Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece
[Aventura T2 - Presente Absoluto] La Sombra del Mar - Versión para impresión

+- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com)
+-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3)
+--- Foro: West Blue (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=5)
+---- Foro: Reino de Ilisia (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=231)
+----- Foro: Pueblo Tara (sur) (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=246)
+----- Tema: [Aventura T2 - Presente Absoluto] La Sombra del Mar (/showthread.php?tid=1549)

Páginas: 1 2 3 4


[Aventura T2 - Presente Absoluto] La Sombra del Mar - Fuguwu - 31-01-2025

Dia 91 de Otoño, Año 14.
West Blue, Reino de Ilisia, Pueblo Tara
0900 horas
 


 
Hace décadas, el capitán de un gran barco pirata azotaba los mares como un pirata temido y respetado. A bordo de ‘La Sombra del Mar’, acumuló un inmenso tesoro, incluyendo un misterioso objeto al que apodaron como ‘El Corazón del Mar’, el cual, según las leyendas, otorgaría poderes inimaginables a quien pudiera gobernar sobre este. Sin embargo, la tripulación comenzó a caer presa de su propia fama, siendo atacados múltiples veces por otras embarcaciones piratas que ambicionaban aquel poder.
 
Uno por uno, los piratas murieron o desertaron, hasta que solo quedó el capitán. Su diario, el cual llego a manos de un grupo de cazadores novatos, narra su descenso a la locura y su intento desesperado de proteger aquel tesoro que fue su perdición, encerrándolo en el barco, temiendo que alguien más liberara aquella catástrofe sobre La Sombra del Mar la cual llego a considerar una maldición tras perder a toda su tripulación.
 
Ahora, el barco encallado en una playa del reino Ilisia, al sur, cerca del pueblo Tara, guarda el tesoro y las almas de los que murieron en su interior. La Sombra del Mar, un antiguo galeón de 60 metros de largo y 3 metros de ancho y 20 metros de altura (sin contar los mástiles), parece haber estado allí por décadas dado que está cubierto de algas y corales, y las velas deshilachadas se balancean con el viento, sin embargo, de acuerdo con los rumores locales apenas se le había avistado ahí hace pocos meses. Los mismos rumores locales hablan de un destino fatal que recae sobre cualquiera que se atreve a explorar sus restos.
 
Después de descifrar la ubicación de La Sombra del Mar con la ayuda del diario y de leer las páginas que en el mismo detallaban la leyenda que se formaba alrededor de este naufragio, el grupo de cazadores conformado por Casca Belles, Charlotte Lya y Pralder se disponen a desentrañar la verdad de la misma y convertir la leyenda en realidad y, a la vez, obtener uno de los objetos más valiosos de este mundo para formarse así de un nombre que resuene en todo el West Blue. Sin embargo, esto no será fácil. La locura del capitán lo llevo a apostar diferente número de trampas y acertijos en cada una de las zonas del barco para poder acceder al tesoro que en este mismo se dice que habita, en lo más profundo de su interior. Un error al resolver cualquiera de estos acertijos podría demostrar ser mortal para los menos preparados, como ya lo había demostrado con anterioridad según los rumores que giraban en torno al navío y su leyenda.
 
El día de su llegada a esta orilla del mar, la luz del sol estaba velada por un manto uniforme de nubes grises que cubría el cielo, sin permitir ni un rayo directo. El aire es fresco, pero no frío, y una brisa constante traía consigo el aroma salado del océano mezclado con un leve toque terroso, como si la playa misma exhalara tras una reciente tormenta. El mar estaba en calma, apenas movido por pequeñas olas que lamían la arena con un suave susurro. Cada ola parecía arrastrar con ella fragmentos de algas oscuras y pequeños caracoles, dejando rastros húmedos que brillaban tenuemente bajo la luz grisácea. Más allá, el agua se extendía hasta el horizonte, donde se fundía con las nubes en un borrón casi imperceptible.
 
A pocos pasos de la orilla, descansaba el barco encallado. Su proa apuntaba ligeramente hacia el cielo, como si aún intentara desafiar su destino. La madera de su casco esta ennegrecida por el paso del tiempo y cubierta en gran parte por parches de musgo y crustáceos adheridos, como si hubiera pasado años en esa posición. La cubierta principal se inclinaba hacia un lado, y varias velas deshilachadas colgaban aún de los mástiles, ondeando de forma perezosa con el viento. Una escalera de cuerda raída se balanceaba con el vaivén de la brisa, golpeando rítmicamente contra el casco.
 
