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『INERTIA』 - Pasado Social - Gwendolyn - 27-09-2025 Cantó una noche y la siguiente. Se encontró en esa situación que no la dejan ir, porque parece que el público aparece para ver a alguien extraña, que parece que ha venido de otro lugar ¿Qué tal de la luna? Se escuchan rumores que no son, una vez más se encontró siendo un ser que parece que viene de más allá de las estrellas, justo como cuando estaba en su hogar. La favorita de Dios no tiene tantos beneficios como el mundo cree, tampoco le gusta. Es un silencio sepulcral, hasta que finalmente terminó. No pudo ver lo que hace la gente, pero es lo mismo que en las misas, ese silencio solemne que la lleva a juntar sus manos, como si fuese una plegaria de que alguien haga algo. Y ocurre, porque aparece el dueño de la taberna para guiarla bajo el escenario con cuidado. No llevó su bastón, simplemente se ayudó de alguien más, bajando los escalones como si fuesen una tarea titánica. Una vez se encontró abajo apareció un dinero que no necesita, que no ha pedido tampoco, pero lo aceptó como siempre. Porque las ofrendas nunca se rechazan. Vienen desde el corazón ¿No? —¿Quieres algo para beber? —Uhm, sí, claro — pensó en un jugo o un poco de agua para quitarse la sensación que no se va. Sus manos tardaron en encontrar el recipiente de madera, pero con paciencia encontró el mango y lo tomó — Gracias. Caminó con cuidado, no porque se le vaya a derramar la bebida, sino porque es dificil avanzar entre tantas mesas. Es un comedor con un aroma que no le gusta del todo, porque donde ha pasado la mayoría de su vida siempre está ordenado y este no. Le dio un trago a la bebida y no le gustó. Su rostro se arrugó y escupió de regreso el alcohol, dejándolo en el recipiente. No es el acto más decoroso ni por asomo, pero supuso que no beberá más de lo que le han servido. Un paso en falso la llevó a chocar con uno de los tarros de madera, golpeando a alguien en el proceso. Incluso le tiró un poco de su bebida a un hombre que no pudo ver — Lo lamento — se disculpó, escuchando como se queja que ha perdido su bebida — Puedo darle la mía. Pudo escuchar como se voltea para verla, al menos ha captado su atención sin que se enoje — Ah, no espere. No puedo dársela… porque — habría mirado el interior, pero en realidad sus párpados siempre están escondiendo sus ojos — Porque escupí en ella. Suena a broma, tanto que el mundo se rió de la situación, la mesa de al lado no dudó en llenar el ambiente con una carcajada al ver el acontecimiento. Porque parece excusa, tanto como para que la duda pueda parecer una respuesta lógica. —Podría… traer una nueva ¡O ya se! Tengo dinero — buscó en su bolsillo y se lo ofreció — No sé cuánto es, pero quizás es suficiente — no conoce el dinero como tal, incapaz de verlo todos los trozos tienen el mismo valor para ella. — O de alguna otra manera. Cuando no se ve, hay muchas cosas que son más de lo mismo.
RE: 『INERTIA』 - Pasado Social - Eros Focalor - 05-10-2025 Lúgubre muchacho yacía sentado solo en una esquina del bar, en frente suyo yacía un cuenco de madera ya astillado por el uso con un líquido que aunque publicitado cual cerveza dejaba pie a la duda por su escasa calidad. Todavía no le había dado un trago, para nada, pues el bien sabía de sus debilidades: No podía tomar y mantener la lucidez. Y tenia que estar lúcido, pues no estaba allí para juguetear sino para conseguir información. "Todo tenemos amigos imaginarios, o eso me gusta decirme. Aquí estoy sentado junto a mi mismo, buena compañía pues es la única que conozco ¿Cómo dice Mister Calaverita? ¿Qué la chica ha cantado bonito? Si, a mi también me lo pareció." Asintió con la cabeza cuando su amigo imaginario resaltó ese detalle, y entonces el pequeño ser