Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece
[EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra - Versión para impresión

+- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com)
+-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3)
+--- Foro: Grand Line Paraíso (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=227)
+---- Foro: Sabaody (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=329)
+----- Foro: Manglares 20 al 29 (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=332)
+----- Tema: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra (/showthread.php?tid=1499)

Páginas: 1 2 3 4 5


[EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra - Voz Seductora - 12-01-2025

[Imagen: 7LyhSvn.png]


En el manglar número veintiseis, doblando el número del anterior, llegaba a puerto el Niebla de Guerra, una Corbeta con sus llamativas velas de un tono morado muy oscuro. Gobernados con puño de hierro por el terrible Ashura 'El Mata-Héroes', quien ostentaba cuatrocientos treinta millones de recompensa por su cabeza, y contaba en sus filas con temores reconocidos como Rapax 'Destructor Plateado' Gin, con trescientos cincuenta millones de berries, los recientemente fugados Korg 'Bullseye' con doscientos cuarenta millones y Artur 'El Eco' con ciento cinco millones, y nuevos y resonados talentos que aun con una recompensa menor se estaban labrando un nombre, como Ben 'Slowhite' Power con ciento sesenta millones de recompensa.
Juntos lograban acumular la impresionante cantidad de mil doscientos ochenta y cinco millones de berries en un tiempo record, y estaban catalogados como un peligro de nivel cinco entre los códigos de la marina, y en su zona estaban otros dos piratas buscados: Quetzalli 'El Águila' Jr con cien millones y Gaeru 'La Rana' con cincuenta millones de berries de recompensa quienes, en caso de caer presos ante la ira de Ashura sólo engordarían esa cantidad.



Todos y cada uno de los presentes, los protagonistas de sus propias historias y extras en la historia de los demás, se amontonaban en aquel simbólico lugar para representar el acto final de una función que daría paso a un número teatral sin parangón y que sacudiría los cimientos de la misma historia. Ellos y ellas, dispuestos a grabar su nombre a fuego en la historia, y volverse leyendas.

Ninguno sabía que acababan de llegar al mismo infierno.



Mushoku

Recordatorio del Post de Inscripción

Información para proceder



RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra - Ashura - 12-01-2025

Apoyado con mi mano libre, pues como siempre en la diestra llevaba mi espada sin enfundar,  sobre la baranda blanca y bajo la sombra de aquellas velas - Moradas Moradas - Observaba la isla que se levantaba ante mi desde la propa o como cojones llamase Korg a la parte de enfrente del puto barco. 

Árboles de colosales dimensiones ascendían como montañas intentando enfrentar al cielo, sus raíces se encastaban en la tierra y bajaban hacia el océano para nutrir su vidas arraigados sobre peñascos de vegetación verde. El ancla del Niebla De Guerra salpicó debido a su colosal peso antes de hundirse en las profundidades del océano y así hacer de freno para que nuestra embarcación quedará allí varada y segura. Me giré hacia el resto de la embarcación, la cual, era casi toda en su totalidad pues me encontraba al frente de la misma. 

- KOOOORG - Grité. Siempre me costaba encontrarlo, el hijo de puta era bastante escurridizo - Dime que esta bien el barco por lo que más quieras - Pronuncie entre suspiros y una respiración algo nerviosa. Lo mío con los barcos era una relación de amor odio. Caminé por el barco hasta llegar a mi camarote y arranque el wanted que había puesto para marcar que era mío, hize lo mismo con todos los carteles de "Se busca" de los demás para que supieran cual era su camarote y no hubiera peleas por los mismo. Dentro del mío se encontraba la primera espada de mi colección, cerré con llave y guardé mi recompensa  dentro de mi, metiendo mi mano en mi pecho mientras volutas de humo revoloteaban desde mi pecho y muñeca fruto del uso de mis poderes, dejando así, ambos objetos completamente escondidos en el interior de mi pecho. 

Como había leído con Korg días atrás, ahora éramos un grupo buscado y por lo visto catalogado como peligroso... Eso me encantaba. Significaba que ahora no tendríamos que buscar los problemas, los problemas vendrían directamente hacia nosotros. 

- ¡QUITAD LOS WANTEDS DE VUESTROS CAMAROTES! - Ordene a toda la tripulación - No queremos que nadie sepa que esta preciosidad es nuestra - Si nos bajábamos todos de la embarcación quedaría desprotegida. Nunca, nunca y cuando digo nunca quiero decir nunca, se debe dejar el cuartel general desprotegido - Y cerrad con llave - Volví a moverme, desde mi camarote hacia la reja negra que había en el barco, pues, hay abajo, escondido, se encontraba el cofre donde estaba el dinero que me había sobrado al comprar el barco. Yo era el único que sabía cual de todos los cofres de ahí abajo era el que contenía el dinero, así que, si alguien intentaba robarnos, debería perder el tiempo rebuscando entre ropa, comida y alcohol hasta dar con la caja que tenía la friolera cantidad de 1millon de berries. Agarré la verja negra que cerraba el almacén con la mano libre y tiré con fuerza, los hierros rechinaron un poco pero aguantaron, asentí satisfecho y me levanté. 

Caminé hacia la propa otra vez y esperé a que la tripulación estuviera lista y al completo.

- Churrita - Me dijo Nicolás. Desde que había visto los wanteds había vuelto, aunque todavía seguía pintarrajeado por la sangre que le había puesto Rapax - Ojalá te partan el cuello ahí abajo - Sonreí macabramente mientras miraba el suelo y observaba las inmediaciones

- Pueden intentarlo - Pronuncié mientras agarraba con fuerza la katana y mis venas se hinchaban en consecuencia a la presión - Korg, esto es para ti - Dije dejando un botiquín de los de Ben el la baranda con la mano izquierda. 

