Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece
[Pasado (Presente)] - Donde reside la fuerza - Versión para impresión

+- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com)
+-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3)
+--- Foro: Zona Especial (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=273)
+---- Foro: Skypiea (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=274)
+---- Tema: [Pasado (Presente)] - Donde reside la fuerza (/showthread.php?tid=1051)



[Pasado (Presente)] - Donde reside la fuerza - Garnet D. Matlock - 20-05-2024

Día ¿¿?? del año ¿¿??, ¿¿?? - ¿¿?? p.m.
¿¿?? - ¿¿??



Dónde… ¿Dónde mierdas estoy? – Garnet abría los ojos con dificultad, como si hubiera estado en un estado de letargo perenne. Mas todo lo que alcanzaba a ver era oscuridad, un gran vacío negro que lo rodeaba por todas las direcciones, mientras sentía su cuerpo más pesado de lo habitual, hundiéndose en las tinieblas que asolaban el lugar que alcanzaba su vista.- Mierda… ¡Puta!.. ¡No puedo salir de aquí! ¿La he palmado? ¿Es un sueño? ¿O qué?- Se preguntaba al mismo tiempo que intentaba zafarse de aquello que le estaba restringiendo su movimiento y que lo sumergía poco en un mar de oscuridad. No sabía que estaba ocurriendo… Mentira, aquella situación le resultaba familiar... Era como aquella pesadilla que tuvo cuando estuvo inconsciente al finalizar el torneo de Zarutsuki. Por otro lado, esta vez tan solo recordaba cómo, en lo que parecía haber sido hace unos instantes, estaba con el viejo ese. Aquel chamán que visitó ante la esperanza de ser más fuerte, ganar más poder, con tal de poder proteger a aquellas personas que les importaban de las posibles amenazas que irían apareciendo, cada vez con mayor frecuencia, en su viaje. Espera…. ¡Eso era!.- ¡Ha tenido que ser ese puto carcamal! ¿Es o no es?- Seguía gritando al vacío mientras se  seguía hundiendo en la nada, cubriéndole ya hasta la altura del cuello, a la vez que miraba hacia todos los lados.- ¡CÓMO TE  PILLE TE VOY A ENGANCHAR BIEN ENGANCHAO’! – Vociferaba, tras lo cual, se sumergió completamente, sin escapatoria, sin poder respirar. Garnet sentía como cada vez más le faltaba el oxígeno, su corazón latía con menos ritmo e iba perdiendo tanto sus fuerzas como su consciencia.- ¿Hasta aquí he llegado? ¿Hasta aquí llega mi viaje y mi sueño? Perdón, Tobi, Sasha, Kuraku, Panda… Xas, Bepso, Nekah… Gronn, Aurora, Ariel, Sage… Yojimbo, Aspros, Jolyne, Triana… Ikirami... Al fin de todo, si que fui un debilucho, ¿es o no es? Pueje pueje…- Pensaba, al mismo tiempo que imágenes mentales del rostro de cada uno de los seres queridos en los que pensaba se sucedían en su cabeza, arrepentido de no haber podido llegar más lejos, no poder cumplir su sueño y no poder seguir pasando más tiempo navegando con su familia y sus amigos. Simplemente no pudo cumplir con el nivel que exigía el peligroso Grand Line y ya está, no tenía más vuelta de hoja.


Pero de repente, cuando el músico daba ya su vida por perdida, un cada vez más intenso haz de luz comenzó a emitirse desde la superficie, fuera del denso líquido en el que se hundía Garnet, cegándolo por completo. Paralelamente, una voz distorsionada comenzaba a sonar, inentendible a primera instancia pero, cada vez más audible. – G…  T… Ga… Net… Garnet… Garnet…- Aquella misteriosa voz que le estaba llamando era… ¡Era justamente la misma voz que había estado escuchado en sueños desde el incidente de la Isla Toko! ¿Se trataba de una especie de presagio de su prematura, inminente e inevitable muerte? No, hace aproximadamente una semana, esa misma voz pareció salvarle de caer en la oscuridad. La voz seguía llamando su nombre, conforme la luz seguía haciéndose más potente y al mismo tiempo que se iba aclarando, suavizándose y llegando a ser más y más reconocible, pareciendo pertenecer a una mujer. Del mismo modo, de manera inexplicable, Garnet sentía como si algo le estuviera empujando hacia arriba, hacia la superficie. ¿Se estaba salvando? - ¿Aurora? ¿Eres tú, chata? – Siempre quiso creer el pelirrojo que la fuente de la enigmática voz debía pertenecer a la arpía, a su amada, que, de alguna manera, se intentaba comunicar con él desde el más allá.

Al salir del líquido que envolvía al pelirrojo, se encontró en una especie de pradera, llena de flores, con un tímido y solitario sauce colocado en medio. Era exactamente idéntico al mismo paisaje con el que había estado soñando también. Garnet miró hacia el suelo y ya no quedaba rastro de aquel extraño fluido, al igual que, al mirar hacia arriba, el cielo estaba completamente despejado y el sol resplandecía en lo más alto.  Aquella voz que seguía repitiendo su nombre, cada vez más cercana a Garnet, hizo que dejara de alzar su cabeza hacia la bóveda celestial, bajando su mirada y dirigiéndola hacia el origen de la femenina voz, llegando a vislumbrar una silueta que, se dirigía hacia el músico y que, cada vez más se iba detallando sus facciones y características.- Para el carro… Tú… Tú no eres Aurora, ¿es o no es? – Conforme más se acercaba la misteriosa figura, más rasgos de la misma eran posible identificarse , dejando a Garnet, paulatinamente, más y más perplejo, hasta que, el/la individuo/a se paró a dos metros del pelirrojo, mostrando por completo su apariencia y haciendo que Garnet la señalara con su diestra, de manera agresiva y con el ceño fruncido.

