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[Presente Relativo - FIC Entrenamiento] Karate Glamuroso - Versión para impresión

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[Presente Relativo - FIC Entrenamiento] Karate Glamuroso - Fuguwu - 31-01-2025

Dia 93 de Otoño, Año 14.
Archipielago Sabaody, Manglares 30 – 39
 

 
No había ni avanzado 500 metros fuera de las ruinas donde había entrenado con Trident Glam cuando una música algo psicodélica llego a mis oídos. Lo raro, es que venia justo de la zona donde había entrenado y no fuera de ella, ¿qué había cambiado en los escasos 10 minutos desde mi despedida con el maestro?
 
“Esto será problemático” – pensé en voz alta. “Pero no me puedo quedar con la curiosidad de saber que está pasando.”
 
Dando marcha atrás active mi Haki de Observación el cual me permitió confirmar a mitad de camino que solo se encontraba el maestro en el centro de la zona de entrenamiento. A medida que avanzaba la música se hacia mas y mas fuerte, por lo que la respuesta era lógica, esta música la había puesto el maestro, pero ¿con que motivo? Igual y estaba sobre pensando las cosas y no hay otro motivo mas que este es el tipo de música que le gusta escuchar, pero es que no va en nada con su estilo característico.
 
El maestro Trident Glam, durante estos días que pase junto con él, se había mostrado reservado. Siempre envuelto en una manta que le cubría todo el cuerpo y que sombreaba hasta su cara por lo cual solo había podido apreciar su voz y la musculatura de sus brazos y piernas al entrenar, pero poco más. Estaba claro que era un Gyojin al igual que yo pues las aletas en sus pies en lugar de dedos lo dejaban en evidencia. Pero, fuera de eso, no había sabido nada mas de su aspecto, ni había preguntado sus gustos. Había estado tan enfocado en el entrenamiento que había olvidado la mas importante de las lecciones de casa, el ser educado. Por supuesto, había sido cordial y respetuoso con el maestro, faltaba más, pero no había mostrado interés alguno en el incluso cuando el mostro muchísimo interés en mi y me ayudo con el tema de Fugowo.
 
Bueno, esta era mi oportunidad de enmendar aquel error. Igualmente creo que aun tengo tiempo para quedarme, al menos un día o dos más, antes de tener que volver con mis compañeros de la división 21 en el manglar 70 donde se encuentra el cuartel de la marina, por lo que, aprovecharía este par de días para descubrir lo máximo que pudiera de mi maestro, Trident Glam. De momento ya empezaba con un dato que desconocía totalmente, le gusta la música psicodélica ¿o la odiaba y se estaba castigando? Gowowo wowowo, eso no tenia sentido, seguro le gustaba, ya empezaba a sobre pensar las cosas de nuevo.
 
 
La música por cierto es bastante buena, el ritmo que traía se sentía como si observara cientos de vibrantes luces chillonas que prendían y apagaban en un constante ritmo frenético que da pie a un espectáculo grandioso. Iba fuertemente marcada por el compás de un sintetizador que despierta sensaciones de estar en un desfile futurista de modas, con todas esas pasarelas iluminadas y los flashes de las cámaras parpadeando uno tras otro. La melodía estaba cargada de una estructura electrónica que hacia pensar que los desfilantes en aquella pasarela de modas imaginaria se enfrentarían en un combate donde la vanidad y el glamour lo son todo y el sudor es solo un reflejo del esfuerzo por derrochar gracia y no por el esfuerzo físico que también conlleva este tipo de eventos.
 
Llegue al final del pasillo que conducía de regreso al corazón de las ruinas con clara felicidad por aquella música que sonaba a todo volumen alrededor, haciendo eco en toda el área y mandando vibraciones por todas las paredes, techo y suelo. Al centro de la cámara se encontraba quien supuse era mi maestro – pues el haki así me lo confirmaba – de espaldas a mí, quien por fin había perdido aquella aura de misterio. Llevaba una capa roja en un tono carmesí y en su cabeza podía ver claramente como una corona posaba sobre ella, bastante ornamentada, parecía ser de oro en su mayoría.
 
“Gowowo wowo, maestro, he vuelto. Tengo tantas preguntas que no se ni por donde empezar, a decir verdad.” – salude feliz de haber tomado la decisión correcta de volver.
 
“Fuguwu, ¿has vuelto tan pronto? – contesto Trident con un tono de voz juguetón, algo burlón, que me decía que estaba claro que esperaba que volviera – Me da alegría verte, pero también me causa curiosidad saber que ha pasado, ¿no era tu plan regresar con tus nakamas de división y reportarte al cuartel de la marina de Sabaody?”
 
