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Food Competition [Han Xiangzi] [Pasado] - Onizuka Jin - 26-08-2025 Varios encuentros, unos más fortuitos, otros menos, y los que fueron menos le habían marcado negativamente. Había llegado a conservar el mal humor por algunos días, pero nada que su imagen impoluta no pasara desapercibida. El calor, para colmo, era abrasador esos días, nada agraciado con su traje impecable al que estaba habituado. El humo del tabaco lo aliviaba, pese al daño futuro que pudiera ocasionar en sus pulmones, pero por el momento, nada relevante. Ahora mismo, al menos, tenía a alguien nuevo en la cama. Nada nuevo, una nueva noche de desenfreno para aliviar su estrés, usando el sexo como método de fuga para ello. El sol le daba directamente en la cara y parpadeaba para habituarse a la iluminación. ![]() Se sentó en la cama, con calma, pasando su mano alrededor de su cuello para relajar los músculos, apartando las sábanas. Ni se molestó en despertar a su acompañante nocturno, ni esperarlo. No era nadie relevante, probablemente en unos días hasta olvidaría su cara, o vería otra distinta. Nada nuevo. Lo que sí hizo fue abrir el cajón, donde tenía su pequeña caja de metal, donde conservaba sus cigarrillos y, mientras encendía su primero del día, dando las primeras caladas, fue hasta el armario para poder ponerse su ropa. Tres toques en la puerta lo interrumpieron mientras terminaba de acomodarse la corbata. Tres, ya algo rítmico que simbolizaba algo. No dudó, pese a que su acompañante nocturno estaba apenas despertando. Un posible conflicto en su trabajo, debía moverse. Y así, había terminado con una mañana sin un café, sin desayuno… y para colmo la tarde ahora era abrasadora. Una pesadilla. Su estómago suplicaba por hambre, sensación que odiaba profundamente ya que, por desgracia, lo hacía viajar en recuerdos que no quería conservar, pese a ser tan lejanos. Pudo terminar sus asuntos, dejarlos atrás, pero también decidió ir por su cuenta, mientras se aflojaba la corbata. El mal humor estaba regresando y, pese a su “acción nocturna”, ahora volvía a tener un caos. ¿Motivo? El hambre, por supuesto. Solo deseaba que no hubiera más marines que molestaran a otro cocinero, como cierto encuentro desagradable. Solo de recordarlo le provocaba un gesto de disgusto en su rostro facial. Eligió un restaurante al azar, ni siquiera se paró a contemplar si estaba bien o mal, qué tipo de comidas servían, o qué era lo que más se utilizaba. Solo entró, pasando su mano por un par de sus flequillos rebeldes, y decidió al fin sentarse en un asiento. No prestó realmente atención a su alrededor, no al menos hasta que el ruido de una campanita lo hizo elevar su mirada, justo en el momento en que estaba por encender un nuevo cigarro. Era la entrada, dejando entrever un nuevo individuo. Fenomenal, otro monje… Últimamente parecía encontrarse con demasiados. Suspiró largamente, solo encendiendo su cigarrillo y buscando relajarse. El humo logró el efecto deseado. Lo único que esperaba era a los camareros y poder comer de una maldita vez. RE: Food Competition [Han Xiangzi] [Pasado] - Han - 27-08-2025 -Buff... Menudo día he tenido.- Dije al aire mientras caminaba por la calle comercial de aquel barrio empobrecido. Miré al cielo mientras caminaba, observando las estrellas que fulgorosas brillaban tintineantes en el negro firmamento, la luna no se atrevía a aparecer en la cúpula celeste ante aquel espectáculo de luces. Tenía una mano en el bolsillo mientras jugaba con la flauta en la otra. La noche era calurosa y bochornosa, y, para colmo, no había comido en unos tres días, al menos sin comer de una manera decente. -Es increíble lo que pesa el cubo del pozo.- Dije mientras recordaba que aquel día me dedique a ayudar a una señora cuyo marido estaba de servicio en el mar y no era capaz de cargar peso. -Espero que la señora Tomtom pueda apañárselas con todo el agua que hemos sacado, al menos para un par de días...- Detuve mi monólogo al cielo pensando que, aunque ahora esa señora tuviese agua, muy seguramente necesitaría mas ayuda. -Bah, iré mañana igualmente. Con suerte habrá hecho algunos de sus deliciosos pastelillos.