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[Presente absoluto] Nuevas aventuras a la vista - Versión para impresión

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[Presente absoluto] Nuevas aventuras a la vista - Eaa - 19-07-2024

Leyenda

Primavera, Año 13
A bordo de la Rémora Fatua, cerca de la isla Kyodaina, Gand Line
Día 57, 10:15 AM

Canción que Eaa canta

- Sí, Mandarina, ya lo sé - respondí, algo molesta, a mi pequeñín. - No es hora de comer todavía. Ya has desayunado - abrí mi ojo derecho mientras intentaba concentrarme nuevamente en la canción. Aquella canción que cantamos varias veces durante  aquel concierto en Notas y Romances, y por horas cuando volvimos a la Rémora después del concierto. Levanté la mirada hacia el espejo. No pude evitar sonreír al ver las dos marcas de labios. Una color rojo carmesí. La mía. - ¿Cuánto tiempo llevaba ahí? ¿Un año tal vez? - arqueé una ceja, pensativa. El pintalabios había resultado ser de muy buena calidad, porque seguía teniendo el mismo color que el primer día. Miré al lado de ésta, donde se encontraba otra marca de labios, notablemente más pequeña y de color negro azabache. Recordaba perfectamente cómo había llegado ahí, el beso que Maeve le dio al espejo, y el abrazo que me dio después de hacerlo - Sí que estaba borracha ese día -  dije, tapándome la cara, enormemente sonrojada mientras me tiraba en la cama y miraba al techo después de coger a Mandarina en brazos. Le levanté, a pesar de sus maullidos. - Ah, claro, pero cuando no me dejabas cantar a gusto no te quejabas eh - le dije, tratando de simular enfado - Es que no puedo enfadarme contigo - le acerqué a mí, para darle un beso en la cabeza.

Me encontraba jugando con mi pequeñín, el cual había empezado a ronronear, cuando escuché un sonido conocido - Eso son - me levanté de un salto - ¡Gaviotas! - miré por uno de los ventanucos de la bodega - Vamos Mandarina, tenemos cosas que hacer - dejé al felino sobre la cama, antes de agacharme. Separé con cuidado los mechones de mi pelo, antes de levantarme bruscamente. Mandarina subió entonces a mi hombro, mientras yo terminaba de vestirme. Cogí del cofre el látigo, poniéndole en mi cintura, al igual que una vez hizo mi amiga. Saqué del bolsillo de mi abrigo la pequeña cajita ornamentada. La abrí, dejando al descubierto el Log Pose que contenía. - Ahora es mi labor guiarnos a nuevas aventuras - murmuré, acariciando con suavidad la correa, la cual contenía un dibujo de un pequeño gato negro.

Salí de la bodega, decidida - ¡Oye, Gin! - le llamé, mientras caminaba lentamente hacia el timón - He escuchado gaviotas, así que tenemos que estar cerca de la próxima isla - posé mi mano izquierda sobre la barandilla, tallada en oscura madera. Subí las escaleras, una a una, hasta llegar junto al timón. La Rémora, nuestra Rémora, estaba en bastante mal estado. Había sido una travesía dura desde que nuestro barco se separó de aquel galeón, aquel fatídico día - Lo siento mucho, pequeña - acaricié suavemente el timón, sin levantar la mirada - Sé que Maeve era mucho mejor que yo en esto, y que las aguas del West Blue no tienen ni comparación con las del Grand Line - seguí murmurando - Pero te prometo que haré todo lo posible para que estés siempre perfecta, y para que no sufras tanto - una pequeña sonrisa se dibujó en mi rostro - Bueno, haremos - me reí. Miré al cielo, viendo pasar varias aves que inevitablemente me trajeron a la mente el periódico - Menos mal que no decían nada de lo nuestro - suspiré, aliviada nuevamente - Todavía tenemos tiempo para poder contarle antes de que se entere ¿a que sí, pequeñín? - el pequeño Mandarina se había quedado dormido en mi hombro, como solía hacer - Me pregunto qué recompensa hubiera tenido Maeve - llevé mi mirada al frente, pensando en el gran aumento de recompensa que tanto Gin como yo habíamos tenido.