Los jodido putos PIRATAS MUSHOKU acabábamos de llegar a nuestro siguiente destino, era hora de volver a bailar sobre las cenizas de los sueños de los demás. 

Contenido Oculto


datos de interes



ASHURA - INVENTARIO



RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra - Korg - 12-01-2025

Leyenda (Guía de color)


- Les dejo al timón un día mientras descanso y me pongo a preparar el mazo para Ashura y no se qué ostias hacen que acabamos  a saber dios donde - murmuré, realmente molesto, sentado sobre el timón mientras miraba el lugar al que nos dirigíamos - Bueno, por lo menos hemos llegado a algún sitio y no han hundido el barco - suspiré, poniéndome de pie y caminando hacia mi izquierda, corrigiendo de esa forma la trayectoria. Me mantuve de pie pues las vistas eran realmente impresionantes. Una gran cantidad de enormes árboles se alzaban a lo largo de toda la isla, y en sus copas había lo que parecían cúpulas - Espero que no haya mucho lío abajo como para que la gente haya decidido vivir ahí arriba - pensé, pues por mi cabeza pasó la idea de que la gente se veía obligada a vivir en las copas de aquellos masivos árboles debido a la presencia de numerosos peligros en la zona baja.

A medida que nos acercábamos más y más, pude percibir el verdadero tamaño de aquellas plantas. Me costaba levantar la cabeza para poder alcanzar a ver las copas. Pensé por un momento en tumbarme para poder verlos mejor, pero estábamos lo suficientemente cerca de la costa como para distraerme. Avisé a todos de que estuvieran atentos, pues iba a guiar el barco por lo que parecía una ría, pues teniendo en cuenta las recompensas que había por nuestras cabezas, dejar un barco tan llamativo en la primera costa que viéramos iba a ser algo demasiado llamativo (y bastante llamativos eran ya todos los que había en este barco conmigo) Mientras nos adentrábamos más en la isla, me fijé en que aquellos gargantuescos árboles parecían estar numerados - Veintiséis - les indiqué que lanzaran el ancla. Me gustaba ese número. Veintiséis es dos y seis. Y dos más seis son ocho, y ocho es dos por cuatro, y me gusta el número cuatro. Indiqué a Artur y a Rapax que recogieran las velas, mientras escuchaba a Ashura llamarme, preguntando después por el estado del barco - ¡ASHURAAAAAAAAAAA! - grité de vuelta - ¿Cómo quieres que esté el barco? Pregunta al carpintero si quieres, pero te va a decir que el barco está perfecto - sonreí.

Me aseguré de que todos hacían lo que les había pedido, antes de bajar yo también a mi camarote rápidamente. Tenía que preparar mis cosas, pues acababa de ver lo que parecían unas burbujas salir del suelo y comenzar a flotar. Cogí el cartel de recompensa que había colgado en la puerta, antes de entrar. No se me ocurrió qué hacer con él, por lo que decidí colgarlo en la parte interior de la puerta, como si se tratara de una diana de esas que hace la gente con las caras de las personas que les caen mal.

Puse sobre la mesa mis dos pistolas, así como a Whistle. Hice un recuento de la munición que tenía - ¿Pero en qué momento he comprado tantas de estas? - me pregunté, realmente sorprendido. Me aseguré de que todas las armas estuvieran bien, antes de recoger todas mis pertenencias, incluida la chapa de Willow. Me puse un abrigo que me permitiera tapar mi característica cola y tuviera una capucha para poder taparme la cara. Cerré la puerta de mi camarote con llave y salí otra vez a cubierta.

Contenido Oculto


Volví a respirar el aire fresco del lugar, el cual a diferencia de mi percepción inicial, no parecía tan peligroso ahora que estábamos tan cerca. Me puse la capucha del abrigo que había cogido, antes de prepararme para bajar del Niebla de Guerra - La verdad es que además de rascar dinero y envenenar gente con ese machete ponzoñoso, no se le da tan mal eso de poner nombres - murmuré. Volví a escuchar nuevamente mi nombre por parte de aquel adefesio, lo cual hizo que los pelos de mi nuca se erizaran. Miré hacia donde este se encontraba, viendo lo que parecía un kit de primeros auxilios - Muchas gracias - hablé y salté hasta la barandilla, recogiendo rápidamente aquello, antes de bajar del barco de otro salto. No iba a ser yo quien rechazara un regalo.

- Vale, ¿y ahora dónde voy? - me pregunté, rascando nervioso la cicatriz de mi mano izquierda - Oh, sí. Lo mismo puedo encontrar alguna cartilla brillante que me falte IS IS IS - me reí, analizando los alrededores del barco


Aclaraciones de viaje

Otras aclaraciones

Info



RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra - Tenoch Titlan - 12-01-2025

Luego de haber llegado a los cabos gemelos, junto con Doxxy y Gero Gero, yo había tenido una discusión bastante fuerte con Doxxy, ya no recuerdo bien porque peleamos, pero si sabia el motivo, Koraz el tipo de pelo verde el cartel de Wanted. Asi que luego de terminar nuestra “charla” decidi tomar a Gero Gero y llevármelo conmigo, para que Doxxy se quedara con el Charro Negro e hiciera lo que quisiera, yo nunca tuve nada, salvo a mi padre, asi que se quedara con el barco no me importaba (Mentira, me dolía bastante no tener a Doxxy y al barco).

