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[TimeSkip] - A pierna abierta. - Versión para impresión

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[TimeSkip] - A pierna abierta. - Shoto Data - 03-08-2025

A Pierna Abierta, el Birkiniano que hay detrás de la máquina



Casi dos años han pasado, nuestro joven científico Shoto Data se encuentra dentro de su taller, donde todo estaría en caos, papeles por las mesas, cajas y cajas de cartón apiladas, sobre una pared colgado mediante unas cadenas, un exoesqueleto claramente desmontado, pero que se asemejaba por forma a la de un patriota. En el otro extremo de la sala estaba Shoto acompañado de Lustig, que, después de dos años, habían afianzado su confianza, ya que Shoto le proveía de vez en cuando de algo de comida para que el animal, aparte de cazar los intrusos del barco, de vez en cuando comiera algo cocinado. - Bien hecho. - Mientras le acariciaba con cariño la parte superior de la cabeza. - Bueno Shoto creo que va siendo hora de ponernos a recoger un poco esta pocilga llena de conocimiento. - Dijo, mientras se acercaba a un armario para sacar varios paños blancos y equipo de limpieza, una caja llena de cosas antiguas se le vino encima. *CLONCH*  En el suelo, mientras se rascaba la zona golpeada, Shoto se fijó como había un cuaderno que hacía tiempo que no veía. "Documentación Ballywood" lo recogió rápidamente y lo ojeo, en ello estaba la documentación que consiguió después de aquella aventura con Erika, con el paso de los años esa aventura en cierta manera le marcó lo suficiente para poder enfrentarse al nuevo mundo. El destino donde se dirigía Magna. En aquel momento no entendía nada sobre aquel dispositivo o nave gigante que se movía a través de flujos y fluidos, pero después de ver a un patriota en acción entendió que la Asociación Neurona era el camino a seguir para el joven Doctor. - Pfff qué cantidad de recuerdos, donde estará Erika ahora.... - Dijo en alto con cierta nostalgia. Shoto se sentó en el suelo con los pies cruzados y empezó a recordar todo lo vivido hasta el momento actual. Cuando llegamos a la Isla de Sabody perdimos a Chloe y Carmi por el camino, sé que en cierta manera mire para otro lado, pero reconozco que si hemos sobrevivido todo este tiempo es gracias a nuestro líder y su mano derecha.

En un primer lugar llegamos en un invierno que hacía más frío de lo habitual, recuerdo estar congelado todo el santo día, cuando de repente llegamos a un puesto comercial, una especie de mercader estaba subastando una fruta algo diferente, algo peculiar, la "Boru Boru no Mi". Desde ese momento sabía que tenía que ser mía, valore las opciones y mis compañeros se hicieron con ella tras realizar una puja algo ajustada y posiblemente una deuda económica vinculante por el resto de mi vida. Las posibilidades eran infinitas, poder comprimir todo aquello que quisiera en un formato cómodo y transportable, para pelear no valdría mucho, pero a nivel de utilidad era una pasada. Mi asombro desapareció cuando una mujer apareció en escena, la cual tenso a límites insospechados el ambiente, es más, el haki utilizado por mi jefe quedo literalmente mermado cuando ella se agachó. Nunca sabremos que fue de aquella mujer o sí, algo que aprendido desde que salí de Ohara es que el destino es impredecible y a veces mortal, pero hay momentos en la vida que te sorprende como fue aquel día. Al cabo de unas semanas, los tres volvimos a tierra firme en el Archipielago de Sabody, una vez conseguido nuestro Kaiser Panzer, un nuevo barco dotado de aquello que necesitábamos para ir al nuevo mundo. Ahora bien, recuerdo cuando entre por primera vez en el taller, una habitación aséptica como si de un hospital se tratará. Durante todas esas semanas me dedique a perfeccionar las dotes de mi fruta, en un principio algo inútil, pero llegue a convertir pequeñas cosas en canicas. Fue entonces cuando nos embarcamos a nuestra siguiente aventura con un invitado, algo inesperado. Un patriota, una máquina totalmente equipada para causar el caos y el control por partes iguales, ahí pude ver la fuerza combinada de Viktor y Sohem en un combate con aquel ente mecánico. Un golpe combinado con la espada y el garrote hizo que aquel bicho cayera en dos y por suerte no explotara haciendo más caos de lo normal. Gracias a mis conocimientos técnicos pude moverlo mediante las poleas y convertirlo en una canica perfecta. - Mira qué belleza tenemos aquí, gracias por haberme enseñado tanto durante este tiempo, eres un milagro de la ciencia. - Se vería a Shoto como pasaría la mano por los restos del patriota número uno. A continuación se acercaría a la mesa de trabajo donde estaría gran parte de las modificaciones del patriota, su armadura casi desmontada gracias a la ayuda de Viktor y sus habilidades en la forja.

