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[Presente Absoluto - Aventura Tier 9] - Las segundas partes nunca fueran buenas - Versión para impresión +- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com) +-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3) +--- Foro: Nuevo Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=362) +---- Foro: Isla Risky Red (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=384) +---- Tema: [Presente Absoluto - Aventura Tier 9] - Las segundas partes nunca fueran buenas (/showthread.php?tid=3406) |
RE: [Presente Absoluto - Aventura Tier 9] - Las segundas partes nunca fueran buenas - Garnet D. Matlock - 12-04-2026 Escenario de Helios
Milka arrancó con su asombrosa función, expectante de que aquel hombre apuesto de pelo brillante como el sol le deleitara con su música, esperando sentir emociones que jamás había experimentado pues la música era algo sumamente mágico y único. Y, como no podía ser de otra manera Helios, no sólo aceptó la apuesta, sino que además la vió y la subió. Subió tal y como hizo la temperatura en el local pues, no sólo se dispuso a cantar una balada sugerente sino que, además, comenzó a contonearse y mover su cuerpo de una forma tan seductora que, la cantante mink, no pudo hacer otra cosa sino dejar de tocar y quedarse en silencio, devorando con la mirada al marine encubierto. Aquel drástico cambio músical, hizo que los clientes del local más cercanos al escenario, se giraran hacia el lugar de los hechos, encontrándose con tremendo espectáculo.- Ay, fuera paleontólogo para que pudiera desempolvar esta reliquia. - Pensó en voz alta una señora de avanzada edad, que observaba como el chico rubio, próximo a la barra, agarraba una caja de leche y comenzaba a restregársela por todo su cuerpo. Al descender dicho cartón hacia la zona de su entrepierna, Helios la estrujo, hasta el punto de que un chorro de la bebida rica en calcio salió disparada hacia la cara de la anciana.- Oioioi… Dios te bendiga… - Pronunció la señora, antes de caer desmayada sobre la mesa en la que se situaba y de que se le precipitara su dentadura postiza de su boca. Milka seguía ensimismada con aquella obra de arte, además de la música, avanzando hacia Helios lentamente, moviéndose también de forma sugerente al contonear sus caderas, hasta que quedó a un metro escaso de Helios. En ese momento, la mink vaca se inclinó hacia delante, quedando a escasos centímetros de la oreja izquierda del seductor galán.- Soy toda tuya… ¿Qué tal si nos vamos a un sitio con más intimidad-moo? - Susurró en la única oreja funcional de nuestro tuerto y sordo amigo. Por su parte, este llamativo acto no dejó a nadie cercano al escenario indiferente y es que, a unos 7 metros de aquella situación, en la misma barra seguían bebiendo Pork y Billy que pudieron ver todo lo que sucedió en ese mismo instante.- ¿Nyoho? Mira eso, Porky Pork. - Señaló Billy hacia el lugar que estaba a punto de entrar en ebullición, mientras Pork seguía bebiendo de su rico y cachondo refrigerio. Al deslizar su mirada hacia dónde estaba su mujer y Helios, no pudo hacer otra cosa que escupir de forma abrupta su bebida.- ¿¡Qué significa esto!? - Frunció el ceño, mientras se limpiaba con su brazo izquierdo su boca mojada de alcohol y apoyaba con fuerza su jarra en la barra. Enfurecido, y viendo la situación en la que se encontraban su mujer y nuevo amigo, Helios, se dirigió hacia allí, ajustándose su guante izquierdo con su diestra.- ¿¡QUÉ ES ESTO, HELIOS!? ¿RECIÉN ACABO DE SUPERAR LO DE BILLY Y AHORA ERES TÚ QUIÉN ME LA CLAVA POR LA ESPALDA? - Preguntó lleno de cólera el vaquero pelirrojo, causando que Milka se pusiera nerviosa.- ¡Ca-cariño! ¡No sabía que estabas aquí! ¡N-no es lo que parece! - Intentó excusarse la vaca que reír… Poco.- ¡EXIJO UNA SATISFACCIÓN! - Bramó Pork, escuchándose su grito en todo el local y dejándolo a continuación en pleno silencio, al mismo tiempo que se terminaba de quitar el guante para estamparlo contra el suelo. Helios había conseguido cortejar a su objetivo pero, a qué precio. Escenario de Overqwil
El que parecía ser el nuevo contendiente del apostador Jack, causó una primera impresión cuando, al escuchar su frase, vió pura verdad y sabiduría en sus palabras pues, la suerte sólo se aparecía ante ellos que realmente eran merecedores de encontrar fortuna. Solo los más aptos y los más preparados eran capaces de exprimir hasta la última gota de suerte. Ante tremendo adversario, Jack sólo podía sonreír ampliamente y asentir ante tal información. Sin embargo, su emoción duró poco cuando, Overqwil, decidió que lo que debían apostar no era otra cosa sino secretos. Una clara mueca de desagrado se dibujó en la cara de Jack.- ¿Secretos? - Preguntó de forma retórica el hombre de ropajes llamativos, quién inclinó su cabeza hacia atrás.- ¡Aburrido! - Exclamó, en el momento en el que la música del local cambió drásticamente, a una canción que parecía ser entonada por aquellos chicos de la calle trasera.- ¿Por qué me iba a interesar saber algo sobre alguien que no conozco? - Volvió a inclinarse hacia delante.- Por lo que sea, parece que tú si tienes interés en mi, ¡pero no veo para nada tu apuesta, compadre! - Dio un manotazo en la mesa, que hizo reverberar el mazo de cartas.- 100.000 berries. - Enunció, cogiendo la baraja de cartas para comenzar a barajarlas como si fuera todo un brujo, un chamán, o incluso ambas.- Esa cantidad de berries a cambio de cualquier información por mi parte. Y si no te parece bien, ¡largo! Que he venido aquí a divertirme. - Terminó de barajar las cartas para volver a dejar el mazo perfectamente colocado en mitad de la mesa, esperando a ver cuál era la respuesta del gyojin. Escenario de Karglass
