![]() |
|
[Pasado] Party! - Versión para impresión +- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com) +-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3) +--- Foro: South Blue (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=7) +---- Foro: Baterilla (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=298) +---- Tema: [Pasado] Party! (/showthread.php?tid=3153) |
RE: [Pasado] Party! - Seraphine Soyer - 25-02-2026 Debía de admitir que Seraphine no había esperado ese cambio, horas atrás, Moja no parecía ser capaz de hablar más allá de unas simples palabras, ni menos acerca de sí mismo, pero ahora parecía encontrarse con la lengua más suelta, cosa que le hizo sonreír, ya sea el Moja de antes o el nuevo, le agrada un montón y sonrió cuando Kazan apareció en su memoria, desde lo de su amo, debía de admitir que estaba sintiendo algo de rechazo por el género opuesto, pero habían sido ambos, junto al hombre de la revolución que la ayudó, que le hizo posible ver a través de aquel mal velo puesto sobre sus ojos.
Se quedó quieta, ladeando un poco la cabeza, por el momento decidiendo escuchar más que decir, sintiendo su mente algo vacía, tampoco sabía muy bien que decir, no estaba acostumbrada a tener tan largas conversaciones y por alguna razón, aquella experiencia se sentía muy diferente al resto, estaba acostumbrada a que tras conoce a alguien, pudiese irse directo a su lugar seguro, la habitación en la que se hospedaba, no obstante, cada vez más se quedaba más horas afuera, resultando ser quizás demasiado para sus cinco sentidos, habiéndose cumplido recién su décimo día de libertad. Pensativa, llevó una mano a su rostro y colocó su dedo índice a los labios, delineando con lentitud, deteniéndose donde sintió una textura que no debería de ser, quitándose algunos mechones del pelaje de Moja del borde. —Bien— Sonrió, ladeando la cabeza. —Así me gusta, pero no te olvides de ti mismo, ¿vale?— Tragó saliva, buscando hidratar un poco su garganta y suspiró. —Puedes ser posibilidades o elecciones, eso depende de ti— Tampoco podía tomar aquellas decisiones por él, ya bastaba con hacerle saber a Moja que podía ser mucho más, algo que hubiese deseado hacer con ella hace mucho tiempo, cuando le quitaron su emoción de ser ella misma cuando le enterraron el cuchillo en la garganta y se pasó la mayoría de esos ochos años no siendo consciente del presente, sobreviviendo. Alzó un poco su ceja al ver lo que parecía ser una sonrisa y buscó grabarlo en su mente, acercó su mano a la de Moja, moviendola un poco para darle otro mordisco a la manzana, tomándose su tiempo en degustar el caramelo, sus mejillas encendiéndose con una enorme expresión de gusto. —Bailar es mi vida— Aquellas palabras le parecieron adecuadas, pero al mismo tiempo, demasiado pequeñas, la habrán esclavizado por eso y aun así no podía odiarlo. —Lo amo con todo mi corazón— Y su expresión lo corroboraba. Eso sí, no esperaba que fuese él ahora que se le acercara, no pasando desapercibido que hacía hincapié en su voluntad propia. —¿Como me debo de tomar lo de querer estar aquí conmigo?— Tal vez demasiado directa, no obstante, Seraphine nunca podía de otro modo. —¿Te caigo bien, quieres una amistad o hay algo más?— Prefirió preguntar para asegurarse de no estar teniendo alucinaciones de un aire más íntimo ahí y al mismo tiempo, las manos imaginarias moviéndose dentro de su piel, reclamando algo en su interior, le robaban su aliento. —Claro, puedo enseñarte, pero, primero— Tomó la mano de él, tirándolo hacia ella, con sus labios, acercó los restos de la manzana acaramelada hacia la boca de Moja, dándole otro mordisco. RE: [Pasado] Party! - Moja - 26-02-2026 Moja percibió el cambio en el tono de la conversación antes de que las palabras lo confirmaran. El festival seguía vibrando a su alrededor, música, risas, luces que parpadeaban como luciérnagas atrapadas en faroles de papel, pero, en ese instante, el mundo parecía haberse estrechado al espacio que compartían. Cuando ella dijo que no se olvidara de sí mismo, Moja inclinó apenas la cabeza, aceptando la advertencia con una seriedad tranquila. -No suelo olvidarme- respondió con voz baja. -A veces solo… me pongo detrás de lo que hago.