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[Pasado] No sabia que era tu hermana bro | Social - Versión para impresión

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[Pasado] No sabia que era tu hermana bro | Social - Ryota Miyamoto - 10-10-2025

Hace un año - Otoño - Dia 33

La isla de Sorbet, un territorio marcado por la división entre clases sociales.

Apenas descendían del barco comercial, los recién llegados fruncían el ceño ante la evidente desigualdad del lugar. Sin embargo, ninguno estaba dispuesto a hacer algo al respecto. Como todos, cada uno tenía sus propias opiniones sobre cómo deberían hacerse las cosas, pero esas ideas no pasaban de simples comentarios al aire, quejas fugaces compartidas en alguna conversación casual sobre la suerte de los lugareños que quedaban en la nada misma, cuando volvían a sus hogares.
Sorbet no era especialmente conocida por su turismo, pero cada isla del mundo tenía algo que aportar a las experiencias de cada individuo y esta no era la excepción. Puede que la zona sur de la isla fuera un lugar despojado de los lujos y atenciones gubernamentales necesarios para una vida digna, pero la zona norte era todo lo contrario.

Un entorno de derroche, abundancia y buena fiesta. Un lugar al que Miyamoto Ryota tendría que visitar sí o sí al menos una vez en su vida.


El manto nocturno cubría la isla mientras las luces del sector comercial se iluminaban irradiando de diferentes caracolas, brindando un espacio llamativo que invitaba a los turistas a ingresar en pequeños edificios. Los cuales parecían más pubs de fiesta, diseñados para extender la diversión a otros servicios más exquisitos.

Uno de ellos parecía ser el lugar más visitado de la zona “The pussy Cat”, la discoteca más llamativa del lugar, de donde su mascota “The cat”, un hombre vestido con traje de gato, invitaba a los turistas a pasar para disfrutar la noche.

[Imagen: 8RpXPAt.png]

En su interior, psicodélicas pinturas acompañadas por una cristalería trabajada y luces abundantes proporcionadas por proyecciones de den den mushis gigantes en el techo actuando como bolas de disco presentaban un ambiente de fiesta pocas veces visto.  

En ese lugar, en la barra, se encontraba ni más ni menos que el joven de cabellos castaños, mirada atrevida y ojos ambarinos, de espaldas contra la barra del lugar con un Daiquiri sobre ella. Sus ojos se desviaban ligeramente a un costado; una conversación banal dada por el lugar y su necesidad de atención se había originado tras un sincero “Hola”.

[Imagen: SUhzbop.jpeg]

- Disculpa, estoy buscando a una chica en particular, no sé si la has visto por aquí. –

Dijo, acercándose lo justo para que su voz se oyera por encima de la música sin necesidad de gritar. - Tiene una mirada como la tuya… - susurró, dejando que sus ojos se detuvieran en los suyos - El mismo cabello, los mismos labios… y esa belleza que hace que el resto del lugar desaparezca. - Sonrió con picardía, ladeando la cabeza apenas - Y resulta que me debe algo… porque acaba de robarme el corazón. -  Al término de sus vocablos, una sonrisa se curvó en sus labios, era una persona directa con sus intenciones y su atención había sido atrapada por esa chica de cabellera blanca, ojos violáceos y tatuajes marcados en su piel.

"Bro, en serio es hermosa..." Penso.

¿Qué estaría a punto de ocurrir esa noche? ¿Y por qué un aura misteriosa parecía acecharlos desde la lejanía?




RE: [Pasado] No sabia que era tu hermana bro | Social - Onizuka Jin - 11-10-2025

La música se elevaba en todo el ambiente, las luces de las caracolas, algo a lo que el varón estaba perfectamente habituado. Había llevado locales así, ese tipo de ambientes sabían cómo mover la mercancía, al menos algunas de ellas, además de que, por supuesto, posibles potenciales clientes lo contrataban más. ¿Quién no querría cuando el dinero y las mujeres estaban allí? Por supuesto, la droga estaba pasando desapercibida bajo las manos de algunos, mientras otros en aquella improvisada pista de baile se regocijaban entre ellos, disfrutaban. Estaba haciendo una última ronda, con una rápida y veloz comunicación desde su Den-Den Mushi. Todo parecía marchar bien, el dinero estaba incrementando, su jefe estaría orgulloso.

