Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece
Un choque de (Eros)egos. [Presente Relativo - Eros] - Versión para impresión

+- Nakama no Mi - Foro Rol de One Piece (https://nakamanomi.com)
+-- Foro: Mundo (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=3)
+--- Foro: South Blue (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=7)
+---- Foro: Reino de Samba (https://nakamanomi.com/forumdisplay.php?fid=314)
+---- Tema: Un choque de (Eros)egos. [Presente Relativo - Eros] (/showthread.php?tid=2284)

Páginas: 1 2 3


Un choque de (Eros)egos. [Presente Relativo - Eros] - Owen Yang - 15-10-2025

16:00
Isla de Samba
Parque central de la isla
23Cº

[Imagen: IQGMvlw.png]

[Imagen: 161ceb908fb8673ae59bbb3bc8e4a4db.jpg]
-Qué diferencia con Karate, joooder...-

La vidilla, luz, alegría y movimiento de Samba era algo que, ciertamente, iluminaba al pelirrojo de formas que hacía tiempo que no sentía; Isla del Karate guarda demasiados recuerdos (Buenos, malos, extremadamente buenos, extremadamente malos) pero el ambiente aquí es puro carnaval, pura fiesta y color, unos ánimos que solo invitan al disfrute perpetuo. Pájaros cantarines y coloridos, muchísimo movimiento de gente, tantos estímulos ayudarían a mantener su cabeza ocupada y centrada en lo que acontecía en su interior: Un maremoto de emociones que todavía resultaban difíciles de manejar, controlar y desatar en su mente -Aunque sea puedo tomarme el último día para relajarme un rato...ya suficiente locurita por hoy.- acomodándose en un largo banco de aquella sencilla plazoleta de la central de la Isla, Owen reposaba con ambas manos en la nuca y cerrando los ojos, sintiendo un poco el fulgor del sol que, combinado con el clima, hacían que la sensación fuese aún más maravillosa. Su sonrisa, marcada, demostraba el deleite que representaba estar con la cabeza en algo que no fuese -...- lo que le azotaba...una y otra vez -...tsch.- desvió su mirada hacia un costado, sufriendo una punzada en el recuerdo del rostro de su chica favorita -...qué estará haciendo Gwen?- no podía evitarlo, su corazón se sentía tan inquieto solo de imaginar su antifaz blanco que decoraba su rostro, notándose con una expresión mucho más perdida, y preocupada. Dio un movimiento hacia adelante, llevándose ambos codos hacia cada rodilla, encorvado, pensativo, nervioso -Mierda, quisiera saber si está bien. Porqué carajo no diseñan algo para comunicarse con la gente en tiempo real, no sé, un Den Den Mushi que te permita escribir y que lo lean al segundo, o que se yo.- mientras su mente meditaba un posible proyecto de patente de un producto que en otro universo sería el más utilizado del planeta, el pelirrojo, con su síndrome de la pierna inquieta, se mostraba mirando al suelo con tensión y hablaba consigo mismo para hacer catársis.

[Imagen: 10689a68ca4ea965430a30ddb46c5f20.jpg]
-...ésto es una mierda, y yo que estaba tan feliz.-

Un suspiro largo, profundo, agobiado, salió de su pecho, de esos que elevan los hombros y cierran los ojos -...sigh, ¡AGH!- y, en un acto reflejo, llevó ambas manos hacia el cabello, sacudiendo sus cabellos con locura para despeinarlos y quitarse el nerviosismo que estremecía todo su cuerpo -...los Forgotten One's no son mala gente tampoco, ¿Porqué siempre tengo que estar entre la espada y la pared?-
Porque siempre cometes decisiones que tienes que asumir sus consecuencias, muchacho.



RE: Un choque de (Eros)egos. [Presente Relativo - Eros] - Eros Focalor - 16-10-2025

Un carpintero llevando tablas bajo el brazo andaba con serena parsimonia por la ciudad. Sus ropajes oscuros desentonaban en demasía con el espíritu alegre y festivo no solo de la isla sino también de lo habitantes de la misma que parecían llevar un estilo de vida sin muchas preocupaciones, el yugo del gobierno mundial podía sentirse en los mares pero ésta personas parecían tener un estilo de vida mucho más afín a u tripulación que otras islas que habían visitado con anterioridad. Se tomó su tiempo para darle de comer miguitas de pan que le sobraron de la cena a los pajaritos, le devolvió su pelota a un niño que accidentalmente le pateó la cara causando un sangrado menor pero gracias a su rápida cauterización no fue un problema.

Dejó las tablas en un banquito, inspiró con serenidad y exhaló. Que buen día para estar vivo, tenía amigos, un objetivo, y lo aceptaban pese a ser un bicho raro para muchos ¿Qué podría salir mal?