Antes de que el misterioso hombre pudiera salir siquiera del local, la intrépida vicealmirante corrió hacia él, pillándole desprevenido de espaldas y abrazándole por detrás de forma que que impidió por completo su avance.- ¡Eh! ¿Pero qué haces? ¡Suéltame ahora mismo! - Exigió con un claro nerviosismo y agobio al ver como no le dejaban en ningún momento en paz. Cuando Karlglass le susurró a su oído, sin embargo, pudo notar como ese nerviosismo se transformó ligeramente, no sintiéndose nervioso ya tanto por medio sino porque, ¿estaba coqueteando esa mujer con ella? Encima, aquella música que sonaba de fondo, semejante a los cantos producidos por el archiconocido cantante de Dressrosa, Agosto Catedrales, más conocido como “El Empotrador”, hacía sentir un completo escalofrío por su cuerpo.- C-cómo si me invita a dos copas. - Respondió el pistolero de la máscara, no dejándose convencer sobre si Viktor no haría daño o no a una mosca. Por otro lado, el escalofrío se acentuó cuando Karl reveló que estaban buscando a un tiburón vaquero, preguntándole si le conocía. El vaqueros sin rostro se quedó en silencio, pensativo por un momento, mientras Karl mecía su cuerpo al son de la balada de Paco Cavero, pudiendo notar como sus pechos se apretaban en su espalda, sonrojándose aunque su máscara impidiera poder verlo.- N-no quiero bailar, ni beber. - Intentó hacerse el duro, pero dejando escapar un pequeño titubeo de nerviosismo. Volvió a quedarse callado algo más de dos segundos.- Karabine es mi nombre. - Se presentó de forma escueta, momento en el que el canto del loco cesó.- Suponiendo que hablamos del mismo nombre… Le conozco, e incluso puedo guiarte dónde está. - Volvió a callarse de forma dramática. Había verdad en sus palabras.- Sin embargo, hay que ir con cautela pues ese hombre tiene ojos por todos lados, si descubre que vamos a por él… - Y entonces, en todo el local, resonó la voz ronca de un hombre exigiendo un duelo.- Aprovecha ahora, la gente va a estar muy concentrada en el duelo. Sal ahora que puedes y te podré indicar bien el camino. - Dijo de forma convencida y segura, esperando a ver cómo obraría ahora la vicealmirante.
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RE: [Presente Absoluto - Aventura Tier 9] - Las segundas partes nunca fueran buenas - Fuguwu - 13-04-2026 Mientras en la zona de juegos la batalla que se libraba la empezaba perdiendo, la música en la taberna cambió drásticamente con una canción más sugerente e intensa lo cual se tradujo en cambios de emociones que detecté con mi haki de observación (el cual reduje a 100 metros pues parecía que todo lo que quedaba por captar estaba siendo captado en la taberna) en la zona donde Apolo estaba con la cantante, a catorce metros al fondo izquierdo. Su presencia seguía irradiando ese carisma natural, pero ahora las emociones de quienes estaban cerca del escenario se agitaron llenas de deseo, sorpresa y curiosidad. Sin embargo no todo era gozo en este pozo pues, a unos siete metros de Apolo, una explosión de furia llego de un aura que reconocí de antes. La ira de Pork estalló como una llamarada tan intensa que casi podía sentir el calor desde mi posición – “Buena suerte Apolo.” – pensé mientras consideraba la forma en afrontar mi propio dilema. En la barra, a doce metros a mi derecha, Karl mantenía su concentración con el hombre enmascarado, pero las emociones del enmascarado habían cambiado. Parecía que Karl había logrado algo y esperaba que Viktor le apoyara si llegara a ser necesario. Pero todo eso quedaba en segundo plano pues mi enfoque estaba en el hombre de chaqueta amarilla frente a mí con ahora una mueca de desagrado en lugar de aquella sonrisa inicial que se formó cuando mencioné que quería intercambiar secretos. Me mantuve firme viendo directo a aquel hombre buscando mostrar una actitud amenazante, sin palabras, mientras pensaba – “¿Por qué le iba a interesar saber algo sobre mi sin conocerme?” – buena pregunta. Lamentable no tenía una respuesta inteligente que me salvara del apuro. Aquel sujeto de la chaqueta amarilla dio un manotazo en la mesa que hizo reverberar el mazo de cartas y puso 100 mil berries sobre la misma afirmando que esa era la cantidad que valía cualquier pizca de información para él – “Perfecto, por fin algo con lo que trabajar, la avaricia siempre rompe el saco.” – pensé y, manteniendo la misma cara de pocos amigos fija en él, sin mover ni un solo músculo, respondi en un tono claramente más frío – “Si crees que el dinero lo es todo entonces tus secretos tampoco valen nada.” – deslicé mi mano derecha hacia el bolsillo interior izquierdo de mi gabardina verde esmeralda. Saqué un fajo de berries de mi última paga mensual y lo conté lentamente separando exactamente 100 mil berries del total, guardé el resto del dinero y coloqué el fajo de 100 mil berries sobre la mesa verde – “Quizás me equivoqué contigo.” – refunfuñe a la vez que ajustaba mi sombrero vaquero con la mano izquierda, echándolo ligeramente hacia adelante para que reforzara mi semblante serio – “Odio desperdiciar el tiempo de las personas” – continué con ese tono frío y desinteresado mientras me inclinaba ligeramente hacia adelante – “y ya que me acerqué a ti, no desperdiciaré el tuyo.” – sentencie empujando los 100 mil berries hacia el centro con dos dedos de la mano derecha hasta que quedó junto al mazo de cartas – “Veamos si tu suerte es más interesante de lo que tu eres.” – y con la mirada aun fija en él, esperé a ver si reaccionaba.
