![]() |
|
[EVENTO LOCAL - MAGNA] - El camino a ser el más fuerte del mundo - Versión para impresión +- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com) +-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3) +--- Foro: Nuevo Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=362) +---- Foro: Foodvalten (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=363) +---- Tema: [EVENTO LOCAL - MAGNA] - El camino a ser el más fuerte del mundo (/showthread.php?tid=1908) |
RE: [EVENTO LOCAL - MAGNA] - El camino a ser el más fuerte del mundo - Voz Seductora - 24-10-2025 Los ojos de Nitobo se posaban con temor y ansiedad sobre una muchedumbre enfurecida que gritaba y anhelaba justicia y venganza por todos aquellos años de explotación. Ese mismo temor, se tornó en incredulidad, al ser testigo de como, la mano derecha de Sohem y su compañero de alado, avanzaban sin pudor, atravesando la turba de gente sin intención de pararles o persuadirles en que cesaran de intentar ir a por el ex-magnate.- ¡Oye! ¿¡P-pero qué os creéis que hacéis!? ¡Exijo que volváis aquí de nuevo-yen! - Demandaba Nitobo, a la par que el nuevo dueño de su imperio, quién no había dejado de tararear una canción desde hace un buen trecho, se había adelantado dos pasos e interponiéndose así entre toda la multitud y Nitobo Ilime.- ¡Y usted! ¡Haga el favor de dejar de cantar y líbreme de toda esta alimaña-yen! - Seguía ordenando, posando su mirada en la máscara de Sohem, quedando esas órdenes totalmente fuera de lugar teniendo en cuenta que ya no contaba con las riquezas y estatus de antaño, causando que aquellas palabras alimentaran más el fuego de ira que anegaban los corazones de los residentes de Foodvalten. Fue entonces cuando comenzó el inicio del final del emperador, si es que aquel acontecimiento no había empezado desde que el gremio de Magna puso sus pies en aquellas tierras. El discurso del nuevo gobernador de Foodvalten, de esta manera, daba comienzo, intentando calmar la sed de sangre que todos los residentes poseían hacia el antiguo emperador del inframundo. Con ello, y de manera solemne, como solía caracterizar al tenryuubito, expuso todos los hechos que habían ocurrido en la última hora, habiendo librado, de esta manera, al pueblo del yugo que aprisionaba su libertad, cultura y raíces. A pesar de eso, Nitobo, ante esas palabras, no sintió ninguna hostilidad, pensando hasta el final que, justamente aquel monólogo, era el primer paso para implorar a aquella desdichada gente que dejaran en paz al anciano hombre.- Eso es, poniendo los berries sobre las carteras-yen. - Pensó, completamente decidido de que Nitobo abandonaría sano y salvo su antigua residencia personal. Sin embargo, no podía estar más equivocado. Sohem, volvió a cantar aquella nostálgica y esperanzadora canción, dando marcha atrás sobre sus pasos para quedar frente a Nitobo.- ¿Todavía sigue con esa...? - Pero, antes de que pudiera acabar tan siquiera la frase, notó el frío del metal sobre el lateral de su barbilla y, consecutivamente, un dolor inconmensurable que le hizo gritar de pura agonía. - ¡AGHHHHHHHHHHHHHHHHH! -
Se quejó para, seguidamente, caer de rodillas gracias a un pisotón propinado por un Sohem que no se contentaba con haberle disparado en su mandíbula, haciendo que la sangre brotara sin cesar, llevando sus manos al agujero que había realizado la bala en su piel, intentando taponar la herida sin ningún éxito. Los residentes, que no se esperaban aquel giro dramático de los acontecimientos, aplaudieron y vitorearon las acciones de su salvador, cesando la celebración cuando, Sohem, continuó con su monólogo. Nitobo no daba crédito con cada palabra que salía desde aquella cáscara que le cubría su faz. Cada palabra que se adentraban en sus oídos, hacia que su cuerpo se helara cada vez más y más como si, de algún modo, pudiera estar sintiendo la llamada de la propia muerte. Era un discurso, que alentaba al propio pueblo de Foodvalten a pagar todas sus deudas y ensañarse con el que había sido su gobernador- ¡QWE SWE SWUPWONES QWE HWACWES-YWEN! - Intentaba recriminarle con los ojos de un cordero que iba directo al matadero a un Sohem que había quebrantado su promesa, destrozada en mil pedazos, pero siendo incapaz de hablar apropiadamente por el dolor y por la sangre inundando su boca. Múltiples lagrimones salían brotando de sus ojos, mientras observaba como todos se acercaban con lentitud hacia un indefenso y al borde del colapso Nitobo.- PWIEDAD... - Suplicó, apartando las manos de sus heridas para, a continuación, juntarlas entre sí, simulando un rezo.- ¿Cómo? ¿Qué dise miarma? - Preguntaba Tomás, con sorna, acercando su cabeza a Nitobo, y poniendo su mano por detrás de su oreja.- Lo siento, pisha, pero ehta alimaña no te entienden ná de ná, ¿sabes? - Bromeaba, mientras se giró hacia el resto de habitantes.- ¿Qué os paese si usamos al mindundi este como abono para los campos, eh? - Preguntaba el mink, al resto de residentes que, asintiendo en silencio, rodearon armados a un Nitobo que, por más que pedía clemencia sus palabras, vacías como su cuenta bancaria, no conseguía llegarles, apagándose de esta forma tanto su voz como su vida mientras que, en contraposición, las voces de los habitantes de Foodvalten se hacían más de notar, clamando con fuerza, esperanza y al unísono, uno a uno, el nombre de cada uno de sus tres salvadores, sintiendo que estaban endeudados con ellos por sacarles de una vida llena de miseria. El astro rey, testigo mudo de los acontecimientos sucedidos en aquella isla, se alejaba cada vez más y más de su cénit, aproximándose cada vez más al horizonte para, de esta manera, teñir todo el paisaje de tonos anaranjados y, así, dar fin, no sólo a un día más, sino a una era en sí misma, un imperio. Nitobo Ilime, Emperador del Inframundo desde hace años, lustros y décadas, había visto morir todo lo que había construido durante todo ese tiempo en cuestión de horas, al verse envuelto en un huracán que, ni sus mejores hombres y mujeres eran capaces de soportar. Y así, como un día termina para dar inicio a uno nuevo, la era de Nitobo Ilime culminaba para dar paso a una nueva, un ambicioso proyecto, por parte del grupo conformado por Sohem Burnedead, Viktor Evans y Shoto Data que traería un nuevo orden a todo el mundo. Y esto, no había hecho más que empezar.
INFO
|