- Me relamí, pero no por interés sino por el recuerdo de su crujiente y exquisito hojaldre. Mi estómago rugió como una bestia recién despierta exigiendo su lugar en el mundo. Me llevé la mano del bolsillo a mi tripa, apretándola ligeramente. -Creo que es hora de buscar algo de comida.- Até la flauta de bambú que siempre iba conmigo y miré a mi alrededor buscando algún local humilde que sirviese comida. Tuve que andar un par de manzanas hasta encontrar el lugar adecuado, un local humilde que se mantenía abierto toda la noche para poder pagar la mesada y otros impuestos, era algo típico en este barrio. Sonreí mientras entraba y me crujía el cuello. -Hora de trabajar.- Nada mas cruzar la puerta cambié mi rostro, de una sonrisa a un gesto gentil, mas típico de mi. No tenía una sola berry en mis bolsillos, mi plan entonces era alimentarme de la compasión de la gente de dentro, ya fueran clientes o los propios dueños, que no tenían para pagar empleados. Mis pies descalzos apenas hacían ruido en el suelo y mis ropas dejaban claro que no poseía dinero alguno, por no tener no tenía ni vergüenza. Mesa por mesa fui pasando, pidiendo con educación, y un tono de voz amigable, pidiendo algo de dinero o, si se sentían más cómodos, dándome algo de sus propios platos. Algunos apartaban la mirada, otros me echaban y, los mas educados, se negaban con alguna excusa tonta. No era algo que les echara en cara o me enfadase, seguramente si yo me hubiera criado como ellos sería igual, algunos no entienden la suerte que tienen ni que lo que tienen en frente es una persona, pero no suele ser por otra cosa mas que la crianza que tuvieron. Terminé acercándome a la mesa de un tipo serio que fumaba un cigarrillo, bien vestido de negro y una mirada claramente agonizante, aunque su aspecto no lo pareciera. Me acerqué tranquilo, carraspeando para que notase mi presencia, aunque realmente me estaba mirando ya. Lo que el hombre pudo ver de mi era mi pelo largo mal recogido con una cinta roja que, sin mucho esfuerzo, conformaba una coleta de caballo, mis ropas, si algún día fueron de alta calidad, hace mucho que eso pasó, mis pies descalzos y una sonrisa amistosa y apacible, mis ojos rojos clavándose en los suyos.-Disculpe señor ¿Podría usted prestarme unas berries para poder comer hoy por primera vez? Quizás, si le es más cómodo, podría darme de sus manjares.- Saqué la flauta de bambú verde y viva. -Si lo prefiere puedo tocarle algo a cambio.- Levanté las cejas ante aquella oferta, quizás así lograba convencerlo RE: Food Competition [Han Xiangzi] [Pasado] - Onizuka Jin - 27-08-2025 La espera no era algo que le molestara. En todo caso lo ayudaba a mentalizarse, organizar mentalmente qué hacer en su próximo movimiento para su trabajo, cómo lograr mover la reina y ganar la partida con un jaque mate. Sus ojos afilados cambiaron de dirección cuando una voz se repetía. Alguien que claramente pedía dinero o comida. Lo hizo navegar en el vago recuerdo de su propio pasado, donde la hambruna era su pan de cada día a una edad demasiado temprana. En su caso, había recurrido al robo después de que, justo lo que hacía aquel individuo, viera que no valía de absolutamente nada. Lo que no llegó a esperarse fue que ese mismo individuo tuviera la valentía de dirigirse a él, hablarle directamente. El humo de su propio cigarro se desvanecía en el aire después de soplarlo. Terminó descendiendo la mirada hasta la flauta de las manos ajenas, mostrando toda su propia calma como si fuera algo natural. ![]() —¿Tocar...?
Hizo una pausa, silenciosa. No solía sentir lástima, eso era algo que hacía mucho había olvidado, ni siquiera sabía si lo había sentido alguna vez, porque por él en su niñez nunca hubo... Ni en su adultez. Más bien nunca en su vida. Sus ojos se desviaron, ignorando al hombre de la nada... O así lo aparentaba, porque elevó su zapato y empujó de un movimiento la silla que había frente a él. ![]() —Siéntate.
