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[EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 2] - Versión para impresión +- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com) +-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3) +--- Foro: Red Line (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=105) +---- Foro: Cabos Gemelos (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=8) +---- Tema: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 2] (/showthread.php?tid=2316) |
RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 2] - Onizuka Jin - 05-11-2025 Un ataque perfectamente coordinado, uno que ni siquiera él esperaba que fuera a salir con esa perfección, más cuando no conocía nada de los improvisados compañeros con quienes le había tocado. Las dos mujeres le sorprendieron, desde luego, una de ellas con una habilidad de frío absoluto, y otra con una lava extremadamente peligrosa. Debía tenerlo en cuenta, claramente eran usuarias de Frutas Akuma. Lo que sí estaba claro era que debería tener cuidado con ellas, gustase o no. Lo mejor era, por el momento, centrarse en no hacerse daño, o no más del que ya había estado recibiendo. El hielo había facilitado el ataque de su katana en su pie y ahora, ya no solo era eso, sino también que el tamaño de aquel joven ya había disminuido. Sí, seguía siendo más alto que él, pero también más fácil alcanzarle en órganos más importantes con sus armas blancas. El problema ahora era, ¿cuánto tiempo tenían? ¿Quizás solo era temporal? ¿Duraría solo unos segundos o tal vez más? Tenía que estar alerta. Su katana y su daga seguían en alto ante el quejido del individuo y, por confiar, envainó de nuevo su katana, manteniendo en su mano izquierda la daga. Sus ojos lo percibieron entonces, aquel extraño líquido que fluía entre las joyas de su cola. Algo en su instinto le hizo saber que era peligroso. ¿Sería corrosivo? No parecía provocarle dicho efecto a Uoichi. Su mano se posicionó de nuevo en la katana, no le hacía falta más, no quería tampoco soltar su daga. El problema era que, en caso de que las dos chicas usaran sus Akumas para atacar, podría verse afectado él mismo también. Tenía que esperar el momento idóneo para el ataque. Esta vez sí, acertaría con su técnica, buscaría hacerle el máximo daño posible. Y allí estaba, no lo vio venir, una patada directa en su dirección. El dolor volvió a darle, apretó su propia mandíbula por el dolor, uno intenso, uno que de nuevo le hacía sentir aquel cosquilleo y apretón entre sus piernas. Como siguiera eso así, a saber cómo iba a terminar. Tenía que centrarse, enfocarse. La razón tenía mayor prioridad que el placer del dolor en ese momento. Escucha sus palabras, en el instante justo que ve de nuevo el hielo de la mujer envolver al individuo. Respira de nuevo, cerrando los ojos, tratando de enfocarse en el combate y no en el placer del dolor otra vez. ![]() Tras la respiración, ahora sí, está más enfocado en la situación, analizándola. Lo sabe, el instinto lo grita, lo llama, lo pronuncia, es el momento. Su mano derecha se posiciona de nuevo en la katana, la distancia es suficiente, la fuerza también. Está listo. Además, aquella sensación de somnolencia parece haberse desvanecido, suficiente para hacer el movimiento, tal y como él conocía, del mismo modo que había intentado en el momento de cortar la pierna. En el instante siguiente, el corte era limpio, un desplazamiento veloz de cuatro metros, suficiente no solo para acertar en el impacto, sino también para no acercarse demasiado a Lan, ya que había percibido que la lava provenía de su propio cuerpo. ![]() —Buen trabajo, señorita.
Las palabras salieron justo después de que el sonido de la katana hiciera el “clic” del cierre en la propia vaina, sus ojos observando a la mujer del hielo, aunque no por demasiado tiempo. Viendo ahora la locura e impulsividad de Lan, sabía que no podía quedarse allí demasiado tiempo, ahora corriendo en dirección diagonal derecha, buscando efectivamente la distancia de Lan para poder evitar un posible daño. ¿Ella se movería? ¿Usaría alguna técnica más? ![]() —Agradezco que aprecies “mi belleza”, pero no me gusta que me ataquen sin motivos.
