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[Pre. Abs] To hot to handle - Versión para impresión

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[Pre. Abs] To hot to handle - Erika Storm - 22-09-2024

— que... puto calor... joder... —

Si llego a saber que aquel barco de la Marina iba a parar en un país como este, le hubieran dado por culo pero de manera muy rápida. La información que saqué sobre este viaje al final resulto ser real y cierta, "Un barco con nuevos soldados partirá rumbo a otra corriente para mandar refuerzos". Me las pude ingeniar para entrar en él, y fue relativamente fácil, bastante fácil. Aquella contramaestre rubia parece ser que le gustaban las mujeres más que a mí, y pobre, no pudo sucumbir a los encantos de Erika. Encantos, y la maravillosa lengua que mi madre me ha dado, al menos me dejó algo bueno. Pudo ver hasta las estrellas diría yo cuando nos quedamos solas en su camer... bueno, no voy a ponerme a recordar todo aquello ahora, que si no me pongo cachonda, y no me apetece ahora mismo.

Y aquí estoy, perdida de la mano de dios, en un país donde hace un calor de putos cojones. Siguiendo al grupo de Marines, pasaron por este pueblo y decidí quedarme aquí y no avanzar. Al menos, sé que esto está cerca del mar, y por lo que escuché a dos viejos campesinos, hay un río no muy lejano también. Sabiendo que tengo agua cerca era más que suficiente como para que la decisión de quedarme aquí era acertada, al menos de momento. El cabrón de Espinas parecía que era el que más disfrutaba del tiempo, parecía feliz, incluso a veces me daba la impresión de que sonreía. Eso o estaba totalmente perdiendo la cabeza de una maldita vez. Decidí alejarme un poco de la gente, acabando en una especie de parquecito muy majo, con algunos bancos para sentarse y palmeras alrededor, no mucho más, la vegetación aquí no era muy abundante por lo que veo, aunque supongo que será por este tipo de clima ¿no? Yo qué sé, este tipo de razonamientos eran cosa del pelo arbusto, no mío, él era el cerebrito, el listo... joder... ¿Estará bien? O lo más importante, ¿estará vivo? No sé donde coño se había metido ni que había sido de él. Le busqué por aquella isla durante días y no tuve rastro de él, ni una pista, nadie había visto un tío alto con pelo extraño, alas, gafas de científico, y una bata. Eso es algo que se ve fácilmente, ¿no? Entonces, ¿dónde coño estaba si no era allí? Eran preguntas que no podía responder y que me quebraban la cabeza una y otra vez. Y ahora, estando en otra isla, incluso corriente, mucho menos. Ya decidí irme de allí y olvidarme de todo, si el cabrón de verdad decidió irse sin decir nada por una gilipollez, es su problema, no el mío, ¿verdad, Erika?... Aquellos pensamientos iban a comenzar a atormentarme una vez más, hasta el punto de perder la realidad, pero de nuevo, mi salvador. *slurp*

Espinas me dio un lametón con su lengua en mi mejilla derecha, estaba contento, eso es suficiente para mí para volver a concentrarme y volver a mis cabales — ¡Te gusta mucho el calor, eh nene! — Le grité alegremente — ¡Tienes suerte de ser una lagartija con esas escamas! ¡Yo no lo aguanto, y para colmo, en mi interior soy un puto pulpo, todo mal! — dije poniendo morros, algo enfadada, dirigiéndome debajo de una palmera en la cual había al menos un poco de sombra — Encima tengo que ir cargando con todas estas putas armas, que lo único que hacen es darme más calor, ¡JODER! — Grité, mientras las colocaba a mi derecha, todas juntitas, atadas, amontonadas, apoyadas en la palmera. Y Shock, ella siempre va aparte — Nene, dame un segundo, de verdad, que no soporto más este calor, es terrible... bof... — Dije cogiendo a Espinas con mis manos, dejándolo en el poco césped que había por allí.

 — ¡NO MIRES! —

Procedí a quitarme la ropa, quedándome totalmente en ropa interior. Con unas bragas azules, con truenitos anaranjados, además se me metian en el culo, pareciendo un tanga, haciéndome un culo de escándalo, la verdad. Luego, en sujetador, totalmente azules clarito — ¡IIIIAAAAAA! ¡Mucho mejor, donde va a parar! — Comenté estirando mis brazos hacia el cielo, mientras se podía observar ahora como el sudor recorría cada una de mis curvas, mirando al frente mía, donde podía contemplar aquel parque y la gente que pasaba por allí. Afortunados los que podían contemplar el cuerpo del escándalo, la verdad.

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RE: [Pre. Abs] To hot to handle - Gideon De Villiers - 23-09-2024

Los Piratebusters volvían a estar en las mismas, vagando por una nueva isla sin gran cosa que hacer. Suna se había enamorado completamente de la ciudad y la habían perdido de vista, Kevin y Gideon preferían no preocuparse, parecía que Arabasta era un lugar tranquilo. Habían escuchado que llegaban nuevos marines y con su seguridad habría muchísimos menos problemas de lo que ya de por sí no habían probado ni medio bocado.
Al menos se habían podido encargar de reparar su barco y comprar algunas prendas con las que no asarse de calor. Gideon llevaba un top que dejaba ver sus abdominales y sobre este una especie de chal que parecía ser típico de la isla, con él cubría sus alas, que había tenido que meter bajo el top haciendo que le molestaran. Prefería un poco de dolor a jugársela e ir con ellas al descubierto. A conjunto con el top llevaba unos pantalones de una tela muy fresca y unas sandalias, todo comprado en la capital. Estaba preparada para aquellas temperaturas infernales.
Kevin y ella habían salido a pasear, junto por supuesto a Omi que iba enroscado en el cuello de Gideon porque aún no había podido hacer un bolsillo adecuado para él en su nueva ropa. El humo del cigarrillo de Gideon iba dejando un rastro tras la pareja. No tenían gran cosa que hacer, así que simplemente exploraban zonas que aún no habían visitado. Vieron a lo lejos un parquecito, con la poca vegetación que podía crecer en aquella isla desértica, y decidieron ir hasta allí.
La skypiean notaba su parpadeo excesivo, no tan pronunciado como otras veces, pero ahí estaba, acechando con acelerarse con cualquier inconveniente. Miró hacia los bancos que había en el parque y justo bajo una de las palmeras de la zona vio a una chica. Le sonaba mucho, pero lo que más llamó su atención era que se estaba quitando la ropa y se había quedado en ropa interior. Yo sería incapaz de algo así… pero bueno cada quién…
— Illo, ¿no es esa la chavala que estaba en el bar donde lo pasamos tan mal? Si no es ella, es clavadita —preguntó a Kevin que tenía una memoria prodigiosa y estaba segura de que le sacaría de dudas.