Probablemente, si cualquiera de sus hombres estuviera allí, estaría sudando frío. No, no solo eso, los mismos que estaban en el local de repente parecían más silenciosos, todos con sus cabezas gachas, con los ojos clavados en sus platos como si de repente hubieran entrado en modo automático. Jin estaba acostumbrado, no sólo porque lo conocían la mayoría, sino porque también era consciente de que su simple voz podía sonar amenazante. Aún así, no mostro hostilidad, tampoco una emoción concreta, solo la misma calma con la que había estado hasta entonces. —Este es el trato. — habló nuevamente, cruzando sus piernas, una sobre la otra, con su muñeca sobre la rodilla mientras descendía su espalda. —Pide lo que quieras, lo pagaré todo a mi cuenta. Pediré las mismas cantidades y, si eres capaz de comer más que yo, como el hambre que dices tener, te regalaré los berries que necesites para que tengas todo el día de mañana para comer. ¿Por qué? Por orgullo. No le importaba ganar o perder, eso a ojos de terceros solo sería una buena forma de saber que su modo competitivo estaba siempre delante, incluso su amenaza, pero también demostrar que no mentía nunca cuando prometía algo. Para rematar, vería si era o no cierto que era por hambruna, o el dinero era solo un capricho. Todo salía perfecto, su reputación no quedaba en rumores extraños, y no es que le importase y tampoco. —¿Qué me dices? No pagarás la comida de hoy, y si ganas, tienes para tres comidas más mañana. — descruzó las piernas dando ahora un par de toques sobre la mesa en la que estaba. El camarero entró en shock, en un estado de parálisis temporal mientras el sudor frío recorría su rostro. —Creo que es suficiente de esperar. — habló Jin. El camarero solo sonrió nerviosamente. Claramente sus manos temblanan mientras tomaba el lápiz y el bloc de notas. —Toma todo el pedido que él te haga, y ponme de lo mismo. RE: Food Competition [Han Xiangzi] [Pasado] - Han - 28-08-2025 Ese hombre no solo era guapo, su rostro ,la marca de su frente, decía mas cosas de las que él mismo creía, aunque sus expresiones... Eso era un enigma que tendría que desvelar por mi propia cuenta. su monólogo fue limitado y misterioso, como si en su mente tuviera una conversación con su yo interior y solo exteriorizara algunos fragmentos, pero sea como fuere, parecía que su amabilidad era grande. Tras unos segundos meditándolo me ofreció asiento y me retó a comer mas que él, incluso había un premio si lograba ganarle. Además no parecía que quisiera nada de mi si me vencía "Jejejeje... me tocó el premio gordo" Me senté en el lugar que me ofreció y acerqué la silla a la mesa para estar en posición de comensal.-Vaya, que magnánimo por su parte, señor.- Incliné mi cabeza en señal de gratitud y respeto, no quería ser un mal educado con una persona que me invitaba a cenar. Volví a atar la flauta en mi cinturón y me froté las manos al ver llegar el camarero, no pude ocultar mi sonrisa de satisfacción ante tal situación. -Empecemos por algo suave, un buen tazón de ramen de miso.- Tras ordenar la comanda miré de nuevo a mi benefactor, lo sonreí de forma amistosa y algo aniñada y observé su rostro por unos segundos antes de empezar a hablar, sus expresiones podían decirme algo mas de como era realmente. -Dígame su nombre por favor, necesito saber el nombre del hombre que hoy me salvó del calvario del hambre.- Procuré sonar agradecido y pacífico, no quería ofenderlo, y también podía comprender que quisiera pasar la velada en silencio, aunque eso solo la haría mas aburrida. Mientras llegaba la comanda observé el poco movimiento que había en el lugar y comencé a recordar como era realmente ese lugar cuando era un niño y el negocio prosperaba. No pude evitar cierto aire de tristeza y melancolía en mi rostro y mi gesto corporal, echándome sobre el respaldo de la silla con derrotismo. -¿Sabes? hace años este sitio era muy visitado, todos querían comer aquí.