“Bueno si, ese era el plan, pero en el camino de regreso me di cuenta de que fui un grosero con usted y no tuve ni la decencia de aprender más de usted, no de sus técnicas o como pelear, si no de usted como persona.”
 
“Ya veo.” – contesto Trident, aun de espaldas, tomando una pose dramática llevando su antebrazo izquierdo hacia su cara tapando su rostro a la altura de sus ojos mientras extendía el otro brazo mostrando la palma de su mano completamente extendida también – “Voy a ser completamente sincero contigo, Fuguwu, al inicio no suelo confiar en nadie, y podía notar que había algo que escondes en tu interior lo cual me hizo más difícil abrirme contigo. ¡Sin embargo! Cuando marchaste me di cuenta de que estaba siendo un necio, que solo escondías el dolor de haber perdido a tu hermano y que podía confiar en ti, y por eso se me ocurrió poner esta música a todo volumen, la cual me representa en todo mi esplendor y gracia.”
 
Así que era eso, tenía sentido, no podía esperar o exigir confianza a alguien con quien yo no había sido completamente honesto y abierto. Y esta realización no solo aplicaba para con mi maestro, si no también para con mis compañeros de división a quienes tampoco les había dicho todo sobre mi pasado. Apenas había comentado por encima a Apolo y a Ryze que había perdido a un hermano, pero eso fue en un bar y no estoy seguro de que lo recuerden pues lo que aconteció después fue mucho mas memorable.
 
“Espero estes preparado para verme en todo mi esplendor, Fuguwu, pues esta belleza ha llegado a azotar los corazones de muchos.” – dijo mi maestro y, seguidamente, empezó a girar rápidamente sobre su propio eje formando un torbellino de colores rojos, dorados, blancos y verdes a su alrededor, hasta que súbitamente paro de golpe extendiendo sus brazos hacia el cielo (o el techo en nuestro caso) levantando su cara de forma dramática, como si estuviéramos en una obra de teatro y el fuera el actor principal. Al verlo ahí, de pie, me quede sin palabras. Yo era consciente de que el maestro Trident era alguien fuerte, pero lo que emanaba de su figura gritaba a todos los cielos una sola palabra: poder.
 
Sus piernas eran enormes, y al igual que sus brazos, mostraban una cantidad de músculos impactante, como si fuera una escultura que había sido tallada en mármol. Su abdomen tenía tantos músculos que posiblemente se podrían usar para lavar la ropa y que saliera impecable. De sus enormes pectorales asomaban dos corazones en el punto donde un humano suele tener los pezones y su cara iba completamente maquillada, con los labios pintados de morado y sus ojos y cejas de un rojo que combinaban perfectamente con su capa, corona y bañador. No llevaba otra ropa mas que ese bañador, la capa y la corona. Tenia el porte de alguien que, si se te aparecía de noche por la calle, le darías todas tus cosas y le pedirías perdón incluso sin saber si es buena o mala persona. Era alguien imponente.
 
“Maestro Trident, estoy perplejo, anonadado, estoico, me he quedado sin palabras. Creo que es usted la definición del Gyojin supremo, el Gyojin Apex, el Alfa. Le debió haber costado infinidad de horas y toneladas de entrenamiento alcanzar tal musculatura, ¿verdad?”
 
“¿Te refieres a esto?” – dijo Trident Glam mientras posaba contrayendo sus enormes bíceps – “¿o quizás a esto?” – continuo, esta vez mostrando sus poderosos triceps mientras sacaba el pecho – “¿probablemente te estes refiriendo a esto, o esto otro?” – dijo seguidamente mientras contraía su abdomen reforzando aun mas aquellos cuadritos marcados y luego las piernas que parecían explotarían en cualquier instante. “JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA, pues la verdad es que no, aunque no lo creas, todo este glamour es natural, he sido bendecido con buenos genes, aunque por supuesto que entreno, pero no es la razón principal de mi hermosa figura.”
 
Me acerque hasta mi maestro, quedando a poco menos de 2 metros de distancia de él, y juntando los brazos hacia mis costados realice una reverencia. Después, levante la cabeza y al ver que mi maestro sonreía levante mi brazo derecho con la palma de la mano abierta devolviendo igualmente la sonrisa y esperando me concediera aquel saludo mas informal. Para mi buena suerte si que lo hizo, manteniendo ambos aquellas sonrisas que estaban llenas de dientes afilados.
 