Después de dicho enfrentamiento acabaríamos separándonos buscando un posible destino mejor a corto plazo, lo cual hizo que me encontrara con una criatura singular, un mink cerdo llamado Comilón, algo peculiar porque parecía estar más asustado que yo y eso que media literalmente unos doce o trece metros de alto, se supone que estaba intentando llegar a donde sus amigos los cuales no sé si en algún momento llego a encontrar, lo curioso es que nos intercambiamos los Den Den y ninguno de los dos supimos más, comento que no solo había un patriota, sino que sus compañeros se habían peleado con otra unidad del gobierno, para mí hizo que bueno priorizara su búsqueda, así que a pesar de ser un encuentro corto, entablé una pequeña amistad con el mink nudista. Pero no todo iba a ser un camino de amistad, rosas y demostración de poderío. El verdadero infierno llegaría a todos nosotros cuando un impacto en uno de los manglares hizo que fuera rápidamente a los astilleros, la amenaza de un enemigo mucho mayor apareció de repente, esto supimos más tarde que tenía que ver con la misión del almirante Yugu Dimipalo, el cual se encontraba junto a su división en los muelles y también junto a mis compañeros. Recuerdo de aquel día la tensión que se palpaba antes de que nos comentaran que nos íbamos a enfrentar contra uno de los emperadores del mar, un tal Odki Murray. El despliegue de medios que hizo la división junto al joven almirante fue, digamos, que poco coordinado, de hecho si no llega a ser por la ayuda de Fuguwu y Karlgrass no hubiéramos conseguido curar las heridas del almirante. El infierno se desató una vez que el emperador empezó a golpearnos a todos los que estábamos allí con ataques quirúrgicos y precisos, además de impactarnos a todos en la moral, un sentimiento de derrota que iba haciendo cada vez más mella en nuestras cabezas. Un marine llamado Apollo perdió medio rostro y no perdió la vida gracias a sus compañeros, en nuestro lado Sohem perdió uno de sus brazos quedando literalmente sin fuerza casi para continuar. Gracias a la ayuda de Joe y de los patriotas pudimos esquivar el desembarco de esa bestia y aun así se deshizo de varios patriotas con un par de meros movimientos. A pesar de los esfuerzos del almirante, su gran ejército de máquinas quedo totalmente diezmado, pero aun así demostrando la capacidad tecnológica y de poderío de la marina y del gobierno.