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RE: [Pre. Abs] To hot to handle - Kevin Fojobs - 23-09-2024

Y el ciclo se repetía una vez más. Los PirateBusters llegaban a una isla nueva, emprendían su búsqueda para encontrar algún criminal con una jugosa recompensa por su cabeza y, como no podía ser de otra manera, no eran capaces de dar con nadie. Kevin comenzaba a pensar que igual, gracias a su presencia, cada isla por la que pasaban, era una isla que, inmediatamente, se convertía en un reinado de paz y armonía... Le gustaba pensar eso sí, pero justamente, el asalto de unos bandidos a un pequeño poblado que presenció días atrás, le daba por pensar que estaba completamente equivocado con aquella ensoñación.

- Y e-encima vienen más marines... A-así va a ser imposible dar con un malhechor...- Auguró el oficinista, al haberse enterado que pensaban reforzar la seguridad de Nanohana. Aquel día, Gideon y Kevin, acompañado del señorito Omi, que ejercía como una bufanda, salieron a dar un paseo bajo la ardiente y calurosa ciudad con tal de no morirse del asco en la posada. Para combatir el intenso sol, el oficinista optó por ponerse una túnica de una fina tela de color azul marino, bastante particular que había encontrado en una tienda, cuyo estampado, simulaba ser un traje con una camisa blanca debajo y una corbata de color roja. Al contrario que otras veces, en esta ocasión, había optado por no ponerse un turbante y, a sus espaldas, llevaba su maletín a modo de mochila que, junto a sus dos martillos a cada lado de su cintura, estando visiblemente ocultos al estar por debajo de la túnica, Kevin estaría completamente preparado para lo que pudiera suceder.- V-veo que cada uno tiene su forma de combatir el calor, ¿n-no crees, Gideon?- Preguntó el pluriempleado a su amiga que, en su caso, había elegido no ir tan tapada como el joven Fojobs, dejando al descubierto parte de su abdomen y sus brazos, llevando un chal que le dotaba de una figura bastante femenina denotando que, en este caso, su compañera se identificaba como una mujer.

Como era habitual en Kevin, mientras Gideon se hallaba en silencio y fumándose uno de sus cigarrillos, se encontraba enfrascado en su situación económica actual.- E-estaría tan bien encontrar algo de trabajo de verdad... Con suerte, el recado q-que hice el otro día nos d-dio para poder aguantar hasta fin de mes...- Comentó a su amiga, mirando hacia el suelo, y terminando por suspirar.- Q-qué tragedia... E-encima Suna está desaparecida... F-fue llegar a la isla e irse c-como una loca a explora el sitio... E-espero que esté bien...- Deseó de todo corazón por el bienestar de su descerebrada amiga.

Fue entonces cuando, tras llegar a un parquecito poco transitado, Gideon habló tras un buen rato callada, preguntó sobre la identidad de cierta mujer que habían conocido en un bar dónde la situación se fue de manos. Kevin se puso su mano derecha, con la palma extendida, delante de su frente, observando a su alrededor hasta que vio, como a unos 5 metros de ellos, y bajo una palmera, se hallaba una mujer peliazul, ¿en paños menores? Muy bonitos los paños por cierto, de color azulito claro.- ¡P-PERO! ¡E-ESTO ES ESCÁNDALO P-PÚBLICO!- Gritó escandalizado, instintivamente, llevándose las manos a la cabeza sin darse de cuenta, de primeras, de quien era esa mujer. Sin embargo, gracias a las palabras de Gideon, y a que enfocó más su mirada en la chica, pudo ver de quién se trataba.- ¡E-es verdad! ¡E-ella estaba allí!- Exclamó a su compañera, con cierto entusiasmo debido a la coincidencia de reencontrarse con aquella simpática mujer. Recordaba perfectamente conocer a la peliazul en aquella noche folclórica pero, debido a la cantidad ingente de alcohol que consumió, en su cabeza, Kevin creía que la mujer les trató con el mayor de los respetos.- A-ahora que lo pienso... Igual está sufriendo de una in-insolación...- Vaticinó, dirigiéndose entonces, con preocupación, hacia donde se encontraba la mujer.- V-vamos, Gideon, ¡i-igual esa señorita necesita nuestra ayuda!- Declaró, a medio camino de la chica en bolas.

- H-hola, s-señorita, no sé si me recuerdas pero, ¿e-está todo bien?- Preguntó con preocupación y de la forma más educada posible a la mujer que, visto de cerca, era preciosa. Tenía una belleza electrizante, sí, aunque a Kevin no le iba ese tipo de cosas.- ¡Ah! P-perdona mi falta de modales... S-soy Kevin Fojobs, n-nos conocimos en una taberna en C-ciudad Murkhold... ¿N-necesitas algo de agua?- Ofreció su ayuda el empresario ante la posibilidad de que, aquella y pobre desamparada alma, requiriera que le echaran una mano. Estaba tan enfocado en brindarle ayuda que no se percató - o no se quiso percatar - en que iba armada ni en que, en el césped que había bajo la palmera, había un pequeño y simpático animalito que ya conocería más adelante.

