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RE: [Presente Absoluto] Ver sin ver (Entrenamiento de Kenbunshoku) - Gwendolyn - 22-02-2026 Frunció el semblante y chasqueó la lengua, pero no es molestia lo que apareció en el rostro, sino más bien una sensación extraña. — ¿Ah no? — de poder ver, habría entrecerrado los ojos, pero no existe esa reacción — Mira tú…
La entrega de las cartas le fue indiferente, es parte de un ritual que no conoce, pero que se ha acostumbrado al mismo. Las palabras de Sohem le molestaron ¿Cómo no hacerlo? Si ha demostrado que sigue en juego, incluso si la derrota es el único resultado — Yo aun no me he rendido — aunque el dinero no es suyo no dudó en dejar ir todo lo que le queda para continuar — Estoy segura que podré si lo sigo intentando… No le prestó atención al juego, simplemente se volteó ante la presencia de quien la acompaña, mientras las cosas crujen, en una advertencia que no tomó una vez más y entonces se encontró con un brillo que la sorprendió. Es algo que jamás ha observado y seguro por eso escuchó un grito que salió de su estómago y subió a sus labios, solo por la impresión de ver algo alguna vez. La impresión contagió a los demás, seguro porque no han esperado que tenga esa reacción. Tiene color y se preguntó cuál es de todos, porque siempre hablan de ellos ¿Será el blanco de las nubes o el marrón de la tierra? Tomó aire, porque el cuerpo se lo pide por mucha impresión que tenga — Que está pasando — su mano se posó en el hombro de Sohem por unos segundos y retiró la mano, en un susto por encontrarse algo así — Ay Dios — nunca mejor dicho, lo llamó en vano, frente a un hombre que seguro no cree en él, pero ahí está juntándolos sin razón. Todo le produjo curiosidad y un temor que no pudo explicar qué le erizó la piel ¿Es eso lo que sentiría si pudiera ver? ¿Es lo que ha sentido Owen todo el tiempo? Tragó saliva cuando finalmente pudo recuperar el aliento, mientras una sensación la obligó a mover la cabeza, son sensaciones nuevas, molestas, pero que trajeron una extraña dicha — Aun no me rindo y algo me dice que tú tampoco — su rostro se movió apuntando al resto de gente y se fijó en ellas con atención, viendo el dichoso color. Se preguntó cuál es aquel que está frente al suyo ¿Ese será el color del mar? ¿El del otoño? Se miró las manos y finalmente tuvo una forma. Alzó la misma, abriendo y cerrando los dedos, en una extraña reacción para los demás, pero que seguro para los más cercanos tiene sentido. —Bien, si gano invitaré a todos los presentes a un trago — juntó sus manos en un aplauso — Así que piensen lo que querrán pedir. Porque nos toca celebrar ¿No?
ପ(๑ˊᗜˋ๑)ଓ AAAAAAAAAAAAAAAAAAAx10
RE: [Presente Absoluto] Ver sin ver (Entrenamiento de Kenbunshoku) - Owen Yang - 22-02-2026 —¿A qué le tienes tanto miedo, Owen?
![]() -A muchas cosas, pero a ti no te temo.- Jin parecía tener un poder total y completamente sobrenatural. Mientras que muchos de los presentes simplemente se quedaron mirando el espectáculo que hacía el pelirrojo, atónitos, el mafioso ni se le movió un cabello. ¿Acaso él tenía algún poder especial, como le ocurre al pelirrojo? Se sintió repentinamente cansado, como quien se queja a viva voz de algo y la mente pierde el ruido. Parpadeó varias veces como quien le baja la tensión luego de la fuerte confrontación, sentándose pesadamente en la silla. Su vista se nubló momentáneamente, pero el pecho empezó a dejar de sentirse pesado y con aquel nudo en la garganta que cargaba prácticamente desde que había salido de Samba, en el South Blue. Las voces de todos los presentes empezó a mitigarse, el tono de voz del mafioso que el chico conocía perfectamente se difuminaba, las palabras en su cabeza empezaban a sonar "—Te la estoy dando porque tú mismo me la has preguntado. Justamente a eso me... estaba refiriendo. Ahora solo estás haciendo el ridículo. Si no te gusta, abandona y vuelve a" y un eco feroz invadía todo su entorno. Empezó a sentarse fuertemente tranquilo, extraño. Era como si haber hecho aquel descargo hubiese provocado una tranquilidad inenarrable, como quien se quita una mochila que lleva meses cargando y finalmente puede reposar. A su lado, Jin había logrado volver a acertar los números del carrusel, pero Owen no lo escuchaba. Cuando volteó a verle, su vista se había opacado, oscurecido, pero el mafioso irradiaba oscuridad granate. No estaba cerrando uno de sus ojos para concentrarse, pero tampoco era capaz de pensar en absolutamente nada, ni tampoco lo deseaba. Un pitido invadió su cabeza -¿Qué...está pasando?- veía los labios de Jin moverse, pero no podía prestarle atención a sus palabras por culpa del silbato en los tímpanos. Empezó a sentirse...nervioso por la novedad: Su respiración había cambiado ligeramente. Empezó a sentir las tensiones de sus músculos, al igual que su cuello tensado producto la amenaza que había realizado al de ojos celeste-grisáceo cerca de él. Desviaba su mirada hacia la izquierda y hacia la derecha, cientos de colores y formas. La voz Jin empezó a amplificarse, una y otra vez, como si fuese un eco invertido que le llamaba a despertar -¡!