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[Pasado] Thats Wonderful Honey [Abierto] - Versión para impresión

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[Pasado] Thats Wonderful Honey [Abierto] - Rosse Bellecour - 18-08-2025

Por caprichos del destino terminé cayendo en una isla… un poquito excéntrica, ¿cómo yo, quizás? ? La selva es enorme, vibrante, peligrosa, y cariño… ¡esas son las mejores! El escenario perfecto para armar un desastre delicioso y luego esfumarse como un sueño prohibido. — THAT’S WONDERFUL, HONEY!! — grité a viva voz mientras paseaba por las calles del reino de Samba, mis pasos ligeros, mis ojos brillando de emoción ante tantas caritas nuevas, tantos cuerpos nuevos, tantas oportunidades.

¿Comida? No, no, no… lo que yo busco aquí es otro tipo de apetito. Y créeme, tesoro, un buen bar es el lugar ideal para saciarlo. Me muero de ganas de emborracharme, de reírme a carcajadas y, por supuesto, de meterle mano al pecho de algún muchachote fornido, de esos que se pasan la noche entera hablando de lo perfecto que es su cuerpo. These are the men I love, los que hacen del ego un espectáculo.

— We’re going to hunt a nice boy tonight!! — susurré para mis adentros, con una sonrisita juguetona pintada en mis labios, mientras mis ojos bailaban por todas partes buscando un bar bonito, una taberna llena de vida, un lugar donde el escándalo y el deseo caminen de la mano. Samba… cariño, prepárate, porque Rosse Bellecour ha llegado.

Mis ojitos se movían de un lado a otro, recorriendo cada edificio como si fueran hombres en una pasarela, hasta que de pronto… the perfect place, honey.  Un barcito reluciendo entre la multitud, ni siquiera me molesté en leer el nombre, ¿para qué? No vine a aprender letras, cariño, vine a poner mis pensamientos y prontito mis manitas en algo muuucho más interesante… y espero que sea bien sexy y pecaminoso. Hoy toca emborracharnos hasta perder la vergüenza y ser felices los 4, 5 o los que quieran unirse, porque Rosse no conoce límites, mi amor.

— Hi, Honeeeey!! Rosse hará de este lugar un hermooooso cabaret — grité con toda mi alma al empujar la puerta, entrando sin pizca de respeto. Toquetee a todo el que pude en mi camino, porque cariño, si me das espacio personal yo no lo respeto, lo decoro. Mis dedos se pasearon por espaldas, hombros y uno que otro pecho firme, hasta llegar a la barra. Nada mejor que pedir una buena bebida para abrir la fiesta, porque créeme… ¡así es como se entra de verdad!. 

Me acomodé en la barra como si fuera el escenario de mi propio cabaret, cruzando las piernas con gracia y dejando que el cuero de mis botas sonara contra la madera. Mis ojos, brillantes como dos rubíes traviesos, se quedaron fijos en el camarero… ¡y ay, honey! qué pedazo de hombre. Sus brazos parecían tallados por los mismísimos dioses, y esa barbilla fuerte fue víctima de mis deditos juguetones, que la recorrieron sin vergüenza mientras me inclinaba un poquito más cerca.

— Sírveeeeme algo tan colorido como un arcoíris y tan sabroso como tus labios, cariño — susurré con una sonrisa torcida, dejando que mi voz se deslizara como miel caliente en sus oídos. El silencio que siguió fue puro oro: los murmullos de la clientela se fueron apagando, hasta que lo único que podía escucharse eran mis risitas juguetonas y el golpeteo de los vasos detrás de la barra.

El público ya no veía al bar como siempre; no, honey, ahora yo era el espectáculo. Cada mirada clavada en mí era un aplauso sin sonido, y yo yo me sentía divino. Porque cuando Rosse entra en un lugar, cariño, no queda nada igual, todo cambia, todo vibra, y todos terminan deseando un poquito de mi locura.


RE: [Pasado] Thats Wonderful Honey [Abierto] - Maki D. Zen'in - 18-08-2025

Caminaba lenta pero segura, distraída aparentemente pero en sus cinco sentidos, tocando una suave melodía que apenas penetraba entre los árboles de la frondosa selva con su sonido dulce, su tarareo apagado y una canción de vida que parecía desafiar la muerte alrededor de la peligrosa naturaleza… traía sus lentes verdes reflejando dulcemente el sol y la perfección de un clima que susurraba que era el día en que su aventura debía continuar, guardar furia en su corazón ahora no era el momento del lobo, la lanza y el veneno, era el tiempo de la sanación, el sobrecogimiento y la destrucción de aquellos sentimientos que continuaban atenazándole el corazón.

Aun le dolían esas quemaduras que surcaban su piel antes perfecta, tersa porcelana envidia de cualquiera que deseara buscar el significado de belleza, un significado que se evaporaba con cada paso que daba en dirección del culmine y la búsqueda de aquellos que se jactaban entre sombras. Diez restantes animales salvajes que estaban muertos. Condenados y listos para ver a su creador… los enemigos de Maki. De The Burning.

