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[Pasado] Homilía de una noche de invierno - Ashura - 15-06-2024 Venimos de aquí
Día 18 - Invierno - Año 1201:37 Selva Oki 01:37 AM Me había devuelto la Katana y todo parecía apuntar a que una nueva unión había nacido. Le seguí en silencio, meditando respecto al combate. ¿Podía haberme quitado la espada o me la había dejado quitar? ¿Podía haberlo hecho mejor? Había cometido algunos errores, algo en mi cabeza me decía que debía mejorar mi destreza en combate, saber mejor como funciona el mundo, pues este mundo tiene sus propias reglas y debía seguirlas acorde, me sentía avergonzado, pero los errores no son malos son experiencia, todos esos errores algún día culminarían en un potencial desbordante, sabría mover mi cuerpo y podría utilizarlo a mi gusto, sin sentirme avergonzado, sacando el máximo potencial de mis capacidades y de las reglas de este mundo de posibilidades que se habría ante mi. Antes de marcharnos agarré a Nicolás. - Casi me ahogo hijo de puta - Me dijo Nicolás bastante enfadado. - Tú no respiras, pedazo de mierda - Contesté mientras me ponía en marcha detrás de Zarek. - Pues también tienes razón - Me dijo Nicolás. Ninguno de los 2 parecíamos destacar por nuestra inteligencia. Me explicó que había un pequeño naufragio en unas costas, por como me dijo pude guiarnos para ir de vuelta así que tras una caminata no muy larga llegamos allí. Las olas silbaban en el fondo de un ruido blanco. El cielo estrellado de la noche nos brindaba un manto de pequeñas luces, como si de focos se tratarán, como si estuviéramos contando una historia y alguien nos estuviera viendo desde aquellas pequeñas ventanas. Cuando llegamos a la altura de la playa y la arena empezaba a predominar sobre la vegetación hablé. Llevaba a Nicolás atado por una liada en mis pantalones. - Ashura - Le contesté a la pregunta que me había hecho respecto a mi nombre una vez habíamos llegado a la orilla tras seguirle, por lo que me había dicho pude orientarle un poco por el camino, así que no fue difícil encontrar el lugar - Ese es mi nombre - Estaba bastante preocupado por el combate, no estaba a gusto con mi desempeño - Escúchame Zarek - le dije - El nombre, la bandera y todas esas mierdas puedes pensarlas tú si quieres, a mí me suda la polla, solo necesito que me saques de este peñasco de mierda, llévame dónde haya vida y yo la asolaré - Llevaba mi katana en la mano diestra, mire mi izquierda y la convertí en humo. Un denso gas de tonalidades blancas empezó a emerger de ella a partir de mi muñeca mientras perdía su forma. Parecía que ahora podía controlarlo parcialmente. Estaba cerca de entender mis poderes, se me ocurría una idea, pero necesitar mucho más control - Piensa en como sacarnos de aquí, ese navío no nos sirve, esta completamente destruido, soy un buen comerciante así que si tenemos alguna jodida manera de que alguien quiera vendernos un puto barco podré sacárselo algo más barato - Seguía mirando mi mano humear sin darle mucha importancia a él. La moví un poco, los hilos de humo la siguieron, parecía un fuego extinguiéndose. ----------Zona OFFROL----------
datos de interes
Bélico
ASHURA - INVENTARIO
RE: [Pasado] Homilía de una noche de invierno - Zarek - 17-06-2024 Recuerdo como fue. Ya hace semanas de ello, pero sí, todavía lo recuerdo. Es cierto que todo lo tengo un poco borroso, pues bebí aquella noche y el beber no es algo que se me dé especialmente bien. A ver, beber sí. ¿Pero aguantar el alcohol? Esa habilidad, mi cuerpo todavía no la adquiere. Además, que no le sienta bien a mi cuerpo y a mis poderes. Rechaza los líquidos y para el paladar, todo tipo de alcohol es el mismo. No soy capaz de distinguir un buen vino o agua estancada. Todos iguales. Al caso, que me voy por las ramas. Recuerdo la noche de el día que nos conocimos. Ese día tratamos muchos temas. Y bebimos mucho. Normal. En un mundo en guerra, hay que celebrar las alianzas... Llegamos a la playa del naufragio, aquella en la que me dejaron tiempo atrás. Esa vez no habían marines a simple vista, podría servirnos de refugio hasta nuevo aviso. Recuerdo que no había mucha luz, aunque el cielo despejado y el brillo de las estrellas convertían la oscuridad en algo aceptable. Mientras me acercaba alegremente y despreocupado, mi compañero, que me seguía los pasos, por fin se atrevió a decirme su nombre. -Ashura...