- parpadeó muchas veces, esta vez sí que no se había confundido -Espera.- levantó la palma derecha, estirando el brazo para detenerle mientras su mirada, perdida, parecía querer escuchar algo: El sonidito de la maquinita a su lado. Levantó el dedo índice -Espera...- y, sosteniendo el mamotreto que tenía por brazo izquierdo, cerró los ojos. No pensó en nada, y pudo ver otra vez: El Yakuza, granate humeante. De entre todas, a su derecha, pudo, automáticamente, ver dos rosadas chicle, a no demasiado lejos que ellos. Llevó su diestra hacia la palanca, la máquina carecía de colores, pero era fácilmente posible encontrarla con un manotazo al aire -Ahora.- y bajó la palanquita, saliendo una nueva combinación final: "Siete, Pirata con sombrero de Paja con un Siete, y Siete". Las monedas empezaron a brotar mientras la pila se volvía más y más grande pero, a diferencia de antes, las personas ya parecían haber abandonado las intenciones hostiles hacia ambos dos que no cesaban con sus ganancias. De hecho, podía sentir las emociones ajenas como propias mientras sus ojos se mantenían ocultos tal y como lo hacia Gwen -Nos tienen miedo.- acotó, haciendo que el repicar de las monedas mitigase un poco sus palabras al igual que los estruendosos colores y ruidos de la maquinita. Ya había perdido total y completamente la cuenta de cuánto había obtenido en total, pero la montaña de monedas se había vuelto tan abrumadora que parecía ser suficiente, incluso, para obtener un poquito más adicional -Creo que es suficiente.- y, viendo que quien estaba a su lado todavía seguía completamente paralizado -Presta.- aprovechó para quitarle el saco que había tenido y que había cargado con una pila de Berrys suficientes. Acomodó sus brazos con su derecha para juntar los codos y encorvar las palmas hacia adentro, como quien pide limosna. Así, empezó a descargar aquel gran puñado de Berrys que había conseguido y que, aún, seguía completamente congelado en el lugar, ¿Acaso respiraba? Eso era secundario. No dudó en comenzar a guardar las monedas, ¡CHICK-SHIK!, el rechinar del metal era abrumador, eran demasiadas y se escurrían sin parar. Con la destreza de una mano, ciertamente, era muy difícil de maniobrar aquello hasta que tomó firmemente la parte superior -Qué increíble, colega.- comentó. Aún resultaba complicado, pero si mantenía la mente completamente en blanco y sin los ruidos habituales (Preocuparse por el estado de su compañera, de su integridad física, de su complejo de inferioridad al creerse menos) podía expandir su ser para poder sentir a otros, dejando de ser, y empezando a sentir -No puedo describirlo.- se levantó de su sillita. Dos auras rosas, MUY rosas, rosa chicle, una sentada al lado de la otra -Es el mismo color que vi sin querer hace un rato. Ese tiene que ser el Maestro.- ¿Porqué no le decía Sohem? No es que su nombre se le haya olvidado, pero, otra vez, había salido de forma tan natural que no lo pudo evitar. Pero lo que más le iluminó su corazón, era ver los colores que se grabaría en sus retinas para siempre.
Rosa, un poquito más oscura, con un núcleo blanco y humeante.
Tanto Sohem como Gwen tenían auras sumamente parecidas en color, casi idénticas.
![]() -Puedo reconocer esa silueta a diez kilómetros a la redonda.-
Owen comenzó a aproximarse hacia aquellos dos rosados. Los rostros de las personas se habían mitigado y pasaban a ser manchones de colores. El pelirrojo los desviaba con su cuerpo como si estuviese en una discoteca perdido, extrañadísimo de todo lo nuevo que era capaz de ver de manera terriblemente borrosa y de forma intermitente. Los ruidos del casino, el sonido de arrastre de su saco, todo eran elementos distractores que no le permitían mantenerse pendiente lo suficiente. Los colores iban y venían, una y otra vez . La presencia del enmascarado, ahora pelirosa, se intensificó de repente y sin explicación -¡! ¿Qué hace?- haciendo que ese vaivén de color, ciertamente, se haya vuelto claro durante unos buenos segundos, pudiendo llegar hasta el encuentro. Fue notable, pero esa reacción generó una emoción de sorpresa en Gwen, una que provoca un pequeño sobresalto interno, casi de vértigo -Puedo sentirla.- era una mesa de Póker, Owen y probablemente Jin habrían llamado la atención no solo por su aspecto, sino, por esos dos bolsones repletos de monedas que allí tenían. El pelirrojo, como siempre descuidado y acomplejado por su brazo izquierdo enyesado, se le caía uno que otro berry que era capturado por los más curiosos. La bolsa no daba más de sí. Sohem no traía su característico casco y su apariencia distaba años luz de como uno podría imaginarse lo que hay detrás del mismo. Estaban en el medio de algo, había cierta intensidad que el chico no podía explicar, pero casi que sin utilizar la capacidad de "ver sin ver", podía cortarse la tensión con un cuchillo. ![]() -¿Acaso...ella es capaz de verme? ¿Qué...pensará? ¿Le gustaré?-
Porque pese a tener un corazón férreo, seguía siendo un muchachito con muchas inseguridades.
