Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece
T8-P.A. ¿Adónde van los desaparecidos? - Versión para impresión

+- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com)
+-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3)
+--- Foro: Nuevo Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=362)
+---- Foro: Reino Mogaro (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=389)
+----- Foro: Pueblo Koma (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=393)
+----- Tema: T8-P.A. ¿Adónde van los desaparecidos? (/showthread.php?tid=3996)

Páginas: 1 2 3 4 5 6


RE: T8-P.A. ¿Adónde van los desaparecidos? - Tenoch Titlan - 10-09-2026

La batalla contra el Conde habia terminado y los Revolucionarios habían resistido y salido victoriosos, como en antaño hicieron sus compañeros al defender la mítica ciudad de Moskovia en una isla de la que ya no se recuerda el nombre, del asedio efectuado por los cerdos facistas.


Pero a pesar de esto, las ultimas palabras del Conde fueron totalmente sinceras, el mink León y señor del castillo, murio contento, pues sabía muy bien que su recuerdo perduraría en aquellas pobres muchachas que, embaucó, ultrajó y vejó, ademas murio sin arrepentimientos, para él no existía una mejor forma de vivir la vida y así la vivio.

En la parte superior de las escaleras apareció asomado Dondindin, el último de los sirvientes fieles del Conde Adam y al ver el cuerpo decapitado de su amo y poseedor de todos sus deseos, tomo una pistola, colocándola en su oído derecho y antes de jalar el gatillo grito. – EL CONDE ADAM, AMO Y SEÑOR DEL CASTILLO A CAIDO Y CON EL... !YO!. – y jalo del gatillo sin miramientos, el cuerpo inerte rodo por las escaleras, manchándolas de sangre.

De la nada y ante las palabras de Dondindin, empezaron a salir los demas trabajadores del castillo, todos con signos claros de haber sido maltratados y vestidos con disfraces ridículos, teteras, sillas, muebles, calderos, cuanto utensilio habia una casa, estaba representado por una persona disfrazada.

La gente no espero y empezó a correr hacia la puerta destruida mientras gritaban. VIVA EL EJERCITO REVOLUCIONARIO, VIVA EL COMANDANTE KAGEYAMA, VIVA EL MARISCAL BAMBU, MUERTE AL LEON, MUERTE A LA MARINA, ¡VIVA MOGARO LIBRE!

El agradecimiento es lo único que tenían para con sus salvadores, pues era lo único que podían darles.

El Haki de los revolucionarios les advirtió de que la chica del vestido amarillo necesitaba asistencia urgente, pues la vida se le estaba escapando.
Resumen

Toda la Info



RE: T8-P.A. ¿Adónde van los desaparecidos? - Max D. Bambú - 10-09-2026

El movimiento de Bambú era prudente, por eso llegó tan tarde a escena. Si las cosas hubieran sido de otra forma, quizás el conde tendría ahora un intenso dolor de pies al mismo tiempo que algunos cortes relativamente profundos. Sin embargo, la potencia inimaginable de los ataques de Kisuke demostró que toda prudencia era innecesaria, así como cualquier acción sucesiva a sus ataques. El Bearquake se realizó, pero no duró más que un par de sacudidas en el suelo porque Bambú pudo sentir a través de su haki de observación las intenciones de su comandante y pudo apreciar sus efectos cuando el Conde apareció de repente tendido en el suelo y a punto de perder literalmente la cabeza. —Veo que se las apañaba usted bien, comandante, honhonhon. —Comentó ante la victoria de Kisuke, aunque el pobre hombre estaba que echaba los pulmones fuera. Sin duda la misión secundaria de Bambú había tardado demasiado, pero había hecho todo lo posible por acortarla. Se acercó tanto al comandante como al conde que ya pronunciaba sus últimas palabras. Anunciaba entre ahogadas risotadas que su horrible legado perviviría aunque él muriese aquí y ahora. Bambú le miró a los ojos sin sentir pena ni remordimiento por el castigo que cayó sobre sus hombros, o mejor dicho, de sus hombros. —Con su muerte el mundo es un lugar mejor. —Concluyó mientras se agachaba para registrar sus pertenencias por si hubiera alguna llave que pudieran necesitar para rescatar a más civiles. Esperaba, por no decir que deseaba con un fervor comparable al de los religiosos, que no tuviera las llaves atadas en los cojones. No podía estar seguro de ello hasta que lo comprobase, pero ante la mera idea de intentarlo decidió contenerse y romper cualquier cerradura con los dientes si fuera necesario. Lo que sí tenía en su haber aquel maquiavélico sujeto era no uno, sino cinco unidades de utensilios de primeros auxilios. Aquel desgraciado se llevaba la farmacia con él, eso desde luego.

