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¡DIVISIÓN 81 ADELANTE! | Pasado - Versión para impresión +- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com) +-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3) +--- Foro: South Blue (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=7) +---- Foro: Baterilla (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=298) +---- Tema: ¡DIVISIÓN 81 ADELANTE! | Pasado (/showthread.php?tid=3658) |
RE: ¡DIVISIÓN 81 ADELANTE! | Pasado - Kagura - 01-06-2026 Sentí una prenda caer suavemente sobre mis hombros como una especie de manta. Al alzar la mirada descubrí que Jesse se había quitado la camisa, dejando ver su torso definido y bien marcado, pero debido al agotamiento solamente suspire levemente. Durante unos segundos dudé en aceptar su prenda, pero el frío y el cansancio terminaron por convencerme. Con movimientos lentos, levanté los brazos y me coloqué la camisa prestada, la tela colgaba sobre mi figura, era algo grande para mí pero me cubría de la vergüenza, envolviéndome en una inesperada sensación de calidez y refugio como siempre me solia sentir a su lado —Gracias... —murmuré con una tenue sonrisa, acomodando las mangas mientras observaba a mis compañeros. Sin embargo, el alivio fue momentáneo. Un nuevo mareo nubló mi visión y me obligó a bajar la cabeza, ¿Acaso iba a vomitar de nuevo?. Cada músculo de mi cuerpo parecía suplicar descanso absoluto. Deseaba volver a dormir, pero el grupo continuaba avanzando hacia un destino aún desconocido.
A partir de ese momento todo comenzó a tornarse un poco más confuso para mi. Cuando escuché aquella voz femenina apenas tuve tiempo de reaccionar antes de sentir unos delicados dedos posarse sobre mi muñeca, obligándome a alzar la mirada para observarle. Mis ojos se encontraron con unos iris azulados de una belleza cautivadora, enmarcados por una intensa cabellera carmesí que parecía incendiarse bajo la luz del sol. Sobre su rostro descansaban pequeñas pecas, polvoreadas como diminutos granos de azúcar. Sonreí ampliamente incapaz de ocultar mi admiración por su belleza —Qué bonitos ojos tienes...—murmuré con sinceridad, desvié entonces la vista hacia el cielo, escuchando atentamente las voces que me rodeaban. El mareo seguía afectando lograndome sacar de mis pensamientos, sacudiendo ligeramente la cabeza para mantenerme enfocada en el presente. Cuando ella mencionó ser médica, volví a observarla con más atención aferrándome a la esperanza de que pudiera ayudarme. Tomé medicamentos antes de venir aquí... pero creo que necesito... reposar un poco mas... —admití en voz baja, llevando una mano a mi frente mientras una nueva oleada de agotamiento recorría mi cuerpo, era como tener una lucha interna en la que estaba perdiendo. Sin embargo, mis pensamientos se vieron interrumpidos una vez más al escuchar la voz de Jesse elevarse por encima de las demás. Giré apenas el rostro en su dirección, observándolo gritar con evidente frustración, lanzando amenazas hacia Arceo, quien continuaba avanzando sin detenerse ni mostrar la más mínima intención de responder —Espera Jesse... —intenté detenerlo pero mi voz apenas fue un susurro ahogado por el cansancio. No tenía las fuerzas suficientes para intervenir en aquella situación en donde todos peligramos por una caída brutal. Observé cómo varios de mis compañeros se apresuraban a impedir que Jesse actuará por impulso. Incluso el albino cuya apariencia me parecía curiosamente familiar, se atrevió a ir más allá de lo esperado con tal de frenarlo. Sin embargo la tensión crecía a cada paso que dábamos, volviendo el ambiente cada vez más pesado e