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Festival Furioso - [Aventura T2, Presente Absoluto] - Versión para impresión +- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com) +-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3) +--- Foro: South Blue (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=7) +--- Tema: Festival Furioso - [Aventura T2, Presente Absoluto] (/showthread.php?tid=2329) |
RE: Festival Furioso - [Aventura T2, Presente Absoluto] - Runin D. Kitay - 07-11-2025 ¿Requerir ayuda? La implacable soberbia tuerce el rostro de aquella que continúa blandiendo el arco. Durante una fracción de segundo ha estado tentada a disparar una de las flechas hacia cualquiera de sus compañeros mas el tiempo ha sido insuficiente. Heras establece un rango de habilidad del que Runin no se encuentra familiarizada, el golpe ha sonado seco y la sangre del animal se derrama sobre la destruida plaza. Aquello ha servido para impedir que el rubio continuase recibiendo desafortunados zarpazos. “Un animal solo pelea para satisfacer instintos primarios”
La fémina de mirada chocolate busca el dueño de la conocida voz. La duda hace mella en la expresión de la mujer antes de abrir completamente los ojos, cuando se da cuenta, ya está corriendo hacia su siniestra aunque odia saber el por qué lo hace. ¿Ryota realmente piensa continuar con aquel descabellado plan? ¿No piensa utilizar sus puños para hacer al respecto? ¿Quedará rezagado ante el temple e impulso de aquellos que levantan armas y puños como primera y última opción? Un colérico suspiro escapa, casi parece un pequeño grito contenido que logra guardar para sí misma. ¿Por qué tienen que ser tan diferentes? Al llegar al punto el arco se tensa y una nueva flecha sale disparada, esta vez hacia una de las patas del oso, hacia abajo, como si intentase frenar su avance contra Heras. No ha utilizado más fuego, esta vez solo necesita tiempo, aunque sus ansias por volver a disparar empiezan a fatigarla. Al llegar a su objetivo busca los restos de alimento que Ryota dejó al intentar seducir al oso con uno que otro alimento ostentoso. ¡Carne! Sucia, llena de tierra, grasosa y bañada en sus jugos. Perfecta. ¿Qué hace con ella? Restregarselo con rapidez y fuerza por el cuerpo, los pechos quedan embarrados en grasa, los hombros brillan, el abdomen se vuelve más moreno y la tela del brasier se ensucia al igual que las manos. Pero necesita algo más, algo más… Las pocas mesas han quedado destrozadas o en el suelo debido al barullo producto de la salvaje sorpresa que ahora enfrenta al grupo de estúpidos valientes. ¡Es poca! Pero debería funcionar. Desata el despojo de tela en el que se ha convertido el pareo después de arrancarlo dos veces, no lo bota, no, en su lugar abre la cantimplora que ha encontrado, es agua. ![]() —¡Mantén en el mismo lugar al oso, Heras! ¡Ni se te ocurra dejarlo avanzar, cariño! ¡Tampoco lo mates del todo, cariño! — “Sin mi” le gustaría agregar aunque eso lo ha susurrado. Ojalá poder hacerlo, lamentablemente entiende que su fuerza es inferior. Una nueva ola de fastidio atiborra su organismo cuando respira profundamente antes de saltar con ligereza cerca de Heras, muy cerca. El agua cae con premura sobre el pareo haciendo que se torne un poco más pesado. ¿Cómo va a centrarse el oso en la comida si es incapaz de olfatearla debido al pelo quemado? No, primero debe… ugh… ayudarlo. Lanza la tela sobre el cercano anima. Runin estira los brazos, colocándose junto al moreno, frente a la bestia. Humedece sus labios, respira fuerte y la voz escapa. ![]() —¡MÍRAME! ¡HUELE! ¡ES COMIDA! ¡SOY COMIDA! Grita en el más burdo intento de llamar la atención de la fiera, para intentar que sus ansias de muerte se centren en otro aspecto básico de la vida: Comer. Runin respira fuerte, el pecho sube y baja y todo a su alrededor se siente diferente, como si algo nublara su mente. Impaciente, le da un puñetazo a la bestia, sabe que no le hará nada, pero quiere que se fije en lo que tiene al frente. Una sonrisa se extiende en su rostro, aquella que hace bombear su corazón de adrenalina. ![]() —¡Te juro que si recibido un solo rasguño, te mato, Ryota! Porque siempre es más divertido culpar al loquito animalista que admitir que tiende a ser un poco ¿Cómo decirlo? Arriesgada. Siempre llevando todo al peor de los bordes, siempre exponiéndose, siempre exasperante. Está bien, ella confía en Ryota, claro que confía en el maldito cabrón que un buen día huyó alejándose de ella. Aún si sigue sintiendo que no los necesita, aún si las manos tiemblan de coraje y ansia contenida, una pequeña parte desea confiar en la fuerza del hombre alado, en la confianza del relajado castaño. No le sucederá nada. Ninguno de ellos permitirá algo así, por lo que al final sonríe orgullosa con el mentón elevado.
