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[Pasado (Presente)] Ecos oníricos - Yojimbo - 22-05-2024 La luz del Sol atravesaba mis párpados como si fueran de papel y, aunque estaba con los ojos completamente cerrados, nada impedía que aquella estrella me cegara la vista. Por acto reflejo interpuse mi brazo izquierdo entre mi rostro y el astro Sol y poco a poco fui abriendo los ojos. Mientras despertaba iba siendo consciente de mi situación, notando de forma progresiva mi entorno. Mi cuerpo se encontraba sobre una cama de fina arena, en la respiración notaba mucha humedad y una brisa mecía algunos mechones de mi largo cabello blanco, podía saborear la sal y algo de arena en la punta de la lengua. ¿Acaso había bajado de la Isla del Cielo de alguna manera? ¿Habría sido cosa de Pawrs? Lo último que recordaba era estar paseando con Jolyne por los pasillos del palacio y encontrarnos con aquel hombrecito verde que, a cambio del diamante de Icar y algo de dinero extra me quitaría el poder de mi fruta y podría volver a nadar.
Al fin recobré del todo la vista y me incorporé lentamente, me encontraba sentado en una preciosa playa, aparentemente desierta. Miré alrededor y no vi a ninguno de mis nakamas, ni siquiera había pisadas. Me puse en pie y comencé a caminar, con la esperanza de encontrarme a alguno de mis compañeros, o al menos algún rastro de civilización. Cada paso que daba era un extraño golpe en la nostalgia, por algún motivo aquella costa me recordaba a la isla en la que me encontró mi… ¿padre? Ya no sabía ni qué pensar, me habían estado contando cosas muy locas y que, al menos para mí, carecían de sentido. Ahora era una especie de príncipe para los morchs esos, gente que era como yo, o al menos muy parecida… con alas de distintos tamaños y colores. Pero si tanto cariño me tenían en la Isla del Cielo, ¿por qué me abandonaron en una isla desierta en cuanto nací? ¿Por qué me habían traído de vuelta? Me dolía la cabeza de pensar en estas cosas. Continué caminando hasta que un fuerte sonido, como si un árbol se hubiera caído al suelo, me sacó de mis pensamientos. Aquel estruendo provenía de la selva que tenía cerca de mi posición, a unos metros de la playa. Corrí en aquella dirección y conforme salí de la playa el clima cambió completamente. La temperatura era mucho menor y, por algún motivo, había muchísima más humedad en el ambiente. Casi no había luz solar y el relajante sonido de las olas del mar iba desapareciendo en la lejanía para dejar paso a los misteriosos e inquietantes sonidos del bosque. Caminé en línea recta hasta que me encontré un pequeño árbol de apenas dos metros en el suelo, la caída no parecía haberse producido por cualquier cosa natural, alguien lo había tirado ya que en su tronco astillado se podía ver la marca de unos nudillos. Me agaché para comprobar el tamaño de aquellos nudillos y puse mi puño sobre la marca. Mi mano era notablemente más grande así que lo que fuera que hizo esto, en caso de atacarme, era más pequeño que yo. RE: [Pasado (Presente)] Ecos oníricos - Yojimbo - 27-05-2024 Me puse en pie de nuevo, estiré mi espalda y cerré los ojos por un momento. Todo me resultaba muy familiar, aquella playa, aquel clima, aquel silencio y este bosque. La humedad en el ambiente, los pájaros que piaban ocultos desde el espesor de la selva, las ramas de menor tamaño rompiéndose al paso de los animales salvajes, el viento silvando entre los troncos… aunque para cualquier persona pudiera parecer que estaba en una isla como cualquier otra yo cada vez estaba más seguro, estaba de nuevo en casa. Abrí los ojos con tranquilidad y respiré con fuerza, todo era tan real que estaba seguro de no estar en alguna trampa de Pawrs, pero no entendía el por qué. Por qué me había traído de vuelta y, aparentemente sólo… No había visto a ninguno de mis compañeros, si estuviera Aspros seguro que ya me habría dado cuenta, estaría gritando alguna bordería, pegando patadas a los animales más feos o brincando por ahí haciendo gala de su estilo. Si Jolyne estuviera por aquí… bueno, sería imposible saber si estaba por aquí ya que se pondría en modo dinosaurio pequeñito y estaría en la rama de algún árbol acechando a los insectos. Lo que más me aterraba era imaginarme a Triana en esta situación, silenciosa y letal, escondida detrás de cualquier arbusto dispuesta a cortar por la mitad a cualquier monstruo, o persona, que se le cruzase de por medio para sobrevivir. Una cazadora temible con habilidades letales en una lucha por la supervivencia en la espesura de la selva… Se me erizaron los pelos de todo el cuerpo y un escalofrío recorrió mi espina dorsal. Pero esos pensamientos se desvanecieron de repente cuando escuché unos pasos avanzar a toda velocidad entre los árboles. Pude observar una sombra, así que fruncí el ceño, flexioné levemente las rodillas y me puse en posición de combate dispuesto a defenderme de Triana.