Asi que al separarnos de Doxxy, junto con Gero Gero nos metimos de polizones en un barco mercante, con rumbo desconocido y sinceramente no me importaba, solamente tenia ganas de encontrar a Koraz y romperle la cara y decirle que por su culpa mi amigo ya no estaba conmigo.

Logramos entrar a la bodega del barco, ataviados con unas capas negras que nos cubrían todo el cuerpo, sin embargo, mis alas aun era notorias, para aquel que tuviera una excelente vista. Esto lo hicimos puesto que ya teníamos Wanted’s y nos podían reconocer, yo desde que me subí al barco mercante, me mantuve con mi mascara, mi manga, mis guantes y mis perneras puestas, mis demas pertenencias estaban en mi mochila.

Lo bueno de estar en la bodega es que en ningún momento nos falto comida o agua, tambien pudimos rapiñar un par de naranjas para evitar el escorbuto.

No sabría decir a ciencia cierta cuantos dias duro nuestra travesía en el barco, no hablamos mucho con Gero Gero, pero este tiempo en tranquilidad, me dio oportunidad de enfriar la cabeza y entender que Koraz no tenia la culpa de nada y que separarme de esa manera de Doxxy fue imprudente, ahora cargaba conmigo al bueno de Gero Gero y no podía evitar sentir que debía defenderlo, porque siendo sinceros fui yo quien se lo trajo, asi que si bien yo entendia que era “fuerte” habían tipos que según el periódico destruían edificios, por lo que deberíamos intentar unirnos a esa banda los Mashuka con su jefe Massshura o algo asi, tenía los Wanteds conmigo (Tambien el de Koraz).

Un día, sentimos como el barco atraco y el movimiento en la cubierta se empezó a escuchar desde nuestro escondite, miré a mi amigo que estaba dormido y le dije.

-Despiértate Gero Gero. Mientras lo movía por el hombro. – Toma tus cosas, el barco este de mierda se detuvo, salgamos de aquí.

Espere que Gero Gero se terminara de levantar y juntos salimos del barco, aprovechando el desorden que había arriba, pudimos pasar desapercibidos. Una vez debajo de del barco, pude apreciar el sitio donde nos encontrábamos, había unos arboles enormes, el suelo se sentía como húmedo, del mismo brotaban burbujas que parecían de esas de jabón que solían hacer los niños, pero había algo super particular en algunos de los árboles, tenían numeros, asi que asumí que esa era la manera en la que se ubicaban las personas que había en este sitio.

Dimos un par de pasos y tomé a Gero Gero por la mano, ya sabia yo que al pobre le costaba ubicarse, asi que para evitar que se me perdiera, preferí andar asi, seguramente la imagen vista desde otra perspectiva seria muy comica, pero no importaba.

Mientras caminamos le dije a Gero Gero.

-Estate atento a lo que sea amigo. Otra cosa….Se que lo que paso con Doxxy no fue agradable y te pido disculpas, ahora estamos los 2 solos en este sitio, que si mal no recuerdo en mis clases de navegación alcance a leer que se llamaba Sabodu o Sabaday, alguna mierda asi, el tema es que este sitio debe ser peligroso y tal vez andar los 2 solos no sea la mejor opción, se que aun tienes el periódico donde estan nuestros wanteds, alli hablaron de los piratas Mashuka, tal vez con suerte nos los crucemos y luego veremos si podemos unirnos, ¿Te parece?.

Fue en ese preciso instante que escuche un golpe fuerte, un barco pense y uno atracando…. Ademas seguramente era uno bastante grande.

-¿Escuchaste eso?... fue un barco de eso seguro y uno grande, vamos a investigar.

Seguí tomando a mi amigo de la mano y empece a llevarlo en dirección al sonido, no caminamos mucho cuando pude verle, era una Corbeta, blanca como la nieve, absurdamente hermosa, me parecía el contrario al Charro Negro (Como te extraño, maldito barco hermoso) y alli sobre la cubierta y recostados sobre una baranda, habían varias personas.

Resumen
 
Inventario


Aclaración


Karmas Relevantes


Off



RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra - Rapax Gin - 12-01-2025

El Niebla de Guerra. Era un nombre hermoso, claramente inspirado en las características del capitán, pero que le quedaba muy bien. Combinaba con el barco, que era de un color blanco muy parecido al de los huesos. Era un buen blanco. Combinaba con Nox, que tenía un plumaje sin duda hermoso. Le había puesto el nombre en honor a Maeve, que también tenía cabellos así de blancos, como la nieve. El que sí no tenía cabellos blancos era yo, pues aunque a veces me llamaran peliblanco, imagino que era confusión de la gente. Siempre que tomaba el mechón de mi pelo y lo ponía frente a mi, veía mi cabello azul. Soy peliazul. La gente es la que está mal.

Aunque tenía mi camarote, y sí que lo usaba, había decidido pasar el último trayecto del viaje arriba en el nido, como hubiera hecho en la Rémora Fatua. Ah, qué lejano y a la vez fresco y triste el recuerdo de ese capítulo de mi vida, de mi viaje hacia la verdadera fortaleza. Estar aquí arriba me daba paz y me servía para recordar de dónde vengo y a dónde voy.

No tardamos en llegar a un nuevo sitio. A lo lejos se veía como una gran isla, compuesta por muchas montañas. A medida que nos fuimos acercando corregí mi percepción del lugar; aquello eran árboles enormes, coronados por unas cúpulas como a modo de protección, quizás del sol o de la lluvia, no lo sé. Mientras alimentaba a mi Nox con un trocito de carne cruda en una mano y jugueteaba con el colmillo de Goopaw en la otra, estaba en total paz.