Había llegado a la ciudad si es que se le podía llamar así… los niños se le quedaban mirando divertidos preguntando en secreto que le pasaba a la mujer en la piel, las madres tiraban de ellos y solo uno en su propia cara hacia la pregunta. Las muecas de asco no se escondían cuando se cruzaba con alguien… más grande, el doble y ella no se amedrentaba. —Que miras imbécil, jamás has visto a la conquistadora del sol de frente?— Todos la escuchaban, nadie le respondía, bajaban la cara amedrentados. Reconociendo en su instrumento la tsuka de una katana. Una espadachina. ¿Una asesina? Maki podía ser quien quería y desde hace mucho había decidido ser. La muerte de los que se metían con ella y con su paciencia.

Entro en el primer bar que encontró, el más limpio y seguramente el que al menos había tenido la decencia de escribir su nombre en perfecta caligrafía. Ella sonrió, la música se apagó, la espada y su guitarra saltaron a su espalda, la capucha se calzo. Ya nadie la reconocía desde que se había marcado su piel con el furor del fuego, pero por costumbre lo hizo. Dio un paso., recorrió el lugar, identifico el más apartado, envuelto en sombras y confort. Todos la miraron, nadie le objeto. Siempre sonreía incluso cuando lloraba, pero esta vez, con la muerte tan reciente solo deseaba… Beber. Alguien entro justo despues de ella. una persona algo excéntrica. Como aquellas que solia ser ella misma, alegre sonriente, menos sombria como el espectro residual que ahora se materializaba apenas en el mundo terrenal. Maki… el espectro. Los restos de la alegría y la esperanza. Solo quedaba de ella un despojo. Triste amargado y sin animos de cantar. Solo recordar. —Vodka… naranja por favor…— la camarera limpiaba la mesa asintiendo la orden. —En un vaso limpio si puede ser. Odiaría quemar todo el lugar… no es la primera vez que estoy envuelta en un incendio.— Sonrió divertida… La camarera entendió el chiste y entre risotadas le apunto con el dedo… -Me caes bien muchacha… la primera va de cuenta de la casa. Solo si prometes no quemar esos ánimos y gastar mucho- Respondió anotando la mesa y el pedido en una libretita de Hello Kitty. —Quien es la loca esa que entro?— Consulto llamándole loca de manera despectiva a la camarera. -Ni idea, llega mucha gente que atraviesa la selva estos días. debe ser solo un viajero de paso a reencontrarse quizás con su tripulación. Ya sabes… piratas. Tiene toda la pinta de serlo.- Maki asintió ante esta información, generalmente los más histriónicos suelen ser locales, pero al parecer este no era conocido. Anoto en su mente… apuñalarlo si se le acercaba. Solo quería paz y quizás tocar su guitarra y la gente como esa, solo llamaba a los problemas… vaya. Era como referirse a una Maki del pasado.

Paso como un tornado toqueteando, agarrando y sobajeando descaradamente a todos… eso… menos mal ella o estaba ahí o ya esto se habría convertido en una pelea de bar. Detestaba que desconocidos le tocasen. Y más aún aquellos que eran tan… extraños y estrafalarios. Seguro que la mesera tenía razón y era solo el loquito del centro que ahora se había metido muy dentro de la jungla. Apareció la exuberantemente proporcionada mesera con el vodka, y Maki pidió queso, pan y algo de carne… contaba el dinero que había robado antes de huir de casa y le quedaba bastante… la mujer desaprecio, por algún extraño motivo no podía apartar la mirada del recién llegado. Como si le hubiera hipnotizado. Un sortilegio del que pocos podrían escapar. No se había dado cuenta, pero ya estaba jugueteando con el salero rodándolo entre sus dedos, lo siguiente… luchar contra su subconsciente para no robarlo. ¿Por qué lo hacía? No tenia idea, pero cada día terminaba con encendedores, cucharas, ceniceros y por supuesto cosas de valor en su morral sin saber como ni cuando se había llevado las cosas.


RE: [Pasado] Thats Wonderful Honey [Abierto] - Alana Sahiba - 19-08-2025

¿Cuántas ciudades había visitado ya a lo largo de las últimas semanas? En varias de ellas había pasado desapercibida como un don y en otras tantas había procurado que de verdad pasase desapercibida. Tanto es así que en más de una ocasión alguien creyó haberle visto garrapatas a sus perros. Tontos. Ingenuos. Sin quererlo, en más de una ocasión me encontraba preguntándome si así se sentían los ratoncitos atravesando una metrópolis. A lo largo de mi corta vida, había aprendido a esquivar piernas gigantes, suelas de zapatos, mesas que se mueven, adoquines enormes rotos y el barullo constante de la civilización, siempre buscando el camino más prudente, aunque también frustrándome con mucha facilidad y soltando improperios. En más de algún bajo de ropas había acabado colgándome para acelerar el paso, pero como todos bien sabemos, las prisas son muy malas: acabo en lugares que para nada esperaba tener que transitar.

Me sentí sumamente tentada a colgarme de la capa negra de una mujer transeúnte que paseaba por la calle; tenía tantas cicatrices en el cuerpo como de alta me parecía, y un cabello de un color que no sabría describir bien: una extraña mezcla entre negro y verde. Parecía tener bastante mal humor y sabía que en caso de que me descubriese, la historia podría no acabar muy bien. Me toqueteé un mechón del cabello mientras reflexionaba sobre las posibles consecuencias de hacer aquello. Hasta el momento poca gente había descubierto mi presencia entre sus ropas, y de aquellos que lo habían hecho, algunos me habían confundido con un muñeco; otros, del susto, acababan tirándome al pensarse que era un insecto. ¿Para mí? Momentos perfectos para huir.