Mientras Bambú se hacía con los botiquines y el escudo del conde, aunque luego repartiría con Kisuke este modesto botín, DonDinDin hizo acto de presencia para anunciar la muerte del conde a viva voz... y la suya propia también. Casi no necesitaría el haki para averiguar sus intenciones con la pistola que ahora portaba en sus manos y que acercaba a su sien. En aquel castillo estaban todos completamente tarados como el conde. Aunque con su percepción extrasensorial y su velocidad hubiera sido posible impedir el suicidio de DonDinDin, Bambú ni se molestó en hacerlo. Cuando el cuerpo muerto del hombre reloj llegó al inicio de la escalinata del vestíbulo, una multitud de personas disfrazadas y evidentemente maltratadas salió de todas las estancias del castillo para proclamar a viva voz y con alegría que el conde había muerto. Aquellos debían de ser todos los empleados maltratados del castillo que finalmente eran libres y vitoreaban al Ejército Revolucionario. Bambú le sonrió a Kisuke. —Parece que todo ha salido b... —Pero Bambú se había distraído demasiado y había olvidado que todavía quedaba una pálida presencia en una de las esquinas del vestíbulo que ahora palidecía más que nunca. Había sido un milagro que Bambú la hubiera percibido, aunque quizás podría atribuirlo a su excelente dominio del haki. Sin perder ni un segundo ni en dar explicación alguna, Bambú salió disparado como una centella hacia donde estaba la muchacha. Había recibido una seria contusión en la cabeza. Cuando vio su rostro ensangrentado lo supo al instante: era la viva imagen de la hermana de Gregory, solo que mucho más maltratada y herida que en su bello retrato. —No... ¡no morirás! —Bambú no era un experto en el arte de la medicina, aunque quizás aquella terrible visión fuese el empujón que necesitaba para dedicarse a ello en cuerpo y alma. Después de todo, a veces había vidas que pendían de un hilo y que no podían salvarse con la excelencia en las artes marciales ni en el dominio de los poderes espirituales. A veces había que tener un maldito médico en el barco para que la gente no se muriese.

Mientras desactivaba su electro para evitar calambrazos innecesarios a la pobre Charlotte, dejó los botiquines del conde en el suelo y empezó a aplicar el primero de ellos. Se notaba lo inexperto que era Bambú en la medicina. Tardaba demasiado en encontrar el ungüento necesario, en limpiar las heridas correctamente y en aplicar los vendajes pertinentes. Logró hacer un apaño con la contusión en la cabeza de la muchacha, que era con diferencia la más severa, pero si hubiera sabido más de medicina podría haberle aplicado quizás dos botiquines en el tiempo que él invertía en aplicar uno. El corazón le latía a mil por hora ante la incertidumbre de si aquello sería suficiente o no.

Datos



RE: T8-P.A. ¿Adónde van los desaparecidos? - Kisuke Kageyama - 10-09-2026


Por fin. Al fin había conseguido conectar sus ataques. Y no solo eso, habían sido lo suficientemente poderosos como para lograr el objetivo que Kisuke había visualizado: la muerte sin paliativos de aquel degenerado mink. Tras caer al suelo, soltó una suerte de amenazas, que el antiguo pescador no era capaz de escuchar, estaba agotado y notaba un zumbido en los oídos conforme la adrenalina del combate iba bajando, lo que hizo que la contusión que tenía en la cabeza, de la que seguía manando un fino hilo de sangre por el golpe recibido con el escudo, así como los demás impactos que había recibido, comenzaran a chillar con un dolor sordo. No obstante, cuando el mink definitivamente murió con la cabeza desprendiéndose de su tronco debido al ataque mortal del revolucionario, Kisuke esbozó una sonrisa siniestra y, tras escupir a un lado, envainó sus katanas, desactivo sus hakis y el manto de hollín, dejando solo la percepción al nivel más bajo aumentando el rango a 60 metros, y le dijo al purulento cadáver del león:

-Violador muerto, abono pa mi huerto...

Sin poder evitarlo, su percepción le alertó de que el reloj estaba de vuelta, y, de manera absurda e incomprensible, se pegó un tiro, igual que había hecho anteriormente el hombre candado. Fue en ese momento, cuando una multitud de gente ataviada con estrafalarios disfraces, emergió de todas las partes del castillo celebrando la muerte del mink que los tenía aterrorizados y subyugados. Pudo sentir la débil presencia de Charlotte y se dispuso a dirigirse a ella, pero Panda fue más rápido (como siempre). El úrsido había revisado el cadáver del mink en lo que Kisuke recuperaba el aliento, y había encontrado lo que parecía ser un hospital de campaña, aunque no pudo contar todo lo que llevaba encima el bastardo.