Observó no muy lejos a un joven rojizo como el fuego, parecía nervioso. Eros se rascó el mentón pensativo antes de preguntarse la mejor forma de ayudar a alguien que lo necesitase, tenía que practicar las habilidades sociales que quería aprender de su capitán quien en cambio era un imán de miradas. Al cuidador de tumbas no le gustaba pavonearse así que podía descartar eso, por lo que se levantó dejando las tablas para su barco junto al banquito de madera y palmeó la espalda del chico desde detrás.

— Te veo conflictuado —Espetó de buenas a primeras, y entonces negó con la cabeza ¿Era esa forma de saludar a alguien? ¡Se olvido de decir buenos días! ¡Estupido Eros! Hiperventilando extendió su puño derecho a toda velocidad contra si mismo, el golpe conectó contra su mentón y la estrella de la muerte voló un par de metros hacia atrás derribado por su poco ataque. Entonces suspiró profundamente, ahora estaba más tranquilo. 

Se quitó la tierra de la ropa, se levantó nuevamente y se paró frente al muchacho. — Buen día, te veo conflictuado, nervioso... ¿Te puedo ayudar en algo? Siempre intento ayudar a los que tienen problemas... ¿Quieres que te regale algo? Toma —Se quitó los zapatos, y se los dejó al joven con una sonrisa en su rostro. — No te puedo regalar otra cosa porque soy muy pobre, y esas tablas no son mías sino para mi barco. Se las tengo que regalar al Crimson Stage, o se pondrá triste —Aclaró.


RE: Un choque de (Eros)egos. [Presente Relativo - Eros] - Owen Yang - 17-10-2025

[Imagen: 6ZnJmXo.png]
-Además...¿Cómo carajo haré para sacarle información al Uker ese? ¿Cómo termino la misión pronto? Qué asc-

— Te veo conflictuado —

[Imagen: 1779e42df914a703f1b0f5e8ec55db79.jpg]
-¡AAAAAGH!-

Del susto que sufrió el pelirrojo, ciertamente, pegó un brinco y sobresalto tan pero tan elevado debido a la inmensa concentración que sus pensamientos estaban ejerciendo sobre su propia mente. Fue tan así que lanzó un puñetazo involuntario hacia adelante exactamente desde donde provenía el sonido. Lo que no sabía el pelirrojo, ciertamente, es que el propio sujeto también, por alguna razón auto flagelante, había decidido golpearse a si mismo, recibiendo un doble puñetazo ajeno y propio para derrumbarse -¡¡!! ¡LA PUTA MADRE!- cuando entró en razón y en una cámara lenta propia de una mala comedia, veía cómo el cuerpo del adulto en cuestión volaba varios metros un poco más lejos de su posición inicial, torciendo la expresión del pelirrojo hasta que elevó sus brazos hacia el cielo, pegando su nuca contra su cuello en búsqueda de observar el cielo -¿¡Puedes dejarme en paz por solo cinco segundos?!- su voz, distorsionada por la lentitud de los fotogramas de la escena, se ralentizaba al igual que, luego de un estridente ¡PAF! del cuerpo del muchacho impactando contra el suelo, casi como si nada, se levantaba quitándose el polvo -¡¿Y ESTE TIPO?!- su rostro se quedó estupefacto no solamente por ver en su mejilla dos puñetazos diferentes, sino, porque parecía hacer como si literalmente nada hubiese pasado, parándose delante de él.

— Buen día, te veo conflictuado, nervioso... ¿Te puedo ayudar en algo? Siempre intento ayudar a los que tienen problemas... ¿Quieres que te regale algo? Toma —

[Imagen: 2da445833342d2c3293573d226bdae44.jpg]
-¡Tío, ¿Qué estás haciendo?! ¡Déjate los zapatos puestos!-

Pero no tenía caso, comenzó a descalzarse delante del muchacho pelirrojo y, con ese aura tan lúgubre y extraña que parecía tener, tan pero tan opuesta a lo que podría representar Owen, parecía entre triste y vacío. Incluso sonaba terriblemente deprimente en sus deseos de querer ayudar al muchacho con sus formas poco ortodoxas -¡No! ¿¡Estás loco!?- le empujó su calzado con ambas manos con esa expresión de incredulidad que no podía escaparse de él -Y si eres pobre menos, tío, entre hambrientos no nos robamos el pan.- un posible paralelismo sería "entre bomberos no nos pisamos la manguera", ya que el muchacho, pese a tener una solvencia económica relativa gracias a su gran capacidad con hacer negocios (Estafar) estaba relativamente cubierto, pero conocía a la perfección lo que era "vivir al día".