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RE: Festival Furioso - [Aventura T2, Presente Absoluto] - Tezca Norova - 07-11-2025 [personajeinvalido=2329] Escuché la advertencia del de las alas, Heras, y honestamente no quería dejarlo solo. Él era fuerte, lo sabía, pero aún así me había quitado el oso de encima y yo no me quedo sin cuentas pendientes. Estaba herido; desde mi sitio no podría hacer gran cosa tirar otro golpe al oso, aunque fuera sólo para fastidiarlo, probablemente no ayudaría y sí podría terminar estorbando a Heras aunque, siendo honestos, ¿a quién iba a estorbarle? A nadie, obvio. Además, mis puños no parecían diseñados para romper concreto: ese oso tenía más piel de mampostería que de animal. Igual, la idea de quedarme parado mientras él lidiaba con eso me resultaba insoportable en un sentido casi infantil: no por heroísmo sino por orgullo, por vanidad y por las pequeñas deudas que me gusta saldar. Así que busqué algo una rama, una piedra, cualquier cosa con forma de plan B algo que no reemplazara un golpe, pero al menos haría ruido, llamaría su atención o le haría pensar dos veces antes de girarse hacia Heras. Aún así, Tuve que escucharlo, al menos momentáneamente. Ugh. Los gritos de la arquera bonita me distrajeron, la observé por unos leves momentos y no pude evitar parpadear dos veces, pero tenía que ponerme manos a la obra así que esperaba que su plan funcionara, pero si quería ser comida para oso pudo sacrificarse desde el primer momento y nos evitaríamos todo esto. Me moví 2 metros a la izquierda, esperando encontrar algo entre los escombros… Lo que parecía ser la cuerda de uno de los arcos se encontraba todavía ligeramente humeante, carbonizada de uno de los extremos y rota del otro pero funcional, podríamos intentar atarlo pero eso requeriría mucha fuerza, fuerza que no tenía. Maldita sea, necesitaría ayuda. Otra vez. Miré a mi alrededor, demasiado movimiento y las llamas no ayudaban, por lo que solo quedaba una opción. —¡Tengo una soga! — Grité como si hubiera encontrado oro, alzándola. —Atémosla a las patas del oso, parece lo suficientemente fuerte para resistirlo... No será bueno si alcanza a la señorita comida ¿Me entiendes? — Esperé mientras me acomodaba ligeramente los lentes, esto era lo que no me gustaba de pedir ayuda, estar a disposición de los demás era bastante molesto pero la situación no pintaba a mejor para mi si no lo hacía.