Sus ojos siguieron el camino, deseando que esta vez no volviera a hacerle daño. Sabía que como siguiera así, a saber si siquiera mantendría la consciencia.
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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 2] - Kelvin Einstein Nagumo - 06-11-2025 [personajeinvalido=2283] Al ver como la chica de hielo se mueve y lanza nuevamente su ataque hacia ese sujeto, castigándole nuevamente con su frío. Seguidamente, el espadachín hace su movimiento, cortando al tipo nuevamente. Para fortuna de todos, los que están en movimiento se han movido en la medida necesaria para que Kelvin, en su veintena de altura, salte como si fuera un gorila reclamando territorio, en diagonal desde su ubicación, buscando acercarse a Uoichi, siendo que cae en una zona donde no aterrizaría sobre nadie. Desde esa posición, el gigante lanza un golpe con su bisento al cuello, que debido tanto al tamaño de Kelvin, como del propio bisento, no es problema para el gigante impactar, para posteriormente, lanzar un golpe con la mano, buscando impactarle en la cabeza, para hacer que si le quedara algo de integridad en el cráneo, se rebentara por completo. ⏵ ⏵
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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 2] - Lan Caihe - 06-11-2025 [personajeinvalido=2283] De nuevo, no lo vi venir. El dolor fue tan intenso que abrí los ojos como platos, un gran gemido salió de mi boca mientras sentía algo húmedo recorrer mi entrepierna; mi cuerpo se tensó, recibiendo la vibración del golpe extaciada. Me lanzó hacia atrás cuatro metros enteros, y quién sabe cuánto más si aquella pared no hubiera estado ahí para detenerme. Olía a metal. De mi frente salía un pequeño río de sangre; era el segundo golpe que me atinaba en la cabeza. Estaba aturdida, confundida; delante de mí, parecía que aquella cosa estaba hablando de nuevo a mis compañeros, pero no podía responder. Mi cuerpo estaba entumecido, y en mi boca se cernía una sonrisa descomunal de gusto y satisfacción. Me costó recuperar el aliento; durante unos segundos gemí y jadeé para poder recomponerme mientras seguía componiendo una pequeña sonrisa. Mi vista regresaba a la normalidad. Había quedado sentada en el piso, pero una de mis piernas comenzó a reaccionar, comenzando levantándome por fin. Sentía el veneno mezclarse conmigo durante un momento haciendome sentir mareada. Por milagro no había soltado la pipa; fui consciente de ella en cuanto el entumecimiento dejó mi cuerpo. Di una calada fuerte, me puse de pie y observé, buscando el momento perfecto, el momento preciso. Exhalé aquella calada, y una gran cantidad salió por entre mis labios y mis fosas nasales, cuando Kay, el pelinegro, Kelvin, Thrym y Giyuu hubieron actuado. ![]() —Mmmhhh, mmmhhh, haa. Paciencia en la forja —salió una ligera risita que mezclaba algunos espasmos—. Siiii, HUHUHYYAAAHYYAAA —el temblor en mis hombros empeoró—. ¡Siiiiiii, siii, siii! ¡BAILA PARA MÍ! Inmediatamente después, un humo diferente comenzó a brotar de mis piernas y brazos, completamente encendidos; la lava salía disparada hacia donde yo pisara y, sin más, la adrenalina volvió a invadir mi cuerpo. De mis pies comenzó a expandirse lava como si fuera una explosión volcánica; la lava avanzaba y avanzaba violentamente, rompiendo el suelo a su paso, destellando y levantando piedras incandescentes que se fundían con el resto, hasta alcanzar un buen tamaño de quince metros a la redonda.