- No era una confesión dramática, sino una constatación honesta. Durante años, su identidad había sido función, deber, estructura. Que alguien le hablara de posibilidades no le resultaba incómodo; le resultaba nuevo. Observó la forma en que ella delineaba sus propios labios con el dedo y retiraba los mechones de su pelo. No apartó el rostro, sino que lo observó con curiosidad por saber que pasaba por la mente de Seraphine. Cuando ella afirmó que bailar era su vida y que lo amaba con todo su corazón, Moja la miró con atención distinta, más profunda. Había visto convicción antes, en marines, en revolucionarios, en hombres dispuestos a morir por ideas, pero aquello era diferente. No era ideología. Era pasión. -Se nota- dijo. -Cuando bailas… desaparece todo lo demás.- No era un cumplido vacío. Era observación precisa. La pregunta llegó directa, sin rodeos, y Moja no la esquivó. Sus orejas se movieron ligeramente hacia atrás, no por incomodidad, sino por concentración. Había aprendido que responder con honestidad era más sencillo que buscar la frase correcta. -Te conocí hoy- comenzó con calma. -No puedo prometer algo que todavía no entiendo del todo.- No apartó la mirada de la suya. -Me caes bien. Eso esta claro. Me interesa conocerte más. Eso también esta claro.- Hizo una breve pausa, eligiendo las palabras con cuidado, pero sin esconderse detrás de ellas. -No sé si es amistad o algo que podría ser más. Sería irresponsable decirlo ahora. Pero no estoy aquí por curiosidad pasajera.- Había firmeza en su tono, pero no presión. Cuando ella lo atrajo con la mano y acercó la manzana a sus labios, Moja la sostuvo con una mirada que mezclaba ligera incredulidad y una sombra de diversión contenida. Aceptó el gesto, inclinándose apenas para dar otro mordisco, el caramelo crujiendo entre sus dientes mientras el dulzor se mezclaba con el aire salado del puerto. Masticó despacio, sin soltar su mano. -No necesito definirlo esta noche- añadió tras tragar. -Prefiero que crezca como tenga que crecer.- Sus dedos ajustaron ligeramente el agarre en los de ella, no posesivo, sino presente. -Pero sí puedo decirte algo con certeza.- Se inclinó apenas hacia ella, reduciendo la distancia sin invadirla. -No te estoy usando para olvidar nada. No estoy huyendo de algo. Estoy aquí porque elegí quedarme cuando podría haberme ido.- El ruido del festival se elevó en ese momento, como si subrayara la declaración sin solemnidad. -Y eso, para mí, ya significa algo.- No fue una confesión apasionada ni una promesa apresurada. Fue una base. Luego, con una leve inclinación de cabeza, añadió: -Ahora enséñame a bailar sin pensar demasiado… antes de que vuelva a convertirme en “don robot”.- Había en sus ojos un brillo distinto, menos defensivo, más dispuesto. Y aunque apenas se conocían desde esa mañana, Moja estaba haciendo algo que no le resultaba natural: avanzar sin mapa, sin estrategia, dejando que el siguiente paso dependiera no del deber… sino del momento. RE: [Pasado] Party! - Seraphine Soyer - 27-02-2026 Otra vez más su dedo hizo contacto con la nariz. —Pues, eso es algo que no debería de repetirse demasiado. Dio un paso hacia atrás, soltando su mano, necesitando ambas para escribir y tener un pequeño respiro, se sentía raro estar tan cerca de alguien cuando podía haber más que amistad involucrada, se alegraba, sentía que podía experimentar una vida normal, la que tanto deseaba en aquella jaula, pero al mismo tiempo, eso implicaba demasiadas cosas, actos que fueron cometidos contra su voluntad, nunca se le dejó elegir, abrazos son abrazos en cuanto a amigos, pero por alguna razón, cuando sentía atracción por alguien cambiaba, las posibilidades de estar en una situación vulnerable aumentaban, recordando las palabras negativas que eran susurradas en su oído respecto a lo sucedía que era. —Creo que a la larga, tendría un mal efecto en tu mente— Lo señaló. —Y lo estoy viendo en acción ahora mismo. No tendría muchos problemas a la hora de echarle cosas como esas en la cara, esperando que el hombre hiciera lo mismo, ya que por sí misma, a veces le sería un poco difícil el darse cuenta de sus defectos, defectos que podrían afectar su vida y llevarla por un mal camino, al sentir la mirada de Moja en cuando a pillarla delineando sus labios, pegó la cabeza entre sus hombros, sonrojándose a más no poder, parecía haber retrocedido en el tiempo, donde todavía era una virgen, apartando las imágenes de su mente donde su lengua se encontraba con la del marine, sintió sus pies arder, moviéndose como un conejo, de manera repetitiva, buscando procesar sus emociones.