Defuse the bomb:
RE: [Presente Absoluto] Ver sin ver (Entrenamiento de Kenbunshoku) - Sohem - 22-02-2026 — ¡¡WRYYYYYY HA HA HA HA HA HA!! —
No pude evitarlo y estallé en una carcajada. Su cara era un poema. Realmente debía estar empezando a ver las auras de los demás y debía de ser algo impactante si nunca habías visto nada. No había tenido ocasión de preguntar, pero, si esta chica era ciega de nacimiento tendría que estar igual de impactada que cuando un niño de Mariejoa descubre el mar azul — ¿De qué color me ves? — le pregunté, ajenos al juego completamente, mientras el crupier y los otros - que había igualado el All In del anterior jugador - nos miraban incrédulos sin saber de qué se sorprendía ella o de qué me reía yo — Hooooolaaa — dije moviendo el brazo como un saludo, sonriendo y con los ojos entrecerrados por la mueca de la costura de mi rostro, atento de su reacción. Miré entonces al crupier, serio — Lo vemos. All in. — y llevé mi mano a empujar todas las fichas que teníamos, que no eran muchas, para igualar la apuesta de los demás participantes, a tiempo de quitar las cartas de Gwendolyn y dejarlas boca arriba en la mesa mostrando nuestra jugada ganadora — ¡Escalera real! ¡Wryyy ha ha ha! ¡A pagar, a pagar! — dije con alegría, poniendo entonces mi mano sobre el hombro de Gwendolyn y agitándola levemente, con alegría, extrañamente orgulloso de que la chica hubiese aprendido aquello de esa forma, volviendo a apoyar la mano en la mesa para recoger todas las fichas que habíamos ganado a los demás — Venid con papá mis berrycitos ¡wryyyy ha ha ha ha! ¡¡Oe!! ¿Dónde cambio esto? — pregunté al crupier mientras miraba en derredor, pudiendo observar a la dupla que horas antes había abandonado a las tragaperras y que ahora llegaban con dos bolsas llenas de dinero, viendo primero al chico del brazo quebrado, el diamante en bruto — ¿Qué color tiene Gwendolyn? — le dije poniéndome serio y recuperando la compostura frente a ellos, mirándole fijamente, y pasando a mirar al hombre de cabellos oscuros — ¿Y yo? — una pregunta para cada uno, cuya respuesta yo conocía de sobra. Podrían haberme encontrado de casualidad, vagando por el casino, o escuchando mi risa de antes. Pero saber qué color teníamos ambos era una prueba ineludible de que estaban pudiendo hacerlo. Que podían ver sin ver.
Resumen
Haki
Entrenamiento
Inventario
RE: [Presente Absoluto] Ver sin ver (Entrenamiento de Kenbunshoku) - Onizuka Jin - 22-02-2026 Supo que no tenía palabras por las que responder en cuanto el tono de voz comenzó a disminuir, proyectando con más firmeza que solo tenía la razón. Una vez más, le resultó tan irrelevante como insignificante. Solo elevó sus hombros despreocupadamente. Cosas de niños, claramente, dado su desconocimiento y falta de experiencia. Terminó de atar los nudos y, ahora con varios sacos entre sus manos, terminó de ponerse en pie. Lo observó de reojo tranquilamente cuando el joven lo sujetó con firmeza. Arqueó una ceja despreocupadamente. Oh, ya comprendió, por cómo las llamas se sacudían en el joven; estaba concentrado, era obvio, estaba comenzando a conocer lo que era ese Haki, comenzando a verlo. Escucharlo hablar una vez más lo hizo darse cuenta de que, efectivamente, era el caso. No supo si llenarse de orgullo por apreciar un poco antes el detalle y conocer el secreto de “ver sin ver”, o agradecimiento debido a que aquella sensación de “miedo” lo había disparado a acelerar más el proceso. Fuera cual fuere, no era relevante. No quiso palabras, no se las brindaría, solo sacudió su brazo para apartarlo suavemente, sin agresividad. ![]() —Nos llega de sobra. Jefe estará orgulloso.