Eso no impidió que, tras las buenas noticias, pudiera acercarse a una de las tantas mujeres, con leves provocaciones. No le hizo siquiera falta el baile, solo algunos susurros, toques… todo eso para terminar moviéndose hasta la zona VIP, donde los gemidos se camuflaban entre la elevada música del ambiente. Una nueva relación, un desahogo que le alivió el estrés inicial y posible mal humor futuros, a menos que algo más fuera a ocurrir. No hizo falta tampoco demasiado tiempo, no podía tomarse ese lujo, aquello era algo rápido, la mujer lo disfrutó, él también, y sin siquiera mirarla ya la estaba abandonando, dejándola atrás, lanzando las sábanas sobre ella y acomodando nuevamente sus pantalones.

[***]

Por otro lado, aquella mujer de cabellos blancos y ojos violetas sí tenía un baile espectacular. Su estilo, único e imprevisible como siempre, los brazos elevados en lo alto, pero pronto fue captada por la atención de un chico joven, posiblemente de su edad, posiblemente no, pero las risas fueron momentáneas con él. Encantador, bello, y aquel tupé que últimamente había dejado de ver.

[Imagen: x85WNPR.jpg]

Maquillaje escaso, ropas callejeras, tatuajes adornados de flores, igual que aquella tela que la cubría, solo para retirarla poco después, dejándola a saber en qué parte, posiblemente más adelante lo encontraría, quizás ni se acordaría de ella hasta que ya fuera tarde. Para su desgracia, tuvo que tomar un momento de distancias del joven que la estaba conquistando y haciéndola disfrutar.

—Ya vuelvo, voy un momentito a hacer algo rápido, ¡ya regreso! — aprovechó, con diversión, para usar su dedo índice y dar un toque entre la frente del joven que apenas estaba conociendo, guiñándole un ojo, se acercó a su oído y le habló en un tono provocativo. —Ni se te ocurra huir.

Y, dicho eso, desapareció entre todo el bullicio y la gente. Podía ver una cara que reconoció al instante desde lejos, alguien muy familiar que no podía pasar desapercibido.

[***]

Ahora Jin se encontraba sentado en la barra, con una copa de whisky entre sus dedos. Después de aquel revolcón y revisar que todo se moviera adecuadamente parecía que todo estaba saliendo como estaba previsto. Alguien pronto lo interrumpió, una voz conocida que lo hizo voltear la mirada. La joven que ya conocía previamente, a quien protegía en silencio, quien ocultaba su identidad de ella, solo por sus cuidados. Solo volvió la mirada al frente, despreocupado, tomando un nuevo sorbo. El cigarro reposaba en sus dedos de la mano derecha, el humo se desvanecía entre todo el ambiente.

[Imagen: sLahm0D.jpg]

—No deberías dejar atrás la pista de baile si te lo estás pasando bien, Akura.


La mujer, por otra parte, sonrió de oreja a oreja, elevando su rostro en aire divertido y ambicioso, buscando con la mirada al joven que apenas estaba a unos escasos metros de distancia.

[Imagen: hE2b0Fa.png]
—Señor Jin, dijo que hablaríamos pronto de mi nuevo proyecto, pero últimamente no pude ponerme en contacto con usted.

Ahora sí, el whisky quedó a medio camino, mientras ahora veía a la muchacha acercarse, la misma que siempre trataba de ocultar. Maldición, no era el momento. No cuando algunos de su propio clan podrían estar allí. Debería buscar alguna excusa. —No esperaba verte por aquí de todos modos. — su cabeza asomó de un lateral del hombre, con una sonrisa divertida. —No sabía que también estabas por aquí. Solo quería saludarte igualmente. Me alegra verte de nuevo. — divertida, ahora, rodeó a Jin, poniéndose entre ambos hombres. Jin, por su lado, cambió el cigarro de posición, dando un trago más largo, buscando no verse lo afectado que estaba. Había demasiada gente, demasiados ojos que podrían poner en un riesgo innecesario a quien no debería. Ella era parte de su secreto, no iba a arriesgarla así.

[Imagen: djCoAeT.jpg]
—Tranquila, no olvido ponerme en contacto contigo. Solo pásalo bien esta noche, y no te pases.

La chica sonrió, ahora con más calma, suspirando. —Tranquilo, hoy quería tomarme un descanso. Ahora, si me disculpas, voy a seguir por allí. — la chica se despidió amablemente del hombre, quien la vio de nuevo, ahora acercándose a un desconocido. La copa de whisky descendió lentamente, mientras sus ojos, afilados, controladores, contemplaban a la aparente pareja improvisada. Ahora no estaba cómodo viendo a la muchacha parecer coquetear con alguien, su instinto protector se elevaba, pero tampoco podía moverse sin levantar sospechas.

