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Social Pasado / El diario del norte - Versión para impresión

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Social Pasado / El diario del norte - Tenoch Titlan - 19-02-2025

Archipielago Sabaody
Dia 42 de Otoño, año 14.
Niebla de Guerra 
09:00 AM

Ya habían pasado 2 dias, desde mi entrenamiento con el Terremotos senpai, este habia sido fructífero a mi parecer puesto que habia entendido mis limitaciones al pelear con alguien como el, pero tambien habia podido demostrar mi valía y mi fuerza, la cual era motivo de duda en la tripulación, no por todos, pero con que una de las cabezas de la banda supiera que eso no era asi, para mí era suficiente.

Durante el entrenamiento, pude entablar una especie de amistad con el Senpai, pero las amistades hay que cuidarlas y regalas como quien riega una planta para que esta crezca sana y fuerte, cosa que hice con mi amistad con Gaeru y venia haciendo bien con Oxxy, hasta que le dio por…. Mejor no pienso en eso.
Esa mañana me levante, era un frio día de otoño, yo al nacer en el North no tenia problema con la estación en la que nos encontrábamos, es más prefería el frio al calor sofocante. Al levantarme como siempre me asee, limpiando mi cara desprovista de mi mascara, puesto que estaba solo en mi habitación, me coloque mi Eu de Coco y me volvi a acostar en la cama.

Estando alli pensando en la nada, recordé que le habia comentado al Senpai que en mis viajes por el North encontre un diario, el cual según yo le pertenece a un Minkk águila que era un borracho, asi que me puse de pie, me coloque la mascara para evitar que supieran quien realmente soy, saque de mi mochila el diario, Sali de mi habitación cerrando la puerta con llave y me desplace a la habitación del Senpai, esta al igual que la mia tenia el cartel de Wanted pegado, pude leer “Rapax -Gin” que detalle el de los perros de la marina, saben que el tipo Alto, pelo blanco y feo tiene ademas problemas del habla, pues solía pronunciar siempre esa palabra “Gin” al final de sus frases.

Toque la puerta mientas decia. – Ehh senpai, buen día, ¿te acuerda que te comenté lo del diario que me encontre?, pues aca lo tengo ven para que veas como se llamaba este tipo.

Aguarde tranquilo frente a la puerta esperando que el senpai moviera su enorme culo y saliera para charlar.

Resumen



RE: Social Pasado / El diario del norte - Rapax Gin - 21-02-2025

El entrenamiento con Chaka Zulu había sido muy bueno. El chico me había mostrado que tenía talento y una curiosa manera de pelear. Sus técnicas eran muy buenas, y estoy seguro que cuando entrene un poco más, nada le costará destacar como uno de los mayores guerreros de nuestra banda. Ashura había quedado en entrenar a la ranita y al muchacho lunarian, pero con todo lo del brazo de la ranita, y sus asuntos de tipo malote y misterioso, me parecía que no habían empezado a entrenar seriamente. De hecho ahora que lo pienso, hacía ya varios días que Ben nos había dicho que la ranita estaba fuera de peligro, pero aún así el chico no había mostrado el careto por la cubierta ni en ninguna de las areas comunes del navío.

Me encontraba yo en mi cuarto de lo más relajado y abrigado, recostado en la cama, mientras mis libros reposaban en mi mesa y yo, bueno, yo la verdad es que estaba acostado tejiendo una hermosa bufanda azulada con todo el detalle y el enfoque que podía en ese momento. Sabía que venía el frío y ya no estaba en la jungla para taparme con hojas, y Mira pues ya no estaba para recordarme que me debía abrigar o para tejerme los  abrigos. Pensé en comenzar con la bufanda que era lo más "sencillo" para empezar, para luego ir a por un lindo gorro pasamontañas y un sueter lo bastante grueso como para evitar algún resfriado.