Pero lo que lo despertó de su letargo nervioso e incómodo fue prestar atención hacia -...unas tablas?- que despertaron, ahora sí, su curiosidad, obligándole a ver a sus alrededores para detectarlas justo en el mismo banquito en el cual el pelirrojo estaba sentado -...estás bien?- miró a sus ojos, aquellos orbes ambarinos radiantes pero apenas expresivos, rotos, como si en ellos solo observase un vacío amarillo -¿Quieres un café, tienes hambre?- empezó a preocuparse por él; Gwen había hecho un trabajo excepcional por el muchacho que, en otras circunstancias, ciertamente, habría pasado y deshecho de su interacción -¿Estás post morten?- extraña deducción, ya que se notaba a leguas que el joven estaba vivo y coleando aunque pareciese tan neutral como el cero -...esas tablas se ven pesadas como su puta madre.- en cuanto buscó prestarle atención a las mismas, llevó ambas manos hacia la cintura, reflexionando sobre lo inverso a lo propuesto por el sujeto: Ayudarle a él -Ven, que te ayudo a llevarlas.- algo que la muchachita había inculcado en él, ciertamente, era esa ayuda desinteresada hacia el ajeno, algo que se sentía como "ganar puntos para tener la entrada al cielo garantizada", aunque bueno...el pelirrojo estuviese en números negativos hace décadas, ciertamente -¡JOP!- y, tomando la mitad de las mismas, se las puso a cuestas en el hombro -Es lo menos que puedo hacer después de golpearte sin querer, es más, ¡ESPERA! ¿No tienes un duro, verdad?- preguntó sonriente, amistoso, mostrando esos colmillos que tanto le caracterizaban -Ven, que te invito a una cosa.-.

[Imagen: zyErIlO.png]

[Imagen: 7e4c17007699d6e288612b3e6daae956.jpg]
-¡JAJAJA! ¡ES LA MEJOR HISTORIA QUE HE ESCUCHADO! ¡JAJAJA! Ahora tú di una.-

Casi como si la escena saltase de un lugar al otro, el pelirrojo había buscado convencer un poco al hombre que tenía delante para que tuviesen un poco de compañía mutua; Ciertamente no sabía si ese ambiente sería correcto para él, pero, ¿Qué hacía sentir menos pobre a uno que una cerveza fría, unas empanadas fritas rellenas de varios sabores diferentes y un poco de alegría para el corazón? Si algo ayudaba a desatar los nudos en la cabeza del muchacho, evidentemente, era relacionarse con gente nueva. Había aprovechado varios de estos días para otear la zona, buscando los lugares que pudiesen ser de utilidad por diversas razones, y esos barcitos a pie de calle eran algo que siempre le fascinaba. Todo el clima tropical, ambiente a festival y la profundidad del mismo les permitió sentarse en una mesa muy típica, cuadrada, y frente a frente, con aquellos bocadillos que el pelirrojo había ordenado aparte de su correspondiente cerveza y lo deseado por su acompañante.

El más joven de entre los dos no dudó en empezar a contarle una historia tan loca como enrevesada, real, pero a la búsqueda de que su invitado pudiese, aunque sea, cargar fuerzas para llevar aquellos tablones -Cuéntame, ¿Qué es un Crimson Stage? Te ves...- empezó a escanearlo con la mirada, analizándolo centímetro a centímetro en ese aspecto oscuro pero ciertamente intrigante. Owen tenía una predilección gigantesca por la gente rara y particular, por lo que podría ser un buen punto de partida -...mayor que yo, ¿No? Me llamo Owen Yang. Salud, tío.- levantó su jarra de cerveza para buscar chocarla con la de la bebida del joven lúgubre delante de él, esperando ese repiqueteo y tintineo tan característico para, con esa efusividad que le caracteriza, proseguir -Lo siento por el puñetazo de antes y así descansas de los tablones estos que se ven ásperos de llevar, pero, ¿Porqué te golpeaste tu también?- frunció su ceño con mucha confusión, encorvándose y deslizando el codo sobre la mesa que tenían enfrente -No será alguna cuestión erótica de las de la gente rara, ¿No?- dubitativo, entrecerró los ojos, buscando que el hombre pudiese aclarar el panorama y distraer al hablador muchachito que tan solo quería no pensar...al menos no tanto, en Gwen.


RE: Un choque de (Eros)egos. [Presente Relativo - Eros] - Eros Focalor - 19-10-2025

Loco, raro. El muchacho usó esas palabra para referirse a él varias veces, Eros transpiraba con denotado nerviosismo a medida que éste hablaba pero decidió llamarse a silencio por unos momentos, necesitaba poder analizar la situación de la mejor forma posible antes de seguir quedando como un bicho raro en frente del energético pelirrojo. Asintió con la cabeza cuando el otro le pidió llevar las cosas, y mas allá de ambos golpes que tenía en su rostro, el dolor social era mucho más palpable que el físico. Si bien todo éste intercambio intimidaba a Eros, el cuidador de las tumbas asentiría con una profusa reverencia.