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RE: [Presente absoluto] Nuevas aventuras a la vista - Rapax Gin - 20-07-2024

Aclaratoria


La mañana era agradable y yo bien la disfrutaba en el nido del mastil aquel baño de sol. Aquel lugar se había vuelto definitivamente mi favorito del barco. Me encantaba la brisa marina y a esa altura podía ver todo el ancho mar. Las noches eran hasta ahora placenteras en lo que llevábamos de recorrido del Grand Line, y los días en que el clima fuera más difíciles, no me haría falta abrigo y protección. Aunque lo mejor es que nunca estaba solo: Knox siempre me acompañaba en mis vigilias y las noches solía volar en busca de alguna presa.

Los rayos de luz entraban por la abertura de la lona con la que cubría el nido para dormir, cuando la voz de la capitana llegó desde la cubierta. Al parece había visto gaviotas volando cerca. Podría ser que por fin llegaríamos a una nueva isla tras tantos días en altamar. Salí de la lona y el clima era hermoso. Miré abajo y allí estaba la capitana con su fiel Mandarina señalando al cielo. Miré alrededor y en efecto había  algunas gaviotas volando a algunos metros de la Rémora. Me alegré de que fuera cierto. Miré a lo lejos y casi indisinguible en la distancia, un pequeñísimo punto empezaba a resaltar a lo lejos. Entrechoqué mis puños y entonces salté hacia la cubierta. Me había acostumbrado a bajar simplemente dejándome caer. No sé, era divertido, como saltar de un arbol muy alto. Mis pies resonaron en la cubierta mientras los tablones crujían bajo estos. La Rémora había pasado un arduo trayecto hasta ahora y lo cierto es que no estaba en las mejores condiciones.

Un "Sssss" salió de mi boca mientras miraba a la pelirroja "Perdona, Maeve. Prometo no saltar así hasta que arreglemos a la Rémora-Gin" le dije disculpándome. Su mirada de reproche no se hizo esperar. "Tienes razón. Pude ver algunas gaviotas y más adelante parece haber una isla. Aún estamos lejos, pero se comienza a ver algo en el horizonte-Gin"

SILBIDO
Silbé para llamar a Knox y el pequeño rapaz no se hizo esperar. Aterrizó en mi hombro izquierdo y me miró con la cabeza girada en horizontal y con toda la cara manchada de rojo. Parece que también había visto a las gaviotas, pues una pequeña pluma aún colgaba de su pico. "Knox, sabes que a Maeve no le gusta que ensucies la cubierta-Gin. Ten mucho cuidado y pégate una zambuyida en cuanto puedas ¿Vale?" Volteé a mirar a la capitana y tenía su mano sobre el timón. Estaba haciendo lo mejor que podía para llevarnos a buen puerto "No te preocupes-Gin. La vamos a reparar en el siguiente puerto" Miré su hombro y Mandarina estaba allí dormido. Reí "No me acostumbro a verle en tu hombro como un ave-Gin, Pero he de admitir que combinan bastante bien"


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RE: [Presente absoluto] Nuevas aventuras a la vista - Eaa - 20-07-2024

