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[EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra - Versión para impresión

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RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra - Artur - 22-01-2025

Leyenda


"Bien, parece que mi aviso a llegado al Capitán" Pensé al ver como esté agarraba con un fuerte gesto el dial azul que tenía el viejo mink en las manos y convirtiéndose en humo creaba una línea recta de humo hacía la dirección donde estaba el encapuchado. Bueno... donde había estado el encapuchado, ya que al volver a mirar hacía donde debía estar, este había desaparecido de su posición. "Mierda... la he liado... he perdido de vista al posible enemigo..." Me dije llevándome la mano a la cabeza, avergonzándome de no poder hacer la única tarea que tenía. 

"Espero que el viejo Oso no se enfade... Debo disculparme en cuanto vuelva a verlo." Me dije recordando la mala uva que tenía aquel maldito Oso y las pocas ganas que tenía de escucharlo dándome la brasa, sabía que este era mucho más fuerte que yo, pero no le tenía miedo ninguno y ya se lo había demostrado en su día, pero lo que si que no aguantaba eran sus chapas interminables. A diferencia del pequeño Korg, el cual también era un gruñon, el Peliblanco de gabardina no tenía la misma gracia que el pequeño tirador, eran dos gruñones muy diferentes. "Seguramente es cosa de la edad..." Me había dicho siempre intentando justificar sus malos humos. Hablando de humos, el capitán había creado una cortina de humo entre la posición del barco y el lugar donde estaban Rapax y los recién llegados. Fijandome en ello pude ver como el capitán tenía en frente a un tipo pelirrojo, que llevaba una capucha en la espalda. "Ese debe ser el tipo encapuchado... Por suerte, el capitán pudo detectarlo..." Me dije aliviado al reconocer la capucha de aquel tipo. "Eso es bueno, el viejo Oso no me dará la chapa" Seguí diciéndome cada vez más aliviado tanto que una sonrisa se dibujo en mi cara.

"Parece ser que le capitán ya le ha dado un par de katanazos" Me dije al ver como el pelirrojo sangraba a la altura de los ojos, donde tenía unos cortes que le impedían abrir los ojos, ya que estos los tenía cerrados. De repente este cayó al suelo, seguramente el Capitán le ha vuelto a atacar pero mis ojos no pudieron ver nada. "Maldita sea... soy demasiado débil... aún no puedo ver ni los ataques del Capitán..." Pensé frustrado desapareciendo la sonrisa de mi cara. La verdad, que era bastante frustrante ser más débil que varios de la tripulación, pero al fin y al cabo era el más joven, por tanto era normal serlo, aun así mi ego hacía que esto me doliese, pero más allá de desanimarme y hundirme, aquello me llenaba de rabia obligándome a esforzarme más y más para llegar a superarlos algún día. 

Solo caer el cuerpo del pelirrojo al suelo, el Capitán se sentó encima de él, desapareciendo casi por completo el cuerpo del individuo bajo el del Oni, únicamente se podían ver los pies del recién llegado. El Capitán de repente tenía una den den mushi blanco en la mano, el cual debió sacar de algún bolsillo del pelirrojo, ya que sabía que este no tenía ninguno de esos, incluso dudaba que supiese cual era la función de estos. "Un den den mushi blanco... debería hacerme con uno de esos, además no estaría nada mal hacerse con uno negro también... tengo que ahorrar para comprarme uno de cada..." Me dije apuntándome mentalmente que debía hacerme con esos dos tipos de den den mushi.

Por su parte, el Capitán parecía hablar con el den den mushi, así que alguien debía estar al otro lado, por suerte Korg apareció al rescate, ya que sabia igual que el pequeño Tontatta que el Capitán era un cafre y seguramente ya habría cometido varios errores, como identificarse o incluso anunciar nuestra localización. Pero bueno cuando vi llegar al viejo Tontatta me quede más tranquilo y volví a mi función de vigía, llevando mi vista a mi alrededor vigilando que no se acercase ninguna otra amenaza.

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RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra - Voz Seductora - 25-01-2025

Ni los modales, ni la paciencia, ni las luces del Mata-Héroes eran algo que pudieran brillar por si mismas. Pero sí su brutalidad.
Como alma que lleva el diablo se había abalanzado contra el pelirrojo y había repartido una suerte de mandoblazos que, sin duda, traerían consecuencias desagradables para el individuo en cuestión, pero tal había sido la magnitud de su derrota, que el demonio de humo había perdido la emoción por matar a un enemigo que no podía hacer nada y no respondía... al contrario que el que se presuponía una de sus manos derechas, que tenía las suyas propias manchadas de un mochi inerte, desde muchas lunas atrás.

