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[EVENTO FASE] Billete a las nubes (Parte V) - Gradas - Versión para impresión +- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com) +-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3) +--- Foro: Zona Especial (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=273) +---- Foro: Skypiea (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=274) +---- Tema: [EVENTO FASE] Billete a las nubes (Parte V) - Gradas (/showthread.php?tid=964) |
RE: [EVENTO FASE] Billete a las nubes (Parte V) - Gradas - Triana Tempesta - 23-03-2024 Mientras miraba el combate, una tímida voz nos dio la enhorabuena por los resultados de las pruebas. No caí en la cuenta de quién hablaba hasta que dirigí mi vista hacia él. No me esperaba que aquella presentación tan educada y formal saliese de la boca del enorme oso que decía llamarse Chewbacca. Al pronunciar este nombre, bajó sus gafas para que pudiésemos mirarle a los ojos, como si esperase que le reconociésemos. Ahora que caía en la cuenta, tendrían que haber estado en Los Cabos con nosotros. Había estado desde entonces muy atenta a los periódicos y recordaba bien el wanted de aquel oso que pertenecía a una especie de grupo terrorista, o al menos eso decían los medios. ¿Sería él? ¿Cuántos osos parlanchines podría haber en el mundo? Pero, ¿qué hacía entonces con los piratas y dónde estaban los suyos? Demasiadas preguntas. —Muchas gracias, es un placer. Yo soy Triana —le contesté con una sonrisa. Al mirar a su acompañante, Tobías, el capitán de su banda, comencé a recordar de repente, todas las imágenes vinieron a mi mente, como si hubiesen estado siempre ahí, pero ocultas. También me había despistado su cambio de imagen, cómo había podido estar tan ciega. —¡Tú! Eres el tirador de Los Cabos. Le hiciste unos cuantos agujeros al monstruo acuático que intentaba matarnos —le dije animada al recordar aquel momento. Una de las mejores peleas en las que había participado, sin duda. Había centrado tanto mi atención en los potenciales enemigos, como el cazador de la máscara y el marine barbudo, que no había reparado en las posibles amistades. —Perdona por no reconocerte, en ese momento estaba centrada en otras cosas. En otras circunstancias no habría olvidado a alguien como tú —añadí con sinceridad. Sasha y Aspros decidieron compartir algo de información de los demás, pero solo saqué en claro que la pelirroja era una empollona y que el otro cazador llamado Viktor utilizaba la espada. Nada de mucha utilidad. Todo parecía que iba a transcurrir con normalidad, estaba de buen humor, hasta que la joven gigante se puso a gritar a Yamamura y a lanzarle su bebida. No entendía qué estaba ocurriendo. —¡Oye! Casi me manchas, ten más cuidado. Y no te preocupes por nosotros, que no hemos estado perdiendo el tiempo. Puedes dar a tu amigo el enmascarado por muerto —le dije con naturalidad e ignorando su enfado. Eso sería lo mejor para ella y para su banda. Tampoco podía culparla, sabía que Yamamura era bastante rarito y podía no causar una buena primera impresión, pero cambiaría de idea al verle pelear. Lo que no entendí era eso de que habían perdido compañeros. No me extrañaba si iban confraternizando con cazarrecompensas. Ella parecía no querer abrir los ojos, el resto de su banda nos tendría que agradecer que la alejásemos de ese psicópata de Sohem. Las palabras de Tobías me reconfortaron. Parecían todos bastante sensatos, excepto Sasha. Era tranquilizador saber que tenía gente a su alrededor que se preocupaba por ella. Si seguía exhibiendo ese temperamento acabaría muerta, pero, de nuevo, no podía culparla. Me recordaba un poco a mí a su edad, aunque ahora no es que me controlase demasiado. Lo justo y necesario. Seguro que había vivido situaciones complicadas, por lo que dio a entender su capitán. En ese momento, la marine se rindió al ser consciente de que no iba a ser capaz de escapar de las garras del tigre. Tal vez se estaba comenzando a agotar, incluso era posible que no quisiera enseñar todo de lo que era capaz. Esto último lo descarté al dejar en evidencia con sus amenazas su gran ego. Alguien así no se dejaría ganar en un combate por las buenas. —¡Joder! ¡Tendría que haber apostado algo! —dije pegando una patada con mi tacón al asiento de delante sin poder contenerme y haciendo que un desconocido con alas diminutas se girase para mirarme con mala cara. En parte estaba contenta por Garnet y los Shogun Gari, pero, por otra parte, ligeramente enfadada por no haber aprovechado bien la oportunidad. Podría haber conseguido algo de valor. Ya me había acabado las palomitas, así que saqué otro de mis puros, lo encendí entre mis dedos y me lo llevé a la boca. Solo me faltaba una cerveza para sentirme en el paraíso. Entre tanta gente alada no era difícil de imaginar. Exhalé una bocanada de humo justo cuando aquel al que llamaban Garnet volvió junto a sus compañeros en las gradas. Parecía muy animado, había dado un buen espectáculo con su combate y había dejado a los marines llorando, no era para menos. Lo que me extrañó era que también me reconociese. Debía ser que recordaba mi nombre porque habíamos participado en la misma prueba. Por más que pensaba, estaba bastante segura de que con él no había coincidido en otro lugar. La situación empezó a ponerse turbia a medida que hablaba. —¿Gemelas? —pregunté mirando hacia Jolyne y Aspros —¿Qué narices le habéis contado a este tío de mí? —susurré para intentar que solo me escuchasen ellos aprovechando que, tras su lamentable presentación, había centrado su atención en Yamamura. No quería ser desagradable con nuestros nuevos compañeros de piratería, pero en cualquier otra circunstancia le habría agarrado por el cuello de la camisa (que no llevaba) y lo habría lanzado volando. A menos que hubiese acompañado su baboseo con algún obsequio. No tuve demasiado tiempo para procesar lo que había ocurrido. Una nube voladora descendió y, con ella, dos personas más. Parecían peces gordos, gente importante, no solo por su ropa y su forma de aparecer, se sentaron en un lugar privilegiado para observar el combate final. Definitivamente, uno de ellos debía ser el Emperador, pero no sabía cuál de los dos. Cuando el mono habló en voz alta, imaginé que sería él. Además, su acompañante me resultaba bastante familiar. Estaba casi convencida de que era el tipo que habíamos visto en el periódico, Yamamura no dejaba de mirar la noticia que hablaba sobre él, ese “chamán” creo que le llamaban. Ya era el momento. El Dirigente presentó el último combate, el de Sohem y Yamamura. Para ese momento, ya no me importaba el premio que pudiésemos ganar si el cazador vencía. —Tienes que machacarle, pero eso ya lo sabes —le dije intentando no remarcar lo obvio. No necesitaba que nadie se lo dijera, estaba convencida de que iría a por todas. —Y no estás solo —añadí para recordarle que, fuera cual fuese el resultado, siempre podíamos volver a por el cazador en equipo.