Leyenda


Gin saltó desde la cofia, cayendo junto al palo mayor. Después de eso se disculpó con la capitana por haber saltado - No te preocupes, yo también he saltado desde ahí arriba más de una vez - me reí - Si la Rémora ha aguantado mi peso, debería poder aguantar el tuyo - expliqué. Me asusté al escuchar al hombre silbar - Ay, madre. Creo que nunca me voy a acostumbrar a eso - suspiré, llevándome la mano al pecho, aunque me empecé a reir poco después. - ¡Oh, Knox! - exclamé, con una ancha sonrisa, al ver al ave acercarse - Sí, a Mandarina le gusta vigilar las cosas desde las alturas - sonreí, mientras estiraba levemente el brazo izquierdo, tratando de que Knox se subiese. - Me alegra mucho que Knox y Mandarina se lleven tan bien. Hubiera sido bastante complicado que intentaran comerse el uno al otro, la verdad - miré al felino de mi hombro, quien parecía que acababa de despertarse. Se frotó contra mi cuello, ronroneando - Ya casi llegamos, pequeñín - el viento a favor nos ayudaba a avanzar mucho más rápido de lo normal.

No tardamos mucho en divisar mejor la isla, la cual parecía estar llena de grandes árboles - Vamos a tener que buscar un lugar apartado donde atracar, Gin - le dije a medida que nos acercábamos a la masa de tierra. - ¿Te encargas tú de buscar una forma de arreglar la Rémora mientras yo compro provisiones? - propuse. - Tengo una cosita que quiero hacer según lleguemos - miré, pensativa, al suelo.



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RE: [Presente absoluto] Nuevas aventuras a la vista - Kazuya Kazehaya - 22-07-2024

La embarcación mercante en la que habíamos sido trasladados Bobo, Gustave y yo se acercó a Isla Kyodaina.

—¿Que piensas hacer Kazuya? Bobo y yo nos regresamos al North Blue. Lo llevaré conmigo quizá sirva de ayudante este grandulón —me dijo Gustave justo al llegar a la costa de la isla.

—Yo me quedaré en esta isla. Nunca he tocado realmente tierra, es hora. Ya me las arreglaré para moverme en lo que descubro que poder me dará la fruta que consumí. No te preocupes por mi viejo —le respondí a Gustave.

—Bobo... Bobo te desea mucha suerte —me dijo Bobo sollozando de nostalgia.

—No necesito que un idiota me de suerte. Más bien ayúdame y dejame en la tierra lejos del mar. No podré tocar el mar de nuevo —le respondí a Bobo.

Sentí un poco de nostalgia pero no era la clase de persona que lloraría por algo así. En frente de mi tenía mi primera gran aventura, por fin podría explorar una isla, aunque no sabía cómo me podría desplazar cuando estuviera en tierra firme.

—Les deseo a todos la mejor de las suertes regresando al North Blue. En algún momento la bendición del Mar nos volverá a unir. Gracias por todo viejo Gustave, envíale saludos a mis padres —dije para despedirme—. Bobo llévame a tierra.

Bobo me cargó y me llevó a la costa, y me colocó bajo la sombra de un gran árbol cercano a la costa. Se despidió y se fué de nuevo al barco. Nos hicimos señas y partieron.

Yo me quedé arrecostado al árbol. Dí un vistazo a los alrededores solo veía árboles, no parecía haber civilización cerca. Me sentía cansado por el viaje así que me quedé dormido allí, donde me dejó Bobo.

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RE: [Presente absoluto] Nuevas aventuras a la vista - Rapax Gin - 22-07-2024

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Las órdenes eran claras. Yo buscaría alguna forma de reparar la Rémora, mientras la capitana iría a hacer algo que ni idea, porque no me dijo. Asuntos de capitanes, supongo. Mientras nos acercábamos a la isla, un horizonte selvático nos daba la bienvenida. De cierta forma se sentía familiar, aunque francamente la idea de volver a una jungla no era lo más emocionante del mundo. No tenía nada contra las junglas, pero digamos que cuando pasas 6 años sin hablar con nadie, la soledad no es tu elección favorita. Tomé el colmillo de mi collar con mi mano derecha y lo froté, mientras recordaba a Goopaw, esperando que me diera fuerzas.