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RE: Festival Furioso - [Aventura T2, Presente Absoluto] - Ryota Miyamoto - 09-11-2025 A causa del dolor en su mejilla, una pequeña lágrima se asomó en su ojo izquierdo; sin embargo, en su interior agradecía que Liora aún conservara aquella personalidad que la caracterizaba. “Si, así está mejor.” pensó, ocultando la media sonrisa que le provocaba la joven que ahora cargaba en su espalda. La mirada color miel del castaño siguió atentamente el desarrollo de los acontecimientos, mientras sus pies se movían con la mezcla justa de prisa y precaución para no quedar atrapado, junto a su valiosa carga, entre las llamas. Heras sostenía un duelo parejo contra el colérico oso envuelto en fuego, logrando infligirle un daño real, tal como había predicho, mientras el rubio y Runin parecen tener ideas diferentes y actúan al unísono. “Al menos ya dejaron de tirarle fuego a mi bro…” Expreso aliviado porque su petición resultó favorable. Ahora, también era su turno de actuar junto con Liora después de que se habían desplazado en un ligero trote un total de 5M. “¡Ahora Liora levanta los trozos de carne!” De inmediato sus piernas propinaron un salto de 3M y tomó fuerte las piernas de su compañera para sostenerla al caer al suelo, ubicándose ambos a escasos metros de la pelea. Con tono autoritario y un aura de total seriedad, la voz de Ryota sonó más segura que nunca a sus peticiones a continuación. ![]() “Necesito que confíes en mí “ Dijo con tono urgente. “Tienes que cantar la canción del Oso de la montaña conmigo…” A continuación, mientras Runin y Tezka ponían en marcha sus respectivos planes. (uno claramente suicida y el otro, en verdad, útil), La tensión en el ambiente casi que desaparecería por completo. ¿La razón? Ryota, moviendo los pies en su lugar con ligeros tambaleos de un lado a otro, comenzó a danzar al ritmo de una canción infantil junto a la señorita de cabellos turquesa. Ella, por su parte, se encargaría de agitar al aire los trozos de carne a contraviento (en la medida de lo posible) para atraer la atención del oso con una curiosa y casi armoniosa (no son músicos, así que puro talento amateur) canción.
Cancion
![]() “Rararaaa rararaaaaa” ¿Cantarían toda la canción? Claro que no, probablemente la terminarían si no llegaba a producir el más mínimo llamado de atención en el oso, pero su interpretación, al menos la del castaño, no dejaría de ser sublime (o eso trataría) sin perder de vista al animal, por si conseguían llamar su atención. ¿Cuál había sido la motivación de Ryota para semejante desfachatez? Bueno, cada vez que se sentía molesto, solo tres cosas lograban alegrarle el ánimo: la música, la comida o una buena compañía. Así que pensó en probar suerte y ver si, de algún modo, podía aplacar la ira del oso con una combinación de las tres.
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Karmas
RE: Festival Furioso - [Aventura T2, Presente Absoluto] - Liora - 09-11-2025 [personajeinvalido=2329] —Pobre de ti que tus manos suban más allá de mis muslos. —Amenaza velada en una mezcla de diversión y seriedad, conocía demasiado bien cómo era con las mujeres. Aun así -jamás lo reconocería frente a nadie- la cercanía de Ryota y su humor, al menos en aquella situación, se sentía como un bálsamo para su alma. Capaz de enterrar por un instante sus miedos, capaz de hacer que sus piernas se volvieran más sólidas, capaz de hacer que su corazón dejara de querer escapar de su prisión.
Su mano libre reposaba sobra el hombro ajeno, era un extra que le ayudaba a ganar estabilidad. No era que no confiara en el agarre del contrario, pero nunca estaba de más. Mientras tanto, seguía protegiendo la comida con su cuerpo, ayudándose de la espalda ajena. Ni siquiera se percató de ello, estaba esperando recibir la orden del siguiente paso cuando acarició uno de sus pendientes, sintiendo el contraste del frío metal contra sus calientes dedos, refrescando apenas la yema de estos. El recuerdo de su madre la llenaba de añoranza, pero también le ofrecía cierta paz. Paz a la que se quería aferrar para armarse de valor, derrotar al oso y salir de ahí de una maldita vez. Necesitaría de al menos una semana de cama para recuperar su fuerza y ánimo después de tanta tensión emocional. ![]() Al escucharle ni siquiera lo puso en duda, simplemente alzó los brazos, sosteniendo un ahora seco