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[EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra - Versión para impresión

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RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra - Ashura - 19-01-2025

Las nobles intenciones de Korg y Rapax habían sido solapadas por la negación de aquel que necesitaba nuestra ayuda, que nos imploraba como si fuéramos héroes, como si pudiera decidir sobre su miserable y patética existencia... Un padre que no puede proteger a su hija no es un padre, es un desecho. El hombre agarraba con su miserable mano mis ropajes, manchados por la sangre de mis enemigos y mancillados por su debilidad y lágrimas. Farfullaba presa del pánico, como un mero espectador de los acontecimientos, un hombre que no es capaz de defenderse a si mismo no debería ni si quiera plantearse proteger a nadie. 

- Patético - Pronuncié con la crudeza y la apatía que se remolinaba en mi ser mientras con un golpe brusco soltaba el agarre de aquel pusilánime. Mis ojos se turbaban sobre lo que me ofrecía. ¿Una caracola como pago por su vida? La agarré con desdén y la observe mientras aquella alimaña seguía musitando.  

¿Qué no éramos suficiente para derruir ese sitio? ¿Qué era un tenryubitto ante una espada? ¿Quién era yo si no generaba miedo, dolor y mis filas caían sobrepasadas ante un turba de imbéciles embravecidos intentando robar aquella puta mierda que guardaba el anciano en aquel fardo de tonos morrones? La ira y la frustración empezaban a corromper el pequeño limite de mi paciencia, el cual, tiene una distancia irrisoria y solo llega hasta donde me cuelgan los cojones. Las venas de mi sien bombeaban como una locomotora, mi respiración se entrecortaba, el humo quería bailar y yo siempre se lo permitía. 

Una vez más, el anfibio volvió a ignorar el peligro y los hombres que quedaron vivos tuvieron la oportunidad de dañarle por la espalda. ¿Honor? ¿Estaba hablando de honor? El honor esta muerto. El que puede sustrae y el débil padece. Esas son las premisas de la vida... Una vez cercenas una vida estas obligado a seguir el camino de la pena y el ruin sendero de los blasfemos. Si una vez mataste con hierro nunca podrás recriminar que el hierro acabe con tu vida, o por lo menos que lo intente. 

No, no me estaba divirtiendo. Para mi divertirme hubiera sido haber avanzado yo mismo y haber echo yo el puto trabajo, sin que mancharan la gloria de mi bandera, sin que se dudara del absoluto poder que se supone ser uno de los nuestros. Para mi divertirme esta muy lejos de lo que estaba pasando y Rapax me dio la razón, pues tuvo que terminar el trabajo que los 2 nuevos no habían podido. 20 miserables hombres. 20 patéticos don nadie. 20 vidas que habían persistido más de lo que merecían. 

El caracol que se escondía en mi chaqueta habló con la voz de Artur. 

Capitán, aquí Águila vigilante, ¿Se me escucha? ¿Me recibe, Capitán? – Tenéis un individuo encapuchado delante vuestra, esta a unos veinte metros de vuestra ubicación actual – 

- GATCHA! - Ese sonido cortó la comunicación. ¿Así que eso hacía aquel molusco? Una vez había pensado en comérmelo para ver a que sabía, supongo que era más útil si era capaz de ver mediante los ojos de Artur y usar su voz para que no me asustara. 

Miré alrededor y ubiqué al encapuchado. El cual, se acercaba a la altura de Rapax y los demás tranquilamente caminando. Dejé caer la espada de la zorra marine.

- Suficiente. Destino. -  El humo me absorbió y salí despedido. Ya estaba cansado. No sabía quien era, ni que quería, pero... Alguien tenía que pagar por la bochornosa situación que estaba viviendo y como Capitán de estos hombres, como su cabeza y responsable, debía enseñar con el ejemplo, además, había delegado y las cosas no habían salido como esperaba. Me quedaría con la vida del viejo, lo que llevara en el macuto y la puta caracola - que ya tenía en mi poder -y nadie sobre este suelo sería capaz de impedírmelo. Pero bien podrían intentarlo.

El mundo empezó a moverse con celeridad, me encantaba esta forma, me sentía yo, en consonancia con mi esencia, surcaba el aire en forma de una neblina turbada, los haces de humo se arremolinaban y danzaban ritmicamente mientras avanzaba hacía mi nueva presa. El tipo empezó la carrera y su capucha se levantó. ¿Otro pelirrojo? Avanzó 5 metros a la carrera dejando atrás a los nuevos junto a Rapax. Emergí de la columna de humo, las cual generó una cortina de humo tras mi brusca parada, negándole la visión al pelirrojo de lo que mis compañeros hacían con el anciano a mi espalda. Mis manos se formaron agarrando con fuerza mi espada y sentí la voz del arma, exigiendo, ordenando - Mátalo. Mátalo. Mátalo - ¡DOLOR! - El filo chilló y mi muñeca cascó imprimiendo el leve subidón de velocidad del que ese movimiento me dotaba lanzando el golpe hacia sus ojos, las sangré manó y mi sedienta arma se regocijó al encontrar de nuevo la carne viva. 

