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[EVENTO FASE] Billete a las nubes (Parte V) - Gradas - Versión para impresión

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RE: [EVENTO FASE] Billete a las nubes (Parte V) - Gradas - Yojimbo - 20-03-2024

En cuanto anunciaron que Jolyne era la ganadora pegué un tremendo salto de alegría y grité emocionado, no me había centrado en la puntuación final, pero por lo visto íbamos segundos en la clasificación gracias a la puntería de la tiradora y a mi velocidad. El público se volvió loco y El Dirigente anunció la segunda parte de los juegos, empezaba mi momento, ya que tenía decidido que iba a ser yo el que iba a participar.

Todo el mundo estaba como loco, se notaba la emoción en el ambiente y de ser un espectador estaría super tranquilo y contento, pero no podía evitar sentirme nervioso porque él estaba ahí. Giré mi cuerpo y lo pude ver, lo tenía tan cerca y me ignoraba tanto que me molestaba muchísimo. Había matado a un nakama y ni siquiera era capaz de mirarme a los ojos a través de esa máscara, sin duda un cobarde, y yo no respetaba a ese tipo de gente. De hecho daba la sensación de que su mirada se dirigía hacia Jolyne, como si nada más importara, había fichado a su siguiente víctima.

-Sohem… -susurré.

No iba a permitir que se llevara a nadie más, ya cometí dos veces el error de ser demasiado débil. No pude evitar que sobreviviera Taka el matademonios y tampoco pude salvar a Peixe de las garras de la muerte. Aunque me costara la vida, ese desgraciado no se iba a llevar a nadie más. Pasaron los minutos y Jolyne me dijo que si había oído las palabras de El Dirigente, y lo cierto era que la afirmación que hizo sobre la marca de “Gatillo Loco” era de admirar.

-La más rápida del Oeste kikikiki. -le dije sonriente mientras cerraba los ojos, contento.

Tras eso me preguntó cuales eran los siguientes pasos, que estábamos muy cerca de ganar.

-Voy a participar en el combate y quiero que seas tú la que… -le dije mientras una voz chillona e histérica me interrumpía desde las gradas. Era Garnet, que berreaba como un maniaco absoluto y, me preguntaba de forma imperativa si podía ser él el que participara en la pelea contra el grupo que estaba detrás de nosotros en puntuación. -Eh… ¡SI ES!… -grité con energía. En el fondo me hubiera gustado que participara Jolyne, pero quizá exponernos fuera peligroso… no debíamos olvidar que estábamos rodeados de gente cuyo trabajo era encerrarnos en la cárcel.

Me fijé un poco más y desde la arena pude ver como Garnet estaba junto a Aspros y una chica pelirroja con el uniforme de la Marina más ceñido que he visto jamás. ¿Sería alguna amiga Okama de Aspros? Por sus pintas bien se podría decir que si, Aspros a veces vestía parecido. Tras eso la bellísima Okama y Garnet se fueron dejando sólo a Aspros, así que era buen momento para ir con él.

Triana se unió de nuevo con nosotros y fuimos los tres juntos hasta las gradas, yo me senté en el sitio que estaba anteriormente ocupado por Garnet y me quedé mirando el grupo de baile que había salido a amenizar la espera hasta los combates mientras Aspros comentaba que iba a ganar el concurso de belleza.

-No estoy muy seguro, tu amiga Okama es realmente guapa. ¿Dónde la habías escondido todo este tiempo Aspros? ¿Qué más secretos tienes por ahí? Kikikikiki. -reí vivaracho mientras me llevaba la mano izquierda a la boca.

Junto a nosotros estaban otros Shogun Gari, el capitán de la tripulación, Tobias y Sasha que estaban hablando entre ellos y decidí no interrumpir la conversación, ya habría tiempo para presentarnos como era debido. Se fueron y al rato volvieron con comida, como hicieron Aspros y Triana. Yo mientras tanto miraba embobado el espectáculo que estaban dando en la arena y pensaba en cómo iba a afrontar mi pelea. Deseaba que fuera Sohem el que se presentara a la pelea para poder rendir cuentas con él.

Triana llegó con palomitas de maíz y nos dijo que había un grupo de cazadores cerca y que seguramente quisieran ir a por Jolyne, y si tanto Triana como yo habíamos llegado a la misma conclusión por algo sería. Eso hizo que me pusiera más serio que de costumbre y frunciera el ceño decidido mientras escuchaba como Triana nos contaba la que se iba a liar en un futuro cercano con los Marines, cazadores y piratas. Tras eso me dijo que suponía que el enfrentamiento final sería entre Sohem y yo, y que iba a ser algo difícil. Ya lo sabía.

-No lo capturó, lo mató. -maticé serio sin quitar la vista de la arena, viendo como Garnet se peleaba con ese pollo azul. Una voz desconocida para mí captó mi atención, detrás de mi asiento se encontraban Tobias, Sasha y un oso parlanchín. Giré mi cuerpo y miré hacia detrás, Tobías se presentó como carpintero y tirador, aunque en el periódico dijeron que era capitán… ¿acaso no lo era? Fuera lo que fuera ya conocía a Triana, y de una forma muy positiva comentó que era un placer compartir espacio con nosotros.

-Encantado… -le dije algo desanimado. -Soy Yojimbo Lemarcus Cornell Yamamura Tercero, capitán de la tripulación de los Alas Negras y próximo Rey de los Piratas, si no me muero… claro. -dije aún más desanimado pensando en la pelea que se avecinaba. Tras mi presentación fue Aspros el que continuó la conversación diciendo que era el navegante de la banda y comentando que tenía aprecio por algunos miembros de los Shogun Gari, y tras eso se puso a susurrar con Triana, seguramente estuvieran cotilleando.

Tobias nos ofreció su apoyo y colaboración si las cosas se ponían feas, a lo que contesté: -Puedes contar con los Alas Negras también si lo necesitas Tobías.

Después se presentó Sasha, esa chica me tenía realmente confundido. Parecía agradable y alegre, pero al mismo tiempo muy unida a Sohem, los había visto intercambiar muchas palabras desde que se habían juntado y eso no me gustaba un pelo. Ella era la navegante de los Shogun Gari y comentó que estaba harta de tener cuidado.

-Pues deberías. Ese cabrón mató a Peixe, nuestro nakama, delante de mis narices. -le dije mientras señalaba con el dedo índice derecho a Sohem. -Y casi me mata a mí. -finalicé mientras me señalaba el corazón con el pulgar de la misma mano.