— Si te hace sentir bien, vamos —Era importante para él acceder a los términos, y condiciones que aquellos que el intentaba ayudar pusiesen despues de todo ¿Quizás le hacía bien ayudar a los demás? No aceptó sus zapatos, por lo que nuevamente se los puso con cuidadito atando las agujetas como orejas de conejo antes de seguir al muchacho hacia el bar. — Agradecería que no me llame ni loco, ni raro... Se bien que lo soy, pero mi nombre es Eros Focalor —Explico tímidamente antes de suspirar quitándose su abrigo una vez llegaron a la taberna, con cuidado lo colocó sobre el respaldar de su silla levantando el índice antes de que éste otro hiciese el pedido. — Prefiero tomar agua si no es mucha molestia, una jarra de agua estará bien... No tolero bien el alcohol, y no quiero avergonzarme nuevamente frente a usted de ser posible. Cuando me pongo muy nervioso tiendo a golpearme para relajarme. El dolor físico me distrae de lo nervios —Era la primera vez que alguien lo increpaba por su costumbre que, si bien sabía era extraña, era algo tan intrínseco a su natural que nunca se planteó modificar.

Habia poca gente en el bar, y en cierta parte lo valoraba. Miraba moviendo sus ojo ambarinos de aquí para allá analizando a todo los presentes, con cuidado coloco las tablas de forma que no molestasen al paso y al mismo tiempo deslindando de dicha responsabilidad al más joven de los dos entonces rascando nerviosamente su frente transpirada, y magullada.

— El Crimson Stage es el barco de mi tripulación, los piratas del Cabaret. Soy el carpintero ellos me llaman la estrella de la muerte —Mentir no era parte de su sistema, despues de todo el solo creía en la honestidad por incomoda que fuese. — Una historia... Divertida... La mejor que he escuchado... No tengo muchas —Con modestia sus hombros se encogieron, pero entonces exhaló con pesadez. — Vengo de una familia de cuidadores de tumbas, mi bisabuelo, abuelo, padre... Tu entiendes. Mi madre nos abandonó cuando yo era pequeño, mi padre murió hace un par de años y cuando yo tenía una fuerte fiebre que no me permitió salir de mi cama exhumaron todas las tumbas, y se robaron todo. A todos —Su mano se convirtió en un puño colmado de ira. Pese a su rostro sereno, y su ausencia de miedo, había una furia silenciosa en él. — Me uní a una tripulación pirata para buscar lo robado, recuperarlo y darle descanso eterno a todos. A todos —Todos.


RE: Un choque de (Eros)egos. [Presente Relativo - Eros] - Owen Yang - 21-10-2025

— Agradecería que no me llame ni loco, ni raro... Se bien que lo soy, pero mi nombre es Eros Focalor —

[Imagen: b7cb5216ba5d0cb20805dfd80ffed9ea.jpg]
-Tu nombre me hace acordar al de un cantante. Ni idea, me mola tu nombre igual.-

Lo veía acomodarse. Su aspecto era bastante atípico, curioso, con un aura oscura que hasta parecía combinar sus cabellos con su porte y estética visual en general. Pese a que se viese lúgubre, "post morten" como Owen solía decir y abandonado por la vida en su actitud y comportamiento, ciertamente, parecía tener buen gusto para la elección de los colores en su aspecto general. Su petición con respecto a las bebidas alcohólicas era sensata, de hecho, el pelirrojo no solía agradarle mucho el alcohol pero sí la sensación de ebriedad que permite soltar la lengua un poco más de la cuenta. A veces le ayudaba en demasía para poder expresar todo lo que su corazón, encadenado por las circunstancias, no podía decir.

Demoró apenas nada en explicar no solamente la utilidad de los tablones de madera, sino, en decir a viva voz que pertenecía a una tripulación, que tenía un apodo y hasta cual era su profesión, ¿No eran datos demasiado relevantes para decirlo una primera vez? -Un pirata delante mío, joder.- sonrió, colocando el codo sobre la mesa mientras mostraba cierta sonrisa con malicia, ignorando el hecho de la revelación de su rubro al incluir en el nombre de su tripulación "en qué clase de barco trabajaba", pero el rostro del pelirrojo fue progresivamente modificándose...lentamente, en cuanto escuchaba las palabras del hombre que estaba justo delante de sí.

— Vengo de una familia de cuidadores de tumbas, mi bisabuelo, abuelo, padre... Tu entiendes. Mi madre nos abandonó cuando yo era pequeño, mi padre murió hace un par de años y cuando yo tenía una fuerte fiebre que no me permitió salir de mi cama exhumaron todas las tumbas, y se robaron todo. A todos —

[Imagen: cbb1a7cdb0ff753902cd65c9f5b1fda8.jpg]
-...una historia divertidísima para contar con los más peques.-