Le lanzó uno de los sacos sobre el brazo sano dado que se ofrecía, a escasa distancia, para cargar él con los otros cuatro que había ganado. Lo dejó acelerar, despreocupado, caminando con más lentitud. Los cuatro sacos en sus manos. No necesitaba tanta fuerza para cargar con ellos y, aunque el joven se hubiera ofrecido, no podía estar cargando con todo lo que cargaba. Entre los dos, quien había terminado acumulando tantas victorias había sido él mismo, al punto de acabar pasándose. Había elegido demasiado bien y conocer algunos trucos lo ayudaron a acelerar más. Se enfocó mayormente en la "sensación" que inicialmente había pronunciado Sohem, misma que ahora se expandía con una claridad única por todo el casino y que, como si fuera un silencioso chivato, podía apreciar desde la distancia. Podía incluso percibir el poder que poseía desde esa distancia, tan nítido y único, tan claro como si el viento lo pudiera golpear sin alcanzarlo. Inicialmente quiso mantenerse algo alejado, dado que interrumpir la partida iba a ser problemático pero, qué casualidad que ni le sorprendía, el joven se puso allí delante, con todo el dinero exponiéndolo. Como de costumbre, cosas sin pensar. En su caso se acercó, dejando los sacos bajo sus pies de modo que pudiera mantenerlos bajo vigilancia. Una vez más, aprovechó la espera para retirar su cajita de metal del bolsillo, retirando otro cigarrillo de su interior y cerrándolo con un clic. El mechero lo siguió, como de costumbre, ambas cosas perfectamente memorizadas en los bolsillos para no perderlo. Lo encendió, manteniendo activo el Haki de modo que él mismo buscaba ver los resultados que ya estaban finalizando. Victoria aplastante, sin duda. Miró al hombre de cabello rosado con su cicatriz. Su calma imperturbable se mantenía cuando miraba al hombre, que ahora le hacía una pregunta de forma directa. No era necesario, lo veía claramente, ahora como si fuera parte de él. ![]() —Humo con degradados rosados, cada vez más claros.
Como el humo de su propio tabaco, como si éste tuviera la misma forma. Sintió curiosidad consigo mismo, elevando su mano, pudiendo ver entonces que, al igual que su jefe, también simulaba el humo, sin embargo los colores eran distintos. —Los míos son Rojos Carmesí con degradados negros. — Era consciente de que no había preguntado lo último, pero solo lo hizo para verigficar que sí lo podía ver. Descendió su mano, elevando la mirada a su jefe, tomando de nuevo los sacos. —Y lo tenemos todo. Creo que incluso un poco más, Jefe. — Sus ojos estaban observando a su jefe con una seguridad única gracias a que había conseguido seguir sus órdenes, desde el aprendizaje hasta la cantidad de Berries solicitados, incluso con algo de más. Cada vez estaba llegando con mayor seguridad a lo que tanto ansiaba, así lo deseaba; demostrar sus capacidades. Escalón a escalón. Solo había ascendido dos de ellos, todavía quedaban otros cuantos miles más.
Cajita de Tabaco
RE: [Presente Absoluto] Ver sin ver (Entrenamiento de Kenbunshoku) - Gwendolyn - 22-02-2026 La risa se le contagió, aunque no lanzó ninguna carcajada, simplemente sonrió, con una sensación curiosa. Quiso llorar porque lo ha logrado, pero sería arruinar el momento, por eso es que se tragó el gesto, mientras el rostro toma color. No es vergüenza, pero podría parecer al resto que es así — No sé los colores… — explicó riéndose con suavidad, es la primera vez que aparecen frente a ella, por lo tanto podría tener cualquier nombre — Pero se parece al mío. — aunque no son idénticos, son similares y eso le llamó la atención ¿Por qué es así? Una casualidad que le rondó la mente, mientras su cabeza se movió siguiendo el movimiento del brazo de quien tiene junto a ella.
Se dejó zarandear manteniendo un semblante alegre, no le molestó la cercanía ¡Seguro nada podría hacerlo en ese momento! Más al descubrir por primera vez cómo se ve una persona, siempre han sido partes de un todo que no puede vislumbrar bien. La aparición de los recién llegados la obligó a intentarlo una vez más. Quiso ver a quienes la acompañan, esperando escuchar su propio color, el nombre del mismo. Una parte de ella seguro le va a preguntar cuáles son cada uno de los colores distintos que vea ¿Quién será como el cielo o las estrellas? — ¡No sabía que Owen y Jin tenían alturas tan distintas! — supuso que son ellos dos, aunque es más por reconocer al pelirrojo — ¡Qué alto! — apuntó al hombre mafioso por unos segundos. Esperó la respuesta por parte del par, sin saber si lo han logrado o no. Supuso que si se han aparecido es por algo o no estarían presentándose ¡Qué imprudencia sería el estar ahí sin conseguirlo! El mundo le pareció distinto, porque el vacío se llenó ligeramente, en una compañía que aunque está ahí por los sonidos a veces desaparece. — Me tienes que enseñar los colores — juntó sus manos hablándole a Owen.— Y no pensaba que eras tan ancho, te pensaba más delgado — movió sus manos al explicar, intentando simular el tamaño del muchacho que siempre la acompaña — ¡Al fin podré saber las distancias y podrás indicarme la dirección y las cosas con un gesto! Al fin, pensé que no lo lograría. Habló de todo aquello que podrá hacer desde ahora en adelante, cosa que todo el mundo puede hacer. Un poco más normal que ayer, alejándose de la gente común, en una contradicción extraña que no le pareció mal. —Aunque estoy algo cansada ¿Ustedes no? Me duele un poco la cabeza — se tocó la zona — Lo tuve que intentar muchas veces. Un esfuerzo que no esperó y muchos más errores que aciertos.
Lo típico.
ପ(๑ˊᗜˋ๑)ଓ FINALMENTE VAMOO (?