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RE: [EVENTO FASE] Billete a las nubes (Parte V) - Gradas - Aspros - 23-03-2024 - Un placer… Chewbacca -dije, continuando la pantomima del enorme mink que, al igual que todos, buscaba pasar desapercibido ante la atenta mirada de cualquiera que pudiese reconocerle; en mi opinión, nadie lo estaba consiguiendo. Y es que al final todos poseíamos carteles de se busca más o menos destacables, era bastante improbable que el maquillaje, los gorros o los pechos falsos despistasen a todos aquellos que fuesen tras nosotros. Creía recordar que él era uno de los tipos revolucionarios que vimos durante el altercado en los cabos gemelos, que ahora simpatizaba claramente con los Shogun Gari.
Aquel sosegado momento se vio interrumpido por una colérica Sasha que, incapaz de comprender la forma de ser de Yojimbo (depresiva, imprevisible y bizarra), le lanzó a la cara lo que le quedaba de zumo. En lugar de que aquel acto generase una situación incómoda, no pude menos que comenzar a reír ante tal espectáculo, pudiendo imaginar cómo iba a tomarse ese gesto el capitán. Extendí uno de mis dedos para recoger una de las gotas de zumo que habían quedado pegadas en mi brazo y saborearla. - Demasiado azucarado para mi gusto, sí.
Mientras tanto, otra actuación de circo se producía a mi alrededor. Un victorioso Garnet había regresado a las gradas, en apariencia un tanto decaído a pesar de su gran desempeño en el combate, y comenzado a tontear con Triana. - A este tipo le pierden las tetas grandes, que calvario. - Me ladeé para observar cómo Triana podría reaccionar ante las asquerosas palabras del músico, cargadas de lujuria, deseo y babas: sobre todo babas. - Yo no le he dicho nada…con tener un par de esas- susurré mientras le señalaba con la mirada sus propios pechos- a él no le hace falta nada más.- Tras percatarse del ridículo que estaba montando, Garnet bajó una fila de las gradas y se sentó junto al resto de compañeros de su banda. - Karlglass, desde luego no hay que perderla de vista. - Tal vez hubiese “perdido” el combate, pero el poder de su fruta y su capacidad bélica eran totalmente remarcables. Ver su poder hizo que algo en mí se encogiese e imaginar un encuentro con ella y el resto de sus compañeros en alta mar generaba en mi mente una situación del todo problemática.
Al poco tiempo de la finalización del combate, aquella taxi-nube volvió a hacer acto de presencia, cargando sobre ella a un simiesco emperador Zarutsuki y a un acompañante con aspecto de pocos amigos. Este último, lejos de pronunciar unas palabras, se sentó bajo la lujosa carpa montada en el extremo de la arena y dedicó hacia las gradas un vago gesto de cortesía con su bastón. Junto a un cuervo más oscuro que la más oscura de las noches, formaba un cuadro cuya apariencia me dejaba un tanto intranquilo. - Desde luego, no parecen buena gente, ¿nosotros lo parecemos? Seguro que sí, al menos somos guapos.
Tras unas breves palabras del emperador, acompañadas en todo momento por las ensordecedoras alabanzas del entregado público, se reunió bajo la carpa con su anciano acompañante, ubicándose en un trono acompañado por sendos asientos a cada lado. Se intuía que, tras la presentación del combate final, el Dirigente ocuparía su lugar junto al emperador. - Suerte, capitán. - No pude más que dedicarle aquellas palabras a Yojimbo. El público ansiaba el inicio del combate y, a pesar de la evidente devoción que sentían hacia el Lunarian, el Mord, no debían perder de vista a su contrincante, Sohem: esto podía ser un ajuste de cuentas… o el inicio de una nueva venganza. - ¿A alguien más se le está durmiendo el culo?
Karmas
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RE: [EVENTO FASE] Billete a las nubes (Parte V) - Gradas - Jolyne Jones - 24-03-2024 Triana estaba convencida de que tanto los cazarrecompensas como los marines tramaban algo. Aunque me encantara pensar que solo eran imaginaciones suyas, lo cierto es que tampoco era una idea tan descabellada. Atraernos aquí con promesas de deseos y después darnos caza sonaba igual que una trampa con miel para moscas. – Ahhh - suspiré. - Está bien. Si tú lo dices me andaré con ojo. Según lo que habían contado Aspros y ella, todas esas personas parecían bastante hábiles en lo suyo, y pese a que nosotros también sabíamos defendernos, si había más de los suyos por aquí, podría llegar a ser un problema. De todos ellos, Yojimbo me advirtió de lo fuerte que era el enmascarado, lo suficiente como para haberle hecho frente y haber mandado a Peixe al otro mundo. De nuevo, ya se había puesto con sus comentarios melancólicos. - ¿Pero qué demonios estás diciendo? Jamás nos marcharíamos sin ti. No digas tonterías, anda – le contesté a Yojimbo con firmeza. Yo no estuve con ellos en Toko cuando eso sucedió, pero no se necesitaba ser muy listo para darse cuenta de que las cosas habían cambiado mucho desde entonces.
Mientras miraba a la arena de nuevo, una voz que no me resultaba familiar se dirigió a nosotros. Era el tipo que había participado antes en la prueba de velocidad junto a Yojimbo, y aunque había quedado tercero, su desempeño era digno de elogio. Poco antes lo había visto hablando con los Shogun Gari, así que suponía que debían conocerle de algo. Aunque su apariencia era la de una bestia salvaje, cuando se bajó las gafas caí en la cuenta de que su rostro ya lo había visto antes en el periódico. – Pues mucho gusto… Chewbacca. Aquí Jolyne – dije devolviéndole el guiño como si se tratase de una especie de saludo. – Tú tampoco lo has hecho nada mal. Estoy segura de que en mi pueblo habrías sido la sensación del momento. No estaba segura de si su aspecto era así de forma natural o resultado de alguna habilidad, pero al observarlo detenidamente, fácilmente podría confundirse con un oso auténtico. Esos de los que dicen que, si te los encuentras, es mejor no hacer nada y dejar que se coman tu comida. ¿Pero cómo era posible que pudiera hablar tan bien? Desde luego que cada día se podía aprender algo nuevo.
La voz furiosa de Sasha hizo que mirara de golpe hacia ella y después a Yojimbo, que ahora estaba empapado en zumo. Llena de ira, estaba indignada con el capitán hasta el punto de haberle llamado cobarde. Podía llegar a entender que Sasha pensara que su actitud era de resignación, pero nada más lejos de la realidad. – Triana tiene razón. Miré a la joven, que se había girado decepcionada. – No te dejes engañar por su pesimismo, puede hacer trizas a cualquiera que se le atraviese. Es solo que es así de especialito - respondí rascándome la nariz y dejando escapar alguna risa. Además, ahora era el momento de darle la enhorabuena a Garnet. Su combate había finalizado y la marine se había rendido ante el pelirrojo. Quizás se sintió acorralada o simplemente no quiso desgastarse por completo, pero el resultado fue que Garnet había alcanzado la victoria. Empecé a aplaudir por el buen espectáculo que habían dado mientras silbaba con los dedos. - ¡Así se hace, Garnet! – grité entre el público. Después, el Dirigente anunció que nuestro equipo había subido hasta la primera posición con este combate y con eso, solo hacía falta el de Yojimbo para ganar los juegos. Todo estaba saliendo a pedir de boca.