Jolyne se presentó también como la carpintera del barco y parecía confiada en que iba a ganar el combate, ella no había visto pelear a esa bestia. Era un tío al que no me podía acercar, el simple hecho de estar en su alcance provocaba que mi cuerpo ardiera literalmente. ¿Cómo iba a ganar contra alguien así? Debía ser más rápido, más violento y más directo. Las palabras se las lleva el viento, pero un buen golpe… un buen golpe…

-Sohem es muy fuerte. -le comenté a Jolyne. -Es más versátil que yo, y mucho más fuerte… -reflexionaba en voz alta, acordándome de la paliza que me dio en aquel desierto. -Estar listos por lo que pudiera ocurrir, y si se tuercen las cosas iros vosotros, ya os alcanzaré.

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RE: [EVENTO FASE] Billete a las nubes (Parte V) - Gradas - Joe - 20-03-2024

La misteriosa Chloe se acomodó en su asiento para hablar conmigo. Esperaba que no se hubiera dado cuenta de mi desliz, fue totalmente inconsciente. Por un momento, me sentí como Tucrow en Impel Down, y es algo impropio de mí, al menos nunca me había pasado, pero decidí dejarlo de lado y no darle importancia. Me preguntó sobre el tamaño de Karl y su cuerno - Creo que es algo distintivo de su raza, aunque no sé cuál es exactamente - dije llevándome la mano a la barbilla con duda y mirándola pelear - La verdad que es algo que nunca la he preguntado... - Dije en un tono más bajo, dándome cuenta de que nunca he hablado de ello con mi compañera, suspirando en el momento final.

Mi invitación de brochetas fue rechazada, parece ser que con su sandwich estaba más que servida y satisfecha, así que con una negativa, aunque siendo amable en todo momento, la hice una pequeña sonrisa y dejé la bolsa a mi lado de nuevo. Me percaté que se giró a mirarme sobre lo que comenté del enmascarado, puesto que no era una pregunta quedé extrañado y dirigí mi mirada a ella. Confirmó que trabajaba para Sohem, alegando que también participó en los juegos por lo mismo. Arqueé una ceja y una sonrisa, se me dibujó en el rostro, que fueron dirigidas a ella, para después mirar a la pelea de Garnet y Karl, la cual, aun estando al rojo vivo, no dejaba de prestar atención a pesar de poder hablar con Chloe - Vaya, que curioso - Mordí la brocheta de carne que tenía en la mano para comer un trozo - O sea que es usted una cazadora, ¿no? O al menos está empezando - Giré levemente mi cabeza y mis ojos para mirarla de refilón con cierta perspicacia - Entonces doy por hecho de que conoces a Viktor también, ¡já! - Elevé mi cabeza levemente con mi reacción - Entonces eso me gusta, significa que nos vamos a llevar bien y colaborar juntos - Me giré del todo para observarla - Solo espero que tú no me rajes con una katana en un acto de enajenación mental, ¡hahahaha! - Solté una carcajada recordando mi misión con Viktor, cosa que ya había olvidado y perdonado al peli blanco, haciendo humor de ello en este momento. Volví a pegarle un bocado a la brocheta para rematar - Así que, esa tal Magna que mencionaba el periódico sois vosotros, tal y como dijo el Dirigente - Terminé afirmando con la cabeza repetidamente de manera suave y leve. Era una noticia interesante de saber, aunque la idea de encontrarme con Sohem de nuevo y que se pusiera borrico me echaba para atrás. O quizás ahora fuera más tranquilo si ha montado su negocio, como quien dice.

La conversación iba bien, al menos ahora sabia que Chloe no era una enemiga, sino una posible aliada, y eso me tranquilizaba. De repente, pillándome totalmente desprevenido, pegando un pequeño saltito del susto, Ikirami se plantó delante de mí, diciendo que teníamos que hablar urgentemente, para que, de brazos cruzados, se presentase delante de Chloe de una manera un tanto rápida y brusca. Chloe por su parte, hizo lo mismo, pero sin llegar a decir su nombre, y alegando que esperase que Ikirami no se sintiera molesta por pasar tiempo conmigo - ¿Cómo? - Pensé confuso y algo nervioso, pues no sabía como Ikirami iba a reaccionar ante tal comentario. Y tras eso, la cazadora me cogió del brazo izquierdo diciendo que nos estábamos conociendo, me ruboricé un poco. Cierto es que estábamos hablando tranquilamente, pero no entendí como de necesario fue su gesto, pues, para mí, simboliza algo cariñoso y de cercanía, cosa que solo hice con mi compañera marine en Toko - ¡Oye, oye! - Dije totalmente nervioso. Me soltó y se puso de pie, casi confirmando que se iría para que pudiéramos hacer nuestra labor de marine. Suspiré avergonzando por esta situación - ¡No se preocupe, Chloe, no es necesario! - dije mirando al suelo - Hay sitio de sobra, quédese aquí disfrutando del espectáculo, pero tengo que tratar asuntos urgentes. Ahora venimos - Dije, intentando ser lo más profesional. Me giré e Ikirami estaba esperándome para poder hablar, de brazos cruzados, esperando a que fuera.

Me dirigí hacia ella y cuando estaba a su lado, la agarré de la mano derecha - Ven, hablemos un poco más alejados - Para así poder los dos hablar más en privado, llevándola a una zona de la primera fila de las gradas donde no había público. Una vez allí, los dos, la miré fijamente a los ojos - Cuando volví de comprar, vi a Sephi y Karl en las gradas, pero no te vi a ti - Me crucé de brazos también, y en un tono amable proseguí - Cuéntame, ¿Ha pasado algo? Te noto intranquila y eso no me gusta - Dije preocupado - Sea lo que sea, lo resolveremos juntos, así que soy todo oídos para ti - Finalicé para crear un ambiente de confianza entre ambos y que ella pudiera contarme cualquier cosa, recordando el momento de esta mañana cuando le dijimos que Karl y yo éramos usuarios de Akuma, donde la prometí que no habría más secretos.

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RE: [EVENTO FASE] Billete a las nubes (Parte V) - Gradas - Sohem - 21-03-2024

[personajeinvalido=907]

Chloe se marchó siguiendo mis indicaciones y mis órdenes, y Viktor parecía decidido a esperar un momento más propicio. Como pacté con ellos semanas atrás, yo no me metería en sus asuntos siempre que ellos no importunasen los míos. Eran adultos suficientemente funcionales y capaces - esto último al menos Viktor - como para poder tomar sus propias decisiones en el tiempo que considerasen oportuno. Por mi parte, como si decidían quedarse a vivir en este pedrusco volador que... — Oe — dije girando la cabeza hacia Viktor — ¿Cómo cojones se sujeta esta isla en el cielo? — le pregunté abiertamente de forma directa, realmente interesado en el tema, con la repentina duda que me acababa de surgir. No tenía ni idea de cómo algo así podría ser posible, pero si estas personas tenían civilizaciones construidas en estos terrenos sería porque el fenómeno que mantenía la roca en el cielo era lo suficientemente estable o duradero en el tiempo como para prevalecer al paso de los años.