pedazo de carne entre sus manos. Comenzó a agitarlo en el aire—¡eh, señor oso, querido~! ¡Esto es mucho más jugoso! —quizás no, de hecho estaba segura de que no. A esas alturas estaba reseco por el propio calor del ambiente y no servía para cocinar nada decente con él, pero a un animal poco le importaría, ¿no? ![]() De repente Ryota saltó. Al estar distraída sosteniendo la comida, como pudo pasó el brazo por el hombro ajeno y se aferró a su pecho, volviendo a esconder el manjar entre ellos con su otra extremidad—. ¡Pero avisa antes! —Reclamó mientras se inclinaba hacia adelante. Cuando aterrizaron volvió a vislumbrar la escena, percatándose de cómo la hermosa morena de azabaches cabellos se rebozaba en la grasa de aquel pedazo de carne que hacía rato había dejado de ser apetecible. Una mueca -mezcla de repugnancia y preocupación- no tardó en asomarse en su rostro «¿acaso está demente?», pensó. Ya no solo le parecía una locura ofrecerse como tributo alimenticio a un oso de tres metros hambriento, hablemos del fuego y lo peligroso que era acercar la grasa a una fuente en llamas, ¿quería ser la nueva Juana de Arco? Una corriente de viento en su contra y poco tendría que envidiarle a la mencionada mujer—. ¡Ni se te ocurra acercarte al fuego! —advirtió. ¿Le haría caso? Quién sabe. ![]() La voz de Ryota hizo que volviera su atención a este—. Claro que confío en-... —No tuvo siquiera tiempo de terminar de hablar que cayó en cuenta de lo que le estaba pidiendo—. Espera, ¿qué? —Arrugó el entrecejo, observando al de castaños cabellos, su mirada como un puñal clavándose en su nuca—. Jáh, ni de broma voy a hacer eso. —Soltó una risa seca, sin humor e hinchó ligeramente las mejillas y quiso cruzarse de brazos, pero la comida no se lo permitió. Estaba completamente negada a hacer lo que le pedía, prefería mil veces que el animal le devorara un brazo antes de humillarse de aquella manera. Pero Ryota no tardó en empezar la canción, haciendo que refunfuñara por lo bajo. —¡Mierda...! Pobre de aquel que hable de esto, ¡porque juro que lo mato! —gritó para que todos los presentes la oyeran. Sintiendo como cada parte de ella se resquebrajaba y terminaba de ceder ante la petición. Aunque no negaría que estuvo maldiciendo una y cien veces para sus adentros antes de desistir del todo—. Vas a morir por esto... —Susurró hacia Ryota y carraspeó, intentando aclarar su garganta, seca, áspera... Necesitada de un poco de hidratación. Aun así consiguió despejar un poco su voz y con un notable rubor en sus mejillas, se puso a cantar junto al que iba a ser su némesis de ahí en adelante. Alzó de nuevo el pedazo de carne con ambos brazos, oscilando estos de lado a lado al ritmo que marcaba el contrario con sus balanceo—. Tokoroga kumassanga, atokara tsuitekuru...~ —Ni siquiera sabía si estaba entonando bien o no, si su voz era agradable o más bien parecía un gato agonizando, pero poco le importaba. Lo único que quería era que la tierra se la tragara, que aquel instante desapareciera para siempre de su mente y la de los presentes, que el mismísimo oso la devorara y la absorbiera el mismísimo abismo. ![]() Cualquier cosa era mucho menos humillante y bochornosa.
Terminaron la canción y -al menos por el momento- no parecía haber hecho ningún tipo de efecto. Entrecerró la mirada y sin siquiera pensarlo dos veces, el impulso se plasmó en la palma de su mano aterrizando en la nuca del joven con no demasiada fuerza, un gesto que contenía aprecio y vergüenza partes iguales—. ¡Hice el ridículo para nada! —renegó con un suave hilo de voz. Pese a que ya habían terminado de humillarse no conseguía deshacerse del rubor que se había instalado en sus pómulos, ¡mierda! Qué molesto. —Ryota... —Esperó MUY pacientemente a que volteara el rostro para verla. Y simplemente alzó el dedo del medio. ![]()