-Peluchito... te apuesto 20 mil berries a que este cabrón tiene alguna cosa útil por ahí... voy a ver si encuentro algo o a alguien...

Así que aprovechando el jolgorio y la algarabía que había traído consigo la caída del león, Kisuke se puso a explorar el castillo para ver si había alguna cosa interesante que pudiese llevarse, ya fuese para él o para su escuadrón, o para las mismas gentes de Mogaro, o quizá algún rehén que pudiese haber escapado a su percepción, lo cual no creía, pero era mejor asegurarse.

"A ver que más tenía este cabrón..."

Estuvo en torno a veinte minutos deambulando por el castillo hasta que llegó al despacho del asqueroso mink. No había mucho que destacar salvo un escritorio de caoba sobre el que había un periódico abierto por una página donde se encontraba la Comandante Suprema Elizabeth. Al mirar hacia las estanterías pudo ver que una estaba desplazada dejando al descubierto una pequeña cámara con argollas y rastros de sangre en la pared. Kisuke frunció el ceño y estuvo a punto de volver al vestíbulo y acuchillar el cadáver de Adam hasta quedarse a gusto, puesto que supuso que ahí es donde tenía retenida a la pobre Charlotte. Se volteó con asco ante esa escena y reparó que en la pared de enfrente había un cuadro precioso de unos cerezos en flor. Pero lo que captó su atención fue que debajo de aquel cuadro, en la pared, había colgadas dos preciosas katanas una de guarda cuadrada semi abierta, y otra de guarda en cruz con tres borlas de madera unidas al pomo con fino hilo rojo. Se acercó a ambas y vio que tenían unos caracteres con el nombre de cada una en la vaina, cerca de la guarda. La de guarda cuadrada tenía una vaina negra con pétalos de cerezo rosados dispersos por toda la longitud de la misma, mientras que la otra tenía una vaina roja laqueada con adornos dorados en espiral a lo largo de toda la longitud de la vaina.

"Sembonsakura... Benisakura... vosotras os venís conmigo..."

Cogió ambas katanas y se las puso debajo de su musculoso brazo, como si fuesen dos barras de pan y vieniese de la panadería y salió del despacho para regresar a la entrada, donde podía percibir que el aura de Charlotte parecía haberse estabilizado, ya no estaba temblorosa aunque seguía muy débil. Llegó a la escalera y la bajó observando como Panda trataba de terminar los primeros auxilios a la joven. Miró con orgullo a su compañero, contento de tener a alguien tan capaz y diligente con él; realmente le hacía la vida mucho más fácil al Comandante.

-Buen trabajo Panda, sin duda eres el mejor, Peluchito... kuhahahaha...

El humor de Kisuke había cambiado, puesto que habían logrado solucionar aquel problema, y encima había conseguido un par de valiosas katanas. Ahora restaba devolver a aquella joven con su hermano, que estaría muy nervioso esperando su regreso, con la incertidumbre de si todo habría salido bien.

-Movamos el culo, Pandita... ¿Puedes llevar tú a Charlotte? Tenemos que llevarla a su casa y yo tengo las manos ocupadas... kuhahaha...

Se giró a las gentes que aún quedaban allí y seguían celebrando la muerte del depredador sexual, que había atemorizado sus vidas, haciéndolas un infierno. Estaba convencido, además por lo que percibía por su kenbunshoku, que aquella gente estaba aliviada, feliz y dispuesta a vivir sus vidas al máximo ahora que por fin eran libres.

-Escuchadme todos un momento por favor... Sé que habéis vivido un infierno con este cabrón, pero ya ha terminado, sois libres... Volved a vuestras vidas y si tenéis necesidades, acudid a nosotros, que haremos todo lo posible por ayudaros, no confiéis en gente así, por favor... La Revolución está para servir al pueblo así que salid de aquí, regresad a vuestras casas y celebrad vuestra libertad... ¡¡SALUD Y REVOLUCIÓN!!

