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[EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 3) - Versión para impresión +- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com) +-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3) +--- Foro: South Blue (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=7) +---- Foro: Isla Kutsukku (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=320) +---- Tema: [EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 3) (/showthread.php?tid=3425) |
RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 3) - Ryota Miyamoto - 15-04-2026 [personajeinvalido=3367] En un principio no lo pudo percibir, producto de la adrenalina, el pánico y su tenacidad, pero su cuerpo era más lento de lo normal. Ambos ataques conectaron en la rubia con menos tenacidad de la esperada. De inmediato, un Ryota somnoliento recuperó la postura, posó sus pies en la tierra y levantó la pesada mirada esperando que Heras hubiese entendido sus palabras previas, sin embargo, lo único que pudo percibir en ese momento fue a La Jari recuperando la compostura. “¡At…atac…!” Quiso gritar, no obstante, en un abrir y cerrar de ojos la rubia lo callo sembrando un contundente golpe en su rostro. “Kug…” la sangre de su nariz y boca salpicó con violencia contra el suelo, haciéndolo perder la noción del tiempo después de que su rostro se girara en sentido del golpe. Todo su mundo vibró en ese momento. Las luces se opacaron y su cuerpo deshizo la transformación que provocaba agonía a todo su sistema nervioso. Un segundo golpe impactó con aún más tenacidad que el primero, desviando no solo el rostro del castaño hacia otra dirección, sino empujándolo cerca de un metro y provocando que el arrastre de sus piernas salpicara aún más la sangre que brotaba de su rostro. Ryota solo sintió el dolor y no pudo siquiera entender lo que estaba ocurriendo. “¿Es este el final?” Pensó envuelto en penumbras y sombras. “¿Hasta aquí llegué?” Sus piernas flaquearon, pero se rehusaron a caerse por mero entumecimiento muscular. “No… no…no…no...no ¡Me niego!” Los ojos del castaño recuperaron su brillo, iluminando la vida dentro de ellos. El nacido en baterilla e hijo de pescadores gritó entonces, levantando sus puños con la ira de quien desea continuar hasta el final mismo de su existencia. No tuvo miedo, no culpó a nadie por los golpes, solo se mantuvo firme ante el ataque desenfrenado de un oponente que buscaba exactamente lo mismo que él, ganar y vivir. “¡Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!”
Esta vez lo que motivó al grito no fue miedo, no fue dolor, solo tenacidad. El desenfrenado aullido de un alma que busca con desespero la victoria en medio de la sangre. Tan solo bastó dar un paso, empuñar la mano y retraer el brazo, para que el grito cesara dando paso al silencio. La mirada de Ryota pasó de la tenacidad a la perplejidad en tan solo un instante, su cuerpo se detuvo y sin llegar a tocar la integridad del oponente, tan solo lo observó desplomarse con una sutil gracia en frente suyo. La mujer pareció satisfecha, realizada y feliz, mientras extendía los brazos a una silueta que nadie más pudo ver. Jamás se vio tan hermosa como en ese momento, con una expresión que detallaba su más bella emoción. El castaño no pudo evitar sentir admiración tras ese momento. Sin importar lo que lo motivó a enfrentarse a ella, ni el dolor de sus heridas o las de sus compañeros, admiró genuinamente poder presenciar aquella devoción llevada al límite de la batalla. “Sea lo que sea que observaste en ese momento… tengo celos de ello.” La sonrisa marcó sus labios mientras sus cabellos descendían ocultando su mirada en frente del cuerpo de la mujer. A continuación, con la suavidad de un amante comprometido, Ryota se agachó junto a ella para retirar la capa marine y colocar el cuerpo de espaldas al suelo lleno de tuberías. Incluso los oponentes merecían respeto, una línea de códigos que incluso los piratas debían mantener por mas ruines que fueran. Las manos del castaño, continuaron explorando los bolsillos de la capa, tomando el