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RE: [Pre. Abs] To hot to handle - Erika Storm - 25-09-2024

Sin ropa se estaba muuuucho mejor. Y aun así, seguía haciendo muuuucho calor.

La sombra que la palmera estaba dando era un plus, podía sentir mejor la brisita de aquel árido lugar, estirando mis brazos y mi cuerpo para poder disfrutarlo — aaahh... — Suspiré con mucho agrado. Dirigí la mirada al suelo, donde Espinas estaba mirándome fijamente, como si estuviera juzgándome por estar en ropa interior en un sitio tan público como este  — ¡Yo también tengo derecho a estar fresquita, no me mires así! ¡Tú vas toda tu vida en pelotas, no es justo! — Dije enfurruñada, cruzando mis brazos e hinchando mis mofletes, pues estaba convencida de que Espinas me estaba regañando por mi actitud, pero no le iba a dejar sentirme mal.

Pero... no podía enfadarme con esos ojitos tan adorables, a la vez que sacaba su lengüita tan mona — Aixx, ¡si es que eres muy mono, cabrón! — Grité mientras me agachaba para cogerlo con mis manos y acercármelo a la cara para achucharle — ¡Pero no me gusta que me juzgues, eso es verdad! — le sentencie para dejarle claro mi descontento. Mientras le daba mimos, escuché una voz en el lugar, que se estaba acercando a mí, preguntando que si estaba todo bien. Aunque lo que más me llamó la atención era el "no sé si me recuerdas" — ¿aaaah? — Balbuceé girando hacia la dirección donde provenía la voz a modo de confusión.

Miré atentamente, eran dos personas. Uno de ellos llevaba una túnica típicas de este sitio, solo que, parecía simular un traje normal y corriente. Era jodidamente raro y extraño. A su lado, había lo que parecía una mujer por sus vestimentas, pero apenas tenía pecho, incluso me atrevo a decir que tenía menos que yo, y eso ya era decir, pero con unos abdominales de tres pares de cojones, estaba bien fuerte la tía. La cosa es que estaban acercándose a mí, y eso era un problema, pues en mis manos tenía a Espinas, y no a Shock, si venían a tocarme los huevos no estaba preparada, aunque no parecían tener intenciones hostiles, pero que me van a decir a mi sobre eso, si soy experta en engañar y parecer una mosquita muerta. Así que según se acercaban, me fui posicionando delante de Shock, la cual estaba en el suelo, al lado de todas las demás armas que estaban apoyadas en la palmera. Si necesitaba usarla iba a tener que ser rápida con mis pies para engancharla y poder elevarla hacia mi mano.

Todo esto fueron mis pensamientos mientras él nota con la túnica de oficina, se presentaba como Kevin, alegando que nos conocimos en Ciudad... ¿Murkrow? Algo así, no sé, yo ya estaba en alerta y no podía dejar de estarlo, finalizando en que si necesitaba agua. Los dos pollos se pararon frente a mí esperando una respuesta, entonces, fue cuando pude fijarme con mucho más detalle — ... Un segundo — Dirigí mi mirada a la tía grandota, la cual en su cabeza tenía dos especies de antenas extrañas — Es verdad, sí que nos conocemos... — Chasqueé la lengua — Tú eres la antenitas, y tú eres el cagón que la acompañaba... — Mi cabeza comenzó a recordarles — ¡IIIAAA, ES VERDAD, TÚ ERES EL GILIPOLLAS QUE LA PREOCUPÓ AQUELLA NOCHE EN LA TABERNA, PONIÉNDOTE BORRACHO PERDIDO! — Grité mientras lo señalaba con mi derecha y con mi izquierda llevaba a Espinas a mi hombro del mismo lado — Chss... Menuda noche aquella... Joder, te pusiste muy flamenco y se descontroló totalmente... — Dije mientras dejaba de señalarle y colocaba mi mano en mi cintura, mirando a otro lado de manera pensativa — ¿Qué habrá sido de la ojitos saltones? — Dije levemente absorta en mis pensamientos, recordando a la chalada aquella que se pensaba que por mirarte ibas a sucumbir a sus encantos, pobre, no conocía el juego de la seducción, seguramente estaba muy necesitada de una buena follada.

Pero meneé la cabeza de un lado a otro para volver a la realidad — ¡Oe oe, por lo que veo, seguís juntitos, parejita! — Dirigí mi mirada a la grandullona — ¡Eso sí que es que el amor triunfe totalmente, si o no, antenitas! ¡IIIIAAAHAHAHAHA! — Comencé a reír a carcajadas — Tranqui, no tengo sed de momento. Aunque este cuerpo con estas curvas tan perfectas, hay que tenerlo bien hidratado, ¿no crees? — Dije mientras alzaba ambos brazos, adoptando una pose sexy, realzando las curvas de mis caderas y cuerpo. Una vez pude ver y acordarme de los tortolitos, me tranquilicé, en cierta manera. El nota sabia que era un pan sin sal, le faltaban huevos, pero la otra sí que pude ver en aquella taberna que al menos plantaba cara si la situación lo necesitaba.

Me apoyé en la palmera, teniendo al lado todas mis armas, y con un juego de pie, enganché la correa de Shock y me la subí para apoyarla en el hombro derecho y tenerla más a mano en caso de necesitarla, aunque posiblemente no fuera necesario. En el izquierdo estaba Espinas, el cual miraba fijamente a ambos tortolitos mientras les sacaba la lengua, pues es una jodida lagartija — ¿Cómo habéis acabado aquí, parejita? — Pregunté mientras me sacaba de mis bragas un paquetito de chicles de fresa y me llevaba uno a la boca. Siempre estoy preparada.