El Niebla se acercó a la costa y poco a poco, Don Krank nos condujo a través de un cauce más pequeño que pasaba por entre los árboles. Fue entonces que detallé la curiosa composición de este sitio: Aquellos árboles eran enormes y conformaban un enorme manglar. Las raíces de cada uno de los gigantes mangles (porque así se llaman los árboles que constituyen un manglar. Así me lo había enseñado Alfred) se sumergían hasta perderse de vista, sin que fuera posible ver el fondo de aquellas aguas. No quería tampoco saber yo hasta dónde estaba el fondo marino. Pero en fin. Al pasar por el lugar pude ver algo de lo más curioso: unas burbujas salían del suelo y flotaban hacia arriba, a lo alto del lugar y hasta donde casi no se podía alcanzar a ver, explotando a gran altura. Imagino que eso era lo que causaba el curioso sonido que inundaba aquel sitio, pues entre *blub* y *pop!* todo alrededor era una sinfonía jabonosa que se me hacía relajante, la verdad.

Krank nos llevó sin mayores contratiempos hasta uno de aquellos árboles y allí vi que en el enorme tallo central del mismo, estaba escrito enorme el número 26. Supongo que eran tantos árboles que la gente que vivía aquí debía numerarlos para no perderse entre tantos sitios parecidos. Me gustaba el 26. Era mi número favorito. De hecho, hacía nada había cumplido yo mismo 26 años. Eso me contentó por alguna razón numerológica tonta. Ayudé al tontatta junto con August a recoger las velas y el ancla fue echada. Los Mushoku habíamos llegado.

Entonces, el grito ronco de Ashura rompió todo atisbo de calma y empezó a vociferar contra Krank, preguntando si el barco había tenido daños o algo así. Imagino que luego del viaje de salida de Kyodaina, el oni estaba preocupado de volver a quedarnos sin medio de transporte. La siguiente orden fue curiosa: Quitar nuestros wanteds de las puertas. Imagino que algún tipo de precaución de su parte para que nadie nos identificara. No sería yo el que le llevara la contraria. Salté del nido a la cubierta, pero a diferencia de la última vez en la Rémora, el suelo no tembló ni crujió. Este barco era mucho más resistente sin duda. Me despedí de Nox, que ya conocía el protocolo: Papá iba a la isla y él podía salir a cazar mientras tanto.

Me dirigí a mi camarote y quité mi cartel de Wanted. Sabía que íbamos a bajarnos, así que preparé mis pertenencias y las puse dentro de mi pequeño bolso. Miré por un instante el libro que le había arrebatado a Zarek sobre el Dios de la Guerra. Había reflexionado mucho sobre esas escrituras y la verdad es que dudaba tener tiempo de sentarme a leer. En este lugar tenía una misión: Encontrar algo que me hiciera más fuerte para el camino que teníamos por delante. Recogí mis cosas y fui a la cubierta, no sin antes pasarle llave a mi habitación. No quería que Krank volviera a entrar a decirme que barriera mi cuarto.

Allí afuera justamente estaban Ashura y Krank. Me acerqué a ellos y miré por la borda. El lugar era hermoso sin duda. “Espero que al capitán no le dé por querer destruirlo. La naturaleza aquí es muy peculiar y me dolería joderle la casa a las aves y animalitos que puedan vivir por aquí”. A lo lejos vi a algunas figuras de personas caminando, y entonces, mi ojo avisor notó dos criaturas de lo más curiosas acercándose a nuestro navío. Dos seres encapuchados, pero de los que podía notar algunos detalles gracias a mi excepcional sentido de la vista: Un tipo con unas alas grandes bajo la capa y con una máscara bajo la capucha que iba de la mano de… “¡¿ESA MIERDA ES UNA RANA GIGANTE!?” No podía creer lo que veía. pero de algo me sonaba aquella extraña pareja. Decidí revisar mi bolso para ver si y… “Sí” exclamé cuando desenrollé los carteles de wanted, mientras les daba un golpe con el reverso de la palma de mi mano. Allí estaban: Eran los dos novatos que habían aparecido la otra vez en el periódico.



Se trataba de Kukulkan Jr, “la serpiente de cobre y latón” y Keropi. Los dos novatos que otrora hubieran llamado mi atención. Sonreí emocionado, porque esta oportunidad no se podía dejar pasar. Si Ashura reclutó a Krank y August, pues yo también quería aportar al crecimiento de esta banda. Me giré a Ashura con mi sonrisa de oreja a oreja y mis ojos como platos. Le puse ambos carteles en el pecho, que por suerte fue tangible esta vez y le dije, mientras le señalaba con el índice “Ahora sí no te voy a escuchar el discurso de siempre de que te debo un nakama-Gin. ¡Mira!” -dije señalando al más alto de los dos sujetos encapuchados- “ese de allá tiene alas y todo. Como Zarek. Ya vengo” Y sin más, salté del barco al suelo. Las patea-suelos se sentían pegajosas, pero no como para estorbar mi movimiento. Corrí hasta donde estaban los dos novatos y aún emocionado, pude ver que eran bastante bajitos, pero no por eso inspiraban debilidad ni mucho menos.

Buen día, amigos. Me llamo Rapax Gin-Gin. Si me permiten me gustaría hablarles de la iniciativa Mushoku- Dije aún sonriendo- Verán… No se asusten, pero sé quienes son. He estado atento a sus pasos desde que vi sus carteles de Wanted en el periódico y– Bueno primero que nada, que sepan que no soy un marine, ¿ok? dije alzando las manos intentando calmarles antes de que se asustaran. Ambos personajes tenían sus ojos puestos en mí, mientras yo no paraba de hablar. Este era el momento de la verdad, estaba en pleno pitch para tratar de reclutar a dos tipos nuevos y tenía que darlo todo. “Cálmate Gin”

A ver señores -dije mientras en mi puño derecho formaba una esfera sísmica y se las enseñaba de frente- ¿Quisieran ser parte de la tripulación pirata que va poner este mundo a temblar? 