Nuestra travesía continua después de Sabody, en el gran cuartel de la marina, más conocido como Marineford, allí nos recibieron con los "brazos abiertos" poco más... y nos escupen... Pero bueno ya sabemos que si uno no lleva el uniforme de la marina no es digno merecedor de hacer justicia, mientras en la travesía teníamos nuestro Kaiser Panzer atado al buque principal de la marina, mi día empezaba robando un uniforme de la marina en uno de los vestuarios de aquel inmenso barco, nadie se dio cuenta de mi pequeño hurto, una vez en cubierta vestido y preparado para ver que nos aguardaba el bastión, recuerdo aún las caras de la división, digamos que hasta su líder Joe había perdido aquel toque de Héroe de la marina que en algún momento tuvo, además en Sabody mostró cuáles eran sus principales poderes, y la verdad es que era una abominación terrible, como una persona tan recta podía tener una fruta tan poderosa en su interior. Una vez que alcanzamos el puerto, los marines empezaron a hacer maniobras para desembarcar un artefacto, el artefacto por el cual el almirante estuvo en Sabody, recuerdo como mi vista se giró totalmente a Viktor y ambos sabíamos de qué se trataba y como ambos queríamos ir a investigarlo. Ya en tierra nos recibió un comodoro, con un bigote algo particular, pero para particularidad su obediencia a Bidof una entidad cósmica a la cual realizaba su culto y su penitencia. La división al completo y el gremio nos dirigimos al recinto del cuartel y tras atravesar su plaza nos acompañaron al interior, en un intrincado castillo infinito de pasajes, pasillos y oficinas, no dejaba de ser un edificio gubernamental al uso. Antes de entrar en la sala, hubo una pequeña disputa entre Apollo y Sohem que no acabo en sangre... Aun así, una vez dentro de aquella sala, nos acompañó principalmente un vicealmirante en una edad de jubilación, se notaba que había participado en varias batallas, donde nos pudimos acomodar a un lado y al otro de la misma. En un primer lugar nos presentaron toda la información del mundo. En esos momentos recuerdo haberme fijado en el marine Gyogin de como apuntaba todo con detalle, en cambio, yo lo recordaba todo, aun así a día de hoy tengo toda esa información clasificada en la biblioteca del barco. "Dosier Emperadores", "Dosier Caballeros", "Dosier Almirantes". Tres dosieres con una información que no todo el mundo conoce, no sabe que tipo de monstruos dominan el mundo y como estamos a merced de piratas.... marines... o algo peor... gente con muchísimos recursos con una moralidad corrompida por la totalidad del poder. Después de engullir toda esa información, llego el turno de las peticiones y de como se nos iba a recompensar sobre nuestros servicios prestados a la marina, que en cierta manera es nuestro trabajo, utilizamos nuestros métodos, caminos o fines lucrativos. Cada día me doy más cuenta de que somos un gremio y tenemos que comer, y por qué no, que nuestro principal cliente en ese momento era la marina, era una oportunidad que no podíamos dejar pasar, sus recursos a disponibilidad de tres hombres ajenos a toda esta jerarquía.. Porque no.. Al acabar las peticiones, el vicealmirante Nanami estampó su puño en la mesa proponiendo que la división se enfrentara a nosotros ... aka... Sohem... en cambio, para Viktor y para mí tenía otros planes. Para Viktor ir a ver el Road Poneglyph un artefacto de una época ancestral que nos daría notoriedad y conocimiento, y para mí visitar uno de los almacenes de la marina para coger aquello que necesitara. Cuando acabo la reunión recuerdo que me acompaño un tipo llamado Zhack, un hombre bastante cauteloso, que se limitaba principalmente a vigilar todo aquello que hacía, al recorrer la fortaleza recuerdo como intento apostar conmigo y el resultado es que perdió, pero más iba a perder la marina cuando vi que allí estaban los prototipos iniciales de los patriotas, todo tipo de artilugios y diales viejos o reventados. En aquel momento no tenía nada claro que quería, pero sí qué sabía lo que tenía que hacer, un brazo para Sohem, así que con las mismas y el beneplácito de la marina me pude llevar unas chapas de metal, "Bakumetal" que para los más entendidos era el metal más codiciado del planeta, no era una materia prima fácil de trabajar y menos de gastar en vano. 



Una vez recogido el laboratorio me puse a hacer retrospectiva sobre aquello que paso después de Marineford, con una taza de café empecé a revisar todo el laboratorio, todos los experimentos fallidos, y como no, todo aquello que me había llevado hasta el momento actual. Las relaciones entre mis compañeros fueron mejorando cada vez más y más, en cierta manera perdí ese miedo a Sohem, ya que después de ver como su gremio había disminuido en tamaño sumado a su perdida del brazo hizo que se volviera más pragmático, sobrevive o muere. Sabody y Marineford fue un punto de inflexión para los tres. Durante todo este tiempo sé que me he ganado el respeto de Sohem, a pesar de que no lo muestre de forma emocional y eso que no es que sea la persona más humana, para abrirme y demostrar mis emociones. Por otro lado, con Viktor fui afianzando esa parte más cercana, le veo como mi hermano mayor, esa persona referente que sé que intenta superarse cada vez más y más, se ha centrado en sus hakis, lleva trabajando en la forja semanas, intentando hacer mejores espadas y entiendo que en este nuevo mundo es necesario armas que puedan cortar hasta el propio vacío.