den den mushi y el dinero encontrado. “Carajo… hubiese preferido las llaves de estas cosas…” Frunció el ceño y se levantó, colocándose la capa blanca mientras caminaba hacia Heras, con algo de suerte le serviría más adelante para hacerse pasar por marine y ayudar a sus amigos. Porque sin lugar a dudas, aunque su oponente se encontraba muerta, continuaban siendo reos en esa prisión. “La bailarina está muerta, veamos qué ocurrió con las otras dos y salgamos de aquí.” Exclamó con la pesadez del ambiente, sus heridas y el sueño que sentía. En ese momento, la mirada de color ambarino enfocó a la distancia el lugar donde las dos mujeres murieron. Sin embargo, para su sorpresa, una de las dos yacía intacta a escasos metros de donde la catástrofe ocurrió. “La sordita…” Musito asombrado por verla como única sobreviviente. “Bro, utiliza esto para ayudarla, ¿era conocida tuya no? Seguro esté más cómoda si la ayudas.” Ofreció al gigante un kit médico que guardaba en su bolsillo para urgencias. Sin importarle el mal estado en que se encontraba, fue ella quien lo inspiró con su fragilidad para ignorar el miedo y luchar. Una vez el moreno se pusiera manos a la obra, Ryota sacó el den den mushi que robó de la marine; no se molestó en ver el estado de la monja, era suficiente con levantar la mirada para entender que nada de ella pudo sobrevivir al peso metálico. “¿Hola? ¿Alguien al otro lado de la línea? El recluta Miyamoto Ryota reportándose para el servicio, la marine…” Recordó que jamás supo su nombre. “Arlequín sexi fue caída en combate, solicito que abran la cámara de…” Observo el lugar con detenimiento, ¿cómo podrían llamar a eso? “¿Sauna? ¿tuberias?” “Bueno, que solicito abran la salida para llevar su cuerpo.” No espero nada de ello, si las comunicaciones no servían con su propio Den den mushi, no esperaba que lo hicieran con ese. Pero… los únicos malos movimientos eran aquellos que no se intentaban.
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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 3) - Voz Seductora - 15-04-2026 Cuando el destino es el crupier, da igual que uno se levante de la mesa: el juego continúa.
Se hizo el silencio. Los collares de metal empezaron a tintinear con mayor fuerza que antes, si bien al mismo ritmo. El compás mecánico marcado por sus engranajes internos se volvió más audible, más marcado, haciendo vibrar con ímpetu los collares con cada pequeño sonido, con cada girar de sus engranajes. Tac, tac, tic, tac, tac, tic. Las luces de la sala se atenuaron casi por completo, quedando reducidas a una mera refulgencia que a duras penas permitía adivinar las siluetas y los rasgos más evidentes de cada uno de los presentes. El número presente sobre cada uno de los collares había empezado a resplandecer en la oscuridad. Al fondo de la sala, justo encima de una enorme e infranqueable puerta acorazada que no había dado señales de ir a abrirse en todo el tiempo en que habían estado allí (y que, por lo sólido de su aspecto y la regularidad de su superficie, podía pasar desapercibida fácilmente a ojos del grupo si no habían prestado la suficiente atención), se encendió una luz que proyectó una inquietante luz naranja, girando sobre sí misma como una sirena silenciosa. Pasados varios segundos, a lo largo de toda la sala, se oyó una voz monótona y metálica que retumbó a través de lo que probablemente fuese un sistema de comunicación. "Felicidades, aspirantes. Para continuar con el protocolo de selección de aptitudes y garantizar la calidad del producto final, deberéis escoger al menos apto de vuestro grupo. Los demás tendréis el privilegio de ser comercializados en nuestra primera gran hornada de esclavos del South Blue, y continuaréis con vuestras vidas en manos de nuestros mejores clientes. Comunicad vuestra decisión al Equipo de Control, que ha observado y escuchado con interés toda vuestra actuación y tendrá en cuenta vuestro criterio. Tenéis un minuto. Pasado un minuto, de no haberse declarado un no apto, el número más bajo de cada grupo será automáticamente eliminado. Gracias por vuestra colaboración."