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RE: Festival Furioso - [Aventura T2, Presente Absoluto] - Krysser - 11-11-2025 El suelo retumbó bajo las zancadas del oso. Cada paso levantaba brasas y ceniza, y el aire se llenaba del hedor del pelo chamuscado. La bestia, con el lomo aún envuelto en fuego, embistió con furia ciega hacia Heras, que permanecía firme, con los pies hundidos en la tierra y los brazos alzados sobre la cabeza, preparado para cazar al monstruo en pleno salto. El rubio, jadeante, se movía rápido entre los restos del festival. Sus ojos, brillando con determinación, se fijaron en algo entre los escombros: una soga, ennegrecida pero aún entera. La alzó y la agitó para que los demás la vieran. Mientras tanto, Runin ya se había puesto en marcha. Siguiendo las indicaciones de Ryota, corrió hacia el punto donde todo había comenzado, esquivando tablones y brasas. Allí, encontró restos de carne desperdigados, y sin pensarlo dos veces, se untó un poco con ellos. Tomó una cantimplora caída y, con un salto ágil, se impulsó hacia la zona del combate. El peso pluma la llevó por el aire como una sombra veloz; a medio vuelo, lanzó su pareo empapado directamente sobre el lomo del oso, intentando apagar parte de las llamas, buscando desviar su atención de Heras. El pareo humeó al contacto con el pelaje ardiente, y el animal se estremeció, emitiendo un gruñido seco, confundido entre el dolor y la sorpresa. Por un momento, sus movimientos se volvieron erráticos, como si no supiera a cuál de todos atacar primero. Entonces, sobre el crepitar del fuego, se oyó algo completamente fuera de lugar. Ryota avanzaba al trote, con Liora a la espalda, sosteniendo ambos un trozo de carne. El joven comenzó a cantar con voz firme y tono solemne. La melodía, rota por el humo y los gritos, resonó con una ternura ridícula en medio del caos. Liora, con el rostro rojo de vergüenza, alzó la carne y, resignada, se unió a la canción con voz temblorosa. El resultado fue tan absurdo que incluso el viento pareció detenerse. El oso, a medio salto hacia Heras para continuar su épica batalla, se frenó en seco. Su enorme cabeza giró lentamente hacia la fuente del canto. Sus orejas se movieron, intentando comprender el insólito espectáculo frente a él. Por un instante, la bestia permaneció inmóvil, mirando a Ryota y Liora con una mezcla de desconcierto y extrañeza. Gruñó bajo, como si no entendiera si aquello era una amenaza, una burla o simplemente una locura. El fuego chispeó sobre su piel ennegrecida, pero el rugido no llegó. En su lugar, soltó un resoplido pesado, tambaleante, mientras su mirada vacía parecía buscar sentido a lo que escuchaba. Quizás era el golpe de Heras en su cabeza, que lo había hecho alucinar. Quizás el agotamiento, el humo o el dolor. O tal vez, de algún modo, la canción había hecho lo imposible. Fuera cual fuera la razón, el oso se quedó quieto por un instante. El aire se tensó, el fuego crepitó entre sus patas, y durante unos breves segundos, el mundo pareció contener el aliento. Era una apertura perfecta. Una pausa imposible, nacida del desconcierto. Y los cinco lo sabían, aquel instante, efímero como una exhalación, podía decidir el destino de todos.
Off
RE: Festival Furioso - [Aventura T2, Presente Absoluto] - Ryota Miyamoto - 13-11-2025 ![]() “Pa una vez que me hace caso y no mas quiere suicidarse…” Tal pensamiento cruzó por la mente del castaño al ver a Runin completamente cubierta de grasa, reluciente, y peligrosamente cerca de un oso envuelto en llamas. Aun así, ni la preocupación por la salud mental de su compañera ni la firme negativa de Liora, aferrada a su espalda, fueron suficientes para disuadirlo de llevar a cabo su plan. Era un hombre con una misión, y esa misión consistía en proteger al animal que todos los demás querían erradicar de la faz de la tierra. No existían palabras para describir la inmaculada presentación de Liora y Ryota en medio de aquel caos. Sus voces se entrelazaron en un divertido cántico infantil, acompañadas de movimientos tan ridículos como encantadores, que habrían arrancado una carcajada incluso al hombre más serio de la isla. Tal fue la fuerza de la presentación, que solo el contundente golpe de Liora en la cabeza del castaño logró recordarle el peligro en el que ambos se encontraban. “Auch, ¡oye, somos del mismo equipo!” Se quejó de dolor mientras una pequeña esfera asomaba entre sus cabellos, fruto del golpe. Entonces giró la cabeza hacia atrás y se topó con la expresión obscena de su aliada. ![]() “Definitivamente, estás chiquita por enojona…” Ryota volvió la vista casi de inmediato, solo para presenciar cómo el rey del bosque había quedado completamente pasmado, mirando en su dirección. Podía estar observando al “bocado humano” que era Runin, así que, por si acaso, aprovechó que la joven estaba a un metro frente a él y, con un paso adelante, la apartó con delicadeza usando su brazo extendido. Efectivamente, el