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RE: [Pre. Abs] To hot to handle - Gideon De Villiers - 26-09-2024

Su compañero estaba bastante estresado por su situación económica, y aunque a ella también la preocupaba intentaba no pensarlo demasiado. No es que no quisiera hablar con Kevin, pero lo último que le apetecía era recordar una razón más por la que eran dos desgraciados intentando llegar a alguna meta imposible.
Lo que no pudo evitar fue mencionar que aquella chica que se había despelotada bajo una palmera le sonaba. Kevin pareció reconocerla y había decidido que muy probablemente necesitaría su ayuda.
— Illo,  no sé yo qué ayuda le vamos a brindar, pero si insistes… —a Gideon le incomodaba un poco que estuviera en ropa interior, no es que fuera la persona más pudorosa del mundo, pero sí que se le hacía un poco raro. Aunque no podía negar lo guapa que era , eso no hacía que mejorase la situación par ala skypiean.
Kevin se presentó ante la muchacha y le ofreció agua. Gideon optó por quedarse junto a su amigo y colocar su mano sobre el cinturón en el que iban sus espadas, no iba a hacer nada, pero la hacía sentir más segura.
La chica del pelo azul no parecía haberse percatado de su presencia hasta que había escuchado a Kevin hablarle y se giró confusa. Gideon miró lo que llevaba en las manos, un reptil. Le pareció que tenía una cara muy simpática y esto le hizo sonreír tímidamente.
Tras un rato de mirarles como rebuscando en sus recuerdos quiénes podían ser, cayó. Según ella eran la antenitas y el cagón. A Gideon no le gustó ni un pelo que hablaran mal de su amigo, pero no era de dejarse llevar por comentarios sin más. Todo parecía ir bien.
— Y tanto que menuda noche… —susurró como para sí misma, pero respondiendo al comentario de la peliazul.
La chica se había montado toda una película, pero no una que casara con las ideas de Gideon, sobre ellos dos y no dejaba de moverse y exponer su cuerpo. Si la skypiean ya lo pasaba mal teniendo que socializar, esto era demasiado. Se quedó mirando fijamente al suelo, no quería hacer contacto visual de momento. Omi se había deslizado por su cuello y se encontraba ahora apoyado en su hombro. Era señal de que intentaba tranquilizarla, le lamió la mejilla. Entonces el pequeño hurón se fijó en el animal que tenía delante, su naricita olió y pareció no gustarle, su pequeña cara era tan expresiva como la de un niño que no tiene filtro. Omi parecía asqueado y Gideon le acarició la cabecita para relajarle, no necesitaban que su pequeñín se pusiera como una fiera.
Entonces la chica del reptil se enganchó un rifle de color rosa al brazo, los parpadeos rápidos de Gideon estaban aumentando. Sin embargo, se relajaron un poco cuando simplemente cogió un chicle de sus bragas y les preguntó qué hacían allí. Gideon dejaría que su compañero hiciera el trabajo de hablar de momento. Su cigarrillo se había terminado, así que lanzo la colilla y sacó el siguiente. Tener algo entre manos le relajaría un poco en aquel encuentro tan estrambótico.
Lo que le interesaba saber es qué hacía ella aquí y si sabía de algún trabajo que les diera de comer, tenía la pinta de una chavala que conocía el mundillo, que metía caña al que se le cruzara en su camino y que sabía cómo sacar las castañas del fuego.

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RE: [Pre. Abs] To hot to handle - Kevin Fojobs - 03-10-2024

Gideon no parecía muy dispuesta a ayudar a la señorita semidesnuda pero, ¿y si le estaba dando un síncope a la chica? Kevin jamás podría perdonarse si se desmayaba delante de sus narices sin haber hecho nada para evitarlo. ¿No era justamente lo que hubiera querido el oficinista aquella vez cuando trabajaba de obrero en Ballywood y le pusieron a currar a 50ºC bajo el sol? Era imperativo ir a ayudar a la muchacha peliazul, o como mínimo, preguntar su situación.

Conforme se acercó, pudo observar como, entre sus brazos, tenía a un simpático animal que, si su escaso conocimiento en biología no le fallaba, debía tratarse de una iguana. Cuando entabló conversación con ella y preguntó sobre su situación, la bella mujer se fue moviendo paulatinamente, a una velocidad tan lenta que hizo que pasaran desapercibidas sus intenciones detrás de dicho movimiento y, tras unos segundos en los cuáles estuvo pensativa, pareció terminar de reconocer y acordarse de la pareja de los PirateBusters.- ¡S-se acuerda!- Pensó, mostrando un rostro de emoción por ver que coincidían con una cara conocida después de tanto tiempo, rostro que se tornó de tristeza cuando escuchó como le llamaba cagón.- ¿C-cagón...?- Preguntó, cabizbajo y con los ojos cerrados. Y para que iba a mentir cuando la mujer tenía toda la razón del mundo, Kevin era un cagón, y lo sabía. Y por si no era suficiente, mientras le señalaba y se colocaba al reptil en su hombro izquierdo, la peliazul gritó a los cuatro vientos como Kevin se puso hasta las trancas de alcohol, haciendo que Gideon se preocupara, añadiendo como se puso bien flamenco y lo mucho que se fue de madre la velada nocturna. Al escuchar y recordar aquella caótica noche, los ojos del oficinista se tornaron de color blanco, comenzando temblar enteramente de la vergüenza. Pudo escuchar como Gideon le daba la razón en la locura que se montó en aquella taberna, haciendo que su sentimiento de culpa creciera.- P-perdón, no sé qué me pasó aquel día, p-pero prometo que no volverá a o-ocurrir un desastre y una tragedia como aquella.- Se disculpó de corazón, poniéndose recto como un bicho palo para luego inclinarse hacia su amiga y la otra chica.