Resumen



Datos de interés



Rapax



Off



RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra - Gaeru - 12-01-2025

Habían pasado días ya desde que Tenoch y yo salimos del north blue, debido a un pequeño desacuerdo con Oxxy tuvimos que abandonar nuestro barco y embarcarnos en un barco mercante rumbo a paradero desconocido, y para nuestra sorpresa terminamos aquí, en el archipiélago Sabaody. Tenoch me tocó el hombro para despertarme, pero lo cierto era que ya estaba despierto desde hace unas cuantas horas debido a la emoción. Cuando el barco atracó, yo cogí mis cosas y acompañé a mi compañero al exterior con paso ligero. La isla era como ninguna otra que hubiera visto, no parecía tener tierra en sí parecía más bien un puñado de árboles con números que emergían del fondo marino. Unas burbujas envolvían el aire, haciendo el ambiente bastante festivo, como si fuera un parque infantil. Quería perderme por aquel lugar encontrarme que detalles podía esconder esta isla, pero cuando estuve apunto de irme por mi cuenta Quetzalli tomó mi mano, y dijo algo de encontrar a unos piratas ¿Mashuka? ¿Que mierda de nombre era ese?

Caminamos un poco por los alrededores de aquellos manglares, el tráfico de mercancías parecía ser frecuente por la zona, marineros cargando sacos de un lado a otro… Sabía que había que pasar desapercibidos sobretodo después de que ahora había una recompensa sobre nuestras cabezas… Pero por dios en este lugar se respiraba felicidad. Convencí a Tenoch de parar un momento a comprarme un bubble tea, un producto el cual parecía hecho a propósito para este lugar. Me lo pillé de fruta de la pasión y las burbujas de mango. Era lo mejor que había probado en mi vida.

Tras unos minutos más tanteando la zona, Quetzalli escuchó un ruido de fondo y quiso ir a investigar, yo le seguí cogido de su muñeca para no perderme, mientras terminaba mi té de burbujas. No tardamos en ver de dónde provino el ruido, un barco mucho más grande que el nuestro anterior estaba frente a nosotros, blanco como las nubes del cielo y unas velas de un color morando intenso ya recogidas. El lugar parecía tranquilo, apartado de la multitud. Seguramente si no fuese por el oído de Quetzalli jr no hubiésemos sido capaces de encontrarlo.

Dejé el vaso en el suelo cuando me lo terminé y antes de acercarnos, procuré cubrirme la boca con el pañuelo anaranjado que solía llevar al cuello. Por si acaso eran marines o caza recompensas. Debíamos ir con cautela. Pero a penas unos metros de aproximarnos, uno de los tripulantes bajó a darnos la bienvenida, no parecía hostil pese a sus pintas de criminal, su piel morena, su cabello blanco con reflejos azulados y sus ojos del mismo tono. Incluso nos invitó a unirnos a la tripulación. “Piratas Mushoku” ¿Acaso ellos eran los piratas que decía Tenoch de unirnos? Le miré quitándome el pañuelo de mi boca, ya que no tenía sentido llevarlo si sabían quienes éramos. -Me llamo Gaeru, el es mi colega Quetzalli Jr. Aunque si vistes nuestros wanteds supongo que no hacía falta presentación~gero. Es un placer conocerte Rapax. Y en cuanto a unirnos a tu banda… -No podía contener mi entusiasmo por hacerlo pero traté de ocultarlo sin demasiado éxito ya que el tono de mi voz era bastante exaltado. -Será un placer unirnos, después de todo aún tengo que encontrar el país de los samurais, y para ello siempre es mejor viajar acompañado~gero. Por cierto ¿acabáis de llegar? Este lugar es asombroso, venden unos tés de burbujas que están brutales de buenos. ¿Quieres venir con nosotros a explorar un poco y ver qué más hay por esta isla? -No podía evitarlo, pese a querer conocer al resto de la tripulación de rapax más ilusión me hacía explorar la isla a la cual acabábamos de llegar, y me parecía muy buena idea aprovechar la situación para explorarla junto a ellos.

Resumen

Inventario

Karmas Implicados



RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra - Ben Power - 12-01-2025

Abrí los ojos en el camarote de la niebla de guerra. Era la cama más cómoda que había probado a lo largo de las casi tres décadas que había vivido. "Ni en el vientre de mi madre habría estado tan a gusto, joder." Pensé, estirándome. La luz entraba por las rendijas de la ventana que daba al exterior. Era un camarote solo para mí. Ashura nos había asignado uno a cada uno, otorgándonos una llave y clavando en cada puerta su respectivo cartel de "Se busca" del último periódico. Estaba orgulloso de los logros perpetuados por esta nuestra banda de maleantes. Me levanté de la cama, quedándome sentado en la misma. Miré a mi alrededor con calma. Una cama mullida, una mesa con un par de libros de medicina, un mortero que algún día usaría para crear venenos, unas cuantas libretas para los apuntes médicos pertinentes, con una silla en frente para mi comodidad y, a la izquierda del escritorio, un sofá largo para recostarse lo más cómodamente posible. Un diván en toda regla.