Akura, en cambio, volvió hacia el joven, con una sonrisa de oreja a oreja. Elevó su mano hasta la sudadera del joven, adoraba su estilo, era encantador y la mirada violeta volvió hacia el joven. —Lo siento por dejarte así, era un asunto profesional, pero me encantará ver qué tanto más puede esa chica seguir robando ese corazón, y si se lo merece. — guiñó su ojo, ahora coqueta, igual que él, pegándose más al joven. —¿Qué me dices?


RE: [Pasado] No sabia que era tu hermana bro | Social - Ryota Miyamoto - 14-10-2025

[Imagen: 91zJQbo.png]

“Waw, rompí mi marca personal, y la espante en tiempo récord… “

Fueron las palabras de Ryota al ver alejarse a la hermosa señorita tras su gesto de coquetería. Si bien ella había prometido volver, su experiencia le decía que pocas veces esas promesas se cumplían… a menos que regresara acompañada por la seguridad o por su novio.

Como si poseyera algún tipo de sexto sentido, los ojos de Ryota distinguieron a lo lejos, más allá de la multitud que bailaba, a la mujer de cabellos blanquecinos con la que acababa de coquetear. Ella conversaba con otro hombre, quien bebía con tranquilidad su copa de whiskey mientras lo observaba con atención.

“¿Me habré metido con la novia de algún criminal otra vez??” Suspiró entre sus pensamientos, intentando esquivar la mirada inquisitiva del hombre de traje que lo observaba desde el otro extremo de la discoteca. “Lástima, era una chica linda.” A punto de darse por vencido y con la mano ya en su gin-tonic, alcanzó a ver cómo la chica se apartaba del hombre de aire mafioso.

[Imagen: zYGop11.jpeg]

“Keke quizás ese bro no es su novio.”

Sentenció bebiendo su copa para dejarla sobre la barra y esperar con una plácida sonrisa a que la hermosa mujer regresara con él.

Al regresar, la señorita de violácea mirada se disculpó por la repentina separación. “No te preocupes.” Con un gesto amistoso, Ryota respondió antes de sentir la súbita cercanía entre ambos y dejar que la aterciopelada voz de ella rozara sus oídos.

[Imagen: FC2fxdD.png]

“Waw no sé qué pensar, esto es tan repentino… no creas que soy un chico cualquiera ¿eh?”

Su broma era evidente; no hablaba en serio, y se notaba en la amplia sonrisa que se dibujaba en su rostro mientras acortaba aún más la distancia entre ambos, tomándola por la cintura. “Está bien, confiaré en ti…” expresó al acercar sus labios al oído ajeno. Luego se apartó ligeramente, le tomó la mano y la guió hacia la pista de baile.

Entre la multitud que celebraba, sus cuerpos volvieron a buscarse, disfrutando de la vibración de la música que los envolvía.“Empecemos por tu nombre”, dijo Ryota con una sonrisa ladeada.  “El mío es Ryota.” Hablaba animado, contagiado por el ambiente, la música y el calor del alcohol en su cuerpo.

Pronto, entre risas y miradas, surgieron las preguntas de costumbre en ese ambiente: «¿cuántos años tienes?», «¿Qué haces para vivir?», «¿Ese tipo mafioso era tu novio?» ¿Ah no?» , «Realmente tiene una cara de enterrar personas, keke»  y más vocablos que quedaron olvidados cuando los labios del castaño buscaron lo de Akura.

Fue en ese momento en que el beso se hubiera dado o no, que un agente de seguridad, agarró al de mirada miel de la sudadera, tirando de él fuertemente. “Eh, ¡Oye!, ¿¡Quién te crees!?” Reclamo Ryota forcejeando para ser soltado, si Akura buscara ir detrás de él, se vería con que otros dos hombres se colocarían frente a ella impidiéndole el paso hasta que su pareja de baile y el staff desaparecieran.

Por su parte, Ryota terminó en el salón VIP, frente al mismo tipo que había visto antes conversando con Akura. Al parecer, después de todo, sí era su chica…

[Imagen: IUNYAKh.jpeg]

“Mira, Bro, esto es suuuper turbina, las chicas tienen derecho a gustar de quienes quieran, no deberías hacer estas cosas, debes dejar ir, superar, si quieres te presento amigas, ¿tienes den den mushi?”