“Ya que estas aquí por al menos un tiempo más, ¿te gustaría aprender otra técnica del Gyojin karate?” – me pregunto el maestro Trident mirándome crípticamente, casi estudiando la reacción de su estudiante, mientras se pasaba la lengua por los dientes – “Ha decir verdad, muchos aprendices del Gyojin karate dejan su entrenamiento hasta el punto que tu has alcanzado, pero es la primera vez que siento que alguien es capaz de llegar a dominar esta otra técnica la cual, aunque tu estilo de pelea esta más enfocado en ataques cuerpo a cuerpo, requiere de mayor grado de Fuerza y Agilidad para poder dominarla.”
 
Me quede un momento sin contestar, pensativo, mirando fijamente a la corona que portaba mi maestro como si esta tuviera la respuesta a la pregunta que me había planteado. Por supuesto que quería aprender una nueva técnica del Gyojin karate, pero el hecho de que mi maestro haya matizado la necesidad de Fuerza y Agilidad me daba a entender que Trident Glam esperaba que lo considerara seriamente, no que simplemente saltara de alegría ante la idea de aprender nuevamente bajo la tutela del Gyojin Apex sin ninguna consideración de por medio.
“Antes de contestar a su pregunta maestro, me gustaría saber más sobre el Gyojin karate, ¿me podría sacar de la oscuridad en la que me encuentro respecto a este tema?” – dije con voz calmada, liberando la mano de mi maestro y tomando una pose seria. Tenía ciertas reservas sobre la forma en que planteo la pregunta, no quería sonar pedante, tan solo quería demostrarle que tenía la capacidad mental que se necesita dominar para tan solo aspirar a ser un aprendiz decente del Gyojin karate.
 
“Encantado de sacarte de las profundidades de ese océano en la que tu entendimiento sobre el Gyojin karate se encuentra, alumno.” – contesto Trident, cambiando por completo su actitud y tono de voz, mientras le miraba de forma pícara, casi burlona, como si intentara imitar mis gestos y postura.
 
“Por supuesto que se iba a dar cuenta” – pensé sin decir nada más, esperando pacientemente a que el maestro continuara, manteniendo la sonrisa que este agradable momento reflejaba en mi cara.
 
“Como ya sabes” – acentuó Trident Glam, dejando de lado el tono de voz pícaro mientras se acomodaba la corona sobre la cabeza con ambas manos – “El secreto del Gyojin karate radica en el dominio del agua en las inmediaciones de un usuario, usando su poder para enviar poderosas ondas que impactan el agua dentro del cuerpo de un oponente. Debido a que cada ser tiene un alto porcentaje de agua dentro de su cuerpo.” – prosiguió Trident – “Grandes maestros también mostraron que este estilo de pelea se puede usar de manera efectiva fuera del agua, ya que se puede manipular el agua de la atmósfera y usarla para atacar. Este arte marcial nació en la Isla Gyojin, específicamente en el Dojo del karate Gyojin, y existimos pocos maestros dispersos por el mundo dispuestos a pasar los conocimientos en este estilo de pelea a aquellos quienes estén interesados en aprenderla. En realidad, no es necesario ser Gyojin para aprender este estilo, pero sólo nosotros los Gyojin podemos usar su efectividad al 100%.”
 
Esta revelación me dejo en estado de shock haciendo que casi me atragante con el montón de baba que estaba a punto de tragar pues se había acumulado en mi garganta, por alguna razón a la cual no le busque explicación.
“¿Entonces, cualquiera puede aprender el Gyojin karate? ¿Incluso los humanos? ¿Incluso los piratas?” – pregunte alarmado, poniendo énfasis en su última pregunta. Estaba claro que mi rencor por los piratas estaba lejos de ser olvidado.
 
“Es correcto, cualquiera puede aprender estas técnicas. Y, adelantándome a lo que seguramente estás pensando, la respuesta es sí, he enseñado estas técnicas a humanos, algunos de los cuales se convirtieron en piratas eventualmente. Esto es algo que seguiré haciendo para futuros interesados en el Gyojin karate, particularmente con los humanos porque soy de la idea de que esta es una forma en la que ambas razas podemos llegar a convivir.”
 
Contesto Trident Glam sin alterarse, mientras imitaba diferentes posturas del gyojin karate como si estuviera en medio de una lección. Pero yo sabía que estaba nadando en corrientes peligrosas, tendría que ser cuidadoso con mis siguientes palabras. Ambos quedamos en silencio por un tiempo. Tras retomar la calma, respirando lentamente y contando hasta tres mentalmente, logre controlar mis emociones que amenazaban en emerger como lava de un volcán en erupción cosa que seguro hubiera sido contraproducente.
 