La tripulación de los Mushoku parecía replegarse en el Niebla de Guerra, asumiendo dos nuevos miembros sin haber tenido el beneplácito de su capitán, y aun así, parecían entenderse muy bien. Eran una panda de asesinos, ladrones y maleantes, y como decían las buenas gentes de mar, era de suponer que entre ratas supieran moverse entre la mierda.
El joven vigía observaba desde las alturas atónito por la fuerza y velocidad de su líder - y salvador - y lamentaba su propia debilidad. Una debilidad que habría podido paliar con la akuma no mi que el viejo mink zorro portaba consigo y que, haciendo uso de sus poderes, el Doctor Power le había arrebatado. Pero las oportunidades tanto para el Lunarian - de aumentar su poder - como para el Mink - de conseguir una recompensa por la fruta - como para el anciano que la portaba - de rescatar a su hija - se vieron completamente vapuleadas por la impulsiva y rápida acción del pirata Quetzalli, el Águila y Oro y Plata, que había decidido que esa Akuma no mi era su propio destino y la había ingerido.

El mink zorro, recuperándose de la parálisis que el Doctor Power le había ejercido y ya estando fuera del foco de atención de todos, observó con horror aquella fruta mordida y supo que esos piratas no iban a ser sus salvadores: eran su perdición. Habían eliminado la única oportunidad que tenía de salvar a su hija y para él, el mundo sin ella no tendría sentido. Sabía que no podría rescatarla, que de intentarlo acabaría muerto o esclavizado también, y sintiéndose incapaz de tener que vivir sabiendo el destino de su dulce flor, o tener que incluso verla así - en caso de sufrir la misma suerte que ella - se dejó llevar por la rabia y puso punto y final a su desdichada vida.
- La... la fruta... - musitó llorando mares por sus orbes cristalinos - Habéis condenado a mi hija - dijo cayendo sobre sus manos y rodillas al suelo, temblando por el llanto - La habéis matado... - dijo de nuevo, sollozando, y llevándose las manos a los ropajes de su vientre - a su herida - se dejó caer en posición fetal sobre el suelo, en estado de shock, llorando como un descosido completamente desamparado.



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Tenoch



RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra - Tenoch Titlan - 26-01-2025

Estaba ya sobre la cubierta cuando escuché a Gero Gero decirme que la fruta que me acababa de comer era del viejo mink zorro y que por culpa de ella lo estaba persiguiendo, yo miré a mi compañero y me encogí de hombros, no sabíamos si era realmente de él o si la robo o si verdaderamente la gano, ya eso no importa porque me la habia comido, lo que si me importaba era que a mi me dieron una golpiza 20 idiotas que pude haber acabo sin problemas, pero mi cabeza divago con el recuerdo de mi amigo..Doxxy.

Me quede un segundo pensando en él, tenía que alejarlo de mi mente, no podía dejar que su recuerda me volviera a invadir en una situación de peligro, asi que Doxxy quedara guardado en mi recuerdo, hasta que tenga la fortuna de volver a saber de él o encuentre a su amigo pelo verde…. Un segundo.. ¿no se supone que el tipo al que el capitan del barco ataco era pelo verde?, ¿Acaso sería el amigo de Doxxy?, intente recordar su cara en el Wanted, su nombre y nada. Maldita sea algo voy a tener que hacer con esta memoria me dije.

Escuche al viejo zorro mink decir que habíamos condenado a su hija, sinceramente no pude sentir empatía por él, él fue quien la mato, él fue quien la condeno, mi santo padre se entrego para que yo pudiera salir de donde estabamos, eso es lo que hace un padre, sacrificarse por sus hijos y el claramente no lo habia hecho.

Decidi sentarme en la cubierta y admirar el barco al detalle, era simplemente hermoso, su madera blanca contrataba de una manera increible con sus velas, las cuales a pesar de estar recogidas pude notar que eran de un morado muy intenso, luego vi el timón, ¿Quién de esta banda tan vario pinta sería el timonel?, Seguramente el oso, me conteste a mi mismo, hay que tener brazos fuertes para llevar el timón y el parecía tenerlos.

Me levanté y en ese momento caí en cuenta lo que habia hecho, me acabo de comer una puta fruta de esas que dan poderes, como Dox.. basta de pensar en él, como el pelo blanco, que me mostro una esfera que le salía de la mano, despues estaba quien seguramente era el capitan quien salio disparado dejando humo detrás de si…¿Acaso su fruta le deja sacar humo por el culo?, ¿El pelo blanco puede crear esferas por su culo tambien?... ¿Qué mierda me comi?.

Me agarre las nalgas, asustado, ¿Sera que algo me va a salir por el culo tambien?, no, no puede ser eso… calma Tenoch, me dije, tiene que ser otra cosa, espero que sea otra cosa.

Decidi caminar hacia el sitio donde estaba el pelo blanco, mientras chasqueaba los dedos, abría y cerraba la palma, apretaba las nalgas, en busca de ver cual era mi poder, pero no sucedió nada, asi que tal vez no tenia poderes, aunque si me percate que sentía como las heridas en mi cuerpo se iban regenerando de a poco, tambien note un aumento en mi fuerza, tal vez la fruta me ayudaba a eso cosa que me hizo sonreír debajo de mi mascara.