El silencio es casi absoluto, roto solo por el suave crujido del barco y el canto lejano de una gaviota que planeaba sobre el cielo, como si observara sus movimientos. Cerca de la embarcación, trozos de madera flotaban en la marea baja, junto con un viejo barril que giraba lentamente, atrapado en el remolino de las olas. La tranquilidad del día gris parece invitarles a avanzar, pero había algo inquietante en la forma en que las nubes densas se cernían sobre el barco, como si el tiempo mismo se hubiera detenido en este lugar.
 

 
OFF

Imagen de Ambientación



RE: [Aventura T2 - Presente Absoluto] La Sombra del Mar - Casca Belles - 31-01-2025

La arena se hunde apenas bajo mis botas, pero no lo suficiente como para hacerme sentir que dejo huella. El sol cae oblicuo sobre la playa, tiñendo el agua de un tono anaranjado que no me dice nada. La brisa salada me golpea la cara, pero no despierta nada en mí. Ni incomodidad, ni calma, ni siquiera una vaga nostalgia.

—Así que esto es sobre lo que estabais tan pesados... —digo, señalando el barco varado a pocos metros de la orilla, su casco oscurecido por la marea, los mástiles erguidos como huesos de un animal muerto. Hace algún tiempo debió ser un barco magnífico, ahora no era más que una sombra, un eco del inexorable paso del tiempo.

Escucho sus voces, sé que esperan una reacción, pero todo lo que hago es encender un cigarro y dejar que el humo me llene la boca antes de soltarlo en una exhalación lenta. Hace calor. O tal vez no. No lo sé, hace unos días me comí algo un poco extraño y desde entonces me siento raro... "¿O quizá aún tengo a Folk en la cabeza? Pero eso no es el estómago, que cosa más rara".

No recuerdo cuándo exactamente comenzaron a insistir en esto. Quizá fue después de la primera ronda de tragos, en esa taberna donde la madera olía a humedad y a historias repetidas. O quizás fue antes, cuando aún tenía la sangre de Folk en las botas y Pralder decidió que un cambio de escenario me haría bien. Lo disfrazaron bien, con palabras como “aventura” y “descubrimiento”, pero no hacía falta ser un genio para ver la verdad. Quieren distraerme. Sacarme de Akarui antes de que termine de hundirme en mí mismo.

Y aquí estoy. No porque me convencieran, sino porque me daba igual, sólo me quedaban ellos, así que me aferraría con uñas y dientes si hacía falta.

El barco nos espera, inerte. No hay velas ondeando, ni voces en la cubierta. Ningún farol encendido. Nadie. Es la perfecta definición de un barco fantasma.

—Comentaban que la gente no volvía de esa cosa, ¿no? — dije, — Entonces supongo que puede haber algo interesante todavía dentro... — suspiro, — Entonces no se puede hacer nada... 

Mido a ojo la altura del barco desde una roca un poco elevada. — Calculo que con esa inclinación... Serán unos 18 metros. Debería ser fácil subir, os espero arriba — y con esas palabras, salto.

Subir no es difícil. Tener alas y un cuerpo ligero hace el trabajo bastante sencillo, la verdad. De todos modos, tampoco ha sido tan holgado como esperaba. Alcanzo un trozo de baranda con la punta de los dedos y presiono el cuerpo contra el perfil del barco. Un último impulso hacia delante y ya he llegado. 

Una vez en la cubierta, el silencio pesa más que el mar. El aire huele a madera húmeda, a cuerda vieja, a algo que se ha quedado quieto demasiado tiempo. Es un barco grande, pero sin alma. Mis pasos resuenan en la madera con un eco hueco.

No hay señales de lucha. No hay cuerpos, ni sangre, ni restos de una tormenta que lo haya dejado a la deriva. Solo está aquí, como si hubiera sido dejado atrás sin más. Por un segundo empatizo con este viejo cascarón de madera y moho. Me paso una mano por la nuca, sintiendo la piel caliente por el sol. No digo nada. No hay nada que decir.

—Vamos a ver... Deberíamos revisarlo todo antes de decidir qué hacer —murmuro al fin, casi como si hablara para mí mismo. Podría ser porque principalmente, lo hago, desde abajo no pueden escucharme.

Compruebo alrededor y hecho una mano al Long-Range Choice. En un abrir y cerrar de ojos ya ha sido desenfundado y apoyado de modo que el cañón se apoya en el suelo y cargo mi peso con las dos manos en la culata.

ARMA


OBJETOS


¿BELICO?


OFF



RE: [Aventura T2 - Presente Absoluto] La Sombra del Mar - Pralder - 31-01-2025

Parecía imposible que Casca se volviera más reservado y sombrío, pero nos equivocamos por completo.