RE: [Pasado] No sabia que era tu hermana bro | Social - Onizuka Jin - 20-10-2025

La risita de la joven sonó como respuesta ante la nueva provocación del contrario joven. —Y no creas que yo soy otra cualquiera tampoco, Ryota. — su voz, entre la música ambiental, sonaba entre divertida y graciosa, aprovechando para, con cierto atrevimiento, tomar la mano en la que tenía el Gin-Tonic el contrario, dando un sorbo, sin dejar de observarlo con sus ojos violetas, apartando luego la copa de ella, por supuesto, en ningún momento separándola de la mano ajena, sino aprovechando la misma para guiarla en sus labios. Se relamió, acercándose más a él con una risita divertida, y acercó sus labios al oído del contrario. —Soy Akura, cariño.

[…]

Jin había seguido con la mirada los movimientos de su hermana hasta la pista de baile, sin perder detalle. Sus ojos, afilados y de un color azul pálido, se perdían entre el gentío, pero se concentraban ahora en el joven que tenía la osadía de semejante acercamiento a la muchacha. Tenía que calmarse, relajarse, no podía dejar que…

….

Maldita sea. 

Se levantó, dejando el whisky allí mismo, a medio tomar, molesto. Pasó su mano por el cabello, dejando que solo unos pocos cabellos en forma de flequillo descendieran por su cabello, tomando su Den-Den Mushi para hacer un comunicado a algunos de sus hombres. Una orden clara y directa, sin escrúpulos. Su voz, de por sí profunda, iba a una mayor lentitud, mostrando la clara amenaza que simbolizaba lo que iba a decir.

[Imagen: N4uqfHz.jpg]


—Tráiganme al joven del tupé al VIP.

No dio explicaciones, no eran necesarias, solo una descripción de él, y la vestimenta que traía puesta para que no existieran confusiones. Sus hombres no sospecharían. —No importa lo que esté haciendo, o si está o no con alguien, solo tráiganlo. — sus pasos, con sus zapatos de por sí caros, lo guiaron escaleras arriba, caminando con una calma que en el interior de su mente realmente no existía, a la cual se había acostumbrado por su propia labor. Pasó por unas cortinas rojas, en el interior. No estaba vacío, por claramente el ambiente, ya había una pareja disfrutando de su intimidad. El tic se hizo palpable, mientras ella buscaba cubrirse desesperadamente y el hombre emitía una queja directa por “entrar sin permiso” junto a una lluvia de insultos. Jin solo lo tomó del cuello, empujándolo contra la pared que, en la nuca del contrario, se hizo añicos.

[Imagen: Vrs3c8a.png]

El hombre emitió un quejido, la sangre manchó su mano y, al solarlo, la mujer emitió un chillido asustado, uno que gracias a la música nadie podía escuchar, nadie que el mismo Jin no quisiera. Lo dejó caer al suelo, él ahora quejándose por el dolor, con ambas manos tras la nuca. Los que sí pudieron llegar a escucharlo fueron los dos guardaespaldas que estaban en la entrada, quienes contemplaron el escenario en un inicio, atónitos y, por otro, sin mucha sorpresa. Jin sacudió la sangre de su mano, ahora con una nueva orden.

—Sacadlos de aquí ahora mismo.
[Imagen: rsPtQTD.jpg]
—Solo quiero a ese tipo.

El tiempo que les tomó despejarlo todo fue récord. Solo se sentó en un sofá individual, cargado de lujo, y cruzó sus piernas, a la espera de que llegara quien estaba esperando.

[***]

La cercanía, el ambiente divertido y el sentirse sola por un tiempo hizo que se dejara llevar.  Akura podía percibir la cercanía ajena, ella misma elevó el rostro, buscando acomodarse a su altura y aceptó el beso, siguiéndolo por algunos segundos más. Sus dedos se pasearon por un lateral de su ropa, tirando más de él, de modo que ambos cuerpos comenzaban a apegarse cada vez más. ¿Por qué no? El chico era guapo y lo estaba disfrutando. Desfasarse por una noche después de tanto tiempo no estaba mal, no había llegado allí solo para volver con las manos vacías… De no ser por la repentina interrupción, una la cual la tomó por sorpresa. —¡Eh! ¡Eh! ¿Qué estáis haciendo? — la mujer intentó frenar a uno de los hombres, quien le barrió el paso. Ella frunció las cejas, ahora sí, molesta.