Garnet no tardó en llegar a las gradas y se puso a saludarnos a todos, aunque con especial atención a Triana, que no entendió el comentario sobre las gemelas y nos pidió explicaciones. – No, sé. No recuerdo haberle dicho nada de eso. ¿Pero sabías que una vez vi a una cabra con dos cabezas? – le pregunté apartando el humo de su puro con la mano. Tenía una manía insana de fumar y dejar el aire sucio, con lo malo que era eso para los pulmones. Debería aprender un poco más de mí y empezar a mascarlo. Por otro lado, Garnet estaba realmente contento por haber ganado a la marine, y no era para menos. – Sí, esa mujer tiene una habilidad muy llamativa – contesté.
Durante el descanso, otra nube descendió llevando consigo a dos seres más. Uno de ellos era un mono con una llama en la espalda, y el otro parecía un viejo bastante siniestro. Además, ya tenían que ser importantes para aparecer de aquella forma y aterrizar en la tribuna. Aunque su acompañante permaneció callado, el mono nos saludó a todos y permitió que el Dirigente terminara de presentar el último enfrentamiento: el de Yojimbo contra el tal Sohem. Tanto Triana como el capitán no habían parado de repetir lo fuerte y peligroso que era ese cazarrecompesas, así que me acerqué a Yojimbo. El capitán siempre hablaba con un aire de lo más lúgubre, y aunque sabía que era perfectamente capaz de defendernos si llegaba el momento, nunca estaba de más recordarle que siempre podía contar con nosotros. Tras sacar las manos de mis bolsillos, le estreché la suya con firmeza. – Estamos contigo. ¡Enséñale quién manda! - dije mirándole a la cara. Tras esto, volví de nuevo a mi asiento y observé la arena con impaciencia – No te quejes, que ahora toca ver un gran espectáculo – le contesté a Aspros.
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RE: [EVENTO FASE] Billete a las nubes (Parte V) - Gradas - Chloe Dendro - 24-03-2024 Con un chasquido de dedos del Dirigente el sequito de birkanianos volvió a aparecer para adecuar el terreno para el siguiente y último combate, el combate que Sohem libraría, si no había hecho mal los cálculos su victoria en combate le daría acceso al deseo que se nos prometió como recompensa, sería el momento de ver si era real o una metáfora, poco tiempo tuve para pensar realmente en ello, pues una nube se elevó desde el palacio y fue volando hasta los tres tronos que se habían dispuesto en la arena, en lo que una vez fueron los cubículos de los equipos dos y tres, se bajaron de la nube primero un simio con una potente llama que lo acompañaba, adherida a su cuerpo del mismo modo que sucedía con el atractivo moreno que participó en la prueba de velocidad, Viktor había mencionado su raza, algo de la luna, pero no lo recordaba bien. Al bajar de la nube saludó a su pueblo y nos agradeció a los del mar azul por dar tan buen espectáculo, y, en realidad, tenía razón, al menos en mi caso, habría coronado mi prueba si la chica pordiosera no hubiera participado, y según el propio presentador mi marca fue bastante buena, ¡Lo había hecho genial! Celebré esta pequeña victoria volviendo a dar un bocado a mi comida, aunque casi no quedaba nada que morder ya.
Tras los saludos del mono otra persona bajó de la nube, una considerablemente más fea, un hombre, si es que esa palabra se podía utilizar con él, de piel verdosa como mi ropa, con una blanca y larga barba, que, encorvado fue a su asiento, junto al central ahora ocupado por quien no tenía dudas que debía tratarse del emperador del lugar, Zarutsuki. El verdoso ser saludó alzando su bastón antes de tomar asiento, y entonces el maestro de ceremonias volvió a dirigirse al enfervorecido publico que me rodeaba, dando inicio al combate, presentando a los contendientes y recordando a todos que el jugoso premio estaba en juego, este combate lo decidía todo, por suerte las manos de Sohem eran unas capaces, habría que ver si su oponente era muy superior a él o si el combate estaría igualado, si algo había quedado claro es que inferior no sería, no con esa increíble velocidad. Tal vez por los nervios, tal vez el propio acto de comer me dio más hambre de la que realmente tenía, pero antes de darme cuenta ya había terminado de almorzar, me sorprendió a mí misma incluso, tomé algunas de las servilletas que había pedido junto con la comida y sacudí las pocas migajas que habían quedado varadas en la comisura de mis labios, sacudiendo también mi ropa para deshacerme de los restos de pan que en ella pudieran seguir.
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RE: [EVENTO FASE] Billete a las nubes (Parte V) - Gradas - Ikirami - 24-03-2024 Al echar la vista atrás, esperando ver si Joe me seguía, vi a Chloe abalanzarse sobre él, entrecruzando el brazo con el suyo, en un acto que no pareció ser del todo del agrado del comodoro. Arqueé una ceja realmente extrañada por aquello, pues significaba o bien que se tenían mucha confianza o… yo qué sé, algo más. Por lo que ella dijo a continuación, solo estaban conociéndose, así que lo primero no debía ser. A continuación soltó el brazo de Joe y se puso en pie continuando con lo que me pareció un discurso victimista sobre que no quería importunar a los marines en su trabajo de proteger a la gente débil como ella. Realmente aquello esa mujer me estaba confundiendo. ¿No acababa de demostrar escasos minutos antes delante de todos su habilidad con las armas de fuego? —¿Indefensa? —pregunté retóricamente— No es necesaria tanta modestia, querida. Hemos podido ver claramente tus capacidades de combate en la prueba. Tu puntuación habla por sí sola. —respondí sonriéndole con amabilidad, una que me costó horrores mostrar. Joe la instó a quedarse en su sitio, pues debía comprender por mis palabras que no quería hablar en un lugar rodeados de gente, y me agarró de la mano para ir a una zona en la que no había público alrededor en la primera fila. Me alegraba el que valorara lo que pudiese tener que contarle, no era para menos viniendo de un superior. Allí, me miró fijamente y me dijo que había ido a comprar y que había visto a Sephi y a Karl, pero no a mí. Con los brazos cruzados me preguntó si había pasado algo, pues me notaba intranquila. Volví a notar el amargo sabor de la cerveza en la boca a modo de advertencia y me tapé con la mano la boca para aclararme la garganta con un ligero tosido. “Deben utilizar un agua distinta o algún ingrediente que no me sienta del todo bien. No encuentro otra explicación a que me siente tan mal cuando apenas he probado la cerveza” medité al notar que continuaba con el estómago revuelto. Miré a Joe, que amablemente me intentaba tranquilizar con que fuese lo que fuese lo resolveríamos juntos y se dispuso a escucharme. —No, tranquilo. No es nada. —dije con una sonrisa tranquilizadora levantando las manos a los lados— O sea, sí que es, pero que estoy bien. O sea… Esto… A ver. —continué entrecortada desviando la mirada al combate, pues no lograba poner en orden mis pensamientos. “Joder, Iki. ¿Qué diablos pasa contigo?” me pregunté, algo enfadada conmigo misma. Tenía que contarle muchas cosas. Una a una. Miré a nuestro alrededor, asegurándome que realmente no había nadie cercano que pudiese escuchar lo que iba a decir. —Primero de todo, estaba aprovechando el interludio para recabar información. —señalé algo nerviosa, devolviendo la mirada a Joe y acercándome un poco a continuación para hablar en un tono más bajo— Estoy segura de que ya