- me giré y lo miré con seriedad, pensativo. Tenía un nombre peculiar, aunque poderoso. También comentó su desinterés por los que él consideraba temas banales, como nombres, banderas y organización. Estaba más preocupado por salir de allí tan pronto como fuera posible y seguir cosechando batallas. -SHIHahAhAHAHahA- me reí mientras lo miraba con desafío. Veía en él al aliado al que estaba buscando. Tenaz y aguerrido. No había frase que no acabara en muerte o violencia. Por mi parte, tendría que ocuparme de organizar y apuntar los cañones. Y el sería la bala que destruyera los castillos. Luego hizo destacar sus dotes comerciales, no sin antes dejar en evidencia de que no había navío útil en aquel lugar. En ese momento decidí relajar tensiones. Recuerdo claramente lo que hice a continuación. Me di la vuelta y volví a darle la espalda a Ashura, aunque lo llamé pronto. -Ven, sígueme.- Rebuscando en la arena encontré una trío de cajas, una de ellas rota con botellas de algún licor. Me senté en otra de las cajas y lo invité conmigo. -Puedes estar tranquilo, Ashura. Ahora somos compañeros, y te sacaré de aquí surcando las olas.- clonk, destapé la botella. -Pero hoy a sido un día largo y cansado. Porqué no mejor relajarnos y charlar un poco, seguro tenemos cosas en común y que tratar.- *gulg* bebí el primer sorbo. -Vente cabronazo, sHIHahaHAHaH, seguro que tienes alguna aspiración, sueño o meta que me puedas contar con un lingotazo de esta mierda y la luz de las estrellas, sHIHahaHAHaH...- RE: [Pasado] Homilía de una noche de invierno - Ashura - 17-06-2024 Me quedé ensimismado viendo las polutas de humo que salían de mi muñeca, era hipnotizante. Tenía que darle vueltas a encontrarle una utilidad y meterlo en mi método de batalla, quizá podría molestar la visión de mis enemigos. Quizá podría volar propulsado por él. Quizá... Pero rápidamente salí de mis pensamientos de combate pues Zarek me alentó a que le siguiera, la pelea era todo para lo que vivía, todo lo demás era innecesario. Moví la muñeca y recupere mi mano. La abrí y la cerré para asegurarme de que todo estaba bien. Estaba progresando a pasos agigantados, una pelea y ya podía controlarla más o menos. Con un bufido y con mi mano recuperada caminé tras él. Lo conocía de poco, pero como le gustaba darle a la sinhueso a ese hijo de puta, podía meter 10 palabras en un segundo el pedazo de cabrón. A medida que me comentaba nuestros planes venideros, fortuitamente encontró algo de priva. - Oooh alcohol - susurré con gratitud. - ¿En serio? ¿No tienes otro puto plan que ponerte como una cuba? Puto mono de mierda asqueroso - Me dijo Nicolás. - ¿No puedes callarte por un puto segundo? Fruta inservible - Le repliqué, con ese coco encima era muy difícil relajarse por mucho que Zarek me lo pidiera. Me acerqué a el y me senté al lado del alijo de alcohol haciendo un estruendoso ruido debido a mi peso. Dejé mi katana al lado de mi mano derecha y agarré una de las botellas, la cual se veía cómicamente enana en mi mano. Me serviría por un para un par de chupitos. - Para mí no hay nada más que pelea - dije mientras metía el cuello de la botella en mi boca, apreté y lo revente antes de la parte en la que el líquido empezaría a derramarse. Por un momento me volví intangible, los cristales cayeron por mi papada desprendiendo una hilera de humo mientras se precipitaban - Solo eso, muerte y peleas, todo lo demás es innecesario - Eché la cabeza para atrás y bebí todo el contenido de la botella de un solo trago. La tiré al mar y sonó el caracteristico ruido de un objeto al zambullirse. Agarré otra botella y la abrí con el mismo método - Quizá - Dije mientras le señalaba con la botella partida por el mordisco - Quizá me quede con un par de islas por el camino - - ¿Por qué no le hablas de Lily? Jijijijiji - Dijo Nicolás - O mejor, ¿por qué no le hablas de tu juventud? - Aquellas palabras sonaron afiladas, como si el Pequeño Nicolás quisiera herirme con ellas. - Cállate de una puta vez coco de mierda - Dije elevando el tono de mi voz mientras miraba a mi cintura que es dónde se encontraba Nicolás. Me volví a tragar la botella de un solo trago y la tiré al mar, volvió a sonar el mismo ruido.