- Quizás recordar viejos tiempos hacia que el tipo soltara la lengua, o tal vez no, la verdad es que no necesitaba voz ajena para llenar el silencio con charlatanería, me bastaba muy bien solo. RE: Food Competition [Han Xiangzi] [Pasado] - Onizuka Jin - 28-08-2025 Sus ojos afilados se elevaron hacia el contrario, con la misma imperturbable mirada que lo caracterizaba. Al menos el trato dirigido a él no parecía ser el de cualquier idiota que no conociera su posición. Es más, ni siquiera rechazó la comida, eso ya lograba descartar, en parte, que no era solo dinero lo que buscaba, sino que realmente había estado hambriento. —Siéntete afortunado. — respondió a sus palabras, sin haber conocido el previo pensamiento ajeno. Oh, la ironía del desconocimiento. En cuanto terminó el contrario de hacer el pedido sus ojos finalmente desviaron la mirada, en dirección al camarero, quien había tomado la nota de dos tazones en vez de uno, obedeciendo la orden dada por el yakuza. Apartó de sus labios el cigarrillo para soplar el humo de sus pulmones, liberándolos momentáneamente. —Y sake como bebida. — era de noche, y no le vendría mal un poco de alcohol para despejarse y, en caso de que el contrario también deseara tomar, no le iba a negar. Después de todo, ambos estaban iniciando una competición que realmente no esperaba que fuera a aceptar tan fácilmente. El camarero se desvaneció, no sin antes inclinar educadamente la cabeza como educación con el típico “estará listo a la mayor brevedad posible”, dejando a ambos hombres solos. Aprovechó un pequeño cuenco residual, revisándolo, viendo que estaba vacío y lo aprovechó como cenicero improvisado, dejando caer allí las cenizas de su cigarro despreocupadamente. ![]() —Onizuka Jin. No lo olvides.
Aunque no se consideraba siquiera salvador. Aquella etiqueta se le hacía incluso extraña dado a su amplio conocimiento en otro tipo de ámbitos que no estaban para nada relacionados con la bondad ni la amabilidad. Aún así no habló demasiado. El pensamiento fue interrumpido por las palabras ajenas mientras acomodaba de nuevo el cigarro entre sus labios, revisando con sus ojos de forma analítica su entorno. Algunos habían acelerado su ritmo de alimentación para salir cuanto antes del local, otros seguían agachados, pero era tal y como le gustaba a él; no había altercados. Y, pese a su análisis, su mente viajaba en aquella época en que rebuscaba en la basura por comer algo, o entraba en la cocina incluso de ese mismo restaurante, con su cuerpo en los huesos por la inanición, solo para robar un poco de comida. —Lo sé. — su mano se posicionó bajo su mentón, apoyándose con el puño cerrado. Su recuerdo no era el más positivo precisamente en comparación a lo que aparentaba el contrario en sus palabras. —¿Solías venir a menudo? — no sabía si su pobreza podría ser reciente o no. Había conocido ricos que por sus problemas con el juego se habían arruinado, personas a las que les habían robado negocios… y miles de otros casos que podía relatar sin fin. Después de todo, parte de su oficio era ir a por los deudores que iban tras su dinero. Negocios, sin duda. —Pareces encariñado. Sus ojos se elevaron cuando el camarero se acercó con el pedido. Un bol para cada uno, acompañado del sake. Él mismo tomó los palillos, sin ninguna prisa, con una paciencia sublime, con los ojos puestos en el ramen. RE: Food Competition [Han Xiangzi] [Pasado] - Han - 29-08-2025 Aquel hombre no me dio su nombre, en cambio me recordó que debía estar agradecido, un gesto de soberbia, sin duda, pero también ocultaba algo mas. Sus gestos, su cara, todo indicaba que aflicción. Parecía que el día de este hombre no fue el mejor de todos. El desconocido pidió sake para acompañar la comida, sin embargo, a mi no me apetecía embriagarme. -Para mi agua, por favor.- Pedí amable mientras levantaba la mano para llamar la atención del camarero cuando mi benefactor actual pedía su licor. Seguimos manteniendo la conversación sobre aquel establecimiento, por lo visto, él también conocía este local durante su época de esplendor. -No es que viniera a menudo, no a gastar dinero, desde luego. Recuerdo que, cuando era joven, venía a la zona trasera del local para pedir comida.- Hice una pausa mientras nos servían nuestros cuencos para agradecerlo al camarero la premura con un gesto con la cabeza y una sonrisa amable. Miré al techo, pensativo y meditabundo.