- ¡¡¿¿HUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUH??!! ¿¿TÚ??-

¿Quién era la misteriosa persona que estaba llamando a Garnet?

INFO



RE: [Pasado (Presente)] - Donde reside la fuerza - Garnet D. Matlock - 20-05-2024

Una mujer de, aproximadamente, un metro ochenta, se aproximaba a un Garnet bastante alterado. De su cara, compuesta por una pequeña y puntiaguda nariz y unos labios pintados de color morado, destacaban sus grandes y oscuros ojos, resaltaban sus inconfundibles pupilas con forma de estrella, confiriéndole una mirada única y penetrante. Tenía una melena, acabada en puntas, que le llegaba a la altura de los hombros. De su cabello, en lo más superior de su cabeza, sobresalían dos antenas, compartiendo esta característica con el músico al igual que dos pequeñas alas, blancas, blancas al igual que la camisa que portaba, con una estrella en cada una de sus hombreras. En sus pantalones vaqueros negros, que acababan con un par de taconazos de color rojo, llevaba puesto un cinturón de color grisáceo del que colgaba un arpa de mano a su lado derecho. No cabía la menor duda, aquella mujer era.- ¡¿QUÉ COÑO HACES TÚ AQUÍ, VIEJA?! –

CRIMSALDA


Era, Crimsalda la madre de Garnet, la persona que había estado llamando todo ese tiempo en sueños, pero, ¿por qué tenía que ser justamente ella? El músico no lograba entenderlo en absoluto.- Garnet…- Dijo Crimsalda, sonriendo, mientras se remangaba la manga derecha de su camisa hasta la altura del codo.- ¡¡TÚ CREES QUE ESTA ES MANERA DE HABLARLE A TU MADRE DESPUÉS DE TANTO TIEMPO!!, ¿HUH? – Le gritaba, cabreada a su hijo, propinándole, en el acto, un puñetazo con su diestra en lo más alto de su cráneo que no pudo esquivar Garnet. Como resultado, el skypiean se agachó levemente, llevándose ambas manos al lugar del impacto, quejándose mientras se le escapaba una lágrima de su ojo izquierdo.- Joder, ni siquiera en sueños ha cambiado la vieja… Sigue metiendo igual de duro…- Pensaba el pelirrojo dolorido ante el ataque de su madre. Crimsalda, seguidamente, se cruzó de brazos, y frunció el ceño, esperando a que su hijo se recompusiera, tras lo cual, exhaló un profundo suspiro.- ¿Qué has liado ahora, hijo? ¿Dónde te has metido ahora? – Le preguntaba calmada y sosegada, aunque con cierta molestia, a su retoño. Ante esto, Garnet no pudo hacer otra cosa que expresar su frustración ante la aparición de su madre.- Eso me gustaría saber… ¿Qué cojones haces tú aquí? ¿Cómo coño es que me has estado dando la turra todo este tiempo? – Cuestionaba el músico, cada vez más cabreado, por la poca vergüenza que tenía de aparecer en su subconsciente después de todo lo que le había hecho. Crimsalda chasqueó la lengua, y le dio un chirigotazo con su zurda en la frente.- Tch, no digas palabrotas mientras tengas esa apariencia, ¿te hace? – Ante esto, el pelirrojo arqueó su ceja, extrada y confuso por lo que estaba diciendo.-  ¿Cómo  que apar…- Paró de formular su pregunta al darse cuenta de que Crimsalda había crecido considerablemente y que su voz se había tornado muy aguda. Mentira, no es que su madre creciera de tamaño, es que el propio Garnet había menguado. Cuando se miró las manos, los pies, su ropa, y comprobó el tamaño de su pitulín, lo comprendió. Ahora Garnet volvía a ser un niño, concretamente cuando tenía unos 9 años.