off rol
RE: [Pasado] Homilía de una noche de invierno - Zarek - 19-06-2024 Conseguí captar su atención con el alcohol. Todo pirata, saqueador o persona de acción tiene debilidad por el alcohol. Yo el primero. Se sentó a mí lado y empezó a tomar. Me comentó sobre su propósito en la vida. Era más sencillo que el mecanismo de un chupete. Tan solo se movía por el placer de la batalla, nada más aparentemente. No era el primero que escuchaba con declaraciones tan simples. En el reformatorio estaba lleno de peña que vivían para lo mismo, o eso decían. Que luego haya algo más allá o no, depende de la sinceridad y las circunstancias de cada uno. En parte, yo puedo formar parte de ese grupo. La violencia, las palizas, el abuso y la humillación son cosas que a uno lo ponen cachondo. Pero en mi caso hay algo más... Hay una razón divina que nadie es capaz de comprender. Luego le grito al coco. -SHIHahAhAHAHahA- recuerdo empezar a descojonarme, pues, en ese momento, no entendía nada. Lo asimilé con la clásica locura con la que había convivido tantos años. -Me haces sentir como en casa, sHIHahaHAHaH...- Cuando pude parar de reírme, empecé a beber de nuevo. Sorbos rápidos hasta que, antes de darme cuenta, la botella se había acabado. La lancé lejos y me incliné hacia delante, algo más serio, aunque con mi sonrisa clásica. -Nuestras metas están conectadas, Ashura, te lo aseguro.- junté las manos, conectando las yemas de los dedos en sintonía y con un baile villanesco. -Dios me ha encargado sublevar el mundo en un Caos infinito, y tú... Sin duda eres uno de los elegidos... Uno de los predestinados a envolver el mar el llamas y la tierra en ceniza... Un Konton no Kami, el portador de la guerra y la ira...- antes de que pudiera responder si quiera, me levanté rápido. -Bueno, ya te contaré sobre mi fé, ahora mira esto...- le dije mientras buscaba cosas entre el naufragio, algo alejado. Cuando volví traía una tela, unos huesos y un craneo de un marine descompuesto. Lo junté todo y lo mostré. -Aquí está, ¿Que te parece? sHIHahaHAHaH- reía mientras abría otra botella. -Ahora solo queda un nombre guay e intimidante. El Sindicato del Crimen, los Dioses del Caos, los Piratas Piedras...- *glug* empecé a beber hasta vaciar una segunda botella. -¿Que tal los Piratas Mushoku? *hick* Suena intimidante y simboliza bien nuestros poderes. Así, sin color ni bandera ni nación, sHIHahaHAHaH- Entonces extendí la mano. En el mundo de la piratería la traición y los objetivos personales están por encima de todo. Pero no hay nada más varonil e inquebrantable que el pacto de dos hombre bebidos que quieren ver el mundo arder. Era el trato entre un demonio y un ángel caído para traer el apocalipsis al mundo de los mortales. Ahí se sellaba el Armagedon.
Bandera prototipo que hace Zarek con escombros
RE: [Pasado] Homilía de una noche de invierno - Ashura - 19-06-2024 Zarek rio, todo le parecía gracioso. Como se nota que el Pequeño Nicolás no la había cogido con él, no creo que se riera tanto cuando un puto fruto veraniego caído de un árbol se dedicaba a inflarte los cojones cada 2 segundos. Como en casa dijo... Como en casa... ¿Dónde quedaría mi hogar? ahora era humo como yo, entonces asumía que yo podía ser mi hogar. Por un momento captó toda mi atención, aquellas palabras traían un misticismo y aroma a sangre indudable, si eso es lo que íbamos a hacer juntos estaba dentro de sus planes y no iba a hacer ningún tipo de pregunta. - Cotton Candy - Repetí tras el mientras asentía, sonaba empalagoso pero peligroso. - No ha dicho eso retrasao - Replico Nicolás, chisté con la lengua. - Shhhhhh - Le contesté enfadado a Nicolás mientras me llevaba la mano izquierda, ahora libre ya que no estaba bebiendo nada y lo tapaba por completo. La verdad que con eso de la guerra y la ira había dado de lleno en mi monstruoso corazón. - ¿Sabes que no tengo boca y puedo hablar igual? Imbécil - Nicolas tenía una mala hostia de cojones. Entonces con mi palma empecé a apretar - Vale, vale, tampoco hace falta que te pongas así churrita - Dijo, a su vez yo paré de emitir fuerza. Se levantó, y se alejó un poco. No llegué a entender muy bien lo que dijo, pues yo seguía con lo de Cotton Candy en mi cabeza ¿Qué cojones significaba eso? Volvió