Estaba terminando una linea de puntos bastante difícil para mi, pues mis dedos eran muy grandes para las agujas obviamente, cuando el sonido de unos nudillos contra mi puerta llamaron mi atención. Tenía que ser alguno de los nuevos, porque Ashura habría sin perder el tiempo, directamente tumbado la puerta abajo. Ben no habría venido, porque casi no hablaba conmigo, y Grok, aunque alegre y hablador, solo había venido a hablarme una vez, cuando me pidió que le fabricara una artesanía para él, y lo cierto es que dudaba que necesitara alguna otra creación de momento.

La voz que acompañó los toques era nada menos que la de mi nuevo aprendiz, Chaka Zulu. Quien al parecer se acordaba de que cuando estuvimos entrenando, me había prometido mostrarme un libro o algo así que había encontrado en Kuen. Durante el combate me mencionó haber estado en aquella isla donde yo mismo hice vida en el exilio autoimpuesto, y por supuesto que tenía mucha curiosidad de saber qué tipo de libro tenía en su haber. Tal vez hubiera encontrado pruebas de que otra persona estaba allí en la isla (además de los malnacidos que habían torturado a Arion, claro).

Tan rápido como escuché su voz, me levanté de prisa y escondí mi bolsita de hilos con las agujas y la revista "Todo en ganchillo" bajo la almohada, incorporándome y acercándome a la puerta. ¿Que tal, hermanito?¿cómo va todo?  Eh... sí. claro. me había comentado de un diario o algo así en Kuen-Gin. Pasa y siéntate por favor - Abrí paso a mi amigo para que entrara y se sentara en una de las dos sillas que tenía dispuestas en la habitación.

¿Qué puedes decirme de tu visita a Kuen? Tengo mucha curiosidad de saber qué cosas viste allí-Gin - Inquirí curioso a mi compañero, ansioso de saber qué tal estaba ese sitio tan particular. Aunque era una jodida selva llena de animales ansiosos por matarme, había sido mi hogar y una parte de mí quedó allá cuando partí. Era imposible no buscar sentir curiosidad.


RE: Social Pasado / El diario del norte - Tenoch Titlan - 23-02-2025

Mientras espraba que el senpai abriera la puerta, lei una vez más el cartel de Wanted que habia en su puerta “Rapax-Gin” y escuche que el senpai movía y arreglaba cosas y como se levanto de manera apresurada de su silla, cosa que me llamo la atención, pero no le di mayor importancia.

Este abrió la puerta, cuan alto, pelo blanco y feo era, se le veía nervioso, pense que tal vez lo habia interrumpido en alguna tarea, pero no importaba, puesto que me habia invitado a pasar a su habitación, y me sentara en una de las sillas, cosa que hice, pero a lo mejor me veía realmente ridículo, el senpai es casi el doble de mi tamaño, por lo que al sentarme mis piernas no llegaban al suelo.

Deje eso sin cuidado y ya sentado el Terremotos, me pregunto que podía decirle de mi visita a Kuen. Con el diario aun en las manos lo miré y le dije. - La verdad no mucho, estuvimos alli muy poco tiempo. Salimos de las islas Swallow, Gaeru, yo y otro amigo, los 3 logramos comprar un barco, lo llamamos “El Charro Negro” y llegamos a Kuen, porque Gaeru queria aprender Gyojin Karate, un arte que usa su raza. Miré el diario, mientras recordaba al Charro Negro y en especial a Oxxy, quien ya no se encontraba con nosotros y proseguí con mi relato. - Al llegar, vimos que no habia ni mierda, un pueblucho y casas destruidas, mientras la rana iba a entrenar, yo me dedique a caminar por la isla, pues las cosas no estaban del todo bien con mi otro amigo.