Al llegar a donde el Pelo blanco lo mire. Mierda que era alto pense y le dije.

-Hola otra vez, entiendo que el capitan no tuvo problema en aceptarnos, se que mi actuación no fue la mejor, pero prometo dar todo de mi para hacerlos cambiar de parecer… Por cierto, me comi la fruta que tenia el doctor y no sé qué poderes tengo, ¿Tú sabes algo de como activarlos? Y otra cosa, ¿Me dices tu nombre otra vez?.



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RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra - Ashura - 26-01-2025

Escuché la explicación de Korg con la poca atención que podía. Se suponía que había otra persona al lado y que aquel caracol no era un ser tilipitenitico. Me dio instrucciones de como debía actuar utilizando aquellos cacharos. Moví la mano libre como quitándole hierro al asunto, la que me estaba cayendo por intentar domar a un caracol del infierno joder. A veces Korg hablaba tanto y tan rápido que me mareaba, pero de todos modos sonaba bastante elocuente en todas ellas. 

- Sí sí - Le respondí sobrepasado por la sobredosis de información - 

El caracol contestó con una curiosa voz. Me sorprendí porque no era nada de lo que me esperaba, aunque la explicación de Korg ayudó a suavizar el trauma. 

¿Capitán del ejercito revolucionario? Miré las piernas de Zorak mientras en mi cara se deformaba todo el asco posible que pudiera expresar aquella expresión.  

- ¡Comunistas, churrita! - Dijo Nicolás - ¡SON COMUNISTAS! - Repitió mientras notaba como entraba en pánico. 

Vamos no me jodas. Unos putos comunistas. 

Escuché con toda la calma del mundo lo que quiso decirme. Estaban en una misión y querían recuperar a su amigo... Bueno, lo que quedaba de él. 


- Escúchame perroflauta - Contesté al caracol mientras buscaba las palabras adecuadas y me adaptaba como podía a la situación con la información que tenía disponible. De mi cabeza empezó a salir humo como si fuera una olla - Por lo que tengo entendido... Este tipo cuesta casi medio billón de berries... - Dije mientras miraba las piernas de Zorak que eran lo único que sobresalía de mi - Pero... Le falta un poco de sangre... Así que no va a ir entero - Tener problemas con los putos comunistas no era algo que me gustase. Bien podría llevarse a Korg y hacerlo comunista... O peor ¡HACERME COMUNISTA A MI! - Bien podría matarlo aquí y que se acabasen los problemas ¿Sabes? Me ganaría un renombre y esas cosas... De echo, le he pedido a tu compadre que se uniera a mi banda pero no ha contestado, igual por el aluvión de hostias que le he dado, no sé - Si era raro que ni siquiera me hubiera dicho "no" la verdad - Así que vamos a hacer una cosa comunista, ¿Qué te parece si tú me das 300.000 Berries, yo olvido todo esto y te lo devuelvo? - Asentí para mi como si lo que acaba de decir tuviera toda la lógica del mundo - Deberías estar agradecido - proseguí antes de que respondiera - Es la primera vez que voy a perdonar una vida. Espero que no olvides nunca este acto. Me debéis una. Quedamos en... - Mire a Korg que andaba por ahí buscando entre el cuerpo del inconsciente revolucionario. 

- A ver, déjame que piense un momento... tiene que ser algo que no esté muy lejos, que si no vamos a tener que cargar con este. Dile que veintitrés, sí, ese número vale -  Me susurró con Korg. 

- Quedamos en el 23 - Ni sabía que era el 23, ni porque Korg sabía que aquí había un 23 - En una hora. Trae el dinero... Y no intentes nada raro le arranco el cuello a tu compadre, no hagas que me arrepienta de esto - Esperé a la respuesta y la confirmación y luego colgué y me guardé el caracol blanco en mis ropajes. 

Miré a Korg.

- ¿Así mejor? - Dije - Oye, ¿los charcuteros hacen pan? - Pregunté confuso. Entonces me levanté del cuerpo y sus huesos rechinaron - Vamos al barco, tendremos que dar la bienvenida a los nuevos grumetes - Dije sonriendo con malicia mientras agarraba con la mano libre el cuerpo del ensangrentado revolucionario y lo levantara como si nada - Y con estos hay que tener cuidado Korg, son comunistas - Dije - ¡COMUNISTAS! Si nos llevamos mal con ellos, vendrán a por Artur y le hablaran de la revolución y sus ideas de rojos o peor... ¡Harán un sindicato y fumaran porros! - Dije claramente nervioso - Hay que tener cuidado con estos, no por su fuerza física si no por sus ideas corrosivas, quieren que compartamos Korg, que compartamos... - Sentencié mientras tragaba saliva y aquella simple idea me recorría por dentro: Artur convertido en un perroflauta fuma porros y sindicalista. Su puta madre eso si que no lo iba a permitir, por eso les devolvía a Zorak en vez de matarlo, no les iba a permitir reformar a mis hombres. Putos comunistas. Entonces caminé hacia el barco para subirme a él. 