Cuando volvió a erguir su tren superior, la electrizante chica se sorprendió - positivamente - de que los dos siguieran juntos, comentando entonces que triunfara el amor, pudiendo notar, sin necesidad siquiera de poner un ojo en Gideon, en que la skypieana se estaba incomodando. Era mucho el tiempo que habían pasado juntos, y ya casi que la conocía a la perfección. En ese momento, y mientras la chica se reía a carcajadas, Kevin cayó en la cuenta, ¿era cosa de su imaginación o en la noche folclórica iba a acompañada? - A-ay que ver... Q-que malo es el alcohol...- Meditó, llevándose su zurda a la sien. En ese momento, respondió que no tenía nada de sed, pero incidiendo - mientras hacia un muy buen intento en seducir a la pareja con una pose altamente sexy - en que su cuerpo de escándalo necesitaba constante hidratación. Aquello le dio una idea, idea que se vio reflejada por un leve brillo en sus ojos.- La hi-hidratación es m-muy importante, ¡sí, señor!... Ah, y h-hablando de hidratación, ¿q-qué te parece si luego vamos a un bar o una taberna y te invito a algo de beber?- Propuso Kevin, mientras seguía ensimismada en su pose.- Ah sí, y te co-confundes, señorita... Gideon y y-yo no somos p-pareja hehe... T-tan solo somos muy buenos amigos.- Aclaró sonrojado y con una dulce sonrisa mientras señalaba con la palma de su diestra a la pelimorada.

Justo entonces, la joven se apoyó en la palmera que tenía a sus espaldas y, con un increíble juego de pies, se ató la correa de algo, algo que seguidamente subió a sus manos, pudiendo ver Kevin que se trataba, nada más y nada menos que de un arma.- ¿T-tiene un arma?- Empezó a parpadear intensamente el pluriempleado, echando una mirada rápida a su amiga. No parecía querer iniciar una trifulca, pero desde luego que la bella e indefensa señorita quizás no era nada indefensa.- ¿Q-qué hacemos aquí...? B-bueno...- Se llevó su diestra a su prominente barbilla, quedándose pensativo ante la pregunta de la chica - quien aprovechó para meterse un chicle, que estaba en sus bragas, en la boca -. Debía tener cuidado pues no conocía bien a la chica, ¿y si decían que eran cazarrecompensas y tenían justamente delante a una criminal con precio por su cabeza? - L-lo cierto es que nos dejamos llevar por la corriente y-y v-vamos de isla en isla intentando g-ganarnos la vida como podemos...- Dijo, con los ojos cerrados y con diestra aún posada en su barbilla. No había dicho ninguna mentira. y, es más, el propio Kevin había estado ejerciendo de todo menos de cazarrecompensas.- A v-veces salir adelante en e-esta sociedad es a-algo complicado...- Reflexionó, cuando abrió los ojos de sopetón y dispuso sus manos orientadas hacia la peliazul y agitándolas con nerviosismo.- P-perdona, ¡m-me he puesto a decir c-cosas sin sentido...!-  Exclamó, terminando por exhalar un suspiro.- Y-y tú... ¿C-cómo has acabado aquí? Q-que acabo de caer, ¡qué tragedia! N-no recuerdo tu nombre... ¿C-cómo te llamas? Si se puede saber...- Unió pregunta tras pregunta para saber más acerca de aquella misteriosa pero ruidosa muchacha, terminando Kevin por tragar saliva.

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RE: [Pre. Abs] To hot to handle - Erika Storm - 09-10-2024

Mientras mascaba mi chicle y me acomodaba un poco sobre la palmera, dejé que la pareja hablase.

La tía fortachona apenas habló, lo único que mencionó fue sobre aquella noche flamenquita, así que el mangurrian tomó la iniciativa y habló por los dos, con mucha dificultad, demasiada, diría yo — ¿No puede hablar normal? — Pensé mientras le miraba, me estaba poniendo un poco nerviosa, incluso me pidió perdón por la actitud que tuvo en aquella taberna, inclinándose como si fuera una reina o algo, que lo soy, pero no llego al punto de realeza — ¡Bueno, bueno, no es necesario, joder! ¡Más bien tienes que pedirle perdón a tu amorcito, que fue la que más sufrió! Chss... — Chasqueé con la lengua mientras me cruzaba de brazos.

Continuo hablando, y esta vez, me dejó totalmente loca, me estaba invitando a tomar algo en algún bar — ¿Me está tirando los trastos? Jé, pobre — Pensé mientras una sonrisa de oreja a oreja se mostraba en mi rostro, subiéndome el ego y el orgullo, viendo como no podía resistirse a mí. Pero para mi sorpresa, confesó que ambos no eran parejas, sino solo unos buenos amigos. Arqueé una ceja algo extrañada, pues a simple vista sí que parece que lo fueran, pegaban, incluso, como si fueran partes que se complementaran, el ying y el yang, lo positivo y lo negativo... Uy, me estoy pasando de filosófica, y eso no es lo mío — Aham — Balbuceé, dejando que siguiera hablando, dando a entender que le había escuchado y entendido perfectamente, aunque me costaba creerlo. Finalizó comentando que la corriente les había traído hasta este sitio, ganándose la vida como pueden, que la vida está muy complicada y bla bla bla. Joder, mangurrian, ¿qué vas a contarme a mí? Llevo un montón de tiempo igual, y para un pirata que derroté hace tiempo, se me olvidó entregarlo para recibir su recompensa. Si es que eres gilipollas Erika.

Tras ello, me preguntó como he acabado aquí y cuál era mi nombre, pues no se acordaba de él — ¡Erika! ¡Erika Storm! Pero tú puedes llamarme como más te guste, bombón — Le dije con una sonrisa picarona, mordiéndome mi dedo índice, para seguido, desviar lentamente mi mirada a la chica hasta sus ojos — Lo mismo para ti, cielo — Añadí guiñándola un ojo. Este comportamiento es algo natural en mí, no puedo evitarlo, aunque intentaba ser amable, en el fondo me salía la perra mala que llevo dentro. Costumbre de tantos años, supongo — ¿Y como he acabado yo aquí, eh? — Me llevé las manos a la parte trasera de la cabeza para mirar hacia el cielo mientras seguía apoyada en la palmera — Brrrr, buena pregunta, mangurriano... Digamos que... no me ha quedado otra. Estaba sola y tenía que salir de la isla en la que estaba — Acto seguido, sentí un escalofrío por todo mi cuerpo, y no era que hiciera de repente fresco, allí eso parecía imposible, pero lo sentía totalmente. Me abrigué con mis propios brazos, esta vez desviando la mirada hacia un lado, hacia el suelo — ... Sí, eso. Estaba sola... — Dije totalmente apenada, hasta que sentí un lengüetazo de Espinas en mi mejilla. El cabrón no sé como lo hace, pero parece ser que sabe cuando dar con la tecla en el momento adecuado — ¡Bueno, sola sola, no! ¡Siempre tengo a Espinas conmigo, es mi nene bonito! iiiaaahaha... — Rey sonrojada y tímidamente, mirando a mi querida lagartija mientras la acariciaba la parte de debajo de la cabecita — Yo también me gano la vida como puedo... Sé hacer pocas cosas útiles bien. Pero bueno, tirando, ya sabéis, es lo que hay. Ahora mismo, intento ganarme la vida como cazadora de recompensas, pero joder, su puta madre, qué difícil está siendo — Suspiré largo y tendido.