Giré mi rostro y observé en silencio la ejecución de toda la parafernalia previa al combate, el enfrentamiento de la ronda de semifinales, e ignoré el ir y devenir de las personas de las gradas, aunque pareciera escuchar mi nombre aquí y allá... o quizá sería una paranoia. Puede que las dos. Pero nada de eso importaba cuando se trataba de una pelea... el fuego de mis venas ardía en el interior de mi corazón bombeando con la potencia de un martillo neumático, hirviendo mi espíritu, deseando ser yo quien pudiera participar y sonriendo como un niño bajo la máscara de mi casco, dando al exterior la imagen impertérrita y estática de una estatua gracias a la inexpresividad de mi rostro. Estaba sentado, con los codos apoyados en las rodillas y reclinado hacia delante, juntando las manos en posición de oración frente al frontal de mi casco, apretando los dedos por la emoción que sentía.

Los participantes llamados a la pelea fueron Cangas Dionis, la Marine cabeza de cabra compañera de Joe que se transformaba en una bola de fuego azul, y Carmen Murdock, sin duda con ese nombre y su apariencia un practicante del culto de los okamas. Ambos, por lo visto al inicio del combate y durante las pruebas anteriores, parecían ser usuarios de frutas del diablo tipo zoan. La Marine era una especie de pájaro en llamas, y el okama un gran tigre pelirrojo. Y en tanga. Además parecía más pendiente de las gradas que de su oponente y esto le jugó una mala pasada, pues el ave ardiente decidió lanzarse a una velocidad considerable pero que aun podía seguir con mis propios ojos y sonreí de nuevo. Si esto era lo más rápido que podía hacer, podría destrozarla. Pero siendo más o menos importante esa velocidad, siendo quien tomó la iniciativa había tenido la ventaja del combate, impactando el golpe contra el okama, quien no tardó en responder siguiéndola e impactando con un gancho ascendente hacia la boca que la derribó y canceló su transformación. Bufé. Era el clásico truco contra usuarios Zoan, confiados de sus capacidades superiores físicamente: Golpearles tan duro que sean incapaces de mantener la concentración.
Así que ya tenía dos datos sobre aquella mujer pájaro: Podía ver sus ataques y reaccionar a ellos, y no tenía la entereza suficiente como para aguantar golpes demoledores. Era fácil de contrarrestar.

Tras aquel primer contacto, Cangas se transformó en la forma híbrida que vimos en la primera prueba y ascendió volando tratando de ganar altura y por consiguiente poner espacio entre ella y su oponente... una jugada inteligente, para recuperarse o para atacar a distancia, pero no le sirvió de mucho ante la agilidad y velocidad de su oponente — Un simple gato rayado contra un ave ígnea celestial — dije, y bufé de nuevo — Hay gente con talento y otros con suerte — sentencié, sin necesidad de que nadie tuviera que escucharme, como hablando conmigo mismo. Carmen Murdock corrió mientras Cangas Dionis se elevaba, pasando por debajo de esta y saltando desde su espalda para golpearla en la pierna, o quizá dando más de un golpe, haciendo que perdiese de nuevo su transformación y cayese hacia el suelo — ¡JA! — grité con alegría incorporándome un poco y haciendo que recuperase la compostura un instante después, chasqueando la lengua. El tigre era rápido de verdad y me costaba seguirle el ritmo. Sólo lo veía al final de sus desplazamientos pero gracias a la distancia de la grada y la calma con la que se apreciaba desde esta posición se podía hacer un mapa mental de su recorrido. Era bueno.

La respuesta de la Marine no se hizo esperar y fue decepcionante. Gritó y se levantó, desafiando a quien le estaba dando una paliza. ¿En qué contexto no paras de recibir guantazos y te crees con la potestad de exigirle a tu oponente que vaya a por ti? ¡Si ya estaba yendo a por ti! Negué con la cabeza, divertido, pensando en que al final no era una casualidad que Joe fuera la cabeza y la cara de aquella tropa... es que el nivel no era muy alto tampoco.
El okama se lanzó hacia ella para darle un combo, que entró de lleno, y cuando hubo terminado la cabeza de cabra se transformó de nuevo en su forma aparentemente híbrida y salió volando de nuevo - un truco que ya le habían chafado una vez y que dudaba que pudiera hacer una segunda - y envolviéndose con sus alas sus llamas parecieron redoblar intensidad y se mostró de nuevo prácticamente recuperada de todo el daño. Abrí los ojos de par en par ¡eso si que era interesante!. Sabía que las frutas Zoan tenían una capacidad de aguante y de regeneración mucho más elevada con los demás, pero esto... esto era una habilidad superior a todo ello. ¿Su fuerte estaba en aguantar? ¿Aguantar sin más, y regenerarse? Era una batalla de desgaste pues...

De nuevo la historia se repetía. El pájaro volaba, el gato saltaba, el gato pegaba. Pero esta vez teniendo una respuesta diferente por parte de la cornuda, quien no perdió su transformación y atacó con furia al tigre quien se protegió cruzando sus brazos frente a él. Cuando aterrizaron al suelo, nueva arremetida brutal del felino y un instante de silencio y calma. La marine había perdido su transformación, jadeaba y observaba el suelo, sangrando, y tomando lo que supuse serían fuerzas de flaquezas gritó que se rendía. Arqueé una ceja viendo aquello. Continuó gritando los nombres de sus compañeros, Joe incluido, diciendo que juraba que nunca más iba a volver a perder, y apoyándose en su propia pierna señaló a su oponente y le dedicó algunas palabras que quizá - dada la distancia y los murmullos - sólo ellos pudieran escuchar, mientras sus palabras resonaban en mi cabeza. Se rendía. ¿Cómo que se rendía? Era un ave celestial de llamas con la capacidad de regenerarse y ¿se rendía ante un gato en tanga? ¡Se rendía! Bufé echando todo el aire de mis pulmones inclinándome ligeramente y como un resorte, volviendo para atrás golpeando mi rodilla rítmicamente mientras estallaba

— ¡¡ WRYYYY HA HA HA HA HA !! —

Reía fuerte y ruidosamente golpeando mi pierna, y señalé en su dirección — ¡El poder de la "justicia"! — dije con alegría y algo de burla socarrona, teniendo en cuenta las deplorables actualices de las pruebas del cretino del pelo largo rojo y la espada enorme, y la mujer de mi equipo, Joe estaba verdaderamente jodido — Se rinde — dije, repitiendo sus palabras, suspirando apagando mi risa — Se rinde dice... — y negué con la cabeza metiendo la siniestra dentro del casco para limpiar las lágrimas de la risa que asomaban por las comisuras de mis ojos — Eso si que ha sido bueno — chasqueé la lengua, sacando la mano del casco recomponiéndome — Un pirata en taparrabos haciendo rendirse a un Marine, normal que tengan que traer tropas consigo para que no los vapuleen como niños jugando con hormigas — añadí con un tono más tranquilo, que sólo Viktor pudiera escuchar — Me parece que nuestros servicios son mucho más necesarios para la... justicia, de lo que ellos mismos se atreven a admitir, ¿eh Vik? — le pregunté de forma retórica a mi compañero, que no sabía si había estado prestando atención al enfrentamiento o no, sin darme cuenta del "apodo" que le había dado demostrando algo de camaradería, quizá dejándome llevar por la pasión del momento y las emociones fuertes. Ahora sólo quedaba esperar ver el resultado de manos del comentarista, el Inminente ese, y que diera paso a la siguiente pelea: La mía.

