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[Capitulo 17] Agua Onírica (pasado con Dharma) - Elemir B. Faiven - 01-11-2025 Una habitación blanca brillante cubría la zona, era un lugar perfectamente iluminado pese a que no se veía ni focos ni luces, era un sitio distópico, dentro de la propia mente del ciego, era por así decirlo su propio palacio mental, estaba ahí en su centro sentado sobre lo que parecía un tronco de un árbol serrado, ese árbol se propagaba hacia abajo, un claro comportamiento nada natural, sus ramas grandes carecían de flores y se elevaban había lo que parecía una puerta del mismo material,una cortina se flores rojas cobrizas tapaban el tapiz de la puerta dejando asomar solo su silueta, en el suelo pétalos secos de éstas mismas flores dejaban un camino para caminar, el hombre solo estaba ahí sentado con sus piernas cruzadas casi como si esperara algo pero ¿El que?, no sabía decir decirlo pero...
***
-Disculpa, ¿Quiere o no quiere la copa?, comentó un hombre hediondo detrás de la barra, ¿Estaba en una taberna?, si llevaba algún tiempo sentado en un taburete a la espera de que le pusieran su bebida, estaba más que claro que el ciego quedó atrapado en sus propios pensamientos, un movimiento más que claro para evitar el ajetreo de la zona, quedar pensando en sus propias cosas en ese sitio, bastante raro era ya ver un ciego en aquella pocilga que encima tuviera que tratar con esas personas, algunos eran maleantes o criminales, otros bueno, solo estaban haciendo sus quehaceres, eres normal a veces las personas tenían que estar donde no querían, ¿Era este el caso de Faivens? -Si, por favor y gracias, comentó el hombre dejando sus codos apoyados en la barra, solo tenía que esperar a que lo atendieran, estaba en paz escuchando toda clase de conversaciones triviales sobre la isla o las vivencias de las personas, tenía que coger un barco para marcharse aunque sería por la noche de ese mismo día, tenía todo el tiempo del mundo para hacer sus quehaceres, -Aqui tiene amigo, exclamó ese hombre a lo que, el ciego respondió con una ligera reverencia con su cabeza, a veces simplemente se dignaba a pasar sus dedos por la barra, notando el tacto de la madera en sus temas. Movió con calma si diestra hasta encontrar el vaso, haciendo un pequeño ruido al resonar los hielos en su interior con el líquido, era gracioso como algo así le ayudaba a concentrarse pero, por favor aquel hombre no sufría de ningún problema de alcoholismo solo bueno, de vez en cuanto se tomaba ciertas libertades en sitios de mala muerte. Despacio dio un ligero sorbo acompañado de un suspiro mientras notaba cómo aquel líquido caía por su garganta, calentado su pecho y dejando que el alcohol hiciera su efecto. "¿Cuanto tiempo llevaré aquí?", pensó para sus adentros mientras quedaba ahí, divagando ante lo que podría depararle ese mismo día, ¿Sería un día como otro más o pasaría algo de su interés?, solo tenía que dejarse guiar y descubrirlo. -Cobrame cuando puedas señor, solicitó el hombre posando si diestra en el bastón que le servía de guía mientras que dejaba una cantidad de berries encima de la mesa, ya previamente conocía el valor de sus monedas y cuánto debía pagar, estaba más que claro que no era ni la primera ni la última copa que se tomaba y era, precisamente por esto por lo que conocía el precio de las mismas. Una vez el tendero le comunicara que todo estaba bien podría salir del sitio en busca de nuevas aventuras, sería muy divertido pensar que su propia torpeza sería lo que le daría cuartada para ir tan sobrio por la calle, borracho y ciego si es que lo tenía todo. RE: [Capitulo 17] Agua Onírica (pasado con Dharma) - Dharma - 03-11-2025 La simpatía del ser vivo por aquellas cosas que apaciguan la mente, distracciones, banalidades, vicios, entretenimiento, todo aquello que lo aleja de la introspección, salir de su propio ciclo. Dharma lo sabia y saberlo tenia un único costo, conciencia, ¿De qué? de un todo y a la vez nada. Trivialidades, deseos, preceptos. Cada mente un constructo, cada alma un universo Y todo esto en una libertad, donde vivos y muertos tenían por un fin común el perecer. No había sentido en todo eso, por tal cosa, el mismo ser, buscaba en los detalles los motivos suficientes, cualquier excusa, para sentirse vivo. Juzgaba, aquel que pensaba sobre todo, sus ojos verdes afilados, ligeramente cerrados como si estuviera disfrutando siempre de una ligera brisa. su mirada, concentrada en un hombre diferente pero igual al resto. No es que eso lo hiciera malo o bueno. Sus sentidos completos a diferencia de aquel que con ligeros tanteos se movía para la salida de la cantina. Observado por alguien que se encontraba en una mesa del rincón entre la oscuridad que se erguía por la misma profundidad de dicho establecimiento. Solo, bebiendo algo parecido a agua carbonatada con toques de limón. Anticuado para algunos, sabio para otros.