GARNET CON 9 AÑOS


- ¿Qué coño? – Crimsalda, entonces, se dirigió hacia el sauce que había en la pradera, situado a unos 3 metros de Garnet, dejándose caer y apoyando su espalda en el mismo.- Estoy aquí para acabar con este sinsentido, hijo…- Le respondió con los brazos cruzados y sus ojos cerrados.- Desde lo que pasó en Toko, has estado completamente perdido… Has olvidado quién eres, tu propósito, tu sueño… ¿Es o no es? – Prosiguió, esta vez abriendo sus ojos, y apartándose del tronco del árbol, volviendo a aproximarse a un pequeño Garnet, y poniéndose de cuclillas. – Es por eso que vengo a recordarte todo lo que has dejado cerrado bajo llave en tu corazón.-  Le dijo señalándole con el índice de su diestra el lado de su pecho donde se encontraba el órgano latiente. ¿Qué estaba perdido? ¿Qué había venido a recordarle quién era? – ¿Y tú que sabrás, vieja? ¿Tú que vas a saber por todo lo que he pasado? Ni siquiera me aceptaste como era… ¡Nunca! – Se quejaba gruñendo, a lo que Crimsalda volvió a suspirar.- Dejemos de un lado mi papel de madre y lo adorable que te ves cuando te enfadas siendo tan chico…- Dijo la skypiean, sonrojada y mirando hacia el suelo, para acto seguido alzar su vista hacia su hijo.- Hijito, necesitas parar esta espiral de autodestrucción, ¡no ves que casi la palmas por ser un inconsciente! ¿Es o no es? – Le pidió a Garnet, esta vez, con una expresión que reflejaba preocupación. Garnet, enseguida, apretó sus puñitos con fuerza, al mismo tiempo que se mordía su labio inferior.- No puedo… Tengo que ser más fuerte. Más y más fuerte…- Las lágrimas por el infantil rostro del músico comenzaba a caer por sus ojos.- Más fuerte… Más fuerte…-  Su voz comenzaba a quebrarse, mientras imágenes de todos los seres queridos que había perdido por el camino y aquellos momentos en los que se había visto superado por completo se sucedían por su cabeza.- Más fuerte o no podré proteger a mis amigos… A mi familia… Y la vida volverá a ser un ciclo…- Confesaba Garnet, sentándose en el suelo y encogiéndose de rodillas, haciéndose una pelota.- Por eso fui a ver a ese carcamal… Mi fruta actual me frena más que aporta, es por eso que necesito más pod…- No pudo acabar la frase al recibir otro coscorrón en la cabeza por parte de su madre.- ¡AUCH! ¡PERO QUÉ HACES VIEJA! – Se quejaba centrando su mirada en la cara de Crimsalda.- Escucha, hijo, ser fuerte es importante, y entiendo tu sufrimiento… Pero primero, la muerte es algo inevitable, hasta para la persona más fuerte, la hora le acaba llegando.- Extendía su dedo índice de su mano derecha.- Segundo, has olvidado el motivo por el que partiste al ancho mar y eso te está amargando la existencia.- Seguía el corazón.- Y tercero y último, has enfocado de manera errónea lo que es ser fuerte, aún más cuando tu potencial es enorme.- Finalizó extendiendo su dedo anular.- Y eso es lo que más coraje me da, ¿es o no es? – Le dijo con cierto retintín mientras le pellizcaba la mejilla con su siniestra.- ¡PARA! ¡PARA! ¡QUÉ ME HACES DAÑO! ¿CÓMO QUE POTENCIAL? – Preguntaba Garnet a la vez que se quejaba del daño que le estaba haciendo su madre, parando al instante.- ¿Es que no te has dado cuenta aún? Hablo del poder que tiene la música y tu talento como artista musical, por supuesto… Esa es tu verdadera fuerza.-

INFO



RE: [Pasado (Presente)] - Donde reside la fuerza - Garnet D. Matlock - 21-05-2024

-¿M-mi... Mi verdadera fuerza? – Preguntó extrañado, sin entender muy bien a que se refería su madre, mirándola fijamente.- ¿Cómo va a ser mi verdadera fuerza tocar el instrumento…? – Se cuestionaba, hundiendo su cara en sus rodillas y dubitativo, volviendo a alzar, abruptamente, su cabeza y mirada hacia Crimsalda.- Con la música no puedo hacer daño, ni apalizar… Ni proteger a mi peña de los ataques de los enemigos, ¿es o no es? – Justificó Garnet su pensamiento de, cómo iba a ser la música un sinónimo de fuerza. Ante esto, Crimsalda volvió a suspirar, no podía creerse que Garnet fuera tan bobo como para no haberse dado cuenta aún de su potencial.- ¿Pero qué clase de músico eres tú, hijo? ¿Tan mal te he enseñado?– Le cuestionó con molestia a la vez que agarraba su arpa de mano, soltándolo de su cinturón, y comenzando a tocar una embriagadora pero dulce melodía que empezaba a calmar la agitada alma de Garnet.