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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 2] - Thrym - 06-11-2025 Desde mi posición, aún con el cuerpo entumecido por los golpes anteriores, observé cómo el caos se desenvolvía frente a mí. Las mujeres, una ardiendo como un volcán, la otra helada como la cima de una montaña, se movían al unísono, opuestas y complementarias. Vi cómo sus ataques impactaban de lleno en el cuerpo del gyojin gigantesco: el hielo trepaba por su cuerpo, congelando toda su pierna, mientras el magma lo devoraba, chispeante, derritiendo la piel que apenas segundos antes había quedado congelada. El sonido era grotesco, una sinfonía de carne chisporroteante y hielo partiéndose en mil pedazos. Entre ambas fuerzas, el monstruo rugía con furia, y por un instante, lo vi tambalear. Vi a Jin moverse ágil, pequeño pero decidido, deslizándose entre las sombras hasta que su espada cortó la carne del gyojin a la altura de la pierna. El tajo fue limpio, profundo, preciso. Un hilo grueso de sangre cayó desde el corte, vaporoso por el calor y el frío que lo rodeaban, dejando una línea oscura sobre la tierra empapada. Me hervía la sangre de orgullo al verlos moverse así, todos sincronizados por puro instinto. No había plan, no había estrategia dictada, pero en ese momento cada uno hacía lo que debía. Y yo… no pensaba quedarme mirando. Flexioné las piernas, sintiendo los músculos tensarse. El gyojin estaba distraído, el momento era perfecto. Clavé la mirada en su espalda, donde el hielo se había fracturado y el vapor aún subía como una nube, y di un paso atrás para ganar impulso. En un solo movimiento, me impulsé hacia adelante con toda la fuerza de mis piernas, el salto resonando como un trueno en el suelo. La trayectoria fue diagonal, rápida, cubriendo una distancia enorme mientras la corriente de aire me cortaba el rostro. Vi a Kelvin lanzarse casi al mismo tiempo desde otro ángulo, su figura interceptando la luz tenue del pozo. Ambos íbamos hacia la misma presa, aunque mi objetivo estaba más claro que nunca. Aterricé detrás del gyojin, el impacto de mis pies abriendo grietas en el suelo. Sentí el temblor recorrer mis rodillas, pero no me detuve ni un segundo. Apreté con fuerza el mango de mi hacha, la empuñadura áspera encajando en mi palma como una extensión de mi propio cuerpo. Con la rabia subiendo por mi garganta, rugí, dejando que todo aquello saliera en un solo grito cargado de dolor, furia y determinación. —¡¡¡AAAAAHHHHH!!!—
Giré el torso, llevando el hacha en un movimiento amplio y violento, un barrido horizontal que cortó el aire con un silbido agudo antes de buscar carne. El filo pasó rozando el suelo, levantando polvo, piedra y fragmentos del hielo que cubría parte del terreno. La trayectoria abarcó casi noventa grados, buscando impactar de lleno las piernas del gyojin y partirlas en dos si era posible. El golpe llevaba todo mi peso, toda mi fuerza, todo mi coraje. Y en el momento en que el metal encontró resistencia, sentí el impacto subir por mis brazos, como si el propio suelo hubiera temblado bajo mis pies.