| Bro... | Expreso en su tono neutro y con ecuanimidad, aquel pelinegro mientras se ponía de pie, hablándole al mozo como si fuera algo de costumbre. No es que llevara ya varios días en la Isla de Centauria, pero realmente el tiempo aquí había sido de lo mas interesante, la comunión de la vida salvaje, la ciencia y la aventura que la misma geografía de esta área brindaba. | Vuelvo después... | Sentencio con la confianza eterna de siempre, el mozo acepto la promesa, pues Dharma no dejaba ninguna paga por ahora, no era como que fuera huir o irse de la ciudad y en si la isla era un lugar complejo, desde sus pueblos aledaños, hasta la misma ciudad que parecía mostrarse con tintes un tanto mas contemporáneos, esto como consecuencia de las diferentes empresas y convenios de investigaciones que había con los marines. O eso era algo de lo que podía saberse, decidido a cumplir su curiosidad se levando y estiro de forma relajada sus hombros, algo que hacia usualmente. Sus pasos calmados acompañado la corpulencia y la altura de alguien que vestía ropajes de lo mas casuales, una camiseta negra ceñida a su cuerpo atlético y bien trabajado, orgulloso de sus propias virtudes, pantalones grises de lo mas cómodo que se podía conseguir en cualquier isla existente, una espada de doble filo que colgaba entre cintos que se ajustaban en su espalda como si se tratara de ocultar y a la vez le fuera indiferente si alguien mas lo notaba. Su andar ágil y seguro se mostraba ante los que estaban presentes, que no se dignaban a mirar directamente a los ojos del pirata. Aun no reconocido, pero su forma de ser y su andar denotaban algo diferente al resto. Sin decir nada mas, comenzó a caminar en la misma dirección que el hombre pelirrojo que denotaba su discapacidad visual de forma muy obvia al utilizar un bastón y unas gafas peculiares. ¿Caridad o curiosidad? esas cosas tan peculiares de la vida, hacían que Dharma dirigiera sus pasos detrás de aquel hombre en traje. A veces la casualidad dejaba cosas interesantes. El sol de la tarde se ajustaba en la isla brindando de una calidez tropical. Entre esas amplias calles llena de establecimientos. Pero un camino extraño y podrías terminar en la salvaje selva de los alrededores. RE: [Capitulo 17] Agua Onírica (pasado con Dharma) - Elemir B. Faiven - 03-11-2025 El hombre camino por el sitio con calma, casi como si buscara percatarse con todos los detalles del sitio, era como un lienzo en blanco, se sentía cómodo, había caminado por ese sitio hasta la saciedad, le llevaba un tiempo acomodarse a todo, las aceras, la gente y puestos del sitio, las cosas por el suelo y por donde podía o no cruzar a los otros lares, carecer de la vista lo metía en más problemas que soluciones, su ventaja era que tenía un “piquito de oro” que no dudaba nunca en sacar a relucir, era como un as en la manga para evitar toda clase de interés, -Disculpe, acredito haciendo un sutil movimiento con su bastón, bastón guía que le ayudaba como la mejor de las herramientas para moverse por el lugar y no llevarse nada por medio, era listo pero no tanto como para esquivar objetos que se movieran cerca del mismo, las limitaciones de cada uno, ya sabes. “Sabes que si pasas demasiado tiempo en el palacio mental te volverás loco ¿no?”, pensó resonando aquella voz en su mente, ¿eran delirios?¿estaba ya perdiendo la cordura?, para nada, era como un sistema de defensa que su mente hacía para que se cuestionara todo, un método para pensar todo lo que podría pasar si erraba, tenía mucho cuidado con esto, y comprendía, mejor que nadie que era una persona vulnerable, que posiblemente fuera así el resto de su vida y moriría en cualquier recoveco de una isla como esa, o peor, sin embargo, siempre quiso hacer cosas, aventurarse, explorar y aprender, ¿Por qué debía conformarse con una vida vacía y sin interés?, apiadándose de ser un puto ciego que no destacaría en nada, la vida ya era suficiente difícil con su ceguera como para también tener que renunciar a su sueño, ser alguien normal, ser alguien poderoso o al menos alguien que pudiera marcar la diferencia, ¿era esto pedir tanto? El muchacho siguió caminando hasta que choco con alguien, retrocediendo mientras su cuerpo se tambaleaba, casi hasta el punto de caerse, si tuviera que decir con quien choco, imaginaria que fue con un hombre alto, quizás dos metros, fornido y con una constitución envidiable, era por esto que simplemente agarro su bastón y bajo ligeramente la cabeza, no