La celeridad de su movimiento y que avanzara hacia nosotros había asegurado nuestro encontronazo. Mientras sus ojos aguantaban el dolor lancé otros dos golpes rápidos hacia su cuello intentando rebanárselo, pero en el primero golpe había sentido más resistencia que de costumbre. Ese hombre no era una persona normal. Observé sus facciones y me sorprendí al darme cuenta de con quien me estaba midiendo. 

- Zorak. 477 millones - Me recordó Nicolás. Había visto su wanted en el periódico con Korg. Se suponía que valía más que yo. Tendría que quitarlo de en medio o sumarlo a la tripulación para hacer valer que yo era mucho más peligroso que él. 

- Zorak - Pronuncié mientras veía la sangre brotar de su testa - Únete a mi tripulación o muere - 


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BÉLICO



ASHURA - INVENTARIO



RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra - Ben Power - 19-01-2025

El enmascarado era... Débil... A Ashura no le iba a gustar eso. Estaba recibiendo de lo lindo. No soy partidario de dar el primer golpe en una pelea, pero tampoco se puede ir charlando alegremente con los que están amenazándote con palos y demás objetos arrojadizos. Este tío, en caso de unirse, me daría mucho trabajo a la hora de curar heridas. Casi tanto como los demás a nivel psicológico. En cambio, la rana Gaeru, según ponía su cartel, parecía más dispuesto a la batalla. Se lanzó a por los agresores dando tajos y muerte a la turba enfurecida. Eso si es tener un par de ancas. Este parecía más apto.

Por otra parte, el viejo mink zarrapastroso se negaba a dar el objeto que guardaba a mis compañeros, mientras yo observaba la acción atento a lo que pudiera venir por retaguardia, con el oído puesto, sobre todo, en el Den den mushi, por si Artur "cabeza de pájaro" reportaba algún peligro inminente. El zorro ofreció una extraña concha, al parecer de bastante valor por lo que pude entender, a Ashura por el servicio que pedía. La oferta no era buena, al menos para mí, pero yo no era quien para aceptar o rechazar aquellas negociaciones. miré hacia la batalla que libraban los novatos de nuevo cuando vi a Rapax dirigirse hacia el cuerpo del luchador alado con intenciones de patear. "Por fin hace algo coherente y se va a deshacer de algunos inútiles" pensé. Pero en vez de patear a todo el mundo, de alguna manera solo lanzó a los cuerpos que había encima del nuevo recluta. Dijo algo del potencial del joven alado y de sacarle el potencial a golpes. Me gusta la idea, pero se debe encargar él tanto de sacar ese poder oculto que dice, como de curar las heridas que le puedan causar en las batallas. 

Un momento inesperado. Oí que Artur reportaba otra figura encapuchada. No le dio tiempo a decir más, pues el capitán sentenció con una palabra. Se abalanzó a por el nuevo que provenía del mismo lugar que la turba. Había avanzado unos metros y se le cayó la capucha en el camino. Pelirrojo. Lo había visto en algún lado. Miré fijamente a los ojos de aquel tipo que nunca había visto, justo antes de que la espada de Ashura se abalanzase a por él. Por una milésima de segundo me imaginé a un Lunarian varado en la playa inconsciente siendo recogido y cuidado por un mink. No era yo, ni era él. Fue un destello de mi imaginación. Nada que ver con la situación actual. Ashura lo llamó Zorak y no era la primera vez que escuchaba ese nombre. Lo había visto en el periódico. Vaya, así que en esta isla hay unos cuantos con una buena recompensa por sus cabezas. Esto va a ser divertido...

Me agaché entonces al lado del zorro y, con mi voz tranquila y profunda y le hablé - Dr. Power, anciano. Quiero dejar claro que mis servicios se pagan caros y una concha de la playa no será suficiente. Iba a dejarte morir desangrado, - Dije encogiéndome de hombros - pero deja que te mantenga un rato más con vida. Mi capitán puede estar un rato más divirtiéndose con ese hombre y es él quien va a decidir si ayudarte o no, y muerto no nos vas a poder dar información. No te preocupes, no te dolerá. Al menos de momento. -  Toqué entonces con mi mano el hombro del mink, el cual dejó de moverse e incluso de hablar. Su sangre también dejó de brotar y por un momento parecía paralizado, o casi. Toqué la herida del mink para asegurarme de que la sangre hubiese dejado de salir y me puse en pie. Me metí la mano en la gabardina y saqué un pañuelo para limpiarme las manos tras tocar al herido. Tras ello, me puse en guardia esperando por si mi capitán necesitaba ayuda con aquel peligroso nuevo contrincante. 
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RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra - Korg - 19-01-2025

Leyenda (Guía de color)


Pensé que podría convencer al pobre anciano de que nos diera aquel objeto, esperando que de esa forma el enorme y horrible tipo que se encontraba con nosotros decidiera dejarle vivir e incluso que le ayudara a rescatar a su hija. Algo en mi interior se encogió cuando escuché su negativa. Quería utilizar aquella fruta que llevaba para comprar a su hija. Por lo que decía el maltrecho zorro, aquello sonaba a una especie de reliquia de oro, como poco. Aunque no se quién iría por ahí apostando una fruta de oro, pero bueno, hay gente más rara en este mundo a decir verdad. No hacía falta más que ver la gente con la que había llegado a este lugar, la palabra raros se quedaría corta para describir a semejantes especímenes.