Con un chasquido metálico, la emisión de la grabación terminó, y se volvió a hacer el silencio.
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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 3) - Seraphine Soyer - 16-04-2026 [personajeinvalido=3367]
Si uno buscaba un indicio de vida en Seraphine, lo habría encontrado en el ligero movimiento de sus ojos, sus párpados cerrados, como si estuviera persiguiendo o huyendo de algo que estuviese listo para comerse su alma, expulsando por cada vibra de su ser, una marcada sensación de nerviosismo, de que ahora, la palmaria, los sueños de su mente, plagada de criaturas de aquellas arañas con las caras de sus amos, estirando sus grotescas manos en dirección a su cuerpo, tirando de su largo cabello, buscando impedirle sus desesperados pasos, hasta que no pudo más, la sensación de aquellas manos agarrando sus partes más sensibles, fue demasiado para la pelirrosa, quién, cerró sus ojos, viéndose obligada a mantener su boca abierta, siendo sujetada por la comisura de sus labios, por dos enormes patas y esperar que aquella araña de enorme tamaño, se metiese en lo profundo de su garganta. —Eres mía. —Eres una inútil. —De seguro que tus padres lo sabían y por eso no hicieron nada para protegerte de mí. —No mereces nada. —Tu tripulación te abandonó y de seguro que te vendió. —Nadie te quiere, nadie te amará, incluso la tierra debajo de mi zapato vale mucho más. ¿Estaba llorando? No lo sabía, el temor de llegar al infierno resultó ser mucho peor que asegurarse de que lo que estaba viendo era real, no le veía sentido, creía estar muerta, que era lo que se merecía. Y fue en ese momento que lo sintió, antes de escuchar su voz, de ver que aquella mano peluda de mink, atrapando la cabeza y destruyendola: -Y la segunda cita… no estaba cancelada.- Parpadeó, sin entender lo que estaba sucediendo ahí, ¿segunda cita? Si la hubieran tenido, lo que no tuvieron fue la…. Entrecerró sus ojos, ¿por qué estaba Moja ahí? ¿Estaba en el cielo? De pronto, el escenario cambió otra vez, Kazan y Mizuki delante de ella, las manos arácnidas comenzando a volverse cada vez más débiles. -Además, una belleza como la de nuestra querida Seraphine debe ser apreciada y protegida, no voy a dejar que te la quedes toda para ti grandulo. -Tengo contactos en la Armada que pueden orientarnos hacia dónde buscar, aunque dudo que nos regalen nada que valga la pena. Eso significa que o lo ganamos, o lo conseguimos, o lo construimos pieza por pieza. Y dado como esta los precios hoy dia ... es muy complicado todo la verdad. ¡Pero no os preocupéis! Seguro que conseguimos uno y mientras tanto iremos siempre juntos, sin distracciones. Espera… Todavía tenía muchas cosas que hacer. La tercera cita con Moja, seguir con el futuro de la tripulación, intentó zafarse, correr en dirección a los tres, suyos, eran sus amigos, conocidos, eran de ella, no en el significado de propiedad, en el significado que podía apoyarse en ellos sin temor a que fuese falso, a poder hacerse daño, que los quería en su vida y parecía que ellos también. —Oye Seraphine, lo que has dicho antes... Me preocupa, lo confieso. Tienes a alguien aquí que se encargue de ti? Amigos, compañeros...ya sabes, alguien con quien contar para que te ayude. ¿Le preocupaba a alguien? Tragó saliva al recordar a Kibai, sintiendo sus ojos húmedos. —. Hmmm... ¿Sientes eso? O mejor dicho, ¿Lo ves? Parece que realmente no estamos solas aquí. Mantente cerca, Sera. Si ves algo moverse entre las sombras del mirador, no dudes en tensar esa cuerda. Quizás