No solamente el sujeto era lúgubre en su aspecto, sino, en su pasado, trama personal, y hasta reacciones, ya que mostraba un rencor abrumador sufrido por ese trauma del pasado que parecía afectarle en demasía. En cuanto el sujeto terminó, acentuando el "a todos", como si fuese una muletilla en la que canalizaba todo ese rencor acumulado durante años, el pelirrojo solamente se limitó a -¡FIIIIIIIU!- silbar con un tono que era ascendente y descendente, agarrando su jarra de cerveza para darle varios tragos y soltarla en un duro ¡TAK!, para proseguir -¿Sabes que me ayuda a quitarme los nervios, aparte de beber y hablar con desconocidos?- lo cual era exactamente lo que estaban haciendo en ese preciso instante -Un poco de ejercicio físico.- alzó sus manos mientras el ¡KIK-KAK! de su nudillo izquierdo y luego derecho resonaron, tronándoselos con fuerza. Su sonrisa inspiraba desafío, intensidad, con un ceño tan fruncido como pícaro en esos orbes celeste brillante que se clavaban en los vacíos radiantes y amarillentos del hombre delante de él -No vas a necesitar golpearte a ti mismo para nada, solo alivianaremos tensiones, ¿Te parece?- señaló hacia la jarra de agua que el muchacho de cabellos violáceos tenía, indicándole que la cosa, entre ellos, iba a comenzar en nada -Por muy post morten que parezcas sé que detrás de esa fachada hay una llama que cuando se encienda se enloquece. Quiero verla.- y porque, como hombres que eran, a veces el intercambio físico podía ayudarles a conocerse mejor.

-Ost-

[Imagen: f8edd1c1a96f3042a43617ee11e565b6.jpg]

[Imagen: 9048f17ffdeffdce952a8ad730ca32b9.jpg]
-Muéstrame lo que sabes hacer, Eros.-

Los tablones aún seguían exactamente donde habían quedado en un primer lugar, ya que, realmente, tampoco se habían alejado demasiado; Owen había oteado con mucha determinación buena parte del centro de la Isla de Samba y, justo detrás del bar en donde se encontraban, existía un pequeño callejón en forma de "L" en el cual se encontraban diversos contenedores, residuos, cubos de madera y varias cosas abandonadas como aparatos, maquinaria y hasta, incluso, plantas secas. Muchos de estos elementos, ciertamente, parecían pertenecer todos a los del bar, y más que podía verse justamente una puerta gris exactamente detrás de donde en teoría se encontraba el bar.

Aquella "L" medía unos cincuenta metros de largo, treinta en lo recto y veinte en lo torcido, con unos seis de ancho. Parecía hermético, como si las puertas y enrejados que se encontrasen allí apenas pudiesen escuchar el sonido que podría producirse allí debido a puertas extremadamente bien selladas. Parecía haber aparatología futurista y hasta una mezcla entre vapor y electricidad, ya que el calor de la zona era bastante más intenso que en aquel parquecito donde ambos jóvenes se encontraron anteriormente. Estaban a cinco metros uno del otro, enfrentados, mientras el pelirrojo, candente, estaba extremadamente feliz de poder realizar un combate luego de tantísimo tiempo; Su último enfrentamiento, ciertamente, fue cuando tuvo que salvar a exactamente el mismo tipo que lo estaba metiendo en problemas: Jin Onizuka -Yo no necesito darle descanso eterno a nadie, pero quiero evitarlos, más de la gente que amo.- su cuerpo empezó a acomodarse, separando ambas piernas (La izquierda delante y la derecha atrás, dejando en vista que era zurdo al golpear), poniendo su brazo derecho cerca de su propio mentón y el izquierdo un poco más lejos. Era una postura de combate sencilla, típica, y que copió del sujeto del cual aprendió mínimamente a combatir de forma decente -Quiero que lo des todo aquí, Eros.- frunció el ceño, molesto -Ni se te ocurra tomarme el pelo.- era una advertencia, porque el pelirrojo no toleraría, para nada, que se contuviese en lo más mínimo, y así lo demostraba el crujir de los guantes del muchacho al apretar los puños -Vamos a continuar la charla a través de nuestros golpes.-.

OFF


Karmas positivos/negativos activados



RE: Un choque de (Eros)egos. [Presente Relativo - Eros] - Eros Focalor - 22-10-2025

— Pensé que ibamos a tomar algo... Bueno, vale...

"Cuanta energia" Pensó para sus adentros Eros pues mientras servía su primer vasito de agua de la jarra, el pelirrojo ya parecía lo suficientemente inquieto para sacarlos de aquel establecimiento en pos de realizar ejercicio físico. Suspiró con cierta pesadez, rascando su nuca insistentemente como si de ella pudiese salir algo más que el dolor de sus uñas contra la piel y la fricción ¿Como decirle que no a alguien que en alguna forma no parecía escucharlo? Tampoco es que se pudiese quejar, ya que desde su perspectiva el chico estaba siendo lo suficientemente amable para invitarlo de aquí para allá con un monton de planes. Apreciaba la iniciativa, en cierta forma.

— ¿Una llama? Pues siempre me ha gustado más la lluvia, el olor de la tierra húmeda y la madera son olores que me resultan bonitos... El olor a quemado no tanto, la cremación es de las cosas que no me gustan —Aclaró mientras estiraba sus musculos frente a Owen, pese a su parsimonia Eros no era alguien que pudiese decirle que no a un enfrentamiento aun si éste violaba su código de honor. Siempre y cuando no intentase herir en demasía al muchacho asumió que no habría problema, como si esto no fuese más que un entrenamiento. Asintió con su cabeza un par de veces antes de colocarse sus guantes ya gastados, y entonces cerró los ojos aumentando su musculatura.