A cambio de aquella cara fruta, el hombre le ofreció al oni lo que parecía una caracola. Parecía que estuviera tratando de venderla, porque la describió como un objeto muy poderoso, y bastante versátil si me preguntaran. No puedo negar que por la forma en la que el pobre anciano hablaba de aquel objeto, sonaba como una de dos cosas. Un poderoso artilugio de autodefensa, así como una reserva para tiempos de necesidad, o bien una estafa. No había visto nunca una cosa ni remotamente parecida a aquel trasto, pero el zorro no parecía estar en posición de tratar de estafar al tipo del machete ponzoñoso, pero nunca se sabe, hay gente que tiene bastante poco aprecio por su vida, cosa que nunca llegaré a entender.

Tan pronto Rapax mencionó la idea de derruir la casa de subastas, el pobre anciano echó a gritar. Por unos instantes pensé que le iba a dar un parraque, o algo peor como, yo que sé, lumbago. Nos pidió, con una amalgama de emociones que no sabría describir, que no nos acercáramos a la casa de subastas, pues estaba regentada por unos Tenryuubito y que seguramente estos no dudarían en acabar primero con todos los esclavos. Me sorprendió, pues no pensé que fueran a ser tan estúpidos como para deshacerse de su fuente de ingresos. Aquellas palabras del anciano me generaron unas cuantas dudas. Por un lado me interesaba saber cuál era su plan para vender aquella reliquia, pues viendo la gente que le había perseguido hasta donde nos encontrábamos y viendo el mal estado en el que se encontraba, posiblemente alguien le diera un garrotazo y tratara de birlársela. Y, en caso de que de alguna forma consiguiera sobrevivir a una transacción tan complicada así como durante el lapso de tiempo entre la venta y la subasta, tenía que ganar la puja por su hija. ¿Qué plan tendría en caso de que no fuera el mayor pujante? No estaba hablando de un arte alternativo de una Shelly, si no que estaba hablando de su hija. Seguramente si no ganaba la puja tendría que encontrar a alguien que le ayudara a secuestrar a su hija (o algo por el estilo), y si le preguntara a Ashura lo mismo hasta le pedía a cambio poder darle un machetazo ponzoñoso a su hija.

Me disponía a tratar de convencer al anciano de que eso que estaba planteando era una mala idea, y que podría ayudarle a salvar a su hija, o si no, a conseguir el dinero que necesitaba para ello. Tenía ya todo pensado, cómo utilizaría el barco que conseguimos de ejemplo para demostrarle que podíamos conseguirle el dinero, pero entonces la voz de Artur, el tipo con alas que parecía no tener nunca frío, sonó de entre las ropas de Ashura. Un encapuchado delante - ¿Otro tipo encapuchado que se viene también para la fiesta? - me pregunté, algo confuso - ¿Pero qué se le ha perdido a la gente aquí? Con lo tranquilo que estaba todo cuando he bajado, y no para de llegar gente. Así no voy a poder ir a comprar

El tipo de la mala hostia permanente se convirtió en humo y fue en dirección a donde el otro había dicho que se encontraba el encapuchado. Que Ashura 'Machete Ponzoñoso' La Catástrofe se moviera significaba siempre una única cosa: La cosa se iba a poner movidita. Si bien es cierto que un hombre alado de entidad inferior y una rana ninja habían estado peleando contra un grupo de matones, estaba bastante seguro de que aquella trifulca parecería una nimia discusión familiar en la cena de noche vieja al lado de lo que el tipo alto tenía pensado hacer. La última vez que le vi convertirse en humo de esa forma terminó todo con un héroe muerto y un cuartel de la marina convertido en algo que no era un cuartel de la marina. Bueno, la última no, que esa fue cuando salíamos por aquel pasillo lleno de maleates hacia la trampilla. Y la anterior tampoco. De hecho, fueron la primera y la segunda, sí.

Tan pronto vi al tipo convertirse en humo y sabiendo lo que estaba por acontecer, salté de nuevo al barco. El pobre anciano estaba al lado del oso de la gabardina, así que seguramente entre animales parlantes podrían cuidarse las espaldas mientras yo me aseguraba de que nadie más se les acercara. Desenfundé a Whistle, cargando una de mis muchas balas mientras me tumbaba sobre la barandilla, apuntando en la dirección en la que se encontraban todos los demás. Inspiré profundamente, manteniendo la respiración.
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Miraba la escena a través de la mirilla de mi preciado rifle. Pude ver al encapuchado caminar con tranquilidad hacia la rana y el enmascarado con alas, mientras la nube de humo seguía desplazándose a su encuentro. Cuando se encontraba a unos cinco metros del trío, aquella misteriosa persona aumentó drásticamente su velocidad, de forma que su capucha dejó de cubrirle la cara. Estuve a punto de pegarle un tiro entre ceja y ceja, pero se libró por ser un tío. Al fin y al cabo no soporto a las pelirrojas, a los pelirrojos en cambio sí, pero tampoco mucho. Reconocía esa cara, pues la había visto con Ashura hacía no demasiado, el mismo día que conseguimos esta preciosa corbeta en la que me encontraba ahora mismo.