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BÉLICO



ASHURA - INVENTARIO



RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra - Korg - 26-01-2025

Leyenda (Guía de color)


Parecía que Ashura había entendido mi explicación acerca de cómo funcionaban los Den Den Mushi lo cual me dejó algo más tranquilo sabiendo que no la iba a liar a la primera de cambio. Aproveché esa conversación para rebuscar entre las cosas del pelirrojo. Encontré en su bolsillo izquierdo lo que parecía una gran pelusa plateada, aunque no tardé mucho en darme cuenta que se trataba de un mechón de pelo - ¿Cómo me quedará esto? Lo mismo me sirve para mi equipo de camuflaje, quien sabe - dije mientras apoyaba aquello sobre mi cabeza, imaginándome cómo podría verme con ello. Negué con la cabeza, pues aquel color era demasiado llamativo, siendo sinceros. Dejé aquello en su sitio y seguí buscando. Encontré un saquito que parecía estar cargado de dinero - Esto es justamente lo que yo estaba buscando IS IS IS - pensé, mientras guardaba aquel botín. Pero el premio gordo parecía estar más abajo, en aquel cinturón que llevaba. Había una pistola, la cual a primera vista me llamó la atención. Era de un color plateado brillante, y parecía de muy buena calidad. De hecho, podía apreciar a simple vista que era algo mejor que mis propias pistolas - Va a ser un buen añadido para mi colección, aunque tendría que probarla en algún momento, supongo. No parece que haya nada raro pero quien sabe - comprobé si estaba cargada antes de guardarla. No parecía estarlo. Seguí rebuscando, bastante más animado después de encontrar aquello - ¿Oh, vaya, qué tenemos aquí? - sonreí mientras veía bastante munición. No llegaba ni de lejos a la cantidad que llevaba yo encima, pero nunca está de más tener más balas, que quedarse sin ellas en medio de un jaleo es bastante problemático. Seguí buscando, encontrando después lo que parecía un botiquín como el que llevaba yo. Siempre me han enseñado que a caballo regalado no hay que mirarle el diente, o como bien dicen las buenas gentes: Arrampla con lo que veas y ponzoñoso no seas. Podía escuchar a Ashura discutir con aquel perro que tocaba la flauta - Más animales que hacen cosas raras - no pude evitar pensar, vista la rana ninja y el oso parlante. Tras hacerme con un Den Den Mushi más negro que Artur en una noche sin luna, escuché cómo el tipo de los cuernos se quedaba callado y me miraba, esperando que le dijera algo - A ver, déjame que piense un momento... tiene que ser algo que no esté muy lejos, que si no vamos a tener que cargar con este. Dile que veintitrés, sí, ese número vale - pensar en el punto de encuentro me hizo acordarme de que teníamos que movernos de donde estábamos. Se había armado una buena con aquellos tipos a los que la rana ninja había hecho filetes con su no ponzoñosa katana, además de lo del pelirrojo. Todo eso, sumado a que ninguno de estos parecía ser ni mínimamente capaz de pasar desapercibido, aunque ninguno estaba a la altura de la discreción del barco que yo mismo dirigía. El Niebla de Guerra tenía muchas virtudes, pero en el ámbito de no llamar la atención tenía un grave problema.

- ¿No, para qué cojones va a hacer pan un charcutero? Como mucho corta dos filetes, mete carne dentro de ellos y te dice que es un bocadillo, o algo por el estilo - pregunté al enorme tipo - Era solo un ejemplo, para que se confundan y así tengas tú la ventaja. - Me dispuse a saltar hacia el barco, pero a pesar de utilizar todas mis fuerzas no me conseguí despegar ni un centímetro del pelirrojo - Ah, vaya, parece que voy a tener que dejar cosas antes de hacerme papilla de Korg con tanto peso - empecé a soltar algunas cosas, dejando primero el botiquín y el caracol, pues ya tenía yo de esos. Continué dejando después dos paquetes de munición, pues a uno de los que ya tenía le faltaba una bala. Dejé el Log Pose que no paraba de girar descontrolado, así como una de las pistolas que llevaba al azar. - Bueno, a este no le falta mucho para lo de los porros, porque lleva cigarros en el bolsillo... - expliqué al hombre del machete ponzoñoso y mala hostia - Bueno, a mí si me comparten algo de dinero la verdad es que no me voy a quejar, todo sea dicho. Que me vendría bien algo más de pasta para mis cosillas.

Una vez abordamos, les dije que levaran anclas y desplegaran las velas, mientras me dirigía rápidamente al timón para alejar el barco de aquel lugar - Estamos en el veintiséis, y hemos quedado en el veintitrés. Deberíamos dejar el barco en un sitio que esté relativamente cerca de donde le ha dicho Ashura, pero tampoco muy cerca, que si no igual ve el barco - tras hablar solo un rato, avisé a todos que íbamos a zarpar, antes de poner rumbo hacia el Manglar número veinte



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RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra - Gaeru - 26-01-2025

Bueno… Supongo que ya no había vuelta atrás. Tenoch se había comido la fruta y ya no había forma de recuperarla. No pude sentirme algo culpable por el viejo. Pero a su vez me daba rabia, ¿Por qué se daba por vencido? Es cierto que le habíamos complicado las cosas pero, su hija aún no estaba muerta, por lo cual pese a ser una situación complicada, aún tenía posibilidad.

