarro. - Afirmó, chocando sus dos puños, con ánimo.- Sólo cuando me enfrente al mejor de los músicos, sabré que el menda ha dado con su mejor pelea, ¿es o no es? - Concluyó, mostrando una amplia sonrisa pasando, a continuación, a señalar con el dedo de su índice derecho a Triana.- Y al igual que el menda sabe que estaréis allí para ver ese show, todos nosotros estaremos para cuando te tengas que dar de hostias con tu vieja. - Asintió con la cabeza, a la par que, con la misma mano con la que le estaba señalando, aprovechó para asestarle un leve y amistoso puñetazo en su hombro derecho recubierto en haki de armadura.- Más te vale dejarle bien claro a la mamá de la mamá de que pastas estás hecha para que se arrepienta de todo lo que te hizo, ¿eh, capitana? - Le guiñó el ojo derecho.- ¿Y es fuerte tu vieja o qué? - Preguntó por pura curiosidad, por saber como sería de fuerte la mujer que había a dado a luz a tremendo portento, ¡qué mujer! RE: [Presente relativo] - Sables y espadas - Triana Tempesta - 09-02-2026 Escuchó atento mis palabras. Parecía recordar muy bien lo que le conté sobre mi madre, y más le valía no olvidarlo. Lo único que esperaba era que, en el caso de que llegásemos a encontrarnos con mi madre, no perdiese la cabeza como solía hacer con las mujeres si no quería acabar sin piernas. Tras mi pregunta de vuelta, se quedó pensativo. No solía verle de aquella manera, reflexionando sobre cuál había sido su mejor pelea. Lo primero que se le vino a la mente fue su combate con un tal Seandas. No recordaba que me hubiese hablado de él. Si era en la persona en la que había pensado al tratar de recordar combates épicos, debía de ser importante. Por lo visto, era músico, como él, y le destrozó su Fallen Sound. Sin embargo, no parecía guardarle rencor, sino más bien con nostalgia, como si le debiese algo o le hubiese hecho algún tipo de favor. De cualquier manera, parecía decidido a cumplir su sueño, a seguir su camino para mostrarse ante el mundo como el dran músico que era y, al igual que yo, a esperar a comprobar cuál sería el combate de su vida. Ya volvía a sentir la emoción del viaje, las ganas de continuar avanzando y ver qué nos deparaba el futuro. Podíamos acabar en la cima o bajo tierra, pero sería memorable y esperaba que el el mundo entero nos escuchase y nos viese. —Y tanto que mi madre se va a arrepentir —dije intentando aparentar seguridad. Con ella nunca se sabía, pero me negaba a darme por vencida antes del enfrentamiento. La respuesta a su pregunta era obvia, ni siquiera lo pensé durante un segundo. —La persona más fuerte que he conocido, pero no la mas fuerte del mundo, eso seguro. No es invencible, hay personas más fuertes que ella, y esos podemos ser nosotros. Por eso es importante que sigamos entrenando y avanzando en nuestro viaje. Nunca me había sentido tan cerca de verme capaz de enfrentarme a mi madre, y todo era gracias a mis compañeros. No quería que se inmiscuyeran en esto, sobre todo porque no quería que acabasen mal parados por mi culpa, pero estaba convencida de que, si se metían, teníamos bastantes posibilidades de borrar del mapa a mi familia de una vez por todas. Siempre había imaginado que llevaría a cabo esta fantasía por mi cuenta, sola, pero mientras cumpliese lo que pretendía ya no me importaba tanto tener apoyo. —Oye. No recuerdo que me hayas hablado antes de ese tal Seandass. ¿Quién es y por qué vuestro combate fue tan importante? —cambié de tema al recordar el comentario de Garnet sobre su pelea. Cada vez que hablaba con ellos me percataba de lo mucho que todavía desconocía de mis compañeros. Ahora que teníamos tiempo, quería saberlo todo. RE: [Presente relativo] - Sables y espadas - Garnet D. Matlock - 09-02-2026 En lo que Garnet entendió como una declaración de intenciones en toda regla por parte de Triana, la doctora de los Alas Negras reafirmó el hecho de que su madre se arrepentiría por todo lo que le había