“Agradezco su honestidad, maestro.” – dije, rompiendo el silencio de forma calmada, a lo cual proseguí no sin antes soltar un suspiro – “Pensaba que me causaría conflicto saber que mi maestro podría potencialmente darles armas a mis enemigos, pero esta forma de pensar es errónea. Usted no decide quien será mi enemigo y quien no. Sería injusto e ilógico de mi parte que le atribuyera esta responsabilidad. Yo también he sido honesto con usted, y aunque en mi mente mi camino antes estaba plagado de venganza y odio, usted vio más allá de esto y me acogió como su aprendiz a pesar de todo. Creo completa y ciegamente en usted maestro.”
 
Trident soltó un grito de triunfo mientras dramatizaba como había ganado aquella lección imaginaria que estaba impartiendo.
 
“Veo que nos entendemos Fuguwu. Como te comentaba, el Gyojin karate es un estilo de combate que se especializa en utilizar y dominar el agua para atacar y defenderse.” – prosiguió mi maestro, teniendo un ligero cambio en su tono de voz siendo este un poco más alegre nuevamente. “Existen al menos 10 técnicas en el Gyojin karate, y una extra, que deben ser dominadas para poder considerarse un maestro de este estilo de pelea. Para realmente poder dominar las técnicas cuerpo a cuerpo que más se acoplan a tu estilo de pelea, esta vez debes aprender la técnica Samegawara seiken («Verdadero golpe de tiburón de tejas») la cual es incluso capaz de derrotar a tus enemigos de un solo golpe. El Samegawara seiken («Verdadero golpe de tiburón de tejas») es estrictamente un puñetazo que manipula el vapor de agua para que el golpe atraviese al oponente.”
 
Mientras escuchaba detenidamente la explicación de mi maestro, me empecé a sentir anonadado. Era increíble que una técnica así existiera, solo necesitaba aprovechar y saber manipular el vapor de agua, cosa que existe siempre en el ambiente. Seguro el sudor serviría igualmente, o mejor aún, el veneno que se secreta de sus nudillos con forma de pico característicos del Gyojin pez globo.
 
“Ahora entiendo porque se necesita Fuerza y Agilidad para dominar dicha técnica maestro, es una técnica increíble.” – afirme con voz emocionada por la idea de poder disparar lo que básicamente serían balas de veneno, cosa que claramente no practicaría frente a Trident para evitar tener que prometer algo que no cumpliría igualmente en el futuro.
 
“Decidido, a partir de mañana iniciamos el entrenamiento, estoy convencido que dominaras la técnica antes que pase el temporal. Ya luego hablamos sobre el tema que te trajo de regreso, ósea yo.” – contesto Trident Glam volviéndose a colocar la corona sobre su cabeza pues se había movido tras la lección imaginaria que había impartido.
 
“¡Claro que sí, maestro!” – dije asombrado, se me había olvidado completamente de la razón inicial por la que había regresado, absorto en la emocionante idea de aprender una nueva técnica del Gyojin karate.
 
“No te preocupes, enfócate en tu entrenamiento y ya te iré dando detalles de mi grandiosidad, en realidad ya has presenciado de esta escultural figura y mi cara angelical, así que ya vas de ganancia. Un problema a la vez.” – concluyó mi maestro.
 
“Entendido maestro” – asevere con energía.
 
Este segundo entrenamiento comenzaba con un aire diferente. No era mi primera vez en estas ruinas ni bajo la tutela de Trident Glam, pero esta ocasión tenía un propósito aún más profundo, debía conocer mejor a mi maestro y dominar una nueva técnica, todo en tiempo récord. Debía perfeccionar mis habilidades, y Trident, con su sabiduría, había decidido que era el momento adecuado para enseñarme una técnica que requería un nivel avanzado de control, el Samegawara seiken. En la primera mañana tras mi regreso, me presente nuevamente ante Trident en el mismo lugar en ruinas donde había aprendido el Yonsenmaigawara seiken. Esta vez, sin embargo, la atmósfera era diferente. Las sombras que se desprendían de los pilares de las ruinas parecían más alargadas, como si alguien hubiera pasado toda la noche montando un escenario colgando luces en el techo para que las lecciones parecieran una puesta en escena. A pesar de lo extraño que podría sonar la situación, me sentía más en sintonía con este entorno de lo que había llegado a imaginar, mi cuerpo y mente afinados por semanas de reflexión tras su primer entrenamiento.
 
Trident, en esta nueva faceta que me mostraba de maestro, me explico de forma breve que siempre había querido tener la oportunidad de participar en una obra de teatro, y por eso puso la zona de entrenamiento como una puesta en escena.
 