Buscamos un lugar que fuera lo bastante solitario y atracamos allí el barco. Cuando todo estuvo en orden y asegurado comenzamos a preparar nuestro descenso a la costa. “Knox, cuida el nido y no desordenes nada-Gin. Que ya bastante comiste en la mañana” Le dije al pequeño azor mientras lo impulsaba hacia lo alto de la Rémora con mi brazo, y el pequeño volaba hasta el nido. Una vez en tierra empecé a ojear los alrededores: En efecto esto era una jungla como la de Kuen. Me dispuse a explorar el límite costero de aquella selva y mientras caminaba lejos del barco, avisé mis intenciones a la pelirroja, que también estaba bajando a tierra.

“Oye Maeve, voy a buscar algo de madera por aquí para la Rémora-Gin” le dije mientras alzaba mi mano
en señal de despedida. Aquella selva era un poco menos espesa que la de mi exilio, y por suerte contaba con árboles muy parecidos. No me costaba identificar los que mejor servirían para reparar el barco y pronto estaría de regreso con suficientes provisiones. Llegué a escuchar movimiento de algunas criaturas dentro de la selva. Al parecer aquí se movían en manadas, a diferencia de aquellas bestias con las que había lidiado antes. Mantuve mi distancia y fui a lo mío. Al cabo de un par de horas había conseguido derribar varios árboles lo bastante resistentes para servir como refacción.

Iba ya de regreso, bien abastecido de algunos troncos, cuando decidí volver caminando por la costa, para conocer un poco más del terreno. La mayoría eran palmeras y poco más. En mi camino revisé si conseguía algún coco que pudiera servir para algo en nuestra cocina y por suerte conseguí 2 cocos bastante cargados de agua. Con la madera y los cocos ya consideraba la jornada todo un éxito, y lo que me lo confirmó fue el hambre que me entró de repente. Ya era hora de almorzar algo. Menos mal no tardaba en volver a casa

La brisa era muy agradable en aquella costa y me permitió disfrutar un poco de aquel paisaje. De pronto algo captó mi atención. A unos 20 metros adelante, tras una palmera en plena costa, la cola de un enorme pescado sobresalía. Aquella cola era enorme. Debía tratarse de alguna especie de atún o de un pez espada -Maeve estaría feliz de verme volver con provisiones y con el almuerzo- pensé y sonreí. Sin pensarlo, fui corriendo y pasé junto a la palmera. Sin detenerme tomé aquel pescado por la cola con mi brazo izquierdo y lo llevé a rastras conmigo. Un ruido metálico sonaba a mis espaldas y solo pude pensar que habría terminado con algún anzuelo en la boca o algo así.

Tras algunos minutos me encontré de nuevo frente a la Rémora. Con algo de esfuerzo alcé finalmente al pescado y con todo, leña, cocos y pescado a mis hombros, salté hasta la cubierta del barco. Me dispuse a dejar todo en su lugar para que la capitana no me regañara. Le gustaba mantener la nave ordenada. Bajé ahí mismo los maderos, pues serían necesarios para el barco en todas sus áreas.  Un profundo ronquido se hizo escuchar y solo supuse que sería Knox allí arriba -pájaro holgazán- pensé resignado a las costumbres de aquel ave.

Fui a la bodega de la cocina y primero solté los cocos sobre el mesón, para que Maeve los viera ni bien entrara. Knox roncaba tan fuerte que casi lo podía escuchar a mis espaldas. El atún era muy grande, así que no cabría en la nevera. habría que picarlo antes y seguramente, Maeve me pediría que lo dejara en el mesón. Busqué el cuchillo para descamar y lo puse sobre la mesa. Finalmente y con un poco de esfuerzo, di la vuelta al atún y lo lancé sobre el mesón. El cuerpo resonó, mientras chocaba la nariz contra la superficie de la mesa, aún roncando (eso no era Knox), con los brazos extendidos como si fueran de trapo (eso no eran aletas), aunque sosteniendo firmemente aquella lanza (eso no era un anzuelo) y los largos cabellos todos alborotados. Rápidamente solté su cola y di un paso atrás, con los ojos enormes como platos y con un montón de cosas pasando por mi mente en un instante.