Un grito me sacó de mis tranquilos pensamientos. El capitán ya estaba gritando otra vez. Sería mejor que subiese a cubierta a ver lo que pasaba. Lo oí decir que quitáramos los carteles de Wanted de las puertas. Por suerte, tenía buen oído. De otro modo, tendría que subir y bajar de nuevo. Arranqué el cartel y lo llevé hasta un cajón de la mesa de mi habitación. Al salir, vi a Rapax andando hacia la cubierta del barco blanco. Habían soltado el ancla, lo que indicaba sin lugar a dudas que era el fin del viaje y otra isla esperaba el caos producida por los Mushoku. Cogí mi abrigo, colgado de la silla frente el escritorio y cerré la puerta con llave y la guardé un el bolsillo de mi gabardina. Subí las escaleras y la luz del sol me cegó por un momento. Cuando las pupilas se adaptaron a la claridad del nuevo día, pude observar una vista maravillosa. Más allá de las espaldas de Ashura, Rapax y Korg, un montón de gigantescos árboles se alzaban directamente del mar. Los manglares eran inmensos. Salían también una especie de burbujas como jabonosas del suelo y explotaban muchos metros arriba, cuando eran apenas visibles ya. Esto ofrecía un efecto sonoro extremadamente relajante. No se si quiero (o puedo) sumir un lugar así en el caos y la miseria. Había un gran número veintiséis escrito en el tronco central, supongo que para que la gente no se perdiera. Aquella isla debía ser sumamente inmensa. 

Rapax y Korg saltaron del barco a tierra firme y yo me acerqué entonces a donde estaba el demonio de humo. Antes de poder decirle nada, me fijé que Gin iba en dirección a dos figuras encapuchadas. Encapuchadas, y una de ellas incluso enmascarada. Un olor terrible llegó a mis fosas nasales y mi hocico se arrugó por un momento. Me suenan esos dos. El de la máscara tenía alas, pero a estas alturas ya no me sorprendía nada. Después de Artur y sus vuelos, no quería tener que enfrentarme a nadie que pudiera quedarse quieto a varios metros del suelo. El peliblanco estaba hablando con ellos. Miré al capitán. - Hoy en el menú de desayuno: ¿Alitas fritas y ancas de rana? Bahahaha. ¿Que hace Gin hablando con esos dos, capitán? Mejor nos preparamos por si ese la vuelve a liar y nos tenemos que meter en una lucha absurda contra debiluchos que no saben ni dar media hostia. Bahahaha. - Tenía ganas de empezar a destrozar cosas, pero la sensación era tan relajante que mi cuerpo no podía estar tenso. Al menos de momento, mientras no me acostumbraba. Me recosté en la barandilla del Niebla de guerra y me quedé observando la escena con cara de pereza y las orejas medio caídas.

Información del turno



RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra - Artur - 13-01-2025

Leyenda


Me encontraba realizando mis ejercicios físicos matutinos, los cuales consistían en unos cuantos estiramientos, movimientos articulares, unas flexiones y unas abdominales, cuando escuche a Korg renegar sobre algo de que no nos podía dejar a cargo del timón. “¿Acaso no es el navegante?” Pensé con una sonrisa en mi cara, realmente aquel pequeñín era bastante divertido, ya que, aunque se quejaba a menudo, lo hacía con mucha gracia o ese era mi pensamiento. Sus palabras me hicieron dejar mis ejercicios y ponerme en pie para observar el lugar al que habíamos llegado.

El lugar al que nos dirigíamos parecía una gran isla con árboles igual de grandes o más. “Esa isla… por sus características debe ser…” Me puse a pensar intentando hacer memoria sobre aquel libro que había podido leer y memorizar sobre islas del Grand line. “Si, debe ser esa” Sentencie en mi mente después de barajar diferentes opciones. Nuestro destino como tal no era una isla sino un Archipiélago para ser exactos era el Archipiélago de Sabaody, el cual se caracterizaba por sus grandes árboles y por ser una de las últimas islas del Grand line, o eso recordaba que ponía en el libro.

Pese a que sabía la descripción del lugar, al verlo con mis propios ojos no pude disimular mi asombro, ya que aquellos árboles eran más altos y grandes de lo que había imaginado, aquello no eran grandes árboles sino gigantes. “¿Cuántos metros debería elevarme para llegar a esas copas?” Me pregunté con cara de asombro mientras nos íbamos acercando más y más al Archipiélago, pronto tuve que dejar de mirarlos ya que empezaba a dolerme el cuello de forzarlo tanto para poder mirar hacía arriba. Otra cosa que llamo mucho mi atención al estar cerca de la costa fueron las grandes burbujas que flotaban entre los árboles. “¿Cómo y porqué deben crearse esas burbujas? Es algo muy particular y extraño” Pensé mientras Korg dirigía el barco a través de una ría, pocos minutos después pronunció el numero 26 y nos mando lanzar el ancla. “¿26?” Me pregunté extrañado mirando a mi alrededor mientras me dirigía a lanzar el ancla. “Aaaahh vaya…” Pensé al entender porqué había dicho aquel número, ya que este se encontraba escrito en el tronco del árbol que teníamos al lado. Después de tirar el ancla, el pequeñín nos mandó recoger las velas moradas de aquel barco albino que habíamos comprado, el cual era realmente hermoso y el capitán lo había bautizado con el nombre de Niebla de Guerra, nombre que pegaba totalmente con la tripulación que portaba.

De repente escuche gritar al capitán, el cual llamaba a Korg y le pedía un reporte sobre el estado del barco a lo que el pequeñín contesto con otro grito y diciéndole en forma de queja que se lo preguntase al carpintero, pero que esté le iba a decir que estaba en perfecto estado. Después el capitán nos ordenó que quitásemos los se buscan que teníamos clavados en las puertas de nuestros camarotes. “Maldito bastardo… los pone él y nos ordena que los quitemos los demás.” Me quejo mentalmente mientras hago el gesto de llevarme la mano al cinturón, el cual me doy cuenta que no llevo y para ser exactos en ese momento me di cuenta que no me había puesto mi ropa y me encontraba en calzoncillos. “Vaya… parece que si o si voy a tener que ir al camarote…” Me dije mientras me rascaba la cabeza y me dirigía hacía el camarote.