lo sabes, pero una gran parte de los participantes en las pruebas son piratas. Y unos con unas recompensas alarmantemente altas… —proseguí a la vez que abría ligeramente el bolso para mostrarle la libreta que tenía guardada, pero sin sacarla— Los juegos han sido como un regalo caído del cielo, he podido tomar nota de muchas de sus habilidades y frutas, además de identificarlos a todos gracias a los wanteds del periódico que hemos recibido esta mañana. Sonreí orgullosamente por mi gran trabajo tomando nota de cada una de las cosas que había podido ver. —Sí, sí. Ya sé que aquí no podemos actuar si no queremos enemistarnos con Zarutsuki, el Shichibukai, además de que hacerlo podría acarrear consecuencias para nuestra división y que eso queda fuera de discusión. Pero, y es un pero muy importante, precisamente gracias a ello he tenido esta oportunidad, y hay varios asuntos que necesito tratar con urgencia. Primero, hay un par de ellos que solo por sus frutas pueden suponer un gran problema. Uno es el lunarian de la cicatriz en la cara, según los carteles se llama Kuraku. Dime, Joe. ¿Has escuchado hablar alguna vez de las Akuma no mi de tipo Logia? — pregunté, desviando un momento la mirada al combate que todavía seguía su curso. Karl se elevaba en su forma híbrida con Garnet pegado a ella— Bueno, te lo resumo. Los usuarios de ese tipo de frutas tienen una particularidad frente al resto de tipos, con alguna excepción puntual dentro de las tipo paramecia, y es que su cuerpo se vuelve del elemento de su fruta y en general es imposible herirlos. Da igual lo fuerte que sean tus puños o tus armas, pasarás a través de ellos como si se tratase de agua. En el caso de Kuraku, de magma. Solo eso ya los convierte en los usuarios más peligrosos para sus enemigos, pues nada de lo que les hagas funcionará. Antes de que lo preguntes, sí, el agua de mar les afecta igualmente. Bueno, no sé si lo ibas a preguntar, pero ahí tienes el dato. El caso es que este pirata en particular tiene una de las que, bajo mi punto de vista, deberían considerarse de las más peligrosas entre todas las akuma. Devolví la mirada a Joe y me ruboricé un poco al darme cuenta de que me había emocionado un poco al hablar de akumas y tal vez había acaparado un poco la conversación. —Perdona, ya sabes que a veces me emociono y hablo sin parar. —me disculpé sonriendo tímidamente sacando la botellita de agua y dándole un trago para descansar la garganta— Pero no he terminado, dame un momento. Ejem, ejem. —me aclaré la voz— Sí, peligrosa, ¿verdad? Bueno, pues no es la única fruta que ha llamado la atención. La semioni adolescente, Sasha. La joven rubia que iba en mi equipo, ¿sabes de quién te hablo? Pues su fruta, aunque de tipo Zoan, es también bastante peligrosa. Se trata de una Ryu Ryu no mi: Modelo Triceratops. Es una fruta que, dentro de las Zoans, es considerada superior a las demás en conjunto con algunas otras. Esto precisamente lo aprendí no hace mucho, justo de camino hacia aquí que aproveché para leer algunos libros que había conseguido. Ya la habrás visto en su prueba si estabas atento, por mucho que sea poco más que una niña, es un peligro muy grande a tener en cuenta. Me quedé un par de segundos en silencio, pensativa con la mano en el mentón sujetando mi brazo con el otro y la mirada perdida en las gradas. Después, volví a mirar a Joe y apoyé mi mano en su brazo. —Y no son los únicos. Ya ves que muchos de ellos también son usuarios y a saber cuantas habilidades más tienen fuera de las que han mostrado. Joe, son peligrosos. Tengo todo apuntado y os lo quiero mostrar a todos más tarde, cuando no haya tanta gente observando. —comenté para después separarme un poco de él— Pero mientras recababa información me he dado cuenta de múltiples detalles que me han dejado bastante confusa. Por comentarios que he escuchado, parece que hay algún tipo de relación entre Sephi, Karl y algunos de los piratas. Y no me refiero a una enemistad como podría haber esperado teniendo en cuenta nuestros bandos. Como si fuesen… ¿Amigos? No sé, Joe. No lo entiendo. Antes de que digas nada; no, no desconfio de ellos. Seguro que hay una explicación. Pero es que aquí parece que todos ya os conocéis y siento que me quedo atrás… ¿Qué me he perdido? —pregunté con preocupación en el rostro, con una miraba que imploraba una explicación a todo aquello que me tenía tan confusa. Después de dejar que Joe se explicase, aún sentía que necesitaba una explicación más. Bueno, no es que lo necesitase, es que tenía que advertirle. Se me daba bien calar a la gente y algo dentro me decía que aquella no era trigo limpio y que había que tener cuidado con ella. Era algo así como un instinto. Uno que me encogía el estomago y presionaba en el pecho. —¿Y quién es esa mujerzuela con la que hablabas? No sé quién es, pero no me gusta un pelo, Joe. ¿Has escuchado eso que decía de ser débil? Pfff, con ese rifle que lleva ya te digo que es de todo menos una mujer indefensa. No te dejes engatusar por ella. —dije apartando la mirada al suelo y cogiendome la muñeca derecha con la otra mano. Poco después, un grito en la arena llamó la atención de todo el estadio. Karl, cubierta de sangre, gritó a pleno pulmón que se rendía. No pude, sino mirar a su contrincante, Garnet, que parecía haberse quedado inmóvil en la arena. El combate terminó ahí. —¿Ves lo que decía, Joe? No son personas que tomar a la ligera. —comenté seguido de un largo suspiro y entrecruzándome de brazos apretando con fuerza por la frustración. A continuación, Karl nos llamó uno por uno a los de nuestra división, jurando que no volvería a perder. Chasqueé la lengua, frustrada por ver a mi compañera pasarlo mal. Aun desde la distancia, podía ver como estaba llorando. Me dolía verla así, pero agradecí que se tratase de un combate “amistoso”, pues Garnet no continuó atacando y El Dirigente alzó la voz para dar el combate por concluido y anunciar el siguiente. —Pobrecita Karl… Más te vale animarla con un buen plato de los tuyos, seguro que le ayuda. Al menos a mí lo haría, Ssshssshsssh. —dije con una pequeña risa. Al cabo de poco, una nube descendió hasta ponerse frente a la tribuna y revelando a dos figuras. Una de ellas, un usuario de Zoan chimpancé con fuego en su espalda, que levantó la voz saludando y agradeciendo el espectáculo. Por los aires de importancia y que se sentó en el trono colocado allí… ¿Sería Zarutsuki? Todo el público aclamó su llegada, y la del acompañante que era un Gyojin verde con un cuervo en el hombro. —¿Será ese…? —comencé a preguntarme en voz alta cuando me interrumpió la voz de El Dirigente, que parecía confirmar mis sospechas— Vale, sí. —continué, mirando a Joe para ver su reacción— Ese usuario de Zoan es el Shichibukai Zarutsuki, emperador de las islas del cielo. ¿Qué opinas de él? Mi opinión sobre el tema estaba clara. Odiaba a los piratas. Un Shichibukai no era excepción. Y encima ese iba por ahí con sus aires de grandeza, siendo aclamado por la audiencia. “Como si nunca hubiese roto un plato. Menuda desfachatez y cara dura que tiene.” pensé para mis adentros. Para lograr un puesto así debía haber acabado con miles de vidas antes de contar con el renombre suficiente para optar a su posición. Seguía recelosa de todo aquello a pesar de que hasta el momento los juegos no parecían ocultar nada más allá de ello. No me creía que solo quisiese un espectáculo inocuo, seguro que escondía algo turbio.