Maldición. Una no puede distraerse ni un momento, de lo contrario ya se puede encontrar con un gato tentado a comerte. Adoro a los animales, no me malentiendan, pero eso de que me vean como comida y no como amiga, no termina de ser de mi agrado. 

¡Y hablando de animales! ¿Dónde diantres se ha metido la peliverde? Ah, claro, discutiendo con cualquiera que se le cruce según parece. Si se dedica a discutir con absolutamente todo el mundo, lo pone bastante sencillo para ubicarla, de la misma forma que su mal genio la puede hacer bastante susceptible a distraerse con cualquier cosa y eso, chicos, juega a mi favor. Si va más pendiente de cómo la gente la admire, a mí no me prestará atención.

Aprovechando la presencia del gato y me subí a su lomo. Una vez que me dejan de ver como comida, todo resulta más sencillo: guiarles, mantener el rumbo, y por fin colgarme de la capa. Siempre era una aventura… ¿así se sentirán los pájaros al volar? Para mí, esa sensación era simplemente maravillosa. Cuando ya estamos cerca de la mujer, me deslizo desde el lomo del gato hasta la capa de la peliverde y entro pegada a ella a un bar. 

Excelente elección de víctima. Acabamos en un bar. Si bien no adoraba las multitudes, en un bar siempre hay límite de aforo; en las calles, por el contrario, es más difícil de controlar. Las mesas y sus patas actuaban como refugio. Alguna migaja caída en el suelo podía ser mi comida del día. Y de hecho, así fue. Me dejé caer de su capa para buscar migajas por el suelo. Me resultaba triste y desolador que mi vida se hubiese transformado en eso. Sin embargo, luego mi vida se tornaba alegre y divertida cuando podía dedicarme a lo que de verdad me gustaba. Nunca puede llover a gusto de todos, supongo.

Y ahí estaba de nuevo la peliverde, de nuevo, discutiendo. La miré de reojo desde el suelo mientras mis pensamientos empezaban a inundar mi cabeza hasta que una vez bastante más estridente y molesta captó mi atención. Y creía que había venido montada en un espectáculo de persona… Pues aún no estaba preparada para lo que se venía. “Pirata”. Miré fugazmente a la mesera y a la chica de las cicatrices, quienes cotilleaban acerca de la tercera persona.

Me escabullí entre las mesas, botas y botines de las personas como si bailara una coreografía perfectamente ensayada. Si yo tuviera el tamaño de aquella gente tan escandalosa, ya les habría lanzado una jarra de agua fría para que se callasen. Por fortuna (o desgracia) había nacido con el don de pasar desapercibida, al contrario que aquellas personas que venían pisando fuerte allá por donde iban. Bufé por lo bajo y, con cierto malestar, escalé por las patas de las sillas hasta llegar a una altura más decente como para enterarme mejor de la conversación que mantuvieran.


RE: [Pasado] Thats Wonderful Honey [Abierto] - Rosse Bellecour - 19-08-2025

Le di un sorbo a la bebida que, sinceramente, estaba lejos de ser la obra maestra que pedí. Ni un destello de arcoíris, ni un beso de dioses, nada. A total disappointment, cariño. Pero ¿sabes qué? yo nunca me quedo con lo malo. Así que tomé el rostro del camarero entre mis manos y le planté un besito azucarado en la mejilla, dejándole un recuerdo que seguro lo haría soñar conmigo toda la noche. Luego, como si fuera la estrella de un espectáculo de variedades, giré en el asiento y volví mi atención a mi público.

Mis ojos exploraban cada rincón, buscando el escenario perfecto para desatar la magia. Yo quería tocar, provocar, incendiar un poquito de pasión en cada rincón del bar. Y entonces, honey, la vi. La camarera. ¡Por Dios y todos los pecados! Aquellos pechos parecían esculpidos con precisión divina, proporcionales, firmes, deliciosamente irresistibles. Estaba charlando con alguien en una mesa, pero yo no iba a dejar que una simple conversación me robara mi destino.

Con pasos que eran cualquier cosa menos sigilosos, me acerqué a ella. Mis manos, traviesas y atrevidas, encontraron su cintura, ascendieron por su torso hasta acariciar su cuello, lentas, juguetonas, como quien sube una escalera hacia el cielo. Mi sonrisa se curvó en pura maldad deliciosa mientras susurré cerca de su oído — You have a wonderful body… consigue unos cuantos chicos preciosos para muaaaa. —

Frente a la mesera, mis ojos no podían ignorarla: una mujer de complexión fornida, su cuerpo irradiaba un odio incontrolable. Pero, cariño, tú sabes que Rosse no se detiene ante nada, no corazón. La vi y, sin un poquito de pudor, because of course, love, I don't know those things, intenté acercarme, pero algo de pronto me detuvo. Esa mujer tenía cicatrices, unas que parecían doler, arder de hecho, como si todo aún estuviera abierto en su piel. Su mirada me pausó, me aclamó que no siguiera porque seguramente no podría contenerse y terminaría matándome. Sus ojos parecían los de un cazador, and tonight I wanted to hunt, not be the prey, honey.