Llegué al camarote y antes de entrar arranque mi se busca de 105.000.000 de berries de la puerta, luego la abrí y entre a través de ella, encontrándome con una habitación con el suelo, el techo y las paredes totalmente blancas, como el resto del barco. A la derecha un escritorio de madera con el último periódico abierto en él, donde informaban del altercado y destrucción de la base marine donde había estado preso. En el medio una gran cama de madera con un colchón cubierto por sabanas blancas, el cual me había permitido descansar como nunca lo había hecho en mi vida y a la izquierda un armario de madera también donde tenía mis pertenencias guardadas. Lancé el wanted sobre la cama y me dirigí hacía el armario del cual saque primero toda mi ropa, la cual iba poniéndome mientras la iba sacando, después agarré el den den mushi y el botiquín mediano que me había comprado antes de salir de la isla Neur, después agarré a Pluma Sangrienta, mi preciada nodachi, y su vaina, la cual me ajuste al cinturón y por último agarre mi mascara de pájaro la cual me puse antes de salir del barco. “Con esto puesto podré pasar desapercibido… ahora que mi cabeza vale tantos millones, lo mejor será no llamar la atención…” pensé mientras salí del camarote y cerraba este con llave, colocando la llave en uno de los bolsillos del cinturón.

Al salir a cubierta, me di cuenta que ya no había nadie allí, todos se habían bajado del barco y yo hice lo propio dejándome caer al lado de Ashura, Korg y Ben, los cuales se encontraban mirando hacía Rapax, el cual estaba hablando con dos sujetos, un humano y lo que parecía una rana de tamaño humanoide. – Ya estoy aquí Yohohoho. ¿Qué hace Rapax? ¿Quiénes son esos especímenes?  – Anuncié con una carcajada y sin parar de hablar, algo que era habitual en mí, consecuencias de tantos años encerrado en una celda hablando conmigo mismo, pregunté sobre Rapax y sus acompañantes.

INFO



RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra - Voz Seductora - 14-01-2025

El Niebla de Guerra sentía sus pasillos recorridos por arriba y por abajo por todos sus miembros. Ashura había dado sus órdenes y sus hombres las habían seguido... o interpretado a su manera. Todos permanecieron en el navío, junto a su capitán, tras haber realizado sus pesquisas pertinentes. Todos a excepción del diminuto Korg que había decidido abandonar el barco pese a ser él su navegante, y el diabólicamente grande Rapax, quien sin titubeo ni duda se dirigió a dos excepcionales sujetos que acababan de aparecer y sin permiso ni orden de su capitán los invitó a unirse a ellos. Movimientos peligrosos en tierras desconocidas, algo que podría traer a los Mushoku grandes problemas, y concretamente más a quien debía responder por ellos: Ashura el Mata-Héroes, quien tendría que meter en vereda a su parlanchín subordinado excesivamente sociable, si no quería que alguien de incógnito o usando un disfraz les causase un problema nada más llegar a la isla.

Pero, quizá fuera mucho esperar que ese momento no pasase o pasase más tarde, ya que proveniente de la turba de gente que más adelante se arremolinaba en el mercado negro, un mink corría cojeando en dirección a los Mushoku que estaban en tierra. Un mink zorro anciano, cubierto con un manto roído, un sombrero corto y unas gafas redondas, y con el jadeo por respiración se acercaba extendiendo un brazo hacia ellos portando un bastón y una taza, y con el otro brazo pegado a su pecho delatando sólo para aquellos en el barco con una vista excepcional dada la distancia, y para todos los presentes en tierra firme, que sangraba profusamente. Tras el anciano, a no muchos metros, un grupo de unos veinte hombres se precipitaba corriendo tras él vociferando y gritando blasfemias e insultos.

- ¡Por piedad! - gritaba tembloroso el anciano acercándose a los que estaban en tierra - ¡Auxilio por piedad, jóvenes! - decía visiblemente fatigado y a punto de desfallecer, mientras la turba se acercaba más a ellos - ¡Puedo pagar! - pudo decir antes de tropezar y caer al suelo, a apenas diez metros de Rapax, Quetzalli y Gaeru, quienes podían apreciar que estaba ensangrentado y portaba un bulto recogido en el brazo que no tenía extendido, mientras la turba violenta se precipitaba poco a poco encima de aquel hombre con ansias asesinas y pocas dudas: Iban a acabar con él.

Pero ¿qué tendría de valioso un mink anciano como para que veinte hombres hechos y derechos lo persiguieran para matarlo? ¿a quién habría molestado? ¿cuál sería la cuenta que tendrían que saldar con él? Y lo más importante aun ¿por qué salían del mercado negro?. De alguna forma u otra, el destino comenzaba a llamar a las puertas de los Mushoku.



Información

Apariencia del anciano



RE: [EVENTO FASE 2] El mismo infierno - Manglar 26 - Niebla de Guerra - Ashura - 14-01-2025

Miré mi espada mientras parecía llegar a vislumbrar lo que era un campamento o un mercado. Luego pensé en la puta espadachín con brazos de macaco. Luego volví a mirar mi espada.

- Churrita... - Dijo Nicolás.