Después de haber conseguido saldar nuestras respectivas deudas, los tres decidimos que seguir trabajando juntos era lo mejor. Era una buena forma de ganarse la vida, con un poco de aventura, adrenalina, sorpresas y la oportunidad de ver otras islas y otros blues. “Keehkekeke caminando solo vas más rápido, pero caminando acompañado se llega más lejos” recuerdo haber pensado con ilusión aquella tarde antes de separarnos y darnos unos días para dejar bien atados nuestros cabos sueltos. Todo parecía encaminado a ir cada vez mejor.

De ahí mi sorpresa cuando nos volvimos a reunir. Charel estaba brillante, con una cara triunfal y llena de orgullo. Claramente había convencido a sus padres con los fondos conseguidos y la victoria moral marcaba sus pasos. Por el contrario, Casca… Arrastraba los pasos con desgana y pese a que el día estaba totalmente soleado, este parecía tener una nube haciendo sombra sobre sus ojos, ahora todavía más marcados por ojeras, aunque por suerte, un ligero brillo de alegría iluminó su mirada unos segundos cuando nos encontramos.

Pasaron unos días y no conseguimos sacarle demasiado, es más, parecía ir a peor. Cada vez que nos reuníamos apoyaba su cabeza en un cristal y se quedaba taciturno con la mirada perdida. Si uno lo miraba unos segundos casi podía escuchar una banda sonora triste. No podíamos seguir así, de modo que pensamos que un cambio de aires sería lo mejor… buscar alguna aventura o algún viejo tesoro. Fue así como Charel calló en la cuenta de la vieja leyenda de la Sombra del Mar y su secreto escondido. Era una idea emocionante y algo distinto a estar persiguiendo bandidos y piratas. 

Y aquí estábamos. En plena playa, con el sol cayendo sobre nosotros y frente al enorme barco abandonado ahora ennegrecido por el paso del tiempo. Su silueta me impone un respecto similar al que transmiten los viejos mausoleos y se mezcla con la emoción del descubrimiento de sus secretos. 
A mi lado, como si quisiera hacer patente la desgana y ganas de terminar rápido, Casca sin dejar hueco a contestación se adelanta y sube de un brinco a la cubierta impulsado por sus alas. Aterriza suavemente y se coloca en posición con su rifle de francotirador. “Que envidia ser tan ligero… en verdad parece un pajarillo” pienso admirando esos movimientos y su capacidad de salto.

Miro a Charel, que parece estar estudiando la estructura del barco buscando algún secreto.

-Keehkekeke… espero que tras esto consiga pasar página de lo que sea que le haya pasado o mínimo que nos cuente algo. ¿Te ahorro la mitad del camino de la escalera de cuerda? - Digo señalándole una vieja escalera de cuerda que ondeaba mecida por el viento.

Ella asiente mientras continúa con su análisis. La cojo con las dos manos y la elevo a todo lo que me dan los brazos, dejándola a casi mitad de camino sujeta a la escalera.

Entonces me dispongo a subir yo también, si Casca tenía razón serían unos dieciocho o veinte metros aproximadamente. La escalera de cuerda me preocupa, se ve vieja, húmeda y raída y dudo que pueda soportar mis cerca de cuatro cientos kilos. Pero quizás… desde las rocas contra las que descansa la proa del barco sí que sería viable.

Efectivamente, aquí como mucho serían unos doce metros de altura hasta los listones del castillo de proa. Dejo a Rimera de pie apoyada contra el barco con su hoja en el suelo haciendo de base, suelto los retales de tela que cubren el mango y ato el cabo a mi mano. Cojo unos pocos metros de carrerilla y salto usándola como punto de apoyo, un pie sobre la hoja de metal, otro sobre la punta del mango, me impulso con fuerza recortando los cuatro metros que me quedan hasta llegar al perfil de madera, que sujeto con ambas manos y subo con una dominada acompañada del quejido de la madera que no esperaba tener que soportar mi peso de golpe.

Recojo a Rimera tirando del cabo atado a mi mano. “¡Keehkekeke Cada vez entendemos mejor!” pienso contento, revisando la cubierta mientras enrollo las telas de nuevo en el mango y las anudo con fuerza.

Off



RE: [Aventura T2 - Presente Absoluto] La Sombra del Mar - Charlotte Lyra - 01-02-2025

Y aquí estábamos de nuevo.

Muchas cosas habían pasado desde aquella fatídica noche en la que perseguimos a un pirata, quemamos una taberna, se nos escapó en las narices, y quedó más que claro que aún éramos unos novatos.