similar a un esqueleto no más grande que su mano en dimensione correteó por el bar haciéndole ver una escena particular. La joven no interactuaba con naturalidad, ¿Por qué? ¿Qué era la naturalidad? Curiosidad, necesitaba entender que estaba sucediendo. Calaverita por algo le corría alrededor. Con serenidad se levantó llevando su jarra en la diestra, y entregó la misma con cierta naturalidad pues entendía que un gesto de generosidad era menester en todo momento. La vida existía para honrar la vida con ternura, y la muerte para recordar los hechos en vida. — Disculpen mi intromisión... No pude evitar observar la situación y... —Su puño zurdo se volvió hacia su frente cuando la miradas se volvieron tan pesadas, tan pesadas. Golpeó su frente un par de veces, derramando la bebida en su diestra sobre su propia manga. ¡Torpe! — Tenga una bebida por una bebida, lo justo es justo y el dinero es frío. Considero de mejor fe buscar la equivalencia correcta en éste caso... —Explicó intercediendo sin ser llamado. Era extraño, si, no solo su aspecto. Su tono tembloroso al hablar, la costumbre que ahora hacia que un chichón creciese en su frente. Si la joven había causado gracia, algarabía, él en cambio a todos pudo incomodar ¡Y cuan rápido! Pero era un tipo con suerte, la suficiente suerte para que aceptasen su bebida en pos de que esa interacción terminase al fin. Incomodos todos devolvieron sus miradas a sus asuntos. Finalmente en soledad con la cantante, infló su pecho de valor. — Su voz es casi angelical, espero que cuando yo me muera los ángeles en el cielo suenen parecido... —Era esa quizás la forma mas extraña de presentarse ante alguien, sí, pero también era honesta. Eros no podía ocultar nada bajo sus mangas tímidas. Pudo ver a su amigo imaginario saltando eufórico de hombro a hombro alrededor de ellos, pero entonces cerro su ojos ambarino con fuerza. No era momento de imaginar nada, Mister Calaverita debía irse a dormir por un rato. Rio tímidamente con un "Teeheehee" que escapó de sus labios. — ¿Por qué no estás en el cielo? Su voz no pertenece aquí RE: 『INERTIA』 - Pasado Social - Gwendolyn - 05-10-2025 Una voz nerviosa que ha salido de la nada, es un enviado del cielo que está ahí para hacer algo ¿Qué? No lo pudo ver, pero sí oír. Habla de buena fe, en una palabra que parece clave para sus oídos, es la señal que ha pedido — ¿Es frío cómo? — porque no ha entendido a lo que se refiere ¿Es algo literal? ¿Es algo que debe aprender desde ahora? Se preocupó de que su acto de desinterés al dinero, sea uno general, que traiga malestar a quien se lo ha ofrecido, como si todo se pudiera arreglar con un trozo de papel.
La gente volvió a sus lugares y no supo si ha vuelto la normalidad o no, hasta que el cuchicheo pasa a ser una conversación y la misma a una serie de griteríos que los opacan. Son dos personas extrañas, en un sitio al que no pertenecen. —Un ángel no estaría en un sitio como éste — se rió con suavidad, es un gesto amable que no se mostró incómodo. No es la primera vez que le dicen algo así, se sintió acostumbrada a la comparación, incluso si está al borde de la herejía ¡Porque un hombre será comparable a un ser de arriba! — Cuando vaya al más allá seguro escuchará las voces de todos aquellos que lo esperan — su mano se movió adelante, no con duda, sino cuidado para tocar el torso ajeno y calcular no solo en dónde está, sino qué tipo de persona es — Para darle la bienvenida. Es una idea romántica e idealista, porque muchos creen que no hay más. No existe nada más allá de la muerte ¿Pero no es mejor creer que serán felices a donde van? Incluso si de donde vienen solo conocen el sabor amargo del sufrimiento. —Estoy aquí porque mi capitán está de viaje, me pidió que me quedara acá un tiempo — se rió por lo bajo de manera