Eso no era un atún.



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RE: [Presente absoluto] Nuevas aventuras a la vista - Eaa - 23-07-2024

Leyenda


Tardamos menos de lo esperado en alcanzar la costa - Es una maravilla tener el viento a favor - sonreí, mirando al cielo mientras imaginaba un gran buitre blanco batiendo sus alas e impulsando la Rémora de esa manera. Sabía que estuviera donde estuviera la capitana, estaba velando por nosotros

Una vez llegamos a la costa y atracamos, Gin bajó rápidamente del barco. Habló entonces a Maeve, diciendo que iba a buscar algo de madera. Arqueé una ceja, algo sorprendida. Se me hacía raro que el hombre hablara con la capitana. Yo lo hacía bastante, mucho más de lo que me gustaría admitir, pero me extrañaba por parte de este, teniendo en cuenta de que casi no había conocido a la albino. Levanté la mano, saludándole, mientras me disponía a bajar del barco. Noté entonces como una brisa de aire me golpeaba en la cara, haciendo que mi pelo carmesí ondeara. Vi una hoja pasar por delante de mis ojos. La seguí con la mirada, viendo como esta volaba sobre el mar. Me apoyé suavemente en la oscura barandilla, mirando cómo las suaves olas llegaban a la costa. Quedarme mirando de esa forma al mar hacía que me entraran ganas de bañarme. - ¿Habrá alguna forma de poder volver a bañarme en el mar? - me pregunté, fantaseando. Recordaba con nostalgia aquellos chapuzones, el agua salada bañando mi blanca piel... Por unos instantes, la idea de saltar al agua y zambullirme en el mar me pareció maravillosa - Tranquilo pequeñín, que no vamos a saltar - calmé al pequeño felino, quien se erizó, bufando al agua - Bueno, si te caes tendré que saltar a salvarte. Y si me caigo yo me tendrás que sacar del agua, ¿no crees? - bromeé, acariciando al animal entre las orejas. Me aparté de la barandilla, dirigiéndome después hacia la bodega. Rebusqué entre mis cosas, cogiendo de entre ellas "El Camino del Bardo. Subí con el libro a la cofia, llevando a Mandarina sobre mi cabeza - Hola Knox - sonreí al ver allí al blanco azor, quien ya no tenía ni rastro de sangre. Me senté entonces y abrí el libro - ¿Por dónde íbamos? - pregunté, mirando a los dos animales, quienes se habían apoyado sobre mis piernas y me miraban fijamente. Comencé a leer en alto el libro ante un público que casi con total seguridad era incapaz de entender mis palabras.

De repente escuché un estruendo que venía de la cubierta - ¿En qué momento me he quedado dormida? - me pregunté. Cerré el libro y miré a los dos animales,  quienes seguían apoyados sobre mis piernas. Mandarina estaba dormido hecho una bolita, y Knox miraba fijamente al felino, sin moverse lo más mínimo - Serán imaginaciones mías - me pareció escuchar entonces como si alguien estuviera arrastrando algo. La puerta de la bodega se abrió - Tenemos que arreglar la puerta, hace un ruido horrible - murmuré, suspirando. La puerta se cerró de golpe - Bueno, tampoco hay nada im... - cogí a ambos animales con las manos y salté de la cofia, dirigiéndome rápido a la bodega - ¡Como se te ocurra tocar el espejo te voy a partir todos los huesos del cuerpo! - grité, abriendo la puerta de golpe, con ambos animales ahora posados sobre mis hombros.



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RE: [Presente absoluto] Nuevas aventuras a la vista - Kenjo - 23-07-2024

Abrí los ojos y delante de mí tenía un gran y despejado cielo azul, en el cual una gran bola de luz, llamada sol, brillaba con mucha fuerza provocando que tuviese que entrecerrar los ojos para poder mirar aquel cielo tan bonito y despejado, en esté lo único que había junto al sol eran pequeños pájaros que cantaban alegremente, toda aquella imagen me lleno el corazón de alegría y de felicidad.