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RE: [EVENTO FASE] Billete a las nubes (Parte V) - Gradas - Aspros - 21-03-2024

- ¡AAAHHHH! ¡Bon Kurei bendito! -clamé, usando mis dedos pulgar e índice a modo de pinza para hermetizar mis fosas nasales. Jolyne, en un alarde de su cultura campestre, había estado recorriendo las islas del cielo sin calzado, por lo que no era difícil de imaginar en qué estado se encontraban las plantas de sus pies; como diría la propia granjera, “si mi pie a estiércol güele, hará que’l caballo resuelle” o algo así, seguramente. - Por el amor del glitter, ¡aparta esas pezuñas de mi cara! -Me volteé hacia un lado para perder de vista la mugrienta afrenta, mientras que con el brazo empujaba su hombro para que se alejase de mí y se inclinase sobre Triana. - ¡Con esa apuesta vas a gafar (y a apestar) a Garnet!

Intenté eliminar aquella imagen de mi mente volcándome de nuevo en la conversación con Triana, la cual hacía alusión a los cazarrecompensas, en especial al tipo de la máscara. Tras un vano intento de rectificación de su lesbianismo hacia la mujer cazadora, expuso que no conocía al tercero del trio calavera. - Viktor -añadí al informe de la espadachina, generando un poco de claridad en su desconocimiento sobre el misterioso tipo de pelo claro- He coincidido con él en los grupos, pero no he podido conocerle demasiado. Es guapo, así que no me fio de él. En lo que respecta a los marines… -no pude evitar echar un vistazo a Ikirami-…ella es una pelandrusca que utiliza sus tetas para alcanzar sus objetivos, ten cuidado Triana. - posé entonces la mirada sobre Joe. - Él parece muy fuerte y bastante poco interesado en el torneo, imagino que lo único que quiere es ponernos en una celda. No me quejaría la verdad.

Y antes de que pudiésemos darnos cuenta, el combate había llegado a su fin. Me alcé bruscamente en cuanto la victoria de Garnet hizo acto de presencia, acompañada por los fuertes vítores del estadio de combate, para unirme al regocijo colectivo. A pesar de los momentos de duda y zozobra, visualizaba aquel momento con claridad, el momento en el que el gato de los Shogun Gari acabaría con aquel lindo pajarito marine. - Ahora se le subirá a la cabeza y se pondrá insoportable. - dije blandiendo una sonrisa pícara al observarle. Volviendo a la grada, no podía evitar sentir preocupación por el capitán, que parecía decaído ante la idea de combatir contra Sohem; no era para menos, fue el mismo que acabó con Peixe. Tras aclarar este hecho a Sasha, que parecía procesar cierta cercanía hacia el cazador, me aproximé a Yojimbo.- No vas a morir. Ser versátil está sobrevalorado, capi.- dije con un tono despreocupado, buscando amenizar los sentimientos del lunarian.- Eres fuerte y ágil, pero ante todo hermoso.- me volví a sentar – Pero que no se te pase por la cabeza que te dejaríamos aquí, te llevaría al barco aunque se me salten las uñas, y eso que me las acabo de hacer.

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RE: [EVENTO FASE] Billete a las nubes (Parte V) - Gradas - Max D. Bambú - 21-03-2024

Al parecer, Finn había aparecido en la taberna donde estaban los Shogun Gari vestido como un marine. ¿Qué clase de escuadrón marine no identificaría inmediatamente a un pirata que había salido en el periódico de Intha? Hasta el panda, que odiaba a Intha y su manipulación de la información con todas sus fuerzas, se leía los periódicos siempre que tenía oportunidad. Al menos podía hacerse una idea de la opinión promedio del mundo sobre un tema en concreto, aunque fuera todo una puta mentira. Habían muerto amigos. Eso lo entendía perfectamente. Un puño le fue extendido, y el panda lo chocó sin pensárselo dos veces. Le caía bien Sasha. Bueno, le caían bien los Shogun en general, aunque a Kuraku no había tenido tiempo de conocerle. —Tienes razón, aprendamos los unos de los otros e inclinemos la balanza a nuestro favor. —Le sonrió y regresó su atención al combate, que estaba en su punto álgido, mientras los demás se ponían a hablar con los Alas Negras, que estaban considerablemente cerca de ellos. Quería echarle un ojo de cerca a los miembros de aquella tripulación, pero el combate de Garnet y Karlglass era algo que tampoco quería perderse.

La velocidad a la que Garnet se movía estaba dejando en evidencia a Karlglass, que perdía la facultad de transformarse una y otra vez con cada nuevo ataque del pelirrosa. Ora era una semioni gigantesca, ora un ave celestial de fuego sagrado, y así continuamente. Hubo un momento en el que Karlglass pareció recuperar un poco de terreno, que fue el momento en el que Garnet la agarró en el aire un poco a la desesperada. Chewbacca lo entendía. Si dejaba que su oponente ganase terreno en el aire y se recuperase, el combate podría durar bastante más en detrimento de Garnet. La jugada le salió regular, sin embargo, porque Garnet, si bien ágil cual felino, no era extremadamente fuerte y Karlglass pudo deshacerse del agarre y contraatacar con efectividad en pleno aire. —Ouch, bien pensado. —Le dijo al aire el panda, que admiraba la perseverancia de la marine. No obstante fue todo en vano, porque aquellos golpes no tenían la fuerza suficiente como para hacer flaquear a Garnet, que se lanzó al ataque de nuevo y... Finalmente Karlglass se rindió. Declaró que nunca más volvería a perder y que el tigre era ahora su rival y que algún día le derrotaría. Era extremada escandalosa, totalmente opuesta a Don Bambú, pero no podía evitar sentir simpatía por ella. El sentimiento de querer ser más fuerte que quien ya te ha derrotado apelaba a una olvidada pero brillante llama en el interior del revolucionario. Una vez el combate terminó, lanzó un aplauso para Garnet y luego se giró a observar a los Alas Negras.