le echaría la culpa al contrario, a fin de cuentas el ciego no se había percatado de su presencia, -Disculpa, no vi por donde iba, el despiste, sentenció intentado esbozar la mejor de sus sonrisas esperando que aquello bueno, quedaran en agua de borrajas, podía incluso ver como la tensión se hizo en el ambiente, no por el golpe sino porque, una vez más Faiven la lio, un problema que podría conllevarse consecuencias nefastas para su persona, no conocía a la persona con la que topó y posiblemente esta no tuviera ninguna clase de respeto por alguien invalido como podía ser el chico, entonces ¿Qué cojones pasaría ahora? -Le pido perdón, a sido totalmente culpa mía, ¿se encuentra bien?, preguntó para mover ligeramente su bastón dando un tenue aunque claro golpe en la pierna de la personas en cuestión, imaginaba que sería esta zona, ese golpe no fue fortuito o de imprevisto fue adrede, un mero movimiento para identificar donde estaba la persona y por donde podría venir la amenaza, el ciego no era tonto del todo y, sabiendo que podría caerle una buena paliza decidió anticiparse, quizás si contaba con la suficiente suerte podría salir del embrollo sin que le sacaran los dientes de su boca, pero claro, esto aún era apostar demasiado. “Vamos, no seas estúpido, ponte en guardia, bastante es que sea ciego como para también quedarte con la defensa expuesta”
Resumen
RE: [Capitulo 17] Agua Onírica (pasado con Dharma) - Dharma - 05-11-2025 No era una manera fácil ni sencilla la manera de vivir la vida, dé aquellos que se hacen a la mar no importa el sueño, ni el motivo en general todos los que tenían que sortear la indulgencia de la vida y el chispazo de la esperanza, no importa el tinte con el que se tiña el futuro, cualquiera puede ser capaz de crear algo o de ser parte de algo o ser incluso el mismo el causante de todo el orden o de todo el caos. Dharma tenia muy entendido su sitio en el mundo, tras años meditando y estudiando, pero aun así mucho de su personalidad se mantenía igual que cuando era mas joven. Solo que ahora todo lo analizaba bajo todos esos conocimientos adquiridos junto con la experiencia que conlleva el estar vivo en un mundo caótico, aunque también un mundo que tiene sus propios momentos reales y que valen la pena, ya queda a consideración de cada ser plantearse cuales son esos momentos. Todo esto pasaba por su cabeza como un meteorito cruzando el universo, sin afligirse en realidad.
| Las distracciones te podrían costar algo mas que un perdón aquí | Musito Dharma en un su tono común y ecuánime, formal, serio, cargado de confianza. | Pero... ¿Qué tipo de ciego se atreve a rebelarse a su propia limitación? | Sus palabras eran un tanto rudas, sin mediar si el tipo podría ser peligroso o solo alguien distraído, ese mismo ciego había chocado con un hombre corpulento de la envergadura de un guerrero nato. Probaba el temple del hombre trajeado, el cual hacia una leve reverencia ofreciendo disculpas. Era listo o realmente solo era débil, aquel pelinegro suspiro con profundidad, esperando la respuesta del otro. Si bien el choque había sido casi casualidad, Dharma había decidido adelantar minutos antes al hombre, ignorando ya por completo su existencia, pero ahora habían chocado. El oriundo de Wano lo había escuchado venir, su bastón ligeramente tintineante con el suelo, sus pisadas un tanto mas calmadas que los demás pobladores. Era diferente, pero hasta ese momento donde chocaron de forma sutil es que la atención de Dharma la obtuvo el hombre de limitada visión. No tenia nada mas que preguntarle, pero entre la curiosidad y la caridad como había pensado antes, aun así se le hacia muy astuto el que una persona con su limitación se anduviera paseando por una de las islas mas diversas en mucho sentido. Si bien esperaba una respuesta, solo era para confirmar que el hombre estaba en sus cabales y no era solo un ciego, loco y problemático chocando con la gente o quizá estaba pasado de copas y pues eso estaba permitido en este mundo. La respuesta que escuchara, le daría amplitud a la concepción del carácter que el hombre pudiera demostrar, aunque sus palabras sonaban sobrias y sus gestos también. RE: [Capitulo 17] Agua Onírica (pasado con Dharma) - Elemir B. Faiven - 05-11-2025 Quedo parada enfrente de aquella persona imaginado como seria, creía que podría ser un titán, su voz emergía de la tierra y el magma, era como un monstruo, un titán de la naturaleza caminando entre humanos, si tuviera que