[Imagen: 34mVwcn.png]


—¿Acaso no sabéis que interrumpir es de mala educación?

Una patada, directa al rostro del guardia que la había frenado. El golpe había sido brutal, demostrando que no solo poseía belleza, sino que también sabía pelear. Finalmente, terminó siendo sujetada por dos, impidiendo que siguiera pasando.

[***]

El Den-Den Mushi hizo una conversación, hablando de la situación de la mujer, si también buscaba que fuera traída pero automáticamente declinó la información, mencionando que no querían provocarle ningún daño y una clara amenaza, gracias a su ya voz conocida, de que si recibía un solo rasguño habría consecuencias. Ese fue el instante en que el joven apareció y Jin elevó la mirada, pasando su mano por el pequeño caracol y manteniéndolo en absoluto silencio. Sus ojos se elevaron en la dirección del joven, quien a la fuerza fue obligado a sentarse a uno de los asientos. Escuchó sus palabras y las ignoró, solo cruzándose de piernas, elevando su mano derecha en una señal de que los hombres los dejaran a solas.

Una vez así, la seriedad con la que observaba al joven era clara, fija en él. —Es la primera vez que lo veo por este local, jovencito. — habló pausado y sin embargo su voz estaba cargada de una amenaza silenciosa. Claramente había ignorado sus palabras y se limitó a encender un cigarrillo allí mismo, como si fuera lo más normal del mundo. —No me gusta no conocer a la gente que viene a mis locales. — expulsó el humo de sus labios, con los ojos fijos en el joven. Sí, una excusa estúpida para que no se supiera que tenía algún tipo de conexión con la joven.

[Imagen: 8yNtC4w.png]

—¿De dónde vienes? ¿Y de qué conoces a esa chiquilla?



RE: [Pasado] No sabia que era tu hermana bro | Social - Ryota Miyamoto - 13-12-2025

Hace apenas unos minutos besaba a una hermosa joven en medio de una gran fiesta. Ahora, dos matones lo obligaban a sentarse en un bastante cómodo asiento, dentro de la oficina de su “jefe”. ¿Cómo había cambiado la situación tan rápido?

Sus intentos por restarle importancia a la situación fueron ignorados. Al parecer, lo que ese sujeto tenía con Akura era lo bastante intenso como para no olvidarlo por las buenas. “Mierda… ¿por qué las chicas lindas tienen que estar relacionadas con sujetos así…? ¿De verdad es mucho pedir que alguna no sea perseguida por un lunático?” Peinó su cabello con ambas manos hacia atrás, acompañando ese pensamiento, y entonces escuchó cómo el silencio se rompía con la voz seria del pelinegro.

El humo que exhalaba el sujeto de mirada asesina se disipó por la oficina, danzando suavemente al ritmo de sus palabras. ¿Quién era él? ¿De dónde venía? Preguntas extrañas para un hombre dolido; a esas alturas, lo normal habría sido que lo estuviesen amenazando, golpeando, o mínimamente insultando a su madre.

Por lo mismo, llego a pensar que se trataba de algún estudio de mercado o satisfacción al cliente.

Al menos hasta que la última pregunta resonó, teniendo como protagonista a la joven que acababa de conocer. ¿Sí que tenían algo? ¿Acaso había vuelto a ser utilizado para darle celos a otro imbécil? Fuera cual fuera la respuesta a esas preguntas, algo era seguro; el sujeto en frente suya sí que tenía algún extraño tipo de relación con la chica.

“Que problema…” Pensó por un instante para luego suspirar, relajo el cuerpo y se acomodo suavemente en la silla.

“Baterilla, y la acabo de conocerla hace…” Miro en dirección a algún reloj que pudiera estar adornando la oficina. “¿20 minutos?”

No tenía razones para mentir y los dos sujetos a su espalda le indicaban que estaba obligado a llevar esa conversación, aunque prefiriera no tenerla.

[Imagen: psdcuQM.png]

“Escucha bro, no sé cuáles sean tus intenciones haciendo esto, pero es muy incómodo.”

Concluyo levantando sus hombros. “Hay mejores formas de interrogar a alguien, es decir, ¿jamás escuchaste el dicho de que se atraen más moscas con miel que con hiel?” Preguntó inclinándose un poco hacia la dirección de su contrario. 