—Que el mundo desaparezca es quedarse corto. Y demasiado, ahí estaba ese impulso otra vez de danzar, sin la necesidad de música, dejarse llevar y fue una tortura el no hacerlo, pudiendose comparar con su alma siendo envidia directo al infierno por haber ido contra las leyes de su mera existencia. —Es… calma, silencio, vida y fuegos artificiales al mismo tiempo, es… respirar— Mantuvo silencio, escuchando sus palabras, aunque de vez en cuando, movía su cabeza para hacerle saber que escuchaba, debiendo de obligarse así misma no disociar un montón, cerrando sus puños, no sintiéndose merecedora de aquello, los insultos del pasado retumbando en su cráneo. Mantuvo silencio, mordiéndose el labio inferior, ordenando sus pensamientos, crezca como tenga que crecer, de pronto, Seraphine tenía unas enormes ganas de golpearle en el rostro y no sabía porque, sin aviso alguno, lo sujetó del cuello de su ropa, tiró y estampó sus labios contra los de él tras derrotar el temblor inicial. Era confuso. Le agradó, pero al mismo tiempo, quería saltar lejos, hacía aquello por voluntad propia, le gustó y al mismo tiempo, era demasiado vulnerable. —Alejandro— Se alejó. —No soy normal, estuve ocho años encerrada, esclavizada— Sonrió con tristeza. —Hace diez días recuperé mi libertad y se cometieron muchas cosas contra mi libertad— Para hacerlo más obvio aún, llevó una mano a sus propios labios, dándose unos golpecitos con el dedo índice, deslizándose hasta sujetar uno de sus pechos, apartando su mano tras unos segundos. —No estoy curada, no aún, así que si llega a hacer algo más, será diferente a lo normal, a lo esperado, por lo cuál tendrías que esperar un poco para las cosas que hacen las parejas— Soltó un suspiro, era mejor avisar antes que hacer algo. —¿Huyendo de algo? Alzó una ceja confundida por esa elección de palabras. —Ponto tus pies sobre los míos, te guiaré. Guardó su lápiz y libreta, sus manos acercandolos a él, para que eligiese si seguir o no con el baile tras sus palabras iniciales. RE: [Pasado] Party! - Moja - 27-02-2026 Moja no tuvo tiempo de anticiparlo. El tirón en el cuello de su ropa fue firme, decidido, y cuando los labios de Seraphine chocaron contra los suyos su cuerpo reaccionó antes que su mente, quedándose completamente inmóvil durante una fracción de segundo que pareció estirarse más de lo razonable. No la apartó. Tampoco profundizó el gesto. Simplemente estuvo allí, sintiendo el contacto, el calor, el temblor inicial que ella apenas logró derrotar y la mezcla contradictoria que se transmitía incluso sin palabras. Cuando ella se separó y comenzó a escribir con rapidez, Moja no interrumpió. Leyó cada línea con una atención absoluta, sin desviar la mirada ni una sola vez, incluso cuando sus manos señalaron su propia boca, su pecho, las cicatrices invisibles que no necesitaban explicación gráfica para entenderse. Mientras leía que había estado ocho años esclavizada y apenas diez días libre, algo en su expresión cambió de forma profunda pero contenida; no fue compasión condescendiente ni lástima, fue una gravedad silenciosa que asentaba el peso real de lo que estaba escuchando. Al terminar, guardó unos segundos de silencio antes de responder, no porque dudara, sino porque quería que cada palabra fuera limpia. -No necesito que seas normal- dijo con voz baja, estable, sin rastro de juicio. -Necesito que seas honesta. Y lo estás siendo.- Sus ojos dorados se mantuvieron en los suyos, sin esquivar la vulnerabilidad que flotaba entre ambos. -No tienes que explicarme por qué reaccionas como reaccionas. Ni justificar lo que sientes o no sientes. Si algo ocurre entre nosotros, ocurrirá a tu ritmo, no al mío ni al de nadie más.- No hubo dramatismo en su tono, solo una convicción tranquila. -Y si en algún momento no quieres continuar, me lo dirás. No voy a presionarte. No voy a reclamar nada que no me quieras dar.- Cuando ella preguntó si huía de algo, Moja negó lentamente con la cabeza. -No estoy huyendo- respondió. -Pero tampoco estoy buscando llenar un vacío contigo. Si estoy aquí es porque quiero conocerte, no porque necesite salvarme.