De pronto, les volví a mirar fijamente a los ojos, a ambos — Como veis, yo os he dicho muy claramente como me gano la vida... o bueno, quiero ganármela, más bien... ¡Y vosotros solamente habéis dicho que "de aquí allá", algo sabréis hacer, digo yo! — Miré a los pies del mangurriano, y le escupí delante de ellos, casi como si fuera un desafío — No me gusta la gente mentirosa o que intenta tomarme por tonta — Volví a cruzarme de brazos, mientras hacía una pompa con el chicle — ¡Acepto la invitación de una cerveza si me decís la verdad! — Dije con mi gran habilidad para entenderme mientras hago figuras geométricas con gomas de mascar, para a continuación, *plaf*, estallase en mis labios, pasando mi lengua para poder llevarme todo a la boca de nuevo mientras esperaba su respuesta.

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RE: [Pre. Abs] To hot to handle - Gideon De Villiers - 11-10-2024

A Kevin pareció sorprenderle que la chica le llamara cagón y Gideon sintió un apretón en el pecho, su amigo podía ser muy miedica, pero nadie tenía derecho a hacerle sentir mal. Se quedó mirando la situación con cuidado, esperando a ver las intenciones aquella peliazul tan extravagante. Además, el pobre solo hacía que disculparse, aquella vez por la noche en la estúpida taberna. Gideon se enfocó en su cigarrillo y en escuchar cómo iba respondiendo Kevin a las ocurrencias de la chica, además de invitarla a tomar algo. La generosidad de su compañero les iba a llevar a la quiebra, sin embargo, calló y siguió expulsando el humo por la nariz, la sensación de tener el control del humo y de su respiración le ayudaba a calmar sus nervios.
A su lado, el muchacho sí que parecía cada vez más nervioso, hablando con rapidez sobre lo dura que era la vida y haciendo un par de preguntas seguidas a la muchacha. La skypiean sabía que quizás podía estar dando un aspecto de ser una borde, pero es que le era imposible hablar con tranquilidad frente alguien nuevo, a pesar de haberse visto anteriormente. Necesitaba un periodo de adaptación a las personas y la mayoría de veces aquello no era viable. En batalla era algo distinto, se concentraba en un punto fijo y en la adrenalina del momento para poder hablar. Allí, bajo el sol abrasador y en una situación aparentemente relajada, Gideon se bloqueaba por completo.
En contraposición estaba la chavala que tenían delante, era pura seguridad en sí misma y no tenía una pizca de vergüenza en su cuerpo, el cual mostraba sin pudor. No sólo por eso se veía claramente que se tenía en alta estima, sino que ante la invitación de Kevin había reaccionado con orgullo y se expresaba verbal y corporalmente con una soltura inigualable. La chica se presentó como Erika Storm, pero hizo hincapié en que podían llamarla como quisieran con un guiño de ojos que hizo que Gideon se sonrojara y mirara hacia el suelo. El sonrojo era de vergüenza total, ese tipo de interacciones no eran algo a lo que estuviera acostumbrada ni que le gustara. Hablar con Erika iba a ser un tortura para la pobre skypiean, pero si tenía que hacerlo, se esforzaría al máximo por Kevin.
La muchacha comentó que había estado sola y por su reacción corporal no parecía que lo hubiera pasado bien. Su mascota, la cual ahora sabían que se llamaba Espinas, hizo acto de presencia lamiéndole la mejilla y recalcó que era su “nene bonito”. Eso le sacó una sonrisa a Gideon, si el vínculo que ellos tenían era similar el que ella tenía con Omi sabía lo importante que podía ser un pequeñín en tu vida. La skypiean no era muy de reptiles, aunque por supuesto adoraba a todas las criaturas del planeta, hasta a los insectos que aterrorizaban a Kevin.
Tras esto les imploró la verdad o no iría con ellos a tomar algo, Gideon pensó en que podía intentar tomar la iniciativa, contarle un poco sobre ellos, así que a eso se dispuso.
— Bueno…pues nosotros tambien somos cazadores y tampoco hemos tenido mucha suerte en el camino, peleamos con un par de bandidos y poco más—Gideon fumaba compasivamente y miraba hacia la mascota de Erika, los animales siempre eran un escape para ella—. Illo, ya podrían aparecer un par de piratillas de pacotilla y ventilárnoslos...
Quería quitar peso a la conversación, tratando de mantener la calma, probablemente estaba quedando fatal, pero bueno menos daba una piedra. Omi se enrolló en su cuello y con aquel movimiento Gideon pudo centrarse en otra cosa, despejar de nuevo un poco la mente frente a los pensamientos que iban llegando y explotando “inútil”, “torpe”, “estúpida”.