incómodo de soportar. Al notar que la joven rubia llevaba agua consigo, reuní las pocas energías que me quedaban para pedirle un poco de agua. Sentía la garganta seca y áspera, como si hubiera pasado horas bajo el sol. Cuando el líquido finalmente alivió aquella sensación, exhalé con suavidad antes de volver la mirada hacia la joven médica. De todos los presentes, parecía ser quien conservaba la mente más clara y ordenada. No creo que se detenga... El gigante no entiende nuestro idioma y... —murmuré.Mis palabras se apagaron al observar con más atención el sendero que Arceo estaba siguiendo. Poco a poco comprendí hacia dónde nos dirigíamos y aquella certeza me hizo fruncir ligeramente el ceño—Nos llevará a un lugar tranquilo... aunque tengo mis sospechas sobre sus intenciones... —añadí en voz baja. El recuerdo de mi último encuentro con Arceo regresó a mi mente como una sombra persistente. Había algo en su comportamiento, en la forma tan decidida con la que avanzaba que me impedía confiar por completo. Aun así, no parecía tener intención de hacernos daño…Por ahora, solo nos quedaba seguirlo y esperar que mis sospechas estuvieran equivocadas. De pronto una fuerte sacudida nos agitó a todos. Por pura inercia mis manos se aferraron a los hombros de la joven de ojos azules mientras intentaba recuperar el equilibrio —Perdón... —murmuré apenas apartándome con torpeza una vez estuve estable. Alcé la mirada hacia Arceo justo cuando comenzó a hablar, Esa extraña lengua que no paraba de decir un sin fin de palabras extrañas para mis oídos. No entendí absolutamente nada, únicamente reconocí mi nombre…pronunciado de una manera tan incorrecta que me hizo suspirar con resignación —Será mejor... seguirle la corriente...—comenté encogiéndome de hombros, estaba demasiado agotada para intentar comprender la lógica de aquel gigante. Continuamos avanzando hasta que el paisaje comenzó a abrirse paso ante nosotros. Un extenso claro rodeado de árboles frondosos apareció frente a nuestros ojos, bañado por la luz del día y adornado por una vegetación exuberante,algunas aves abandonaron la copa de los arboles al sentir las vibraciones del andar de Arceo. Era un lugar hermoso, casi sacado de un sueño y precisamente por eso lo reconocí de inmediato. Era el mismo sitio de aquel entonces, el lugar donde Arceo me había lanzado sin previo aviso hacia el agua, ese lugar donde estuve a punto de ahogarme por su culpa. Sentí cómo el color abandonaba lentamente mi rostro al ver el panorama de nuevo y al recordar todo lo sucedido,Con una calma absoluta se sento sobre la orilla como si nada hubiera pasado.Cuando su enorme mano descendió hacia el suelo,no dude en aferrarme con fuerza mi sombrilla y con enorme dificultad, conseguí bajar de ella. Mis piernas temblaron al tocar el suelo, pero aun así me mantuve de pie pues estaba segura que volveria a retomar aquella conversación. Levanté la sombrilla y la apunté directamente hacia él mientras fruncía el ceño—¡No!—exclamé con todas las fuerzas que me quedaban. Mi mente comenzó a llenarse de escenarios poco alentadores ¿Y si un simple movimiento suyo terminaba aplastandome? Tan absorta estaba en mis pensamientos que ni siquiera noté cuándo mis piernas dejaron de sostenerme. La debilidad acumulada terminó imponiéndose. Mis rodillas golpearon suavemente el suelo y una oleada de mareo nubló mi visión. La sombrilla se clavó en la tierra como único apoyo mientras intentaba recuperar el aliento, consciente de que mi cuerpo había llegado finalmente a su límite –Quizás…debería recostarme mejor…– termine por sentarme sobre el suelo tras dejar salir un suspiro totalmente pesado.