"Has regresado buscando perfeccionar tus ataques." dijo Trident Glam, apagando las luces del escenario, manteniendo solo una de ellas prendida la cual le enfocaba directamente. "Y sé que estás listo para aprender una de las técnicas más difíciles de nuestro arte. Esta técnica no solo pondrá a prueba tu fuerza, sino que te enseñará a usar el agua no como un torrente, sino como una herramienta de destrucción interna."
 
Tras decir esto, cambio las luces del escenario esta vez manteniendo una segunda luz enfocada directamente en donde me encontraba parado, como si fuera mi línea de entrada a la escena que había montado. El Yonsenmaigawara seiken me había dado la fuerza y confianza que necesitaba para enfrentarme a enemigos poderosos, pero sabia que el Samegawara seiken sería diferente. Me permitiría convertir el vapor de agua en un arma que dependía de su habilidad para controlar cada pequeño movimiento, desde el lanzamiento del golpe hasta su impacto. Por lo que, sin dudarlo, di un paso al frente y adopté una posición de combate.
 
Las primeras horas del entrenamiento fueron sorprendentemente lentos. Había esperado que Trident me empujara rápidamente hacia los movimientos avanzados, pero en lugar de eso, el maestro me llevó a un pequeño claro fuera de las ruinas, donde un arroyo artificial que imaginaba él había construido corría suavemente entre las rocas.
 
"Antes de poder lanzar usar este ataque con precisión, debes primero aprender a entenderlo." me dijo Trident. "El agua no solo fluye sin control; puede ser guiada, moldeada y utilizada en su forma más pura. Tu tarea, Fuguwu, es aprender a sentir cada gota de agua como una extensión de tu propio cuerpo."
 
Ok, demasiado teatral quizás. Esta afirmación, especialmente la parte de entender el agua, me irrito ligeramente puesto que, siendo un Gyojin al igual que mi maestro, por supuesto que entendía el agua. Por un momento pensé en reclamar y entrar en discusión, pero rápidamente borré esa idea de mi cabeza. Estaba aprendiendo a no saltar conclusiones, particularmente si estaba siendo enseñado por alguien como el maestro Trident Glam. “Entendido maestro”, contesté sin rechistar.
 
Durante esas primeras horas, pase la mayoría del tiempo en el arroyo, con las manos sumergidas en el agua. El ejercicio parecía simple a primera vista: mover las manos lentamente, sintiendo la corriente, observando cómo reaccionaba el agua a cada pequeño gesto. Pero a medida que avanzaban los minutos, me di cuenta de la dificultad real del ejercicio. Necesitaba no solo mover el agua, sino sentir su flujo, entender cómo la más mínima alteración en la presión de mis dedos cambiaba su dirección y velocidad. Era parecido de cierta forma a lo que se hacia con el haki y la energía, solo que esa era mi energía, y esta no es mi agua.  El objetivo de Trident era que comprendiera cómo controlar el agua sin esfuerzo visible. El maestro me explicaba que Samegawara Seiken no era una cuestión de fuerza, sino de agilidad también. Era como un arquero que, antes de disparar una flecha, debe estar en completa sincronía con su objetivo. Al terminar esta primera fase del entrenamiento, me surgió curiosidad sobre cómo se diferencia el entrenamiento del Gyojin karate entre las diferentes razas de seres que buscan aprenderla.
 
“Maestro, cuando ha tomado a alumnos de otras razas bajo su manto para aprender el Gyojin karate, ¿es diferente el tipo de entrenamiento que ellos realizan?”, pregunte con un tono un poco apenado, manteniendo el enfoque sobre la tarea que traía entre manos.
 
“Lamento tener que ser ambiguo Fuguwu, pero me atrevo a decir que la respuesta es tanto si como no”, contestó mi maestro con aquella teatralidad que ahora le caracterizaba. “Es innegable que a nuestra raza se les facilita más entender varios conceptos del Gyojin karate por su estrecha relación con el agua. He igualmente, y seguramente por la misma razón, lo llegamos a perfeccionar más que otras razas.” – continuo Trident con su monólogo haciendo gestos exagerados y caminando de un lado al otro. “Sin embargo, he de confesar que he visto a muchos usuarios del Gyojin karate de nuestra raza tener menos control de las técnicas sobre lo que he visto dominan humanos, skypeanos, tonttata, por nombrar unos cuantos”.
 
“Entiendo; creo que debo aprender sobre otras razas y sobre todo no subestimar a mis rivales independientemente de su origen, ¿le comenté que hay un tonttata en mi división?”, respondí animado recordando a Ryze y a los demás. El maestro Trident asintió en silencio y ambos continuamos con el entrenamiento que nos traía a este punto. Después de un tiempo, Trident llevó el entrenamiento a un nuevo nivel. Había aprendido a manipular el flujo del agua en el arroyo, pero ahora debía concentrarme en una tarea mucho más precisa. El maestro colocó un cuenco lleno de agua en una mesa y, frente a él, alineó una serie de pequeñas piedras.
 