-Lo siento mucho~gero. Pero tu hija aún no está muerta. Por lo cual… Algo podrás hacer, aunque las probabilidades sean pequeñas nunca hay que dejar de creer, después de todo, los accidentes siempre pasan por alguna razón~gero.

Le sonreí mientras subí por las escaleras del barco. Realmente no sabía si el destino iba a sonreír a aquel viejo zorro. Pero no había sido nuestro error, Tenoch no sabía que esa era la fruta del señor. ¿verdad? Bueno, de nada servía comerse la cabeza a estas alturas. Así eran como habían sucedido las cosas. Caminé despacio hacia donde estaban Tenoch y aquel humano de pelo blanquecino. Me quedé a su lado, algo dubitativo mirando al mink lamentándose y el reguero de 20 cuerpos que habíamos dejado tras nosotros. 

Quise hablar con mi compañero de la situación, quería saber cómo se sentía o si había realizado aquel acto aposta. Pero este parecía estar ocupado hablando con el señor Gin, al parecer aún seguía preocupado por si no éramos aceptados en la tripulación, y era cierto, nos habíamos subido a aquel barco sin apenas pensarlo, yo ya lo había hecho de forma instintiva. Era cierto que no teníamos un mejor lugar al que ir. Por lo cual, esperaba que pudiéramos quedarnos, y al menos por mi parte haría lo que pueda y un poco más de lo que pueda si es que eso es posible. Y haré todo lo posible e incluso lo imposible si es que lo imposible es posible.

La voz del tontatta se alzó de un momento a otro, ordenando desplegar las velas y levar anclas. Al oírla salí disparado a ayudar, desata do Los Cabos correspondientes que me decían. Pero algo rondaba mi cabeza a su vez… Esas frutas daban poderes extraños, como lo que le pasaba a Oxxy que podía eliminar el sonido. Por lo cual ahora solo quedaba una única cosa por saber. Cuáles serían las habilidades que ahora tendría el águila de oro y plata.

Resumen

Bélico

Karmas

Inventario

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RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra - Rapax Gin - 26-01-2025

Cuando Ben me había tendido aquella extraña fruta para que la guardara, no tardó ni un instante antes de que el luchador de las alitas le clavara un mordisco. Al principio no le di importancia, pero pronto noté que aquella cosa estaba cubierta de arriba a abajo de espirales. No me jodas. Era idéntica a la que me encontré hacía ya tanto tiempo en la jungla. Aquella sopa asquerosa que se había dañado en sabor. Luego de eso fue que pude hacer uso de estos poderes. Mierda. No sé qué poder se había comido el chico, pero ahora teníamos que mantenerle con vida, al menos hasta ver si la habilidad que había adquirido valía la pena. 

Ahora, apoyado en la baranda, esperaba a que los nuevos subieran al Niebla, pero entonces el anciano empezó a lamentarse y retorcerse. Nos llamó de todo y nos dijo que habíamos condenado a su hija. El anciano que en su momento me recordó a Alfred, ahora me daba más vergüenza ajena que otra cosa. Había según él ganado la fruta y llevaba esa extraña caracola. Tenía un bastón que le soportó durante su huída de no menos de 20 personas. Aquel hombre no era ningún enclenque. No estaba indefenso y no era débil, al menos no físicamente, pues en su lamento decidió echarse a morir. Lamentable. Doloroso y lamentable que un padre muera así sin luchar hasta el final por su hija. Alfred no se habría rendido, y yo tampoco. Habría dado todo, y luchado hasta con los dientes por lo que creía correcto, pero el anciano no. Se limitó a rendirse ante la primera adversidad en su plan. Me quedaba claro entonces que él mismo era el mayor fallo de su plan. Su debilidad le habría llevado tarde o temprano al fracaso, si no ahora, al vender la fruta, o incluso al pujar por su hija o al huir de este lugar. Ahora entiendo que era más cobarde de lo que aparentaba y el por qué no se atrevió a aceptar nuestra ayuda cuando le dije que acabaría por la fuerza con la casa de subastas. Aquel hombre no quería lograr nada realmente, solo engañarse a si mismo en una lucha que estaba perdida desde el inicio, por nada menos que su propia fragilidad mental. Sin embargo, mis ideales no me permitían dejarle allí así sin más. Nos había pedido ayuda y aunque no fuéramos directos al rescate de su hija, algo hice por él. Sacando de mi bolso uno de mis vendajes, se lo puse en sus manos. Recupérate y usa tu rabia para seguir luchando-Gin. Tu vida no es tuya solamente. Tu hija aún te espera y le habrás fallado si decides rendirte por algo tan simple-Gin. Sus ojos empañados en lágrimas no paraban de verme en una mezcla de asombro y nervios- Si llego a ir a esa casa de subastas, me encargaré de hacerla polvo. Así que te recomiendo que sigas buscando salvar a tu hija de la esclavitud antes de eso. Es una causa noble la tuya-Gin. No me hagas lamentar este gesto.