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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 2] - Uoichi Sakana - 07-11-2025 Mi voz aún resonaba con desdén cuando algo atravesó mi defensa con una velocidad que mi mente apenas registró. Ese pequeño ser pálido. Se había movido como una sombra, y su katana cortó a través de mi cuerpo con precisión escalofriante. No fue un corte superficial como antes. Esta vez fue profundo. Sentí cómo el acero frío separaba músculo, rozaba hueso, y mi sangre brotó manchando mis labios púrpura oscuro. ¿Cómo? Mi mente se fragmentó. Las paredes giraron. Los rostros se multiplicaron. Durante tres segundos eternos, perdí la noción de dónde terminaba yo y dónde comenzaba el mundo. La confusión me tragó como una ola oscura. Entonces, como un relámpago de claridad, sentí llegar el siguiente ataque. Hielo. Otra vez ese hielo repugnante. La mujer de cabello blanco había lanzado su técnica mientras yo me tambaleaba. Giré la cabeza apenas a tiempo, sintiendo el frío rasgar mi mejilla izquierda. El dolor era... inaceptable. Pero no tuve tiempo de procesar la humillación. Porque entonces sentí una presencia masiva acercándose desde mi izquierda. El gigante barbudo. De repente, el mundo se volvió nítido. Cada detalle se cristalizó ante mis ojos, cada fibra muscular del coloso tensándose, cada gota de sudor cayendo de su frente bárbara, cada milímetro de su puño descendiendo hacia mí como un meteoro de carne y barba repugnante. Mis sentidos se agudizaron hasta un punto casi doloroso, como si pudiera contar cada latido de mi corazón acelerado. ¡Muévete! Mi cuerpo respondió antes que mi mente. Mis músculos se aflojaron, se volvieron fluidos, como si mis huesos se hubieran convertido en seda. Una ligereza antinatural me invadió, no era velocidad, era gracia pura, la capacidad de posicionarme con precisión milimétrica. No podía esquivar. No había tiempo. Pero sí pude plantarme, rotar mi torso, distribuir el peso, preparar mi cuerpo para absorber el golpe en lugar de ser destrozado por completo. El impacto me atravesó como un trueno. Mis huesos crujieron. Mis órganos se comprimieron. Sentí cómo mis costillas, esas perfectas costillas que enmarcaban mi torso divino, se fracturaban bajo la presión monstruosa. La fuerza me habría lanzado metros atrás, pero yo la detuve. Con pura voluntad y orgullo, mantuve mi posición, clavando mis pies en el suelo rocoso mientras cada célula de mi cuerpo gritaba en agonía. Pero mi cuerpo... mi precioso cuerpo... ya no respondía. Sangre goteaba de mi boca. Mi respiración era un jadeo irregular. Mis piernas temblaban, mis piernas, que nunca habían temblado ante nada. Y entonces llegaron los demás. El golpe del otro gigante (brutal, descoordinado, grotesco) impactó mi cuello. La lava de esa pelirroja escandalosa, esa zorra persistente, envolvió todo mi cuerpo en agonía fundida. El veneno de mi propia cola ya no importaba. El frío de la mujer pálida ya no importaba. Nada importaba. Porque, por primera vez en mi existencia magnífica, comprendí algo terrible: Iba a morir. Mis rodillas cedieron. Caí, pero incluso cayendo mantuve cierta gracia, porque eso es lo que soy, lo que seré incluso en la muerte. Mi espalda tocó el suelo frío, y mis ojos carmesí miraron hacia el techo invisible de esta prisión pétrea. Las estrellas... ¿había estrellas allá arriba? No podía verlas. Solo oscuridad. Pero incluso ahora, con mi vida escapando en ríos de sangre, mi mente se aferró a lo único que siempre había sido verdad – “Ho... ho... ho...” – mi risa salió quebrada, cada sílaba manchada de sangre – “Qué... adorable... espectáculo...” – mis labios púrpura se curvaron en una última sonrisa – “pueden... matarme... simios...” – cada palabra era un esfuerzo monumental – “pero... incluso... en la muerte...” – mis ojos comenzaron a cerrarse – “sigo siendo... más hermoso... que cualquiera... de ustedes...” – La oscuridad me abrazó, pero no como una derrota. No. Era como un telón final, cerrándose después de la actuación perfecta. Mi cuerpo yacía inmóvil, rodeado de hielo, magma, y sangre. Los anillos de oro en mi cola tintinearon una última vez, suavemente, como una campana de funeral. Y en ese último instante de consciencia, antes de que todo se desvaneciera, pensé: Al menos... moriré... siendo el más bello que jamás hayan visto. Entonces, la nada. El cuerpo de Uoichi Sakana, narcisista, cruel, magnífico, quedó tendido en el suelo de piedra, sus ojos carmesí fijos en el vacío, esa sonrisa condescendiente aún grabada en sus labios como un último acto de desafío. Incluso en la muerte, se negaba a perder su elegancia.