"Tu tarea", dijo Trident, "es lanzar una sola gota de agua y derribar esas piedras. Cada piedra debe ser golpeada sin que ninguna de las otras se mueva. Esta es Uchimizu en su forma más básica y te ayudara a dominar el Samegawara seiken, debes hacerlo claro sin utilizar el Uchimizu que es otra técnica la cual imagino ya conoces."
 
El desafío parecía simple, pero cuando intente lanzar la primera gota de agua, la realidad de la tarea se hizo evidente. La gota no tenía suficiente fuerza ni precisión, cayendo inofensivamente al suelo antes de llegar siquiera a las piedras. Tras varios intentos fallidos comprendí que necesitaba más que solo fuerza para lograrlo; debía dominar el control sobre cada aspecto del lanzamiento. Durante las horas siguientes, trabaje incansablemente en perfeccionar mi habilidad para lanzar la gota de agua. Trident me guiaba en cada paso, enseñándome a sentir el peso y la densidad del agua en mi mano antes de lanzarla. Debía concentrarme en cada pequeño movimiento, desde la tensión en mis dedos hasta el ángulo exacto en que liberaba la gota. Con el tiempo y ayuda de mi maestro empecé a mejorar. Mi precisión aumentaba lentamente, y aunque al principio solo lograba golpear una piedra de cada tres intentos, al final del medio día ya era capaz de derribar una piedra con cada gota lanzada. Pero aún quedaba un largo camino por recorrer antes de que pudiese ejecutar Samegawara seiken en una situación real de combate.
 
Tras un corto descanso, Trident llevó el entrenamiento a un nivel aún más avanzado. Dado que ya había dominado la técnica básica de Samegawara Seiken en un entorno controlado, tocaba ahora aprenderla a usarla en movimiento. El maestro diseñó una serie de ejercicios que implicaban lanzar golpes al aire aprovechando el vapor del agua mientras corría alrededor de ese escenario, esquivaba y saltaba entre obstáculos. El golpe debía ser lanzado con precisión milimétrica, sin importar cuán caótica fuera la situación. Tenía que aprender a mantener el enfoque y control incluso en las condiciones más difíciles. En estos ejercicios, sentí la verdadera dificultad del Samegawara seiken. Cuando mi cuerpo estaba en movimiento, era mucho más difícil concentrarse en el vapor del agua. Mi precisión se veía afectada por la velocidad y el esfuerzo físico, y muchas veces sus lanzamientos fallaban.
 
Sin embargo, Trident mi alentaba a continuar. "El agua es fluida, como la música, Fuguwu. Debes aprender a ser igual de flexible, a adaptarte a cualquier cambio en el tiempo que marque la banda. No importa lo que esté pasando a tu alrededor, tu control sobre el agua debe ser constante."
 
“Este ejercicio es demasiado desafiante maestro”, me queje por un momento, no siempre se puede ser relajado. “No solo necesito la Fuerza para utilizar el vapor del agua, sino que también la Agilidad para atinar al objetivo. Todo esto mientras estoy en movimiento.”
 
“Es correcto Fuguwu”, contestó el maestro Trident. “Es de suma importancia que domines esta parte del entrenamiento para poder emplear la técnica en combate. Te aseguro que tus objetivos, por no llamarles enemigos, no serán blancos estáticos. Particularmente si son piratas.” El maestro Trident dijo esta última frase con un tono que me sonó como una invitación de desafío, no de forma grosera o pretenciosa, sino alentándome a aceptar el desafío y superarlo. Inspirado por las palabras del maestro, entrene aún más duro. Cada hora que pasaba, los ejercicios se volvían más complejos, y mi cuerpo, aunque cansado, se adaptaba a los nuevos desafíos. Al final la tarde ya era capaz de lanzar Samegawara seiken en cualquier situación: en movimiento, mientras esquivaba ataques imaginarios, y con una precisión que había sido inalcanzable al principio del entrenamiento.
 