Aquella sombra se lanzó hacia mi posición de frente así que tiré mi hombro derecho hacia atrás mientras gritaba: “-¡TIERRA…! ¿Qué?”. Aquel espejismo me atravesó como si fuera un fantasma. Me giré y ahí lo pude ver con más claridad. -¡Puño Solar! -gritaba mientras cogía de la cola a un jabalí-serpiente aparentemente inconsciente. -Mmmh… no me gusta demasiado, tengo que darle una vuelta… ¿Golpe Luminoso? ¿Puño Brillante? Pero mi puño no brilla…
Yojimbo pequeño
¿Cómo era posible? Estaba seguro de que ese chaval tan guapo y entusiasta era yo. -¡Yojimbo! -le grité sin ningún resultado. -¡Eh por qué no me contestas! ¿Eres tonto? Serás idiota ven aquí… -le volví a gritar mientras me acercaba a él y le intentaba pegar un coscorrón haciendo que mi puño atravesara la cabeza como si estuviera hecho de agua. -Aquí pasa algo raro… RE: [Pasado (Presente)] Ecos oníricos - Yojimbo - 02-06-2024 Era desde luego la situación más rara en la que me había encontrado nunca jamás. Aquel niño alado con cara de bobo que tenía delante era yo, pero no el yo de ahora, sino el yo de otro tiempo… de hace mucho tiempo. Pero si ese era yo y yo era yo, ¿habría más yo? Estaba seguro de que me encontraba en casa… ¿habían enviado más Yojimbos a la isla para que mi padre los criara? Metido en mis pensamientos aquel mini yo misterioso salió volando con el cuerpo de aquella quimera. Por lo visto había ido a cazar y en cuanto su presa estaba inconsciente la agarró de la cola de serpiente y se marchó al interior de la selva. Si lo recordaba bien en esa dirección estaba la casa de… ¡papá! La alegría invadió mi cuerpo y mientras corría dando saltitos de felicidad adelanté al mini Jimbo con bastante facilidad hasta llegar a un claro en mitad del bosque. Era una extensión de diez metros cuadrados con una pequeña casa construida con madera, barro y hojas en medio de la misma. Cerca de la casa había un pequeño pozo con una camiseta extendida justo arriba en una forma muy concreta y tenía prohibido tocarla bajo ningún concepto, nunca lo entendí muy bien pero mi padre me contaba historias sobre cosas científicas como la condensación y no sé qué historias que hacía que con la humedad del bosque generara agua. Marshall Wei Qi era un hombre de ciencia y muy inteligente, la persona más inteligente y buena que he conocido nunca. Era un hombre que sabía cómo aprovechar los recursos naturales que nos rodeaban y siempre tenía una respuesta y una solución para todos los problemas que nos encontrábamos. Nos habíamos encontrado realmente todo tipo de problemas, como cuándo atracaron un par de botes con piratas abordo y nos tocó escondernos hasta que me encontraron y huyeron, también hemos pasado hambrunas, lluvias torrenciales, sequías y todo tipo de problemas. Me encantaba estar en ese lugar, pero algo no iba bien, en el fondo sentía que no me encontraba realmente en la isla, no sabía cómo describirlo, pero era como si no hubiera dormido en mucho tiempo. Me dolía un poco la cabeza y me costaba concentrarme en lo que estaba ocurriendo. Las escenas pasaban intermitentemente y daba la sensación de que me transportaba de un lugar a otro.