Resumen
Secuencia de Acciones
Belico
Posiciones
Gastos
Den Den Mushi
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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 2] - Kayseira Ashter - 08-11-2025 Estoy por ponerme a vomitar, gritar, no sé, hay demasiadas emociones en ese momento recorriendo mi cuerpo. Cuando los ataques impactan, cuando todo pasa, termino por caer sentada en el suelo. Me tiemblan las manos, puedo notar como todo el estrés se escapa de mi cuerpo de golpe en cuanto esa cosa deja de moverse. -Hielo,sangre y fuego…-Es todo lo que le rodea, mientras me pongo de pie a duras penas, caminando para rodear la lava, para ir acercándome a donde esta el resto.- Bueno, lava técnicamente.- Refunfuño de forma suave por aquello, mientras paso con cuidado por los gigantes, Jin, me coloco en línea recta con Lan, esperando a que la lava se enfríe. Me puse en cuclillas, mirando a la pelirroja con preocupación, podria congelarlo el suelo para pasar pero Lan no podria salir.- Lan, cariño, ¿Estás bien? Eso ha sido un golpe bastante feo.-No puedo notar el calor de la lava, pero va bajando de manera gradual poco a poco. Pronto debería de solidificarse y mi hielo terminar por derretirse, hemos liado una buena en aquel lugar. -Una cosa…¿SOY INVISIBLE?- Pregunto en voz alta, indignada, mirando a los gigantes,a Jin, al que sea, con un tic en la ceja y unas ganas claras de comentar un asesinato de segundo grado en cuanto lo recuerdo.- Maldito bicho, si debería dar las gracias de que no me pegara, pero el cabron podria haber disimulado que se la sudaba mi presencia.- Me llevé un cigarro a los labios, encendiendolo con mi mechero de la suerte, antes de mirar a Jin y a Lan. -Y vosotros dos, mira, yo ya sabía que Lan era bastante sádica y desquiciada, pero es como mi hermana, la quiero igual…¿Pero en serio Jin? Te ha faltado restregarte con la lava o con el hielo para ver si te gustaba.-Entrecerre los ojos con algo de queja, la verdad es que casi se me sale el corazón por la boca cuando uno de ellos recibía un golpe…Y estos dos se ponían cachondos cada vez que pasaba. Dejé escapar el humo de mi cigarro entre mis labios, mientras me apartaba los cabellos hacia atrás con algo de queja. - En cuanto se vaya la lava y se quite el hielo,pienso robarle hasta la vida,me lo debe por menospreciarme.- Entrecerro los ojos con algo de queja, antes de negar, mientras miraba al resto.-Kelvin y Thrym…¿Qué tal estáis vosotros dos? Habéis sido increíbles.-Le sonrei de manera mas animada, incorporándome, si alguno esta muy herido o algo puedo intentar ayudarles o ver que se puede hacer. Ahora, que ninguno me acerque un botiquín a mi, me alegra no tener heridas porque eso si que hubiera sido un show.
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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 2] - Onizuka Jin - 08-11-2025 Coordinación. Una palabra que definía a la perfección la victoria que acababan de lograr entre todos… Obviamente, omitiendo el pequeño detalle de las quemaduras. Vio el fuego llegar en su dirección a toda velocidad, pese a haber estado corriendo. Esa cosa era demasiado rápida para él. El impacto fue inminente, pero no lo suficiente como para dejarlo inconsciente. Y lo sintió, acompañado del resto de sus propias heridas en la pelea, junto a aquel escozor único que provocaba la quemadura. Su cuerpo frenó en seco, jadeando. Su mano derecha, libre gracias a la técnica utilizada y con la katana envainada, ahora se encontraba entre sus pantalones, con la mancha que sentía humedecer ya no solo su ropa interior, sino su propio traje. ![]() —Haaa...Mierda…Haaa...