Con esto último hizo el saludo oficial de la Armada Revolucionaria y se encaminaron de vuelta a la casa de Gregory y Charlotte, sin prisa, pero sin pausa. Kisuke estaba molido, pero más que por las heridas, que no habían sido excesivamente graves, por el cansancio, puesto que el mink le había hecho llegar al límite de sus fuerzas, obligándolo a ir con todo y más. Encendió un cigarro para relajar su mente, mientras caminaban hacia la casa que ya asomaba a lo lejos. Habían cumplido, habían rescatado a las chicas y, especialmente, a Charlotte, para mantener la promesa a aquel joven decidido que había acudido a ellos buscando ayuda; ahora por fin podían darle buenas noticias, seguramente, las mejores.

información



RE: T8-P.A. ¿Adónde van los desaparecidos? - Tenoch Titlan - 11-09-2026

El bueno de Max D. Bambú, sintiendo que la vida se le escapaba a Charllote, rebusco en el Conde encontrando una cantidad elevada de botiquines 5 para ser exactos, los tomo, ademas del dinero que tenia el mink y el escudo que aun reposaba sobre su brazo y como un rayo salio hacia la chica de amarillo, atendiéndola como podia, no importaba lo tosco de aquello, sino el gesto.

Por su parte el comandante Kageyama luego de cruzar unas palabras con Bambú, se dirigió a explorar el castillo, encontrando la oficina del Conde, al entrar y mirar el sitio en donde hasta hace unos momentos yacía Charlotte sintió asco acompañado por un arrebato de carnicero, uno donde deseaba apuñalar al cadáver del decapitado Mink hasta saciarse, sin embargo, alejo ese deseo de sí y escudriñando aquí y allá, dio con dos relucientes Katanas que el Conde Adam mantenía guardadas, les puso un nombre a cada una y con una sonrisa en el rostro salio a su encuentro con el Panda.

Charlotte habia vuelto en sí, débil pero estable, fue tomada en brazos por el Panda al pedido de su comandante. Kisuke dio un pequeño discurso y cuando hizo el saludo de la revolución la gente se lo devolvió al mismo tiempo que una ráfaga de viento entraba por la puerta derribada y parecía llevarse todos los males, era seguramente el viento, la brisa o el vendaval de la Revolución, ese que Kisuke vaticino.

 Los revolucionaron pusieron camino a la casa de Gregory y Charllote, esta última, alcanzo a darles las gracias tanto a Kisuke como a Bambú y durmió durante el camino, seguramente queriendo recuperar fuerzas para el futuro encuentro con su hermano.

Pasado un tiempo los Revolucionarios aparecieron en el horizonte y pudieron ver una vez más la casa de los hermanos, esta vez atiborrada de chicas, que reían entre sí, se abrazaban, algunas dormían y en medio de todo aquello estaba Gregory, hecho un mar de lágrimas, mientras sostenía un dibujo hecho por sí mismo.

Bambú siendo el caballero que es dejo a Charlotte al lado del chico mientras este le ofrecía a Kisuke su dibujo y se fundía en un abrazo con su hermana, las lagrimas no paraban de brotar y con la voz entrecortada les dijo. – GRA…GRACIAS… GRACIAS  COMANDANTE KAGEYAMA, GRACIAS MARISCAL BAMBÚ, NO TENGO…PALABRAS…. GRACIAS POR CUMPLIR SU PROMESA, ¡SALUD Y REVOLUCIÓN! . –
Los Revolucionarios habían cumplido su cometido y más allá de eso, muy pronto verían entre sus filas a quien se convierta en el soldado más fiel y leal que jamas tendrían. Gregory.
Resumen

Para Kisuke y Bambu



RE: T8-P.A. ¿Adónde van los desaparecidos? - Sentomaru - 11-09-2026

✓
Aventura T8: Completada

Recompensas Narrador (Tenoch Titlan)

— Puntos Mugiwara: 125

— Puntos de Rol: 80

— Berries: 800.000


Recompensas User (Kisuke)

— Puntos Mugiwara: 100

— Reputación: 100+5+10=115

— Atributos: 12

— Berries: 600.000


Recompensas User (Bambú)

— Puntos Mugiwara: 100+120

— Reputación: 100+5+10=115

— Atributos: 12

— Berries: 600.000

STAFF DE NAKAMA NO MI
✓
Enfrentamiento
completado



Valoracion Kisuke

— Calidad del rol: 2

— Personaje: 2

— Estrategia: 2

— Rolear acorde a las guias: 2

— Total: 8


Kisuke obtiene

— Puntos Mugiwara: 120

— Reputación: 45X6(Matas al personaje)=270+5+10=285



— Puntos de Atributo: 35




Valoracion Bambú

— Calidad del rol: 2

— Personaje: 2

— Estrategia: 2

— Rolear acorde a las guias: 2

— Total: 8


X obtiene

— Puntos Mugiwara: 120

— Reputación: 45x6(Matas al personaje)=270+5+10=285

— Puntos de Atributo: 10


STAFF DE NAKAMA NO MI