lo de Yuuki era más rebuscado, pero no pudo evitar sentirse muy feliz al escuchar que confiaba en ella para protegerle la espalda. —Sera, bebé— Fue en ese momento, que sintió unas cálidas manos sobre sus mejillas, haciendo desaparecer sus ataduras por completo, pegando su madre su frente a la de ella, mientras su padre la abrazaba por detrás. —Lo siento mucho que hayas tenido que pasar por eso… Nosotros nunca pensamos que serías una molestia— No supo si aquello era verdad o mentira, un intento de curar su herido orgullo, prefirió aceptarlo que cuestionarlo. —Lo importante, es que ahora ya no estás sola, todos tus amigos te están esperando, ¿quieres ayudarles a sonreír, no? El abrazo se volvió más cálido. —Tranquila, déjalo salir— Las palmaditas en su espalda se sintieron reconfortantes. —Está bien que seas egoísta y te aferres a ese calor, tienes gente esperando por ti, mamá y papá estamos muy felices de que seas nuestra hija. Parecía que la Seraphine, en el mundo de los vivos, pese tener un aspecto de mierda, adquiere un ligero color de vida. No se rindió, todavía. Hizo demasiadas promesas para romperlas. ¡Y quería esa tercera cita! -Gracias por defenderme de esa ola maligna, ajajajaja. Creo que lo mejor será alejarnos un poco de este lugar, asi evitas mojarte, ven De pronto, el mundo se volvió más pequeño, viendo al chico delante de ella, joven y llevó sus manos a su rostro, notando lo suave que estaba su piel. ¿Quién era él? ¿Lo protegió? Fue en ese momento, que se acordó de que también existió un momento donde Seraphine, tuvo una infancia, que no fue creada específicamente para el placer de su amo y sintió, como una piedra cayó de su pecho, no solo tenía personas que la querían, si no que también era una persona. Una persona. Y eso, era algo que deseaba desde hace mucho tiempo. Sintió el deseo de volver a encontrarlo, pero no sabía por donde empezar.
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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 3) - Ryota Miyamoto - 16-04-2026 [personajeinvalido=3367] Los vocablos ante el pequeño caracol en su mano fueron seguidos por el silencio. Ryota chasqueó los labios al no recibir respuesta, guardó la caracola en su nueva prenda marine y tan solo se quejó en su interior. No tenía tiempo ni ganas para lamentarse de ninguna forma. Si no existía una puerta o le abrían una; él la fabricaría, aunque sus nudillos se desintegraran en el proceso. Por suerte o por desgracia, no llegó a ser de esa forma. El tenue sonido de su collar comenzó a aumentar en crescendo, hasta convertirse en un nuevo motivo por el que preocuparse. La oscuridad se acentuó y pequeños brillos comenzaron a emanar de su collar, el cual ahora sostenía con fuerza entre sus manos, intentando liberarse en un simple acto reflejo ante la desesperación. Ryota desvió la mirada hacia los demás, Heras seguía allí y una vez más, gracias a él, pudo notar que los brillos que apenas alcanzaba a percibir en su propio collar provenían de pequeños números en su cuello (98585). Sin poder siquiera comprender lo que ocurría, miles de preguntas se presentaban en su cabeza, ¿acaso era el precio por matar a la marine? ¿Desde un principio eso tenía que ocurrir? ¿No eran reos en una prisión? Los pensamientos fueron callados por la luz. Los orbes de color miel se desplazaron a la fuente de esta, una proyección se mostraba sobre una de las amplias y olvidadas paredes del recinto. “¿Qué ped…?” No reconoció el símbolo, la luz naranja tan solo acentuaba más la incertidumbre y entonces… Una voz sin