Resumen
RE: ¡DIVISIÓN 81 ADELANTE! | Pasado - Jesse S. - 10-06-2026 Jesse estaba determinado a clavar su espada en la mano del gigante en caso de que no detuviera su marcha, pero una mano hizo acto de presencia para hacerle entrar en razón asi como unas palabras sabias, si le hacía daño al gigante probablemente todos se acabarían por precipitar al vacío y sería complicado, por no decir casi imposible, sobrevivir. Y Jesse tenía la determinación de proteger a Kagura sobre todas las cosas; no podía permitir que le pasara nada. Solo por ese pensamiento y por ese “Espera Jesse...” que salió de los labios de la joven, aunque salio muy fue amortiguado, fue suficiente, Jesse guardó su espada en el cinto, no podía dejarse llevar por la tensión del momento. Pero claro, el hecho de que el gigante les llevara donde le diera la gana se podía considerar un secuestro y a gente de la armada era un delito bastante importante, pero imaginaba que no denuncia, especialmente por que parecía haber un grave problema de entendimiento, por el idioma. ¿En qué momento la marina había pensado que era buena idea aceptar a un gigante que no hablaba el idioma común? ¡Otra genialidad más! De un momento a otro el chico que se había subido a la cabeza del gigante había desaparecido, probablemente se habían enganchado en la rama de un árbol, o eso le había parecido ver. No obstante estaba el hecho de que no entendía el motivo de por que el tal Alex estaba haciendo aquello… ¿Enajenación mental transitoria? Por fin cuando bajaron de la mano del gigante en medio de aquel bosque le parecía entender que el gigante pretendía hacer algo con ella, al menos hasta que ella se negó mientras le apuntaba con el paraguas. Realmente no entendía que pasaba entre ellos, pero una cosa si sabia. Tenía que protegerla a toda cosa, y ahora más que estaba enferma. Tenía claro que si tenía que atacar al gigante para proteger a la joven pelirroja lo haría, aunque eso le costaba la expulsión de la marina. Realmente el único apego que tenía a la marina era aquella muchacha, pues era parte importante de su infancia y de su vida. Ella le importaba muchísimo. Tras mirar unos segundos, esperando a que el gigante no se moviera, se acercó a Kagura la cual se había recostado. Se sentó a su lado y colocó la cabeza de la muchacha sobre sus piernas mientras le acariciaba el cabello. – Deberíamos llevarla a la enfermería, pero nos hemos alejado demasiado del cuartel general… – Suspiró apesadumbrado. En ese momento estaba muy lejos de apreciar la actuación de Alex, y no es que dudara que en el futuro podía ser útil, pero en ese momento le parecía alguien totalmente desbocado y fuera de control, especialmente teniendo en cuenta que no entendía el idioma de ellos. Y mira que Jesse no era el mas listo de la marina, pero el que había aceptado a Alex era… “ERA MAS TONTO QUE CAGAR PARA DENTRO”
Miró a las otras dos compañeras que estaban allí, se preguntaba si tenían alguna forma de ayudar a la joven. – ¿Tenéis medicamentos o algo? – Dijo mientras palpaba la frente de Kagurita con su mano zurda. Sus ojos se clavaron en Nyssa y Viatrix. En ese momento estaba más preocupado que enfadado, pero enfadado también… RE: ¡DIVISIÓN 81 ADELANTE! | Pasado - Nyxara Archeron - 17-06-2026 17 de primavera, Año 17 ❥ Baterilla
Can't take the fire, 'Til you've fallen from grace ─ ♚ ─
Su mano seguía firme sobre la muñeca del capitán mientras el mar de sus ojos estaba fijo sobre el rostro contrario. No había tensión en sus dedos, el peso de su mano sobre la ajena era suficiente, era un gesto previamente calculado para que el hombre no sobre reaccionara y quizás, por ello, era difícil ignorarlo. Su presencia revelaba esa calma orgullosa de quien acostumbraba a sostener las situaciones y las adquiría como suyas, esperando simplemente, que el otro fuese lo suficientemente sensato para llegar a la misma conclusión.