RE: [Presente Absoluto] Ver sin ver (Entrenamiento de Kenbunshoku) - Owen Yang - 23-02-2026 Llegó a su encuentro, ¡SHAK!, soltó aquel sacote enorme lleno de moneditas debido a la impresión que le daba solamente imaginarse que la chica que más quería fuese capaz de saber, al menos, cómo es él en su forma. Un anhelo que habían compartido hace meses, algo casi inaudito, inexplicable y antinatural. Muchas personas ciegas son incapaces de ver hasta el último día de sus vidas, pero el corazón del muchacho latía muy locamente solamente de imaginar que podía ser visto por Gwen por primera vez en todo lo que se conocían. — ¡No sabía que Owen y Jin tenían alturas tan distintas! —
![]() -¡GWEN! ¿¡PUEDES VERME!?-
Estaba como un niño en una juguetería. Su rostro estaba en dirección hacia donde se encontraba, su presencia se intensificaba simple y llanamente con las palabras de la chica y aquella mesa con cartas la cual el pelirrojo ignoraba casi que por completo por lo totalmente impresionante del hallazgo. Su rostro había recuperado el color, la emoción, aquel vibrar tan propio de él que lo caracterizaba. -¡ES INCRE-
— ¿Qué color tiene Gwendolyn? —
![]() -Eh...-
Ante el cambio repentino de actitud relativamente dicharachera, sonriente y efusiva que Sohem estaba teniendo, automáticamente Owen se crispó en cuanto observó la seriedad en esos ojos ambarinos que tanto le caracterizaban. Demoró un poco en reaccionar, mirándoles a ambos, pese a que tenía un fuertísimo revoltijo de emociones en el vientre producto de la espectacular noticia que estaba teniendo. Es como si estuviese en examen y, pese a que ella aprobó con honores y pudo cambiar su vida con ello, él todavía tenía que superar la prueba. Empezó nuevamente a concentrarse, con mucha atención. Su cabeza ya no emitía un zumbido constante, al igual que el pitido en los oídos parecía haberse calmado de manera definitiva. El estruendoso sonido de las máquinas, el bullicio, las monedas rebotando entre sí, las ganancias y perdidas se habían vuelto presentes, porque ahora el ruido no estaba en su cabeza...estaba en el exterior, como siempre había sido. Inhaló y exhaló con fuerzas, la pregunta era clara, cortita y al pie. Su temple cambió, esa efusividad y emocionalidad propia del pelirrojo pareció disiparse en la expresión de algo mucho más disciplinado, serio, porque aquello que habían descubierto era algo sin precedentes y que exigía volver a lo que había sido capaz, es decir, no pensar. Dejar de pensar, para empezar a sentir. Ese era su secreto de ver sin ver. Sin la necesidad de cerrar los ojos, su vista se opacó para dejar solo las siluetas de colores de las cuales destacaban dos que, muy curiosamente y ahora sí prestándoles atención, tenían colores excesivamente parecidos.![]() -Gwen tiene el aura rosa chicle. Parece disolverse en humo ascendente, y se va volviendo blanca hasta justo en centro de su pecho.-
Jin fue más puntilloso con la tonalidad, pero a Owen le llamó la atención algo que era curioso: Cada persona tenía rasgos distintivos en su aura que se proyectaban de forma muy diferente según cada persona. En cuanto el mafioso aclaró de qué color era la suya propia, tal vez habiéndolo investigado en algún momento de haber descubierto el secreto de como "ver sin ver", al pelirrojo le llamó la atención -...es cierto, ¿Cómo lo...- y, mientras proyectaba su mente dejando de pensar en nada más que en mantenerse atento a sentir las emociones ajenas, como la alegría implícita de Gwen, algo se le ocurrió: Estiró sus brazos hacia adelante, incluido el enyesado. A través del mismo y pese a que la escayola era gruesa debido a la fuertísima fractura que sufrió, podía observar los colores "de sí mismo". Fuego. Empezó a girar la muñeca derecha con los dedos extendidos, como quien se mira cada hebra de cabello de la mano, prestando atención a como su aura se sacudía de manera errática e intensa como lo hacían las llamas. Los colores eran un poco inversos a cómo se comportaba el fuego, ya que el mismo se va aclarando en el centro debido a la combustión. Los del chico resultaban ser anaranjados por fuera y rojo pasión por dentro, como si él fuese el contener de una energía extremadamente vibrante y dicharachera. Sí, el pelirrojo era tan ruidoso, evidente y transparente tanto por fuera como de manera "espiritual", ¿Quién lo diría? -Soy...como el fuego inverso, ¿Porqué?- era una pregunta lícita aunque totalmente inexplicable, ya que las leyes de la naturaleza "son las que son". Pero...no era lo único que tenía que probar. Un nudo en su pecho apareció, de esos que aparecen cuando quieres decir algo y te genera ansiedad e intriga el resultado.