Allí estaba Aspros, al cual ahora reconocía de los carteles de Se Busca. No recordaba la cifra, su cara sí que no se le olvidaba. Era guapo el cabrón. Incluso el panda, que no se sentía especialmente atraído por los hombres, tenía que reconocer una obra maestra de la creación cuando la veía. Ahí estaba también Jolyne Jones, la rubia que se había convertido en medio camaleón para la prueba de puntería y que la había ganado con espectaculares resultados. También estaba la pelirroja Triana, que había demostrado poseer una fuerza a la que el panda sólo podía aspirar. Sin lugar a dudas era la que más admiración le despertaba por el momento. Y cómo no, ahí estaba Yojimbo, cuya velocidad supersónica había enmudecido a todo el público de las gradas en la prueba de velocidad. Tres de los cuatro miembros de aquella banda habían quedado primeros en sus respectivas pruebas y Aspros había perdido, pero no había obtenido un resultado malo tampoco. Empezaba a sentirse pequeño, para qué mentir. —Enhorabuena por vuestros resultados. —Les dijo el panda, finalmente animándose a hablarles. —Me llamo Chewbacca, un placer. —Les dedicó una sonrisa cómplice y se bajó ligeramente las gafas para mirarles bien. Lo suficiente como para que ellos le viesen igualmente y su improvisado e inefectivo disfraz de gorro y gafas de sol no les impidiese llegar a la conclusión a la que sin duda ya habrían llegado todos ellos: Él no se llamaba Chewbacca. —Y suerte en el combate. —Le dijo esta vez a Yojimbo y a Jolyne directamente. Suponía que sería Yojimbo el que pelearía, porque con esa velocidad seguro que hacía estragos, pero Jolyne también parecía extremadamente capaz de dar un buen espectáculo, así que no se arriesgó a escoger un favorito.

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RE: [EVENTO FASE] Billete a las nubes (Parte V) - Gradas - Chloe Dendro - 21-03-2024

Así que el motivo de la apariencia de Karl era su raza, no era humana, es algo que después comentaría con Viktor, seguro que él sabía ubicar mejor que yo a qué raza pertenecía la marine. El comodoro me preguntó si era cazadora, o si empezaba a serlo, al estar asociada con Sohem, no supe como decirle que era más su asistente que su compañera de trabajo, por suerte no necesité hacerlo, pues intervino su pregunta haciendo una nueva, — Si, claro que conozco a Viktor. — se alegraba por ello, según él nos hacía aliados, eso me relajó, su relación con mis compañeros de gremio parecía ser cordial, aunque también parecía que no siempre fue así, pues mencionó un incidente, por llamarlo de alguna manera, con Viktor, algo que me dejó completamente helada -nunca mejor dicho- me giré extrañada hacia el marine y con la voz algo temblorosa le pregunté, — ¿Viktor te hizo eso..? — me resultaba difícil de creer, no creía que Viktor fuera un santo, ni mucho menos, pero había un buen salto entre no ser una hermana de la caridad y rajar a un aliado de un katanazo, no parecía que fuera a hacer eso con nosotros, no de momento al menos. Lo pensé fríamente durante unos segundos, pero me tranquilicé a mí misma, no ganaría nada con mi muerte, y matar a Sohem no era fácil, no lo intentaría; por otro lado el marine estaba aquí, conmigo, hablando, vivito y coleando, también debía ser duro de pelar si Viktor había ido a por él y no había muerto.
 
Cuando su compañera llegó no me di cuenta hasta que se marcharon de que, al presentarme, no había dado mi nombre. Estaba tan centrada en mi actuación y mi papel de victima que ni siquiera pude presentarme como era debido, realmente me había pasado factura el tiempo de inactividad. Suspiré tras despedir a la pareja de marines y volví a sentarme, desdibujando la sonrisa amable que tenía, crucé mis piernas, le di un buen mordisco a mi sándwich y en silencio observé el combate, — Ánimo Karl, enséñale al minino quién es la que manda. — comenté para mí, pero como si el destino intentase gastarme una mala broma lo siguiente que hizo mi compañera de equipo fue gritar a pleno pulmón que se rendía, haciendo que por un momento me atragantase con la comida, — ¿¡Qué!? — no había estado nada atenta al combate, pero resultaba inverosímil que hubiera perdido, era un pájaro en llamas contra un tigre, y además Karl era enorme en comparación, ¿Tan fuerte era su adversario? En la prueba de fuerza Karl quedó segunda, y su oponente quedó eliminado, es cierto que en un combate no todo es la fuerza, la estrategia es clave, y con lo poco que había intercambiado con la pájara llameante parecía que ese era su punto flojo. Cuando el skypiean pelirrojo deshizo su transformación y volvió a su forma no-animal lo reconocí, él era un capitán pirata del que había leído noticias en el periódico, no recordaba el nombre, pero si que era capitán, ahora tenía sentido que hubiera ganado a Karl.
 
La grada estalló de emoción, y los que vi junto a Tobías celebraban la victoria como si fuera el mayor de los logros, ¿Serían todos miembros de la misma tripulación? Repasé con la mirada todo el grupo, obviando tanto al enorme mink como al adorable vaquero; la niña rubia gigante era la que se podía transformar en monstruo, difícil de olvidar, también estaban la que me ganó en la prueba de tiro, la que podía transformarse en una especie de lagarto de ojos saltones, el moreno de alas negras que ganó la prueba de velocidad, el chico mono que bailó en la prueba de velocidad y la atractiva mujer rubia que ganó la prueba de fuerza, reconocía sus caras de los carteles de Se Busca, pero no recordaba nombres ni cantidades. Aparté la mirada cuando acabé el barrido, lo último que necesitaba es que se dieran cuenta de que los estaba mirando, de forma tan poco sutil, además. El siguiente combate sería el último, y habiendo perdido este mi equipo quedaba completamente fuera de la posibilidad de pedir ese deseo que nos habían prometido, pero al menos el equipo de Sohem seguía encabezado hacia ello, con un poco de suerte pediría ese pilar de oro que quería. — ¿Sabrá cuánto pesa el oro? — un fugaz pregunta atravesó mi mente, no parecía ser el tipo de persona preocupado por esas cosas, pero desde luego parecía el tipo de persona que a pura fuerza bruta se lo llevaría a rastras hasta el barco, suspiré, esperando el regreso de Joe para poder seguir con el interrogatorio.