Una vez en cubierta, escuché a la ranita Keropi dedicarle al anciano unas palabras de aliento también. Era al parecer una ranita con mucho sentido del honor. El hambriento luchador me dijo que sabía que no había tenido el mejor desempeño, pero que daría todo por compensarlo. Ahí está la diferencia entre alguien como el zorro y un sobreviviente. La voluntad de no rendirse. Me comentó que se había comido la fruta "como si yo no te hubiera visto" pensé. La verdad es que si se había ganado el derecho a entrar, había sido por su compañero, y porque se había comido una fortuna. ¿Tal vez esa fue su intención? Bastante astuto, la verdad. No se me habría ocurrido. Me cuestionó mi nombre y cómo podría activar sus poderes "Así que sabe que se comió una Akuma no mi. Entonces sí que lo hizo a sabiendas"

A ver, Kukulkan. Mi nombre es Gin. Rapax Gin-Gin. Que no se te olvide, porque vas a estar bajo mi supervisión hasta que el capitán diga que te puedes valer solo por ahí. Te va a tocar ganarte ese derecho, me parece-Gin. Su mirada no flaqueaba en determinación, lo que era una buena señal - En segundo lugar: Sí. Claro que he visto cómo le metías un mordisco a una montaña de berries, así que más te vale que ese poder que te comiste sea util a la banda, o Ashura te va a filetear hasta sacarte el poder de las tripas-Gin... Ahora... Dije rascándome la cabeza mientras pensaba. Todo depende, amigo. Mi poder apareció mientras entrenaba, cuando intenté llevar más allá mi fuerza para lograr algo que con mi capacidad normal no habría podido-Gin. Miré por un momento a Ben y al capitán. El luchador no había visto a Ben usar sus poderes aún, así que no sería yo el que le expusiera así. Yo sólo respondía por mi, y bueno, en vista de que Ashura no es la persona más sutíl del mundo, era claro que ya había dejado su poder expuesto-Ashura usa el humo, pero no creo que su poder venga dado por la fuerza... Puede que sea más por un deseo o emoción. Todos funcionan diferente, supongo-Gin. A menos de que sientas algo raro ahora mismo, hmmm. te diría que vas a tener que hacer pruebas hasta que encuentres lo que despierte esa habilidad-Gin

Krank subió a cubierta y ordenó levar anclas, mientras Ashura abordaba la nave con el extraño pelirrojo "¿De qué me suena este tipo?... No importa, supongo" pensé dubitativo, mientras le vi pasar a unos pocos metros de mi posición. No sé qué haríamos con él, pero no creo que sea reclutarlo, si no, al menos Ashura le habría dejado consciente. A todas estas no había visto a August, hasta que le pude notar arriba de nosotros, muchos metros en lo alto "Excelente. El muchacho desde lo alto puede ser un increíble vigía"


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Datos de interés



Rapax



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RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra - Ben Power - 26-01-2025

Al recoger la espada del capitán marine muerto en Neur sentí una fuerza extraña... Era como si la espada me pidiera empuñarla. Tonterías, no sabía usar espadas y no tenía edad para aprender esgrima a mi edad. En un instante, mientras miraba fijamente la espada del capitán, noté como la mano se aligeraba. El problema era que la fruta seguía ahí. Podía notar su tacto de espirales. Pero no pesaba tanto. Me pregunté si era cosa de su poder, si podría hacer que las cosas fueran más ligeras o si te permitiría volar. Espera un momento. Rapax lo sabía. Es un lanzado y un descerebrado que nunca piensa antes de actuar y se abalanza hacia el peligro sin pestañear, pero sabe perfectamente que no puedes comerte dos frutas. Giré la cabeza poco a poco, como si fuese afectado por las ondas de mi propia fruta del diablo. Mis ojos estaban abiertos como platos, redondos y negros llenos de asombro y curiosidad. Mis ojos se pararon primero en el trozo de fruta que aún quedaba en mi mano para después fijarte en el malnacido de máscara blanca que había dado el mordisco a aquella riqueza que cabía en la palma de mi mano. Mis ojos ardían como el fuego. La ira, solo comparable a la que recorría mi cuerpo al transformarme en mi forma Sulong me invadió y, sin ya poder hacer nada, dejé caer el trozo de fruta que quedaba y agarré al alado del cuello, llevándolo adelante y atrás, adelante y atrás, continuas veces. Mi alma quería gritar a aquel inconsciente y cortarle el cuello con la espada que había dejado caer junto al trozo de akuma no mi ya inservible. Pese a todo, mi voz, con tonos de ira escondidos, salieron de mi boca con calma y un tono más profundo que el mar - Imbécil. Maldito hijo de perra enmascarado. Acabas de mandar a la mierda la mayor riqueza que tuve jamás en mis manos. Te mataría si tu recompensa llegase a un cuarto de mitad del valor de esa cosa. - Solté una mano y lancé con fuerza al enmascarado hasta la cubierta del barco. Ya no había nada que hacer. Mientras el puto peliblanco (y azul) y la rana parlante se preocupaban por el mink, gruñí enfadado y subí al barco. Tenía que calmarme. Leer algún libro de medicina, escuchar música o algo así. 