Aclaraciones
RE: [EVENTO FASE] Billete a las nubes (Parte V) - Gradas - Tobias Murray - 24-03-2024 Triana le hizo dar un buen respingo a Tobías, parecía que había reconocido al carpintero. Eso le enorgulleció y ruborizó a partes iguales. Que alguien de su calibre lo respetase era un buen chute de autoestima. Todos lo trataban como al capitán de los Shogun Gari, aunque el creyera que sus tres compañeros lo superaban con creces a nivel bélico, no le quedaba otra que asumir esa responsabilidad y hacer lo posible por que esas cabras locas no la liaran demasiado con su advertible impulsividad. Triana resaltó también el no haber apostado por Garnet, eso le hizo caer en que él tampoco había aprovechado la oportunidad, aunque todos habían apostado por el músico, nadie hubiera perdido lo que habían apostado, sobre todo Jolyn que tampoco hubiera perdido sus inexistentes zapatos si hubiera ganado Karlglass. En el próximo combate iba a apostar sin duda alguna. Garnet llegó hasta donde estaban reunidos los piratas, no parecía demasiado satisfecho por su victoria, aunque lo disimulaba bien. - ¡Has estado increíble Garnet! Has superado tus límites con creces, deberías sentirte orgulloso, yo lo estoy. - Triana absorbió toda la atención del músico, nada sorprendente, tenía una facilidad innata provocando incomodidad en esas situaciones. Tobías se limitó a mirar al suelo, bajando la parte frontal del ala de su sombrero para cubrir sus ojos. Volvió ha hacer su entrada en escena aquella nube voladora, proveniente del palacio y con destino en aquella carpa montada sobre los cubículos donde habían estado los participantes de los cuatro equipos. Un enorme mono blanco con llamas en la espalda y un encorvado anciano encapuchado, descendían del peculiar transporte para tomar asiento en aquel trono, fue el simio el que se sentó en el marmolado y ostentoso asiento, debía ser el Emperador Zarutsuki. Tobías no sabía que demonios era ese tipo, un mono con llamas en la espalda, como Kuraku y Yojimbo, pero no tenía alas negras, además era un mono, podía ser una fruta del diablo o ser un mink, demasiadas incógnitas. El Dirigente tomó la palabra, confirmando que si era el emperador y que iba dar comienzo en último combate, el que se suponía de mayor calidad. El primero ya había sido una gran enfrentamiento y una pequeña victoria de los piratas sobre los marines. - ¡Apuesto cien mil berries a que gana Yojimbo! Jish jish jish. ¡Tu puedes futuro rey de los piratas! - Tobías pretendía animar más al lunarian que otra cosa, aunque ganar algo de pasta nunca iba mal. Su oponente era Sohem, el carpintero sabía de buena mano que era un tipo formidable, la demostración que había hecho en la batalla de los Cabos Gemelos lo corroboraba y el tiempo había pasado para todos, si ellos se habían vuelto más fuertes, el cazarrecompensas no se habría quedado atrás. Solo quedaba esperar a que diera comienzo el emocionante combate que decidiría que equipo era el vencedor y que participante sería el que se coronaría como el más fuerte.
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RE: [EVENTO FASE] Billete a las nubes (Parte V) - Gradas - Sasha - 25-03-2024 Sasha se mordió el labio inferior mientras escuchaba las palabras de Triana sobre que Sohem iba a morir, no había conseguido hacer que confiaran en él y seguía en sus trece de matarlo. La semioni dudaba, si iban a por él debería ayudarlo, era su amigo y la había cuidado en Toko. Cerró los puños apretándolos con fuerza sobre sus muslos, mientras se debatía, escuchó como Tobías decía que ella había madurado a la fuerza. Era cierto y por eso mismo no quería tener que escuchar a alguien lamentarse por algo que ya había pasado. Además que sus nakama seguían ahí con ella, no iba a estar triste, estaba harta de tener que estarlo. Pero la escandalosa risa de Yojimbo hizo que la joven rubia diera un pequeño respingo en su asiento elevando los hombros y bajando la cabeza por el repentino ruido. Sasha se giró a mirarlo de reojo en una postura más relajada con sus mofletes inflados, mientras, Jolyne se sumaba a decirle algunas palabras para tranquilizarla a la vez que Aspros se quejaba por lo azucarada que era su bebida. — Pero si está perfecta — se quejó entre dientes. Parecía que los Alas Negras no eran tan diferentes a los payasos de los Shogun Gari y eso tranquilizó a la semioni, les caían muy bien y le gustaba pasar tiempo con ellos, los consideraba sus amigos.
Cuando el lunarian se levantó listo para ir a pelear, la adolescente no pudo evitar estirar la mano derecha para tirar, de forma suave e infantil, de la parte baja del pantalón del hombre para llamar su atención. — Suerte — dijo en tono bajo sin mirarle retirando su mano, al fin y al cabo era el capitán de los Alas Negras y un pirata por lo que le era imposible no querer animarlo, aunque, en el fondo, quisiera que ganara Sohem. La voz de Garnet hizo que la joven rubia se girase a mirarlo encontrándose como empezaba a babear por Triana. Sasha cogió todo el aire que pudo manteniendolo unos segundos dentro de sus pulmones, pero cuando escuchó que el músico le habló a la pirata de las gemelas - dirigiendo su mirada el pecho - dejó ir todo el aire intentando tranquilizarse, mientras, alargaba la mano derecha hacia una bandeja de cartón que tenía Tobías, que parecía una especie de patatas fritas con una salsa amarilla. Sin pensarlo mucho la agarró y la estampó contra la cara del pelirrojo. — Come, Garnet — le dijo mientras movía la caja con su contenido asegurándose que la salsa quedase completamente esparcida por toda su cara. — Que eres un cabrón, tanto que querías que viniéramos y no has estado nada con nosotros entre la okama de Ikirami y la pelea — añadió soltando la bandeja de cartón, reprochando a su compitrueno por haberla dejado sola entre tantos adultos, que no lo parecían tanto a ratos pero que seguían siendo adultos.
El skypiean se sentó al lado de Sasha preguntando cómo lo había visto pelear e intentó picarla sobre el puesto de su equipo, ocasionando que chasquear la lengua. — Ha molado la pelea pero Sohem es súper fuerte — contestó de forma desinteresada mientras se encogía de hombros. A la semioni le habría gustado pelear y hacer más, ella no era buena quedándose quieta en un sitio esperando pero por lo menos podía reflexionar sobre que deseo iba a pedir, porque confiaba en Sohem y no se iba a dejar matar. Además que aquella marine de su misma raza había llamado su atención, nunca había visto a otra de su especie y le generaba curiosidad.