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RE: [EVENTO FASE] Billete a las nubes (Parte V) - Gradas - Viktor - 21-03-2024

Creo que me quedé dormido.
Estaba tremendamente aburrido y hastiado después de la prueba y, sinceramente, no tenía ganas de aguantar al personal. Cuando Sohem nos alcanzó en las gradas, cuestionó sobre información de los rivales, ya que él sería uno de los contendientes de la fase de combate. En ese instante, debí quedar dormido pues, cuando pude recuperar levemente la consciencia, aún con el libro sobre mi cara, Sohem ya estaba observando un combate que parecía interesante. En determinado momento, volvió a dirigirse, esta vez a mí directamente pues, Chloe parecía no estar allí con nosotros, y se preguntaba como Skypiea se mantenía sobre el aire. Supongo que el enmascarado confiaba demasiado en mis conocimientos sobre historia. Pese a que podría intentar explicarle el fenómeno físico por el cual una masa de tierra levita de manera continua e ininterrumpida kilómetros sobre el mar, aunque simplemente farfullé sin quitar el libro de mi cara — Lo hizo un mago. — esperando que la respuesta diera a entender al jefe que era demasiado complicado para explicarlo tras una siesta.

El combate continuó y cuando Sohem mencionó un “ave ígnea celestial” no pude evitar empujar con el índice de mi diestra el libro para alzarlo levemente y permitirme ver a los luchadores. Uno era un pirata con una zoan común, pero la otra, era la marine amiga de Joe, portando la zoan mitológica del fénix. Sentía cierta afinidad con ella por nuestro tipo de fruta, pero toda la esperanza de verla brillar se desvaneció cuando tras un intercambio de golpes se rindió. Se rindió. Sohem parecía decepcionado y su risa fue una mofa que casi sentí mía. Lamentable espectáculo, pensé. Tras esto, se limitó a mofarse de los marines por su falta de fuerza y su incapacidad para pelear contra piratas que, aparentemente, no deberían darles tantos problemas. Cuando sugirió, tras usar el diminutivo Vik de manera sorpresiva, que éramos más necesarios de lo que pueden asumir, me limité a quitar el libro de mi cara, levantarme impulsándome con desgana, usando las piernas y estirarme con los brazos hacia el cielo y a ambos lados. — Para su vergüenza, somos más eficientes. Y sin llevar uniforme. — contesté al enmascarado con tono jocoso mientras me ajustaba el cinturón con Shimei Kaeru en él. Di un par de pasos hasta el jefe, por su flanco izquierdo — Si son listos, irás contra el Lunarian. Ese tío es rápido — dije buscándolo entre la multitud de las gradas. — Atúrdelo, no dejes puntos muertos. Si sangra, dudará. Si duda, lo vencerás. — continué cruzando mi brazo izquierdo hacia él, con el puño cerrado lo animé para su combate — Haz lo tuyo. — dije confiado mientras buscaba chocar su puño derecho y tras esto, me di la vuelta en dirección a las escaleras más cercanas — Me hago pis. Luego me cuentas. — dije mientras comenzaba a bajar de las gradas, despidiéndome de Sohem con los dedos índice y corazón de la mano derecha en V. 

 
Una vez en suelo, comencé a recorrer el flanco izquierdo de la arena, en dirección al Gran Palacio, pasando entre los puestos y tiendas fingiendo interés en los puestos mientras me acercaba todo lo posible a la base de la pirámide dorada, esperando poder observar con mi privilegiada vista al Emperador, o quien se asomara allí, con más detalle.

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RE: [EVENTO FASE] Billete a las nubes (Parte V) - Gradas - Sasha - 22-03-2024

Sasha apreció la sonrisa de Aspros - por mucho que fuera burlona - ante la coincidencia mientras se fijaba en el Log Pose del chico. La semioni se llevó la bebida a los labios dando otro sorbo mientras escuchaba a Jolyne decir que era una reunión de navegantes — Ahora tenemos que hacer una carrera de barcos — añadió emocionada sin venir a cuento pensando en como seguir pasando tiempo con los Alas Negras.
 
La rubia escuchaba con atención las palabras de Triana sobre los cazarrecompensas, tenía razón pero aún así quería seguir confiando en la palabra de Sohem por lo que por una vez prefirió quedarse callada sobre ese tema. — Ikirami ha estado apuntando cosas en una libreta, los marines son muy pringados si tienen que hacer deberes en medio de unos juegos y Viktor pega katanazos — dijo en voz alta después de que Triana acabase de hablar recordando lo que había estado haciendo la pelirroja y lo que le dijo el cazador cuando se conocieron. Entonces la mujer preguntó por el capitán de los Shogun Gari haciendo que la adolescente se girase a mirarla inclinando ligeramente la cabeza hacia la derecha. — Tobías — contestó con simpleza mientras señalaba con el dedo índice de la mano derecha - la cual mantenía su vaso agarrado con el resto de dedos - al vaquero, por mucho que en el periódico dijera que era Garnet ella seguía considerando al chico el capitán.
 
Aspros volvió a captar la atención de Sasha cuando preguntó por el vencedor del combate. — ¡El gatito va a ganar! — respondió de forma alegre y segura sin dudar ni un segundo. — No quiero apostar nada mío pero si quieres te puedes quedar con el tanga de Garnet — le dijo mientras se encogía de hombros porque era lo único que estaba dispuesta a dar. Ya le daba igual pasar más vergüenza después del espectáculo que estaba dando y, por supuesto, no iba a apostar nada suyo.
 
Sasha frunció el ceño mientras escuchaba lo que estaba comentando Yojimbo, no había parado de hablar de forma derrotada desde que dijo que Sohem había matado a su amigo. Pero sus palabras iban de mal en peor para la semioni. — ¿Rey de los piratas? — pensó todavía más seria. Ella no quería un rey, por algo era pirata y no estaba dispuesta a recibir ordenes de alguien que ni conocía, ni respetaba y que no le había demostrado nada, solo que era un lunarian muy rápido. El hombre la advirtió sobre que el cazarrecompensas mató a su nakama - y por poco a él - consiguiendo que la rubia tensara los hombros mientras se mordía el labio inferior. Fue cuando finalizó aceptando su derrota que la joven no pudo evitar apretar sus puños - aplastando su vaso en el proceso - mientras la chica se levantaba de forma rápida y con furia girándose para encarar a Yojimbo y le tiraba el vaso en la cara, mojándolo con lo que quedaba de zumo. — ¡Eres un puto cobarde! — le contestó llena de ira — Desde que entramos en la Grand Line me había flipado vuestra tripulación, ver lo fuertes que son Jolyne, Aspros y Triana me hacía querer saber cómo es su capitán ¡Pero eres una jodida decepción! Nosotros hemos perdido a muchos nakama y seguimos haciéndonos más fuertes todos los días para no volver a vivir ese infierno. ¿Sabes qué hice cuando tuve al gilipollas que mató a nuestros compañeros delante? Le saqué las tripas de un kanabazo. ¿Y cuándo Sohem me atacó porque es un idiota que no sabe hablar primero? Pegarle otros tres en la cara ¡Y ahora somos amigos! Así que para de llorar y si de verdad no quieres perder a nadie más empieza a pelear por ellos, ¿Quieres ser el rey de los piratas? ¡Pelea con todo lo que tengas y hazte fuerte de una putísima vez! Porque entonces te pasaré delante y yo seré la diosa de los piratas — sentenció antes de girarse y volver a sentarse en su sitio con los brazos cruzados mientras seguía enfadada, si él iba a ser un rey ella podía ser una diosa, que era algo superior, a su parecer.
 