Con el cabello azabache, ese que teñía en su identidad marine de Nyssa Vale, agitado ligeramente por el vaivén de ese terreno vivo donde se mantenían en pie y el mentón ligeramente elevado, Nyx sostenía su mirada sin vacilar. Esperaba que comprendiese el peso de sus palabras, que no tomase una decisión que buscase precipitarlos al vacio, si no lo hacía, ella tendría que encargarse personalmente de impedir que cometiera una estupidez, una acción en la que no dudaría ni un segundo de realizar. El murmullo de Kagura a su espalda pidiéndole a Jesse que se detuviese fue el broche que cerro la acción, ante la cercanía Nyx pudo notarlo, como la influencia de los lazos podía cambiar decisiones en un pestañeo. Él guardo la espada y ella soltó su muñeca sin añadir una sola palabra más, no era necesario. – No es que nos esté ignorando – su atención volvió hacia Kagura y caminó, lo mejor que pudo en esa superficie viva, de regreso hacia ella – Simplemente no entiende – Aquello era un problema totalmente distinto, un interesante desafío de 25 metros de alto que acababa de demostrarle como podía arrebatarle el control en un pestañeo. Necesitaban encontrar otra forma de comunicarse con el gigante, con urgencia. El mar de sus ojos volvió a observar brevemente el rostro de su compañera, con esa precisión de quien lleva tiempo analizando síntomas físicos: el tono de su piel, el esfuerzo de pronunciar cada palabra, la mirada vidriosa por la fiebre; la brusca sacudida de ese piso vivo hizo que Nyx afianzara el equilibrio sujetándose a la piel bajo sus pies, al mismo tiempo que colocaba una mano en la espalda de Kagura para evitar que terminara en el suelo. – No te disculpes por eso – la respuesta fue inmediata, firme y totalmente práctica – En tu estado, perder el equilibrio era solo una cuestión de tiempo – la mano de Nyx permaneció un momento más sobre la espalda de su compañera, hasta asegurarse de que pudiese mantenerse en esa posición sin riesgo de caída – Encontraremos la forma de volver al cuartel para tratarte – aseguró – Lo que me preocupa ahora es que sigas empeñada en actuar como si estuvieras perfectamente – El mar de sus ojos fue sobre el rostro contrario con severidad, si esperaba protección delicada y dulzura cercana para acompañar aquella preocupación…estaba muy equivocada. Y quizás, justo ahí, había mostrado demasiado de sí misma. Era un regaño viejo. Uno que había usado con Seren cada vez que su hermana se esforzaba por mantenerse en pie cuando su salud no se lo permitía. Si la situación hubiese sido otra, Nyx, seguramente se habría detenido a contemplar el lugar. Ese claro rodeado de árboles frondosos, con aquel lago majestuoso que se abría como premio en medio del bosque, reflejando el sol sobre esa lámina de cristal. Calmo, tranquilo, ajeno al caos que traía la división ochenta y uno. Sin dudas era hermoso, y la Archeron podía comprender porque Alex los había llevado hasta allí, pero Kagura apenas podía mantenerse en pie entre la fiebre y la deshidratación, lo que volvía al hermoso paisaje en algo totalmente descartable. Con sus pies nuevamente en la tierra, volvió junto a Kagura para tomarle nuevamente el pulso y al igual que la primera vez, la temperatura alta de su cuerpo fue lo primero que percibió – Ella ya tomó medicamentos antes de venir – la mirada pasó de Kagura hacia Jesse – Lo que necesita es reposo y un tratamiento – extendió la botella de agua vacía hacia él, si quería ayudarla tendría que hacerlo de una manera útil, y acariciarle el cabello, no era una forma eficiente – Llénala en el lago – con un movimiento se quitó el pañuelo que era parte del uniforme de los marines, armando un improvisado kit médico, se lo entregó al hombre – Humedécelo y colócalo en su frente, esto no solucionará el problema pero la ayudara a sobrellevar mejor el malestar – luego se giró hacia Viatrix – ¿Te queda líquido en la bolsa de compras? Hay que mantenerla hidratada – con un movimiento eficiente quitó la banda elástica que llevaba en su muñeca, esa que usaba para atar su propio cabello en una cola alta o una trenza cada vez que entrenaba – Tómale el cabello en un moño alto para despejar el cuello, asegura que Jesse también refresque esa zona – Finalmente su mirada regresó hacia Alex – Intentaré comunicarme con él, si no lo consigo, tendremos que cargar a Kagura de regreso hasta la enfermería – Estaba segura que entre Jesse y ella podrían intercambiar turnos para avanzar por el bosque, aunque no era la forma más rápida de progreso. El perfil del gigante se dibujaba como una gran sombra, estaba tranquilo, como si no los hubiese cargado en minutos de una punta a otra ¿Cómo había logrado la marina enlistarlo en sus filas si no podían comunicarse? Ella tendría que intentarlo, finalmente Alex seguía siendo la forma más rápida y eficiente de volver en poco tiempo al cuartel. Avanzó en su dirección mientras tomaba una rama del suelo, lo que estaba a punto de hacer volvía a revelar más de sí misma de lo que le hubiese gustado, sin embargo, no importaba cuantos estudios médicos o tratamientos llevase en la memoria, nada de eso serviría si no tenía los insumos necesarios para aplicarlos. Despejo con la punta de la bota la tierra frente a Alex, luego, con la misma precisión de quien lleva años disfrutando del mismo oficio, comenzó a dibujar. No como Nyssa Vale, sino como lo haría Nyxara Archeron. Primero retrato a Kagura enferma, luego a Alex cargándolos a todos de regreso hacia la enfermería, finalmente Kagura saliendo recuperada. Después añadió otra secuencia donde estaban ellos, todos, a la orilla del lago, luego Kagura enferma, luego el grupo esperando, luego… Kagura sin abrir los ojos. ¿Serviría para comunicarse con Alex? Alzó la vista hacia el gigante mientras agitaba los brazos – ¡Alex! – si lograba captar su atención, señalaría la primera viñeta y luego la segunda, esperando que su improvisada forma de comunicación les ayudara de alguna manera.