Tras recoger de nuevo el arma del capitán pelirrojo, subí las escaleras del barco y crucé firmemente la cubierta y me dirigí hacia mi camarote sin mediar palabra. Acababa de perder una fortuna por culpa del inútil este. Convencería a Ashura de que probara él mismo la fuerza de Quetzalli Jr. Seguro que lo mataría y mis problemas se irían con él. Ya había uno con alas que nos cubría las espaldas perfectamente. Hoy había demostrado su valor, al contrario que el nuevo enmascarado. Saqué la llave del camarote del bolsillo de la gabardina marrón y entré con furia, dando un par de vueltas por la habitación, agarrándome las orejas, desesperado por no poder matar a aquel malnacido. solté con poco cuidado la espada ahora de Ashura en mi escritorio, haciendo que rebotase en la mesa de madera por la violencia de la acción. Me acerqué a la pequeña estantería con rabia y agarré un libro de psiquiatría que tenía aún pendiente de leer y me tiré en el diván abriéndolo por la primera página, y sumergiéndome en el prólogo del volumen. Fui hasta el índice y busqué el capítulo que contenía temas sobre cómo controlar la ira en pacientes con ansiedad e instintos asesinos. 

Información del turno



RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra - Artur - 27-01-2025

Leyenda


"Parece ser que todo por aquí ya esta controlado" Me dije después de pasar la mirada por todos los lados varias veces y quitando el grupo de tres que formaban el Capitán Don Humitos, Korg el Chiquitín gruñón y el pelirrojo aplastado, el grupo de cinco que formaban Ben el Oso gruñón blanco, Rapax Gin el Amigable con todo el mundo y los dos recién conocidos La Rana Gaeru y el enmascarado debilucho Quetzalli Jr. y por último el viejo mink, no había nadie más a bastantes metros, hasta kilómetros al alrededor.

Aprovechando este hecho y teniendo claro que el Capitán y Korg seguro que tenían todo bajo control respecto al encapuchado, decido centrarme en el otro grupo, el cual se encontraba a los pies del barco. Rapax junto a los dos nuevos se habían movido hacía la posición de Ben y el viejo Mink, cayéndosele de las manos a este último una especie de bolsa al suelo, saliendo de ella una corbata, la cual se me hizo bastante conocida. "Esa corbata... ¿No es la del Oso Gruñón?" Pensé al verla. "Yohohoho este Oso es un sinvergüenza ha utilizado sus poderes en ese pobre viejo..." Esbocé una sonrisa malévola bajo la mascara de ave que portaba.

Mientras veía esa situación Rapax el buena honda, Gaeru el sanguinario y la Mascara andante llegaron a la posición del Oso con gabardina, pero sin corbata. El peliblanco con brillos azules iba a ignorar al Oso parlante y subirse al barco, pero esté último llamo su atención ya que el humano se giró a mirar al Mink, el cual parecía ofrecerle una especie de fruta. "Eso es una fruta... una fruta del diablo" Me dije sorprendido. "Acaso... es lo que guardaba el viejo Mink en la bolsa.... y Ben se lo cambio por la corbata... no es un sinvergüenza, es un genio negociador" Seguí pensando mientras miraba la situación, pero de repente... el enmascarado debilucho, el que se había levantado levemente la mascara para dejar su boca al descubierto, se lanzó sobre la mano del Oso parlante y mordió aquella fruta tan valiosa. - ¿Qué coño piensa que hace ese maldito inútil?¿Acaso quiere morir? - susurré entre dientes bastante molesto por esa situación, pero realmente no era cosa mía ajusticiar a ese inútil, el Capitán o el propio Ben debían ocuparse de eso, cosa que este último no dudo en hacer, agarrando del cuello al enmascarado y zarandeándolo para luego lanzarlo dentro del barco y subir el detrás, donde ya esperaban Rapax Gin y Gaeru la rana sangrienta, la cual si había demostrado su valor y que podía ser útil para la tripulación.