El suelo comenzó a temblar bajo mis pies y de repente llegó el mini yo alterado, buscando con la mirada a mi padre, que con ayuda de una muleta hecha con dos palos y unas raíces, salió de la casa con preocupación en el rostro. RE: [Pasado (Presente)] Ecos oníricos - Yojimbo - 02-06-2024 En cuanto Marshall apareció por la puerta corrí a por él para llevármelo volando y que no le pasara nada con el temblor, pero como había estado pasando hasta ese momento atravesé su cuerpo como si fuera de humo. Por la velocidad acabé dentro de la cabaña y la puerta se cerró en cuanto crucé el umbral de la misma. Me giré a toda velocidad y la intenté abrir sin éxito. Estaba completamente cerrada por algún motivo, como si algo o alguien hiciera fuerza desde fuera para que no la abriera. Retrocedí unos pasos y cargué contra ella con todo mi peso, al ser una puerta de una madera tan débil la rompería con facilidad, pero, para mi sorpresa, no ocurrió. Me giré de nuevo hacia el interior de la casa, agobiado buscando una salida, pero daba la sensación de que la habitación se hacia cada vez más y más grande. Sentía que era una mota de polvo en comparación al tamaño actual de la habitación y de las cosas que había dentro, ahora tenía la sensación de que todo se estaba haciendo cada vez más grande, de más tamaño. Extendí mis alas y las intenté mover con fuerza, pero estaba completamente paralizado, más bien como si mi cuerpo pesara demasiado como para poder avanzar. Pese a todos mis esfuerzos no era capaz de avanzar ni un solo metro, sudando y agobiado por lo que estaba ocurriendo miraba a todos los lados intentando buscar una salida. Entonces mi atención se dirigió directamente a mis pies, el suelo que estaba pisando se estaba encharcando de agua y el nivel del agua no paraba de subir. En pocos segundos el agua me llegaba por las rodillas, tenía que esforzarme, debía ser más fuerte para poder salir volando de aquí. Hice prender las llamas de mi espalda como nunca antes, el calor y el esfuerzo era tan intenso que sentía que iba a perder el conocimiento de un momento a otro, pero debía salir de ahí, no podía permitirme volver a fallar, no podía volver a perder. El nivel del agua subía sin pausa, ya me llegaba por el cuello y lo único que podía hacer era estirar el cuello y elevar la cabeza todo lo posible para retrasar el ahogamiento todo lo posible, y en cuanto el agua comenzó a llegar al mentón cogí todo el aire que me era posible y aguanté la respiración. Las paredes de la casa desaparecieron con todo lo demás y me encontraba en el fondo del océano, en medio de una extensión gigantesca de agua en la que apenas se filtraba la luz del sol. No había nada más que agua y una creciente oscuridad.