hecho pasar en el pasado alegando, posteriormente, que su progenitora se trataba - si bien no del mundo - de la persona más fuerte que Triana, para bien o para mal, había podido conocer, haciendo que en el rostro de Garnet se mostrara una expresión llena de sorpresa. Habiendo conocido a gente como su desaparecido capitán, Yojimbo, al pelirrojo le extrañaba que hubiera una persona más fuerte que el Lunarian en combate. Sí, sabía que su capitán no era invencible pero, a pesar de haberle visto alguna vez morder el polvo, le costaba creer que Triana dijera con tanta facilidad y naturalidad aquella afirmación. No obstante, también era cierto que no era algo de extrañar que, viendo el poder y fuerza que tiene su hija, la madre sea una mujer de armas tomar. Sin embargo, ella misma a continuación declaró que, aún con toda su fuerza, y al igual que Yojimbo, ella no era invencible, habiendo gente capaz de derrotarla en el vasto mundo y, estando entre esa gente ellos mismo, causando que Garnet sonriera abiertamente al reseñar la relevancia que tenía que siguieran entrenando.- ¡Esa es la actitud, colegui! Me parece una locura que tu vieja sea la persona más fuerte que hayas bicheado nunca, pero sólo hay que seguir matándose a entrenar. - Reforzó la frase de su capitana, cruzándose de brazos.- Con paciencia y saliva, el Garnet se la metió a la hormiga, ¿es o no es? - Dijo el muy marrano, haciéndose el interesante y como si hubiera soltado un facto de esos - como dicen los jóvenes -. Tras su innecesario comentario, y adoptando una expresión llena de orgullo y casi prepotencia, Triana confesó no saber sobre quién se refería al nombrar al bueno y difunto Seandass.- Ehhh.... - Se le desencajó la mandíbula a Garnet, ¿es que no había hablado sobre él cuando volvieron al Tango de la Sultana y al Frog Guild tras la emboscada de los marines en Momoiro? - Para el carro, ¿no te llegó a hablar el menda de él? - Preguntó, confuso y extrañado, arqueando su ceja izquierda.- Bah, que más da. - Se encogió de brazos, restándole importancia al asunto y estando dispuesto a explicarle todo.- Fue cuando nos dieron la turra los marines en Momoiro, cuando a las pibitas y Sasha os dio por culo ese degenerado del pijama, ¿es o no es? - Comenzó a explicar, chasqueando los dedos de su diestra para acabar señalando con su índice a la mujer rubia, y recordando como en su caso si les explicó el personaje que les había tocado enfrentar.- Pues bien, a por el menda vino otro marine de esos, el Zodiacool o así, que fue ese tal Seandass. - Dejó de apuntar a Triana con su dedo, pasando a situar su mano derecha en su cuello.- Como ya te solté, el muy fantasma fue lo bastante tolai como para destrozarme mi laúd y salir así en una caja de madera y con los pies por delante. - Apartó la mano de su cuello, y volvió a extender su dedo índice para, esta vez, apuntar hacia el cielo, haciendo referencia al lugar en el que se encontraba Seandass ahora.- Pero fue importante porque fue la primera vez que el menda se topó con un rival así, de ese nivel y, sobre todo, músico. Fue la primera vez que el menda entendió que no estaba sólo en este sueño... No, hay mucha más peña peleando por hacerse con los focos de este escenario, llamado mundo... O algo así. - Explicó, con la mirada puesta en el horizonte, mirando a la nada y pensando en todo, dándose cuenta que quizás había divagado de más.- Bueno, y esa es la movida. - Concluyó, mirando de reojo a Triana.- Oye, ¿y cómo de fuerte era el mangurrián ese que os atacó en Momoiro? El menda sabe que vosotras más que nadie querréis darle una buena paliza, pero que os ninguneara de esa manera tanto a ti como a Sasha y Jolyne.... ¡Hace que me hierva la sangre y quiera dejarle la cara hecha un cromo! - Apretó sus puños con furia, enrabietado y colérico, de sólo pensar que alguien posara sus sucias manos en su compitruena, en mami salami Tempestad y en la diosa de la Cosecha. |