-Recuerdo que el antiguo dueño, el señor Kimboo, era amable y, si se lo pedías con educación, solía darte lo que le había sobrado del día.- Cogí los palillos y miré mi plato, jugoso, exuberante, calentito y, con un olor delicioso emanando de este; cogí los palillos y di mi primer bocado.-Hhhmmm... Pruébelo, esta delicioso.- Dije con la boca aún llena, aunque puede que hablara el hambre. No me detuve, seguí comiendo y hablando entre bocado y bocado.-Supongo que... Echo de menos los tiempos pasados.- Le dije a la par que soltaba un suspiro. Lo miré atento e interesado.-¿Usted solía venir por aquí en aquellos tiempos? Por su porte y elegancia yo diría que le gustan los lugares con calidad y clase.- Aquella era una afirmación al aire, claro, pero podía dar pie a una conversación. Mis modales no eran los mejores, es algo que vivir en las calles te va arrebatando poco a poco, la importancia de como te ven los demás. Por ello hablaba con la boca llena y comía con ansia, el hambre ayudaba a comer a esa velocidad, la verdad. Mientras comía veía los gestos de mi acompañante, me llenaba de intriga su figura y su actuar, pues no lo había visto nunca por las calles, lo cual era extraño siendo que yo iba y venia todos los días por Sobert, al menos por la zona sur. RE: Food Competition [Han Xiangzi] [Pasado] - Onizuka Jin - 30-08-2025 Su mano derecha usaba los palillos, iniciando la alimentación con la misma calma que físicamente aparentaba. Con la izquierda, retiró su cigarrillo, expulsando el último halo de humo por su propia nariz antes de terminar de apagarlo, cerrando los ojos por escasos segundos para poder deleitarse del sabor de la comida. Cierto era que había dejado de alimentarse de ese tipo de platos, pero nunca iba a rechazar una comida bajo ninguna circunstancia en momentos de hambruna. —Creo que también deberías presentarte, chico. — su voz, grave y cargada de amenaza no voluntaria por su timbre de voz, se veía tranquila. Paseó su mano izquierda hasta un pañuelo que había sobre la mesa, con los ojos ahora fijos en el varón frente a él, en un inconsciente análisis por ver cómo comenzaba a alimentarse. Un leve tic, posiblemente imperceptible para el que no se fijara en los detalles, se reveló en sus cejas, como un leve fruncimiento de cejas momentáneo, de apenas milisegundos, cuando escuchó su relato, comprendiendo que mencionaba sobre su pobreza abiertamente, aunque en apariencia su suerte había sido mayor a la suya. Hizo un silencio, largo, quizás demasiado, tratando de camuflar su nostalgia manteniendo la boca ocupada con la comida. —No sabe mal. — sus palabras eran pausadas, en una velocidad menor a la inicial, respondiendo con afirmación, a su modo, que le daba la razón sobre la delicia del plato. Eso sí, a diferencia del contrario, cada vez que hablaba pasaba su comida. No le agradaba la sensación de hablar con la boca llena. Sus palabras lo hicieron pensar por algunos segundos, pausando su alimentación, aunque el bol ya estaba por la mitad. Lo miró como si de repente fuera lo más interesante del mundo, manteniendo un silencio algo más prolongado al que había hecho hasta entonces, ya que ahora había dejado de comer por un momento. ![]() —Sí, venía, pero no de la misma forma que ahora.
No iba a mencionar esos detalles de su pasado, tintes que prefería borrar antes de llegar hasta donde estaba y, sin embargo, todavía seguía más ambicioso, queriendo camuflar esa sensación de debilidad llegando todavía más alto. Debía encontrar a gente lo suficientemente útil para llegar a los Bajos Fondos, adueñarse de aquello… llegar a la cima y demostrarse a sí mismo que podía ser más de lo que él mismo creía. —No he rechazado nunca comida de nadie tampoco, aunque en mi caso no me la han ofrecido fuera de lo que son negocios. — No hacía falta detallar a qué se dedicaba. Posiblemente su aspecto ya hablara por él y, en caso de no hacerlo, estaba claro que mínimo se dedicaría a cosas similares a realizar contratos, transacciones… Sin embargo, no detallaría esa información. —La comida