torpe. Suena a una niña que la ha dejado su padre sentada, pidiéndole que no haga nada más que esperar tranquila — Está preparando unas cosas — juntó sus manos con suavidad, en un aplauso que se ahoga entre la gente y las risas. — Dijo que nos iríamos al cielo o a otro sitio ¿El paraíso creo? — es ignorante del mar, de las islas y todo lo demás. Porque depende de otros para hacer las cosas ¿Leer? ¿Ver un mapa? Esas son proezas que piden la visión. —Muchas gracias por la ayuda ¿Cómo podría regresarte el favor? — avanzó por el piso, tiró del brazo de él luego de buscarlo unos segundos. Aunque conoce el espacio personal es difícil mantenerlo cuando no se ve ¡Y cuando quiere hablar! — Gwendolyn, sin apellido — siempre recalca eso, que no tiene padres, porque su familia es la iglesia y quien los cuida es Dios, aunque todo eso último no lo dice, es un secreto que esconde. No todo el mundo es tan devoto como ella. —Nunca había bebido, no me dejaban en la iglesia — tampoco lo ha hecho ahora, porque como ha declarado antes, lo ha escupido — ¿Eres un hombre bebedor? — una pregunta curiosa, porque ¿Es un pecador entonces? ¿Qué debe hacer con el montón que tiene ahí, perdonarlos o darles un sermón? — No tienes mucho aroma a alcohol. Se acercó ligeramente y alzó el rostro, para ver si puede sentir ese aroma dulzón que la hace arrugar el rostro cada vez que puede. —Tú tampoco pareces pertenecer aquí. Ni ahí, ni a ninguna parte ¿No? RE: 『INERTIA』 - Pasado Social - Eros Focalor - 05-10-2025 Capitán, Capitán, Capitán... Capiii... Taaan... ¿Acaso ella había sido alguien que profano las tumbas? Información, debía conseguirla a cómo de lugar. Con nerviosismo sus ojos ambarinos comenzaron a moverse de lado a lado, y entonces tiró uno de los mechones de su flequillo obsidiana antes de depositarse un leve golpecito con esa misma mano mientras intentaba desesperadamente encontrar las palabras correctas para poder dirigirse a ella. Que difícil era hablar tras meses de silencio, pensó para sí antes de mirar hacia sus propios pies. Tenía frio y calor al mismo tiempo, su piel se erizaba en un escalofrío que recorría su cuerpo pero su pecho ardía como una fiebre inesperada. — Eros... Focalor... Es el nombre de mi familia, soy un enterrador y cuidador de tumbas pero ya no hay tumbas que cuidar. Por eso las estoy buscando —Explicó quizás pecando de ser demasiado explicito, honesto y verborreico como era costumbre. Más no se llamó a reprimenda, en cambio decidiendo usar su honestidad como una bandera para poder llegar a un genuino entendimiento con la muchacha ¿Cómo podía pretender verdad si él mismo no la esgrimía? Inhalo con profundidad antes de exhalar lentamente. Rascó su nuca, mantuvo sus ojos color miel sobre la muchacha por unos momento y rascó su frente ya magullada. — ¿Han sido ustedes quienes profanaron el descanso eterno? —Esperaba que no fuese así, pues la muchacha era cordial y él, ante todo, no quería herir a quien con dulzura se manejaba. Entonces, decidió justo responder a las dudas de la muchacha. — No soy de aquí, pero si he nacido en éste mar hace 28 años en una noche de tormenta... No tolero bien el alcohol, mi padre me dejaba beber una copita cuando él hacía la guardia y mi mamá nos dejo hace mucho. Ahora mi papá está con tu dios espero, pero no lo encontrarán en el Paraiso que mencionas —Aclaró antes de levantar un dedo, sin reparar en que claro la joven no podía verlo. — Hay un cielo espiritual, un cielo físico, un cielo conceptual... Me gusta pensar que todos tienen su propio cielo. Si he de encontrarme con mi papito en ese lugar, espero que esté orgulloso de mi, pero para eso debo encontrar todo lo que fue arrebatado, rescatar a todos aquellos que no se pueden rescatar a si mismos —Explicó antes de suspirar. Ladeó su