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Haki
Calor y Deshidratación
RE: [Presente Absoluto - Aventura Tier 9] - Las segundas partes nunca fueran buenas - Apolo Bahía - 14-04-2026 El caminar de la mink vaca hacia mí me hizo darme cuenta de que mi improvisado show había funcionado. "Soy toda tuya... ¿Qué tal si nos vamos a un sitio con más intimidad-moo?" captó mi sordera parcial, haciendo que un escalofrío un tanto extraño recorriese mi espalda, pero tenía que seguir sonriendo por el bien del futuro de la operación. — Te sigo, Milka, pero primero me debes algo. — afirmé peinándome mis dorados cabellos hacia atrás con mi mano diestra. De pronto, entre el ruido que la gente provocaba dentro de la taberna, una voz familiar captó mi atención. — ¿Eh? — dije extrañado, girándome para buscar su origen. Pork, con cara de pocos amigos, caminaba hacia nuestra posición pidiendo explicaciones sobre lo que estaba pasando. Yo tan sólo resoplé de cansancio, mientras volvía a agacharme para recoger mi sombrero del suelo. El viejo Pork estalló en furia, era un señor demasiado ruidoso para mi gusto, y yo simplemente le escuchaba sin prestar mucha atención, como quién oye llover, a la par que le daba un par de sacudidas al sombrero con mi mano para quitarle la suciedad que pudiese tener al haber estado tirado en el suelo. Miré de reojo a Pork — Lo primero, yo no satisfago a hombres. No está dentro de mis shows. Y lo segundo, ya te lo he dicho antes. Soy músico y artista, estaba cantando y bailando para animar el ambiente y esa masculinidad tóxica nos está cortando el rollo. — Me encogí de hombros y volví a aclarar mi voz para volver a entonar. — ♫ Déjala que baile con otros zapatos, unos que no aprieten cuando quiera dar sus pasos ♫ ¡kakahaha! — me reí mientras volvía a colocarme el sombrero en mi cabeza, mirando el guante que Pork había lanzado antes contra el suelo y recordando lo que significó cuando Fuguwu y yo llegamos a ese pueblo. Alcé mi cabeza bajando el ala del sombrero para tapar mi mirada, encarando con una fría sonrisa al vaquero que me había retado. — Aún tienes tiempo para evitar encontrarte con un terrible destino, no te busques una ruina por una tontería, ¿me sigues?. — Me llevé las manos a los bolsillos de mi pantalón, adoptando una postura relajada pero cambiando mi ánimo festivo, puesto que nunca renegaba de un reto a combatir. Caminé hasta la zona a la que había lanzado mi chaqueta, recogiéndola del suelo — pero si quieres escalar el problema de forma inconsciente y enfrentarte a la cólera indomable del desierto no me echaré atrás. La deuda de Milka la puedo cobrar en cuanto terminemos y quizás esto me ayuda a componer una bossa nova. — Me coloqué la chaqueta larga de cuero con un movimiento acrobático en el aire, girándola como si fuese mi capa de vicealmirante. — No sé de qué van los duelos en esta isla pero si alguien quiere ser juez que dé un paso adelante. Al resto le aconsejo quedarse aquí dentro y alejarse. — Alcé la voz dirigiéndome con pasos firmes hacia la avenida en el exterior de la taberna.
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Calor
Karmas aplicados
RE: [Presente Absoluto - Aventura Tier 9] - Las segundas partes nunca fueran buenas - Karlglass - 14-04-2026 Estaba en racha. Primero habia conseguido seducir al gordo con problemas de aprendizaje y ahora, literalmente el hombre de metal este habia caido en mis brazos, literalmente. Sin que pudiera verme, intente buscar a Viktor con la mirada, sin decirle nada, como intentandole decir que me habia tocado el premio gordo, pero no le encontré. Asi que conteste al hombre. - Gracias Karabon, tranquilo, discreccion es mi segundo nombre. Te acompaño, guapo. Esperaba que esta vez no fuera un loco o el borracho del pueblo y me dejé guiar por el mientras habia un monton de revuelo en el bar, seguramente generada por Apolo. Era el mejor, siempre sabia divertirse en cualquier lugar donde estuviera. La situacíon era delicada, no teniamos la suficiente información sobre los hombres del tíburon y además, cuando llegamos una isla, ese papel que llevaba Viktor se habia quemado, ir sola, sin mis compañeros, era muy arriesgado, pero este era mi deber como marine, daba igual el riesgo, atrapar a ese pirata asesino y su banda era todo lo que importaba en este momento. Amplie mi Waki de observación e intenté conversar con Karabon mientras le seguia. - Y dime guapo, que sabes de ese hombre ¿De que le conoces? ¿Hay algo mas en lo que puedas ayudarme? Tenia que sacar toda la información posible y tenia que evitar los ojos curiosos, meti las manos en mis bolsillos y suspire. - ¿Estas seguro de que ahi esta quien busco? ¿ese peligroso lider pirata? Tenia que asegurarme de que no fuera otro mal entendido, aunque en el fondo estaba muy contenta de poder ser yo quien finalmente encontrara la guarida del malvado. De joven me gustaba leer comics de espias, aunque obviamente, debido a mi tamaño y mi poca sutileza, no era ni mucho menos mi fuerte. Mas las "armas de mujer" que me enseño la puta peliroja folladora de piratas, antes conocida como mi "amiga" Ikirami, habian servido para algo.