De repente un sentimiento de ansiedad recorrió mi cuerpo, el cual me hizo levantarme de golpe y mirar a mi alrededor, mi barriga empezó a rugir con fuerza, tenía hambre, estaba confundido no sabía donde estaba, ni cuanto llegaba sin comer, miré a mi alrededor buscando algo que echarme a la boca. Estaba sentado en la orilla de una playa totalmente desértica, había unos alegres peces saltando en el agua, los cuales parecían reírse de mis ganas de comer, como diciendo, mira estamos aquí y no nos vas a pillar, lo que me enfado bastante, me puse en pie con la intención de lanzarme al mar y cazar esos malditos peces vacilones.

Pero al levantar la vista después de ponerme de pie, la playa había desaparecido y ahora delante de mí tenía una gran taberna, la cual no tarde en reconocer como la taberna del gran chef Targon, la cual había visitado diariamente durante semanas en el puerto del Archipiélago Notice, por ello el sentimiento de ansiedad se convirtió en un sentimiento de nostalgia, como si hiciese un montón de tiempo que no la visitaba y esté aumento cuando por la puerta de la taberna apareció el propio Targon con su alegre sonrisa haciéndome señas para que entrase a comer su deliciosa comida y a beber su exquisita bebida.

Sin dudarlo me acerqué y después de hacerle una pequeña reverencia con la cabeza, pasé a través de la puerta, para encontrarme de golpe en la cueva de los Piratas Puños de Hierro y delante de mí aquel joven marine moreno. Aquello volvió a trastocar mis sentimientos y ahora me sentía deprimido a la vez que enfadado. El marine me miraba intensamente, demostrándome el odio que me tenía por haber acabado con sus subordinados, yo intentaba pedirle perdón y le ofrecía un combate legal entre los dos, a lo cual no me contestaba, pero no dejaba de mirarme con odio, para luego darme un fuerte puñetazo en la rodilla haciéndome caer hacía atrás, con la mala suerte de caer hacía el lago de lava.

Mientras caía no dejaba de intentar gritar y agarrarme a algún lado, pero ningún ruido salía de mi boca y mi cuerpo estaba totalmente paralizado impidiendo que me pudiese mover. La caída se me hizo eterna, no dejaba de caer y caer, pero nunca llegaba a la lava, hasta que justo antes de tocar la lava, una sensación de ahogo y debilidad inundó mi mente, cerré los ojos.

Y al volver a abrirlos, una capa de agua cubría mi cabeza, intenté moverme, pero no pude, no tenía fuerzas para ello, algo me estaba debilitando y no sabía el que ni porqué. Por suerte, la capa de agua desapareció y pude volver a respirar. Me incorporé ansioso, medio taquicárdico, me intenté relajar buscando con las manos a Lucille, encontrándola y agarrándola con fuerza, esto me ayudó mucho a relajarme y darme cuenta que todo lo anterior había sido un sueño. Al estar en un estado tranquilo y relajado, miré a mi alrededor y me di cuenta que me encontraba sentado en la arena de una playa desértica y el mar medio cubría mi cuerpo. Con esfuerzo y notándome aún algo debilitado me puse en píe y me salí del agua, notando que mis fuerzas volvían a mi solo salir de este.

Al lado contrarió del mar, había un gran bosque, que impedía ver que había más allá en el interior de la isla, con cautela y esperando que fuera como el Archipiélago Notice, empecé a caminar siguiendo la costa, pensando que tarde o temprano me encontraría con algún puerto o poblado costero.