“Es tan fácil como invitarme una copa, traer unas señoritas, o pedirme amablemente que deje en paz a tu chica. Porque yo jamás estaría con nadie comprometida.” Claro que si lo estaría. “Así que no hay necesidad de ponernos en esta situación, soy un turista que busca divertirse y creo que Akura igual quería divertirse, eso es todo.” Finalizó con una media sonrisa, esperando que con eso las cosas pudieran aclararse. Nunca se sabía frente a qué clase de psicópata podía sentarse uno en un bar, pero al menos esperaba que este tuviera algún sentido lógico de la justicia.

Y quizá todo habría terminado ahí, sin que fuera más grande de lo que ya había sido hasta ese momento; ambos volverían a sus vidas sin la más mínima rivalidad, malentendido o mala interpretación. Pero la vida no es como esperamos que sea.

“¡Señor! ¡alguien lo está buscando aquí afuera!” La voz de uno de los hombres del malhumorado resonó desde afuera de la habitación. “¡Señor tiene una visita importante! ¡debería atenderla!” Repitió a los pocos instantes, y medio segundo después los presentes vieron cómo la puerta se abría de par en par de una patada.

[Imagen: zPvRcxh.jpeg]

“HEY ONIIIZUKA JHIN”

Un hombre de al menos dos metros, mirada peligrosa y finas vestiduras bordadas a mano, atravesó la puerta cargando un artefacto idéntico a una rudimentaria bomba con cronómetro, el cual marcaba un tiempo de cinco minutos y contando.

“¿Eso es…?” preguntó Ryota. “¿Es una bomba, no?” Miro a los presentes bastante desubicado ante lo que estaba ocurriendo. 

“KYAJAJAJAJAJA Dile a tus hombres que bajen las armas Onizuka Jhin, ponte esta bolsa en la cabeza y estas amarras, si no nos vamos de aquí en cinco minutos la bomba estallara y todos los presentes morirán.” Las amenazas no tardaron en llegar. Para Jin, aquel hombre era un rival conocido, Don Virglione, un mafioso del área con el que mantenían constantes rencillas. Ya había recibido información de que estaría próximo a intentar algo, pero jamás imaginó que ese “algo” implicaría asesinar a tantas personas con tal de conseguir llevárselo.

Don Virglione no tardó en tirarle un par de bolsas al escritorio al igual que las amarras descritas previamente. “¡Apúrate hijo de perra!, nos largaremos de aquí ahora mismo.” Amenazó con una sonrisa de superioridad.

“Uhhhhhh bro, bueno, creo que esto es entre ustedes, veo que tienen cosas que arreglar keke” El castaño se levantó del asiento con incomodidad, tomando aquella intromisión para largarse de ese lugar con un disimulo marcado por su obvio intento de escapar. “Todo quedó dicho entre nosotros ¿no? keke No te preocupes, me alejaré de tu novia, un placer conocerlos chicos, suerte con… ¿esto? nos vemos...” Trataría de esquivar la bala, pasando junto a Don Virglione.

“¿A dónde crees que vas?” Lo paró el mafioso que sostenía la bomba.

“Pues, a poder ser, lo más lejos que pueda de aquí…” Respondió.

“Ponte la otra bolsa en la cabeza, te llevaré con nosotros.” Demando con autoridad y una mirada aún más violenta que la anterior.

[Imagen: 9qy7ohB.jpeg]

“Chale ¿Ya chingue a mi madre verdad?”

Odiaba su suerte y la situación, pero no iba a decirle que no al hombre que sostenía una bomba. Así que se limitó a esperar a que los hombres de Jin lo ataran y le colocaran la bolsa en la cabeza. Sería la última vez que se metería con una chica a la que algún tipo raro observaba desde la distancia.