Tampoco tuve mucho tiempo para hacer cábalas, pues el oni de los malos humos hizo uso de su característico machete ponzoñoso para meterle un tremendo viaje a modo de presentación a aquel hombre que, lejos de mantenerse al margen de la situación, había decidido acercarse, a su cuenta y riesgo. No llegué a ver aquel machetazo, pero a juzgar por las consecuencias era uno de esos que si te dan uno no quieres que te den otro. Bueno, siendo sincero, si por mí fuera tampoco querría que me dieran el primero



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RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra - Voz Seductora - 21-01-2025


La situación de los piratas del Mata-Héroes parecía ir de mal en peor. Los dos seres que habían encontrado y que tan alegremente habían invitado a unirse a la tripulación, habían sido vapuleados por una horda de criminales de tres al cuarto. El birkaniano estaba tendido en el suelo y el gyojin les dio la espalda, recibiendo ataques nuevamente, aunque él con la ayuda del enorme hombre de pelo plateado - y azul - acabaron con los tipejos que faltaban. Demasiados problemas para dos personas con cincuenta y cien millones de recompensa... sin duda una mala primera impresión para el despiadado oni que los observaba en la distancia.

Pero observar no era lo único que hacía, ya que tras recoger el dial que el viejo zorro le ofrecía, con algo de desprecio tanto en su mirada como en sus palabras, mantuvo una breve conversación con su vigía, el alado hombre recién rescatado de la prisión, el joven Artur: Alguien se acercaba. Y tan cauto como brutal, Ashura no permitió que esta persona siguiera desplazándose en los dominios que estaba extendiendo y se lanzó al ataque de forma brutal contra él, convirtiéndose en humo y asestándole tres espadazos hacia sus ojos, buscando posiblemente cercenarlos y privarle de la visión. La matanza del demonio había comenzado. ¿Qué tendría que decir Zorak al respecto? ¿Por qué se había lanzado a esta situación contra una banda como esa, con una reputación como la que habían dicho los periódicos? ¿Qué es lo que estaba buscando el mestizo? Fuera lo que fuese, que su Den Den Mushi comenzase a sonar, no era una buena situación en ese momento.

Por su parte, tanto Ben como Korg continuaron al lado del anciano, teniendo la cautela - o maldad - el primero de ellos de paralizarlo por completo para que no hiciera nada innecesario, haciendo que su cuerpo se petrificase y el bulto que estaba escondiendo cayese y rodase a un metro de distancia de él, mostrando abiertamente aquella akuma no mi, que ahora, con los forajidos derrotados, y el zorro petrificado, dejaba a toda la banda de los Mushoku frente a ella mientras su temido capitán se encargaba del nuevo intruso. ¿Le ayudarían? ¿Esperarían a ver el espectáculo? ¿Lucharían por obtener esa preciada y valiosa akuma no mi? ¿Qué haría Zorak? El tic tac dicta.



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RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra - Ashura - 21-01-2025

La sangre se hizo verbo... Mejor dicho sustantivo. Dolor era un técnica curiosa... Normalmente lo único que necesitaba era el dolor, como principio, como meta, como esperanza. Dolor. Había pronunciado más veces esa palabra que te quiero, o incluso que cualquier otra cosa. Mi poder se sentía justo, no necesitaba habilidades colosales como Rapax, la espada era mi arte y el humo mi pincel, así que solo necesitaba que me apoyara, que susurrase en las brumas para que me permitiera volar, si solo pudiera dañar con mi humo el mundo sería distinto, yo sería peor, pero hasta el momento solo me había servido con un sencillo fin, permitirme llegar a donde mi cuerpo me lo negaba.

Esperé paciente una respuesta mientras observaba como Zorak se tambaleaba. Sin duda alguna, un criminal con esa de recompensa debería de darme un combate justo... Pero, no obtuve respuesta, ni contraataque... ¿Qué había sucedido? Sus ojos lloraban lágrimas carmesí, parecía totalmente cegado. Me sentí... Decepcionado. Alguien que perdía la esperanza en escasos segundos estaba dispuesto a perecer. Ni si quiera se merecía estar frente a mi. 

- Desdén - Con el filo de mi espada impacté en su pecho y lo tumbé en el suelo. Desganado emití otro par de tajos donde la ropa se había resquebrajado. Algo en aquello se sentía mal, ganar sin lágrimas, peticiones o súplicas se sentía vacío. Ni si quiera se sentía ganar... Se sentía mal, como si follaras sin correrte. Clavé mi espada en el pómulo mientras zorak seguía en el suelo y empujé levemente sin cortar - Vamos... Haz algo - Me vi decir apenado. Algo realmente no estaba bien en aquello no se sentía como una victoria. Así que me senté encima del pecho de Zorak cayendo sobre su caja torácica mientras la media tonelada que pesaba restringía sus costillas y él se seguía desangrando por la cabeza. Crucé las piernas sobre él y deje la katana en mi regazo. Suspiré desesperanzado. Esperaba que él... Bueno, se negara a unirse a mi y quisiera pelear hasta la muerte, o que me dijera porque valía tanto... Solo quería alguien que pudiera hacerme daño... Solo necesitaba un rival a mi altura. 