Fue durante esta fase del entrenamiento que me di cuenta de que sería muy viable el utilizar Samegawara seiken con mi veneno, sin embargo, presentaría un gran desafío. El principal problema que notó es que la densidad del veneno es diferente al del agua, así como su viscosidad, y otros atributos físicos y químicos de ambos líquidos, por lo que debería trabajar en esto. Durante esa última tarea, me toco enfrentar pruebas aún más exigentes. Trident organizó desafíos donde debía lanzar Samegawara seiken desde diferentes ángulos y posiciones inusuales, a veces en medio de intensas simulaciones de combate. No solo debía mantenerse en control de la técnica, sino también evitar cualquier tipo de distracción que afectara su enfoque. Una de las pruebas más difíciles fue una sesión donde Trident me llevó a un área de las ruinas llena de niebla espesa. Allí, debía detectar las pequeñas gotas de agua en el ambiente y lanzarlas con precisión a objetivos ocultos en la oscuridad. La visibilidad era nula, pero el objetivo de la prueba era que aprendiera a sentir el agua sin depender de mis ojos y tomando en cuenta que no podía usar el haki de observación, era todo un desafío. Debía confiar en mis otros sentidos y en su capacidad de conectar con su entorno de una manera profunda.
 
“Dominar esta técnica es imposible”, exclame con frustración, pues quedaba poco para que terminara el día. “No entiendo como debo ser capaz de detectar las gotas en el ambiente. No es tan tangible como lo es el agua en un arroyo, riachuelo o lago. Ni que decir del agua de mar.”
 
“Fuguwu, recuerda que el agua se encuentra en todos lados, en todos los seres, en todo el ambiente”, dijo pacientemente el maestro Trident, ajeno a su nuevo comportamiento. “Esta parte del entrenamiento es vital para poder dominar el Samegawara seiken a la perfección. Estoy seguro de que te encontraras en múltiples situaciones donde no dispondrás de una fuente de agua directa a la cual acudir para realizar la técnica. Es, por tanto, de vital importancia que aprendas a detectar la presencia del agua en el ambiente.”, sentenció Trident.
 
Aunque los primeros intentos fueron desastrosos (fallaba constantemente, incapaz de localizar los objetivos en la niebla), con la orientación paciente de Trident, comencé a entender la clave del ejercicio, era cuestión de concentración y adaptabilidad. El agua, como me había enseñado mi maestro, fluía en cualquier situación, y yo debía aprender a hacer lo mismo. Después de horas de esfuerzo, finalmente logre lanzar un golpe usando el Samegawara seiken con éxito, golpeando a mi objetivo oculto en la niebla con precisión.
 
“Gowowo wowo ¡Lo he conseguido!”, celebre con emoción.
 
“Felicidades Fuguwu, has trabajado muy duro y tus esfuerzos han pescado resultados”, dijo Trident saltando de un lado al otro, más feliz que yo al parecer de haber completado el entrenamiento. “Seguro que tienes el potencial para aprender a usar el Haki de Observación a un nivel más avanzado”, comento Trident observándome detenidamente.
 
“¿Haki aún más avanzado? No lo creo, he conseguido algo nuevo con el de armamento, pero no con el de observación, es muy complicado”, exclame un poco cansado tras el esfuerzo de todo el día, lo que menos necesitaba era una segunda puesta en escena esta vez enfocada con el haki.
 
“El Haki, estimado alumno, se encuentra en todos los seres al igual que el agua en el ambiente como bien ya sabrás. Sin embargo, como bien indicas, me temo que es demasiado pronto para mejores tu haki de observación, continua tu entrenamiento pues te aseguro que tienes potencial”, dijo Trident terminando la conversación de forma abrupta, como quien cerrara el telón de una escena a la que no tenía acceso aún.  
 
Intrigado, tome nota mental de sus palabras, quizás de nuevo estaba sobre pensando las cosas. Seguro que en mis siguientes encuentros con sus compañeros de división podría discutir si creían que era posible para mi alcanzar un estado de dominio mayor al haki de observación. Cuando llegó la noche recogí mis pocas cosas y me preparé para marchar de regreso al cuartel de la marina. De igual forma, Trident me observó con satisfacción, al parecer había estado a la altura de sus expectativas. Sabía que yo, su alumno, estaba listo para seguir adelante, y también sabía que mi viaje junto con mis compañeros de división en la marina me llevaría a enfrentar nuevos desafíos.
 
En la mañana, después de un desayuno particularmente grande, Trident me llevó al borde del archipiélago, donde una vieja barca descansaba sobre las ahora calmadas aguas marinas. Aunque desgastada por el tiempo, la barca estaba bien mantenida, con cuerdas firmes y madera robusta. "He observado tu crecimiento, Fuguwu", dijo Trident, con una sonrisa leve pero sincera. "Has dominado el Samegawara seiken, y tu destreza ha alcanzado un nivel digno de los mejores guerreros del Gyojin karate. Entiendo que tu viaje debe continuar, es hora de que continúes tu camino junto con tus nakamas, pero si lo ves a bien, me gustaría despedirte hasta la orilla del cuartel."
 