Un escalofrío recorrió mi columna, pero mi sonrisa traviesa se mantuvo firme, porque aunque los juegos de peligro me excitan, siempre se cuándo bailar y cuándo pausar el espectáculo. — Oh cariño, tienes una cara terrible, I'll buy you a drink, or maybe a whole bottle y despues si quieres te invito una noche bonita con cualquier chico de este bar. — le susurré con un guiño pícaro desde la distancia, manteniendo la prudencia… por ahora, porque nadie quiere acabar hecha trizas por esas manos o una espada peligrosa, honey.

Pero, oh, no podía resistirme. Mis dedos juguetones encontraron a la camarera mientras pasaba junto a ella y le di una pequeña nalgada traviesa, lo suficiente para hacerla ruborizar sin control. — Mientras tu, con ese cuerpazo, consigue un hombre para mi, se que tienes toda la capacidad mi cielo. — Mi voz se deslizaba por el aire como caricia caliente, coqueta y provocadora, demasiado lejos para que solo ella la escuchara, demasiado evidente para ignorarla… y yo, amor, estaba completamente entuciasmado con la tensión del momento.


RE: [Pasado] Thats Wonderful Honey [Abierto] - Maki D. Zen'in - 20-08-2025

La música era su pasión, cada tiempo libre que tenía permanecía en silencio intentando convertir cada vivencia en una melodía que pudiera despertar emociones capaces de devolver la nostalgia, la desesperanza y la amargura, pero también la calidez, la esperanza y la alegría de vivir, era una artista prolija y que sabía aceptar tanto lo bueno como lo malo y canalizar sus pensamientos también era gratificante. Sin embargo, estos momentos no eran buenos, no podía desde aquel incidente en que perdió muchas cosas, enlazar palabras, había perdido el ritmo como algo roto en su interior.

Normalmente habría sentido los susurros de aquella criatura que se colgó de su capa, pero ahora mismo no la notaría ni, aunque se colara en sus propios apretados bolsillos. Tenía su mente ida, pensando en que hacer, donde ir, donde enfocar sus sentidos… tristeza en su corazón y crudeza en sus facciones. Con su mente sumida en sus propios problemas pidió, y se le sirvió. Cada sorbo del licor le quemaba y le recordaba que estaba viva y que aún tenía mucho que sufrir. Recordó los licores de su juventud, elixires manjares y ambrosia pura, de lo mejor. No extrañaba aquello, pero sin duda la dureza y crudeza era algo difícil de aceptar y más aun de sobrellevar pues no todo era como se imaginaba. Aun así, cada día le maravillaban las posibilidades de supervivencia que debería ejecutar para vivir como todo el mundo.

Cuando se marchó la camarera vio como la… criatura… no estaba segura que fuera algo normal humano? O quizás otra raza. Era algo que daba un poco de vergüenza ajena, pues era tan estridentemente opuesta a la quietud de Maki que inexplicamenente le resultaba odiosa y quiso pasar desapercibida como el estornudo de un ratoncillo. Aunque ella misma miro a todos alrededor y… ¡O crap!... ella era la que más resaltaba entre todos. Maki cerro los ojos rogando porque no se le acercase alguien tan extraño.

Efectivamente, se acercó a la mesa, pero no a ella… gracias al señor. sus manos… era un desgraciado acosador… la mente de la sombría espadachina se volvió turbia en su vista y su respiración comenzó a emerger… si conociera el lugar, si fuera de esta ciudad… habría tomado la empuñadura de su Katana y le habría por lo menos volado una mano. La más aventurera. Una mano se mantuvo en la empuñadura que sobresalía del cuerpo de su guitarra y la otra poso su codo en la mesa y los dedos en su frente mientras su índice comenzó a golpetearla rítmicamente representando la poca paciencia que le quedaba en este incidente que presenciaba. 

Efectivamente… se detuvo cuando sus dorados ojos se encontraron con los de él. Ya había pasado por este tipo de situaciones y una de ellas era tediosa, la primera terminaba en asesinato por desmembramiento. Eso significaba que ya no podría venir a la ciudad y no le gustaba que le prohibieran nada. Era la complicada forma de lidia, la segunda, un incendio tan descomunal que le resulto fácil barrer las cenizas de los restos del edificio y de los delincuentes que se atrevieron a contradecirla y fastidiarle. Para ser una artista orientada a agradar a la gente, era difícil creer que tuviera una voz tan hermosa.

Este extraño muchacho se ofreció a comprar algo, a invitarle a beber… o dios cuento añoraba beber algo bueno… miro a la camarera que se apartaba de él… parecía bien, acostumbrada a recibir efusivas caricias, parecía mantener el control de la situación… no decidía que mano mover primero. La espada o la que media su paciencia.


-Ho señor que atrevido… comprenderá usted que cada agarrón significa un cobro mayor no?... se lo agregare a la cuenta, no pensara que esto es un prostíbulo verdad?- Le dirigió unas palabras como un mordisco a la billetera… el lugar estaba atestado de gente… y la mano que se movió finalmente fue la izquierda… se la tendió dándole un ademan para que cumpliera la promesa de licor gratis sentándose a su lado. Era un pirata, ella no lo era, pero seguro que podría cortarle el cuello fácilmente con su hola de los mil recuerdos rotos si se volvía en su contra la situación… de pronto algo se movió en su horizonte, algo pequeño, ágil, fugaz… no pudo centrar la vista… un roedor?... bah. Parecía que era su imaginación.