Un orgasmo inesperado, el dolor constante, repetitivo… Los jadeos ahora más notables y apreciables. ¿Quién no lo disfrutaría? Cualquiera que no fuera un sadomasoquista como él, pero no él. La eyaculación se había dado. Qué estupidez… De no ser porque sabía controlarse, al menos en su propio tono de voz, probablemente habría resultado en un sonido lascivo, y solo apretó la mandíbula tras sentir el dolor. Su respiración se agitaba, poco a poco recuperando la compostura, su mente, mientras el resto terminaba de atacar. Pudo ver al gigante casi aplastarlo. Ese maldito gigante inútil de Thrym había sido un problema desde que fueron separados de su tripulación. El consuelo que se pudo llevar es que no había sido el primero en una eyaculación, ya que aquella misma mujer que había usado la lava se le había adelantado. Su mente se despejó de nuevo, enfocándose al fin en la situación, omitiendo la parte de su entrepierna. Quizás más tarde buscaría quitarse la ropa, cambiarse a otro traje, si no fuera porque aquella tormenta se había llevado su ropa. Respiró profundamente, viendo que Kaysera se acercaba a su compañera. Obviamente no tenía el mismo efecto, pero la lava se enfriaba, el suelo volviéndose un punto suficiente para caminar, al menos con zapatos. Antes de dar cualquier paso, su mano derecha se posicionó en su bolsillo derecho, a la vez que la izquierda devolvía la daga en su sitio. Pudo escuchar las últimas palabras de Uoichi, mientras retiraba de su bolsillo la cajetilla de metal que contenía sus cigarrillos, sacando uno de ellos con calma, acomodándolo entre sus labios con una normalidad quizás fuera de lugar, un hombre frío y paciente había visto ya mucha muerte y también se había manchado las manos como para asustarse o alterarse por algo así. Ahora sí, comenzó a caminar hasta el cuerpo del individuo cuando terminó su frase. Dudaba que lo escuchara, posiblemente para entonces ya estaba más que muerto, pero aún así se posicionó frente a él, mirándolo de pie y encendiendo el cigarrillo. ![]() —Hubiera sido mejor verte en mi cama que en el suelo y muerto. Qué desperdicio.
Con semejante rostro al menos era una pena. Su zapato pasó por la mejilla del cuerpo, moviendo su cabeza solo para asegurarse de lo inevitable, efectivamente estaba muerto. Sopló el humo del tabaco cuando escuchó los ruidos de Kaysera en su dirección, una queja que claramente tenía fundamento, pero no le importaba en lo absoluto. ![]() —También podría acompañarme y ver hasta dónde más puedo llegar, señorita Kaysera.
Su sonrisa malvada, provocativa, ahora en dirección a la mujer. ¿Quién no iba a disfrutar un rato más? Quizás hasta la loca de la lava. Esa sí parecía entender el verdadero éxtasis… si no fuera porque parecía estar peor mentalmente que él. ¿Y cuándo fue eso un impedimento para llevarse a nadie a la cama? Nunca, por eso no existían excepciones. Aunque restregarse con la lava no sonaba a mala idea… si no fuera porque apreciaba un mínimo su vida. Elevó su mirada, soplando el humo del cigarrillo de entre sus labios, con un barrido en sus ojos afilados, volviendo a su seriedad característica. —Ahora, tenemos que investigar cómo salir de aquí. — y obviamente, también conseguir encontrar cualquier cosa de Uoichi. Se agachó, rebuscando sus bolsillos, sin pudor alguno pese a ser un cadáver fresco y reciente ahora. —No se preocupe, Kaysera. Si quiere algo de valor se lo cederé, pero me quiero quedar uno de los anillos de su cola. Seguro no le importará. — hablaba como si fuera el propio tiempo, investigando pacientemente. Si tuvo una forma de entrar, estaba seguro de que mínimo habría algo para salir, y solo mirar no haría nada.