Me sentía solo... Pero no solo porque no tuviera gente a mi alrededor, solo en la muerte. Quiero decir, necesitaba alguien a quien querer matar y que quisiera matarme... Una persona que se negara mí, que no fuera útil y me pudiera desprender de ella, pero que me dejase un par de recuerdos para el resto de mi vida. ¿Acaso sentía tristeza? Observé a los tripulantes de mi banda... Rapax y Korg podrían ser esa persona con la que combatir a muerte, pero... Eran útiles. Korg preservaba, nos guaría en el mar, dado que era un arte que se me escapaba. Y Rapax siempre me apremiaba a seguir siendo fuerte, porque si no, me superaría y perdería el respeto que me tiene. Por eso estaba solo... Necesitaba enemigos, un mundo lleno de ellos, porqué ¿Amigos? ¿Mi tripulación eran mis amigos? Podía confiar en ellos mi espalda porque tenían menos miedo a lo que nos enfrentábamos que a mi... Pero ¿eran mis amigos? ¿Si les diera la espalda y un puñal seguiría con la espalda intacta? ¿O me asesinarían y tomarían el poder? El humo se arremolinó en mi pecho, como queriendo acariciarme, pero no necesitaba ayuda. Necesitaba respuestas, no ayuda. Necesitaba a alguien que no me importe y pueda rebanar la cabeza mientras las sangre escapa de mi cuerpo, alguien que suponga un esfuerzo físico y no cerebral, necesitaba...

La cortina de humo que había generado se disipó.

- Perepereperepé - Aquel sonido me sacó de mis pensamientos. Por un segundo me había perdido en la inmensidad que eran mis pensamientos. Un lugar hostil lleno de monstruos, quiero decir, de mí.  

- ¿Qué coño? - 

- Que rara te suena la tripa Churrita - 

Miré de un lado a otro. ¿De donde cojones venía ese sonido? 

- Perepereperepé - 

Notaba como el culo me vibraba. Me levanté un poco mientras me apoyaba sobre las costillas de Zorak y estas cascaban un poco, entonces rebusqué dentro de su ropa para encontrar lo que hacía sonido. 

- ¿Qué es esto? - Pregunté mientras sacaba un caracol como el mío pero de color blanco. 

- Es un caracol desos tilipitineticos imbécil. Háblale antes de que se vaya a otro cuerpo y se apodere de otra mente - 

- Ajam - Asentí mientras miraba al caracol albino y le daba vueltas. Levanté una pequeña caracola en su espalda.

- Gatcha! - Respondió el bicho. 

- ¿Qué cojones me acabas de llamar? Tu puta madre por si acaso - Dije apretando al molusco y pensando en partirle por la mitad, el mío también me había llamado eso. Putos caracoles tiliquipitineticos irrespetuosos  -  Hum Hum - Carraspeé para aclarar la voz - Yo ser Ashura - Dije en el idioma del caracol, sin conjugar los verbos para que fuera capaz de entenderme con mayor facilidad  - Ahora yo ser tu dueño. A punto de matar al anterior estar - Dije mientras jugueteaba con la espada en las piernas de Zorak, la cual había recuperado  de su apoyo sobre mi regazo tras descolgar el caracol telepático - Tu asumir mi poder o yo Quij - Terminé con una onomatopeya mientras pasaba mi espada a la altura de mi cuello, intentaba que el caracol entendiese que si no se ponía bajo mi mando lo decapitaría. Sinceramente no sabía como se domaban esas cosas, así que solo me quedaba intentar cosas, valga la redundancia. 


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ASHURA - INVENTARIO



RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra - Rapax Gin - 21-01-2025

El novato se levantó y se había disculpado con su amigo, por no se qué cosas del pasado y distracciones que se me escapan. Veo que el chico tiene una imagen propia que quiere defender, especialmente ante la ranita. Debe sentirse responsable de esta o algo así. Los veo y miro a Gonjo cuidándome a mi de las palizas que nos ganábamos en la calle, con la diferencia que yo era la ranita y Gonjo el luchador. Ese instinto no solo era protección, sino amistad, y aunque Ashura no valore ese tipo de cosas, yo sí. En este mundo nacemos solos, pero es la influencia de otros la que nos ayuda a mejorar y crecer. Hay un límite en la soledad y yo lo encontré en Kuen. Ahora los Mushoku eran ese nuevo impulso que me haría mejorar hasta encontrar el siguiente límite. Estos dos eran igual: La ranita hablaba mucho de honor, pero tenía bastante más que aprender, y el luchador tenía los valores claros, pero no le vendrían mal unos consejos de su compañero. Se complementaban bastante bien para estar donde están; comenzando su carrera por una vida de libertad.

Una persona encapuchada pasó caminando cerca de nosotros, y luego saltó a toda velocidad hacia Ashura. "¡Qué rapidez!" pensé asombrado, mientras el pelo rojo del recién llegado se dejó entrever y la nube de humo no se hizo esperar. Ya sabía yo lo que venía y no pensaba meterme. Aquí cada quien es grandecito para elegir sus peleas, y Ashura podía ser el capitán, pero no era la excepción. Además, que al Dios de la Sangre no le gustan los combates injustos. Si se batía a duelo, que Khorne le juzgara. "¿Dónde habré visto a ese tipo?"