La semioni volvió a mirar hacia la arena buscando dejar de pensar en lo que había pasado con Yojimbo, justo a tiempo para ver como la marine se rendía entre lágrimas porque quería ser más fuerte. Sasha relajó el ceño recordando como eso le pasó a ella cuando peleó contra Ginni, así que entendía muy bien como se sentía. La rubia aplaudió a ambos, habían hecho un excelente combate y la semioni marine iba a ser una rival muy dura en el futuro. — ¡Muy bien, Garnet! — gritó con una gran sonrisa que no llegó a sus ojos, todavía le molestaban las quejas del capitán de los Alas Negras pero el músico no se merecía pagar por algo que no había hecho.
 
 

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RE: [EVENTO FASE] Billete a las nubes (Parte V) - Gradas - Tobias Murray - 22-03-2024

Aunque la marine estaba demostrando un aguante digno de mención, Garnet le iba ganando terreno con cada uno de sus movimientos, su superioridad era indiscutible. Tobías se sentía muy orgulloso de su hermano, ardía en deseos de combatir con él. Los duelos uno contra uno no eran el fuerte del carpintero, en cambio, el músico se desenvolvía con una gracilidad envidiable, entrenar con él le vendría muy bien al joven barba turquesa. No lograba verlo moverse con exactitud, era increíble lo fuerte que se había vuelto.

Los Alas Negras eran una tripulación muy peculiar, a Tobías le gustaba lo extraordinario y ellos definitivamente lo eran. Con el poco tiempo que llevaba junto a ellos ya les había cogido un cariño especial. Jolyne compartía mucho con él, no solo era tiradora, sino también carpintera, bonita coincidencia, la cual dibujó una enorme sonrisa en su rostro. Se vio tentado a compartir conocimientos sobre su campo de trabajo, pero no quiso avasallarla, se conocía bien y si empezaba a hablar del tema le resultaría muy complicado parar. Triana hizo un leve gesto de sorpresa, casi imperceptible, al escuchar como Tobías la saludaba por su nombre. ¿Acaso no recordaba que habían compartido enemigo directo en los Cabos Gemelos? El joven se atusó la barba y entonces cayó en la cuenta, había cambiado su color al igual que el de sus cabellos, pensó que se debería a eso. La absurda treta para pasar desapercibido, que había sido inútil, había funcionado con una de las personas a las que admiraba, desgraciadamente para él, eso, o simplemente no había logrado llamar su atención en el pasado, así como en el sentido inverso si había ocurrido. Su capitán, por no romper la regla, también era un tipo especial, no solo por la vertiginosa velocidad que había demostrado en su prueba, tenía un brillo especial en su mirada. Se presentó con su infinito nombre y como el futuro rey de los piratas, si no moría. - Jish jish jish. - A Tobías le gustó su sentido del humor. Pero parecía realmente preocupado por Sohem y la relación que Sasha pudiera tener con él. Cuando la navegante de los Shogun Gari reaccionó al comentario de Tobías para que estuviera alerta con una negativa, Yojimbo saltó otorgándole la razón al carpintero, aportando su experiencia con el enmascarado y lamentando la perdida de un compañero a manos de éste. Sasha se levantó indignada, arrojándole su bebida a la cara, recriminando sus palabras, tachándolo de cobarde y explicándole las adversidades que habían pasado los Shogun Gari y como las habían afrontado. Lo de ser la diosa de los piratas provocó una carcajada en el pelinaranja, que sonó como carraspeo nasal al intentar contenerla, no se reía de ella, su ternura e inocencia no dejaban de sorprenderlo. En parte tenía razón y sin esperar a la reacción del capitán de los Alas Negras, Tobías tuvo la intuición de que ese mensaje serviría para elevar su ánimo. En un combate son muy importantes las aptitudes físicas, pero la actitud puede marcar la diferencia. Ese cubo de agua fría con forma de vaso de zumo, puede que fuera a marcar la diferencia en el siguiente combate. - Que su juventud no te despiste, ha madurado mucho estos últimos meses, por desgracia a la fuerza. Ahora mismo no te conviene dudar. Demuestra quien va a ser el futuro rey de los piratas. - Tobías le dedicó una sincera sonrisa a Yojimbo. 

A todo esto, el combate estaba en su momento más álgido, Garnet parecía que estuviera evolucionando a lo largo de éste. Unos peculiares golpes con la garras retraídas que jamás había visto Tobías antes lo demostraban. Karlglass seguía también con sus ofensivas, pero el músico era más rápido y contraatacaba sin espacio dejarle espacio a las dudas. Por mucha resistencia que tuviera la marine, cada vez estaba más contra las cuerdas, se veía cansada y malherida, aún así su rendición fue una sorpresa para todos. Tobías lo entendió y valoró su decisión, pues la joven advirtió que se volvería más fuerte y que no volvería a caer derrotada jamás. Por muy marine que fuera, se había ganado el respeto del carpintero. Bueno, Garnet había ganado y Tobías se levanto para vitorearlo hondeando su sombreo entre gritos de felicidad. Ahora tocaba esperar el resultado oficial a través de las palabras de El Dirigente. El siguiente combate también iba a ser intenso. 




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RE: [EVENTO FASE] Billete a las nubes (Parte V) - Gradas - Garnet D. Matlock - 22-03-2024

[personajeinvalido=907]

La arena, el estadio y las gradas enseguida rugieron y estallaron, coreando el nombre de Garnet, con el veredicto del maestro de ceremonias, quién parecía haber flipado con el combate y aseguraba, muy a pesar de Garnet, como el músico había barrido con su oponente. Su victoria alzaba a su equipo en un primer puesto, recibiendo aún más aplausos, silbidos y vítores por parte de los espectadores, que parecían volcar todas sus esperanzas en el equipo que representaba a su tierra. Habiéndose relajado la euforia del público, el Dirigente prosiguió declarando como el equipo de Tobías, Chewbacca, Karl y la misteriosa y buenísima mujer de pelo morado habían quedado terceros e invitando a los combatientes a que se retiraran de la arena y fueran hacia las gradas.