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RE: [Presente Absoluto - Aventura Tier 9] - Las segundas partes nunca fueran buenas - Viktor - 14-04-2026 Como dijo un sabio en el siglo primero: “todo puede malir sal”. Desde mi posición, pude observar todo con detenimiento. El jolgorio de la gente por las rondas pagadas mientras yo podía controlar la sala con discrección. Ahora era el forastero adinerado que había invitado y solo aquellos los suficientemente inteligentes como el de la máscara podían saber quién soy y dilucidar que no era un acto altruista cualquiera si no una estrategia a medida para comprobar el comportamiento de los lugareños. Solo me daba lástima el pobre Colt, que parecía estresarse más cada segundo que pasaba en la sala. Mala suerte, Haber ejercido la maestría artesanal en la elaboración de masa frita tradicional. Fuguwu parecía haber conseguido la atención de Jack y estaba hablando con él mientras Apolo realizaba su show improvisado. El cabrón tenía talento. Si yo hubiera tenido que seducir a la mink, seguramente había hecho una grulla de origami. Qué tristeza. Karl por su parte parecía estar hablando con el de la máscara y, con todas las piezas en el tablero, solo quedaba esperar. Tras el show de Apolo y que Fuguwu pareciera entrar a la partida, se lió. El marido de la vaca, que era uno de los acompañantes de los marines, resultó ponerse extremadamente celoso y retó al rubio a un reto -entiendo que a muerte como nos contó Colt- en el exterior. — Un paleto de pueblo retando a un logia. Increíble. — pensé mientras notaba algo extraño. Llevé la mano al pecho y acercaba mi oreja al pecho, simulando estirar mi cuello.
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Llévanos a la guarida del tiburón.
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Karmas y oficios
RE: [Presente Absoluto - Aventura Tier 9] - Las segundas partes nunca fueran buenas - Garnet D. Matlock - 16-04-2026 Escenario de Helios
Habiendo resonado el reclamo del duelo por toda la taberna, la mayor parte de los clientes - sin darle la importancia que merecía a un combate a muerte - siguió a lo suyo, como si aquella actividad fuera lo más normal del mundo. Todos menos el sheriff de la ciudad que, estando pendiente de que nadie se pasara de la raya, ocurrió justamente lo que más temía. Estando ubicado en el centro del local, fue directo hacia el lugar del incidente mientras resoplaba con desgana debido al devenir de los acontecimientos.- Ya sabía yo que esto se iba a ir de madre… - Musitó de forma inaudible, hasta que se posicionó detrás de Pork, a un metro de él, mientras escuchaba como el forastero Helios le soltaba una reprimenda sobre la masculinidad tóxica y como estaba arruinando el ambiente, causando que el rechoncho pistolero, rojo de ira, llevara su mano izquierda hacia su enfundada pistola, agarrándole Colt, justamente, para que interrumpiera su alocada acción.- Todavía no, Weston, no en mi guardia… - Advirtió Colt al duelista, apretando el agarre de su mano.- Señor Sheriff. - Dijo, lleno de ira, apartando Pork, de manera brusca, el brazo de Colt para zafarse de él.- Ya sé como va el reglamento. - Incidió, todo mientras Helios seguía parlando sobre lo suicida que era enfrentarse a él, apodándose a sí mismo como la cólera del desierto. Milka, que observaba toda esta situación en silencio, buscó interponerse físicamente entre los dos batientes.- Por favor, cariño, detén esta locura, no ganas nada matando a este buenorro y macizorro músico que se mueve y canta como los dioses. - Se pasó de sobredescriptiva, haciendo que la furia creciera y creciera más.- A ver si con su cadáver escarmientas y aprendes a respetarme. - Espetó, haciendo una gárgara que terminó en un escupitajo que fue directo a los pies de Milka, apartándose la mink de entre los dos hombres. En el momento en el que, Helios, preguntó a viva voz sobre si alguien del local quería ser el juez que sentenciara aquel duelo.- No hace falta que grites, forastero. - Dio un paso al frente Colt, en respuesta a la exigencia de Helios, quién empezaba a dirigirse hacia la salida.- Yo seré quién dicte sentencia. - Miró de reojo a Pork, haciéndole un gesto con la cabeza para indicarle que le siguiera al exterior de la avenida, no sin antes observar como Viktor se acercaba a Helios para decirle algo, sin sentido aparente, saliendo de la taberna antes de que los duelistas y sus espectadores lo hicieran. Una vez fuera, Colt avanzó 10 metros hacia la avenida central, que conectaba la taberna con la entrada de la ciudad, parándose una vez que se quedó a una distancia prudencial del edificio.- Por aquí… Hagamos esto rápido. - Indicó el punto en el que se daría el duelo, posicionándose Pork justamente de frente a la fachada de la taberna y, por tanto, de espaldas a la dirección de la avenida que daba a la entrada de la ciudad, esperando a que Helios se pusiera frente al viejo Weston para que pudiera empezar a explicar la dinámica del duelo. Los espectadores, entre los que se encontraban Milka y Billy, en cambio, formaron un corrillo, dejando un espacio prudencial a lo largo de la avenida para que tanto Helios como Pork tuvieran terreno suficiente. - Las reglas son sencillas… - Procedió el sheriff cuando se cercioró de que Helios se había colocado correctamente.