Léeme
Karmas utilizados
RE: ¡DIVISIÓN 81 ADELANTE! | Pasado - Alex Arceo - 12-07-2026 Kagura hablaba con uso de razón, pues el gigante solo tenia como objetivo un solo lugar en especifico en todo Baterilla, el único que le había otorgado la seguridad y espacio que el necesitaba, ese era el bosque, específicamente aquel tras de la base de la marina… claramente eran dos aspectos clave los que siempre le “hacían” regresar, primordialmente que estaba cerca de la base pero segundo y básicamente lo más importante… él había llamado a ese lago, a ese espacio dentro del bosque, su HOGAR. Las palabras vinieron y se fueron, eran lanzadas contra el gigante, pero el, a fin a su humanidad “sorda”, no comprendía lo que se le extendía y por ello, por ese simple sentimiento, lo que más le parecía correcto era hacer lo que el quería, lo cual, para duda de nadie, era luchar contra Kagura. Habían llegado al lago y se abría atravesado el bosque, si Nyx observaba a la derecha, notaria que a metros… se veía la base de la marina, básicamente seria un alivio si es que necesitase de algo para la atención médica, pero… el gigante poco entendería, solamente se frenaría sonreiría y con un gran suspiro anunciaría la llegada… miro a los que tendría presos en su palma, pero ya no había más que dejarlos… el gigante opto por la posición de cuclillas y bajando con cierta velocidad vertiginosa para los pasajeros, con amabilidad los dejo en el pasto cercano a sus pies… por fin, estaban en tierra firme… pero, Kagura… estaba ¿dormida? La mirada del gigante fue de curiosidad. Ahora, un grupo de personas… que bien Alex no conocía, Nyx, Kyo, Kagura, Jesse y Viatrix estarían frente a él, en la seguridad del suelo… el gigante se dejo caer hacia atrás, en una clara acción de “sentarse”, solo que seguramente a ojos de los pequeños humanos, aquel movimiento habría sido bestial… el dedo índice del gigante se ergio, con este, adelanto la derecha y como si fuera un cachorro sin vida… el cual claramente habría sido culpa del que lo picaba… con delicadeza comenzaría a tocar a Kagura, como cuando una madre mueve a sus hijos dormidos para despertarlos de la mejor y más amable manera. No era cruel, no era tosco, no era vil… solo era genuinamente un monstruo enorme que no entendia la situación y que, de hecho, no aportaba nada mas que caos a la ecuación. El gigante pensaría ¿Qué más uno necesita para despertar? Quizá… solo quizá, el joven retraería aquel dedo índice con el que deliberadamente contacto con la que el deseaba ser amigo y miro al agua, un mar que realmente era un rio del cual la ciudad toma bastante agua potable… era pura, era de manantial dirían algunos y con aquel ideal curatorio, extendió la mano derecha la cual si alcanzaba aquello… la sumergió y tomo agua con que, si aquella palma fuese una cucharita. Elevo aquella palma que si bien, no llevaba tanta agua… para le gigante, para los pequeños humanos, seria como un diluvio… pero ahí termino, el gigante solo observaba incauto de procesar lo que estaba a punto de ocurrir…
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