- Lo sé - Suspiré. Si perdía aquella arma me perdería a mi mismo. Ese arma no estaba echa para la defensa, si no para el ataque... Igual, mi colección volvería a cero de ser necesario... Pero no iba a comprometer a mi amada arma, era algo que no entraba en mis planes. Esa espada estaba tan carga de sangre y muerte que mejoraba, cada vez se sentía más letal, cada golpe de su filo y su mellada hoja negra, aunque pareciera distópico, la hacía más mortífera.

Me di la vuelta, encontrándome a Rapax, me dejó dos carteles en el pecho. Los miré mientras me dirigía a mi camarote. Quetzall y... ¿UNA PUTA RANA CON KATANA? Dijo que eran los tipos de abajo... ¿Cómo cojones lo sabía? Bueno, si era una trampa aprendería la lección. 

- Hmm - Suspiré mientras con la mano libre en la que llevaba los wanted hacía un aspaviento indicándole a Rapax que fuera e hiciera lo que quisiera, estaba más preocupado por darme la vuelta recuperar la otra espada que por que Rapax empezara una pelea con dos piratas de recompensas bajas. Mi mente paseo pensado en si implementarlos a las tropas, nunca se dice que no a un soldado... Aunque no fueran útiles de primeras, si es que eran ellos, bien podrían ser un escudo de carne o podría entregarlos para salvar mi puto culo o el del barco. A ver que pasaba, igual no querían aceptar mi mando y me darían la satisfacción de partir sus cuellos para quedarme sus cabezas que valían dinero. Además podría hacer que Rapax matase otra vez, cada vez que aquel hombre sesgaba una vida notaba como se consumía y como mi influencia iba haciendo su aura mucho más oscura y hostil, mis susurros y voces estaban transformando a aquel hombre en algo que hasta a mi me generaba escalofríos. No esperaba menos de él, pues, si Ben Power se había convertido en mi taimada y calmada voz, Rapax Gin se había convertido en el puño que agarraba mi espada, un puño destructivo y voraz que poco a poco sucumbía ante el caos de esencia. Supongo que el no era consciente del todo, pero yo lo notaba en sus formas y su actitud, cada vez más bélica y sedienta de combates que calmaran la ira ciega que todavía no se había dado cuenta que fluía en su pecho, nunca me había importado, ni le había preguntado que era lo que afligía a su alma para que desprendiera aquella ira desmedida, pues no quería que sanara, si no, mi intención no era otra que agudizarla y que fuera un cuchillo afilado con el que apuntar a nuestros enemigos. 

Abrí el camarote rápidamente, agarré la espada con aires diestros con la misma mano en la que llevaba los wanted y me giré mientras volvía a cerrar la puerta con llave y la dejaba en mi pecho nuevamente. Me impulsé con humo hasta llegar llegar a Ben, el cual estaba con Artur.

Me preguntaron que hacía Rapax y le entregué los wanted que me había dado Rapax soltándolos sin más miramientos desde la empuñadura del arma. 

- Se supone... - Dije sin estar seguro del todo - Que son este par - Terminé sin añadir más. 

Un ser se acercó gritando mientras acababa mi frase, pedía auxilio y ayuda. También encapuchado, no llegaba a ver bien de quien o de qué se trataba. Cayó al suelo mientras un gran grupo de gente, con aparentes intenciones hostiles le perseguían.

- Joder - Dijo Nicolás - Ni 5 putos minutos aquí y ya se está liando el sarao de cojones churrita - 

Chasqué la lengua con fuerza. Iba darle la orden a Rapax de que los matase en ese mismo instante pero... No había conflicto, las poses de los tipos y Rapax eran relajadas, no había indicios de combate, o bien habían aceptado mi mandato conociendo nuestra travesía en la base G-65 o bien estaban engañando a Rapax para pillarnos desprevenidos. 

- Úsalos... - Susurró Nicolás. ¿Usarlos? ¿Cómo? La chispa de una idea recorrió mi perolo de cabellos negruzcos.

- ¡EEEH! - Grité con fuerza y fiereza intentado llamaran la atención de Rapax - ¡DÉJALOS QUE SE ENCARGUÉN ELLOS! ¡VEAMOS SI SON ÚTILES- ESPETÉ A VOCES - SI NO... ¡LES ARRANCO EL CORAZÓN! - 

Entonces pegué un leve impulsó con mi humo y caí al lado de Korg (o eso esperaba porque le había visto bajar hacía escasos segundos antes de que me ausentara para recuperar la espada, que en mi mano era mas un Tanto que espada y solo Dios sabía en todos los sitios que podría desaparecer ese puto enano de un momento para otro) y le dije:

- Apunta a la turba de gente. Dispara solo se se compromete Rapax, los otros dos como si se los traga el puto  diablo - Entonces fijé bien los ojos en el terreno. Medité todas las opciones - Ben - Le dije al médico, el cual esperaba que me acompañase junto a Artur abajo - Tú y Artur encargaros de la retaguardia. No quiero sorpresas - Ordené - Y defiende al chico - Volví a pronunciar acompañando la frase, dejándoles a ellos ni más ni menos que nuestra espalda, el flanco más débil de cualquier ejercito. 

Estaba ya en tierra, preparado y listo para lo que pudiera pasar. Ni 5 putos minutos y ya estábamos en conflicto. Sentí a la hoja del luto arremolinarse en mi mente, como el pensamiento de algo que se te ha olvidado pero que era importante - Mátalos, Mátalos, Mátalos - era imperiosa, su hierro negro se alimentaba de vidas y estaba sedienta de la sangre de inocentes - Mátalos, ¡MÁTALOS! - Martilleaba en mi cabeza al son del tambor de guerra que era mi corazón. 

datos de interes


BÉLICO

ASHURA - INVENTARIO