- Cuando diga “Pyukumuku”, los dos os daréis inmediatamente la vuelta, de forma que vuestras espaldas queden una frente a la otra. - Miró hacia Weston, quién le hacía gestos de amenazas hacia Helios continuamente.- En ese entonces, contaréis hasta 10, dando un paso por cada segundo contado y, cuando lleguéis a la decena… - Dejó una pausa dramática, agarrándose del ala de su sombrero.- Podréis disparar. - Volvió a mirar a Helios.- Te puedo dejar una pistola en caso de ser necesario, forastero, dime - Ofreció el sheriff al rubio una de sus armas.- Avisadme cuando estéis listos. - Escenario de Overqwil
El jugador Overqwil tenía una lengua más afilada de lo que parecía ser en una primera instancia, dando a entender que alguien que se dejaba influenciar meramente por el dinero, no valía realmente nada, sacando un fajo tras escupir ese veneno con el dinero acordado y refunfuñando al ver que, claramente, no estaba conforme con la apuesta cosa que, Jack, no pasó por completo desapercibido. Pero a fin de cuentas, lo que importaba era jugar y, aquel hombre, estaba dispuesto a hacerlo fuera por el motivo que fuera así que, por más ataques y ofensas que recibiera el apostador, el juego debía empezar. - ¡No perdamos más el tiempo pues compadre! - Exclamó al ver ese llamativo fajo de color verde reposar sobre la mesa, esperando a que cayera en su propio saco.- ¿Sabes cómo va esto, verdad? Te voy a empezar a repartir cartas, valiendo todas las cartas el número que corresponda salvo las figuras, que valen 10 puntos todas, y el as, que vale 1 u 11 según te apetezca. - Explicaba mientras daba pequeños toques en la mesa con sus dedos índice y anular.- ¿El objetivo? Que tus cartas sumen 21 sin pasarte, ¿capicci? - Espero a que el gyojin diera su asentimiento.- Bien, empezaré pues repartiéndote a ti las cartas, tú me vas diciendo si sigues jugando o te plantas, compadre. - Dijo, mientras el pulgar de su diestra sobre la primera carta del mazo. En el momento en el que el vicealmirante encubierto dio su aprobación, Jack deslizó con suma destreza su dedo sobre la baraja, impulsando la carta boca arriba, justo frente a Overqwil.- ¡Un 10 de treboles! ¡Increíble comienzo RAHAHAHHAA! Me imagino que seguimos, ¿no? - Aplaudió Jack por la gran carta que había sacado el marine en el comienzo, dando su beneplácito el marine para que continuara.- ¡Dicho y hecho, compadre! - Exclamó el apostador, revelando la segunda carta, siendo esta un 9 de corazones.- ¡Vaya vaya! ¡Pero si es un 9! Que con el 10 de antes… - Miró hacia su mano izquierda, haciendo el ademán de contar con los dedos.- Harías un total de 19 puntos, ¡tan solo a 2 de los 21! - Se llevó esa misma mano a la cabeza, tapando la mitad de su rostro.- ¿Piensas plantarte o, en cambio, planeas jugar con todo en contra para acercarte a la cima? - Preguntó, con una sonrisa un tanto siniestra, recibiendo, contra todo pronóstico, el beneplácito de Overqwil para que continuara, causando que Jack diera un manotazo en la mesa con su siniestra.- ¡RAHAHAHA! ¡ESO ES! ¡Parece que me equivoqué contigo, compadre! - Aplaudió la actitud temeraria de Overqwil, sacando la última carta que había pedido, desvelando un perfecto y hermoso as de diamantes.- ¡Por los pelos! Suponiendo que no serías lo suficientemente masoquista como para dictaminar que valga 11 puntos… Con ese as harías un total de 20 puntazos… - Comentó, mirando fijamente a las tres cartas que había bocarriba sobre la mesa.- Ahora dime, ¿piensas quedarte rozando la perfección o prefieres jugartela en encontrar un segundo as? - Desvío su mirada hacia Overqwil, intentando jugar con su mente para que sintiera lo que era la tensión de estar apostando en un juego de azar, obteniendo un “no” por su parte después de meditarlo deliberadamente.- ¡Está bien! ¡Me gusta, compadre! Un 20 para empezar es un buen número, ¿no te parece? - Dio algunos toques en la mesa, en el momento en el que el Shichibukai, fingiendo estar borracho, apareció en escena, diciéndole algunas palabras sinsentido a su compañero.- Va midiendo la acera como Karglos, RAHAHAHAHA. - Rió sonoramente, tras lo cual, adoptó una expresión más seria. - Ahora… - Agarró la primera carta que quedaba ahora sobre el mazo, revelándola sobre la mesa, sacando de primeras un 4 de tréboles, sin apartar la mirada de Overqwil.- Sólo tendría que sacar un… - Prosiguió hablando, poniendo bocarriba si segunda carta, siendo esta un 6 de picas, observando aún fijamente al marine.- 21, ¿no es así, compadre? - Finalizó, concluyendo su ronda con un soberano as de picas, desplazando su mirada hacia la mesa, para encontrarse con una mano ganadora que le daba un total de 21 puntos. - ¡RAHAHAHAHA! ¡Mala suerte, compadre! - Se compadeció del Gyojin, mientras se estiraba para agarrar los 100.000 berries que se había apostado con su adversario, pasándoselo a guardar en el interior de su chaqueta.- Parece que te quedas sin saber mi secreto… Una lástima. - Se encogió de hombros, fingiendo una falsa pena. - A no ser que quieras seguir jugando, claro… ¿Qué me dices? - Preguntó al derrotado Overqwil por una revancha, con la intención de hacerse de oro gracias al Gyojin. Escenario de Karglass