cabeza tímidamente ante la excentricidad de la muchacha, y encontró en esta extraña persona cierto consuelo. Quizás el no era tan raro, o quizás había un entendimiento. — No es común que la gente busque la religión, hay gente que se llama a si misma divina. Dragones celestiales, y la prohibición de culto. Eres hereje para ellos, son herejes para ti ¿Sabias eso Gwendolyn? Claro que lo sabe, tonto ¡Tonto! —Se golpeó nuevamente reprimiéndose en voz alta, casi sin quererlo. Era común, a veces callaba convencido de haber dicho lo pensado y otras veces sus pensamientos se derramaban de su boca floja. — El dinero es frío porque para muchos vale mas que un sueño, vale mas que una historia, una vida y un propósito. La codicia me duele mucho, por eso yo no quiero nunca tener dinero —Su tono por un momento se mostró firme al hablar con vehemencia el empobrecido muchacho que solo buscaba riqueza filosófica. — No necesitas regresarme un favor desinteresado, pero si me regalas tu honestidad te ofrezco la mía, para siempre —Finalmente aclararía poniendo un trato sobre la mesa. — Solo tengo mi nombre, y mi palabra después de todo. No soy más que eso... Un ataud que camina llevando un alma que poquito vale —Añadió. RE: 『INERTIA』 - Pasado Social - Gwendolyn - 05-10-2025 —Eros Focalor — escuchó su nombre y su profesión, una que la mantuvo quieta unos segundos. Es un cuidador sin tumbas, como ella es una acólita sin iglesia. No se sintió ajena a él, tampoco existió rechazo, porque también está con los muertos antes de perderse entre la tierra y la hierba, en oficios distintos, pero para el mismo fin: El descanso eterno — ¿Huh? No, no, no, no — ¿No, no? Es una seguridad que sale disparada como si hubiese sido una ronda de balas, solo que no hay blanco al que acertar ¡Y aunque hubiese! No puede verlo — El capitán roba besos y tesoros, pero una tumba no es un tesoro, es un sitio sagrado que merece respeto.
Para ella, claro. No se imaginó que alguien pueda entrar a un sitio a llevarse cosas, no conoce a los saqueadores de tumbas, no existen si no le han dicho de ellos, aun así ¿Si a él le pasó, existe? — Llegamos hace muy poco, Eros — sus manos primero terminaron en los brazos ajenos y bajaron al codo, hasta encontrar sus palmas. La apretó al hablar con él — ¿Quién podría haber hecho algo así? Qué terrible. Todas son palabras genuinas, es una declaración que viene desde el alma, por eso la gente le cree cuando habla. La ignorancia fue su mejor amiga, aunque no son los culpables de ese crimen, tampoco lo serán nunca. Su historia se mezcla con conceptos que la dejaron en silencio, porque — ¿Cómo que tres cielos? No entiendo — incluso no ve el más obvio. Ese que está sobre sus cabezas ¡Es pedirle mucho a alguien que ha estado ciega más allá de la vista! — Pero seguro estará orgulloso de ti, por intentarlo. Que valiente eres por hacer algo así — lo soltó finalmente ya en un sitio más tranquilo del bar, en donde el piso no está manchado, ni existen jarras que ruedan sin parar por el descuido de alguien más — ¿Pero qué se llevaron de las tumbas? ¿Los cuerpos? ¿Algo más? ¿Por qué alguien querría siquiera llevarse a alguien muerto? Si carece de valor, porque no hay alma o voluntad en su interior. —N-No lo sabía — es un susurro extraño, porque solo conoce una fe y es la de Dios. Esa que le enseñó la iglesia ¡Y de esa no hay más! Lo más cercano a algo distinto es simplemente no creer — El sacerdote decía que solo hay un Dios ¿Estás seguro? — ¿Y no es la favorita? ¿Por qué existe la duda entonces? Porque no siente el favor o su bendición, en un temblor de la fe que estemece unos cimientos que han tardado años en formarce Con nervios se acercó a él, está lejos, puede notar la diferencia de alturas, por lo tanto usó sus pies para ponerse de punta y