—Veo que el pavo real se acerca al cuervo… Zen´in Maki… puede llamarme Maki a secas. No pareces ser del tipo de gente que se mantiene con el pico cerrado… señor… … …— Hizo el ademan de la mano de manera circular para que le diese su nombre, si es que le daba el verdadero, aunque suponiendo que era pirata, no creería el primero que le diera, como ella misma no le dio su nombre incluida la D en el. Aprendió que esa simple letra le traía problemas gordísimos y prefería obviarla al principio al menos. —No es mi prioridad encontrar un hombre… como vera, mi apariencia no es el del agrado de la mayoría, y tú ¿Qué haces en este lugar? ¿Varado por reparaciones en tu barco pirata?… ¿Pirata? ¿Verdad? ¿O le han abandonado?... no me diga, creo que esa es la respuesta acertada. Le han abandonado por su… personalidad tan… … … — Se detuvo nuevamente al ver algo moverse en las fronteras de su campo visual, esta vez estaba segura que lo había visto… —Viste eso… me ha molestado desde que llegaste… no habrás traído ratas verdad?— Dijo mientras se levantaba de la mesa intentando ver que diablos era lo que se escondía alrededor. Aguzando lo más posible el oído para detectar al espía.


RE: [Pasado] Thats Wonderful Honey [Abierto] - Alana Sahiba - 20-08-2025

Ascendí más. Sabía que era peligroso pero lo hice, con un corazón en un puño, claro. Mi corazón latía desbocado, conociendo los riesgos de lo que estaba haciendo, aún a pesar de estar escondiéndome tras los vasos y copas. Procuré permanecer tras la sombra de una alta botella que aún contenía líquido y que cubría y desfiguraba mi forma.  Quizá los sentido anulados por el alcohol de aquella gente jugasen a mi favor. No era un bar especialmente limpio y ordenado, quizá por la cantidad de gente beoda que había allí y que complicaban sustancialmente la limpieza del antro.
Mientras una servidora procuraba ir con la cabeza agachada y las orejas en alza, casi como un elefante en extrema miniatura, podía escuchar como aquel pavo real conversaba (o lo intentaba) y se pavoneaba, mientras la peliverde parecía más bien debatirse entre el fastidio y la tentación de arrancarle la cabeza. Sonreí, chisté incluso de lo cómico que me resultaba el simple hecho de pensar en que podríamos llevarnos bien aquella muchacha y yo. Esa última posibilidad quedó casi descartada en el momento en que sus ojos dorados se desviaban hacia mí. El corazón me dio un vuelco. Estaba claro que algo había visto: desde la totalidad de mi presencia hasta un vaso moverse. Fruncí el ceño, molesta por lo siguiente que había ocurrido y maldije entre dientes.

“¿Me ha llamado rata?” 

El sentido común me dijo que huyera, mientras que algo más visceral y ardiente me subía por la tráquea pidiéndome que le dijese unas cuantas cosas por el insulto. ¡Una rata! ¿Acaso me veía tan asquerosa? Me paré a olerme la ropa. Quizá sí. Ir a ras del suelo tenía ciertas desventajas. No era tan sencillo como haber pisado una hez, un chicle… Nada se quedaba en la suela del zapato. Todos los aromas llegaban con más facilidad a mi nariz y, por extensión, yo me impregnaba más que cualquier otro con ellos. Eso o tal vez tenía la nariz muy fina. 

Tenía dos opciones: jugar al clásico juego infantil de la estatua y que de repente funcionase igual conmigo y me permitiese parecer un juguete que algún niño se hubiese dejado en la mesa (¿un niño en un bar? la mente de un beodo es increíble) o bien escabullirme rápido, danzando una vez más entre migas y botas, rezando para que pensara que solo era una rata molesta o bien que la tensión entre ellos me favoreciera: mientras uno insistiera en su teatro y la otra contuviese a duras penas su paciencia, todo podía salir bien. Era una pena tener que abandonar el palco VIP, donde podía escuchar con claridad cada palabra, pero por mucho que evaluase si me convenía revelar mi presencia o seguir siendo un fantasma, la prudencia ganaba.

Tomé ángulo e intenté huir despavorida, como las ratas. Eso sí, en la huida no tuve mejor idea que apoyarme en la botella que me cubría para tomar impulso en dirección contraria. Con tan mala suerte que rodó sobre la mesa y cayó al suelo. Lo siguiente que pensé fue un claro y rotundo “Mierda”. Cualquiera podría haber leído mi mente y creer que incluso lo había esbozado en voz alta. Cerré con fuerza los ojos y me quedé inmóvil en aquella posición, rezando para que por alguna extraña razón siguiese pensando que era una rata, pegase un grito y esa fuese mi señal para salir huyendo. Quizás hasta me había venido bien este pequeño imprevisto... ¿no?

Aquí quien no se consuela es porque no quiere.


RE: [Pasado] Thats Wonderful Honey [Abierto] - Rosse Bellecour - 23-08-2025

—Ay Honeeey! Prefiero más los hombres, pero con un cuerpo como el tuyo hasta alguien como yo se sorprende. — Le contesté a la camarera, que me decía que cada agarrón me costaría más caro. ¿El dinero? Por favor, darling, eso nunca ha sido un problema. Al final del día, o de la noche, siempre hay un macho delicioso que paga la cuenta por voluntad propia… o por la voluntad de uno de mis cuchillos en su cuello. Because if it's not by good means, it will be by bad means, my love.