animal los estaba mirando a ellos y no a la morena. La sorpresa fue evidente, su descabellado e improvisado plan había funcionado. No hacía falta fingir una actitud triunfante ni restregarle a Liora que al final si que había funcionado, porque en el fondo de su corazón él tampoco creía que sirviera para algo. Solo quería agotar cualquier posibilidad antes de tener que golpear al animal. No pasaron ni dos segundos después de que Ryota se diera cuenta del estado del animal antes de que… ![]() “¡BRO LA CUERDA!” Grito al chico de cabellera rubia. “¡Dásela a Heras! ¡Hay que amarrar al oso ahora o nunca!” Ryota no perdió tiempo en dejar claras sus intenciones. Su prioridad ahora era seguir el plan del chico de cabellos dorados y usar la cuerda para apresar al animal girando alrededor de él para amarrarlo. “Liora, bájate y cuando el oso esté amarrado, dale de tragar la carne.” Indicó, observando si @Tezka entregaba la cuerda al moreno @Heras para que este aprovechara su velocidad, ya fuera corriendo o volando para sujetar las garras del oso y comenzar una carrera a su alrededor para envolverlo rápidamente con la soga. Justo cuando el peli blanco se detuviera, el castaño estaría preparado para tomar el relevo, agarrar la soga y correr con todas sus fuerzas priorizando ahora el envolver las patas traseras de la bestia. Ryota tensó los músculos de sus piernas al máximo cuando tomó la cuerda, para exprimir toda su capacidad de carrera y terminar con un salto que le permitiera dar otra vuelta más alrededor de las extremidades del animal. Una vez finalizó 3 vueltas, tensó la soga, esperando que sus esfuerzos rindieran fruto. El castaño contaba con que, mientras ellos se encargaban de atrapar al oso con la cuerda (al menos lo suficiente para impedir la movilidad de sus zarpas), Runin, el chico rubio y Liora estuvieran preparados para llenarle el hocico de comida al animal. Si lograban realizar tal hazaña, existía la posibilidad de que el animal pudiera, por primera vez, sentirse tranquilo, satisfecho y cómodo. Eso, o todos tendrían que salir de allí corriendo. Fuera como fuera, había nacido un nuevo grupo de personas excéntricas, apasionadas y valientes.
<3<3<3<3
Resumen
Belico
Karmas
RE: Festival Furioso - [Aventura T2, Presente Absoluto] - Tezca Norova - 14-11-2025 [personajeinvalido=2329] Normalmente no soy aquel para hacerle caso a un desconocido: si alguien me dice derecha, yo voy a la izquierda; si me dicen abajo, yo voy arriba. Es una regla tácita que llevo conmigo desde hace años, casi un reflejo automático que me ayuda a mantenerme con vida y a no confiar tan fácil en nadie. Pero en este caso, y con todo el dolor de mi corazón, tuve que admitir lo impensable: el de los rulos tenía razón. Qué más daba aferrarme a mi terquedad si la alternativa era convertirnos en un bocadillo para el oso que teníamos respirándonos en la nuca. A veces incluso mi orgullo sabía cuándo hacerse a un lado, y esta era, lamentablemente, una de esas ocasiones. Debía admitir que la canción de esos dos volvía toda la escena todavía más surreal; una melodía tan tétrica, casi ritual, sonando de fondo mientras un oso se quemaba vivo y la chica parecía ofrecerse como si fuera algún tipo de sacrificio voluntario, mientras un lunarian hacía lo posible por mantener a la bestia a raya, daba la impresión de pertenecer a alguna secta extraña de esas que uno preferiría no encontrarse de noche en un bosque. Claro, yo también formaba parte del panorama, lo cual no ayudaba en absoluto: un chico apuesto, bien vestido, sosteniendo una soga en medio de semejante cuadro no aportaba precisamente tranquilidad ni cordura a lo que estaba ocurriendo. Pero era lo que había, y a esas alturas ya no podía preocuparme demasiado por las interpretaciones ajenas; bastante teníamos con intentar sobrevivir a la escena digna de una pesadilla colectiva. A esta distancia no alcanzaría a darle la soga a Heras, así que corrí de regreso, acercándome a el lo más que podía para extender la cuerda al cielo, esperando que pudiera alcanzarla. — ¡Heras! Por aquí, la soga, debes amarrar al oso ¿Me entiendes? — Intenté llamar su atención con urgencia, no sabía cuánto tiempo nos quedaba, después que la tomara podría dedicarme a lo segundo; buscar comida para dársela a la chica que el de rulos había encargado. Miré a mi alrededor; vacío, tal vez tendría que moverme para seguir buscando.