Ahora bien y que hemos hecho hasta el día de hoy, Shoto. Recuerdo haber tratado las heridas de Yugu y de Sohem en su día, pero precisamente gracias a esas experiencias necesitaba mejorar aún más como médico de campo, para ello en los innumerables viajes que realizábamos, solíamos repetir una de las tantas islas, una isla que siempre estaba en guerra, daba igual si era mañana tarde o noche, la cosa es que siempre había trabajo, por lo que Viktor y Sohem se iban de misión dejándome a mi acargo de la situación del Kaiser Panzer, eso implicaba aparte de quedarme con Lustig para hacerme compañía, limpiar y mantener el barco, tener tiempo para mis experimentos y evitar que nadie nos pudiera asaltar el buque en la ausencia del dúo. Esta situación a mí me venía totalmente de perlas, ya que me permitía estar en segunda línea sin estar tan expuesto avanzando en mis estudios médicos, y porque no siempre que podía iba a algún poblado cercano para poder ofrecer mis servicios a los locales. Además de ver los típicos catarros y virus, por el maldito frío, cuando estuve en las zonas más jodidas, no deje de aprender de los mejores médicos y cirujanos. Tuve la gran suerte de encontrarme con una eminencia en el campo de la cirugía Xin-Rin-Hones, un experto cirujano de campo entrado en edad, su experiencia en la vida era vital, con una personalidad algo peculiar estaba obsesionado por la extracción de órganos vitales para hacer trasplantes de urgencia y digamos que sus técnicas el cual él decía que eran milenarias, no eran más que técnicas desarrolladas en un sistema médico con carencias y con una burocracia tremenda, aun así lejos de parecer poco ético o moral, su profesionalidad era su seña de identidad, los pacientes entraban a quirófano cuando se podía, ya que en tiempos de guerra... Un quirófano "esterilizado" era un sueño húmedo para este vejestorio que le temblaba más el pulso que otra cosa. Recuerdo con cariño una operación de vida o muerte, un adolescente local habia sido herido por una de las multiples trifulcas locales, acabó en nuestras manos y ante todo tengo un juramento el cual es ofrecer ayuda por encima de si esa persona esta buscada por su vecino, por un gremio de cazadores o la marina y más si es un chaval que tiene toda la vida por delante.

En este caso el cuadro clínico era terrible, múltiples heridas de bala, una pierna con indicios de necrosamiento, vamos que le quedaban días si no horas del día. Fue una de mis primeras operaciones con él. Bueno, pues participe en una operación de casi veinticuatro horas del día. Primeramente, fuimos a por las heridas de bala, ya que podrían haber afectado a cualquier órgano interno y estar perdiendo sangre por hemorragias internas. -
Pásame una de sangre a+ dijo a las enfermeras - Indicando con el dedo índice. - Vamos Shoto, coge las pinzas que yo voy a ir abriendo poco a poco para que puedas extraer la bala. - Procedimos sin casi comentar palabra. Con una precisión milimétrica conseguí extraer gran parte de los trozos metálicos alojados en el interior de aquel adolescente. Sin producir un desgarro ni nada por el estilo - Te he visto lento joven, a ver si espabilas que no se tiene todo el puto tiempo del mundo. - A continuación me soltó una colleja que resonó en todo aquel quirófano, provocando la mofa de una de las enfermeras. - Sí... - Dije con un tonto totalmente de incredulidad... - Va chaval, que ahora empieza lo jodido... - Expreso el doctor. Recuerdo estar bastante enfurecido con el doctor y la forma que me había humillado públicamente, ya que había escuchado que la gente no toleraba mucho su forma de enseñar, ahora entiendo los motivos. Intente volver al punto de partida, ya que quedaba aún la segunda parte de la operación. La amputación de la pierna. Las enfermeras nos hicieron salir del quirófano y esperar en una tienda aledaña. - Joven, va a ser tu día de suerte, ya veras... - No todos los días se hacen operaciones como esta. 