La otra mujer, la de las heridas, hizo un gesto con la mano, como pidiendo algo. Claro que me tocaba cumplir mi papel en esta tragicomedia. —Tráigale una bebida. — ordené con una sonrisa venenosa, y me acerqué al oído de la camarera. —Una tan fuerte que le haga olvidar hasta su propio nacimiento, darling. — Se lo susurré lento, saboreando cada palabra como si fuera una canción prohibida, mientras esperaba que esa mesa se llenara de copas.

—Ay bebé, llámame Rosse, no pavo real y mucho menos señor, probablemente tengo menos edad que tú, honey. — Alcé la vista al techo, dramático como siempre, como si buscara respuestas en las estrellas que solo yo sé leer. Luego bajé la mirada y me acerqué a su rostro con descaro, mi sonrisa coqueta brillando como un pecado en media noche. —Sí que hay una forma honey, pero aún no hay ningún buen candidato. — Mi voz, picara y sensual, lo dijo todo. Because at the end of the day I am a cabaret woman, y los secretos, amor, son mi especialidad.

—Oh honeeeey… — solté una carcajada tan fuerte que seguro hasta el camarero pensó que me estaba riendo de él — ¿Crees que este cuerpazo y esta lengua venenosa necesitan de un barco lleno de mediocres? Please, darling, si me dejaron fue porque no podían seguir el ritmo de mi danza, porque no tenían ni el corazón ni las pelotas para subirse a mi escenario.— Me incliné hacia ella, con esa sonrisa que siempre parece un beso o una daga, según donde caiga. —¿Mi personalidad? Cariño, mi personalidad es lo que me mantiene vivo, brillante y deseado. Los débiles me llaman insoportable… los fuertes saben que soy la mejor apuesta que pueden hacer. —

Con un guiño coqueto, bajé la voz hasta que casi fue un susurro venenoso. —Y sí, sugar, soy pirata. Pero no cualquier pirata: ahora mismo estoy buscando formar mi propia tripulación. Porque si algo me falta, is not love, honey, is people crazy enough to follow me into hell with a smile. —

—Oh honey… — sonreí con descaro mientras levantaba una ceja, inclinándome hacia ti como si tu pregunta fuera un halago. —¿Ratas dices? Please, darling, si hubiera traído ratas este lugar olería a miedo y a desesperación, y tú ya estarías con los pelos de punta, aunque, pensándolo bien, algo de eso sí veo en tus ojitos. — Me recosté contra la silla, jugueteando con un cuchillo entre los dedos como quien juega con una flor. —No necesito ratas, cielo, yo solito soy plaga suficiente para arruinarle la noche a cualquiera… o hacerla inolvidable, según cómo me mires. —
 
Con un guiño malicioso añadí —Además, honey, las únicas criaturas que ando buscando ahora no son ratas son fieras que se atrevan a embarcarse conmigo en mi tripulación. So relax, darling, que si hay algo que traje, es una propuesta peligrosa, no un ratón. — Pero ni bien dije esas palabras una botella rodó hasta el suelo y yo giré lentamente el rostro hacia la escenita como si fuese un espectáculo privado solo para mí. Mis labios se curvaron en una sonrisa que dejaba claro que no había sorpresa, sino diversión.
 
—Oh cariño… —solté con una carcajada baja, inclinándome para ver mejor a la pequeña criatura —That’s no rat, cariño… eso tiene más pinta de juguetito travieso. — Me puse de pie despacio, exagerando cada movimiento como si bailara en un escenario, y con un gesto de la mano señalé a la tontatta. —Mírenla, tan hermosa y creyendo que puede esconderse entre botellas y mesas, oh darling, si de verdad quisieras pasar desapercibida, no harías tanto ruido. —
 
Tomé la botella del suelo, la levanté como si nada y la dejé en la mesa, luego bajé un poco la voz con un tono entre cómplice y venenoso —Aunque, déjame decirte, honey, me encantan los secretos. Y tú pareces cargar con varios, quizás no sea tan mala idea proponerte que te unas a nuestra mesa de juegos. — Con una risita juguetona, le guiñé un ojo a la tontatta antes de volver a recostarme en la silla. —Tranquila, pequeña… para mi no eres una rata. Eres una hermosa maravilla que el karma trajo a este bar. —


RE: [Pasado] Thats Wonderful Honey [Abierto] - Maki D. Zen'in - 26-08-2025

El muchacho hablaba en clave o algo parecido, solo comprendía la mitad de las cosas que decía y mientras lo hacía, Maki vigilaba al gato del bar que rondaba alrededor, mecía la cola divertido o concentrado… las palabras eran enredadas, locas y desconocidas, aunque era cantante y conocía una buena cantidad de idiomas, este no le era conocido pero seguro con escucharlo un poco más, poco a poco lo descifraría. Algo… fascinante encontró en su modo de hablar, pero ella no era una estúpida, lo parecía, pero no, era astuta.