Bien hecho muchachos, especialmente tú pequeño-Gin - dije mirando al anfibio samurai - Ahora síganme y no se metan en esa pelea-Gin. No quieren estar entre el capitán y su presa. Vamos - Les dije mientras caminaba hacia el barco, llegando tras la cortina de humo, espero que con los dos aspirantes tras de mí. Vi cómo Krank y Ben estaban en modo alerta. Ya yo había decidido no sabotear ese tributo al trono de cráneos, pero cada quien en lo suyo, supongo. 

El anciano zorro parecía en shock. Se había quedado tieso y con una cara de susto mirando a Ben, el pobre debía estar aterrado de tener frente a él a un oso tan gigante. Tranquilo señor, que no le asuste-Gin. Este es el médico. Está usted en las mejores manos. Le dije y acto seguido salté al barco. Aún se me hacía un poco raro llegar a una cubierta que no fuera la de la Rémora, pero supongo que así era todo ahora. De prisa jóvenes aspirantes. Suban al barco antes de que les salpiquen tripas y cosas asquerosas-Gin - Les dije a los novatos desde la barandilla del barco. Además, desde aquí se ve todo mejor.

Observé desde aquel sitio a Ashura. Había derribado de unos buenos sablazos a aquel extraño y ahora estaba sentado sobre él, pegándole gritos a un den den mushi mientras hablaba como un hombre de las cavernas, tratando de... ¿reclutar al caracol? "¿Ashura no sabe lo que es un Den den mushi o qué?"


Resumen


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Rapax



Off



RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra - Korg - 21-01-2025

Leyenda (Guía de color)


El pelirrojo no pareció reaccionar a los cortes del tipo del machete ponzoñoso. Más que el corte que le pudiera ocasionar, me preocupó en mayor medida la más que segura infección que le acarrearía aquel tajo que el propio golpe en sí. Por un momento, llegué a sentir lástima por aquel tipo de pelo rojo. Si de alguna forma salía de esta era probable que le tuvieran que sacar un ojo, o lo mismo los dos si tenía mala suerte.

Ante la inactividad del tipo, el oni de los malos humos le dio otro tajo en el pecho, haciendo que el hombre cayera al suelo. A eso le siguieron otros dos machetazos. Observé todo con gran atención a través de mi mirilla, esperando el momento idóneo para disparar. Arqueé la ceja cuando el más alto de los dos se sentó encima del antes encapuchado hombre - ¿Ya está? - me pregunté, confuso - ¿Qué rápido, no? - mantuve mi posición, así como la respiración, por si acaso. Ni siquiera me percaté de la llegada de Rapax a cubierta, pues había algo que había captado mi atención por completo.

El oni cornudo se había medio levantado y tras rebuscar entre las ropas de su víctima sacó un Den Den Mushi. Este era algo extraño, pues era completamente blanco. Pude ver como el tipo parecía hablar con el animal. Debido a la distancia, no llegaba a entender bien lo que decía. Algo dentro de mí hizo click, haciendo que me levantara mientras guardaba mi rifle. Sin pensarlo dos veces salté hacia donde se encontraba el amigo, pues tenía que enterarme de qué estaba hablando. Le encontré hablando alguna especie de primitivo dialecto (o tal vez se había hecho un corte con su propio machete y no podía hablar bien, lo cual podía llegar a ser algo preocupante) Al otro lado, alguien comentó que se encontraba en una misión muy importante y que no quería entrar en conflicto - Pues entonces es mejor que no se acerque porque como le caiga mal al amigo o le de por hacerle LA pregunta van a partirse la cara, como siempre - preguntó después a ver qué queríamos y dónde nos encontrábamos

- No le habrás dicho tu nombre cuando has cogido la llamada, ¿no Ashura? - pregunté, algo preocupado, al individuo que estaba a mi lado. Este parecía estar especialmente enfadado con el animal, más que con la persona que estaba al otro lado - ¿Sabes que esto lo único que hace es transmitir tu voz a alguien que tenga otro de esos y viceversa, no? Viceversa es al revés, por si acaso - pregunté, realmente extrañado porque parecía no conocer algo tan básico como eso ¿En qué clase de lugar perdido de la mano de dios había estado? - Tú hablas, te escuchan y te contestan. Pero no puedes ir por ahí diciendo lo primero que se te pase por la cabeza. Tienes que usar nombres en clave hasta que sepas que la otra persona es de fiar - expliqué lo mejor que pude para que su cerebro pudiera procesarlo - Por ejemplo puedes decir algo como: Buenas tardes, le atiende Paco de la charcutería Machete Ponzoñoso. ¿Qué desea pedir? No, lo siento, no nos quedan filetes de pescado. De hecho, aquí no vendemos pescado, ¿no ve usted que esto es una panadería? - tras aquella breve demostración de cómo debía de evitar dar su identidad, me acerqué hasta subir encima del oni - Bueno, te dejo a lo tuyo. Tú haz como si yo no estuviera, ¿vale? - pregunté, mientras empezaba a adentrarme en uno de los bolsillos de aquel hombre, buscando algo que pudiera serme más útil a mí que a él - Y recuerda, no le digas a nadie tu nombre, ni dónde estás, y si quieren venderte algo o que te unas a una secta les dices que no te interesa