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RE: Festival Furioso - [Aventura T2, Presente Absoluto] - Runin D. Kitay - 15-11-2025 ¿Qué diablos está sucediendo?
Las desafinadas voces cortan el aire creando un vórtice de desconcierto, incredulidad y espontaneidad, capaz de engullir todo a su paso. Desde los estrafalarios héroes hasta la turbada bestia. Los labios de la fémina descienden y se elevan en un constante desbarajuste de emociones. ¿Debería reír a carcajadas o mirar extrañada y con deje de juzga a los nuevos llegados? La respuesta no logra ser concentrada por lo que simplemente relame sus labios sin permitirse volver a desviar la atención del oso. Una gentil mano no demora en moverla de su lugar y, aunque normalmente buscaría mostrarse violenta ante cualquier roce desconocido, está vez permite que la saquen del peligro. Reconoce ese tacto. El plan emerge a pasos agigantados. La vertiginosa adrenalina de Ryota envuelve todo a su paso. Las órdenes son dadas siguiendo la lógica línea que el rubio ha iniciado. —¡Heras, cariño! ¡Ayuda con el plan! ¡Ryota puede parecer extraño a veces pero puedes confiar ciegamente en él! — Exclama, escapando de la estupefacción. Volviendo a mostrar una de sus típicas sonrisas ladinas. En un movimiento ágil se mueve hasta estar junto a la agraciada fémina de espesas hebras aguamarina. ![]() —Liora. ¿Verdad? Permíteme ayudarte, cariño. Emite, colocando su arco en la espalda. Buscan llenar sus manos de comida, apretando parte de ella contra su cuerpo para que la ajena de menor estatura no tenga que cargar con todo. —¿También has quedado envuelta en uno de los absurdos planes de Ryota? Fufufufu~ —La mirada se vuelve hacia el oso, concentrada en los movimientos de Heras y el castaño de rizados cabellos. ![]() —Al final de esto creo que deberíamos golpearlo un poco. Las palabras suenan agresivas aunque los orbes chocolate brillan con alborozo. Un solo movimiento, una sola brecha, un solo acierto y enseguida saltaría hacia el frente para darle de comer a la fuerza al animal. Si, definitivamente necesitaría un largo, largo baño luego de ello.
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Karmas Activos
RE: Festival Furioso - [Aventura T2, Presente Absoluto] - Liora - 15-11-2025 [personajeinvalido=2329] Increíble.
Simplemente, increíble. Se sintió como si un balde de agua fría le cayera encima. Si algo le parecía más ridículo que el lamentable concierto que acababan de regalar, era que funcionara. Darle la razón a Ryota con aquel absurdo plan era una daga en su orgullo, una puñalada a su ego. Si tan solo no hubiese sido tan ridículo...
![]() Su mirada se mantenía expectante a todo acontecimiento. Su respiración al mismo compás que el crepitar de las llamas a su alrededor. ¿Sería aquello suficiente para frenar el actuar de aquella temible bestia? Tragó saliva de manera sonora y afirmó con la cabeza ante las palabras de su compañero—. Claro... —contestó en apenas un susurro mientras descendía de su espalda—. Ve con cuidado, querido, que ya nos conocemos —advirtió. Su voz apenas un hilo audible. En otra ocasión hubiese bajado de un salto, pero aún sentía sus piernas un tanto débiles. Además, también tenía que seguir cuidando de la comida—. Solo espero que no me muerda el osito... —Aquellas palabras escaparon de sus labios, un pensamiento que se deslizó por su lengua. Con sus dientes atrapó el interior de una de sus mejillas, aferrándose a la comida como si su vida dependiera de ello. No tardó mucho en escuchar una voz a su costado, haciendo que diera un pequeño respingo—. Oh, sí, gracias... —Con cuidado le cedió algunos de lo alimentos, aún medio preocupada de que la joven que se había posicionado a su lado siguiera embadurnada con la grasa de la carne—. Mantén la distancia del fuego, ahora mismo no es tu aliado. —¿Y acaso lo era alguna vez? Partidario del caos, de la destrucción, del poder... Pero definitivamente nunca se le podía tratar de amigo, pronto se puede descontrolar y arrasar con todo a su paso, sin piedad, sin temor... sin freno. No por nada dominaba en el infierno. ![]() No pudo evitar que una pequeña risa escapara—. Parece