acercarse al oído de quien la acompaña — ¿Es que hay más? — ¡Qué horror! Como puede caer en una tentación de conocer algo más. — De qué hablas, todo el mundo vale. Incluso yo, pero no puedo ver y que poco puedo hacer — no habló con pena, es esperanza de encontrar un lugar — Pediré para que encuentre un sitio como el que yo encontré… ¡Ya sé! Mi capitán sabe mucho, muchísimo. — o quizás no, pero le ha vendido la ilusión de que así es. —Podrías preguntarle a él ¿Te imaginas él sabe? Debe estar por llegar — ¿Cuándo y dónde? No le ha dicho, porque él llegará como si fuese Dios omnipotente para buscarla. En una situación que le habría sacado una risa de pensarla, para luego pedir perdón por comparar a el Todopoderoso con un mortal. —No me gusta el dinero… pero todos lo necesitan. Conocí a alguien que vendió un poco de nuestro tiempo juntos por billetes — apretó sus propias manos al recordar — Habría preferido que nos hiciera falta, pero estar más tiempo juntos — alzó el rostro — ¿También te duele la codicia? Duele porque es necesaria para el resto. —Cada vez tenemos más cosas en común Eros ¿No serás un enviado de Dios para hacerme compañía? No dudó en vestir a la buena suerte de un milagro una vez más y lo hará cada vez que tenga la oportunidad. RE: 『INERTIA』 - Pasado Social - Eros Focalor - 06-10-2025 Sintió un alivio inusitado cuando la muchacha confirmó que ellos no solamente no eran los culpables, sino que también lo veía como un crímen inadmisible hacia el descanso eterno ¿Pero cuanto de lo que esta mujer decía era honesto? Por un momento dudó, su estomago le dolía a la vez que con nerviosismo transpiraba la gota gorda. Quizás ella lo estaba engañando, embaucando. — ¿Estar seguro? No, ¿La fe no se trata de certezas verdad? —Puso su mano por debajo de su mentón pensativo antes de poner su índice sobre su frente. — Un cielo es ese que nosotros consideramos desde la comprensión de nuestra lógica, lo que nosotros consideramos será en base nuestra fe nuestro más allá. El cielo físico pues está sostenido por las nubes ¿Verdad? Es como un mar aun más infinito... Y el espiritual es aquel que escapa a los otros dos, pero es el que no podemos comprender ni tocar, y donde se pone a prueba de verdad tus creencias —Explicó antes de rascar su mentón con cierto nerviosismo, entonces abriendo los primeros botones de su abrigo, pues ya tenía calor en ese lugar. — No soy un hombre de fe, a diferencia de ti Gwendolyn... No se si dios nos ha acercado, quizás algún día le puedas preguntar pero si se lo que pasa con nuestros cuerpos cuando morimos. Nosotros preparamos a los difuntos con sus objetos de valor, el dinero no es tan valioso como aquellos objetos que te acompañaron en tu vida o decían quien eras. Tu ropa preferida, tus perfumes, joyas de valor, fotos de tu familia... Cuando mueras seguramente te maquillarán y terminarás tan bonita que podrás conocer a dios cara a cara sin pudor —Le sonreía con ternura a la muchacha, aunque ella nunca lo sabría. Su mano finalmente se extendió hacia el hombro de la muchacha para empujar a la pequeña calaverita que quería ponerse a hacer travesuras sobre ella, aquella calaverita que solamente él podía ver, sentir y entender ¡No era momento! Suspiró con cierto hastío antes de toser. Miró para los costados nervioso, sus manos empezaban a temblar. Había mucha gente, poco espacio, poco aire, se estaba sofocando. — Se han llevado todo, hasta los cuerpos. Las lapidas están vacías, y las tumbas profanadas pero voy a encontrarlos a todos —Aclaró sin miedo, había determinación en su tono y quizás, si Gwendolyn prestaba atención, podría notar algo más, una emoción previamente inexistente en el discurso de aquel que se llamaba honesto, tímido, introvertido y torpe socialmente: Ira. El no quería justicia, el