Pero por suerte sacamos lo más importante de aquella aventura: un equipo. Desde entonces habíamos seguido cogiendo trabajos, siempre juntos y aprendimos a entendernos y actuar como un grupo.

Eso había sido lo único bueno, ya que habíamos tenido que pagar a Rona la reparación de la taberna. No podía evitar pensar en eso al estar en estas mismas costas.

Pero esta vez, algo distinto nos había traído hasta aquí y eso era Casca. Después de varios trabajos juntos, había tocado separarse durante algún tiempo, yo tenía que volver para pagar a mis padres, y Pralder quería pasarse a ver como estaba su familia, Casca también parecía emocionado por tener alguna aventura por su cuenta.

Un Casca se fue y fue otro el que volvió, estaba apático, decaído, siempre en su mundo, al principio no le dimos importancia, ya teníamos alguna experiencia en que algunas aventuras nos salieran mal, pero siempre sacábamos el lado bueno de eso. Supongo que para Casca sacar el lado bueno no era tan fácil sin Pralder o sin mí cerca.

Además, el pajarillo, como solía llamarle Pralder cuando no estaba delante, no soltaba prenda, habíamos intentado hablar con él muchas veces, pero fuera lo que fuera que pasó se le clavó muy hondo, y no era tan fácil dejarlo salir. Fue entonces cuando recordé la vieja leyenda de este barco, seguramente el diario que obtuve en casa de mis padres fue un buen detonante.
Así que aquí estábamos, en una nueva aventura que esperábamos sirviera al menos para despejar la mente de Casca.

“y si ya dejara de fumar y durmiera un poco tampoco le vendría mal, quizás si Pralder le da un buen golpe en la cabeza…” Pensé mientras vi a Casca subir al barco con gran rapidez. El barco era imponente y mostraba signos de haber estado ahí varado durante mucho tiempo, sentía gran curiosidad por desvelar sus secretos y conocer el final de ese capitán loco.

-Keehkekeke… espero que tras esto consiga pasar página de lo que sea que le haya pasado o mínimo que nos cuente algo. ¿Te ahorro la mitad del camino de la escalera de cuerda? - dijo Pralder.

Yo le sonreí, siempre ayudaba a los demás de esa manera tan natural, me ahorró la mitad del camino y el resto pude subirlo con gran agilidad y soltura, como si mis piernas fueran ahora otro par de brazos… quizás debería hablar con mi equipo de ciertos cambios que había sufrido, pero ahora no era el momento, había cosas más importantes en las que pensar.

El aire había cambiado, en esa cubierta habían pasado cosas que a primera vista no se podían ni imaginar, era como si el frío te calara hasta los huesos en cada exhalación. Me dispuse a investigar un poco el área, a ver si encontraba algo interesante cuando todo el barco tembló, era un semigigante que se había subido de un salto, menos mal que la estructura era mucho más firme de lo que me había parecido en un primer momento.

Así fue como, con los tres en cubierta comenzó nuestra aventura.

Off



RE: [Aventura T2 - Presente Absoluto] La Sombra del Mar - Fuguwu - 01-02-2025

Cubierta Principal
 


 
El primero en subir es Casca, aunque mas que desde la valentía, parece ser que lo hace desde la indiferencia. De los tres cazadores, es el único al que se le puede observar traer un aire más fúnebre que el que emana de este galeón supuestamente maldito. Al aterrizar en la cubierta principal, lo hace desde estribor justo frente al mástil central de la embarcación, desenfundando su arma como si esperara que los espíritus y maldiciones no fueran a prueba de plomo.
 
El caballeroso Pralder le ahorra la mitad del camino a Charel para luego ser el segundo en abordar; a diferencia de su compañero alado, este lo hace por la proa del barco, aprovechando un grupo de rocas en las que descansa el galeón y haciendo muestra de su maestría en el uso de su fiel compañera, Rimera. Al aterrizar en la cubierta principal se encuentra a 20 metros de Casca y Charel.
 
Charel, no por ser la ultima en abordar la menos importante, pues parece que es la que mas secretos guarda de los tres. Utilizando una habilidad peculiar, termina por abordar el barco, separada por solo un par de metros de Casca. De los tres es a quien se nota mas motivada por descubrir si el secreto de La Sombra del Mar es desentrañable o solo una leyenda urbana.
 