- Observó sus manos acercarse, invitándolo a decidir si seguían o no, y en lugar de responder con palabras, dio un paso adelante y colocó sus pies sobre los de ella como había indicado. La diferencia de altura hacía la escena casi cómica, pero no había burla en él, solo una disposición sincera. -Guíame- murmuró. Sus manos se posaron con cuidado en su cintura, no como posesión sino como equilibrio, asegurándose de que el contacto fuera claro pero respetuoso. La música del festival volvió a hacerse presente alrededor, y esta vez Moja no intentó anticipar cada movimiento; dejó que ella marcara el ritmo, permitiéndose confiar en esa guía inestable pero viva. Y mientras comenzaban a moverse, añadió en voz baja, solo para ella: -No tienes que estar curada para merecer algo bueno.- No era una promesa. Era una postura. Y por primera vez en mucho tiempo, Moja no estaba midiendo riesgos, ni calculando consecuencias; estaba simplemente avanzando, paso a paso, al compás que ella eligiera. RE: [Pasado] Party! - Seraphine Soyer - 27-02-2026 Apretó sus labios, al punto de que perdieron un poco su color al ver la falta de reacción del hombre al beso, tampoco le sorprendió demasiado, habiendo dejado, Moja claro que no sabía muy bien que iba a ocurrir, pero tampoco pensaba que estaría mal al menos haber conseguido una pequeña acción, quedándose el mink como una estatua, cerró sus ojos, haciendo un puño, contando hasta diez para relajarse, teniendo sus nervios a flor de piel, siendo aquello algo que no era bueno para Seraphine, siendo lo mejor tranquilizarse, en especial cuando estaban tocando un tema tan delicado. Y controló sus ganas de irse de ahí, dando un paso hacia atrás; se sentía como si sus miedos hubiesen sido confirmados, era tan sucia que no podría llegar a los corazones de los demás, ni con sus bailes, ya que todos podían ver la enorme mancha que se esparcía por su cuerpo. ¿Él necesitaba que ella fuese sincera? No pudo evitar dejar escapar una risa, siendo quizás una imagen demasiado extraña al no poder cometer alguna clase de sonido. —Te estás condenando tú solo— Ladeó la cabeza. —Si soy demasiado honesta, verás el bicho raro que puedo llegar a ser— O quizás no había mucho dentro de ella, a veces se sentía, durante su cautiverio, como si hubiese retrocedido varios años y peor aún lo llevaba con su pérdida de memoria, volviendo al indicio de donde se desarrollaba la personalidad y Seraphine hubiese perdido todo, ya no se trataba de reencontrarse consigo misma, se trataba de construirse, desde cero, las experiencias que componían a una Seraphine de dieciocho años antes de olvidar la sensación del sol sobre su piel, ya no existía. —Creo que es justo que te avise, ya que no quiero que ninguno de los dos salga herido. Era algo que le importaba demasiado; conocía aquella sensación demasiado bien. —Y lo siento— Hizo una mueca, mirando el suelo, dando otro paso hacia atrás. —Por besarte sin tu consentimiento— Fue en ese momento que cayó en cuenta de que se comportó de la misma manera en que lo hicieron con ella, algo que juró nunca hacer. Llevó una mano a su herida, enterrando sus dedos sobre el vendaje, sin importarle demasiado si extraía más sangre; sintió la mancha esparcirse, asfixiándola. —No debí… Dio otro paso hacia atrás. —No soy diferente a él. Se mordió el labio inferior, con demasiada fuerza, haciéndose otra pequeña herida, y sintió sus ojos, algo húmedos, pasando su muñeca por estos, conteniendo sus ganas de echarse a llorar ahí mismo, Moja fue afectado, no ella, ¿debía decirlo ahora? ¿Qué no quería continuar, cuando la compañía de Alejandro le agradaba? El sentir el peso del mink sobre ella le hizo escapar un pequeño respiro involuntario; sin poder mirarlo a los ojos todavía, sujetaba bien las manos del menor, sin mirarlo directo a los ojos, moviéndose, de forma tranquila, buscando enseñarle sin estar del todo presente. —No merezco nada bueno, no soy una buena persona. Pensó, pálida, el alrededor volviéndose