—Vale… un insoportable… para que te deje una tripulación de desadaptados como piratas… son piratas supongo, por el modo en que vistes… no pareces un civil ni un marine, así que asumo que te dejaron aquí por fastidioso o traicionero… pero es un detallazo que te dejasen con algunas monedas…— Maki se hecho atrás para reclinarse, cruzando su pierna sobre la otra… muy… pero muy atenta al gato que parecía sentir lo mismo que ella, algo por ahí rondaba pero era demasiado ágil, demasiado veloz y demasiado sigiloso, de hecho hasta el gato parcia perdido. —Llamarte fuerte a ti mismo es algo egocéntrico no cariño?, eso debería decidirlo la gente que te rodea y hablar hasta marear a una dama a base de un circunloquio tan enrevesado no te hace poseedor de fuerza… Darling— Bromeo un poco con las mismas palabras del muchacho. Sus siguientes palabras le confirmaron sus suposiciones. Ella lo sabía, había sido marine y tenia ojo para detectar a los vagabundos. Ya estaba convencida de que había algo, cuando se levantó.

Maki pudo ver entonces a lo que se movía entre las patas, las copas y las botellas, era una criatura parecida a un roedor que cayó al suelo rodando y la botella que rodo la tomo el muchacho para antes de que se rompiera por rodar de más, excelentes reflejos, Maki saco su daga y la lanzo con fuerza clavándola en el suelo…. El golpe de la daga hizo que la hoja resonara como un trueno y sonrió de manera complacida… el gato que acechaba a la criatura se golpeó en su carrera hacia la pequeña intrusa golpeándose la nariz… se sacudió y salió disparada por el dolor al rebotar contra el mango. Seguro al estar pendiente de los más grandes se había descuidado y este gato le acechaba desde hace rato, de hecho, por ello, por su vista Maki pudo identificar que la sigilosa pequeñita estaba en los alrededores. —Quien eres tú… pequeñita…— Maki le tendió la mano… más bien el dedo a la criaturita para que se levantase y después con una sonrisa ofrecerle la palma para que llevarla a la mesa con amabilidad.

—Tenias razón… Pavo real, no son ratas una rata no tendría tantísimo estilo como ella, o es el… no reconozco a estas criaturas… incluso podría apabullarte a ti… como te llamas pequeña…— Maki busco de su bolsa una pequeña cajita metálica y de ella saco un cigarrillo par encenderlo y darle una larga calada mientras miraba a la pequeña.

—He escuchado que estos pequeñines son aguerridos y poderosos o es solo un rumor… que dices tu Pavo Real?... — Soltó el humo muy lejos sobre la cabeza de ambos… mucho mas lejos de la pequeñita, no quería que se enojara y le cortase el cuello si era tan feroz como había escuchado hace años de ellos. Fue entonces que la camarera llego con las cosas que habían pedido, una botella de whisky... carisimo, era de los que solía tomar en la mansión Zen´in. Uno embriagador, que era lo que pretendía el ave del paraíso?... los ojos afelinados de Maki se dirigieron a los de Rosse pero se volvieron rápido a los de la pequeña, —Usted bebe... no me importaría... si... Camarera... un dedal para la joven por favor.— Alzo la mano antes que se perdiera entre la multitud de los comensales.


RE: [Pasado] Thats Wonderful Honey [Abierto] - Alana Sahiba - 26-08-2025

¿Qué temí más: mi propio peligro o el del gato que había sido amenazado con una… daga? Desde mi perspectiva cualquier arma de gran tamaño podía ser calificada como espada; así que daga o espada, era un objeto punzante. No, definitivamente lo que más me molestaba era el hecho de haber sido descubierta con tanta facilidad. Tenía un don casi natural para ser invisible, pero aún así la torpeza nunca me abandonaba y eso me hacía perder puntos a mi favor. Yo vivía de ser invisible, y el hecho de que dos gigantes se enfocasen en mí, como si fuera un espectáculo de feria, es algo que me sacaba de quicio.

Chisté por lo bajo, molesta por la actual situación. Huir ya no era una opción, parecía estar frente a dos personas que no me pondrían fácil una escapatoria, así que por el momento la única opción factible sería aceptar ese dedal y beber.

Aquel hombre de pelo blanco, efectivamente, se pavoneaba cual pavo real pero de repente y dado el cambio de roles, como si de la nada esos dos se hubiesen vuelto aliados en contra de un enemigo común, ambos me parecieron pavos reales: aves sociables que en naturaleza viven en grupos. ¿Así sería con ellos dos? ¿Estaban extendiendo sus hermosas plumas frente a mí? Me encogí de hombros.

— Si supieran la de veces que he comido bajo vuestras narices sin que lo notéis, no estarían tan orgullosos de descubrirme ahora —tenía que recuperar la dignidad que al ser descubierta había perdido. Hablé desde el orgullo herido, con sarcasmo defensivo.

Uno parecía ruidoso y arrogante, alguien que me delataría solo por diversión y aunque en sus palabras hubo una “hermosa maravilla” también hubo un delatador “juguetito travieso”. La otra, de la misma forma, parecía peligrosa, y aún así creía poder encontrar algo de afinidad en esa seriedad brusca. Aún con cautela y desconfianza, también con orgullo al mismo tiempo, acepté su dedo— No suelo aceptar favores de gigantes, siempre salen caros… pero rechazarlo sería de mala educación: gracias.

Como un payaso en el circo, me sentí invitada a la mesa. Me acomodé como quien sabe que no pertenece ahí pero a la vez se niega a demostrar miedo y a huir.