La cubierta del barco mide 150 metros cuadrados (50 de largo y 3 de ancho) y claramente no tiene techo; está inclinada ligeramente hacia babor debido a que el barco esta parcialmente hundido en la arena húmeda de la playa. Las maderas están gastadas, cubiertas de musgo y salitre, y algunas tablas crujen ominosamente bajo cualquier peso. Un gran mástil caído bloquea una de las entradas (la más cercana a Pralder) al interior del barco, sus restos astillados apuntando al cielo como dedos rotos. Trozos de cuerda cuelgan de los restos de los mástiles restantes, meciéndose con el viento. Redes de pesca raídas están atrapadas en los bordes, junto a algas secas y conchas incrustadas en la madera. Sobre el suelo de la cubierta hay barriles volcados, algunos rotos, otros llenos de arena y agua estancada.
 
Contenido Oculto

 
El sonido más destacado en la cubierta principal es el suave golpeteo de la madera que cruje lentamente con el movimiento del barco, como si respirara con cada leve sacudida de la marea. De vez en cuando, el viento hace que las velas viejas y rasgadas susurren en el aire, su sonido apagado por el desgaste y la humedad. Las cuerdas de las poleas, desgastadas por el tiempo, se estiran y se tensan con un rechinido sordo, mientras el mar roza suavemente el casco. La sensación bajo los pies es inestable, la madera es resbaladiza y los restos de salitre y algas cubren el suelo. Hay una humedad persistente en el aire que se pega a la piel, dejando una sensación de frescor, pero también de abandono, quizás más para unos que para otros.
 
Cerca de la única puerta que da acceso al interior del galeón, a menos de 2 metros, yacen dos pequeños cofres desgastados uno al lado del otro ¿contendrá alguno de ellos la pista que necesitan para poder acceder al interior del barco o habrá guardado el capitán en su interior un veneno mortal para quien se atreva a revelar su interior? Parecer ser que las opciones son sencillas: abrir el cofre de la izquierda o el de la derecha, o ambos, finalmente son 3 mentes pensantes y bien dicen que 3 cabezas son mejores que 1, o algo así.
 
A dos metros de estos cofres, se encuentra un camarote al cual no se puede acceder sin la llave correcta, al menos que quieran destrozar el barco y con este terminar aquí la aventura, lo cual sería una pena.
 
Contenido Oculto

 
Contenido Oculto

 

 
Resumen

Aclaraciones

OFF



RE: [Aventura T2 - Presente Absoluto] La Sombra del Mar - Charlotte Lyra - 04-02-2025

Con cada paso que doy sobre la madera desgastada de la cubierta, siento la humedad filtrándose en las tablas. El aire está cargado de sal y algo más, algo rancio y viejo, como si este barco exhalara un aliento muerto tras años de olvido. La inclinación del suelo me obliga a ajustar el equilibrio a cada paso, pero eso no detiene mi curiosidad.

Rápidamente noto los dos cofres que hay en cubierta, se presentan ante mí como reliquias de otra época, cubiertos por una fina capa de musgo y salitre. La madera parece haber resistido el paso del tiempo con una tozudez admirable, aunque el metal de las cerraduras y bisagras muestra signos evidentes de corrosión. Me inclino sobre ellos, pasando los dedos con suavidad por las superficies húmedas, buscando indicios, algo que no encaje con la apariencia general de abandono.

Cierro los ojos un segundo, agudizando mis sentidos. No hay sonidos fuera de lo común, salvo el crujir ocasional del barco y la respiración de mis compañeros. Entonces lo noto. Bajo una de las cerraduras, en la base del cofre más grande, hay una pequeña marca, apenas visible, desgastado por el tiempo y la humedad. Me acerco más, limpiando con la manga el área para ver mejor.

—Mirad esto —murmuro, llamando la atención de los demás—. Este cofre tiene una marca… podría ser intencional.

Es un detalle pequeño, fácil de pasar por alto ¿Será una advertencia? ¿Una pista? O peor aún… ¿una trampa?

Me tomo un momento más para examinar los bordes de ambos cofres, buscando cualquier indicio de un mecanismo oculto, cualquier ranura sospechosa, cualquier irregularidad en la textura de la madera. Algo me dice que abrirlos sin pensar podría ser el primer gran error de nuestra expedición.

Fruta

 
Equipo e Inventario



RE: [Aventura T2 - Presente Absoluto] La Sombra del Mar - Pralder - 04-02-2025

En cuanto termino de anudar las telas del mango de Rimera, caigo en la cuenta del olor a humedad, agua salada y madera vieja que desprende el barco. Tomo aire profundamente para acostumbrarme cuanto antes al ambiente y echo un vistazo a mi alrededor.

Las nubes se mueven muy despacio y las sombras generadas por las velas y cuerdas sueltas forman un conjunto que afianza todavía más mi primera impresión “Esto más que un barco parece un sepulcro… aunque no hay cadáveres en cubierta o restos de sangre...” medito para mis adentros mientras ando unos metros para acercarme a Casca y Charel a los que veo a mitad de cubierta.