Diez minutos después, una nube apareció llevando sobre si dos figuras y parando en la carpa que habían construido los birkanianos. Sasha miraba atenta aquel impresionante y peculiar medio de transporte — Como deseo podría molar mucho — pensó pero enseguida se deshizo de la idea al recordar que ella podía volar. Una especie de mono con una llama en su espalda empezó a saludar a las gradas, quienes le contestaron con una reverencia. — ¿Quién es este tío? Yo no quiero bajar la cabeza por este — susurró inclinando la parte superior de su cuerpo hacia Garnet para que solo le escuchase él. La semioni volvió a recuperar su postura cuando El Dirigente tomó la palabra dando inicio al combate y Yojimbo bajó por fin a la arena. La rubia vio como los dos que habían llegado junto al enmascarado se sentaban bajo la carpa, el mono en el trono del centro, el otro ser con un cuervo a la izquierda y el maestro de ceremonias a la derecha. Sasha escuchó el grito de Tobías apostando por el lunarian y no pudo evitar sonreír queriendo participar de nuevo. — ¡Me apunto! — le dijo de forma animada al vaquero. — Me apuesto otra vez el tanga de Garnet y… — empezó a mirar que más podía apostar que no fuera suyo para estar a la par del capitán de los Shogun Gari. — ¡Y también su camisa! — completó viendo lo que quedaba de la prenda del músico.
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RE: [EVENTO FASE] Billete a las nubes (Parte V) - Gradas - Garnet D. Matlock - 25-03-2024 Triana, como cabía de esperar, no parecía haberse tomado demasiado bien el baboseo del marrano de Garnet, preguntando a sus nakamas que que le habían contado sobre ella. Aspros pareció susurrarle algo mientras señalaba sus pechos, al mismo tiempo que Jolyne contaba como una vez vio una cabra con dos cabezas como quien no quería la cosa. Su capitán y amigo, Tobías, le dio la enhorabuena por su combate, confesando lo orgulloso que debía estar, al igual que lo estaba el vaquero. Aun así, Garnet no lo veía así, no era suficiente, no para el nivel que se exigía en ese mar infernal lleno de peligro y muerte, pero no quería cargarse el buen ambiente que se respiraba en esas gradas, por lo que se limitó a sonreírle de forma, algo forzada, sonrisa que se vio interrumpida por un bandejazo en toda la cara del pelirrojo, por parte de la semioni, lleno de patatas con lo que parecía ser salsa cheddar. Tras restregarle durante unos segundos la bandeja, para ensuciarle lo máximo posible la cara, Sasha apartó la bandeja de su cara, causando el enojo del músico.- ¡EH! ¿A QUÉ COÑO HA VENID…- Gritó de manera intimidante, hasta que se empezó a relamer la cara, para quitarse toda la salsa de la que se había quedado impregnado su rostro, calmando instantáneamente su fugaz ira.- Pues está perita la salsa esta sí…- Agarró la bandeja de cartón que había soltado su colegui y comenzó pasar la lengua por cada rincón de la misma, dejándola en el suelo, a sus pies, una vez que no quedaba nada de queso. A lo tonto, el combate le había dejado con hambre, demasiada a decir verdad. Sasha aprovechó además para reprocharle que, entre su cita con Ikirami y la pelea, no había podido estar nada de tiempo con ellos. Garnet se sentó a su lado y le dio unas suaves palmadas con su diestra en su hombro izquierdo, en señal de disculpa.- Perdona colegui, el deber y el guarreteo me llamaban…- Le contestó completamente serio refiriéndose al deber, no al combate que tuvo, sino a la cita con la marine pelirroja, como no podía ser de otra forma.- ¿Y cómo que okama? – Preguntó seguidamente dubitativo, imaginándose, enseguida, el cuerpo desnudo de Ikirami, causando que Garnet sacara la lengua y comenzara a babear como un marrano.- Bah, lo descubriré más adelante cuando este tinglado acabe, pueje puejeje…- Fantaseaba mientras se limpiaba la baba con su brazo izquierdo. Seguidamente, Sasha respondió a Garnet que había dado una buena pelea, pero no sin declarar que Sohem era super fuerte.- ¿Sohem? ¿Y ese quién es, colegui? - Preguntó algo extrañado a la adolescente con la ceja izquierda arqueada, y llevándose su diestra al cogote. Supuso que se referiría a alguno de los participantes de los otros equipos, seguramente del suyo, ¿sería el enmascarado? - ¿Es el pavo de la máscara agujereada de tu grupo? – Añadió después de plantear sus conjeturas. Después de que los dos ancianos arribaran al estadio, la semioni preguntó a Garnet que quién era ese tío, refiriéndose al mono en llamas, haciendo que el pelirrojo subiera los hombros y pusiera cara de circunstancia, dando a entender que él tampoco tenía ni idea. Todos animaron al lunarian para el combate que se avecinaba, llegando a apostar Tobías 100K de berries a que ganaba Yojimbo, echándose el skypiean su diestra a la cara ante la posibilidad de perder una décima de millón en caso de perder. Sasha, que parecía ilusionada con la idea de apostarse algo, siguió la vertiente del capitán de los Shogun Gari, pero apostando, en vez de dinero, tanto el tanga de Garnet como su camisa, que seguía colgando de su cuello.- Eh, colegui que esto no es una partida de strip-poker… Allá tú con ver al menda en bolas.- Decía mientras daba un inofensivo codazo, con su brazo derecho, al costado izquierdo de Sasha. Aspros, por otro lado, preguntó si a alguien más se le estaba durmiendo el culo de estar sentado, haciendo que el skypiean se levantara, para mirarse a sus desnudos glúteos.- Pues yo lo veo bastante despierto…- Lo dispuso luego en pompa, dirigiendo sus nalgas hacia Aspros, Jolyne, Triana y Chewbacca, que estaban situado detrás.- ¿Es o no es? - Seguidamente, el capitán de los Alas Negras, de un potente salto llegó hasta la arena, alzando su vuelo hasta sobrevolar los cuatro metros, garantizándole, en primera instancia, una supuesta ventaja aérea, tal y como había podido comprobar el propio músico en su combate anterior. No tenía idea de lo que era capaz ese tal Sohem, pues no había visto nada más allá de sus capacidades de combate, más allá de que parecía ser rápido y estar que arde, y que si iba a participar en la final, en vez de su compitruena, era porque debía ser alguien duro de pelar. Aún así, lo mismo se daba para el propio Yojimbo, quién le había superado con creces, incluso, en la prueba de velocidad. En definitiva, Garnet debía aprender muchísimo de este combate, y no había mejor forma de aprender que observar atentamente a ambos contendientes. Es por esto que, incluso aunque le supusiera un agotamiento mental y psicológico enorme, comenzó a mirar con detenimiento al Lunarian, causando, de manera instantánea, que los dolorosos recuerdos, pinchazos por toda su cabezas, además de los agudos y estridentes sonidos recorrieran su cabeza. Gotas de sudor comenzaban a descender desde su frente a su barbilla que, acompañada de jadeos intensivos, denotaban cierto malestar en el skypiean.- No apartes la mirada, Garnet, no la apartes ¡o te mato!… ¿Es o no es? - Se ordenaba así mismo mientras apoyaba su barbilla en sus manos y sus brazos sobre sus rodillas, inclinando su cuerpo hacia delante.