La destreza que tenía Crimsalda con su instrumento no era desconocida para el skypiean, al fin y al cabo, fue su madre quién le enseñó a tocar su primer instrumento y le metió en el mundo de la música.- Te sientes mejor gracias a esta melodía, ¿es o no es? – Afirmaba Crimsalda a su hijo, mientras seguía frotando sus dedos a través de las delicadas cuerdas de su instrumento.- Pensé que lo sabrías de sobra, pero la música es capaz de cambiar, tanto para bien como mal, el ánimo de las personas e influir en sus emociones, ¡en su alma! E incluso extraer la verdadera esencia de nosotros mismos.  – Explicaba la madre de Garnet, interrumpiendo su melodía, y señalando con su diestra a su hijo.- En tú caso, hijo, ¡tú has hecho ambas cosas! – Añadió Crimsalda, a lo que, el músico, miraba con cierta cara de disgusto.- ¿Y de que sirvió…? No pude proteger a nadie animando a mi peña… Ni ganar en esa estúpida prueba boicoteando a mis rivales, ¿es o no es? – Declaraba apenado el pelirrojo, llevándose, enseguida, otro coscorrón, aunque menos fuerte que el anterior, por parte de su madre.- Apenas ha empezado tu camino, hijo, y ya con tu música eres capaz de alentar los corazones de tus aliados, sacando su fuerza latente, además de dormir a aquellos que la escuchen, si eso no es ser fuerte… ¡A mi que me arresten! – Crimsalda prosiguió tocando su arpa, concentrada, y con los ojos cerrados.- La música, al igual que sus tipos… Sus piezas… Las posibilidades que tienen los efectos que ejerce en nosotros y en los oyentes, ¡también son infinitas! ¿Es o no es? – Seguía explicando mientras Garnet no podía hacer otra cosa que admirar y observar embobado a la pericia de su madre con su arpa. Cada nota que ella tocaba, era como si se introdujera en él y comenzara a danzar en su alma y su corazón, dándole una calidez de lo más reconfortante. No pudo evitar recordar entonces aquellas palabras que le dijo su churri días atrás, eso de que la música habla mucho más fuerte y llega más profundo que las palabras, ¿a eso se refería? - ¿Sabes, Garnet? Entiendo que tienes tu propio estilo de música y es lo que más te divierte tocar pero, ¿por qué limitarte al “Punk” y de “Rock”? - Paró de nuevo de tocar su arpa, captando, por completo la atención de Garnet.- Si vas a ser el mejor músico del mundo, toda una superestrella y vas a querer que todo el mundo reconozca tu música, ¿no crees que deberías ser capaz de tocar cualquier cosa? ¿No crees que no hay mayor prueba de tu profesionalidad que esa? – Intentaba convencer, con argumentos bastante sólidos, a un Garnet que seguía dubitativo.- Pero… ¿No estaría entonces rechazando mi música y mi esencia? – Preguntaba el skypiean.- Para nada, no sería que dejaras de lado de donde vienes, tú origen, sino descubrir nuevos horizontes, creo que eres alguien demasiado especial como para centrarte tan solo en un único estilo, ¿es o no es? – Dijo Crimsalda a Garnet, resultándole la última frase bastante familiar al músico.- Creo que eres demasiado especial como para intentar meterte en esos moldes tan casposos, ¿es o no es, Garnet? – Eran parecidas a las palabras que le dedicó Aspros, cuando estaban sentados en las gradas. ¿De verdad era él alguien especial? ¿De verdad había estado completamente ciego y equivocado con su percepción sobre sí mismo?

La mujer de pelo fucsia siguió tocando su arpa, cambiando, entonces, a una nana, que comenzó a adormecer a Garnet.- Es más, aquella tonada que hiciste en esa prueba de fuerza. No lo recuerdas, pero…- De los ojos de Crimsalda comenzaron a descender varias lágrimas, quebrándose la voz.- Pero es la misma nana que te tocaba todas las noches para dormir cuando eras tan solo mi “cachorrito”-  Revelaba la música, conforme Garnet iba cayendo más y más en un estado de somnolencia.- ¿Cómo? – Crimsalda dejó de tocar, para limpiarse las lágrimas.- Perdón por no haber sido una buena madre, Garnet… El miedo de perder a lo que una vez fuiste, un niño dulce e inocente, y el miedo a que cometieras los mismos errores que cometí en el pasado, me hizo, justamente, equivocarme y actuar de mala manera, siendo el primero de ellos no poder ver lo buen músico que eres… No pediré que me perdones, pero sólo quiero que sepas una cosa…- Crimsalda se aproximó a la frente de Garnet, cada vez más sumido en un profundo sueño, hasta que le dio un delicado y sueva beso en el entrecejo.- Te quiero, hijo… Pon el mundo patas arriba con tu música tal y como hiciste con Lvneel… Buenas noches y descansa.- Se alejaba la madre de Garnet, con los ojos aguosos y una cálida sonrisa en su rostro, que se iba apagando cada vez más con el cerrar de los párpados del músico.- No... Espera... ¡Espera!... ¡Vieja!... ¡No puedes irte así sin más! ¿Es o no... – Intentaba despertarse con todas sus fuerzas mas fue en vano. Garnet se había quedado completamente dormido.

INFO



RE: [Pasado (Presente)] - Donde reside la fuerza - Garnet D. Matlock - 21-05-2024

El músico se hallaba, nuevamente, en un profundo sueño, sin comprender el por qué de ese extraño y brusco comportamiento de su madre hacia él. Habían estado hablando sobre su verdadero potencial y verdadera fuerza pero, ¿todo eso era cierto? ¿Era también cierto que se arrepentía de cómo había estado actuando con el pelirrojo durante su adolescencia? Al fin y al cabo, ¿no se trataba todo esto de una ilusión, de un conjunto de imágenes irreales que estaban generando su subconsciente? Entonces, ¿por qué lo sentía tan real? – ¿A qué has venido, vieja? ¿Por qué de repente…? – Se preguntaba lleno de dudas, hasta que una voz, siendo inaudible e inentendible al principio, y aclarando su mensaje paulatinamente, comenzaba a resonar en su cabeza.- G….G… T… Ga… Ne…A…Net… Garnet.- ¿Le estaba llamando de nuevo? ¿Era Crimsalda otra vez? No, no podía ser, esta vez el tono de la voz era distinto, extraño. Era como si se solaparan varias voces al mismo tiempo, lo que hacía realmente complicado identificar a quién podía pertenecer dicho registro.