Off



RE: [Presente absoluto] Nuevas aventuras a la vista - Kazuya Kazehaya - 25-07-2024

Hacía mucho que no tenía un sueño tan profundo y sin perturbaciones. Quizá mi tranquilidad mientras dormía se debía a la suave brisa que golpeaba mi rostro o tal vez era culpa del sonido del mar, que me hacía viajar en sueños hacia las profundidades en las que crecí.

El mar quizá empezaría a ser algo nostálgico para mí ya que debido a mis decisiones era probable que no fuese capaz de volver a mi hogar, renuncié a la capacidad de nadar. ¿Un tritón que no nada? Buena o mala, esa fue mi decisión. Pero ¿a cambio de qué renuncié al mar? No lo sabía aún. Desde que consumí lo que Gustave llamo “Fruta del Diablo” no había sentido nada extraño en mí.

La mayor parte de mi cuerpo descansaba bajo la sombra del árbol en el que me dejo Bobo, pero el sol acariciaba mi cola. Mientras soñaba con el mar, el suelo debido de mí parecía sufrir un cambio de estado, la arena parecía volverse liquida justo donde entraba en contacto con mi cuerpo.

De pronto, sentí un tirón brusco que casi me saca de mi sueño. Alguien grande y fuerte me arrastraba por la arena, pero el cansancio era tal que me venció y volví a dormirme. No sentí la fuerza del arrastre debido a que la tierra por donde pasaba cambiaba de fase sólida a fase líquida, y al perder el contacto con mi cuerpo regresaba a la normalidad. Lamentablemente no había nadie que pudiera notar ese extraño fenómeno, y quien me arrastraba era tan despistado como para notarlo al parecer.

En mis sueños alguien me cargaba mientras escuchaba a personas llamarme Emperador del Mar, pero ese sueño fue interrumpido en la mejor parte. El dolor de mi rostro siendo estampado contra la madera de una mesa me despertó. Aquel golpe me había dejado con los ojos en blanco y me hizo soltar la lanza. Alguien me dio vuelta pero estaba confundido y me costaba enfocar con la vista.

Llevé mi mano hacia mi nariz, que ahora sangraba por estrellarse en contra de la mesa, y miré alrededor y note que estaba en una especie de cocina y, además, me encontraba sobre una mesa.

— ¿Cómo llegue hasta aquí? —pensé en voz alta aún confundido.

Me moví un poco y mi cuerpo, sin querer, cayó de la mesa al suelo. Intente poner las manos para amortiguar la caída pero por un instante me parecio estar tocando agua en lugar de suelo. Quiza fue mi imaginación, quien sabe.

Me giré y lo primero que ví fue a un humano.

— ¿Tu quien coño eres? ¿Qué hago aqui? —le pregunte a aquel humano desconocido, era grande y parecía fuerte. Volvi a darle un vistazo a todo alrededor y definitivamente aquello era una cocina—. Tú… Desgraciado… No me digas que pensabas usarme de almuerzo.

Lo miré fijamente con el ceño fruncido. ¿Confiar en humanos? Sería algo difícil. Nada bueno se espera de ellos.

—Mi lanza. ¿Dónde quedó? —pensé, buscándola con la mirada.

De repente un azote de puerta me hizo girar la mirada.

off



RE: [Presente absoluto] Nuevas aventuras a la vista - Rapax Gin - 25-07-2024

Eso no era un atún, sino un tritón. Un tritón enfurecido (y con razón) Súbitamente di un salto atrás mientras su lanza caía al suelo. ¿Cómo no me di cuenta de que estaba arrastrando a una persona conmigo todo este tiempo? el trayecto se me hizo sumamente sencillo y aquel tipo nunca opuso resistencia. Pensé que era un pescado listo para la plancha, pero allí estaba con sus cabellos alborotados tratando de levantarse del suelo. Algo raro sucedía a sus pies: El suelo... ¿chapoteaba? era como agua bajo su cuerpo. Este tipo era usuario de alguna fruta del diablo. Había que tener cuidado.