Después de que Karabine se ofreciera a guiar a la vicealmirante Karglass hacia su objetivo, la semioni soltó al hombre enmascarado, quedándose pendiente de todo el revuelo y de cómo la mujer le aseguraba ser una as en lo que a ser sigilosa correspondía.- Querrás decir “discreción” - Corrigió a la semioni, para nada seguro de que una mole como ella no fuera capaz de llamar la atención.- Sea como sea, vamos. - Miró a su alrededor, viendo cómo las masas se alteraban más con él asunto del duelo saliendo, seguido por la vicealmirante, antes que nadie del local. Nada más salir del edificio, giró hacia la izquierda, corriendo por la perpendicular que daba hacia la casa del Sheriff. Llevados ya unos cuantos metros recorridos en esa calle y, tras pasar la susodicha casa, la turba de gente movida por el suelo quedó en la lejanía, a cientos y cientos de metros de distancia. Karabine se dirigía hacia una de las salidas de la ciudad, dando a entender que, la guarida de aquél tiburón pirata se encontraba en aquel páramo y yermo mortal y rojizo. En ese entonces, la semioni comenzó a preguntar sobre el motivo por el que conocía a aquel peligroso criminal y, si además era capaz de ayudarle en algo más. Por su parte, y en una primera instancia, Karabine se dedicó a permanecer en silencio, rascándose con su mano izquierda su cogote, paseando esa misma mano por su orejera izquierda, como con una señal de nerviosismo. Sin embargo, no fue hasta que Karglass siguió preguntando que Karabine reaccionó, quedándose parado en el sitio, en un terreno en el que, allá por dónde miraras, solo había tierra y más tierra roja.- Si… Creo que es aquí… - Comentó Karabine, mirando hacia su alrededor al suelo, con sus manos puestas sobre sus caderas, sin hacer caso omiso a Karl, sacando rápidamente de la funda de su lado derecho de su cadera una pistola con gran destreza, apuntándola a bocajarro hacia su rodilla y izquierda y efectuando un inminente disparo que buscaría inutilizar su movilidad por completo.- Aquí es el lugar donde vas a morir, señorita Discreción. - Espetó hacia la vicealmirante, dando un salto hacia atrás para separarse una cantidad de 10 metros.- ¿De qué conozco a ese tiburón pirata, dices? Obviamente trabajo para él, y no dejaré que llegues a él con vida. - Amenazó Karabine, tras haber alejado lo suficiente a la vicealmirante para terminar con aquella amenaza, sin saber que, lejos de estar sola, aquel combate acabaría por ser en un 2 vs 1.
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RE: [Presente Absoluto - Aventura Tier 9] - Las segundas partes nunca fueran buenas - Karlglass - 17-04-2026 Aquel tipo me llevó por un callejón sin decir palabra y cuando empecé a preguntarle empecé a notar algo raro. Algo no estaba bien. Habia hostilidad en aquel desconocido, mi cuerpo se envarilló, algo estaba mal. EL tio dijo entonces que ese era el lugar, estaba nervioso, muy nervioso. Y su Waki no estaba tranquilo, me estaba engañando, se mostraba hostil. Estaba justo detras de el, un metro a sus espaldas. Algo iba mal. Se dio la vuelta, llevaba algo en la mano, no tenia mucho tiempo para reaccionar, pegue un pequeño salto hacia mi derecha y sonó un disparo que se escucho en toda la calle, me habia librado por poco, ni siquiera le habia visto desenvainar. Este lugar era apasionante, el puro lejano oeste, me gustaba. AUnque yo era malisima disparando, no lo era pegando hostias como panes. Este tipo acababa de cabrear a la semioni equivocada. Encima me vaciló. le deje hablar y le dejé alejarse. Mis preguntas no estaban mal realizadas y ese tonto habia confirmado pertenecer a la banda del pirata que buscabamos. Ya me estaba oxidando. Una buena paliza y confesaria el paradero de su jefe. No me transforme, pues aún no queria llamar la atención. Aprete los puños y corriendo hacia su costado izquierdo, activando mi Waki de armamento en mis guantes y bajando el puño le propine un derechazo ascendente en su rostro para seguir con un izquierdazo y activar mi Waki de observacion medio 1 metro, pendiente de como pudiera reaccionar. Despues de esto le di otro puñetazo en los morros a toda potencia y le di en los morros para despues increparle. - Hijo de la grandisima puta, si sabes quien es Viktor, deberias de saber quien soy yo tambien. Y que como no me confieses donde esta tu jefe y me muestres ser util quien va a morir aquí eres tu. Estaba justo delante de aquel patetico personaje, si intentaba mover un dedo, mentirme o intentar cualquier truco, seguiria dandole de hostias, podia estar asi todo el putisimo dia si era necesario.