KARMAS

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RE: [Pre. Abs] To hot to handle - Kevin Fojobs - 12-10-2024

Ante la disculpas que hizo Kevin hacia la joven peliazul, ésta, cruzada de brazos, le restó importancia al asunto, aunque si que le recordó que no era a ella a quién debía pedirle perdón, si no a su amiga - o "amorcito" según ella -. Al final el bochorno que hizo pasar el oficinista aquella aciaga noche involucró a todos - o así lo sentía él -, pero tenía razón en que, quién más merecía esas disculpas, al fin y al cabo, era la skypieana, aunque prácticamente estuvo alrededor de dos semanas disculpándose por lo sucedido.

Cuando Kevin aclaró que ni él ni Gideon eran pareja, más allá de ser muy buenos amigos, esto no pareció convencerle en lo absoluto a la bella mujer, siendo visible una clara expresión de disconformidad que, acompañado de un balbuceo, era un claro indicativo de que no le interesaba en lo absoluto ese dato. El joven Fojobs estaba bastante familiarizado y acostumbrado a ese tipo de respuestas, pues le recordaban a las reacciones que tenían sus jefes y superiores cuando iba con una propuesta o plan para mejorar la situación laboral de los empleados, así como posibles mejoras que podían impulsar sus negocios a otro nivel, pero nunca escuchaban, ni les interesaba.- Q-que se le va a hacer... - Pensó, quitándole importancia a la falta de interés de la peliazul.

Al preguntarle por su identidad y el cómo había llegado allí, con una sonrisa, bastante bonita, se presentó como Erika Storm, aunque pidiendo que podrían llamarles como quisieran, tanto a Kevin como a Gideon, a quién le guiñó un ojo.- ¡E-es un placer, señorita Erika! Creo que te llamaré por tu n-nombre de pila, si no te importa he he... - Respondió, inclinándose levemente con su diestra puesta en su cogote, sin caer en sus artes de seducción que la chica emanaba por cada poro de su piel. Obviamente veía que la mujer era preciosa pero, estando Kevin tan enfrascado durante toda su vida tanto en estudios como en trabajo, había hecho que jamás tuviera interés en cosas como el ligoteo, sexo y el amor. Cuando se giró para ver como estaba su amiga, pudo observar como estaba colorada de la vergüenza, con su vista posada en el suelo, haciendo que Kevin se estremeciera. Estaba tan centrado en Erika que no se había dado cuenta de que, la personalidad de la chica, era demasiada intensa y explosiva para alguien como Gideon.- ¡M-mi-mier-miércoles! ¡G-Gideon está en apuros! - Se alteró mentalmente, cuando, Erika procedió a explicar cómo era que había acabado allí.

Si bien su amiga estaba en una situación complicada, era de mala educación hacer caso omiso a algo que justamente él había preguntado por lo que, tragó saliva, y prestó atención a lo que tenía que decir la chica semidesnuda, mientras miraba de reojo de vez en cuando a Gideon. Todavía apoyada en la palmera, y con su mirada puesta en el cielo, relató que no tuvo alternativa, pues se quedó sola y tuvo que salir de dónde estaba.- S-si se ha quedado sola, es porque antes estaba a-acompañada... ¿S-se trataría del chico con el que estaba en esa noche..? - Se preguntaba apenado pues, aunque no conociera de nada a la extravagante mujer, no le parecía mala persona, y no le deseaba jamás a nadie el tener que vivir en soledad. Simplemente, era una sensación terrible. Tan terrible que, Erika, comenzó a tener escalofríos, abrazándose a ella misma y desviando su mirada hacia todos los lados.- ... - Apretó los labios con tristeza, sin saber que hacer. Estaba claro que esa chica, estaba pasando por un mal momento.- ¿D-debería hacer algo..? - Se cuestionaba, mientras miraba a la peliazul, para deslizar su mirada hacia la pelimorada, quien seguía visiblemente incómoda. De ver como las dos mujeres se encontraban mal y como sentía que no podía hacer nada al respecto, el parpadeo del ojo izquierdo de Kevin se agravó.

Por suerte, toda esta tensión cargada se disolvió gracias al pequeño reptil que acompañaba a la mujer,  haciéndole recordar que, gracias a su compañía, no estaba del todo sola, revelando el nombre del pequeño animal. Al ver aquella escena, de Espinas consiguiendo sacarle una sonrisa a Erika con un simple lametón, hizo que Kevin sonriera y, conociendo a Gideon y su amor por los animales, estaba seguro de que aquel acto había hecho que la skypiean se sintiera algo más cómoda.- L-la compañía de los a-animales siempre es gratificante, ¿a que sí? - Añadió Kevin, intercalando su mirada entre Espinas y el pequeño Omi, que seguía alrededor del cuello de Gideon.- Y-yo de pequeño tuve un amiguito también...- Recordó el cazador a su mascota de cuando era niño con una sonrisa melancólica.- E-era un conejo llamado Mr. Whiskers y, aunque ya no esté entre nosotros, l-lo recuerdo con mucho cariño he he...- Comentó, posando su vista en el cielo, allá dónde estuviera su difunto coleguita.

Justo entonces, comentó que, al igual que ellos, se ganaba la vida como podía, revelando que ella también era una cazadora, nada más y nada menos. Los ojos de Kevin se abrieron de par en par ante aquella noticia, ¿una cazadora aquella mujer? Ciertamente, aquello explicaría que fuera armada, aunque lo que más le sorprendía era la casualidad de que, aquella misma mujer, se dedicaran a lo mismo que ellos, ¿qué probabilidad habría? Antes de que pudiera decir nada el pluriempleado, Erika, antes de escupir delante de los pies de Kevin - cosa que hizo que pegará un pequeño sobresalto - hizo notar su molestia de que ninguno de los dos hubieran dado nada de información sobre quiénes eran ni a que se dedicaban.- D-desde luego, no ha sido una buena muestra de respeto y educación por nuestra parte... - Se dijo a sí mismo, cabizbajo. Erika finalizó, a la vez que seguía mascando su chicle, con que aceptaba su invitación si le decían la verdad al respecto.- E-ella es cazadora también, así que no tiene sentido seguir ocultándolo... - Pensó, yendo a tomar la iniciativa, teniendo en cuenta las dificultades sociales que tenía su amiga cuando, contra todo pronóstico, fue precisamente Gideon quién decidió tomar cartas en el asunto.