difuso, borrado; se quedó quieta, sin apartarlo de ella, largos mechones cubriendo su rostro, su presión había bajado a límites peligrosos. —No vas a conocer nada bueno— Escribió sobre el pecho de Moja, soltando la mano que sostenía. RE: [Pasado] Party! - Moja - 01-03-2026 Moja sintió el cambio en su peso antes de comprender sus palabras. La rigidez en sus manos, la forma en que su mirada evitaba la suya, el leve temblor que no tenía nada que ver con el baile sino con algo mucho más profundo. Cuando leyó lo que escribió sobre su pecho y vio la sangre filtrarse a través del vendaje por la presión descuidada de sus propios dedos, reaccionó sin brusquedad pero con decisión, apartando con cuidado su mano herida y sujetándola entre las suyas para impedir que siguiera lastimándose. No la soltó. No la sacudió. No la obligó a mirarlo. -Seraphine- dijo con voz baja, firme y serena, usando su nombre completo con una intención clara de anclarla al presente, -mírame.- No fue una orden dura, sino una invitación sostenida. Con una de sus manos, tomó suavemente su muñeca y la apartó de sus labios para que dejara de morderse, mientras con la otra estabilizaba su cintura para que no perdiera el equilibrio. Se inclinó apenas para quedar a su altura real, no la de la diferencia física, sino la de la conversación. -No hiciste lo mismo que él- continuó con calma. -No hubo fuerza. No hubo miedo impuesto. No hubo intención de herir.- Sus ojos dorados no mostraban juicio ni decepción, solo una claridad tranquila. -Me besaste y te detuviste. Eso es una diferencia enorme.- Dejó que esas palabras se asentaran antes de añadir algo que no había planeado decir en voz alta esa noche. -Fue mi primer beso.- No lo dijo con vergüenza, aunque sus orejas descendieron levemente al admitirlo. Tampoco lo dijo para dramatizar. Lo dijo como una verdad simple que equilibraba la balanza de su culpa imaginaria. -No me quedé inmóvil porque me disgustara. Me quedé inmóvil porque no lo esperaba… y porque no sabía cómo reaccionar.- Sus dedos ajustaron ligeramente el agarre en sus manos, asegurándose de que la presión fuera firme pero reconfortante. -No estoy herido. No me hiciste daño. Y no eres un monstruo por querer algo y probarlo.- Al escuchar que no iba a conocer nada bueno, Moja negó lentamente con la cabeza, acercándose lo suficiente para que su voz no tuviera que competir con la música lejana. -No decides eso por mí.- Había una fuerza distinta en esa frase, no agresiva, sino inquebrantable. -Lo bueno o lo malo que conozca es elección mía. Y ahora mismo estoy eligiendo quedarme aquí, sosteniéndote, no irme.- Con cuidado, levantó una mano hasta apartar los mechones que cubrían su rostro, sin invadir más de lo necesario. -No estás sucia. No estás rota. Y no eres igual a quien te hizo daño.- Su tono no buscaba convencerla a la fuerza, sino ofrecerle un punto firme donde apoyarse. -Si decides que no quieres continuar, lo respetaré. Si decides que sí, iremos despacio. Pero no voy a aceptar que te reduzcas a lo que te hicieron.- Sostuvo su mirada finalmente, sin apartarse. -Y no voy a dejar que te lastimes por algo que no fue un error.- El festival seguía alrededor, pero para Moja, en ese instante, lo único importante era que ella no se desmoronara creyendo que no merecía estar allí. RE: [Pasado] Party! - Seraphine Soyer - 01-03-2026 Al sentir como atrapaba sus manos, los ojos de Seraphine se abrieron un poco, cortando su respiración, temiendo que recibiese algún castigo y echó su cabeza hacia atrás, protegiendo su cuello al bajar un poco el mentón, recordando el dolor del cuchillo, la falta de aire cuando las manos de aquel bastardo exprimían aquella zona y a veces, sus dedos, eran reemplazados por una cuerda, devolviendola con fuerza al pasado, junto a una marcada visión de túnel que no le dejaba ver lo que tenía delante de ella por unos minutos, hasta que fue la voz de Moja que la devolvió al presente, le costó el mantener solo sus ojos húmedos y no echarse a llorar ahí mismo, no mirándolo a los ojos, al menos no todavía.