RE: [Pasado (Presente)] Ecos oníricos - Yojimbo - 02-06-2024 Aunque había aguantado la respiración todo lo posible notaba como los pulmones se llenaban de agua hasta el punto de que no podía más y la boca se me abría sin querer, expulsando un grito ahogado y generando numerosas burbujas que desaparecían a los pocos metros. No podía hacer nada para salvarme, o al menos no se me ocurría nada que pudiera revertir esta situación. Ya había estado al borde de la muerte en varias ocasiones… de niño dos veces y luego de adulto otras dos. Una enfermedad casi me quita de en medio, pero ahí estuvo Marshall, mi padre, para salvarme, luego un accidente aprendiendo a maniobrar por el aire, al poco de consumir mi fruta del diablo, hizo que cayera directamente al mar, y mi padre hizo lo imposible para rescatarme y sacarme de ahí. Luego apareció en nuestras vidas Sohem, el cazador enmascarado, mató a mi amigo y casi hace lo mismo conmigo, y recientemente me volvió a vencer y casi me liquida de nuevo. Si no era capaz de vencer, ¿cómo iba a conseguir proteger a mis amigos? ¿Cómo iba a darle la libertad al mundo? ¿Era digno de ser el próximo Rey de los Piratas? Miles de pensamientos rondaban mi mente y cuando estuve a punto de rendirme noté la calidez de una mano a mi espalda. Aquel calor era reparador, aun estando en esta situación sentía por algún motivo que todo iba a salir bien, que estaba a salvo. -No tienes por qué cargar el peso del mundo a tu espalda. Tienes amigos, ¿no es así? -dijo aquella voz. -¡No son amigos, son familia! -interrumpió otra voz, también familiar. -¡Es Mura! ¡El futuro Rey del dominó! -rió amable. - ¡¿…?! -exclamé intentando hablar y con la intención de girarme para ver qué es lo que estaba ocurriendo, pero no fui capaz de ninguna de las dos cosas. -Eres la persona más afortunada e ignorante del mundo, pero siempre has sido así. Te señalan la luna y te fijas en el dedo. ¿No te das cuenta? -preguntó. -No tienes esa responsabilidad… la gente que te sigue… -continuó dejando una pausa para pensar cómo lo decía. -… tus amigos, tu nueva familia. Ellos te siguen porque creen en ti. ¿Papá? -pensaba mientras lo escuchaba hablar. -¿Cómo es posible? ¿Estaba muerto? -Viejo hombre desconocido de las profundidades, tienes razón, pero Mura es así. Siempre se preocupa por los demás y prefiere afrontar los problemas sólo. Mi órgano pensativo me hace llegar a la conclusión de que lo que le da más miedo del mundo es perder a alguien más, como me perdió a mí… -¡Es Peixe! -pensé, haciendo un mayor esfuerzo por girarme, en vano. -Todos saben a qué se enfrentan y cuáles son las consecuencias de ser pirata. Ellos quieren ir contigo no porque busquen tu protección, quieren seguir tu sueño y vivir su vida a su manera, hijo. La sensación de angustia desapareció, seguía bajo del agua pero la luz que llegaba hasta nosotros era más fuerte, ya no me ahogaba. Empezaba a respirar. -¡Mura te están buscando, mira! Unos brazos bajaron de la superficie y me tendieron la mano para ayudarme a salir del fondo. La primera era la de Triana Tempesa, mi primera nakama y mi mejor confidente, tras esto aparecieron dos manos más, la de Jolyne “Gatillo Loco” Jones, la persona más inteligente, simple y divertida del barco, la que siempre tenía una historia que contar… y la de Aspros “La Sombra Elegante”, un auténtico ejemplo a seguir, alguien a quien admirar por lo natural y auténtico que era, una persona sin complejos y mi mejor amigo. -Nakamas… -murmuré por fin mientras extendía mis brazos hacia ellos. Después aparecieron los brazos de Sasha, Garnet y Tobias, mis nuevos amigos, los nuevos miembros de mi familia. También estaban ahí para mí, para vivir mil aventuras, para ser las personas más libres del mundo. Éramos los Alas Negras, la familia más diversa, diferente y divertida del mundo. Con todo por descubrir y con la fuerza de conquistarlo todo. Ya lo había entendido. Mientras me elevaba a la superficie me giré para despedirme, eran Peixe y mi padre que me saludaban contentos. -¡Gracias! -dije con sinceridad antes de despertar. |