Gideon, sin apartar la mirada de Espinas y mientras iba fumando de su cigarrillo, contó que ellos eran también cazadores, o mejor dicho lo intentaban pues no habían tenido nada pero nada de suerte, deseando que aparecieran algunos piratas frente a ellos. Se podía notar que a la skypiean le estaba costando tomar un papel más activo en la conversación, pero Kevin, en esa situación, tan sólo podía ver como su amiga estaba intentando mejorar lo máximo posible para poder salir de su zona de confort. De esta forma, el pluriempleado no pudo hacer otra cosa que asentir, con una sonrisa de orgullo, mientras le levantaba el pulgar izquierda, en señal de que lo había hecho genial. Tras eso, se giró hacia Erika nuevamente, para añadirle la información que faltaba por revelar.- E-es como dice mi amiga, aun-aunque no hayamos tenido mucha suerte, s-somos cazadores, PirateBusters n-nos hacemos llamar he he...- Comentó con seriedad y de brazos cruzados.- J-justamente por la es-escasez de piratas, h-hemos sobrevivido a base de recados que h-hemos ido encontrando por ahí... - Descruzó sus brazos para llevarse la diestra a su cogote.- P-pero bueno, p-por ahora supongo que no vamos mal...- Suspiró, con los ojos cerrados, para abrir los ojos, mirando a Erika.- A-ahora que sabes quiénes somos, podemos ir a algún b-bar a seguir hablando... - Recordó la propuesta, poniendo entonces sus manos por delante de él, agitándolas con nerviosismo.- ¡S-si quieres claro, ! N-no estais obligados ninguno, s-señorita Erika y señorito Espinas he he... - Aclaró Kevin, mirando de reojo entonces a Gideon durante varios segundos para acabar asintiéndole. Puede que la skypiean no estuviera del todo cómoda, pero había algo que debía hacer, aún más tras ver la situación en la que se encontraba la peliazul.- Y-y n-nosotros estaremos aquí durante un tiempo, s-si en algún momento necesitas compañía o pasar el rato, p-puedes contar con nosotros... ¡I-igual hasta podemos colaborar y hacernos con alguna recompensa! - Propuso el joven Fojobs, para terminar de extender su mano derecha a la joven Erika, ofreciéndole hacer un apretón de manos. Quizás, podría salir algo interesante si, los PirateBusters unían fuerzas en un futuro con la enérgica mujer.

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RE: [Pre. Abs] To hot to handle - Erika Storm - 17-10-2024

El chicle de fresa estaba especialmente sabroso. No sé por qué, pero el sabor estaba intensificado ¿Quizás por el calor? Yo qué sé, no soy científico. Me quedé mirando fijamente a la parejita, pero sin roce, esperando a ver que era lo que tenían que decirme tras mi hostil comportamiento ¿Me habría pasado? Yo creo que no. No es que quisiera confiar en ellos bajo cualquier costo. Ya era hora de aprender, Erika, que si no luego mira lo que te hacen, te abandonan sin decir nada. Puto pipiolo de los cojones, como un día me lo encuentre le voy a decir cuatro cosas bien dichas, si es que llego a verle algún día.

Para mi sorpresa, la fortachona habló esta vez la primera, anteponiéndose a su colega, el cual parece ser que le afectaron mis palabras, pues estaba cabizbajo, sintiéndose culpable o algo — Chss — Chasqueé la lengua. La compañera se sinceró, confirmando que ellos dos también eran cazadores, alegando la mala suerte que habían tenido al no poder tener mucho trabajo y llevarse un plato de comida a la boca, llamando a la fortuna para que aparecieran algunos canallas con recompensas y así quitárselos del medio rápidamente. Aquella frase me gustó, bastante, demasiado. A pesar de parecer tímida, la antenitas le echaba ovarios, y por sus palabras parece ser que no dudaba si la ocasión se presentaba delante de ella — ¡Joder! ¡Ese es el espíritu que a mí me gusta! — Me sobresalté, flexionando mis rodillas, y llevando mis puños hacia adelante, con los ojos abiertos de par en par — ¡Me gusta ese caracter, Gi...gi...! ¿Gideon, era, no? — Miré a mangurriano confusa, pues hace nada, dijo su nombre, pues no me acordaba bien, pero tras esto el otro saltó para apoyar sus palabras y completar la información.

Se hacían llamar PirateBusters, eran como un grupo que actuaban juntos, supongo, no lo sé. El chaval confirmó una vez más lo mal que lo habían pasado y tiraban como podían, acompañado de nuevo por una invitación para ir a un bar a tomar algo, finalizando incluso en que podíamos colaborar juntos si era necesario. En ese momento, se me encendió mi chip, era automático, semi fanático, no podía controlarlo si era tan de imprevisto — mmmm... ¿Sí? — Dije llevándome el dedo índice a mis labios, para mordérmelo suavemente. Me acerqué a Kevin de lateral y un poco agachada, restregando mi hombro derecho con su cuerpo, subiendo poco a poco hasta su carita para acercarle la mía — Bueno... podemos hablar de ello, sí... — Dije suavemente — aahaaaa... — Proseguí, soltando el aire de dentro de mi boca para que le diera a el de lleno, que pudiera sentir mi propia respiración con sus sentidos, y mirarle fijamente.

Tras ello, me aparté un poco, y miré a ambos — Me gusta lo que propones, pequeñín ¿Crees que en esta isla habrá alguno con recompensa que merezca la pena ponerle la mano encima? ¡Me muero de ganas de pillar a uno de ellos y hacer de ellos un auténtico colador! iiiahaha — Terminé riendo por lo bajito. Si había dinero de por medio, me interesaba, total y plenamente — Decidme, ¿cómo os defendéis? Me interesa saberlo. Si me lo decís, os cuento mi secreto — Finalicé esperando a ver si soltaban un poco de información.

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