Como te comenté, en la isla no habia prácticamente nada, ruinas y una selva enorme, en la selva me adentre un poco, para practicar una de las tecnicas que use contra ti, “Eagle Kaiten Punch” es una combinación que se me ocurrió. Yo soy usuario de un arte de combate que se llama Hasshoken, este me permite golpear y hacer un daño devastador a mi enemigo, ignorando en la mayoría de los casos su resistencia, despues te puedo enseñar, pero bueno, el tema es que de camino encontre esto. – Y subiendo mi mano le mostre el diario al senpai. – En la única “casa” en las ruinas, habia una cama enorme de un tamaño similar a la tuya, tambien habia un escritorio donde encontre el diario, mira según dice pertenece a. – Lo abri por la primera pagina y lei. – Rapax Gin. Me quede mirando al senpai y abri mis ojos tanto como me lo permitió mi mascara, si bien era horrible para los nombres, acababa de leer ese nombre el cartel de la puerta, el diario era del Senpai.. Me levante de un salto de la silla y se lo entregue diciéndole. – Bueno…. Creo que es tuyo jajajaja lo siento, no lo quise leer, ni tampoco quise romper la puerta de tu casa, pero bueno lo hecho, hecho esta, de verdad lo siento, Pero ¿cuáles eran las posibilidades de encontrarte? JAJAJAJ no importa, no me odies senpai, adiós.

Me di media vuelta y me encaminé hacia la puerta, habia sido un grosero y mi santo padre no me habia criado de esa manera, esperaba que no se molestara el senpai conmigo.


Resumen



RE: Social Pasado / El diario del norte - Rapax Gin - 26-02-2025

Mi nuevo compañero de banda, el temerario luchador aceptó mi oferta y sin mucha parsimonia fue entrando a mi camarote. Pude verle ojear un poco el entorno, quizás buscando algo, o simplemente por pura y mera curiosidad. Tal vez solamente estuviera comparando en su mente las diferencias que podrían tener mi camarote y el suyo, que aunque imagino ambos fueran del mismo tamaño, de pronto y la distribución de las cosas o las decoraciones podían ser de cierta diferencia. Fue avanzando con paso firme y constante hacia la mesa donde tenía yo dos hermosas sillas talladas por mí mismo y de un leve brinco se sentó en una de ellas. No pasó ni un segundo cuando caí en cuenta de que no todos en esta banda éramos así de grandes, pues aunque Ben, Ashura, Raimundo y yo éramos todos de al menos tres metros de alto, lo cierto es que Chaka Zulu y Keropi, además del bueno de Torg eran todos de menos de dos metros de alto, y el detalle que me hizo caer en cuenta de aquello no era otro que el de ver los pies de mi amigo suspendidos sin poder llegar siquiera a tocar el suelo, como si de un pequeño bebé se tratara, cosa que chocaba a la vista, pues en tamaño comparativo sí que parecía un bebé, pero era un bebé con cuerpo de adulto y unas alas que bueno, difícil nacer con su contextura, la verdad.

Una vez se sentó, me explicó el enmascarado que había pasado por aquella isla, Kuen, donde yo hubiera vivido mi exilio autoimpuesto en busca de un maestro o algo por el estilo. Al parecer habían llegado al lugar con la intención de que Keropi se entrenara en algún tipo de arte de su raza. El gyojin karate era algo que sí que había oído en alguna que otra ocasión, especialmente de parte de Gonjo, quien decía siempre en nuestra infancia que un día iríamos a la isla gyojin y allí les diría que me aceptaran como uno de los suyos y me enseñaran karate gyojin a mí. No sé si eso se podía, pues creo que buena parte de aquello implicaba ser un gyojin, pero tampoco es como si hubiera llegado siquiera a tener la posibilidad de explorar la idea o siquiera de intentarlo.