Largas garras crecieron en sus manos, pelaje cubrió su torso y su rostro adquirió una apariencia más alargada pues se había convertido en un perfecto hibrido entre un topo y un hombre. Un topombre, o vamos, un usuario de fruta zoan en su forma híbrida. — Es la primera vez que hago esto... Huelo feo... —Aclaró con su voz bestial contrastando el tono sereno y apagado que tenía normalmente, observó sus manos con cierto repelús y suspiró. 

Akuma


Resumen



RE: Un choque de (Eros)egos. [Presente Relativo - Eros] - Owen Yang - 22-10-2025


— ¿Una llama? Pues siempre me ha gustado más la lluvia, el olor de la tierra húmeda y la madera son olores que me resultan bonitos... El olor a quemado no tanto, la cremación es de las cosas que no me gustan —

[Imagen: 6e659aa8f998d46bc3706e94662b0591.jpg]
-Qué comentario tan poético para rematarlo con algo tan turbio, hermano.-

El sujeto se estiraba, casi como si estuviese relativamente habituado a realizar prácticas físicas o, tal vez, a los combates, cosa que le provocó una extraña mueca de confusión y extrañeza, enderezando aún más su postura. Lo que lo dejó completamente anonadado mientras se colocaba sus guantes desgastados y dañados fue que, repentinamente, parecía estarse concentrando -¿?- Owen sintió automáticamente que algo extraño estaba a punto de suceder, algo que jamás, hasta ahora, en sus dieciocho años de vida había podido presenciar: El cuerpo del hombre a pocos metros de él empezó a cambiar, agrandarse, muscularse, dejando que las ropas le quedasen mucho más justas -Oye...- sus párpados, lentamente, empezaban a ampliarse -...oye oye oye...- su marcada pose de combate se eliminó por completo, absolutamente estupefacto de ver cómo aquel sujeto, justo frente a él, se transformaba en lo que parecía ser un animal con garras, cabellos que parecían salir casi de la nada y unas garras crecientes desde sus manos, casi transformándolas y modificándolas. Su altura también cambió, ganando, incluso, casi una cabeza más de altura.

— Es la primera vez que hago esto... Huelo feo... —

[Imagen: FaAUOiX.png]
-¡PERO LA PUTA QUE ME PARIÓ, ¿SOY EL ÚNICO HUMANO NORMAL DE ESTE PLANETA?!-

Si Owen, es cierto que han sido una inmensa cantidad de casualidades que no te hayas parado de cruzar con gente excepcional: Tu mujer favorita capaz de manejar el frío a su antojo, tu compañera de tripulación Maki capaz de convertirse en lagarto, tu médico, Kiyoshi, emitir burbujas y, ahora, una persona capaz de convertirse en el mestizaje entre un humano y una bestia. Su rostro se veía un poco más alargado, narizón, distinto al Eros que había conocido hacía muy poco tiempo. Sin embargo, se podían apreciar todos sus detalles faciales y físicos a la perfección aún: Ese cabello entre azulado y violáceo, esos ojos que parecían dos perlas amarillas, excesivamente brillantes, incluso, llamaban aún más la atención que antes -¡¿C-cómo es...cómo carajo es posible?!- dio un paso hacia adelante, frunciendo el ceño, indignado, fue tanta la molestia que se quitó los guantes que tenía preparados para la ocasión y los lanzó hacia un costado, queriendo mostrarle su puño cerrado y elevado -¿¡Te comiste una fruta de mierda de esas!? ¿¡Cómo coño es que todo el mundo tiene una!?- estaba indignado, ¿Cómo es posible que fuese tan natural que todo el mundo que iba conociendo en su camino tenga capacidades totalmente excepcionales y fuera de serie? -No me equivocaba contigo, Eros.- sonaba un poco más confiado, volviendo a colocarse en una posición posible para combatir, similar a la que tenía antes, pero ahora, repleta de precaución: Esas garras, resplandecientes, incluso, reflejaban la luz que se filtraba por aquel callejón vacío.

 El pelirrojo reclinó sus rodillas, otra vez: Puño izquierdo delante, puño derecho atrás, con la cintura un poco torcida -Venga, empecemos.- ya no parecía el Owen confiado, enérgico y desafiante de antes, sino, uno muchísimo más cauto; Un cuchillazo de esas garras, incluso de manera accidental, podría ser bastante peligroso. Sin quitarle la mirada de encima ni un solo segundo se abalanzó hacia él, agazapado, agachando ligeramente la cabeza como lo haría un boxeador. Ambos se encontraban frente a frente, y los cinco metros que les diferenciaban se redujeron en un suspiro. El pelirrojo no dudó ni un solo segundo en realizar un barrido con su pierna izquierda, siguiendo hacia adelante por la propia inercia de la carrera que había obtenido. El objetivo final era simple: Impactar contra la tibia de la pierna derecha de Eros y poder desestabilizarlo; Se veía grande, imponente, musculado y fornido, pero, tal vez, no era ni tan rápido ni tan ágil. Necesitaba conseguir información cuanto antes si quería tener un enfrentamiento en condiciones y estaba pecando de impulsivo, pero una cosa es segura: -No saldré ileso de este tipo. Va a estar duro, MUY duro.-.