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RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra - Ben Power - 21-01-2025

Mi cuerpo se relajó en cuanto vi que Ashura se hacía con el pelirrojo sin problema. No era tan peligroso como el cartel de Se busca hacía prever. Con más calma, miré hacia Rapax y los dos nuevos aspirantes a tripulantes de los mata-héroes, como nos hacían llamar algunos. El viejo zorro ahora casi paralizado del todo dejó caer la bolsa que llevaba en los brazos. Mierda, mierda. Me van a pilar. Tengo que hacer algo para que no crean que la robé para mi propio beneficio. Estaba pensando en toda la tripulación. Mi corbata salió del saquito marrón asomando como una lengua negra saliendo de una horrenda boca flácida. Joder, espero que nadie se diese cuenta de que me falta la corbata. Rapax se aproximaba a mí, camino al barco con sus dos protegidos. ¿Se la doy en la mano directamente? ¿Se la meto en la boca a la rana? No, eso haría que se la comiera y habría que matarlo para recuperarlo. Luchar contra él o contra ambos, ya que había declarado que eran un pack indivisible, no me supondría un problema mayor, pero Gin estaba con ellos y no quería repetir lo del bosque y hacer daño a alguien tan valioso. La máscara de Quetzalli estaba muy apretada como para meter ahí la fruta sin que se notase. Lanzarla al barco era otra opción, pero ¿y si se rompía y ya no valía? Joder, joder.... qué hago. El estrés me estaba volviendo loco. Lo mejor creo que sería dársela al peliblanco de mechones azules. Sin más.

Ashura se sentó sobre Zorak y se sacó del culo un caracol. Qué coño había comido para cagar algo ten raro. Además se puso a intentar comunicarse con él, amenazándolo y como si el que estuviera al otro lado del animal de comunicación a distancia fuese retrasado mental. La escena era, cuanto menos, graciosa. 

- Gin, el viejo este tenía esta fruta en la bolsa que aferraba tan fervientemente. Se lo quité porque no quería entregárselo al capitán. Por lo visto vale tanto o más que la vida de una esclava. Decide tú que hacer con ella, a mi me da igual, pero si la vendemos, quiero una parte de los beneficios, que se la quité yo. Dr. Power, por cierto - Me presenté ante los dos jóvenes que acompañaban al Mushoku.

No sabía cuánto más iba a estar el mink del bastón parado allí, pero no parecía que se fuese a poder mover pronto. Al ver con cara de asco y desprecio al debilucho que suplicó por la vida de su descendencia, me fijé en que el capitán del Niebla de guerra había dejado caer la katana que le quitó al marine pelirrojo, ahora muerto en la isla Neur y que nos había valido un hermoso reporte en el periódico. Agarré la katana y la sostuve con mi mano derecha, pegada a mi pierna, mientras alzaba la zurda en dirección a mi impulsivo compañero de batalla con la palma extendida hacia arriba para que hiciera lo que quisiera con ella. Era quitarme un problema de encima, realmente. Todo lo bueno o malo que pasara con aquella cosa que yo ya no podía consumir, sería responsabilidad de Rapax, el cual tampoco la podría comer. Me pregunto si la rana Gaeru o el hombre alado de máscara blanca Quetzalli tendrían poderes como nosotros o no. 

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RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra - Tenoch Titlan - 22-01-2025

Estando alli mirando al tipo de los cuernos, me percate que estos eran de color verde y que era más alto que el peliblanco.
No se a ciencia cierta que fue lo que paso, pero el capitan desapareció, dejando tras si una pantalla de humo y choco con una persona encapuchada, a la que dicha capucha se le cayó y dejo ver a un tipo de pelo verde al cual no le preste nada de atención, sin embargo, por mi cabeza se cruzaron varias cosas, primero, que manía tenia la gente en ponerse cosas de color verda sobre la cabeza, Segundo, aun soy débil, no pude ver nada, una mierda.

Sonreí algo triste debajo de mí mascara, aun me falta mucho, me dije a mi mismo. El que me saco de mi ensimismamiento fue el gigante de pelo blanco, no podía recordar su nombre, pero ya tendría oportunidad para preguntarle, este nos felicitó, aunque yo no la merecía, luego dijo que Gero Gero lo había hecho mejor y eso era totalmente cierto. Pidió que lo siguiéramos y nos aconsejó diciendo que esa pelea no era nuestra que le pertenecía al capitan y ademas acoto que no seria buena idea interponerse entre este y su presa.

No dude en hacerle caso, le hice señas a Gero Gero con la cabeza y empece a caminar detrás del gigante. La distancia entre nosotros y la cortina de humo no era mucha, asi que no tardamos en llegar y pasar tras ella, pude ver de cerca al mink oso, es del mismo tamaño que Doxxy me dije, tambien estaba el viejo mink por el que había recibido la golpiza, viejo de mierda…. Por su culpa quede como un idiota, que le den a el y a toda su maldita descendencia. Oí al gigante pelo blanco hablarle al mink zorro, que parecía estar paralizado del miedo, por tener al oso frente a él, no quise desaprovechar la ocasión para hacerle algo al viejo, asi que decidi subirme la mascara hasta la nariz, para dejarle caer un escupitajo, pero el oso mink comenzó a hablar con el pelo blanco, diciendo que el zorro tenia en su poder una fruta y que se la había quitado, que ademas tenia un valor equivalente al de un esclavo y dejo que el pelo blanco decidiera que hacerse con ella.