sigue siendo comida, que sea o no elegante no es algo relevante para mí realmente. Sea de clase o no. Cierto es que últimamente he estado en comidas más exclusivas. Era extraño para él viajar en una época que había evitado por todos los medios posibles. Sus ojos se elevaron, buscando la mirada ajena, aunque no sabía qué decir realmente. Hablar de su pasado no era algo que le agradaba, odiaba esa sensación de sentirse tan pequeño en una situación tan... insignificante. RE: Food Competition [Han Xiangzi] [Pasado] - Han - 30-08-2025 Jin, con una voz grave y profunda, me indicó que yo no le había dicho mi nombre aún, y tenía razón, la verdad es que poca gente se interesaba por el nombre de un mendigo. Paré un segundo de meterme comida en la boca y absorbí un fideo hasta acabar en el pozo sin fondo que era mi boca, mastiqué un poco y tragué como si fuera una anaconda. -Diantres, tienes razón, menudos modales tengo.- Sonreí como un niño mirando al cielo mientras mantenía mi mirada en él. -Me llamo Han, encantado.- Sonreí con mas hincapié, mostrando mis dientes levemente y volviendo a comer mientras lo escuchaba hablar, aunque no dijese demasiado. Sus silencios, sus pequeñas paradas de comer, el como bajaba su ritmo cuando ponía una mirada meditabunda, Jin estaba navegando en los mares de su mente, pero no podía saber en que recuerdos se paraba y cuales no, la verdad es que sabía poco o nada de él, pero era parte de la gracia. Nos parecíamos en algo, jamás rechazábamos comida, aunque daba la sensación de que a él le habían dado menos caridad que a mi, solo por como masticaba sus palabras podía notarse. -Bueeeno, no siempre es que me hayan dado comida. Ya sabes como es esto, hay gente mas amable que otra.- Dejé el cuenco vacío sobre la mesa y los palillos dentro mientras levantaba una mano para que el camarero volviese para tomarnos nota otra vez. Mientras el mozo venía seguí mi discurso. -Pero tampoco podemos darnos por vencidos por encontrar a alguien que no esta dispuesto a compartir.- La verdad es que no pensaba en esas cosas, no porque lo evitara, sino porque me daba igual. Realmente no podía centrar mis esfuerzos y energías en pensar en como vengarme o hacer daño a gente que no era amable, tenía cosas mas importantes que hacer, como procurar ser yo mismo una persona de la que estar orgullosa de si mismo. Nuestro mesero llego a la mesa, esperando un nuevo mandato. -Disculpe, me quedé con hambre ¿Cómo vería traer un plato de cerdo misso con setas shitake?- Procuré sonar educado y nada impositivo, pero para el chico mis deseos eran órdenes. Raudo me hizo una seña con la cabeza y se giró sobre si mismo para ir a dar la comanda a cocina. Mientras esperábamos volví a mirar a Jin y esperé a que se acabase el primer plato.-Ha mencionado un negocio ¿En qué trabaja?- Mas que interés, realmente era mas por matar el tiempo entre plato y plato, pero podía salir una interesante conversación de aquella pregunta. RE: Food Competition [Han Xiangzi] [Pasado] - Onizuka Jin - 02-09-2025 —Han… — su voz sonó lenta, mientras repetía su nombre. No por algo específico, sino porque así, al menos fonéticamente, se le quedaría grabado al hombre. —Procuraré no olvidarlo. — Sus ojos volvieron calmadamente hasta lo que le quedaba a él todavía del ramen. Reacomodó su cuerpo, retomando los palillos correctamente y, a diferencia del contrario, comió más lento, sin tanta prisa. Al menos hasta que, al igual que él, se terminara el plato. Vació finalmente el contenido del bol. Un leve tic en su ceja, casi imperceptible. Elevó su cabeza una vez más, ahora apartando la mirada del bol. Mantenía su expresión ilegible, con una mano sobre la mesa ésta vez, inclinando ligeramente su espalda. —¿Amable? ¿Realmente crees que hay gente amable? — qué irónico que mencionara aquello cuando él mismo lo estaba siendo… a su modo, aunque ni siquiera él mismo se lo creyera. Esperó a que hiciera el pedido, elevando la mano izquierda que había estado en el bolsillo, retirando del interior un paquetito de tabaco, retirando uno de ellos en una sacudida del objeto y colocándolo entre