Volviendo al presente, escuché la explicación de mi amigo alado y me llamó la atención saber que además de él y Keropi, había otro más con ellos. Sin embargo, por la manera en que lo mencionó, era claro que no habían tomado caminos separados en los mejores términos. Simplemente no quise ahondar más en su herida, pues ya sería él quien decidiría si hablar de ello o no cuando estuviera listo. Me habló de cómo habían conseguido obtener un barco propio: El Charro Negro, el cual había terminado en manos de su amigo al momento de separarse. También escuché con sumo interés el cómo me decía las cosas que había visto en sus exploraciones por la isla: un pueblucho dijo, unas ruinas y casas destruídas. Ciertamente era una corta y concisa descripción del que había sido mi hogar por muchos años.

Lamento mucho escuchar la historia de tu otro amigo-Gin. Sinceramente espero que no haya sido algo muy grave. Los amigos son muy importantes en este mundo y te lo digo yo, que he perdido a más de uno en estos mares ya-Gin dije con mi clásico tono neutro, mas no sin emociones, pues ¿qué no daría yo por tener a mis amigos conmigo un día más para reir y contarnos historias de nuestras andanzas como en los viejos tiempos? Sí, parece que sí que estuviste en la misma Kuen que yo, pues eso era lo que yo veía a diario: Ruinas y escombros, además de kilómetros de jungla y monte, lleno de animales enormes que se la pasaban luchando por el gusto de ver quién sería el que finalmente acabara con mi existencia-Gin. Como puedes ver, ninguno lo logró Rahahaha, aunque sí te confieso que más de una vez estuve a punto de no contarla. Ahhh... Tuve muy buenos entrenamientos allí y enfrentamientos también-Gin

La conversación continuó fluyendo, y mi compañero me explicó un poco sobre el arte de lucha que empleó contra mí en el entrenamiento que habíamos tenido no hacía mucho. Me dijo que se llamaba Hadoken o algo así y que era un estilo de arte marcial que podía dañar, ignorando la resistencia de los enemigos. Me llamó mucho la atención y le dije que sí que me gustaría aprender algo de aquell en algún momento con un leve gesto de asentir mientras me hacía el ofrecimiento. Luego dijo que en las ruinas había encontrado una casa "No será..." Dijo que allí encontró algunas cosas que mientras mencionaba, dibujaron una imagen en mi mente que me llenó de nostalgia y calidez. Dijo aquello mientras alzaba la mano y me mostraba un libro "No puede ser" pensé mientras mis ojos se agrandaban como dos platos grises y mi boca se abría por el asombro. Reconocía sin duda la tapa de aquel libro. Reconocía sus hojas y sus pliegues. Ese libro había dado la vuelta al mundo y había encontrado su camino de vuelta a mis manos, luego de aquel día en que decidí regresar al mar para ayudar a Arion.

Aquel era mi diario.

El luchador alado no parecía entender la magnitud de lo que para mí significaba vivir semejante coincidencia. Mis ojos se comenzaron a humedecer de solo recordar todo lo vivido, todo lo escrito allí y todas las cosas que había dejado a la suerte de quien quiera que encontrara mi diario y se tomara la molestia de leerlo. Allí narraba mis batallas y mis rutinas, mis entrenamientos y pensamientos, mis intentos y fracasos de desarrollar técnicas como el Ram Resonance y el Marlin Lance. Allí escribí mi historia y mi vida. Recordaba aún el olor del papel cuando descubrí mis poderes y corrí a anotarlo en aquel diario. Mi pasado me había encontrado de nuevo y estaba justo frente a mí en una emotiva sorpresa del destino.

Fue en ese momento que el enmascarado leyó el nombre del escritor del diario y conectó los hilos. Supo que aquella casita en las ruinas, aquella cama de más de 3 metros, la forgata y el mesón, así como el diario que había encontrado, todo había sido mío.  Al parecer una sensación de vergüenza le embargó, pues de inmediato se paró y, disculpándose por leer el diario y por derribar mi puerta, me entregó el libro de golpe, el cual tomé sorprendido aún, mientras el nuevo Mushoku se encaminaba hacia afuera de mi camarote.