Pronto me doy cuenta que lo de pasearme debo hacerlo con limitaciones. A cada movimiento que hago sobre la cubierta, la estructura entera del barco se cruje y se queja, por lo que decido sentarme con cuidado junto a una de las entradas que tengo cerca apoyándome en un mástil caído que la bloquea para no cargar mi peso en un solo punto.

Me percato de la presencia de dos cofres pequeños al otro lado, junto a una puerta cerrada, justo cuando Charel comenta que uno de ellos tiene una marca. “¿Por qué dejar pistas o señales si quieres proteger un tesoro? ¿y qué demonios sería el ‘Corazón del Mar’?” estas y otras preguntas me rondan la cabeza mientras me levanto con cuidado y avanzo despacio, repasando y buscando posibles pistas en lo que nos contó Charel de lo leído en el diario del capitán, y de como éste había acabado muriendo solo, encerrado en el barco junto a su tesoro.

Llego hasta donde están ellos agachado y casi gateando con Rimera apoyada de plano contra el suelo. Observo los cofres…

-Humm… para mi son prácticamente iguales ¿Dónde está la marca? - Pregunto a mirando a Charel - Casca, creo que vosotros dos vais a tener mucha mejor vista que yo ¿también notas algo distintivo? Si el capitán puso trampas o medios para que nadie consiguiera llegar a su tesoro… no termino de fiarme, podría ser una trampa venenosa. ¡Keehkekeke a las malas puedo taparme la cara y abrir uno de los dos cofres! - Comento intentando no utilizar la opción a todas luces más segura: abrirlos desde lejos con Rimera de un golpe o directamente forzar la puerta. Rompería toda la diversión y aunque lo estabamos aqui por el tesoro, también veníamos para que Casca se despejara e intentara disfrutarlo.

Equipo e Inventario


Resumen y Localización



RE: [Aventura T2 - Presente Absoluto] La Sombra del Mar - Casca Belles - 07-02-2025

Los tablones podridos crujen bajo mis botas mientras camino lentamente hacia los cofres y la puerta. No es miedo, tampoco precaución… es costumbre. Eleon siempre decía: “Acho, los que se tiran de cabeza sin mirar son los primeros en quedarse sin ella.” Y si algo me ha enseñado la vida, es que siempre hay algo escondido, esperando a saltarte encima cuando menos lo esperas.

Mis ojos recorren el barco con detenimiento. La madera está hinchada por la humedad, pero las cuerdas sueltas todavía se mecen con el viento como si algo invisible tirara de ellas. El aire está denso, salado, pero hay un leve rastro de algo más… algo que no es solo moho y salitre. No me gusta.

Un ruido sordo resuena en la cubierta, un quejido profundo de la madera bajo un peso colosal. Pralder se mueve. Sus pasos no son simples golpes, son temblores que recorren el barco, como si cada pisada fuera un recordatorio de que esta embarcación varada no fue construida para soportar algo tan masivo. Las cuerdas colgadas de los mástiles se sacuden con cada uno de sus movimientos y, por un instante, tengo la impresión de que todo el barco respira con él.

Me acerco a los cofres con la mirada afilada, buscando cualquier detalle. La mayoría de la gente solo ve madera y cerraduras, pero yo veo algo más: el desgaste de los bordes, los rastros de óxido en las bisagras, las marcas en el suelo que me dicen si alguien los ha movido recientemente. Me agacho, pasando los dedos por la tapa de uno de ellos sin abrirlo. La madera está astillada en algunas partes, como si algo la hubiese rascado. O mordido.

Me miran como si estuvieran esperando que cometa un error. Dos cajas de madera, casi idénticas, plantadas justo frente a la puerta cerrada como si alguien las hubiera dejado ahí con una intención muy específica. Y esa intención no es hacerme la vida más sencilla, ninguno de los narradores de mi historia parecen tener ganas de que eso pase.

Exhalo despacio, dejando que la brisa marina enfríe un poco mis pensamientos. No hay prisa. Los apurados terminan muertos, y yo todavía tengo planes para este día. Puede que aún haya alguna diferencia.

A simple vista, son iguales. Pero nada es realmente igual cuando lo miras con la suficiente paciencia.

Sin abrir nada todavía, me inclino un poco más y acerco el oído. El mar, el crujir del barco, la respiración de los demás… Pero, ¿y dentro?

El olor es la siguiente pista. El salitre cubre casi todo, pero entre el aroma de la madera mojada y el musgo, busco algo distinto. Algunos venenos tienen un olor fuerte, metálico, amargo…

Resoplo, volviendo a los cofres. Siempre hay una opción correcta, pero el truco está en encontrarla antes de que sea demasiado tarde.