sus labios, todavía sin encender. —No necesitas darte por vencido de nada que no esperes. Todos hacen algo a cambio de algo. — Así lo aprendió siempre, más todavía después de adentrarse a ese clan Yakuza. Nada era gratis, ni siquiera para las personas más adineradas. Sus ojos veían al camarero retirarse para el segundo pedido. Inconscientemente y por costumbre propia, tomó ambos boles vacíos, colocando uno encima de otro, de forma perfectamente ordenada, al igual que los palillos. Un hábito que extrañamente había adoptado en cualquier detalle, incluso en su forma de vestir. —¿Mi trabajo? — aparentemente no podía tener mucha idea de lo que realmente pudiera dedicarse. Hizo un silencio, fingido esta vez por el mechero que sacaba para encender el cigarro de entre sus labios. ![]() —Hago pequeños intercambios y ventas.
¿Con qué? Era irrelevante. Sabía bien que no todo el mundo veía bien su trabajo, aunque personalmente no entendía qué era lo que pudiera llegar a tener que pudiera alterar tanto o ser tan extraño. —¿Y tú? ¿Por qué estás mendigando por comida? — no buscaba la ofensa, sino la raíz de lo que lo mantenía positivo, y dónde pudiera tener familia. Es más, ni siquiera lo recordaba como deudor o nadie que hubiera ido a por él para solicitar una ayuda económica como otros que ya conocía. —Pareces muy feliz pese a estar pasando hambre. RE: Food Competition [Han Xiangzi] [Pasado] - Han - 07-09-2025 Aquel hombre, reservado, comentaba que su negocio se enfocaba en transacciones y ventas, desde luego el tono en el que lo dijo sonó oscuro y perverso, pero decidí no desconfiar. -Ah, es usted vendedor, señor Onizuka. Eso debe llevarle por lugares exóticos e interesantes.- Sonreí de manera amplia y aniñada, con una pureza a ingenuidad no propias de un adulto. El siguiente plato llegó a la mesa y, como no podía ser de otra manera, comencé a comer a toda prisa para no perder tiempo en aquella competición. Por otro lado, mi acompañante, que comía a una velocidad bastante lenta, se veía interesado por como podía ser feliz aún siendo un vagabundo. Lo primero que hizo fue preguntar por qué mendigaba, era una pregunta de fácil respuesta.-¿ Qué por qué mendigo? Porque tengo hambre.- Comencé a reír de una manera sonora, pero no escandalosa, era curioso como intentaba siempre modular el volumen y tono de mi voz para que sonase tranquila. Después de la risotada negué con la cabeza. -La siguiente observación es aún mas sencilla, amigo mío. No dejo que mi felicidad dependa exclusivamente de mi estómago.- Seguí comiendo tras eso, sin descanso, sin miedo a las represalias o cólicos, esa noche iba a comer suficiente como para no necesitar comer una semana, costase lo que costase. Me detuve un segundo a beber agua y observar al otro comensal con cierta felicidad. -Tu, en cambio..., Pareces bastante afligido teniendo dinero suficiente para comer.- Volví a dejar el vaso en la mesa y relajé mi velocidad comiendo, aún así iba mas rápido que Jin.-Parece que el dinero no es lo que da la felicidad.- En el momento lo miré fijamente, sin desviar ni un ápice mis ojos, no obstante no se me vería amenazante, al contrario, procuré mostrar una cara relajada y comprensiva.-Soy bueno escuchando, así que si quieres contarme qué te ocurre... Aquí estoy, comiendo.- La oferta estaba clara, ahora solo quedaba que él la tomase o no. Yo por mi parte volví a comer sin descanso, había mucha noche por delante, si, pero esta se acabaría en algún momento y tendría que dejar de comer. Los camareros parecían que no habían visto una competición de comida, aunque aquello, mas que un duelo, parecía ser que era ver como yo me hinchaba y Jin simplemente estaba sentado frente a mi, algo mórbido y extraño, sin duda alguna. El cocinero, viendo lo que se venía, comenzó a preparar otro plato sin que se lo hubiéramos pedido, él si que parecía conocer el protocolo de este tipo de situaciones. Los clientes, algo asqueados y molestos por la forma salvaje de comer que tenía comenzaban a irse y sin pretenderlo el local terminaría quedando solo con nosotros dos y los empleados del negocio. |