hacia mi con unas telas y unos huesos e hizo una macabra exhibición artística. Sin saberlo aquella era la primera vez que veía la bandera de la tripulación. Me quedé pensativo. Agarré mi espada con la diestra y me levanté para verla de cerca mientras él comentaba el nombre, dijo unos cuantos, como es costumbre en él cuando se arrancaba a hablar lo hacía con ganas. Yo asentía mientras miraba el boceto de la bandera, le faltaba algo. Solté el agarre de Nicolas y con la izquierda agarré el cráneo. Por un momento sentí las inevitables ganas de cambiarlo por Nicolás y dejar allí a ese puto coco de los cojones. - Ni se te ocurra - Me advirtió. ¿Cómo coño sabía ese coco en lo que estaba pensando todo el rato? Con el dedo pulgar tiré para abajo de la funda de mi katana. Cayó en la arena. Puse la katana en diagonal sobre la tela. Y después puse la calavera encima. Me llevé la mano al mentón pensativo, contemplando la bandera. - Mucho mejor - Dije satisfecho por mi obra. Con que Piratas Mushoku, vale, me parecía bien, ya le había dicho que todo eso me sudaba lo que viene siendo la honorable, así que como si hubiera querido llamarnos Cotton Candy, la verdad que sonaba peligroso. Zarek me extendió la mano - Bien me parece bien, así será - Volví a agacharme para agarrar mi katana desenvainada, pero la dejé allí por un momento, entonces me acerqué a Zarek - Pero no lo olvides. Volveremos a enfrentarnos - dije con un voz intimidante. Yo no pierdo una pelea. Acto seguido le sonreí, con una sonrisa completamente malévola y llena de locura - Pero hasta entonces sumamos el mundo en el caos - Dije completamente serio y apático. Extendí mi mano y espere su apretón. Volví mi mano tangible por un momento y en caso de que la apretase le dejaría tener contacto conmigo. Sería la primera persona capaz de hacerlo en mucho tiempo.
off rol
RE: [Pasado] Homilía de una noche de invierno - Zarek - 21-06-2024 Fue ahí, en ese momento, donde decidimos sellar nuestros destinos. El resultado de aquellas acciones es incierto a día de hoy, pero tengo ese recuerdo como algo agradable. Tal vez el alcohol ayudaba un poco, pero yo creo que la soledad perpetua me hizo valorar el momento por encima de otros. Incluso a día de hoy no considero a Ashura mi amigo. Y menos me creo que él me lo considere a mi. No dejamos de ser socios. Pero bueno, un aliado al fin y al cabo en un mundo infinito como este. La noche continuó con el apretón de manos, varias botellas de alcohol acabadas y Ashura recordándome una y otra vez su obsesión con tener una revancha y un desenlace digno para nuestra batalla. En ese momento el ser un bebedor paupérrimo me jugó una mala pasada y me hizo responder de formas en las que hoy en día me arrepiento. Por suerte, tengo confianza en que Ashura no me traicionará con ese tema... -¡EEEESOOO ES, SHIHAHAHAHAH...! Los Piratas Mushoku nacen esta *hick* esta noche, sHIHahaHAHaH.- reía y me alegraba mientras me apretaba la mano. -Que tiemble la Marina y el Gobierno, que me van a comer los huevos, sHIHahaHAHaH... *hick*- ya bastante subido sin soltar la mano, que estaba pegajosa, me dejó caer hacia atrás mientras mi extremidad se deforma en un brazo elástico y blanco. Con la espalda en el suelo y la botella derramada, empecé a reir con fuerza. Solté la mano, que reculó como una masa plástica que chocó contra mi cara. -SHIHahAhAHAHahA, el liquido no le sienta bien a mis *hick* mis poderes, pffff shiahaha...- con dificultad, me volví a sentar a recuperar y me siento en la silla. -Por cierto, déjate ya de la pelea.- señalé a Ashura enfadado, aunque cualquiera que me viera en ese momento entendía que la bebida me había dejado en el límite de la coherencia. -Cuando quememos el cielo, la tendrás, tranquiiiilo. Mira mira *hick*, si te sirve como moneda de cambio, te contaré mi mayor secreto... ¡Una vez abuse de un hombre, y me gustó, sHIAHAhahHah... ¡Me acosté con un hombre y me gustó! ¿No te parece chistoso? SHIHahaHAHaH...- con el cuerpo empece a dar tumbos y a marearme. -Pero no se lo digas a nadie ehhh, que darle a todo da mala imagen...- paré en seco el monólogo. Algo me habia llamado la atención en ese momento. Miré al coco de la cintura de Ashura por un segundo. Y luego miré al Oni con extrañeza... -¿¿Ese coco te está mirando mal??