Y se le escapó un pequeño respingo al sentir la mano en su cintura, la cual de inmediato se fue hacia un lado para evitar el toque, siendo Alejandro reemplazado por su amo, quien de seguro estaría enojado por no permitirle meter la mano debajo de su falda. —Lo vas a hacer enojar— Pensó, mordiéndose el labio inferior. —Te vas a meter en problemas, te va a golpear, ya estuvo muy cerca de matarte una vez— Cerró sus ojos con fuerza. —Debes de mirarlo, sabes que le gusta que lo mires, debes de…— Los pensamientos intrusivos desaparecieron cuando hicieron contacto visual con Moja, requiriendo unos minutos para darse cuenta de a quién estaba viendo. Ahí estaba el dorado que la hacía sentir tan segura y encontró otra forma de herirse, morderse el labio inferior. Quiso decirle algo, gritarle a través de su escritura que se equivocaba, no obstante, en aquella posición le resultó difícil, creyendo que decía todo eso solo para hacerla sentir mejor, como ella mintió todas esas veces cuando le robaban su dignidad, aunque ante lo siguiente sus ojos se abrieron por la sorpresa de haberle robado su primer beso. Seraphine siempre soñó que el suyo debía de ser romántico, en cambio, le dio un montón de miedo y de seguro que Moja pasó por lo mismo. Su cuerpo buscó dar unos cuantos pasos hacia atrás, buscando ocultar su rostro, que ahora lloraba demasiado, lágrimas contenidas, que impactaban al suelo con furia. ¿No… le disgustó? Una parte de ella se aferraba a que Moja estuviese diciendo la verdad, al no querer imaginarse a sí misma siendo una mala persona, aunque eso significase estar huyendo de la responsabilidad, pero la skypean siempre fue alguien que podía saber, más o menos, cuándo alguien le mentía, no pareciendo ser en aquel momento, ocasionando que sus neuronas tuvieran un mal funcionamiento. Tampoco le gustó. Entrecerró sus ojos, intentando ignorar la vocecita en su mente, que intentaba rellenar los espacios vacíos en las palabras de Moja. Esta vez, cuando se acercó, no dio un paso hacia atrás, en cambio, se llevó las manos a su rostro, buscando detener las lágrimas, pasando el dorso de sus muñecas por los ojos. No apartó la mano de su rostro, en cambio, se atrevió a inclinar un poco su cabeza, apoyándose en esta. —Yo…— Su mano se detuvo antes de escribir en el pecho ajeno, dudando de si debería estar tocándolo después de lo que había hecho. —No pregunté por tu consentimiento, lo siento mucho, no…— Las lágrimas fluyeron con fuerza. —Me pasaba la mayoría de mis días encerrada en una celda, jaula… donde solo me sacaban para bailar o ser paseada como un puto accesorio— Tembló al usar aquella mala palabra. —Creo que me dejé llevar más por mi necesidad de formar amistad, un vínculo con alguien, antes que detenerme a pensar en lo que hacía. Quería que mi primer beso fuese de fantasía, no fue así y te robé la posibilidad de que el tuyo haya sido así— Retrocedió un paso hacia atrás, ignorando las miradas de los demás curiosos por aquella escena. Sacando su lápiz y papel, escribió: —Lo siento mucho. Y antes de saber lo que estaba haciendo, se encontró en cuatro, sobre sus rodillas, manos en el suelo, haciendo una reverencia algo exagerada, con su cabeza rozando el suelo, era la reverencia que solía hacerle a su amo cuando metía la pata por la cosa más pequeña, y enderezó su postura, sin levantarse del suelo, con sus rodillas no moviéndose ni un centímetro. —Solo así seguiré bailando contigo— Infló sus mejillas e intentó dejar de llorar, sin embargo, le era difícil. —Y quizás… aceptar tus palabras de no estar rota— El perdón de Moja era algo importante para Seraphine, sabiendo muy bien que así solo esperaba aliviar un poco su conciencia y dormir mejor, intentando empujarse a tener más experiencias de una vida normal, pero por la manera en que intentaba avanzar, empujando a todo su alrededor, dándole náuseas. —Aparte de bailar, ¿qué más te gustaría hacer? Miró en dirección a los puestos de juego, debía de ser fuerte, aunque empezase a aparentarlo en vez de serlo. RE: [Pasado] Party! - Moja - 02-03-2026 Moja no reaccionó de inmediato cuando ella cayó de rodillas. Durante un segundo que pareció eterno, el ruido del festival desapareció bajo el golpe sordo de esa imagen: una mujer libre, arrodillada como si todavía llevara cadenas invisibles. Algo profundo y primitivo se tensó en su pecho, no como rabia descontrolada, sino como una determinación fría y absoluta. Se movió al instante. No la dejó terminar de asentarse en esa postura aprendida. Se agachó frente a ella y, con firmeza pero sin brusquedad, tomó sus antebrazos para obligarla a incorporarse. No fue un gesto violento; fue un gesto que no admitía negociación. -No- dijo con una voz baja que vibraba con contención. -Nunca más hagas eso.