RE: [Pasado] No sabia que era tu hermana bro | Social - Onizuka Jin - 20-05-2026

Claramente era un joven sin demasiada experiencia frente a alguien como él. Quizás una juventud más viva, lejos de conflictos o de lugares despreciables. Era mejor esa inocencia que cualquier otra cosa. Juntó ambas manos, con los codos sobre el escritorio, sin perder detalle del muchacho. Ahora lo vio todo un poco más claro, solo un pequeño niño en el cuerpo de alguien de la edad de esa muchacha de ojos morados tan llamativos. —Si tanto quiere a señoritas, créame, soy capaz de proporcionárselas. — Si con eso evitaba que esa pequeña muchacha pudiera tener cualquier tipo de relación que la dañara, estaría bien... Al menos hasta que mencionó, con tanta tranquilidad, que era “su chica”. No supo si reír, o sencillamente asquearse por la ironía que vinculaba a Akura con él. Sus ojos observaron a los dos hombres detrás del joven muchacho, separando sus manos solo para acercarlo al cigarrillo entre sus labios, dejando caer calmadamente la ceniza sobre el cenicero que siempre lo acompañaba al lado de un escritorio para luego volver a sopesar sus palabras, ahora con un aire algo más molesto y asqueado solo al imaginarse con Akura. Su hermana.

—No es mi chica. Solo es una muchacha que conozco.

Prefirió aclararlo a que se atrevieran a vincularlo más de lo necesario con la muchacha. De hecho no se veía capaz de salir con ella, sería... repulsivo. La sola idea le provocó escalofríos, teniendo en cuenta que la conoció siendo una muchacha tan joven. —Así que no te equivoques. Akura no está comprometida, mucho menos conmigo. — Elevó su zurda, frotando sus ojos. ¿Quizás había acelerado las cosas al creer que era otra cosa? Estaba claro que solo exploraban su vida joven. De repente se sintió más viejo de lo que realmente era. —Le pido disculpas, es-...

La interrupción lo hizo alzar la cabeza, ahora apagando calmadamente el cigarrillo sobre el cenicero. Iba a mandarlo que entrase más tarde, después de dejar ir al hombre... Hasta que vio a aquel hombre gritar su nombre de una forma desagradable. La bomba que marcaba el tiempo, la seguridad desagradable que recordaba de ese Don estúpido. Normalmente no le importaría sacrificar a unas cuantas personas con tal de frustrar sus planes, no era la primera y probablemente tampoco la última vez, pero ahora había una gran diferencia; Akura. No podía permitir que se viera involucrada en algo como eso. Solo esperaba que no la estuviera liando... O no se acercara allí o... Pero no, eso no fue lo peor, lo peor fue escuchar a Ryota mencionarla como “su novia”. Lo fulminó con la mirada de forma inmediata. Ahora estaba involucrado en esto, y no dejaría que se fuera de rositas, pero Don Virglione se encargó de que no fuera así. Sus hombres ahora estaban sudando frío, mientras el yakuza los rodeaba con la mirada. Sostuvo la katana que reposaba en su cadera desde la vaina, tuvo ganas de agarrarla, impactarlo, destrozar a ese estúpido y partirlo en dos. Debió de haberse encargado de él hacía tiempo.

Cerró los ojos, aflojando su mano, aflojando el cinturón de su katana, dejando el arma sobre la mesa de escritorio. No podía sacrificar a Akura por esto. —Obedecedlo. — Murmuró, poniéndose en pie elevando sus manos. —Pero prefiero que eso sea en la parte trasera. Estoy desarmado, como ves, Virglione, tengo mi katana delante de ti. — Y armas de fuego no es que él fuera alguien que utilizara. No podía involucrar, al menos por el momento, a Raigo (su jefe) en ese asunto. Tomó la bolsa y la mantuvo en su diestra. —Secuestrarme no hará que El Gran Jefe de mi clan Onizuka venga a verte, ¿lo sabes? — Una vil mentira, probablemente sí. Podría ser egoísta, pero no cuando se trataba de alguien como Jin. —Así que solo te pido movernos en la puerta trasera, sin salir del edificio con tu... — Elevó y descendió la mirada, mirándolo de arriba abajo. —Juguete nuevo. — Podría ser un farol, dudaba que fuera capaz de recurrir al suicidio por un sacrificio que pudiera salir mal, pero en ese momento había alguien a quien no podía involucrar, mucho menos permitir que descubriera  qué se dedicaba. —Y el muchacho, lo mismo. Si llamas demasiado la atención cuando salgamos, solo harás que los Marines vengan a buscarte al verte armado. Es un buen trato. — Cualquiera que lo conociera, pensaría que estaba siendo demasiado fácil, y lo era, por supuesto, tratándose de él, pero sin su katana no parecía haber muchas posibilidades para el yakuza. Lo único que lamentaba era el muchacho que acababa de ser involucrado... O bueno, ahora no tanto, ya que parecía tener una lengua muy larga para soltar estupideces delante de un rival suyo y tratar de salir impune. Pobre Ryota.