La puerta se abrió de golpe y la capitana entró hecha una furia. Rápidamente intenté calmar los ánimos para aclarar el malentendido. "¡Calma, Maeve! Ehh... Pensé que había encontrado un atún, pero resultó ser este caballero-Gin" atiné a decir apresuradamente, mientras me interponía entre los dos. Mandarina y Knox estaban en total alerta y aunque no lo parecía, yo también. No sabíamos qué clase de persona era aquel tritón o qué tan violento era "Te pido disculpas, colega. No tenía idea-Gin. Por favor toma asiento, y vamos a resolver el sangrado de esa nariz ¿vale?" le dije mientras le acercaba una silla a aquel inesperado huesped y compartía una mirada con Maeve, esperando que entendiera lo que le trataba de decir. Esta persona era como mínimo un usuario de fruta del diablo. No sé qué tan fuerte era, pero como mínimo había que tener cuidado ante cualquier signo de violencia. "Yo me llamo Gin y ella es mi capitana. Estás en su barco, la "Rémora Fatua" Te encontré tirado en la costa bajo el sol. ¿Cómo es que llegaste allí?"Busqué rápidamente un vaso de agua y se lo ofrecí, pues asumí que debía estar deshidratado luego de aquella exposición al sol.

"Respondiendo a tu pregunta, bueno...sí que pensaba usarte de almuerzo, pero eso fue antes de saber que eras una persona y no un atún-Gin. Me disculpo por ser tan despistado" Le dije al tritón, mientras me encogía de hombros y le tendía un pañuelo humedecido, haciéndole señas para que lo usara en su nariz. Al ver a la capitana tan agitada y nerviosa, supe que le preocupaba que el espejo resultara herido, así que me paré justo entre el tritón y el espejo con la intención de protegerlo.

"Pero dinos, ¿cómo te llamas y cómo es que terminaste así en la costa?¿Te encuentras bien?"


resumen


Contenido Oculto


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Karmas Positivos

Karmas Negativos



RE: [Presente absoluto] Nuevas aventuras a la vista - Eaa - 25-07-2024

Leyenda


Cuando miré dentro de la bodega, vi a Gin de pie junto a la mesa, y sobre ella un tritón. El último hizo un movimiento algo extraño y se cayó al suelo. Después, preguntó a Gin a ver quien era. Suspiré, aliviada. El espejo parecía estar bien. El alivio me duró bastante poco, pues pronto se convirtió en enfado. - ¿Quién es este y qué cojones hace en la Rémora? - me pregunté, sin quitarle la mirada de encima al tritón. - No, no, no - dije, acercándome a estos - Nada de tomar asiento - agarré al tritón de la cola y le levanté, girándome y dirigiéndome hacia la salida de la bodega - Es de mala educación no presentarse antes de preguntar. Y la Rémora no es una taberna, así que las conversaciones en la playa - hablaba sin detenerme, hasta llegar junto a la barandilla que daba a la playa - Dicho esto. Yo soy Eaa, vicecapitana de los Piratas del Brillante Infortunio - hablé, levantando más al tritón, para mirarle a la cara - Bueno, capitana en funciones - murmuré.

Levanté levemente la mirada, mirando a la playa. Me disponía a saltar de la Rémora, cuando vi una figura caminar por la costa. Se encontraba a unos 20 metros , alejándose de nuestra preciosa embarcación - ¡Oye, tú! - le llamé, gritando - ¿Eres de por aquí? - me quedé en silencio cuando me fijé más, pues aquella figura también tenía cuernos, y parecía bastante más grande que yo. ¿Sería acaso igual de alto que mamá?. ¿Cuánto tiempo llevaba allí aquella criatura? Se me hacía raro no haber reparado en su presencia. - Bueno, he estado liada con Mandarina y Knox -  Un repentino olor a pescado golpeó mis fosas nasales - Oye, ¿por qué hueles como Peteiro? - pregunté al tritón que estaba levantando - Aunque tú eres menos... feo



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