Con todos menos el Capitán y el pequeño Tontatta en el barco, decidí dejarme caer desde mi posición y descender hasta la cofa del Niebla de Guerra, abriendo mis alas pocos metros antes de llegar a esta y frenar la caída libre, posándome tranquilamente sobre la barandilla de la cofa, desde allí podía ver la cubierta por completo, en la cual Ben ya no estaba. "Debe haberse ido enfadado a su camarote, debe estar destrozando todo aquello que pille por delante, ese Oso tiene muy mala leche" Pensé divertido al no verlo allí, entonces tanto Ashura como Korg subieron al barco. El Capitán portaba al hombro el cuerpo inerte del pelirrojo. "¿Tendrá algo de valor...?" Me pregunto curioso mientras me dejo caer desde la cofa y caigo con suavidad sobre la cubierta, justo detrás del capitán, sin que nadie se enterase, ya que todos andaban mirando hacía otro lado. Con cuidado y sigilo total me acerqué al cuerpo inerte y rebusque en sus bolsillos. "Vaya... vaya... esto debe ser uno de esos den den mushi, que les llamaban den den mushi negro" Pensé al sacar del bolsillo del pelirrojo un den den mushi negro, el cual me guarde en mi propio bolsillo, ya que no sabía cuando me iba a ser de utilidad aquel instrumento, el cual tenía entendido que servía para interceptar comunicaciones de otros den den mushi's, en el bolsillo también pude encontrar un botiquín grande, el cual como el den den mushi me lo guardé, a aquel tipo ya no le iba a servir de nada, al fin y al cabo, seguramente el capitán lo iba a matar o entregar a alguien, o eso es lo que me imaginaba. Cuando acabe de guardarme el botiquín, con el mismo sigilo que me había acercado, me aleje en dirección a mi camarote, todas las demás cosas que portaba aquel tipo en el bolsillo no me interesaban para nada, no eran cosas que yo utilizase.

Cuando llegue a la puerta de mi camarote metí mi mano en el bolsillo del cinturón donde había guardado la llave, la saqué y abrí la puerta, cerrándola otra vez con llave después de entrar en mi cuarto, no quería que nadie me molestase y menos los nuevos. Dentro del cuarto, me quité la mascara y la deje encima del escritorio, junto a todas mis otras pertenencias, el den den mushi normal, el den den mushi negro recién adquirido, los dos botiquines uno mediano y el otro grande, este último también recién adquirido. Por último, me quité a Pluma sangrienta del cinto y la deje apoyada al lado de la cama, en la cual me tumbe sin ningún tipo de miramiento después de agarrar un libro sobre islas y lugares de interés.

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RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra - Voz Seductora - 28-01-2025

La situación para los Mushoku no era lo que ellos esperaban. No habían conseguido acabar con Zorak, aunque estaban tratando de sacarle partido a su aparición, y por suerte tampoco se estaban yendo con las manos vacías - pues habían conseguido una fruta del diablo y un dial algo especial - además de dos nuevos integrantes que al menos habían demostrado servir para recibir golpes. De hecho, la actuación en conjunto de Tenoch y Gaeru habían propiciado al intervención de Ben Powers y - quien parecía más interesado en los novatos - Rapax Gin. Pero sus actos habían condenado a un pobre desgraciado que, en otras circunstancias, habría ayudado, guiado y provisto de distintos materiales exóticos. Materiales de islas muy lejanas, como el que había usado para obsequiar al líder de aquella banda de rufianes.
Ahora podrían tener información, guarida y tesoros, pero habían elegido el camino de la avaricia más corto y las consecuencias de sus actos no se harían esperar.

Antes de que Ashura se encaminase - con Korg y cargando a Zorak - hacia donde estaban el resto de sus compañeros, el viejo mink zorro, con un grito de desesperación sacó de entre las telas de su cuerpo dos caracolas similares a la que le había regalado al demonio de humo, y las chocó entre sí con fuerza. Lo que sucedió a continuación fue abrumador. Una explosión de puro aire comprimido sacudió la zona en un área de ocho metros de diámetro, afectando y lanzando a los cuatro hombres que rodeaban al mink, quien moría en el acto con los huesos de sus brazos saliendo de su piel. Rapax y Ben se estamparon contra el casco del barco dañándolo seriamente, y Tenoch salió despedido en dirección opuesta al agua. La peor parte se la llevó Gaeru, quien estaba más cerca y vio su brazo cercenado por completo con la explosión. La venganza de haber maltratado a un inocente.

Ahora estaban heridos y desubicados. Fuera cual fuera el camino que adoptasen en los próximos días, que se convertirían en semanas... el grupo no estaba del todo preparado para el destino que les aguardaba en aquella isla, que se iba a convertir en el mismo infierno en cuestión de dos meses y que, si no tenían el suficiente cuidado, podría ser su propia tumba. Todo dependería de lo que fueran capaces de preparar en este tiempo, de su trabajo en equipo y de sus verdaderos intereses... Evitar los problemas no iba a ser siempre solucionarlos, y enfrentarlos no iba a ser siempre salir victorioso. Para cada situación habría una resolución, y para cada resolución un razonamiento. Lo único a lo que podrían aferrarse para tener más probabilidades ante cualquier traspies, sería a la lealtad y a la confianza.
Ahora, la calma precedía una tormenta.



Resumen


Daños


Fin primera parte