Resumensín



RE: Un choque de (Eros)egos. [Presente Relativo - Eros] - Eros Focalor - 25-10-2025

Una fruta de esas de mierda, algo resonó en la cabeza del hombre topo quien no dudaría en levantar su pulgar asintiendo con la cabeza. — La verdad es que sí, ayer me comi una fruta que me gané en un sorteo y sabía a mierda... Sentí comezón desde entonces, y ahora me quise rascar metafóricamente hablando y ahora huelo feo —Explicó el muchacho observando sus propias garras con detenimiento e interés, también tenía un pelaje suave y oscuro. Paso sus palmas por su alargada trompa entendiendo que se había vuelto un híbrido horrible desde su perspectiva, suspirando con pesadez en respuesta pues ahora estaba maldito. ¿Era este el aciago destino que le esperaba? Con serenidad retomó su posición de combate, dispuesto a lanzarse contra el colorado más no fue esa la resolución que tenía en mente.

El muchacho se movió tan rápido que no lo notó, sintiendo el impacto como si fuese un meteoro. Sintió como sus piernas se vencían ante el barrido con tal potencia que un cosquilleo violento recorrió todo su cuerpo, el caer mordió con tanta fuerza en pos de no gritar que pudo sentir como parte de sus dientes se rompían ante la presión que el mismo ejercía. Era glorioso, la balanza estaba tan desequilibrada entre ambos que Eros solo pudo intentar que el mundo dejase de dar vueltas mientras el dolor recorría su cuerpo recordándole ante todo una verdad inefable: Estaba vivo.

Eros sentía dolor porque estaba vivo, y estar vivo era un preámbulo a la muerte que él tanto respetaba. No obstante, no la buscaba, pues la muerte solo era bella por que su preludio era la vida. 

Con dificultad se levantó escupiendo sangre, muelas rotas y tronando su cuello mientras masajeaba la pierna derribada. El dolor era tan inmenso que nada pudo hacer más que prepararse nuevamente para un siguiente golpe levantando la guardia, su mirada pese a todo se mantenía serena. No estaba molesto, ni resentido, de hecho parte de él sentía una inexplicable emoción al enfrentar a alguien claramente superior que él. Era un aprendizaje, una valiosa lección.

— Siendo tan joven es tan fuerte, que admirable. Me pregunto que clase de vida habrá tenido para entrenar de esta manera, para llegar a tener éste poderío. Golpéeme de nuevo, por favor —Pidió con sumo respeto en su tono, ¿Era esto acaso amistad? Quizás frente a él estaba su primer amigo.

Akuma


Resumen



RE: Un choque de (Eros)egos. [Presente Relativo - Eros] - Owen Yang - 29-10-2025

¡SSSSSSSSSSSH! el sonido de las zapatillas del pelirrojo sonaron con una intensidad abrumadora, chirriando para poder detener la abrumadora velocidad que había ganado de golpe. Se puso de pie, automáticamente, para observar cómo aquel impacto que fue con absolutamente el completo de su intensidad derribó al hombre topo e, incluso, le lastimó los dientes. Cuando observó el resultado se sorprendió: Se había pasado demasiado en intensidad y, al mismo tiempo, el sujeto, comentó que era la primera vez que se transformaba en aquella criatura -¿Acaso...no controla bien su cuerpo todavía?- mientras su ceño se mantenía fruncido, le observaba de arriba a abajo el incorporarse mientras una bocanada de sangre volaba hacia uno de los lados.

— Siendo tan joven es tan fuerte, que admirable. Me pregunto que clase de vida habrá tenido para entrenar de esta manera, para llegar a tener éste poderío. Golpéeme de nuevo, por favor —

-¿E?-

[Imagen: 770d5a6127c496323cd26079f03e1c8f.jpg]
-¿¡PERO QUÉ TE PASA!?-

Se quedó total y completamente descolocado al escucharle. Sí, el pelirrojo también estaba hiper emocionado en combatir ya que su sangre hervía a unos niveles insospechados al hacerlo, pero...¿Golpéame de nuevo? Aquello sonaba casi masoquista y no envuelto en un desafío -¡Al final si tenías un fetiche raro! ¡Lo sabía!- empezó a señalarle acusadoramente con un pie hacia adelante e, incorporándose para volver a salir disparado hacia él a toda velocidad...ocurrió algo.