— Rata o no, darling —opté por imitar el mismo sarcasmo que la dama había utilizado; me resultaba entre divertido y sarcástico, me sentía cómoda en ese tipo de comunicación—, ni maravilla ni juguete: tontatta.

Y cuando la camarera trajo el dedal para el whisky, me sentí tentada y orgullosa. Pocas veces la gente se paraba a buscar una solución para incluirme en los momentos sociales, aunque no dejase de sentirme como el susodicho payaso. Lo acepté con una reverencia exagerada y burlona, como si estuviese imitando a cierta persona de aquella mesa:— Por fin, alguien que entiende mi medida.

No recordaba cuándo fue la última vez que compartí unas gotas de alcohol con alguien. ¿Después de Ashwin hubo alguien? No estaba segura, igual que tampoco lo estaba de poder confiar en ellos y, por ende, de poder beber. Solo quedaba una opción: ser una rata— A vuestra salud —alcé el dedal como si de una copa se tratara—. Que si voy a morir en esta mesa junto a desconocidos, sea con un buen whisky en la mano.

Aunque afirmase eso y bebiese, no dejaba de estar alerta, de tocar algún mechón de mi cabello, de olfatear el ambiente, incluso mirar a través de las copas para ver qué se esconde tras ellas. Hablaba y no me iba, enfrentaba con temor las miradas juiciosas— Ya que estoy en desventaja empezad ustedes: ¿quiénes sois? A parte de pirata sin tripulación —olía a lo lejos cualquier tentativa de esquivar la pregunta que, por otra parte, yo también había intentado esquivar o, en este caso, desviar.


RE: [Pasado] Thats Wonderful Honey [Abierto] - Rosse Bellecour - 02-09-2025

Apoyé el codo en la mesa, descansando el mentón en la mano como si estuviese escuchando una ópera privada en medio de aquel bar lleno de humo y una sonrisa se me escapó, curvada de lado, peligrosa y encantadora. —Oh honey, rats, pavos reales, giants, tiny wonders, esta mesa parece un circo y me encanta. — chasqueé los dedos al aire, marcando el compás de mi propio espectáculo, primero posé mis ojos en Maki, luego en la pequeña tontatta, y finalmente me perdí en el reflejo dorado de la botella más cara del lugar.

—Querida Maki, tienes toda la razón. Strong is not what you call yourself. Strong is what others whisper when you leave the room. Y créeme, cariño, yo siempre dejo rumores encendidos detrás de mí. — Con un movimiento casi felino giré la copa entre mis dedos, fascinado con la luz atrapada en el cristal, entonces bajé la voz, juguetón, como quien comparte un secreto íntimo con alguien que ha coqueteado toda la noche.

—And you, little star, tiny but shining. No me importa si eres rata, tontatta o un duende escapado de un cuento. Lo importante aqui es que convertiste este bar aburrido en un escenario y eso, sweetheart, vale más que cualquier tesoro. — Incliné la cabeza, dejando que mi cabello cayera como un telón sedoso alrededor de mi rostro, y solté una risita traviesa.

—¿Nombres? Oh please… los nombres son cadenas, y yo soy luz, mon amour. Lo único que deben saber es que soy Rosse, y que jamás verán dos veces el mismo espectáculo conmigo. One night, one show. Esa es mi verdad. — Alcé mi copa como quien levanta la cortina del acto final, mirando primero a Maki, luego a Alana.

—Brindemos, hermosas y fuertes damas, to drama, to danger, to unforgettable nights, porque si vamos a morir aquí, bebiendo o por alguna pelea que se arma en los próximos 20 minutos por alguna de las personas que toquetee, darling, que al menos sea fabuloso. — El choque de mi copa contra el diminuto dedal de Alana fue tan delicado como teatral. Reí suavemente, dejando mi risa flotando como humo de incienso en el aire.
Y entonces no me resistí, me incliné hacia Maki, lo suficiente como para que pudiera sentir mi perfume, esa mezcla de especias dulces y un dejo de vino caro y le guiñé un ojo. — Oh Baby, si no tuvieses esa seriedad tan, deliciously dangerous, y claramente si fueras del sexo opuesto, te juro que ya te estaría robando un beso frente a toda esta multitud. —Luego giré hacia Alana, bajando la voz en un susurro cargado de picardía.

—Y tú, pequeña estrella, creo que tengo una gran propuesta para ti, porque cuando brillo demasiado, hasta las chispas pueden enamorarse. Oops… too late. — Rei a carcajadas, y creo que es porque el alcohol me hacia algo de efecto ya, estaba bien, era bueno beber en un bar con gente que parece interesante, tanto que podríamos armar un buen desmadre en el chiquero este.
 
Le di un golpecito juguetón con la uña pintada al dedal-copa de Alana, y mi sonrisa se volvió aún más peligrosa. —Dime, Little star, ¿qué haces brillando sola en un lugar como este? —ladeé la cabeza, acercándome lo suficiente para que mi sombra se mezclara con la suya —Únete a mi, honey, únete a Los Piratas del Cabaret. Te prometo un escenario cada noche, un aplauso cada mañana, y un mundo que jamás olvidará tu nombre, porque si tú y yo compartimos reflectores, créeme, darling, not even the very ones will be able to extinguish our light. — Esperaba ansioso una respuesta, como un niño espera que su madre destape su caramelo favorito.