- Esa parte la recuerdo fatal, casi como un sueño. A día de hoy lo pienso y ¿como un coco va a mirar a nadie? Caí desplomado ipsofacto en el suelo tras contarle mi secreto a Ashura. Menuda cagada... O no, a saber. Quizá así se queda tranquilo con la confianza de un duelo a futuro. RE: [Pasado] Homilía de una noche de invierno - Ashura - 21-06-2024 Zarek enganchó una merla terrible, una melopea asombrosa, una borrachera catastrófica, el tipo se puso mecedora, acuno el hocico, en fin, que iba con una hostia como la Sebastiana, aunque todavía no sé quien cojones es la Sebastiana esa. El nacimiento de una nueva organización era real, hace escasas horas estábamos a punto de matarnos y ahora teníamos algo parecido a un grupo de piratas, si es que 2 es un número lo suficientemente alto como para denominar a algo grupo. Mi idea de moverme totalmente solo había sido desechada. Quizá porque no podía navegar, quizá porque me venía bien la compañía. Quién sabe, bueno en verdad sí lo sé, todo esto era porque no quería perder mi espada, los acontecimientos venideros dictaran si esta decisión es un error o un acierto. El borracheras de mi compadre empezó a largar por su boca, una vez más. Acabó confesándome algo que parecía avergonzarle, un secreto que se suponía mantendría nuestra promesa de combate. El secreto en cuestión era que había abusado de un hombre. Pobre diablo, como si ese fuera un problema. Abusar de un hombre es muy varonil, de echo, si te gustan los hombres te hace muy macho, supongo, porque te gustan los hombres, es decir te gustan los tíos y los tíos son tíos, es decir que te guste un hombre es muy de tío, porque te gustan los tíos. Ser capaz de someter a cualquier persona para mi tiene el mismo peso, independientemente de su género, porque el inri de la cuestión reside en someter no en lo que sometes, independientemente de si tiene un hachazo en la entrepierna o una manguera. - Maricón - Dijo Nicolás. No pude evitar reírme. - Nicolás, algún día voy a meterte en el culo de alguien HArHArHAr - La idea me parecía sublime. - Y una polla como una campana, ¿tú eres imbécil o que te pasa? Tienes 4 neuronas, 2 las utilizas para pensar siempre en pelear, una para no cagarte encima ¿y la que te sobra da para pensar esas estupideces? Superas la expectativas de la estupidez, eres el hijo de la puta más grande que puede existir. A mi no me hace falta meterte en ningún culo porque ya tienes suficiente drama con tener esa cara de mierda hijo de la gran puta, de echo tú cara es lo más parecido que he visto a un culo, eres tan feo pedazo de cabrón que cuando naciste pensaron que la cerda había cagado por el coño, ¿entiendes? - Había conseguido enfadarle. Había conseguido enfadarle de verdad. - Como quieras, pero algún día te voy a meter en un culo HArHArHAr - Dije mientras bajaba mi mirada y me refería al coco de mi cintura. No podía parar de imaginármelo - Además eres lo más parecido a un trozo de mierda que he visto, tendría mucho sentido que te metería de donde vienes... - Miré a Nicolas arqueando la ceja terminando de interiorizar la retahíla de insultos que me acababa de propinar - ¡PEDAZO DE MIERDA HIJO DE PUTA! Como me vuelvas a tratar así te hago batido me hago un zumo contigo y te meo en el mismo árbol de mierda que te encontré - Bufé al finalizar. - Tú que vas a hacer pedazo de mono andari... - Dejé de hacerle caso, podía pasarme horas y horas insultándome con Nicolás. Demasiadas para mi gusto. - Esta bien - Dije hablando por encima de Nicolás pero refiriéndome a Zarek - Si lo que prometes es cierto no se lo diré a nadie, a mi me da igual si te gusta la carne o el pescado - Había recogido hacer rato mi espada y la tenía cerca de mi. La acaricié - Simplemente cumple tú promesa y yo no se lo diré a nadie - En realidad me la sudaba tanto lo que hiciera que podrían salirme hongos en los cojones por la humedad - Duerme si quieres o hazte una paja, vamos a esperar un tiempo aquí a ver si aparece alguien, si no, ya pensaremos como salir de aquí - Levanté la cabeza y miré el cielo estrellado, deseaba matanza, muertes, combates, sufrimiento, dolor. Por ahora solo tenía al Pequeño Nicolás, Zarek y una isla llena de bichos y plantas. |