Las voces, entonces, cesaron, al mismo tiempo que, poco a poco, los ojos del skypiean se empezaban a abrir despertando, esta vez, en un suelo de madera.- ¿Dónde he ido a parar ahora? – Miraba a su alrededor, observando con detenimiento el lugar dónde estaba ahora. Estaba en mitad del océano, en un barco, pero no cualquier barco, sino que se trataba del Frog Guild. Se miró también sus manos, su cuerpo y sus pies, llegando a la conclusión de que volvía a tener su edad real.- ¿Habré despertado ya? – Se cuestionaba, dándose un pellizco en su mejilla derecha, pellizco que fue interrumpido por un potente golpe en la cabeza, a su espalda, que lo tumbó instantáneamente al suelo, haciendo que le saliera un chichón.- Ayghh, ¡EH PERO QUÉ COJONES! – Se quejaba ante el misterioso porrazo que acababa de recibir, mirando al suelo y llevándose las manos al chichón.- No, todavía no estás despierto, Garnet.- Dijo una voz demasiado familiar, causando que el skypiean se girara al instante a mirar hacia el origen, pudiendo observar que se encontraba Sasha, empuñando su kanabo, Tobías y Kuraku.- ¡¡Peña!! – Exclamó ilusionado, olvidándose por un segundo que, probablemente, la semioni le acababa de atizar en el cogote, poniéndose de pie enseguida.- ¡EH! Colegui, ¿a qué coño ha venido eso? – Le recriminaba a la adolescente el hecho de que le haya pegado nada más verle.- ¿Y tu actitud a qué coño viene, Garnet? – Respondió seguidamente, la semioni, con el ceño fruncido, agarrando con su diestra el mango de su kanabo, y dejándolo recaer sobre su hombro derecho. Las palabras de la semioni hicieron que el músico arqueara su ceja izquierda, al no saber exactamente a que se estaba refiriendo. Tobías, que se hallaba a la izquierda, y ligeramente por detrás, de Sasha, dio un par de pasos, con su cigarrillo en su boca y con parte del ala de su sombrero tapándole la mirada.- Déjalo, sobrina… Me apuesto 10.000 berries que le van a hacer falta unos cuantos kanabazos más para reaccionar jishjishjishjish.- Dijo, mientras se colocaba el gorro, paralelo a la línea de la cubierta y apuntándole, seguidamente, con los dedos índice y corazón de su diestra extendidos, adoptando la forma de una pistola y causando aún más confusión en Garnet.- Reverse G-Shot.- Y una especie de bala morada e intangible salió proyectada de sus dedos, hacia el cuerpo del músico, que se empezó a elevar en el aire, ingrávido, inmovilizando su desplazamiento.- ¡EH, COLEGUI! ¡PEÑA! ¿SE PUEDE SABER DE QUÉ COJONES VA TODO ESTO? – No estaba entendiendo nada, ¿por qué sus amigos le estaban atacando? Tobías, entonces, se dio la vuelta, como si no quisiera ser testigo de lo que iba a suceder.- Esto nos duele más a nosotros que a ti, hermano… Todo tuyo, Sasha…- Y tras eso, Sasha pasó a agarrar el mango de su kanabo con ambas manos, adoptando una pose de bateo, mientras Kuraku observaba en silencio la escena, con los brazos cruzados.- Es que no ves que hemos estado preocupados por ti, idiota…- Empezó a confesar mientras le propinó un garrotazo  en su costado derecho.- Es que no ves que no nos gusta que estés siendo un emo y ver como sufres en silencio…- Esta vez, el kanabazo le llegaría desde el lado opuesto, causando que Garnet escupiera sangre por su boca.- Estoy harta de ver como intentas cargar con todo y no contarnos qué te ocurre…- La voz se le empezaba a quebrar.- Eres mi hermano y mi compitrueno… ¡Somos tu familia! ¡¡Y es por eso que me enfada tanto que no confíes ni cuentes con nosotros!! – Gritaba al músico, aferrando con fiereza el mango de su arma.

- STAR RUN-

La semioni sacó toda la ira contenida por la actitud del skypiean en una técnica que mandó a Garnet volar hasta estamparse contra el mástil del Frog Guild, cayendo instantáneamente a la cubierta.