El skypiean comenzó a mirar hacia su alrededor, bajando su mirada hacia el terreno de arena compacta. Cuando encontró su camisa, o lo que quedaba de ella tras arrancársela en pleno furor, se agachó y la cogió, sacudiéndola seguidamente y quitándole todo el polvo. Estaba hecho un auténtico trapo. Después de comprobar varias veces que estaba, más o menos, limpia, se la colocó encima de la cabeza, como si una toalla fuera, tapándola por completo salvo su cabizbaja mirada. En esos instantes, y casi por primera vez en su vida, necesitaba calma y alejarse, al menos metafóricamente, de todo ese bullicio que aclamaba su nombre. Necesitaba escuchar el silencio, algo difícil pues, hasta esa fecha y según afirmaciones de grandes filósofos, solo una persona, un tal Berto Riviere, fue capaz de oir lo inaudible. Sorprendentemente, lo encontró, allí estaba, su tan esperado silencio. Todo se apagó, quedando tan solo vigente el sonido provocado por latido de su corazón, el recorrer de su sangre por cada vena y arteria de su cuerpo y las conexiones neuronales de su cerebro autosaboteando su autoestima y moral.- Necesito más... Más... Más... O lo perderé todo... ¿Es o no es?-

Por un segundo pensó en buscar a la marine pelirroja y compartir algo más de su tiempo con ella. Si ya de por sí era una mujer que lo vuelve loco de base, su cita, el morbo, ese pasional beso, además de la promesa de volver a verse después de que el evento acabara, le decía de ir a por ella como pollo sin cabeza. Día raro. Pero no, dos tetas tirarán más que dos carretas, pero no más que sus nakamas, al menos no ahora mismo. Los necesitaba, ahora más que nunca, así que comenzó a subir por las mismas gradas por las que descendió antes de empezar el combate, teniendo como referencia la enorme e inconfundible Sasha.- Relaja, Garnet... Relaja la raja... No frente a tu peña, ¿es o no es?- Se repetía así mismo conforme más se aproximaba a su pequeña familia, acompañada por los Alas Negras. Estando ya a la altura de la cuarta fila, se quitó la camisa de la cabeza y se la puso colgando de su cuello, con una forzada sonrisa, con la intención de fingir que todo iba bien.- ¡Qué pasa peña! ¿Qué me he perdido?- Preguntó mientras veía, de reojo, como Yojimbo se encontraba sentado en el sitio donde antes se ubicaba el músico y por alguna extraña razón mojado y oliendo a zumo. Y ahí estaba, la bella y despampanante mujer que, con tan solo su wanted, había cautivado la enajenación y perversión de Garnet, la ganadora de la prueba de fuerza, la única e inigualable Triana. Ciertamente, el día que llevaba le instaba a no ponerse a babear en ese momento... Pero las ganas de simpear eran demasiado fuertes, y es por eso que, se llevó su diestra hacia su melena, echándosela hacia atrás.- Triana, ¿es o no es?- Se puso entonces de rodillas, mientras sus pupilas se perdieron por un tiempo bastante definido en su igual de definido escote, adornado por unas cicatrices que le daban un aire de peligrosidad que a Garnet ponía a cien.- Llevaba la tira de tiempo queriendo conocerte a ti.... Y a las gemelas pueje puejejeje.- Empezó a reir de manera asquerosa, cuando se dio cuenta del numerito que estaba montando, girando instantáneamente su cabeza hacia ambos lados y poniéndose en pie.- Perdona, perdona, me dejé llevar, ¿es o no es?- Se disculpaba mientras echaba otro breve vistazo a las bazungas de Triana, dirigiendo su mirada seguidamente a su cara, poniéndose esta vez serio.- Garnet Matlock, músico de los Shogun Gari, encantronio- Se presentó adecuadamente, mientras permanecía en pie.

El siguiente en combatir si no se equivocaba sería el propio Yojimbo, alguien a quién no debía quitar la vista de encima, no por peligrosidad, sino por como sería su habilidad en batalla, su fuerza. Ya había demostrado ser increíblemente veloz, así que tenía curiosidad por ver cuánto le separaba ahora mismo el nivel del Lunarian respecto al del Skypiean.-Cruje a tu oponente Yojimbo, ¡dale bien duro!- Animó al combatiente, sin mirarle directamente, mientras seguía de pie hasta que se levantara para sentarse en su sitio, poniéndose entonces a la altura de la fila 3, junto a Sasha.- ¿Cómo has visto al menda en el combate, colegui?- Le preguntó con cierta duda, aunque intentando no mostrar su malestar.- A saber quién combate contra esta mole...- Le dijo mientras señalaba con su pulgar derecho hacia atrás a Yojimbo y sin mirar atrás.- Pero ahora nuestro equipo va en cabeza, ¿es o no es?- Le dijo con una tímida pero burlona sonrisa, acompañada de una pícara sacada de lengua. A continuación, se giró hacia Tobías, Kuraku, Chewbacca, Aspros y Jolyne, intercalando su mirada hacia ellos intermitentemente.- ¿Y qué cojones era esa marine?- Su cara se volvió más seria, llegando a reflejas bastante molestia, hasta al punto de rechinar sus dientes.-Era casi indestructible... Pensé que no sería capaz de barrer con ella.- Y de hecho así fue, pues no la llegó a derrotar como tal.

Algunos minutos sucedieron cuando, de forma espontánea y casi sin previo aviso, la misma nube en la que iba montado el Dirigente en la primera fase de los juegos descendió a la arena, dejando ver, esta vez, dos figuras cada cual más imponente que la anterior. La primera de ellas, un señor, de entre unos 10 y 11 metros de alto, y de avanzada, pero no tanta, edad, parecía ser una especie de simio con una enorme llama a sus espaldas. Éste portaba unas ropas de color blanco y con motivos dorados que, junto a su pelaje del mismo color, transmitían longevidad y sabiduría, al mismo tiempo que riqueza y poder. Por otro lado, el segundo de ellos, si que mucho más curtido en la guerra de la vida que el primero, medía bastante menos que el anterior individuo, pero, a pesar de ello, intimidaba mucho más, debido a su deterioro físico, su interminable barba de color blanco y su verdosa y cubierta de arrugas piel, que no se dejaba ver en demasía debido a la abundancia de ropajes que cubrían su cuerpo, adornada con materiales óseos al igual que el bastón que llevaba.- ¿Y estos quiénes son?- Preguntaba a sus acompañantes con cierta curiosidad y confusión. Los dos individuos se unieron a la carpa dónde estaba situado el Dirigente, tras lo cuál, el maestro de ceremonias tomó el testigo para seguir con el espectáculo. El enmascarado anunció que el último combate se daría entre Yojimbo, por si cabía la menor duda, y Sohem.- ¿Sohem? ¿Ese quién era?- Se cuestionaba así mismo al no recordar el nombre de todos los participantes de los juegos.- Lo dicho, Yojimbo, haz que muerda el polvo, ¿es o no es?- Le dijo Garnet, de brazos cruzados, sin dirigirle la mirada, observando la arena. No pensaba perderse ni un mísero detalle de aquel enfrentamiento. No sabía porqué, pero parecía que la pelea iba a ser mucho más "candente" que la suya.

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