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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 2] - Kelvin Einstein Nagumo - 08-11-2025 [personajeinvalido=2283] ⏵ ⏵ Los pasos del joven sortean el resquicio de lava, en lo que se enfría y reduce su potencial peligro, para tomar la petaca, que habría lanzado anteriormente. Por fortuna, sigue entera, y no necesitará algo que la sustituya. ⏵ ⏵
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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 2] - Thrym - 10-11-2025 Vi al gyojin perder altura como una montaña que se desinfla; su tamaño gigantesco se desvaneció hasta hacerse un humano más, o un pez - humano mas mejor dicho, y con ese encogerse se fue también la fuerza que lo mantenía monstruoso. Cayó y quedó allí, hecho un ovillito de carne y dolor, ya sin esa farsa de gigante que tanto ruido hizo. Respiré hondo, un aire que me supo a cerveza helada después de una jornada de trabajo, y apoyé la mano en mi hacha como si fuera un bastón. El magma que lo rodeaba empezó a callarse y enfriarse con un siseo lastimero; la piedra se volvió oscura y luego gris, y por fin el olor a azufre fue menos insoportable. Observe mi cuerpo rastreando daños, pero más allá de algunas magulladuras, nada mas. Por suerte la saque barata, comparado al resto claro. Fue entonces cuando Kayseira apareció por detrás: —....Qué tal estáis vosotros dos? Habéis sido increíbles.— Yo, con voz grave y una sonrisa torcida, le resté importancia e infle el pecho orgulloso. —He visto tempestades peores, esperaba más del enemigo, esperaba que diera pelea de verdad. Pero esto fue mero entretenimiento, nada que no vea todos los días.— Dije Mentira piadosa: no soy un guerrero de oficio, si no un marinero, y mi cara delataba la mentira, A unos metros, el otro gigante aliado permanecía erguido, más joven. había recibido bastante castigo del gyojin pero se había portado valerosamente en los momentos finales de la pelea. Quise acercarme a él, me hubiera gustado cruzar palabras, conocer su historia, pero mi mente tiró otra cuerda: Jin. Me di la vuelta y me acerqué a mi muchacho. Me agaché como puedo para mirarle a la cara, Sus heridas eran bastantes: cortes, moretones, la respiración trabajosa, pero ahí estaba, en pie como un guerrero con el alma pegada con cinta. Noté que tenía una mancha en los pantalones y por un segundo me compadecí por el como si fuera mi hijo: el susto lo había traicionado. Le di unas palmaditas en la espalda con el dedo, suaves como para no doler, y le dije con voz ronca pero cálida. —Has peleado con dignidad, pequeño. No dejes que el miedo te haga menos. — Claramente no me había dado cuenta que eso no ero pis. Vi que Jin, con manos firmes a pesar del temblor, comenzó a rebuscar entre las ropas del gyojin caído. Mientras él hurgaba, me agaché un poco más para bajar la voz y no llamar la atención: —Jin, escúchame— Le susurré. —Ese tipo no era un bruto cualquiera. Olía a fruta del diablo. Si ha muerto, puede que la fruta este por aquí, Tenemos que encontrarla y guardarla. La podría comer alguien de la tripulación o venderla a buen precio. Recuerda que debemos comprar un barco.— Mi mente maquinaba mientras mi mandíbula se movía como se masticara algo, signo de que me había puesto a pensar.