No tenía ni el derecho a quejarse, ¿de verdad había sido tan gilipollas y había estado tan obcecado en ser más fuerte, que había preocupado a sus amigos? Las palabras de la semioni dolían, podía sentir como le ardía el pecho, y no por los golpes que acababa de recibir, sino porque tenía razón. Primero su vieja, y ahora la familia que él había escogido. Crimsalda tenía razón, desde el incidente de Toko, Garnet se había perdido en una espiral de autodestrucción que, para su desgracia, también había afectado a aquellas personas que quería y les rodeaba en su día a día. El músico se quedó ahí plantado, sentado y apoyado en la madera de su velero, cabizbajo y fijando su mirada en los tablones de la cubierta, tablones que se empezaron a difuminar y emborronar debido a las lágrimas que brotaban de sus ojos.- Yo… Yo…- Garnet comenzaba a hablar de forma entrecortada, causando que Sasha bajara el arma, Tobías se diera la vuelta para encarar al músico y Kuraku se aproximara.- Lo siento, por mi culpa… Fue que todos la palmaron… Primero Nekah, justo delante de mi, y luego Aurora, Gronn, Ariel y Sage en Toko…- Garnet hundió su rostro en ambas palmas de sus manos, a la vez que sus dedos presionaban fuertemente sus rojizos cabellos.- Ese hijo de puta de Finn vino a por el menda, y mató a todos por mi culpa… Y todo porque fui débil, no pude proteger a nadie, ¿es o no es? – Seguía explicando con su voz quebrándose por momentos. Tobías, Sasha y Kuraku no hacían otra cosa que observar la escena en silencio, con cierta tristeza y mirándose los unos a los otros.- No quiero perderos, quiero seguir navegando con vosotros, y es por eso que tengo que hacerme más fuerte.- Sentenció apoyando sus codos en sus rodillas, flexionadas, colocando su nariz sobre sus manos, dejando ver tan solo la parte superior de su cara. Sus ojos estaban irritados y tenía el maquillaje enteramente corrido.- Así que era eso…- Comentó, Tobías pensativo. Sasha, entonces, se aproximó hacia un derrumbado y decaído Garnet.- Todos nos sentimos así, Garnet, todos queremos ser más fuertes para que no se vuelva a repetir lo mismo.- Dijo la semioni, mientras el vaquero daba algunos pasos también hacia donde estaba el músico.- Pero no puedes cargar con todo esto tú solo, hermano.- Seguidamente, Kuraku, hizo lo mismo que los otros dos miembros de los Shogun Gari.- Mi deber era, es y será protegeros, y fallé estrepitosamente… Nadie tiene más culpa que nadie, no estábamos a la altura y punto…- Añadió el Lunarian, cabizbajo. Sasha, entonces, se puso de cuclillas, para estar más próxima a Garnet, frunciendo el ceño.- Y que se te meta una cosa en esa cabeza hueca tuya… Si no llega a ser por ti, seguramente todos nosotros habríamos palmado… ¡Eres fuertísimo, compitrueno! – Exclamó, esta vez, con una gran sonrisa en su cara.- Realmente… Se dice “fortísimo”, sobri…- Le corrigió Tobías poniendo morritos y mirando hacia el lado opuesto en el que se encontraba Sasha, causando una ligera molestia en la semioni.-  ¡Me da igual! – Miró por un instante al capitán de los Shogun Gari, volviendo a centrar, seguidamente la mirada en el músico.- ¡El caso es que eres la caña, Garnet! Contra Finn no paraste de moverte de un lado a otro, fue en plan ¡pam, flash, fium, miau! – Animaba al pelirrojo con unos ojos más brillantes que el propio sol.- Y encima, con tu música, no sé que haces, ¡pero eres capaz de sacar lo mejor de nosotros! – Se puso entonces de pie, y comenzó a hacer el ademán de batear.- Cuando tocas, siento que pega con muchíiiisima más fuerza… No es un pom, es más como CATAPOM.- Describía Sasha, al mismo tiempo que Kuraku asentía en silencio.- Quitando el pedazo concierto que os montasteis en las gradas... Se han echado de menos tus canciones desde lo de Finn, Garnet, ¡queremos que sigas tocando para nosotros! Jishjishjishjish – Reía el barba naranja, añorando las melodías del músico.- ¿No hablamos de que serías el mejor músico del mundo, colegui? ¡Pues tendrás que seguir tocando y pasarlo bien! Que andar con cuidado está bien, ¡pero estar tooodo el rato emparanoiado es un auténtico rollo! -

Garnet ahora mismo no sabía como reaccionar. No sabía que decir. Solo pudo dejar que más lágrimas sobresalieran de sus ya irritados ojos.- Gracias, peña, gracias… Os quiero mil, no podía haber escogido una familia mejor, ¿es o no es? – Agradecía Garnet el apoyo, aunque fuera subconscientemente, que le habían brindado sus amigos con una tímida sonrisa dibujada en su cara. Empezaba a sentir como todo en lo que creía, el bucle en el que estaba atrapado desde la aparición de Finn en Kakutasu, como todo ello se empezaba a resquebrajar. Parecía que al fin había encontrado un sentido a su viaje, y un sentido a ser fuerte. Según las palabras de su vieja, su verdadero potencial residía en su capacidad artística para crear piezas musicales, y según sus amigos, esas mismas piezas, eran capaces de sacar lo mejor de ellos mismos. Estaba claro cuál era su verdadera arma, estaba claro donde residía su verdadera fuerza. Debía centrarse en la que ha sido, es y será siempre su pasión: la música. Al fin, al fin era capaz de ver la luz. Sasha, entonces, de repente volvió a agarrar el kanabo, en posición para realizar un bateo y apuntando hacia Garnet, dejando al skypiean descolocado ante la actitud de la semioni.- Parece que al fin entiendes todo, colegui.- Le dijo con una risa pícara recorriendo su cara.- Pero aún te falta una última prueba, ¡hasta luego!- Y, de esta forma, lo último que pudo ver, antes de que todo se fundiera en negro fue como, su hermanita, le propinaba un último garrotazo en la cabeza que parecía terminar de dejarlo inconsciente.