Algo me ha llamado la atención, provocando un ligero murmullo de inconformidad. No hay nada que decir por ahora, quizá más tarde. Entonces, Charel menciona una marca en uno de los cofres. Frunzo el ceño y acerco la vista. No es un simple arañazo ni el desgaste del tiempo. Es algo más… un símbolo, tal vez. Repaso la muesca tallada, intentando descifrar su forma bajo la rugosidad de la madera. Algo en ella me resulta extrañamente familiar, pero no logro ubicarlo del todo. Alguien lo hizo a propósito. ¿Una advertencia? ¿O una señal para el que sepa leerla?

Me incorporo y miro la puerta cerrada. Un par de marcas en la cerradura, nada que indique que alguien haya intentado forzarla hace poco… pero hay algo en esa puerta que no me convence. Tal vez sea el silencio tras ella. Un silencio demasiado denso. "Parece que sólo se necesita la llave correcta, si dominase mi fruta, no sería difícil abrir esa puerta..., no se puede hacer nada...", pienso.

— Dos cofres y una puerta aparentemente cerrada... Alguien quiere jugar con nosotros. No me gustan los juegos de azar, la gente inteligente trabaja con certezas, ¿no habíais dicho algo de que este tío había sido una leyenda? Supongo que no se puede hacer nada...  —Mis palabras son para mí mismo, pero sé que los demás las escuchan. No me importa, esta persona no había dejado los cofres ahí para que probásemos suerte con una de entre cuatro posibilidades, debía haber una pista extra escondida en algún sitio.

Salto unas cuantas veces para observar el barco en su totalidad, cada tabla, cada sombra. No tengo prisa en tocar lo que no conozco. En un barco maldito, la paciencia no es cobardía. Es supervivencia. Cuando termino, vuelvo a los cofres.


Levanto la vista hacia la puerta de nuevo. "Aparéntemente cerrada..., sé que probablemente no sirva, pero... No se puede hacer nada", pienso mientras me acerco a ella. No veo las bisagras, así que la puerta se abre hacia dentro. Empujo con toda mi fuerza, no vaya a ser qué después de todo ya esté abierta.

BELICO



RE: [Aventura T2 - Presente Absoluto] La Sombra del Mar - Fuguwu - 08-02-2025

Camarote del Capitán
 


 
El equipo ha decidido ignorar cualquier otro elemento de la cubierta del barco a excepción de los cofres por los cuales los 3 se han interesado tras una corta observación de los alrededores. La primera en llegar a ellos es Charel, quien con su maestría para abrir cerraduras encuentra una pista clave para abrir cualquiera de los dos cofres sin alterarlos de ninguna forma. Pralder es el siguiente en moverse quien decide hacerlo con precaución dada la precaria estabilidad que parece tener el galeón, esto lo hace llegar el ultimo a donde se encuentras los cofres. Casca, por su parte, llega segundo y observa como Charel analiza aquellos cofres idénticos a la simple vista.
 
La maestría con las cerraduras de Charel es impecable, gracias a esta logra abrir el cofre (el de la izquierda) que anteriormente había limpiado para mostrar de manera mas clara la marca que tenía. Para la buena fortuna de los cazadores, este cofre contiene la llave que necesitan para acceder al Camarote del Capitán.
 
Dentro del camarote del capitán (el cual mide 10 metros de largo por 3 metros de ancho y tiene una altura de 5 metros, pobre Pralder, espero no sufras de claustrofobia), el aire es denso y pesado, cargado con el aroma a madera envejecida y a mar salado. Hay un silencio profundo, solo interrumpido por el ocasional crujir de la estructura del barco. Un reloj de arena, ya casi vacío, se mueve con la corriente del barco, haciendo un leve sonido al caer el grano de arena, como si el tiempo estuviera avanzando sin que nadie lo notara.
 
El ambiente es oscuro, con la luz que entra tímidamente a través de las ventanas sucias pues ya no queda nadie para limpiarlas, dejando sombras alargadas que se mueven con el vaivén de la embarcación. Cada paso en el suelo de madera suena más profundo, como si las paredes guardaran ecos del pasado de este barco perdido. La sensación de estar rodeado de reliquias del capitán crea una atmósfera cargada, como si los recuerdos se agazaparan en cada rincón, esperando ser descubiertos.
 