cajita de rol
RE: [Presente Absoluto - Aventura Tier 9] - Las segundas partes nunca fueran buenas - Fuguwu - 17-04-2026 Viktor apareció tambaleándose como un borracho, con un vaso en la mano que derramaba licor al suelo y puso su brazo sobre mis hombros en un abrazo de ebrio, pero yo sabía gracias a mi haki de observación, y por conocer a Viktor hacía ya varias semanas, que esto era puro teatro. Me dijo algo sobre una doña grandota, sobre carne que sabía a cenizas, sobre asar un buen bistec. Procesé la información en menos de un segundo mientras mantenía mi expresión neutral frente al hombre de chaqueta amarilla. Mi haki seguía expandido a cien metros, el aura de Karl era fuerte y, en comparación, el enmascarado era débil. Viktor seguiría a Karl, además. Por lo que, peleando contra mis impulsos, decidí quedarme a jugar Black Jack. Viktor se largó renqueando hacia donde Apolo se dirigía, dejándome solo de nuevo con el jugador. El hombre de amarillo antes de adoptar una expresión más seria, el juego estaba a punto de comenzar. Explicó las reglas rápidamente mientras daba pequeños toques en la mesa con sus dedos. Las cartas valían su número, las figuras valían diez, el as valía uno u once según conviniera. Asentí una vez para confirmar que entendía tras lo cual agarró la primera carta del mazo y la reveló sobre la mesa: un 10 de tréboles boca arriba frente a mí. Aplaudió el buen comienzo y asumió correctamente que seguiría, la segunda carta fue un 9 de corazones. Me preguntó si me plantaría o si jugaría con todo en contra para acercarme a la cima. Observé las dos cartas. Diecinueve puntos. Estadísticamente arriesgado. Pero había venido aquí a obtener información, no a jugar seguro – “Continúa” – dije golpeando la mesa dos veces con los dedos índice y corazón de mi mano izquierda. Dio un manotazo en la mesa con su mano izquierda celebrando mi actitud temeraria y sacó la tercera carta: un as de diamantes. Me miró fijamente y preguntó si pensaba quedarme rozando la perfección o si prefería jugarme encontrar un segundo as – “Me planto.” – dije luego de tres segundos de silencio, manteniendo mi expresión seria. Dio algunos toques aprobatorios en la mesa para luego adoptar una expresión más seria. Agarró la primera carta que quedaba sobre el mazo y la reveló: un 4 de tréboles. Su mirada no se apartó de mí mientras comentaba que solo necesitaba sacar un cierto número, poniendo boca arriba su segunda carta que fue un 6 de picas para, finalmente, sacar una tercera carta: un as de picas. Rió a carcajadas comentando mi mala suerte mientras se estiraba para agarrar los cien mil berries de la mesa, guardándolos en el interior de su chaqueta amarilla. Comentó con falsa pena que me quedaba sin saber su secreto. Mantuve mi mirada fija en él durante cinco segundos, examinándole tanto con el haki de observación como con la mirada. Demasiada suerte, sacar exactamente veintiuno después de que yo me plantara en veinte era estadísticamente sospechoso. O este hombre tenía la suerte del demonio, o estaba haciendo trampa y necesitaba corroborarlo. Deslicé mi mano derecha nuevamente hacia el bolsillo interior izquierdo de mi gabardina y separé exactamente doscientos mil berries del fajo de dinero para luego colocarlos sobre la mesa verde, empujando los berries hacia el centro – “Reparte” – ordené, manteniendo mi mirada fija en sus manos mientras cambiaba al haki de observación medio centrándolo en mi adversario, la expansión era apenas de diez metros. Si no lograba detectar trampa con mi haki esta vez, iba a perder mucho dinero ¿podría justificar esto como gastos en la Marina para recuperarlo? Lo intentaría, el no ya lo tengo ganado en todo caso. Ajusté mi postura en la silla, inclinándome ligeramente hacia adelante. Seguiría cada movimiento del dealer y, si estaba equivocado, me retiraría 300 mil berries más pobre. Pero si estaba en lo correcto…
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Haki
Calor y Deshidratación
Karmas
RE: [Presente Absoluto - Aventura Tier 9] - Las segundas partes nunca fueran buenas - Viktor - 17-04-2026 Fuguwu estaba jugando sus cartas -literalmente- y Apolo las suyas. No estaba preocupado por ellos pero estaba claro que ambos podían sacar informaciones de sus respectivas líneas de investigación y solo me preocupaba la posibilidad de que entendieran que el peligro era inminente y abandonaran sus coartadas. Para mi suerte parece que ambos siguieron con el papel estipulado y me dejaron seguir a Karl por mi cuenta. Aprovechando el griterío del duelo de Apolo, salí de la cantina unos metros por detrás de Karl y Karabine, dejando espacio suficiente para seguir su pista con mi Haki. Karl estaba tranquila y, además, su voz a través de mi Den Den Mushi era clara y sonaba relajada. Mientras caminábamos por el largo sendero alejándonos cada vez más hacia la salida del pueblo, ya tenía claro lo que pasaría. — Si esto no es una emboscada que baje Dios y lo vea... — mascullé mientras revolvía mis ojos hacia arriba con desesperación mientras escuchaba como el enmascarado dudaba sobre el lugar donde Leyos estaba y, finalmente hizo su movimiento. No dejé de caminar, mas metí mis manos en los bolsillos del pantalón con el abrigo abierto de par en