quería venganza. El no era una buena persona. Era un guardián de tumbas robadas. — Voy a hacerle mucho daño a la gente que ha perturbado a quienes hemos cuidado, incluyendo a mi papito... Ya fallé una vez, pero no volveré a hacerlo —Añadió antes de abrirse el sobretodo azabache completamente, no podía decir si era su nerviosismo o su calor pero ahora necesitaba... — Aire —Dijo en voz alta antes de usar su manga para quitar las gotas perladas de transpiración de su frente. — ¿Te molestaria seguir esta conversación bajo el firmamento? Me estoy agobiando por... Por todo, si te puedo ser honesto... Y cuando me agobio me hago daño —Confesó finalmente extendiendo su antebrazo hacia la muchacha para ofrecerle su asistencia. — Mi antebrazo está frente a ti si quieres tomarlo. RE: 『INERTIA』 - Pasado Social - Gwendolyn - 06-10-2025 Entiende la mitad, porque es un hombre que habla con más palabras de las que conoce y que puede procesar. Las oraciones en la iglesia siempre fueron austeras y repetitivas, se encontró ahí un misterio. — Uh… Yo — apretó los labios inicialmente — No lo sé. Nunca he visto el cielo o las nubes, siempre pensé que era así porque Dios lo permitía — como si él fuese amable por darle razón a todo lo que sabe. La respuesta más simple, cómoda y amable para aquellos ignorantes como ella.
—Perdón por no poder responderte. Pensó en decir algo, pero lo material no tiene valor para ella. Ya el espíritu se ha ido al cielo ¿Para qué querría un trozo de metal o de tela? ¿Cuál es la razón? Aun así fue cautelosa, porque parece apegado a la precuela de la muerte eterna, a el rito que hacen los vivos para llenarse de confort ¡Si el alma ya se ha ido! —En la iglesia decían que Dios nos ama sin importar qué. No son es la imagen o el saber lo que da el amor a los mortales, no para quien es la perfección, para quien puede chasquear los dedos y cambiar el destino de todos ellos. El ligero casi imperceptible toque en su hombro no la sobresaltó, porque la calma siempre reina en ella, incluso en estos momentos de duda. Esperó que haya terminado de hacer, mientras las palabras vuelven a llegar, con un destino que no le gustó, tanto que la dejó quieta los primeros minutos, hasta que finalmente despertó. —Ah, sí, claro. Yo no puedo ver el cielo, pero seguro tú sí — el día y la noche son parecidos, aunque no lo mismo. Reconoce el calor de un brillo que permanece y le da vida a las cosas — ¿Te gusta el cielo y las estrellas? Al mundo le encanta — avanzó tomada del brazo con él, con cuidado para no tropezar, porque ya no trae su bastón — No me lo puedo imaginar, incluso si me lo viven describiendo. Hay un silencio que no se tintura de tristeza, no es pena, sino añoranza por saber — ¿Cómo describirías el cielo a alguien que nunca podrá verlo? — porque la mayoría parece contenerse al hacerlo. Existen palabras, pero son escuetas por una pena que no quiere ni merece — Mucha gente me pregunta si nací así y la respuesta es sí. ¿Qué es peor, nunca haber visto nada o que te lo arrebate algo más? ¿Se puede llorar por algo que nunca se tuvo? —La venganza ¿Cree que te traerá satisfacción? — ya no habla del cielo, pero es algo que permanecerá tanto tiempo como las estrellas si no cumple su meta — El perdón es importante, Eros — habló desde la facilidad de las palabras y no de los hechos, aun así no tiene nada que perder aun, como para buscar un sentimiento como ese. — No por ellos, sino por tu corazón. — usó su mano libre y buscó la zona — Quizás ahora no lo entiendas, pero espero que en algún momento puedas hacerlo. Se rió con suavidad. —Y cuando estés listo para él, espero escucharlo. Porque no podré verlo jamás. RE: 『INERTIA』 - Pasado Social - Eros Focalor - 06-10-2025 — El cielo nocturno se debe ver más insulso que sus sueños... ¿Sueña