Al cabo de un par de horas y con el paciente estabilizado nos llamaron para volver a entrar en el quirófano, esta vez parece que habíamos entrado en otra habitación, los artilugios médicos habían sido cambiados por HERRAMIENTAS. - PERO QUE COJONESSSS!!! - Grité en alto mientras estaba totalmente incrédulo. - Se podían observar todo tipo de dispositivos, como taladros avanzados, martillos automáticos, bisturís eléctricos, monitores de precisión, equipos de transfusión de sangre que soportaban más de una treintena de bolsas de sangre en paralelo, y una infinidad de cosas. Además, el equipo de enfermeras había desaparecido totalmente a excepción de una. - Compañeros, estaís preparados. - Ambos afirmamos con la cabeza. - Justo a continuación hizo presencia en la sala, una joven de unos veintitantos años con un maletín totalmente metálico bastante abultado, mediría aproximadamente un metro de largo. - Buenas Noches... - Exprese titubeando. No había sentido esto nunca con tanta fuerza, mi cabeza se había desconectado de todo mi organismo, solo tenia ojos para ella, me daba igual lo que hubiera en el maletín, era una completa locura lo que me estaba pasando, es posible que hubiera tenido un flechazo por la joven. Su aspecto era de actriz, pero en el cuerpo de una ¿médico?, tenía media melena morena, la cual hacía unas ondas, con algo de aspecto clásico diría. Unos ojos totalmente azul marino, eran.... penetrantes... Su mirada era intimidante a la par que calurosa, además portaba un extraño monóculo, su altura era media estandar para una mujer alta, sobre el metro setenta o así, y aparte de vestir la bata, portaba una blusa blanca con falda recta negra y unos tacones que la ensalzaban los pechos. Volviendo a la realidad, la joven abrio el maletín, y nos enseñó una pierna totalmente mecánica, me recordaba a las piernas vistas en Marineford pero mucho menos trabajada. - Este es uno de mis prototipos creados hasta la fecha, no es el mejor, pero le valdrá para volver a caminar. - Dijo mientras mostraba aquella prótesis. Xin-Rin-Hones me pegó otra colleja, que las gafas de laboratorio que llevaba en la cabeza siempre se desplazaron hasta mi cuello. - ¡Estás embobado!! Venga, vamos a empezar. - La joven hizo una mueca leve. 

Pasados unos minutos y todo preparado, nos dispusimos a amputar la pierna derecha de aquel joven, necrosada ya hasta la altura del muslo posterior, para ello una de las herramientas usadas fue una especie de láser de plasma, el manejo era sencillo, era como un bisturí de luz muy ancha, realizando un corte limpio y cauterizado. -
Pregunta doc, si usamos un láser no es probable que al realizar la amputación cerremos los nervios y vasos sanguíneos en el tramo cortado. - Lancé la pregunta mientras me posicionaba para verlo mejor. - Pero vamos a ver tú de que sitio te han sacado, no te das cuenta de que luego a esto se le echa aceite para metal y engrasa de puta madre. Si es que cada vez los jóvenes sois más imbéciles. Tanta tecnología os está secando la cabeza. - El médico le contestó en cierta manera molesto por una pregunta tan obvia. El procedimiento quirúrgico siguió con la colocación de la pierna mecánica en la camilla, dejando unos 20 cm de separación entre la parte superior de la misma y la parte amputada de la pierna humana. Después la joven se acercó ya vestida como uno más para sacar unas pequeñas conexiones, mediante cables acerados. Los unió a la pierna a modo de puente. - Lo que vas a ver ahora personita alada es la evolución máxima de la electricidad recorriendo el cuerpo humano. - Le comentó a Shoto con una mirada penetradora. Ella paso por mi espalda, su perfume inundaba aquel olor a lejia, carne quemada y aceite para máquinas. - Que bien hueles.. - Susurré, antes de notar otro collejón de Xin-Rin-Hones. - ¡Concéntrate coño! Guárdate tus hormonas niñato!!. - Me gritó mientras mantenía con una mano uno de los tensiómetros. Esa colleja me sonrojó totalmente entero, haciendo que ella se sonrojará aún más, pero no añadió ningún tipo de comentario. Justo después empezó a manejar un dial de electricidad controlado mediante unas ruletas que daban mayor o menor corriente a los cables. Esto provocó que los cables conectados empezarán a tener vida y a crecer e introducirse en el cuerpo de la persona. - Creo que tu nombre es niñato. - Me dijo ella. - Las conexiones están en varios puntos estratégicos, como arterias, venas, sistema endocrino, y sistema nervioso. Al aplicar una corriente a las conexiones, estas proceden a llegar en un único sentido hacia donde el cuerpo las mande. Una vez allí.. - Pulsó un botón que estaba en la pierna protesica. - Esta acción hace que se ramifique en más de mil conexiones. - Porque hacemos esto niñ.. Digo joven alado. - Preguntó. - Porque a más conexiones menos probabilidad de perdida de información. La prótesis se comportará como el huésped quiera.... - Por cierto, Soy Shoto... - Respondí titubeando. - Mmmmm Shoto... Shoto.... te veo nervioso, que es la primera vez que ves una prótesis o una mujer. - Preguntó mientras me agarraba mi diestra. - Si. - Se vería a Shoto totalmente desconcentrado e ido. - ESTOY EN UNA NUBE, PERO QUIEN SE HA CREIDO QUE ES ESTA PAVA. ME ESTÁ HUMILLANDO, VAMOS SHOTO COMPÓRTATE. - Y tú eres.... - Pregunté de vuelta. Cuando de repente me encontré un puñetazo en las pelotas. - ¡Pero tú que estás tonto o que! - Deja de puto ligar. - Perdone señorita este niñato es imbécil, una eminencia como usted no debería de tolerar estas subnormalidades. - Compórtate o te corto las pelotas... - Me dijo susurrando al oido el anciando. 