Mire la barca y luego a mi maestro. Ahora entendía porque el maestro Gyojin me había acompañado hasta este punto. Juraba que aún me quedaban al menos un par de horas más de camino solitario, si no es que incluso un día completo, para poder proseguir mi camino cosa que no me apetecía demasiado. Sabía lo que este gesto significaba. Trident me estaba entregando algo más que su tiempo y compañía; me estaba dando su amistad cosa que valía muchísimo más que cualquier técnica del mundo.
 
“Maestro, muchas gracias por todas las lecciones, prometo que su paciencia y dedicación le serán recompensadas con un alumno que lleve su nombre, y el del Gyojin karate, a ser reconocido en todo el mundo. Espero nuestra amistad perdure más allá de nuestros días.”, dije con determinación. 
 
"Has aprendido mucho, Fuguwu", dijo Trident, observando el horizonte. "Pero recuerda que el viaje del guerrero nunca termina. El dominio de la técnica es solo una parte; el verdadero desafío será siempre mantener la calma interior."
 
Asentí y subí a la barca, sintiendo que no solo estaba partiendo hacia un nuevo destino físico, sino también hacia un nuevo capítulo en mi vida. Después de que Trident montara en la barca partimos de esta zona del archipiélago, llevando conmigo las lecciones que había aprendido durante el entrenamiento. Había perfeccionado el Yonsenmaigawara seiken y, ahora, Samegawara seiken, dos técnicas que lo definían como un guerrero más completo y más en sintonía consigo mismo. El maestro Trident Glam había desempeñado un papel crucial, no solo como instructor, sino también como guía para que encontrara el equilibrio entre mis emociones y mi fuerza física. Mientras las olas nos llevaban hacia la zona de manglares donde se encontraba el cuartel general de la marina, platicaba con mi maestro sobre lo que había aprendido, no solo en términos de combate, sino recordando todos los errores ahora con risas y burlas como se llevan dos amigos que se conocen de años. Sabía que la venganza por lo ocurrido a Fugowo seguía acechando en mi corazón, pero las enseñanzas y la amistad de Trident me habían mostrado que debía ser paciente, que actuar por impulso solo me llevaría al caos.
 
El viaje de regreso solo duró un par de horas, bendita barca, hubiera tomado días a pie asumiendo que no me encontrara con problemas de por medio. La imagen de Fugowo, mi hermano mayor, aparecía en mi mente una y otra vez. Siempre había sentido una profunda culpa por el destino de mi hermano, secuestrado y esclavizado por mi imprudencia. Esa culpa había alimentado mi deseo de convertirse en un guerrero fuerte, y ahora, con dos técnicas poderosas a mi disposición, debía decidir cómo utilizar mi fuerza. El maestro Trident me había advertido sobre los peligros de actuar con resentimiento en el corazón. Yo había escuchado sus palabras, y aunque sabía que tenía razón, también sentía que mi responsabilidad hacia Fugowo me empujaba en la dirección contraria. Pero ahora, despidiéndome de mi maestro en medio del vasto océano, mis pensamientos tomaban una claridad que antes no tenía. Debía mantener mi misión enfocada en mi crecimiento personal y encontrar mi propio camino antes de buscar rescatar a Fugowo.
 
“Gracias por todo maestro, no, amigo, espero poder visitarle de nuevo antes de partir del archipiélago.” – me despedí con sentimientos encontrados de tristeza y alegría.
 
“Cuando quieras, my besto friendo, eres bienvenido cuando gustes.” – contesto Trident despidiéndose, dejándome ver por última vez aquellos músculos impactantes, la corona brillando con los últimos rayos del sol cayendo sobre el océano.
 
El viaje de regreso había sido solo el comienzo de un capítulo aún más grande. Estaba preparado para lo que viniera, con la certeza de que cada técnica, cada lección aprendida en el archipiélago Sabaody me estaba fortalecido para enfrentar los desafíos que el destino me tenía reservado.
 

 
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Tecnica Entrenada



RE: [Presente Relativo - FIC Entrenamiento] Karate Glamuroso - Sentomaru - 01-02-2025

ENTRENAMIENTO: COMPLETADO
Puedes entrenar el Samegawara seiken (Añadido en la pestaña: Entrenar técnicas)

Samegawara seiken («Verdadero golpe de tiburón de tejas»):

Gyojin Karate
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Información

El usuario lanza un puñetazo al pecho de su oponente, pero no haciéndolo con fuerza sino manipulando el vapor de agua para que el golpe atraviese al oponente, lo suficientemente fuerte para derrotar a un enemigo de un golpe.


Código: karate007