Estiré entonces mi brazo y le detuve, tomándole del hombro y le giré para hablarle de frente:

Amigo, no tienes que pedir disculpas-Gin Este diario. Por el contrario, yo soy quien debe agradecerte por esta alegría que me acabas de dar-Gin - dije mientras lo miraba por primera vez de cerca luego de tantos años- Este diario es el registro de mi vida en Kuen, de mis memorias y experiencias. Es un objeto muy preciado para mí, sí. Pero como lo que está escrito en él es parte de mi pasado. Lo dejé en aquella cabaña en Kuen con la esperanza de que alguien pudiera encontrarlo y que lo que yo hubiera aprendido le fuera de alguna utilidad-Gin. El destino es muy cruel a veces, pero en esta ocasión ha sido muy bueno en permitir que la persona que lo hallara se encuentre ahora frente a mí, y que sea un hermano en esta aventura-Gin. Este diario tiene mi historia, pero ya no es mío. Este libro es tuyo, y a tí te corresponde continuar escribiendo en él - Puse entonces el libro en las manos del luchador enmascarado y continué diciendo - Allí hay todo tipo de consejos y aprendizajes de mi aventura en la isla. Ahora es tu turno de escribir tus historias y aventuras en él-Gin y quién sabe si una que otra de las canciones que te escucho tararear cuando deambulas por los pasillos Rahahaha! Con suerte, en el futuro le puedan servir de ayuda a alguien más, o quizá terminen narrando la mejor historia jamás contada.

Dí entonces una palmada al hombro de mi nuevo hermano y sonreí, esperando que entendiera la confianza que estaba legándole y la importancia de aquel pequeño libro de cuero y escrito toscamente en tinta de pulpo que ahora le estaba dejando yo a su cargo.


resumen



RE: Social Pasado / El diario del norte - Tenoch Titlan - 01-03-2025

A medida que iba narrándole mis historias al Senpai, este parecio entender mi situación con Oxxy y me comento que esperaba que en algun momento las cosas con mi excompañero se arreglaran, yo esperaba que eso tambien sucediera, pero no sabía si alguna vez volviera a verlo, no se si a estas alturas seguía vivo, no habia un cartel de “Wanted” como para corroborar que siguiera con vida, pero me aferraba a la idea de que si seguía con vida y que eventualmente nos volveríamos a ver.

Pero al mostrarle el diario y al levantarme para salir de alli, cosa que me aprecia correcto puesto que habia leido sus memorias tal vez sin permiso, este me tomo antes de salir y me volvi a sentar.

El senpai me dijo una palabra “Amigo” lo cual me dejo tranquilo y reconfortado, no estaba molesto, sino que por como pude notar estaba con los ojos vidriosos, tal vez lloraría, aunque lo dudo, porque el pobre se vería más feo de lo que es. Este me dijo que me quedara con el diario, que en el encontraría consejos, vivencias y que lo usara de base para escribir las canciones que me suele oír cantar o entonar. Baje la cabeza con una sonrisa en mi rostro, una que no se podía ver puesto que llevaba como siempre mi mascara, pero alzando la vista y mirando al feo del senpai con mis azules y hermosos ojos, esperaba que se notara mi alegría en ellos.

Tomé el libro con mis dos manos y aun mirando al senpai le dije. – No esperaba esa reacción de tu parte, gracias, por no querer matarme, sinceramente disfrute un poco de tus historias, Lo de matar gorilas, se te da muy bien. – Dije con una risa, no forzada. – Bien senpai, lo hare, me quedare con el diario y lo hare de mi propiedad, gracias por confiar en mi tan preciado objeto para ti, le daré el mejor uso que pueda y seguramente escribiré una cancion sobre “Rapax El Galante” , el pirata con mejor cara de todo el North. – Sabia que estaba mintiéndole, porque de “Mejor cara” no tiene nada, pero era un buen tipo el senpai y yo iba a mentir por él, sin dudarlo y proseguí. – Una vez más gracias amigo.



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