Luego se presento ante nosotros como el Doctor, se que dijo su nombre, pero no preste mucha atención mi mente estaba decidía en joder al viejo y que mejor manera que, comerme la fruta que estaba defendiendo y por la cual yo había recibido una golpiza, para mi era el pago perfecto por lo que me hizo sufrir. Asi que cuando el Mink Oso tomo una espada con su mano derecha y alzo su mano izquierda con la palma extendida, donde reposaba la fruta y simplemente la mordí.

Fue horrible, no lo voy a negar, sabia a mierda y yo no es que haya comido mierda en mi vida, pero estoy seguro de que asi sabe la mierda, tosí y mirando al doctor, mientras me acomodaba la mascara para llevarla nuevamente hacia abajo le dije.

-Bueno, claramente esto debe ser medicina, porque sabe a mierda doctor y bien decia mi santo padre que las medicinas todas sabían horrible, mucho gusto Quetzalli Jr, el Agila Vapuleada de Oro y Plata, pero ya tendré oportunidad de hacerle cambiar de parecer.

Acto seguido, decidi seguir a quien decidió ser nuestro responsable en esta locura y salte a la cubierta del barco, tras el gigante pelo blanco.



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RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra - Gaeru - 22-01-2025

Estuve pateando los cadáveres de aquellos veinte hombres durante un tiempo, me sentía algo avergonzado por la actuación que habíamos dado, debido a que sabía que podía dar más de mi, por lo cual no podía evitar sentir frustración dentro de mi ser. “Ya les demostraré que puedo hacer más que esto… Y Quetzalli jr el águila de oro y plata también”. Fue lo que pensé antes de girarme para ver a mi compañero. Cuando de golpe, como si de una centella se tratara un tipo encapuchado salió de la nada, me pareció reconocerle, pude apreciar su cabello rojizo, tal como en la foto de la recompensa de aquel revolucionario por el cual nos separamos de Oxxy.

Pero antes de poder siquiera dudar en si era el o no Ashura, aquel demonio se desplazó directo hacia él, asestándole un golpe tras otro. ¿Tendrían algún asunto del pasado no resuelto? ¿O tal vez habían podido llegar a hablar algo que no había podido discernir? Por un segundo me quedé observando aquel duelo, o más bien asalto por parte del Oni, dándome cuenta de un pequeño detalle. “Usa katana”. Nada más pensarlo una sensación de nervios o emoción recorrió mi ser. Debía ser un samurai, solo los legendarios guerreros usaban una… Bueno y yo, que no era aún samurai pero iba a serlo algún día.

Seguía en mi cabeza, fantaseando aún con conocer a un samurai de verdad cuando aquel hombre de pelo azul blanquecino nos pidió seguirle, y que no nos metiéramos en aquel combate entre su capitán y el tipo pelirrojo. Yo le seguí de cerca sin dudarlo demasiado, además pese a no haber sido nuestro mejor desempeño aquel grandullón pareció valorar mis esfuerzos, lo cual me hizo aún sentir más eufórico, por si no fuese poco conocer a un samurai. 

Antes de llegar al barco nos paramos ante, justamente donde estaban un oso blanco también enorme, todos en esta tripulación eran bastante altos salvo Quetzalli y yo. Este parecía tener a su lado al zorro, el causante de todo esto, pero este actuaba extraño, no se movía y parecía que apenas respiraba. Mientras mantenía el ojo en él, Tenoch pareció no tener respeto por él, se levantó un poco la máscara para escupirle. Era cierto que por su culpa nos habíamos metido en este lío, y más que por él, esto lo había hecho para enseñarle una lección a aquellos tipos, por no ejercer un combate igualado contra aquel anciano. -¿Está bien? No parece respirar y apenas se mueve. Pero tampoco parece estar muerto~gero. -Pregunté mientras seguía analizándole. -Por cierto yo soy Gaeru, algún día seré el samurai más fuerte, pero hasta entonces me pueden dar una paliza hasta veinte personas. -Me presenté finalmente,  también tratando de bromear con nuestro desempeño anterior.

Al estar pendiente del zorro, no pude prestar atención en Quetzalli jr el cual pensando que era algún tipo de medicina del doctor, éste mordió la fruta del diablo. Haciendo hincapié en su asqueroso sabor. Cuando oí aquellas palabras, miré a mi compañero con los ojos como platos. Esa fruta era del viejo, era lo que quería vender para salvar a su hija, y lo que aquellos veinte hombres trataban de conseguir. Era cierto que este no la había visto ya que la horda había comenzado a atacarle antes de que me la mostrase. -Quetzalli… Esa fruta era del tipo al que acabas de escupir~gero. Por ella estaba siendo perseguido~gero. -Dije algo nervioso y tenso, era obvio que no era una fruta normal. ¿Pero que era lo que hacía? ¿Que era lo que la hacía tan valiosa? Suponía que no íbamos a tardar mucho en averiguarlo 

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