Pasadas las horas, los tres seguimos realizando la operación y lo que más me llenaba en esos momentos era ver y observar a la joven médico de ojos azules. - ¿Quién será esta chica? - ¿Será alguien tan importante en el mundo de la medicina? - ¿Cómo se llamará?. - Las preguntas sobre ella iban más allá, mi cabeza iba muy lenta y muy espesa, no se si por las horas de sueño o porque me esta distrayendo ella, con sus movimientos, su forma de dirigirnos... A pesar de haber seguido añadiendo conexiones, soldando cables, y una de las partes más importantes, en el muñón de la pierna, como se calibró para que pueda conectarse la prótesis al cuerpo de forma completa, pues un proceso bastante más sencillo de lo que parece. En estos momentos sí que saque papel y bolí y preste totalmente atención a ambos. Mientras se sellaba una corona circula al muñón, una especie de manguitos neumáticos se colocaban entre esa corona, los huesos cortados y el hueco que quedaba entre la pierna. Ella giró una palanca que estaba en la zona del gemelo y un vapor inundó el quirófano dificultando parcialmente la visión. - EUREKA! Parece que lo tenemos! - Grito ella entre la neblina del vapor. - QUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!!! - USA LA MISMA EXPRESIÓN QUE YOOOO!! - Pensé mientras mis manos temblaban totalmente. Después de acabar la operación, casi 24 horas después el paciente estaba estable y los tres agotados. Mientras nos recolocabamos nuestras vestimentas ella se dirigió a mí. - Bueno Shoto, mañana a las ocho de la tarde estoy libre, pásate por la taberna del pueblo y te cuento algunas cosas que te pueden interesar.

Al día siguiente en el barco apareció Sohem en mi taller, haciendo la presencia habitual, exigiéndome un brazo, la verdad que no le faltaba razón, llevaba meses intentando averiguar como hacer esa operación y después de ver como se hacía. - Jefe voy con prisa he quedado.... - Mi miró atravesándome de todas las posibles maneras, así que me volví a sentar y me dispuse a escuchar lo que me planteaba. La idea era un brazo dividió en tres partes, que para ese momento, no me sonaba nada loco, quería que utilizará el dial del calor que poseía para que fuera el núcleo del brazo. - Ajam. - Asentí con la cabeza. Cuando termino su explicación me dejó sus garabatos, y se marchó cerrando la puerta. - La verdad que por primera vez coincidimos en algo racional, parece que nuestras conversaciones han hecho efecto, durante todo este tiempo. Me preparé con mis mejores galas para tener esa cita con la joven que conocí el día anterior. Una vez en el bar ella me acerqué a la mesa donde ella estaba. A primera vista ella parecía otra persona, de hecho muchísimo más atractiva que en el quirófano, y por suerte sin la presencia del cabrón de Xin. Ella llevaba puesto un vestido negro largo con una apertura que le mostraba las piernas al natural totalmente, además me impresionó el brazalete que ella llevaba, ya que era como una especie de fuente de alimentación que le iluminaba unas líneas rectas que estaban tanto en el brazo izquierdo como en el vestido, acaso seria algun tipo de implante dérmico. Era la primera vez que veía a alguien tan arreglado aparte de Erika, pero de eso ha llovido años. Cuando llegue a la mesa ella se levantó y me saludo con un beso en la mejilla y me susurró al oído. - Soy Mega. - Aunque todo el mundo me conoce como la doctora Byte - Encantado Mega... - Dije con determinación intentando ocultar al máximo mis sentimientos. - ¿Así que Mega Byte no? - Ella asintió con la cabeza.