que no soy la única ¿me equivoco, Runin? —El nombre había llegado a ella instantes antes como apenas un eco; mientras el terror y pesadilla amenazaban con devorarla desde lo más profundo de su psique, una parte ligeramente consciente pudo quedarse con ese nombre. La observó, inclinando apenas el rostro en su dirección mientras una aspirante a sonrisa se posaba en sus labios. No era asidua a mostrarse especialmente agradable, pero si era una amiga de Ryota y Heras podía bajar unos decibelios a su frialdad y parecer más... ¿amigable? Ni que sea por ese instante. —Oh, definitivamente sí —susurró para que solo ella pudiera escucharla—. ¿Cuál crees que podría ser un buen castigo? —Entrecerró su ojo y una sonrisa de aspecto sádico se dibujó en su rostro. Si algún acto merecía una sanción era el humillarla, avergonzarla, destruir su ego como piezas de un puzle. Aquella ridiculez iba a quedar marcada en sus memorias por un largo tiempo y con o sin la ayuda de Runin, le haría pagar por ello. No era una mujer rencorosa -no mucho-, pero tenía que darse a respetar ¿cierto? ![]() Bajó la mirada, deslizando su ojo por la comida que sostenía entre sus brazos. Ryota había mencionado darle de comer al animal, pero... ¿Y si eso terminaba por darle más energía? ¿Y si la fuerza que había perdido incrementaba por un estómago lleno? ¿Y si sucedía lo contrario? ¿Y si se adormecía por la felicidad y comodidad de un vientre que deja de rugir? Eran incontables las veces que le habían dado morriña después de saciar su hambre ¿pasaría lo mismo con los animales? «Mierda». Atrapó su labio inferior bajo sus dientes, clavando de más uno de los colmillos. Sintió la carne hundirse bajo la presión, pero no fue suficiente para ocasionar ninguna herida. Apretó la comida, hundiendo sus dedos en esta y sintiendo la textura bajo sus yemas. Por el momento no expondría sus dudas, prefería observar cómo reaccionaba el animal a ser rodeado con la soga antes de tomar una decisión que pudiera perjudicar al ahora formado equipo. Pese al aparente estado de calma del animal, sus músculos no podían evitar mantenerse tensos, siempre listos para reaccionar si fuese necesario. Y es que si algo había aprendido durante todos los años de aislada supervivencia. Era que siempre hay algo que interrumpe la calma. ![]() —Bien... ¿estás lista?
Resumen y karmas
RE: Festival Furioso - [Aventura T2, Presente Absoluto] - Heras - 16-11-2025 [personajeinvalido=2329]
Ost
Por una vez parece que estamos trabajando unidos con un mismo fin. Lo que si no pude permitir es que mi aceitada amiga se pusiera frente al oso. Inmediatamente metí mi brazo delante de ella para que su cuerpo todo embarnizado estuviera tras de mi. Aunque no es el momento de contacto mi brazo entre su cuerpo, para ponerla detrás de mí, me erizando hasta la nuca. No tenía muy claro el plan pero todos insisten en que coja la cuerda y la use para sodomizar al oso. No tengo problemas con el pelo, pero dudo de que sea lo suficientemente consciente cómo para disfrutar de algo así. Pero no solo lo dijo Tezca, lo dijo Ryota y lo dijo Runin, no pueden ponerse los tres de acuerdo para algo salvo que sea cierto que puede funcionar. Igual yo con el otro extremo de la soga rodee al oso con el claro plan de atrapar su hocico primero y luego sus patas, principalmente las traseras para que no tuviese la movilidad de pescar. Mis brazos en un movimiento en círculos atraparon sus dientes para no pudiera volver a poner el diente sobre nadie y luego tras rodearlo buscaron que sus patas se vieran atrapadas y tropezadas. Ayudé a Tezca a sujetar el otro extremo mientras lo ayudaba y hacía el esfuerzo por derribarlo al tirar de la cuerda. Mis músculos están completamente tensos haciendo toda la fuerza posible, no solo con los brazos, con la pierna con la espalda, con las alas que aletean buscando darle más impulso. Si conseguía inmovilizar al oso podríamos detenerlo ya. Aunque esto no va con lo que yo quería hacer, si no hubieran insistido tanto yo simplemente habría molido a golpes al oso hasta que no pudiera respirar.
Muchas cosas.
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