verdad? Por lo que me cuenta entiendo que nunca ha visto, pero debe soñar con sensaciones, olores, momentos, voces, tonos... La vista es solo un sentido, usted tiene cuatro más —Explicó antes de inspirar con profundidad para darse un golpe muy sutil en pos de que ella no lo notase. — Nunca he reparado demasiado ni en el cielo, ni en el mar, nunca he tenido mucho tiempo o interés... Vengo de una isla muy pequeña, donde hay muy poca gente, mi familia ha cuidado de los difuntos durante mucho mucho tiempo y es todo lo que conozco —Su tono parecía tan reflexivo como el de ella, más no había duda en su voz. Una sonrisa tenue se dibujaba en su rostro a medida que hablaba. — No busco el cielo cuando pido el firmamento, sino la libertad del ostracismo... No me llevo bien con el encierro, ni las multitudes, el ruido, el calor, el frío... Me gusta el silencio, me gusta la calma y la reflexión —Aclaró, pues nunca elevaba la mirada ni la llevaba al horizonte. La mantenía en sus pies, en el suelo, en su andar nervioso. A medida que caminaban por el empedrado de las calles, cada paso marcaba un eco que rebotaba entre los edificios, sentía el cantar de las aves nocturnas observándolos. Todavía no había reparado en si la noche estaba nublada o despejada, pues su atención le pertenecía a aquella que hablaba de fe. — Creo fervientemente en el perdón, pero también en la penitencia... No desde la fe, sino desde el deber. Nuestro trabajo no solo consiste en honrar a quienes han vivido y acompañar a quienes han dejado atrás para poder dar un cierre al duelo, sino proteger y castigar a quienes no respetan la vida que ya no está —Añadiría finalmente levantando su mano hacia el firmamento. — El cielo de noche se siente... Infinito y desinteresado, hay resplandores titilantes, parecen estar conversando entre ellas o riéndose de nosotros. Nosotros no podemos percibir más que una pizca de algo infinito —Se preguntó por un momento ¿Qué le producía el cielo? ¿Desesperanza? ¿Desasosiego? — No me gusta el cielo, ni las estrellas puntualmente... Siempre me han hecho sentir pequeño, solo y desamparado ahora que lo pienso. Sin importar cuanto tratemos nunca las alcanzaremos, y todo el tiempo estarán presentes recordándonoslo —Entonces negó con su cabeza. — Inclusive durante el día, allí están —Entonces su cabeza se ladeó ligeramente contemplando a la muchacha. — ¿Crees que tu dios tiene sentido del humor? Porque para mi el mundo si lo tiene, solamente que yo aún no lo puedo entender RE: 『INERTIA』 - Pasado Social - Gwendolyn - 06-10-2025 Nunca nadie le preguntó algo así, porque el mundo asume que en esos detalles es como los demás, pero no lo es. No lo dice, no lo declara, porque es más fácil pretender que sí — Sí, sueño, pero no como los demás — son sensaciones sin ninguna imagen. Sería un milagro el poder encontrar ahí algo ¡Lo que fuese! Pero incluso si es la favorita, el amor parece no ser tanto — Nunca he sido como otros.
Nunca, nunca, nunca. Esa palabra, nunca ha vivido como otros, nunca le han enseñado nada importante, nunca ha podido decidir algo por sí misma ¿Y dónde están los siempre? Malos también, pero ahora que se encuentra libre puede decidir dónde los va a poner. Se rió al escuchar las cosas con las que no se lleva bien, algunas se contradicen — ¿Solo eso te gusta? ¿Qué tal la comida? ¿Y las flores? — porque incluso si están cortadas las que se llevan a las tumbas, son un regalo que nace del amor, de la añoranza — Yo no me llevo mal con… uhm, con nada en particular. — reflexionó más segundos, le dedicó incluso ese sonido que expresa que está pensando — Con el mal, pero no lo puedo encontrar, Eros. De verdad, aunque me han hablado tanto de él, jamás me lo he encontrado de frente. ¿O sí y no lo ha podido ver? En una bendición que la