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RE: [EVENTO FASE] Billete a las nubes (Parte V) - Gradas - Joe - 25-03-2024 Ikirami y yo estábamos en buena zona. No había nadie alrededor en aquella parte de la grada, por lo que podríamos hablar tranquilamente. Aunque no dejó pasar la ocasión para decirle una última cosa a la socia de Sohem. Cosa a la que no le di importancia. Cuando le pregunté que ocurría y que lo íbamos a solucionar juntos, se llevó la mano a la boca acompañada de una leve tos, cosa que no pasó desapercibido a mi olfato — Cerveza. Ha estado bebiendo. — Pensé extrañado arqueando una ceja, pues sabia bien que el alcohol e Ikirami no se aguantaban mucho desde el día que la conocí en Toko, pero decidí no decirla nada por el momento, pues se la notaba muy nerviosa por los movimientos de sus brazos y desviaba la mirada a la pelea y alrededor suya — Eh, ¿Todo está bien, vale? Te escucho — Finalicé con una sonrisa para tranquilizarla y que pudiera hablar con calma. Parece ser que en el descanso se dedicó a recoger información sobre los participantes del evento, alegando que gran parte de ellos eran piratas con recompensas bastantes altas, así que no fui el único que se dio cuenta de ello, tenía sus caras y nombres grabados en mi mente gracias a los carteles de Se Busca del periódico. Mostrándome su libreta dentro del bolso, se tiró flores de que apuntó muchas cosas sobre ellos, sobre todo poderes de Akuma no mi — ¡Bien hecho, joder! ¡Esa es mi teniente preferida! ¡Te escucho! — La dije con mucha alegría, yo no era muy avispado en estos asuntos, pero poder contar con una persona al lado como ella y sus conocimientos sobre estos asuntos me aliviaba mucho, claramente, pues ha demostrado ser muy inteligente en la resolución de problemas, y eso era algo que ella sabía, soltando una sonrisa cómplice que decía "Soy la jodida ama", y con toda la razón. Tras esto, comenzó a soltar información totalmente desconocida para mí, empezando por uno de los compañeros de mi equipo, Kuraku. Parece ser que la habilidad que vi de magma no era por su raza, sino por una Akuma no mi, unas que pertenecían a la familia de Logia. Unas frutas muy poderosas que hacían al usuario ser, literalmente, el elemento que dominan, en este caso, el de Kuraku era el magma, añadiendo que da igual lo fuerte o rápido que pudiera pegarle, pues me iba a resultar imposible herirle. Me llevé la mano a la barbilla de manera pensativa mientras finalizaba que, aunque son frutas poderosas, no escapan a la gran debilidad del mar, y que bajo su criterio, su fruta era de las más destructivas que había en el mundo — ¿Y como demonios se puede herir a alguien así...? — Pregunté en un tono bajo, desviando la mirada al suelo, pues realmente era una pregunta buena de saber por si en un futuro nos encontrásemos con alguien así. Volví la mirada a Ikirami y parece ser que ella hizo lo mismo, estaba ruborizada alegando a que hablaba mucho y se dejó llevar por la emoción de poder contar todo — ¡No, no, me gusta todo lo que me estás contando, es muy importante saberlo! Como agradezco de tenerte al lado para aprender de ti, así que por favor, ¡Dime más! — Le dije emocionado mientras pegaba un trago a su botella de agua. A continuación, y para mi sorpresa, era el turno de Sasha, la cual estaba en su equipo. Parece ser que la grandullona tenía una Zoan, como yo, pero la suya en particular era superior a la mía, pues se trataba de una Zoan Prehistórica, más concretamente, la del Triceratops. No estaba puesto mucho en el asunto, pero lo único que sabía es que eso era un animal extinto. No tenía nada que ver con mi Zoan, la cual es, por sus palabras, una normal y corriente, aunque esto era algo que ya me hacía a la idea — Sí... Cuando vi su transformación en Toko me quedó claro que se trataba de algo diferente y especial... — Dije mirando la pelea de Karl y Garnet, la cual estaba complicándose cada vez más para mi compañera — Así que, aunque sea una Zoan como yo, digamos que es más rara que la mía, por lo que supongo más peligrosa... Hay que tener cuidado... — Sin darme cuenta, se acercó a mí, apoyando su mano sobre mi brazo. Me pilló totalmente distraído y, sin apartar la mirada del combate, me ruboricé. No sé por qué cada vez que se me acercaba y hacía contacto físico conmigo me ponía nervioso. Tras su gesto, comenzó a comentarme cosas con cierta duda y preocupación. Parece ser que había escuchado que Sephi y Karl tenían cierta relación con algunos piratas de allí, cosa que me pilló totalmente desprevenido — ¿Cómo...? — Pensé rápidamente mientras seguía escuchándola. Para más inri, no hablaba de enemistad, sino, al revés, de amigos. Aquí sí que ya no entendía nada. Finalizó diciendo que, aunque no desconfiaba de ellos, tenía muchas dudas de lo que ocurría en este lugar, intentando convencerse de que había una explicación para todo, como si todos nos conociéramos de hace tiempo. La miré, y realmente estaba confusa, y no podía verla así. Suspiré — No sé qué tipo de... "amistad" pueden tener nuestros compañeros con algún pirata de los que se encuentran aquí, la verdad, créeme que si lo supiera, te lo diría, pero a mí nunca me han dicho nada — La dije en un tono relajado — Te prometí que te contaría a partir de ahora todo, que no hubiera secretos entre nosotros — Eché el cuerpo un poco hacia adelante — Hace tiempo, estuvimos involucrados en un incidente que hubo en los Cabos Gemelos, donde Finn Slingerland atacó sin piedad a los barcos que había allí, queriendo esclavizar a la gente — Volví a ponerme recto, de brazos cruzados, mirando directamente a Ikirami — Allí tuve que pelear junto con algunas personas. Una de ellas era Minato, un jovencísimo marine, con mucha energía y ganas de vivir, pero que por desgracia, murió delante de mí a manos de nuestro enemigo, un gyojin espadachin completamente loco. Pero no solo él, también, un par de piratas, Triana Tempesta y Tobías Murray, y para finalizar, aunque ya le conocí anteriormente, Sohem, él enmascarado de tu grupo. No nos quedó otra que participar todos juntos si queríamos salir con vida de allí, pero Minato no lo consiguió. La muerte del joven parece ser que se apiadó de los dos piratas, Triana no dijo ni una palabra, tan solo se marchó cuando todo acabó. Y Tobías, a pesar de tener asco a la Marina, sintió la perdida con unas palabras y un cigarrillo — Volví la mirada a la arena, aunque no estaba dándome especial cuenta de lo que pasaba, pues estaba concentrado en contarle todo a Ikirami — Después de aquello, acabamos en Toko, y allí me encontré con Sasha, la cual en ese momento no sabía que era ella, pues iba disfrazada y era complicado reconocer su rostro. Como tenía