alma se escucho por todo el interior del cuarto. ![]() Las preguntas fueron respondidas, no eran reos en una prisión y no luchaban por sus vidas; tan solo eran ganado marcado, preparado para ser vendido al mejor postor. Su lucha jamás importó y ahora debían decidir entre ellos quiénes “gozarían” de las cadenas o sucumbirían en ese lugar, probablemente a raíz de lo que portaban sobre sus hombros. Los segundos comenzaron a contar, un minuto que fue eterno y en el cual Ryota tan solo necesitó de un pequeño fragmento para tomar una decisión. 00:02 “Kekeke que putada… enserio nos jodieron.” Suspiro, no se detuvo en ningún momento y tomó de la mano de Heras el botiquín que no uso, para dejar en la misma 100mil berrys, que pertenecían a la rubia. 00:12 De un rápido salto se desplazó hasta donde la sordita se encontraba. Arrodillándose junto a ella, para comenzar a envolver con rapidez su cuerpo con las vendas de forma inexperta pero apresurada. “Cuando era pequeño, vi a un pirata en el puerto de Baquella, despilfarrando su dinero y disfrutando de su vida. Quise eso para mí.” 00:22 Continúo aplicándole los primeros auxilios mientras se percataba del número en su cuello (00049) No sabía el propio, pero entendió de manera amarga que ese podría ser el más bajo. “Una vida en la cual no necesitará trabajar y disfrutará de una verdadera libertad.” 00:28 “Por eso me aventuré al mar. Para dejar de vender pescados en un puerto y disfrutar de mi propia existencia.” Compartió aquello, más para el lunarian, que era el único allí presente, mientras sus manos continuaban atendiendo a la señorita. 00:36 “No tienes ni idea de lo que estoy dispuesto a hacer para que esa simple diversión nunca termine.” Su voz se tensó y sus ojos se desviaron amenazantes hacia el de piel morena. 00:43 Pero luego se relajaron, revelando una sonrisa y continuando con lo que estaba haciendo. “Por desgracia, no puedo sacrificarla...” Ryota era un pirata, no pretendía ser un héroe, disfrutaba de robar, salirse con la suya, mentir y en muchas ocasiones incluso llegaría a cruzar la línea por los suyos y su supervivencia. Sin embargo, aunque se esforzara por ser sínico, por esconderlo en lo más profundo de su ser, tenía una moral íntegra y ante sus ojos, esa mujer inconsciente no merecía una muerte como esa. “Y tú…” Recordó el momento en que se conocieron enfrentando al Oso, cuando lo vio proteger a Runin y a Liora, incluso hace unos minutos contra la rubia. No era un mal sujeto. “Eres un buen tipo, así que protege a esta chica allí afuera y si alguna vez llegas a ver a Runin, Tezca, Barald, Wyatt, Tocho Morocho, Cardan, Yuuki o a gente navegando con el nombre de los Hanu Mahana.” La voz de Ryota comenzó a quebrarse. ![]() “Diles, que realmente quería continuar mi viaje con todos ellos…” 00:55 Terminados los primeros auxilios, dejo 100mil berrys sobre el pecho de la chica. En medio de sus lágrimas pues deseaba seguir viviendo más que nadie. Ryota Miyamoto se levantó lleno de convicción, limpió su rostro, peinó sus cabellos hacia atrás, y con cada fibra de su ser se dirigió a quienes lo estuviesen observando. ![]() “¡Yo soy el menos apto! ¡Mi nombre es Miyamoto Ryota! ¡Y PREFIERO MORIR COMO UN PRESO! ¡A VIVIR COMO UN ESCLAVO QUE SACRIFICA A DEBILES Y COMPAÑEROS! ¡EN MI SIGUIENTE VIDA! ¡JURO QUE LOS MATARE A TODOS USTEDES POR ARREBATARME MI SUEÑO!” 01:00 El nacido en Baterilla no era alguien ejemplar y deseaba vivir, pero no como una rata que entrega a los suyos o a los más débiles. Esa, tan solo no sería una vida digna de ser disfrutable.