![]() -Maestro. Hemos conseguido el medio millón, ¿Qué quiere hacer con ello?-
Casi que ni se movió de su posición. Había dejado de tutearlo de repente, pero era distinto. No era el típico utilizado para personas de mayor edad o simple y llanamente por querer buscar agradarle; El haber descubierto esta capacidad y que uno de los sueños más complicados que su compañera de vida había tenido se estaba empezando a lograr de manera casi milagrosa gracias a él. Sentirse agradecido era extremadamente poco, no estaba sumiso, sino, atento, centinela, no pareciendo el mismo Owen alocado e impredecible de siempre, como si todo lo que pasó hasta ahora hubiese valido la pena solo para la existencia de este instante. Ya se alocaría con la muchachita y se irían a celebrar de todas las maneras posibles -Maestro.- volvió a dirigirse a él, sonriendo de forma ladina mientras fruncía el ceño -Gracias.- porque pese a que Sohem siempre había actuado de forma muy frontal, encaradora y hasta ligeramente violenta, había sido capaz de entrenar a aquellos dos parias de los cuales él no habría dado ni dos míseros berrys. En cuanto Gwen sugirió su cansancio, no pudo evitar mirarle y que se le derritiese el rostro serio y contemplativo que había tenido hasta hacía un segundo. Owen tenía una particularidad: Hasta que su cuerpo se niegue a responder, él era capaz de poder mantenerse en pie sea como fuere. Lo había demostrado en innumerables ocasiones, y esta vez no era la excepción. Por primerísima vez estaba siendo visto por quien consideraba todo para él y la razón por la cual valía la pena ser fuerte -Maestro, ¿El ver sin ver, funciona con las cosas, también?- porque claro, "el medir las distancias" significaba que "todo era capaz de tener aura". Era una pregunta lícita, difícil de reconocer debido a la fuerte inexperiencia del chico -Las maquinitas en las que jugamos no poseen aura propia, ¿Puede haber alguna manera que las cosas sí tengan color y uno pueda rastrearlas?- sería de enorme ayuda para que su compañera, incluso así, ya no necesite del uso de su bastón.
Defuse the bomb:
Sohemcito
RE: [Presente Absoluto] Ver sin ver (Entrenamiento de Kenbunshoku) - Sohem - 24-02-2026 Cuando el trío se reunió de nuevo comenzaron a descubrir entre ellos la nueva habilidad que acababan de dominar. El Kenbunshoku Haki no era ni de lejos mi especialidad, ni algo que usase mucho, pero había preferido centrarme en enseñarles esto primero por la carencia visual de la muchacha. Para ella sería mucho más fácil moverse o incluso interactuar con otras personas, pudiendo ver su aura, y si bien este nivel de Kenbunshoku aún no les daba una precognición de los movimientos de los rivales, como si lo hacía en un uso algo más avanzado, les permitiría saber de antemano el nivel de fuerza de los enemigos, o si son acechados, así como las intenciones de las personas a su alrededor. Esto serviría para que no cayeran en emboscadas ni en trampas si lo usaban con cabeza, así como les ayudaría a no lanzarse a por un enemigo que no pudieran vencer, algo que mi interior me decía que el pelirrojo necesitaba con más apuro que ninguno. Comenzaba a pensar que Jin podría sacar más de su potencial en presencia de Viktor, y no de la mía, dado su estilo de combate y por qué no decirlo, su personalidad. Aunque no sé si estaría dispuesto a seguir de forma tan vehemente las órdenes de alguien de menor edad. Supongo que eso es algo que descubriría en el futuro, si continuaba conmigo y sobrevivía lo suficiente. Y a todo esto ¿qué estarían haciendo Viktor y Shoto? Debería llamarlos en los próximos días, ponernos un poco en contexto. Contarles que ahora viajaba con tres personas, aunque no supiera bien a dónde, ni por cuánto tiempo. Y saber también que es lo que estaban haciendo ellos. Asentí ante las afirmaciones de Jin y Owen, ambos habían dado la respuesta correcta sobre los colores de las auras de Gwendolyn y la mía propia. Y por tanto mi promesa con ellos estaba cumplida. Ya les había enseñado a ver sin ver. — Bien — chasqueé la lengua mirando en derredor. Suspiré distraído — Supongo que entonces nuestra cooperativa termina aquí. Ya os he enseñado lo que prometí a cambio de vuestra ayuda — pasé mi vista de uno en uno de ellos, visiblemente impertérrito, internamente algo ¿triste? aunque no lo exteriorizase. No podía obligarles a viajar conmigo por más que viese en ellos un potencial que exprimir — Quedaos ese dinero, y reclama el premio de tu partida — añadí mirando a Gwendolyn haciendo referencia a la partida de póker que había ganado — Os deseo un buen viaje, Jin, Gwendolyn — finalicé, asintiendo con la cabeza y comenzando a caminar hacia la puerta pasando al lado de los dos varones — Bien hecho Owen — terminé, mezclándome entre la multitud y saliendo del casino caminando, volviendo a colocarme mi casco tras cruzar la puerta de este. Era hora de ponerse la máscara para volver a ser yo.