A medida que la noche fue transcurriendo, la química entre los dos empezaba cada vez más a fluir. - Oye Shoto, ahora que no me escucha nadie. - Creo que tienes capacidades, te voy a proponer para entrar en la Asociación. - ¿Qué asociación? - Respondí de vuelta. - Cuál crees, bobo. - La única asociación importante en este mundo, la Asociación Neurona. - QUEEE! - Espete con emoción y en cierta manera incredulidad. - Es importante que traigas estos formularios rellenos, y sobre todo una investigación que tengas en marcha o completada. Para poder llevarlo a tribunal. - Y como voy a recibir respuesta? - Bueno... Aquí te dejó mi Den Den Mushi y.... Independientemente de ello... lo sabrás porque se verá venir. - Me explico ella con una posición sugerente mientras se encendía un cigarro. La conversación transcurrió mientras yo le contaba las aventuras que había tenido y como había acabado en este sitio, mientras compartíamos dudas o como ella habia acabado en una isla tan lejana comparado con la asociación. Ella estuvo muy esquiva debido a este tema hasta que bueno, la plantée la idea de que si no era por puro altruísmo, ya que si uno esta en los laboratorios o quirofanos del gobierno, nunca va a ver con sus propios ojos a la gente con menos recursos como el adolescente de ayer.  Mega simplemente se sorprendió y más allá de hacerse la molesta, en el fondo, ese comentario había tocado hueso, ya que para poder dotar a los mas necesitados de protesis y curar aquellos pueblos donde la mano del gobierno no llegaba, para eso era necesario equipar las unidades médicas con aquella tecnología de máximo nivel. La noche continuo hasta que llegamos a mi barco, fue en ese momento cuando le dije que esperara a fuera, sin subir abordo, para que Lustig no se pusiera nervioso y empezará a actuar como vigilante nocturno e intentar esquivar las preguntas de Sohem más que de Viktor. Subí raudo y veloz y preparé una carpeta con aquellas investigaciones mejoradas de Dr. Olmaz mediante los sistemas de propulsión de los patriotas, más una evidencia de la chapa de identificación del patriota número 1. Lo até como pude y volví como un rayo saltando por encima de la baranda del barco. - Perdón por la tardanza tenía que encontrar unos papeles. - Esto es una investigación desaparecida por uno de los vuestros, he mejorado los sistemas de movimiento de forma teórica con los cálculos de los sistemas de propulsión de los patriotas, con esto debería ser suficiente para que al menos me tengan en cuenta. - Extendí las manos y le dí la carpeta cerrada. - Gracias... Shoto... Ya nos veremos... - Dijo mientras se acercó y me dio un beso en la boca con pasión. Después de eso, acabo la noche para Shoto que, por primera vez en su vida, una mujer le había desbloqueado una nueva funcionalidad.