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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 3) - Heras - 16-04-2026 La tensión del momento no podía escalar más. Lo cierto fue que yo me preparaba para ser golpeado. Mucho más cuando enunció su ataque, apañao, que era un gustazo que en dos ocasiones me estaba por romper la cara y el cuerpo. Había aprendido la lección de que a la Jari no se le podía aguantar los golpes. Su combate con Ryota superaba lo que yo pudiera reaccionar pues sus velocidades eran tales que ni siquiera podía distinguir sus golpes. Era agotador verlos pelear al punto que ni podía respirar en la intensidad del combate. Aun tenía mucho que mejorar. Que bueno que Ryota estaba allí, el verdadero héroe de la sala. Que bueno que no viaje con el, seguramente competiría con él por todo hasta el cansancio, por todo y por nada. No hacía falta seguir pero lo cierto es que en este punto mi voluntad por seguir adelante no se podía comparar con la de ninguno. Los golpes de la mujer rubia no me habían quebrado el cuerpo pero si el espíritu. Seguramente si hubiese estado yo solo ella me hubiera matado y eso era lo más agotador para mi espíritu. Decidí volver a mi tamaño normal. Encoger manteniendo las proporciones de mi cuerpo hasta quedarme de un tamaño de cuatro metros. Y no era un tamaño aleatorio, todo tiene una explicación. Ryota me ofreció un Kit medico y me pidió que curara a buena de Seraphine, sabía que eso me tomaría un rato. Podría usarla en mi mismo, pero no soy un villano egoísta. No me nace abusar de su bondad. Tome el Kit médico y me moví hasta la lastimada skypean y de la misma forma que había hecho conmigo busqué la pomada. La curé utilizando un ungüento que ya sabía que era excelente para sanar moretones y cortadas. Lo aplique con cuidado, quitando la sangre de las heridas, imaginaba que ella iba a despertar una vez se sintiera mejor. Es una alegría saber que íbamos a sobrevivir. Pero claro, las alegrías no son eternas. Resulta que podíamos irnos si y sólo si alguno de nosotros se quedaba. Una decisión sumamente injusta. Yo conocía a Seraphine desde que ella había sido esclava y yo era esclava y prostituta. Viendo lo traumada que se puso por el collar, si alguien merece salir del abismo es ella. De rodillas junto a su cuerpo. Ryota era un tipo con tripulación, se podía quedar. Es injusto que sea yo quien se tenga que quedar. Estando seguro que yo era el único que no quería pelear, fui quien llevo más golpes de manera gratuita, siendo arrastrado a un pleito al que no deseaba participar. Por no imponer mi voluntad y no ser disruptor a las acciones vecinas, aún así tenía que pagar las consecuencias y quedarme atascado en este maldito pozo. Así es la vida, siempre hay los que tienen el camino cortos y los que tienen caminos llenos de baches. El fue dejó de ser visible, igual nadie le había dado la mínima atención. Siendo algo que era la primera vez que podía usar había perdido impresión de ella. — Tienes que llevarte a Seraphine Ryota. Aunque estés cansado y golpeado. Yo me quedaré aquí, allá afuera los demás deben estar intentando escapar. Así que vete y no saludes a los muchachos de mi parte. — Tomé una postura de Seiza y fui paciente. Ya que el curar a Seraphine me había dejado muy cansado. Pero el también estaba cansado. Que pereza tener que ponerme de pie. Lo hice. La agarre, la cargue. Lo agarré, lo cargué. Aunque el cansancio era mucho para mí y estaba seguro que iba a quedar ivalido o invalidado. Aunque lo tuviese que arrastrar hasta la puerta. Aunque fuera un saco de papas ensangrentado. Entonces lo arrojaría del otro lado de la puerta. — No seas más un estúpido y no arrastres a esos idiotas al combate. Esa será mi maldición para ti.— Fueron mis palabras antes de lanzarlos al otro lado del umbral, aún contra su voluntad y contra sus deseos. Lo obligaría a seguir peleando, hasta que se salvará.