[Imagen: e0e0bcef8883755041ce043d39a1942c.jpg]
-...Oh...-

En el instante que quiso dar un paso hacia adelante todo su cuerpo se petrificó, perdiendo por completo la capacidad de moverse y empezando a caer al vacío con su consciencia aún plena y las hormonas fluyendo por sus venas a toda intensidad, ¡PAS!, su cuerpo, errático, empezaba a dar movimientos convulsos que le provocaban un dolor atronador -¡¿Qu-qué...?!- en su ser invadió un terror inexplicable, uno que empezó a hacerle sentir una incomodidad a la hora de mover su cuerpo que ni siquiera podía descifrar. Con dificultad, mucha torpeza y buscando intentar ayudarse con una de sus manos, sobre la rodilla, aquel destello pelirrojo, a tropezones, iba enderezándose hasta quedar completamente de pie -¿Me has...envenenado?- porque el muchacho, por muy joven que sea, conocía cómo actuaban diversos efectos en el cuerpo y en la sangre y cómo, en cuanto empezaba a ser sintetizado por los fluidos gástricos, empezaba a actuar con rapidez por todo el torrente sanguíneo: Sentía cada músculo de su cuerpo tirar en un calambre tan tenso que le apretaba por completo el rostro, frunciéndole el ceño y dejando en vista esos colmillos tan marcados y que le caracterizaban. No sabía si había sido el adulto de cabellos morados, el bar, o alguien que le tuviese el ojo encima hace ya el suficiente tiempo, pero una cosa es segura: La sensación de parálisis parcial no solamente era tal, sino, un malestar general que se acompañaba por pesadez en los ojos, ganas de vomitar y la elevación de la temperatura del rostro y frente que empezaba a desconcentrarle -Agh...¿¡Qué carajos hiciste!?- Tal vez, mi buen amigo, Eros no tenía nada que ver con tu terrible malestar, ¿Acaso revisaste si el contenido de la cerveza que te pusieron estaba en buenas manos? El muchacho de enfrente pareció más sensato y bebió agua, simplemente.

[Imagen: c1929c4595e4c5a9df4a81aa01607fb6.jpg]
-Te voy a partir...la cara...por haberme...agh...cabrón...-

Era evidente que el pelirrojo desconocía si había sido el sepulturero a cinco metros de su posición actual, pero estaba tan sumamente distraído por aquella sustancia fluyendo por su cuerpo que todo lo que podía hacer era mantener una guardia torpe en la que frotaba una de sus manos sobre el rostro, como si esta fuese a aclararle la vista que se borroneaba una y otra vez -¡¿QUÉ ESPERAS?! ¡VEN, TRAMPOSO!- se movía erráticamente, desvariaba, en una pose que ya no parecía ser la firme, concisa, y precisa que había tenido justo antes de golpear a su rival. Ciertamente...la cosa se iba a poner INCLUSO aún más difícil.

Abrir el librito



RE: Un choque de (Eros)egos. [Presente Relativo - Eros] - Eros Focalor - 02-11-2025

Llamativo, extraño, aun no podía definir si es que la caía bien o mal ¿Era amigos? Owen parecía enfermo, intoxicado si se quisiese ¿Habrá sido algo que comió? Eros elevó la mirada hasta el firmamento pues el sol no estaba lo suficientemente fuerte para que el muchacho se estuviese insolando, y para más lo estaba culpando a él de su malestar. Un nudo en la garganta de Eros causó una sensación recurrente, conocida: Angustia. No podía explicarle con palabras lo que estaba pasando pues ni él mismo lo entendía, así que desde su perspectiva era momento de buscar un plan, de pensar la mejor manera de resolver ese conflicto.

"Está enfermo, sus movimientos son más erráticos, sus palabras se arrastran... Piensa Eros, ¿Cual es la mejor forma de trata a alguien que se siente mal? ¡Tiene que descansar! Pero no va a descansar hasta que terminemos con ésta situación. No quiero herirlo, puede que me caiga bien ¿Y si es una trampa? Perfectamente puede serlo. Todavia no confío en él para nada, despues de todo la gente tiende a aprovecharse a de los inocentes decía mi padre..."

Podía sentir sus latidos erráticos, tum tum, tum tum. Finalmente la presión fue demasiado para el hombre topo. El mundo se volvió oscuro, negro como la noche misma. No había estrellas ¿Estaba desmayado? No. Podía sentir más. Bajo sus garras el suelo, la tierra era fría, sentía el aroma del petricor a lo lejos, en alguna parte de la isla iba a llover. ¿Qué estaba pasando? Estaba ciego.

Pues sí, de golpe el cuerpo de Eros se había vuelto chiquito. Veinticinco centímetros de lado a lado, poco más que dos manos juntas, garras afiladas y pequeñas, una perfecta máquina de matar compacta.

— Joven Owen, no puedo verlo ¿Sigue ahí? Siento su aroma... No obstante si se ha descompuesto considero que deberíamos dejar esto para cuando se sienta mejor. Pero yo no lo he envenenado, ni nada, creo... Espero... —Dijo el topo.

OFF ROL