mantiene libre de esta sensación. Escuchó sobre el cielo en silencio, incluso apretó el brazo que la ha guiado — Yo me siento así todo el tiempo, no solo en la noche. Solo que las cosas no se ríen, simplemente observan — la gente, el destino y ese Dios del que tanto habla — Pero no estamos solos ¿No? Siempre hay alguien — para ella, la favorita y si no hay una persona recurre a Dios, para que la soledad no la alcance, en un remedio para una enfermedad que no se quita. … —¿Las estrellas están incluso en el día? — es como si no supiera algo tan básico, porque no las nombran en las mañanas, desaparecen cuando sale el sol, por lo tanto ¿Por qué habrían de estar ahí escondidas? — ¿Y la luna también? — pensó en seguir insistiendo en preguntas, cuando aparece un tema importante, porque de él tiene que hablar con cuidado, lo que se dice de Dios es importante, más para la que debería ser la favorita. —Tiene sentido del humor, pero no todos sus chistes dan gracia Es una de las pocas veces que habla de él no son una sonrisa, es una serenidad al borde de ser nostálgica. Sus palabras bajaron en tono, como si temiera la ira de alguien que puede escuchar sin importar qué tan bajo hable. —Al menos para mí es así. Se apegó a él. —A… a veces yo no lo entiendo. Por mucho que lo intento. RE: 『INERTIA』 - Pasado Social - Eros Focalor - 10-10-2025 — Si, aunque no seamos conscientes las estrellas siempre están, el mundo es mucho mas que lo que percibimos –Replicó Eros manteniéndose siempre un pasito por detras de la ciega pues llegado el caso el quería estar listo para preservarse de todo mal, así viniese por parte de la persona que hasta este momento no había mas que genuina amabilidad ¿Como confiar? Si su padre mismo le había enseñado que los mares estaban llenos de cazadores que parecían presas ¿Era Gwendolyn tan inofensiva como parecía? No, Eros sabia que aunque ella no percibiera el mundo de la misma manera la realidad era que la joven había bien sobrevivido hasta ese punto. No era una criatura indefensa, sino alguien que solo conocía esa vida. — Siento que se va a enojar conmigo si seguimos hablando de fe, porque a mi me han enseñado que aquel cuyo sentido del humor funciona a costa de quienes no lo comprenden son crueles —Aclaro con vehemencia aunque mirando para todos lados antes de decirlo, como si este dios pudiese enojarse con él y castigarle inmediatamente. — La marina, los nobles y los dragones celestiales dicen que ellos son la ley, lo divino y lo absoluto. Solo por enbanderar un credo distinto tu eres enemiga de la ley... ¿No le da miedo? —Con cierta curiosidad rasco su mentón pensativo, sin poder comprender los detalles finos detrás de la fe de la muchacha y por supuesto, la libertad que embanderaba. — Mi padre siempre eespeto las instituciones pero mi madre no, ella decía que no habia nada mas sagrado que la vida de cada uno y por eso debiamos cuidarnos todos como iguales. Durante nuestra vida y despues... por eso quizas se caso con mi padre, pues el siempre fue un enterrador y no habia mucho mas sobre el que su deseo de respetar la muerte de aquellos que habian vivido con honor y entre quienes los han amado. Por eso yo no puedo respetar a quienes no honran la vida ajena —Dejo en claro antes de frenarse. Ella había hablado de su capitán y su gente como personas objetivamente buenas que nunca defenestrarian las tumbas que el queria recuperar ¿Pero de que era capaz? ¿Y que la impulsaba? — ¿Cual es tu objetivo de vida, Gwendolyn? ¿Tiene acaso que ver con tu canto? —Era quizás lo único que el podia suponer. Su voz, su fe y su entendimiento de lo que la rodeaba era todo lo que sabia de ella despues de todo, ni mas, ni menos. Entonces froto sus manos enguantadas, respiro profundo y culmino. — Me gustaría conocer a tu capitán |