- Sus ojos dorados no estaban enfadados con ella. Estaban enfadados con lo que le habían enseñado. La sostuvo hasta que estuvo de pie, asegurándose de que su equilibrio no flaqueara, y solo entonces aflojó la presión de sus manos, manteniéndolas aún en sus brazos como ancla. -No tienes que arrodillarte ante mí- continuó. -No para bailar conmigo. No para hablar conmigo. No por un beso.- Su respiración era más profunda ahora, controlada, como cuando contiene un impulso en medio de una batalla. -No me robaste nada.- Las palabras fueron claras, sin titubeo. -Mi primer beso no tenía que ser perfecto. Tenía que ser real. Y lo fue.- La miró directamente, esperando que esta vez no apartara la vista. -No sentí miedo por ti. Sentí sorpresa. Y sentí que alguien me eligió sin cálculo.- Su tono se suavizó apenas. -Eso no es sucio.- Cuando ella habló de celda, de jaula, de ser paseada como accesorio, Moja no interrumpió. Sus dedos se tensaron apenas, pero no por incomodidad, sino por el esfuerzo de no dejar que la rabia hacia ese pasado dominara el momento. -Lo que te hicieron no define lo que haces ahora- dijo con firmeza. -Tú te detuviste. Tú pediste perdón. Tú estás aquí enfrentándolo. Eso ya te hace diferente.- Cuando preguntó qué más le gustaría hacer, intentando desviar la escena hacia algo más ligero, Moja no permitió que la conversación escapara tan rápido, pero tampoco la obligó a quedarse en el dolor. -Primero- respondió con calma, -me gustaría que dejaras de pedir perdón por existir.- No fue una reprimenda; fue una petición sincera. Luego, más suave: -Después… me gustaría ganar algo en esos puestos de juego contigo. Y seguir bailando. Y ver si mañana todavía quieres hablar conmigo.- Su mano se desplazó desde sus brazos hasta tomar la suya con cuidado. -Pero de pie. Siempre de pie.- Y no la soltó. RE: [Pasado] Party! - Seraphine Soyer - 02-03-2026 Seraphine se dejó mover, como una muñeca, más por la sorpresa que otra cosa, y seguía sin entender muy bien lo que estaba pasando allí. Moja no se veía precisamente débil, pero parecía tener más fuerza de la que debería tener y tragó saliva, las lágrimas cortándose un poco al pensar que se contuvo hasta ahora y en cualquier momento podía propinarle un golpe que la mandase a volar. Una parte de ella quiso ser amable con él para evitar alguna clase de represalía, sin embargo, no pudo hacerlo. Hasta ahora, las acciones de Moja parecían ser reales, viniendo desde su corazón, lo estaría insultando si lo tratase de aquella forma.
Y no pudo cortar su aliento al ver el brillo en sus ojos, aunque casi tuvo la sensación de que se le atorase por el lugar equivocado al pensar otro motivo para arrodillarse ante él para apaciguarlo, sintiendo la necesidad de escribir en sus dedos como si fuese fuego, queriendo reprocharle que sí le robó algo, en su mente, lo hizo, no creyendo que él lo había deseado de aquella forma, Moja podría hablar con tanta determinación, la que quisiera, no obstante, sabía la diferencia entre pronunciar palabras y las palabras de su interior, se mordió el labio inferior, buscando controlar sus emociones, el mink intentaba ayudarla o así lo veía ella, no queriendo que sus intentos acaban en nada, no desperdiciarlos en una mala persona como ella y contuvo su respiración. Una parte de ella quería creer que también se merecía cosas buenas, la otra no podía aceptarlo, su tercera parte quiso aferrarse a las palabras de Moja, haciendo alguna movida psicológica extraña de que si no lo decepcionara a él, acabaría creyéndose de verdad sus palabras… o tenía mejor explicación dentro de su mente. Se dio cuenta en ese momento de que no estaba respirando, dejando escapar un enorme suspiro. —Sigue siendo una mierda de beso— Cerró sus ojos, escribiendo otra vez sobre el pecho masculino. —Espero que tu siguiente beso sea mejor— Sonrió, controlando sus ganas de decir el siguiente, ya que aquello implicaba que ella le diera otro beso. —¿Sin cálculo?