Bonchona Bonchona
RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El punto de no retorno; Parte 3 (GRUPO 3) - Voz Seductora - 19-04-2026 Por respeto a lo sucedido, por difícil que pueda resultar, os recomendamos leer primero el post y no apresuraros a ir a los off.
Se acabó el tiempo. Había pasado un minuto, aunque no hubo nada que lo indicase, ningún pitido, ninguna alarma. Repentinamente, por toda la sala, y, precedido por un zumbido de estática, comenzó a emitirse un nuevo mensaje en la misma voz monótona de antes: Cierre del Protocolo Damocles. Los números... Nueve. Ocho. Cinco. Ocho. Cinco. Y... Ocho. Ocho. Seis. Uno. Seis. Y... Cero. Cero. Cero. Dos. Han sido seleccionados por los responsables.
Por defecto, son filtrados también los números... Cero. Cero. Cero. Cero. Cero. Y... Uno. Siete. Cuatro. Ocho. Tres. Y... Cero. Tres. Tres. Cuatro. Siete.
En diez segundos, los números seleccionados serán filtrados. Los demás números podrán proceder a ser comercializados.
¿Quiénes eran los demás números? ¿Qué significaba aquello? ¿Cuántos esclavos más había en aquel lugar? Fuera como fuese, la segunda cuenta atrás había comenzado. Como la anterior, fue una cuenta atrás muda, sin ningún sonido ni pitido que la marcase ni indicase su final. Cada segundo pasó lento. Diez segundos eran suficientes para que cualquiera reflexionase sobre su final, sobre lo que había vivido y sobre lo que no, sobre sus satisfacciones y sobre sus frustraciones, y sobre aquellos a los que dejaba atrás. No eran pocos los que habían dado con un final triste de camino a perseguir sus sueños, o, peor aún, aún sin tener un sueño por perseguir. Los presentes en aquella sala eran, a todos los efectos, esclavos, y un esclavo solo podía morir tal y como hacía todo lo demás: por designio de otros. Como un esclavo, en definitiva. Resultaba sencillo llenarse la boca hablando de libertad, de la persecución de los sueños, de la justicia, de la vida y de la muerte. Sin embargo, cuando se trataba de enfrentarse al final, al sacrificio último, fuera o no este voluntario, fuera más o menos noble, los ideales solían desvanecerse con la misma rapidez con que habían llegado. El collar de Heras había empezado a hacer mucho más ruido que cualquier otro. A medida que pasaron los segundos, la luz que emanaba de los números en su collar se intensificó, iluminando a su alrededor. Y, finalmente, llegó el décimo segundo. El collar, cuyo sonido se había vuelto atronador, pareció enmudecer de golpe. Un último chasquido se produjo en su interior, para culminar con una explosión. Al mismo tiempo que se producía la explosión, la sala al completo quedó inundada en una intensa luz roja que emanaba del techo. Una estridente e insoportable alarma comenzó a sonar por todo el lugar, y lo impensable sucedió finalmente, pagado por el precio de la sangre derramada: la puerta del fondo, que había permanecido cerrada a cal y canto durante todo aquel tiempo, se abrió con pesadez y con el ruido hidráulico de varios mecanismos, abriendo el camino hasta un largo pasillo bañado en aquella misma luz roja. Y, de pronto, todos se dieron cuenta también de que sus propios collares habían empezado a explotar casi al unísono, solo que las explosiones parecían estar causadas por algún tipo de fallo, más que por la activación de la carga explosiva en su interior. Uno a uno, todos los collares emitieron un fuerte ruido y una fuerte humareda, antes de producir diversos chasquidos y, tintineantes, deshacerse en mil pedazos y caer al suelo, desactivados e inservibles. Bajo sus pies, y al otro lado de los gruesos muros que los rodeaban, se podían oír y percibir fuertes temblores. Al otro lado de la puerta, al final del largo pasillo, tras unas escaleras metálicas que subían, se había abierto una última puerta. Continuamos todos en este tema.
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