INFO



RE: [Pasado (Presente)] - Donde reside la fuerza - Garnet D. Matlock - 22-05-2024

Y, de nuevo, Garnet estaba sumido en un profundo sueño, dentro de aquel limbo extraño e ilusorio que, parecía ser, una especie de duelo interno que parecía ponerle a prueba mental y psicológicamente. Gracias a Crimsalda y a sus amigos, parecía que el músico comenzaba a ver la luz al final del camino, a comprender quién era, cuál era su rol, encauzando, finalmente su trayectoria hacia su meta, su sueño y propósito. Pero aún así, ¿qué había mencionado Sasha? ¿Aún le quedaba una última palabra? ¿Qué tipo de prueba sería? Esa cadena de pensamientos se vería interrumpida por una voz que, al igual que en anteriores ocasiones, comenzaría a llamar el nombre del skypiean, con la particularidad de que, esta vez, el registro de la voz sería uno más grave, casi intimidante.- ¿Quién cojones será esta vez? ¿Paco, el panadero de Oykot? – Se preguntaba Garnet con cierto sarcasmo.

Poco a poco, su cabeza comenzaba a recobrar el sentido, y sus ojos empezaban a entreabrirse, conforme la voz se iba haciendo más fuerte y grave. Cuando sus párpados se abrieron por completo y el músico se incorporó, observó el terreno sobre el que se situaba, el cual no era ni una pradera ni el Frog Guild. Esta vez, estaba situado sobre una especie de lago cristalino, sin romper la tensión superficial del líquido y llegar a hundirse, que se extendía hasta allá donde alcanzaba su vista.- ¿Pero qué? – Unas ondas en el agua  comenzaban a formarse, como si algo fuera a emerger desde las profundidades del lago que pisaban sus pies, ondas que empezaban a intensificarse hasta que, una figura, salió a la superficie. Para sorpresa de Garnet, el individuo que se hallaba frente a él, a 4 metros de distancia, era, ¿él mismo? Con la ligera diferencia de que sus ojos eran ¿amarillos? No entendía nada - ¿QUÉ COJONES? PERO SI ES EL MENDA ¿ES O NO ES?- Vociferaba el músico, exaltado, mientras lo señalaba con el índice de su diestra.- ¿Qué hay tarugo? – Saludaba su otro “yo”, cruzado de brazos y con aires de hostilidad.- ¿HUUUH? ¿Cómo que tarugo? ¿Qué hace otro menda aquí? – Le preguntaba Garnet, arqueando su ceja y con cierto enojo por el insulto gratuito.  El Garnet producto de su sueño, entonces, empezó a negar su cabeza con los ojos cerrados, hasta que paró y frunció de manera exagerada el ceño. Parecía estar realmente enfadado.- LA PREGUNTA ES QUÉ HACES TÚ AQUÍ GILIPOLLAS, ¿CÓMO TE DEJAS CONVENCER POR ESAS PATÉTICAS CHORRADAS QUE TE HAN SOLTADO? – Gritaba, cabreado, mientras se aproximaba hacia el OG Garnet y transformándose, en el proceso, en su forma híbrida de tigre, aquella que solía tener antes de quitarse la fruta. Una sonrisa y mirada de completo maníaco se veía reflejado en su rostro.-  ¿QUÉ ES ESO DE LA MÚSICA? ÍBAMOS POR EL BUEN CAMINO, GARNET…  ÍBAMOS POR EL BUEN CAMINO PARA SER MÁS FUERTES, ¿ES O NO ES? – Proseguía hablando, mirándose sus gigantescas manos, llenas de afiladas y enormes garras, a las que tanto tiempo ha estado acostumbrado.- VUELVE A DEJARME EL CONTROL, GARNET, SÓLO CON EL MENDA PODRÉ PROTEGER A NUESTRA PEÑA… ES ESO LO QUE QUERÍAS, ¿ES O NO ES? – Intentaba convencer el tigre al músico para dejar que todo siguiera como antes estaba, con un Garnet obcecado, erróneamente, por el poder, ¿de verdad quería eso? ¿Aún después de haber hablado con su vieja y su familia? La respuesta estaba clara.- ¡Y una polla como una olla! – Exclamó mirando al hombre-tigre que casi le doblaba en altura, para después desviar su vista hacia sus pies.- La vieja y los Shogun me han dejado todo clarinete… Y no quiero volver a rallarlos por mi culpa…- Volvió a enfocar su vista, con una mirada llena de determinación, hacia los ojos amarillos del tigre.- ¡Voy a hacerles felices y a sacar lo mejor de ellos con mi música! ¿¡ES O NO ES!? – Ante el discurso del skypiean, el Garnet corrompido por la falta de fuerza y poder, exhaló un suspiro.- ENTONCES TENDRÉ QUE MANDARTE AL HOYO, ¡¡GARNET!!- Amenazaba al músico de manera agresiva, al mismo tiempo que una sustancia negra, parecida a la oscuridad, brotaba de su pecho.

Aquella sustancia, se extendía cada vez más y más por todo su cuerpo, engulléndolo por completo, formando una silueta espeluznante. Ante Garnet, se imponía un hombre tigre negro como la noche, del cual emanaba oscuridad desde cualquier parte de su parte, como si se evaporase. Solo sus ojos y las rayas características de esos felinos no parecían haber sido envueltas en dicha oscuridad, adquiriendo un tono amarillento fluorescente.