dudas, la engañé para hacer una pelea amistosa, fue cuando vi que se transformó en... — Miré a Ikirami de reojo —... ¿Triceratops, dijiste? ¡Hahaha, me acuerdo me acuerdo! — Reí para calmar el ambiente — La invité a un batido, pues aún no sabía si era la Sasha de los carteles de recompensa. Y en aquel momento, apareció Tobías, al cual saludé de manera respetuosa — Me mantuve en silencio unos cinco segundos y miré al suelo — Sé que te preguntas por qué no actué en ese mismo instante. Eran piratas, y mi deber es capturarlos. Pero, dentro de mí, me hacía estar en deuda con el vaquero por lo que pasó en los Cabos Gemelos. Estaba totalmente herido, lleno de cortes y de sangre por todo mi cuerpo, mientras cargaba a Minato en mis brazos, pudo haberme matado allí, pero se comportó. De veras que aquello fue un infierno para todos. Es por eso que cuando le vi no hice nada — Volví a mirar a Ikirami — Pero le advertí, que la siguiente vez que nos veríamos, no habría contemplaciones. Él es un pirata, y yo un marine. Y los capturaré. — Finalicé, intentado, aunque resumidamente, que mi compañera no tuviera ya más dudas y pudiera estar tranquila. Tras esto, Ikirami comenzó casi a hacerme un interrogatorio sobre quién era aquella mujer con la que hablaba. Bueno, mujer... mujerzuela la llamó, diciendo básicamente que no era trigo limpio, pues se hacía la débil cuando realmente tenía manejo con el rifle — Se llama Chloe, y parece ser que es compañera de Sohem. Son cazadores de piratas, así que, en cierta manera, son aliados nuestros. No digo que no vayamos con pies de plomo, pero al menos enemigos, en un principio, no son. Por eso podemos estar tranquilos — Miré a Ikirami con una mirada cómplice para bromear — ¡Tranquila, no me va a engatusar tan fácilmente! — Sentencié mientras miraba la pelea, esta vez fijándome un poco más en lo que pasaba, y para mi mala suerte, Karl perdió, y estaba mal, se la notaba mal, la conocía muy bien. Ikirami reforzó de que no podemos tomarlos a la ligera, y razón tenía. Tras esto, Karl pegó una voz, nombrándonos a cada uno de nosotros, jurando que se volverá más fuerte, llena de impotencia y rabia. Me apreté muy fuerte los brazos, esa impotencia me llenaba a mí también de rabia. Ikirami intentó calmar un poco el ambiente sobre hacer un buen plato de comida a Karl, pero no podía dejar de pensarlo — Garnet... — Dije entre dientes. No olvidaría lo que acababa de pasarle a Karl. A continuación, en una especie de nube muy rara, llegaron dos personas. Una era una especie de mono grande, y el otro... no sé qué era, pero desde luego no tenía buena pinta, o al menos salud. El público enloqueció con su llegada, menos mal que tenía a Ikirami al lado y supo responder rápidamente. Era el Shichibukai, Zarutsuki, usuario de la Zoan del Chimpancé. Mi compi me preguntó que pensaba de él — Desde luego, la gente de aquí le quiere. Pero no deja de ser un pirata. Y encima uno que trabaja con la Marina. Me hierve la sangre solo de pensarlo... Pero por desgracia, no podemos hacer nada de momento — Suspiré — Esperemos a que el evento acabe, y tomaremos una decisión de que podemos hacer. No me quiero ir con las manos vacías — Finalicé rotundamente mientras el dirigente procedía a anunciar el siguiente enfrentamiento. Miré a Ikirami, inclinando un poco la cabeza — ¿Tienes hambre? Compré unas brochetas de diferentes ingredientes por si te apetece. Aunque... no habia picantes, lo siento — Dije algo ruborizado y los ojos cerrados, pues sabia bien lo que le gustaba el picante. Justo, me acordé de una cosa anterior — Lo que no tengo es nada de beber... Quizás, te apetezca otra cerveza, o quizás no. Tu comodoro no será muchas cosas, pero al olfato de chef no se le puede engañar ¡hahaha! — Dije de manera agradable y bromeando con ella, pues realmente no lo decia a malas — ¿Te tomaste una birrita mientras investigabas? Mmm, bueno, diremos que no estamos de servicio y listo — Dije sacando la lengua, en confianza, esperando su respuesta. Tras ello, la pregunté — ¿Quieres ver el siguiente combate juntos? No se si querrás seguir investigando cositas o que, pero lo que sea, ¡dimelo y confia en mi! —
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RE: [EVENTO FASE] Billete a las nubes (Parte V) - Gradas - Aspros - 26-03-2024 A pesar del inminente inicio del combate, no pude evitar que mi atención se posase sobre Jolyne, la cual nos contaba otra de esas estrafalarias anécdotas de dudosa veracidad. - ¿Una cabra de dos cabezas? Vaya, que conveniente…Jolyne.- dije de forma sarcástica, entrecerrando los ojos para dedicarle una mirada de sospecha a mi rupestre nakama y enfatizando cada sílaba de su nombre. En aquel momento carecía de importancia, pero en un futuro creía necesario realizar una intervención a Jolyne, para poner en tela de juicio aquel sinfín de historias sacadas de cuentos de hadas campestres.
Centrando de nuevo mi vista hacia el frente, Sasha, Garnet y Tobias seguían conversando animadamente entre ellos, este último proponiendo una nueva ronda de apuestas en la que el vaquero depositaba su confianza sobre el capitán Yojimbo. Tal y como imaginaba, Yojimbo no se tomó en serio las palabras de Sasha, haciendo alarde de su tan despreocupada personalidad. De pronto, Garnet se alzó para plantarnos sus desnudos glúteos en la cara a toda la bancada trasera, hecho que hizo que me tapase de nuevo los ojos y moviese mi cabeza a modo de negación. - ¡No Garnet, no es! ¡NO ES!
Y finalmente lo que importaba: la arena de combate. Con un movimiento ágil, y para nada teatral, el capitán bajó a la arena de un salto, desplegando sus alas y batiéndolas rítmica y pausadamente para mantenerse a unos metros sobre el suelo. Su blanca melena se agitaba de forma tan etérea que no podía evitar embobarme con cada mechón que cruzaba su hermoso rostro. Tal vez había normalizado su figura al verle todos los días y ser un nakama, pero para el resto de mortales, aquel ser era un imponente símbolo de fuerza y belleza. - Menuda banda de guapos estamos hecha, UUUUHUHUHUHUHU -pensé mientras ocultaba parte de mi rostro con la diestra, blandiendo el meñique hacia el cielo. En el otro lado de la arena, cobijado a ambos flancos por sendos guardianes, Sohem. Era un personaje de lo más misterioso y, aunque conocía su rostro de los cabos gemelos, aquella máscara me hacía olvidar que albergaba a un ser humano; o al menos creía que lo era. Su tranquilidad al desplazarse hacia el campo de combate, su postura, la forma de extraer su arma y colocarse en posición de guardia ofensiva: a pesar de estar lejos de él, podía respirar su fuerte olor a sangre y convicción.
Karmas
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