Resumen
Haki
Entrenamiento
Inventario
RE: [Presente Absoluto] Ver sin ver (Entrenamiento de Kenbunshoku) - Onizuka Jin - 24-02-2026 Elevó los ojos ante el señalamiento de su altura. Miró a Owen, a quien ciertamente le llevaba poco más de diez centímetros de diferencia. Ahora quizás sí todo se le hacía nuevo, para alguien que toda su vida solo vio negro, tuvo que ser algo nuevo. —Bueno, sí, supongo que entre nosotros soy el más alto. — Aunque no sabía si había más gente a su alrededor. Sintió verdadera curiosidad en cómo vería una persona con ceguera usando Kenbunshoku. ¿Quizás solo vería las formas con los colores? —Aunque los hay un poco más altos que yo, como Uker. Cerró los ojos, elevando de nuevo el cigarrillo hasta sus labios para dar una nueva calada. El silencio en su presencia se hizo palpable, la mirada no era atendida hacia la pareja, quien parecía ahora volverse empalagosos, sino hacia su nuevo Jefe. Pudo percibirlo, gracias a la nueva habilidad, que ahora apagó. Cerró los ojos por algunos segundos, elevando su mano a su mentón, observando con la misma calma característica. ![]() —Jefe, todavía tenemos camino por delante. Si piensa que lo dejaré atrás, se equivoca.
Él tenía más por hacer, caminando hasta el hombre, estirando su diestra ya que, afortunadamente, el cigarrillo se encontraba ahora en su mano izquierda. —Me gustaría seguir con mi viaje con usted, Jefe. Todavía tiene que presentarme personas interesantes. — Un acuerdo al que recordaba haber llegado en la privacidad previamente, un encuentro que desapareció en la nocturnidad donde solo “había regalado una sola arma”. ![]() —Y tengo mucho que aprender todavía.
Si aceptaba su mano, la estrecharía y, en caso de rechazarla, descendería la misma lentamente, tomando ese medio millón. ¿Le interesaba el dinero? En lo más mínimo. Lo que sí era cierto era que, como mínimo, la mitad sí le correspondía dadas las victorias, tomando un par de sacos, recibiendo esa mitad y dejando la otra al joven. No dio palabras, no las necesitaban. Owen tenía un trato que, en caso de romperse, también rompería con aquella señora que lo esperaba atrás. De allí lo que transcurriera con ellos dos era asunto suyo. Tenía mucho que aprender. Con alguien con más experciencia fuera de los Blues era un regalo. ¿Quiénes más habría a su nivel? ¿Siquiera lo aceptaría trabajar en el Goldreich? Estaba espectante, impaciente. Sin una palabra más, con los sacos ahora en una sola mano, caminó sin mucha gana al calor abrasador que les esperaba fuera, no sin antes observar al hombre pelirrosa con una media sonrisa. ![]() —¿Qué le parece si le invito a unas copas para celebrar, Jefe? A mi cuenta.
Dejaría la pregunta en el aire y, una vez más, aceptara o no, su objetivo estaba claro; no había llegado hasta allí por nada, aceptaba los riesgos y tenía mucho más por delante. Aprovecharía el dinero que había ganado en ello y, por qué no, era motivo de celebración, incluso si lo hacía solo. Su propio objetivo era claro, incluso con aquel al que extrañaba atrás. Confiaban mutuamente el uno en el otro, y el contacto se mantenía mediante Den-Den Mushi. Cuando llegara a lo más alto, podría volver a verlo como una de sus mayores recompensas. Por eso, tenía que seguir adelante y no dudaría en hacer lo que fuera necesario.
Cajita de Tabaco
RE: [Presente Absoluto] Ver sin ver (Entrenamiento de Kenbunshoku) - Owen Yang - 25-02-2026 — Supongo que entonces nuestra cooperativa termina aquí. Ya os he enseñado lo que prometí a cambio de vuestra ayuda —
![]() -...-
Owen sintió una pequeña presión en el pecho, ¿Qué estaba ocurriendo? Hace meses la simple presencia de Sohem solo involucraba terror, un susto inimaginable que solo provocaba una angustia total de simple imaginarse que una reactiva que no pudiese gustarle provocaría una amputación o la muerte directa de sí mismo o la de Gwen, pero...las cosas habían cambiado, bastante; Gracias a él, la mujer de su vida, ciertamente, estaba logrando ser capaz de lograr algo que ni en las más fuertes fantasías sería posible. Estamos hablando de que alguien, condenado por la falta de un sentido, tenga mermada su existencia por ser incapaz de poder observar. El solo saber del pelirrojo que ella podría verle o, incluso, ser capaz de poder ver el mundo a su alrededor cambiar como él deseaba que lo hiciese era un calor en el corazón indescriptible.La mención de su ex-capitán, Uker, generó una pequeña mueca de incomodidad en el pelirrojo. Aquel sujeto era noble, bueno, y había sido bastante desagradable el tener que dejarlo a la deriva en su propia travesía, así hubiesen compartido poco y nada. Al menos, aquella vez que aparecieron en la playa de Little Garden, pudieron ayudarle a confrontar a todo aquel grupejo que se había preparado con mucha anticipación para capturarle o, incluso, matarle, igual que lo podrían haber hecho con el mafioso allí presente. El pelirrojo enfocó su mirada instantáneamente las palabras del pelirrosa se hicieron presentes. Notó que estaba serio, con esa mirada asesina que se atravesaba por esos orbes ámbar tan brillantes -...qué es lo que siente alguien como él?