Estábamos todos en el kaiser Panzer y a pesar de que había llevado lo de estas últimas semanas en secreto, mi cabeza no podía dejar de pensar en Mega. Cuando de repente apareció nuestro capitán y líder motivadisimo para realizar nuestra primera conquista. La exigencia es matar a todo el mundo. Bueno, habría que verlo, ya que habrá gente inocente también en la isla. Pero si nuestro destino militarmente hablando era la isla de Foodvalten, nuestra primera incursión en el nuevo mundo, y sobre todo en el infierno, ese lugar tan calorífico que Viktor y yo tendremos que soportar en el resto de nuestros días. La única orden que recibí fue mantener mi integrad física y eso es lo que voy a hacer. Conteste haciendo un saludo militar con algo de desgana. - Sí, Jefe... - Mientras tanto, en los preparativos previos, pude averiguar algo de información acerca de la isla, que como no, quise compartir con Vik. Saqué una canica de mi bolsillo donde chasquee la mano y apareció un trípode con un tablero. En el tablero se podía observar un mapa cartografiado de hace más de 100 años. - No me preguntes como lo he conseguido... - Le dije a Vik, con cierto tono burlesco. - Como podemos observar la isla es una fortaleza totalmente natural, es una montaña con superficies inclinadas bastante jodidas. Además, su morfología es equivalente a la de un ATOLÓN.  -Se vería la palabra bien remarcada en el tablero. - Es decir la isla es una circunferencia montañosa con el centro lleno de mar. Hay leyendas urbanas que dicen que en dicho centro se encuentra una criatura ancestral. - Espero que solo sea más que un cuento chino. - Expresé. - Además, en la parte superior de la isla se encuentra una población guerrera que sabe pelear desde que son infantes, todos ellos reciben educación marcial, así que hay que tener cuidado si no queremos precipitarnos. - Por último, nuestro objetivo Nitobo Ilime, mi información no abarca mucho mas sobre el. Pero parece que es el que maneja todo el cotarro. 

A continuación saque tres canicas más que dispuse encima de la mesa, descubrí las tres y aparecieron tres equipos de escalada avanzados, con servo esqueletos, crampones y poleas, para poder hacer escalada de forma avanzada sin extenuarnos ni lastimándonos las manos y los pies en la cordillera escarpada. - Hay uno para cada uno, si es necesario que lo queráis usar. - Si no lo podemos hacer a la antigua. - Expresé jefe. - Mientras tanto voy a terminar de dejarte toda la información necesaria en este dossier Vik. - Tras la breve explicación, me levanté del sitio e hice una última proposición. - Jefe, Vik necesitáis que os lleve algo, armas, comida, una tienda de campaña,..... - Lo que sea hasta si queréis os llevo el barco - JEJEJEJE - Tras ver sus expresiones en sus caras, me dirigí hacia mi habitación para poder terminar de montar el equipo médico y la vestimenta necesaria. - Creo que desde hace mucho tiempo no estaba tan motivado.

Al cabo de unos minutos volví a cubierta y esperé a que llegáramos a nuestro destino cuando, algo del tamaño de una ave se aproximaba hacia nuestra dirección, cuando estaba a la altura de nuestra embarcación parecía una máquina voladora que cuando llegó soltó una carta que por desgracia cayó en manos del Jefe. En la carta ponía el remitente "Mega Byte" y en el dorso de la carta "Asociación Neurona", sin darme tiempo a poder recogerla, la abrió y procedió a leerla en alto  "Estimado Sr Data. Me pongo en contacto con usted como la persona encargada de proveerle la información necesaria para poder seguir en el proceso de incorporación a la excelentísima e ilustrísima Asociación Neurona dirigida por el brillantísimo Dr. Omp. Cabe destacar sus logros personales al haber devuelto una información tan valiosa como la que se nos extrajo por parte de una persona que nunca llego a pertenecer a dicha institución. Por otro lado, la demostración teórica sobre la mejora de propulsión en grandes máquinas a través de los propulsores de la unidad del patriota ha sido todo una revolución para nuestros futuros proyectos. Esperamos que puedas aportar tu granito de ciencia de forma libre en esta maravillosa asociación. Seguiremos en contacto.  Un saludo. Mega Byte en representación de la Asociación Neurona" Además de la carta, aparecería una vibre card con el nombre de Mega y una foto de ella, del día que nos encontramos en la taberna tras la operación, con su vestido negro. En el reverso pondría " Con cariño, para Shoto ". - Bueno, chicos, creo que tengo que explicaros unas cuantas cosas. - Exprese mientras me rascaba la nuca con cierta vergüenza....

Info Narrativa

Mega Byte