— Sintió sus dedos tensarse, batallando con aquellos pensamientos que le decían que no era diferente, debía de creerle, no permitía otra lógica y sintió náuseas, era como estar peleando contra las leyes de la naturaleza el solo aceptar aquello. —No estoy perdiendo perdón por existir— Hizo una mueca y de pronto las dudas se manifestaron en su rostro. —Yo... No sé qué estoy haciendo— Desde que era libre, no paraba de dar tumbos cada vez que se alejaba de Kazan, aquel enorme hombre era un farol en su vida con el apoyo que le dió, de pie, era algo que la mujer de cabellos bicolores podía hacer, aunque estuviese temblando, se soltó de Moja y pasó las manos por su ropa, quitandose cualquier rastro de suciedad, teniendo una mancha en su frente y estiró su mano temblorosa hacia él, abriendo y cerrando su puño hasta que dejó de temblar. —¿Me concederías esta pieza, por favor? Asomó sus ojos sobre la libreta, la música moviéndose de forma animada, habiendo dejado de llamar la atención aquel dúo disparejo, haciendo un intento tímido y algo torpe de sonreír, pero verdadero. —Y quiero seguir hablando contigo mañana… No solo mañana— No pudo evitar sonrojarse. RE: [Pasado] Party! - Moja - 03-03-2026 Moja la observó mientras escribía, percibiendo cómo la tormenta interna no desaparecía, solo cambiaba de forma. Cuando leyó que seguía siendo “una mierda de beso”, una pequeña exhalación salió de su pecho, no ofendida, sino casi aliviada por la crudeza de su sinceridad. No intentó contradecirla esta vez con argumentos solemnes; entendía que no estaba evaluando técnica, sino el peso emocional que lo rodeaba. -Entonces que el siguiente sea mejor- respondió con calma, pero con un matiz distinto en la voz, menos rígido, más humano. -No para compensar nada. Solo porque los dos lo queramos.- Sus ojos dorados no esquivaron los suyos cuando ella dudó sobre lo que estaba haciendo con su vida, cuando admitió no saber hacia dónde iba. Aquella confesión le resultó más honesta que cualquier disculpa previa, y en vez de intentar ofrecerle dirección, decidió ofrecerle presencia. -No tienes que saberlo todo ahora- dijo con serenidad. -Diez días no son suficientes para reconstruir ocho años.- Mientras ella se sacudía la ropa y trataba de recomponerse, Moja sintió algo moverse en su propio interior, un recuerdo que hasta ese momento había permanecido al margen de la noche: el barco, la orden, la Isla del Karate. Sabía que su escala en Baterilla era temporal, que su destino ya estaba trazado y que no podía quedarse indefinidamente bajo las luces de un festival. La certeza le atravesó con una claridad incómoda, como un recordatorio de que el tiempo no se detenía aunque él quisiera. Por un instante consideró decirlo. Decirle que pronto tendría que partir. Pero la miró cuando extendió la mano temblorosa y pidió aquella pieza con una cortesía casi antigua, y decidió que no era el momento de empañar la noche con despedidas anticipadas. Tomó su mano. No con duda, sino con decisión. -Te concedo esta pieza- respondió, inclinando levemente la cabeza como si aceptara un pacto formal. Sus dedos se cerraron alrededor de los de ella con firmeza tranquila, y esta vez fue él quien dio el primer paso hacia la música, colocándose frente a ella sin esconder la diferencia de altura ni la ligera incomodidad que aún sentía al exponerse de esa forma. Sin embargo, ya no había rigidez marcial en su postura; había intención. -Y quiero seguir hablando contigo mañana- añadió, sosteniendo su mirada. -No solo mañana.- La frase no era promesa eterna, pero tampoco era ligereza pasajera. Mientras comenzaban a moverse al ritmo animado, Moja permitió que su cuerpo siguiera el compás sin analizar cada gesto. No era perfecto. No era elegante como ella. Pero estaba presente, y eso, para alguien acostumbrado a vivir varios pasos por delante del momento, era un cambio profundo. Entre giro y giro, mientras la música los envolvía y el festival volvía a ser ruido alegre en lugar de escenario de confesiones, pensó brevemente en el barco que lo esperaba, en la travesía hacia su nuevo destino y en la inevitable distancia que se acercaba. La idea no lo hizo retroceder. Solo lo hizo valorar más aquel instante. Y mientras bailaba con ella bajo las luces, Moja eligió, al menos por esa noche, no ser el soldado que parte, sino el hombre que se queda. |