- le resultó irresistible, como bien había dicho Gwen, él empezó a sentir el peso de un cansancio muy difícil de explicar, tal y como cuando la cabeza duele y la mente deja de aclararse. Se centró, mientras "su maestro" expresaba que eran capaces de poder sentir el dinero del premio obtenido por poder alcanzarle y, en ese instante, expandió su presencia por completo, otra vez, como un radar. Era incapaz de controlarlo bien, por lo que los colores de las auras de muchas personas empezó a hacerse presente al igual que sus sentimientos, centrándose en los que tenía aquel que gozaba de varias cicatrices en el rostro y le habían enseñado esta tremenda capacidad. Al enfocar toda su atención en él, habían varias alarmas que saltaron. Para empezar, la gigantesca diferencia de poder que no le permitió ni siquiera graficar en su cabeza qué tan poderoso era él, tan inenarrable que no era posible, ni siquiera, medirse. Otra vez, su humo rosado en degradé, con una estela de humo ascendente, como vapor de agua. Pero...lo que empezó a abrir los ojos celeste brillante del chico fue lo que Sohem estaba sintiendo en ese preciso segundo -¿Está...triste? ¿Angustia? ¿Qué es esto?- era un sentimiento reconocible, uno que el chico había experimentado exactamente de la misma manera que cuando tuvo que separarse de Gwen en Isla del Karate, así el destino los hubiese juntado forzosamente, ¿Tristeza por una despedida? ¿Él se sentía así por tener que separar sus caminos? Comenzó a caminar hacia la puerta mientras deseaba buen viaje a dos de sus aprendices, pero terminó con aquello que le generó un sobresalto en cuanto pasó a su lado. — Bien hecho Owen —
![]() -...Owen?- Sí que recordaba su nombre, evidentemente. Fue una sensación de vértigo que le obligó a demostrar una tremenda sorpresa en su expresividad y no poder quitarle la mirada de encima mientras le veía alejarse -¡Maestro!- exclamó, sin importarle ni uno solo de los presentes alrededor en aquella enorme sala y volteando para verle la espalda -¡Todavía hay mucho que debo- volteó a ver a la mujer de su vida -debemos- y proseguir a mirarle -aprender! Necesito...necesitamos...- apretó su único puño libre, el derecho, al lado de su cuerpo, mientras sostenía ese enorme mamotreto en el brazo izquierdo en escayola, mirando hacia abajo, frunciendo el ceño -...ser verdaderamente fuertes. Usted lo es, ¡Usted es el ser vivo más fuerte que conocí! ¡Todavía no quiero soltarle y se que usted tampoco! Por eso...- levantó la mirada, envuelto en una decisión que ya no estaba contrariada como lo había hecho en el inicio de su viaje -...necesito que me vuelva alguien que sea capaz de derrotarle a usted. Quiébreme el otro brazo si quiere, pero necesito cambiar este mundo con ayuda de Gwen. Yo seré la fuerza que la proteja hasta que llegue a cambiarlo.- y, sin importar si él voltease a verle para poder confirmar su decisión, miraba esa nuca que empezaba a difuminarse en el ambiente -...no se arrepentirá.- y, aquello último emitido en un susurro, no hizo más que verle y saber que aquel sujeto iba a ser la clave para que, aquella pareja, revolucione el mundo por completo.
Defuse the bomb:
Sohemcito
RE: [Presente Absoluto] Ver sin ver (Entrenamiento de Kenbunshoku) - Gwendolyn - 25-02-2026 —Ahora puedo verte, sí — fue lo primero que respondió, porque en realidad es lo que han querido todo este tiempo — No esperaba poder ver los colores, eso es nuevo ¿Me los enseñas luego? — sus manos se juntaron con suavidad y deseó expresarlo de alguna manera, aunque no supo cómo debería hacerlo en ese instante.
La respuesta de Sohem la regresó al sitio en donde están y la situación en que se encuentran, porque todo ha sido por este fin ¿Y ahora qué? Separó los labios para decir algo, porque en ese instante se encontró con su nombre, no fue otro apodo que la hace reír por lo bajo ¡Ni a Jin o a Owen! — Gracias, de verdad gracias — se fijó en donde está el hombre, no gracias a la audición, sino eso nuevo y lo único que le dedicó fue una ligera reverencia — No lo olvidaremos, yo menos, si pude cumplir uno de mis sueños — aun así se siente extraño, es una historia a medio contar, que nunca fue pensada para un felices por siempre, pero tampoco parece estar llegando al final. Como si el autor no supiera que hacer con todos, por lo tanto los deja marchar. La reacción de Owen no le sorprendió, sino que la impulsó a acercarse junto a él — ¡Podríamos servir para algo! Seguro nos encuentras alguna utilidad, además a Owen le falta un poco más para conseguir todo el brillo que debería tener — empujó suavemente al muchacho de cabellos rojos, seguro no entiende el contexto, pero el hombre de la máscara se lo ha dicho, que necesita un poco más para sacar todo su potencial. ¿Por qué no intentarlo? No le importó por lo que tengan que pasar, porque parte de su deseo se ha cumplido y el anhelo de cambiar el mundo nunca ha sido suyo, sino del muchacho que la acompaña — No te arrepentirás, promesa. Todo lo que hemos prometido lo hicimos. — suena a algo parecido a aquel día que se conocieron, es una sensación nostálgica que volvió con un tono distinto. Porque el tiempo nunca pasa en vano.
—No nos quedemos atrás Owen
ପ(๑ˊᗜˋ๑)ଓ teh endo
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