par y el sombrero bajo mientras seguía acercándome a la dupla. Entonces el enmascarado disparó un arma y amenazó a Karl diciéndole que iba a morir ahí. Saltando hacia atrás y explicando que este estaba del lado de Leyos y trabajaba para él. Karl hizo lo propio y lanzó su ofensiva hincando sus nudillos en el enmascarado para hacerle pensar y para cuando la reyerta estaba en standby tras la contra amenaza de Karl, frené en seco en la posición donde estaba Karl inicialmente, ligeramente en diagonal por la izquierda de mi amiga, permitiéndome ver a ambos, aun con mis manos en los bolsillos, mirando al enmascarado. — ¿Morir aquí? — le dije al enmascarado con tono burlesco — Esta señorita y yo hemos visto a la muerte a los ojos, y aunque llevaba máscara… no era la tuya. — espeté serio mientras sacaba las manos de los bolsillos y llevaba la siniestra hacia Shimei Kaeru en mi cadera izquierda y empujando la tsuka con el pulgar rompía su sello con un click característico. — Habla o mi amiga va a utilizarte de saco de boxeo hasta que se te licuen los huesos dentro del cuerpo. —
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Info bélica
Haki
Karmas y oficios
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RE: [Presente Absoluto - Aventura Tier 9] - Las segundas partes nunca fueran buenas - Apolo Bahía - 17-04-2026 Antes de poder salir de la taberna, noté a Viktor acercarse a mí para decirme algo. Mientras él hablaba yo le miraba de reojo y, al instante, entendí el mensaje. Por el otro lado, el hombre de negro que parecía ser el sheriff del pueblo dio un paso adelante entre toda el gentío del lugar, asumiendo el papel de ser el juez del inesperado duelo que estaba a punto de desarrollarse. Éste caminó hacia fuera de la taberna para indicar el lugar en el que llevaríamos todo a cabo, aunque pude notar en su expresión cómo no parecía muy contento con la idea. A mí tampoco me hacía mucha ilusión ya que debería estar tratando de reunir información, pero parecía que el tozudo de Pork no quería echarse atrás pese a que le diese la oportunidad en un principio. Caminé y salí de la taberna hasta reunirme con mi oponente y con el juez, a diez metros en la avenida central. Pork esperaba de frente a la taberna por lo que, al reunirme con él, ésta quedaba a mi espalda. Me quité el sombrero mientras el sheriff empezaba a explicar las reglas. Eché mi pelo rubio hacia atrás con mi mano derecha y volví a colocarme mi accesorio en la cabeza. Levanté mi puño cerrado apuntando a la cabeza de Pork y extendí mi dedo pulgar y meñique haciendo un hang loose, mirando a través de él como si fuese una mirilla. — Caminar y disparar... fácil. — Mientras le apuntaba con mi puño recordé el momento en el que disparé a lomos de Karl contra el dragón de Mystoria. — "... No" — empecé a hablar en pensamientos conmigo mismo. — "no puedo hacer eso o Karl se enfadaría conmigo." — Realmente me daba igual lo que pudiese pasarle a Pork, pero mis técnicas eran bastante destructivas y no quería enfadar a la semioni si alguien que no tuviese nada que ver con ésto acabase involucrado. — No necesito una pistola, sheriff, sólo un cobarde dependería de un arma para solucionar un problema — hablaba mirando a Pork con una sonrisa traviesa. — Y que quede claro que no me hago responsable de lo que pueda ocurrir. Yo sólo estaba cantando y bailando. Le di una segunda oportunidad a Pork y la rechazó ¿me sigues? — miré de soslayo al sheriff para girarme de nuevo y mirar hacia la taberna, poniéndome en posición de comenzar el duelo. La contienda dio inicio y con ello empecé a caminar, contando mentalmente. "Uno... dos... tres..." — Despreocupado y sin interés daba un paso tras otro, con mis manos dentro de los bolsillos de mi pantalón. La pistola enfundada que llevaba en el lado derecho de mi cadera ni siquiera estaba cargada, la había traído simplemente para camuflarme con el entorno. Y aunque tuviese balas tampoco sabía usarla pero seguía caminando. "Cuatro... cinco... seis... siete..." — El momento se acercaba, así que comencé a prepararme. Simplemente tenía que hacer un movimiento rápido y preciso con el que poder girar y atacar. — "Ocho... nueve..." — al noveno paso apoyé mi mano derecha en el suelo dejándome caer sobre mi hombro izquierdo con ambas piernas estiradas, empezando la rotación con un simple windmill — Rankyaku — Con la inercia del giro pateé con mi pierna diestra, provocando que una hoja afilada de aire comprimido diagonal viajase a toda velocidad hacia el torso de mi oponente. Tras haber enviado mi ataque y sin preocuparme por lo que hubiese sucedido, me desvanecí completamente en arena para moverme a ras de suelo hacia la multitud en la que se encontraban Milka y Billy. Mi arena se arremolinó detrás de ellos para dar forma a mi cuerpo que reapareció sujetando a Milka de su cadera con mi mano derecha, mientras que con mi brazo izquierdo rodeaba a Billy por el cuello de forma relajada. — Bien... ¿podemos seguir bebiendo y bailando? creo que hay cierta información que todavía se me debe, ¿me seguís? Kakahaha. — Empezaba a tener prisa.
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Bélico
Gastos
Calor
Karmas aplicados
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