Contenido Oculto

Una de aquellas reliquias, la que mas resalta por su envergadura, es una estatua de mármol que se encuentra cerca de la ventana. La estatua, esculpida en mármol de un blanco impoluto con vetas grises casi imperceptibles, representa a una mujer desnuda de formas voluptuosas y presencia imponente. Su cuerpo, de líneas suaves y curvas generosas, transmite una sensualidad poderosa, con una postura que denota confianza y elegancia. Sus caderas amplias y torneadas contrastan con la delicadeza de su cintura, mientras que sus muslos robustos y bien definidos podrían sostener con firmeza al mundo si así lo quisieran. Los senos, plenos y simétricos, parecen desafiar la gravedad con naturalidad, esculpidos con tal maestría que la piel parece casi tangible, dando una sensación de suavidad que invita a reposar sobre ellos.
 
Sin embargo, no todo es belleza en el camarote. El aire en el camarote es denso, y la penumbra hace difícil distinguir los detalles a simple vista. En el escritorio, una lámpara de aceite que parece puede encenderse a pesar del paso del tiempo se tambalea con el movimiento del barco, dejando un rastro de hollín en los papeles dispersos. Uno de los papeles parece más reciente que los demás, con un dibujo detallado de un mapa, pero necesitaran de algún tipo de luz (ya sea del exterior, o de la lámpara) para poder leerlo, al menos que su vista este particularmente potenciada.
 
A la izquierda hay un viejo baúl el cual se encuentra desgastado por el paso el tiempo. En su interior podría haber algún objeto valioso. O podría simplemente ser el refugio de algún viejo cangrejo. Igualmente, no está de más explorarlo, ¿no? Al menos que les tengan miedo a los cangrejos, claro.

Contenido Oculto

Por supuesto, cualquiera entendería que no se atrevan a explorar dicho baúl en caso de tener malas experiencias en el pasado con pequeñas cajitas de madera o similares. Nadie les juzgara, total, se encuentran solos en el barco, o eso es lo que se supone ¿verdad?
 
A la derecha, pueden observar una trampilla la cual está cerrada por un candado el cual exige una combinación de 3 números. Pero muévanse con cuidado, la madera es vieja y el rechinar de la misma a cada paso que dan es un recordatorio de que se puede romper en cualquier momento al debilitarse tras cada paso que dan.
 

 
Aclaraciones

OFF



RE: [Aventura T2 - Presente Absoluto] La Sombra del Mar - Pralder - 14-02-2025

“… si tiene una marca por algo será… quizás el capitán la hizo para recordar donde dejaba la llave” con este simple razonamiento decidimos abrir el cofre marcado. Observo como Charel hace un despliegue de sus habilidades como cerrajera, abriendo el cofre en poco menos de un minuto. Levanta la tapa con cuidado y se gira hacia nosotros con una llave oxidada en la mano.

Entramos a lo que parece ser el camarote del capitán (Nota off rol: dadas las dimensiones camarote voy a asumir que soy el último en entrar porque sino os lo voy a poner difícil), entran primero Casca y Charel, por último intento entrar yo. Agachado y casi gateando procurando hacerme todo lo pequeño que pueda. Sin embargo, el marco de la puerta parece no querer dejarme pasar. Fuerzo el dintel ligeramente, la madera se queja con un húmedo crujido pero acaba cediendo, se deforma y consigo entrar a gatas al camarote del capitán. Por desgracia, la puerta ya no podrá volver a cumplir su función aunque no hay nadie para quejarse.

Tardo unos segundos en acostumbrarme a la oscuridad. El aire aquí dentro es bastante pesado y denso, denota que ha estado cerrado demasiado tiempo, pero… hay un olor de fondo que me escama. Veo a pocos metros una de las ventanas de la habitación, sucia y cubierta de polvo. Estiro el brazo.

- Voy a limpiar un poco esto, con suerte veremos mejor - Comento en voz alta para mis compañeros, a la vez que enrollo una tela en mi mano para limpiar el cristal. No calculo bien la fuerza y acabo rompiendo la ventana, que cae y se termina de hacer añicos al otro lado de la pared. Casi puedo notar como los nervios de Casca y Charel se crispan por un segundo.

-…perdón, soy bastante torpe en espacios pequeños y esto es bastante menos resistente de lo que esperaba…keehkekeke pero bueno ya entra aire - digo para relajar el ambiente tras el breve susto, mientras la luz en el camarote iluminando las reliquias que llenan la sala.

La estatua de mármol ahora alumbrada destaca todavía más y tiene un aspecto más imponente, casi parece mirarnos con severidad por haber perturbado la paz en la que estaba.

Evitando su mirada caigo en la cuenta de un viejo baúl de madera. Me arrastro los pocos metros que me separan de él con cuidado de no romper nada más y levanto la tapa cruzando los dedos para que nada de lo que pueda salir de aquí me fastidie el bigote.