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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 2 [GRUPO 2] - Lan Caihe - 13-11-2025 [personajeinvalido=2283] La adrenalina no comenzó a salir de mi cuerpo sino hasta que el gyojin dijo sus últimas palabras, pues estaba dispuesta a salir corriendo y acercarme a él nuevamente si nuestro esfuerzo en conjunto no salía del todo bien, pero esa duda se dispersó de mi mente en el momento en el que lo vi caer. —Aah-ah… paciencia en la forja. —el quejido salió más como un gemido que como una queja de que hubiera terminado tan pronto mientras que mis piernas fallaban. Tuve que recostar mi espalda en la pared detrás de mí y deslizarme hasta quedar sentada en el suelo, respirando agitadamente, con el dolor regresando al cuerpo, apenas pudiendo apretar la pipa en mi boca. Desactivé mi Akuma, el charco a mi alrededor desapareció cuando ya me parecía escuchar y ver a Kay dirigirse hacia mí. —¡Estoy bien hermana! ¿Tú estás bien? —grité y levanté mi pulgar en alto mientras doblaba mis piernas y quedaba en flor de loto en el piso. —Solo necesito un momento —mientras decía esto, de mis pantalones sacaba una caja que contenía medicina suficiente como para hacerme sentir un poco mejor. Cuando la vi despotricar me partí de risa nuevamente —HUHUHYYAAAHYYAAA KAKAKHUHUYAA HUHYYAA ¡es verdad! —palmeé mi rodilla con una mano fuertemente mientras me reía tan fuerte que casi salía una lágrima de mi ojo. —N-no te tocó, ni una jajajajay NI UNA VEZ — Era realmente extraordinario que aquello pasara de esa manera. —Pero, me alegro de que haya sido así, pues, si te hubiera golpeado… bueno, de todas maneras hubiera terminado muerto. La disciplina no perdona la debilidad, y la purga del error siempre es un acto de compasión superior, aun si duele —salió de mis labios mientras mis ojos y mi semblante se enfriaban, calmándose; un halo brilloso iluminó la piel de mi cara cuando, después de decir aquello, prendí nuevamente la pipa con hierbas y le di una calada. —¿Te apetece? —pregunté a Kay, tendiéndole la pipa y exhalando el humo tres segundos después de sostenerlo, aunque ella ya había encendido el suyo. Me puse de pie, caminando junto a Kayseira mientras recogía mi piel de lobo del suelo, algo chamuscada… muy chamuscada, pero que contenía mis escasas pertenencias. Cuando el gigante gritó y agarró la petaca lo miré, aun en guardia por el combate que acabamos de terminar, sin embargo, luego escuché lo que decía Jin y no pude más que proferir otra carcajada, todo el grupo era singular sin duda. —Amén hermana, además, yo también quiero uno de los anillos en su cola —dije mirando a Jin y caminando hasta él. —¡Todos estuvieron fantasticos! ¡Muchas gracias!—le dije a los gigantes mientras daba el último paso frente a Jin. ![]() Saqué del espacio entre mis pechos por debajo de la tela que los cubría un pequeño recipiente de forma ovalada y cilindrica —Permíteme regalarte esto, no era mi intención que algunos se quemaran, pero en batalla no puedo evitarlo… —dije, notando entonces la tela de su entrepierna húmeda, para luego subir la mirada y sonreír de oreja a oreja. —Es para la quemadura, un muy buen ungüento —comenté, guiñándole un ojo. Sabiendo que él sabía que yo lo sabía. —Hoy es un buen día… —le sonreí amablemente mientras dejaba escapar un suspiro de calma, dejando aquello en sus manos, alejándome unos metros y sentándome allí para proceder a usar el botiquín, lamiéndome las heridas, pues aún quedaba salir de aquí. —Tiene razón Jin, primero ¿por qué carajos estamos encerrados en una caja? Y en segunda, ¿escucharon lo que dijo cuando llegó? Lo enviaron aquí a matarnos —dije, recordando sus palabras. —¿También lo escuchaste, no Kay? —le pregunté a mi compañera mientras a los oídos me llegaban las palabras de Thyrm sobre la fruta ya que el gyojin estaba muerto. Tenía razón, pero decidí no hacer ni decir nada al respecto. No era de mi incumbencia. —¿Pudiste encontrar algo de valor? —pregunté a la albina, mientras, ya sintiéndome mejor, la acompañaba a saquear al ser rosa.
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