DARK GARNET




-  VOY A ACABAR CONTIGO, ¿ES O NO ES? –

Vociferó instantes antes de pasar a la ofensiva. La agilidad que poseía aquel ser superaba con creces la capacidad de reacción de Garnet, que empezaba a correr en círculos, a su alrededor, al mismo tiempo que le propinaba cortes con sus afiladas zarpas.- Tch, mierda, es muy rápido, ¡demasiado! – Pensaba mientras intentaba focalizar su mirada en los movimientos del tigre oscuro, intentando golpearle en el proceso un puñetazo con su diestra pero sin ningún tipo de éxito.- MUY LENTO, ¡GARNET!  ¿A QUIÉN PIENSAS PROTEGER ASÍ? – Se burlaba del músico, esquivando su ataque y colocándose frente a su pecho, con su brazo derecho extendido.- ¡PENTIGRAMA! – Y, en un abrir y cerrar de ojos, cinco líneas horizontales, llenas de sangre, recorrían todo su pecho. Era esa técnica que tantas veces él mismo había aplicado. ¿Qué podía hacer contra un enemigo al que no podía ni ver ni tocar? ¿Era este su fin? – No, no está aún el pescado vendido, ¿es o no es? – Se convencía así mismo de no tirar la toalla a la vez que agarraba con su siniestra, el mango de su laúd, situado en su espalda y, con un juego de muñeca, mano y dedos, lo hizo girar por el mismo mango hasta colocárselo a la altura de su pecho y abdomen, en posición de tocar.- Ahora es mi turno, gatito... No… ¡Es nuestro turno! - Garnet comenzó a tocar una tonada calmada y melancólica que, al escucharla el hombre tigre, consiguió que entrara en un estado de somnolencia.- ¿PERO QUÉ? – Hacía el ademán de caerse su enemigo ante el estado de sueño que había provocado Garnet, el cuál, seguía tocando, esta vez, una melodía más rítmica y animada, que bombeaban los corazones de sus aliados: Tobías, Sasha y Kuraku, que comenzaban a correr desde sus espaldas hasta el frente.- ¡VAMOS PEÑA! NECESITO VUESTRA AYUDA, ¿ES O NO ES? – Animaba a sus recién aparecidos amigos, que se dirigían hacia su otro yo.- ¡SI ES! – Gritaron los tres al unísono.- Dejadme esto a mí… ¡TAMBORA! – Dijo Kuraku, primero, hundiendo su pie en el terreno, y haciendo que, un torrente de magma, como si de una erupción se tratara, emergiera a los pies de un dormido y corrompido Garnet. El ataque del Lunarian, mandó por los aires al hombre tigre, que, estando a rango de Tobías, que se sujetaba el sombrero con su zurda, le apuntó con su mano diestra desnuda, disparándole con la bala de color morado, impactando en él y dejándole levitando por los aires.- Reverse G-Shot… Todo tuyo, sobri.- Le dijo a Sasha, la cual se había transformado ya en su forma híbrida triceratops y usaba su collar óseo para propulsarse a mayor velocidad, y con su pose de bateo ya adoptada.-  Cómete esta, falso Garnet, ¡STAR RUN! – Le propinó tremendo garrotazo que lo lanzó hacia donde se encontraba el músico, quién no había parado de tocar desde que sus amigos habían comenzado su increíble combo.- ACABA CON ÉL, GARNET.- Gritaron los tres al unísono conforme el tigre se acercaba al Skypiean.- NO PUEDE SER… YO… ¡YO IBA SER MÁS FUERTE! ¡YO IBA A SER EL MÁS FUERTE! ¿ES O NO ES? – Gritaba el otro Garnet cuando veía cada vez más claro cuál iba a ser su destino, al observar como el músico dejaba libre su diestra, preparándose para asestarle el puñetazo que acabaría con todo esto.- Otro menda, eres más fuerte, no te lo niego… Pero lo que no te entra en la mollera es que…- Con su diestra contraída y lista para golpear al hombre tigre, que ya estaba a tiro, lo extendió, con furia y fuerza, en un arco ascendente que iría a ras del suelo hasta su barbilla, desembocando en un poderoso uppercut.

- JUNTO A LA MÚSICA Y A MIS COLEGUIS, ¡¡SOMOS INVENCIBLES!! ¿ES O NO ES? –

Gritaba, al mismo tiempo que todo se empezaba a resquebrajar, tanto el otro Garnet como la realidad en la que estaba ahora sumida el skypiean, como quién rompe un cristal, y comenzando a evaporarse en completamente, en la oscuridad que lo sumía, el hombre tigre. De las fracturas que se habían ocasionado por el último golpe de Garnet, se emitían unos haces de luz que se intensificaban con el paso de los segundos, hasta fundirse todo de color blanco y marcando el despertar el músico, no sin antes, que Sasha corriera hasta él.- Más te vale pedirnos perdón cuando despiertes, Garnet.- Ante esto, el músico asintió con una amplia  pero tímida sonrisa, mientras se despedía de las imágenes de su familia que había creado su propio subconsciente. Había llegado la hora, al fin, de contemplar su nuevo nacimiento, su nuevo yo.

INFO