imaginar algo pensaría que, aquella persona ni siquiera reacción al envite del ciego, era gracioso pues el mismo ángel no era pequeño, tenía una complexión superior a la media y, aun así, no le hizo nada, solo escucho y levanto la cabeza esbozando una amable sonrisa, claro que podía parecer que aquella persona le regañaba pero no lo entendió así, quizás bueno, solo pensaba que intentaba darle un consejo sobre la vida, sobre bueno, los peligros que podrían acechar este mundo, algo que el ciego tenía más que claro, “Soy un puto ciego, abusado y criado en un orfanato, ¿enserio va a explicarme de lo que va la vida?”, pensó en primera instancia, pero luego, simplemente recapacito, casi como si todo aquello tuviera un valor más que minúsculo,-El mundo está plagado de cosas malas, personas horribles que harán lo que sea necesaria para cumplir sus objetivos, sentenció con calma, a veces la verdad era un arma más contundente que la propia espada, la franqueza le era un valor en alza y, aunque no mucha gente predicara con este ejemplo, el mismo ciego si lo hacía, era algo a tener en cuenta y muy importante, o al menos ese era el “punto de vista” de aquel hombre. -¿Crees que alguien me atacaría por esta clase de “malos entendidos”?, preguntó mostrando un claro gesto de duda, si era así entonces entendía mucho menos a las personas de lo que reconocería en un principio, casi era un puto erudito con sus frases hechas y su filosofía, era gracioso ver como este hombre simplemente intentaba hacer las cosas a su manera, quizás encontró una especie de filón con aquel hombre, no todos los días uno tenía la oportunidad de charlar con alguien realmente interesante, ¿Cómo dejaría escapar esta increíble oportunidad?, obviamente no podía, y era por esto por lo que se mostraba tan abierto a cooperar y dialogar, bueno, no tenía otra cosa que hacer. -Las limitaciones las pones cada uno imagino, claro que estar ciego es un problema pero, ¿debe esto condicionarme para mis objetivos?, preguntó buscando intentar saber la opinión de esa persona, Faiven no era tonto, posiblemente pensara que sí, que debía quedarse en un rincón apeándose de su propia desgracia y quedarse ahí, solo para morir, o hacer una vida mundana, común, pasar ni pena ni gloria como si aquello fuera un trámite, un camino sin más a ninguna parte, “Las grandes batallas se dan a los mejores guerreros”, claro que era una frase hecha, una de tantas pero, para el ángel tenía sentido, tal vez para el resto de personas no pero, para el tenía una base muy importante que respetaría. -Si me preguntas a mi prefiero morir buscando mi destino, a fin de cuentas todos pasaremos por ese aro, es mejor vivir bajo tus propios principios que los demás te guíen por lo que “puedes o no puedes hacer”, ¿No le parece señor titán?, preguntó de forma dulce, casi amable, parecía haber creado un lazo de amistad para con aquel hombre, era gracioso pues le estaba hablando como si fueran amigos de toda la vida, y eso que se acaban de conocer, un claro gesto que podría traerle, una vez más nuevos problemas, ¿estaba loco?, buenos, algunos dirían que estaba como una puta cabra. RE: [Capitulo 17] Agua Onírica (pasado con Dharma) - Dharma - 08-11-2025 Hasta este punto, Dharma no había mostrado mas empatía que la que puede demostrarle a una planta al no pisarla, sabiendo que todo es una creación que desprende la misma raíz, pero solo pocos generan la conciencia para percibirse en este vasto mundo caótico. La diferencia esta en elegir cuando es inevitable y cuando es solo un placer, pues hasta en lo malvado y oscuro hay quien encuentra la alegría. Sin embargo estos tiempos aun eran tranquilos, tanto para la mente del oriundo de Wano, como para cualquiera que se pasease por esta peculiar isla selvática. Las palabras directas y una expresión oculta, salían de aquel hombre de sentidos limitados, al menos eso parecía. Pero Dharma aunque aun no sabia tanto, sabia algo interesante y quizá el mismo ciego se había propuesto su propia aventura en pos de alcanzar ese nivel de "visión".
| Creo que hay quien mataría tan solo por su traje... |Expreso con cierto respeto, como el que le brindaría a cualquier ser el de cabellos azabaches, manteniéndose a unos tres metros del hombre, tras escuchar su primera disruptiva, parecía inocente o confiado o quizá ambos conceptos. | Bro... jahjah | Su palabra favorita, mas una risa pesada, típica e icónica, no se burlaba del hombre, sino se alegraba de alguna extraña forma, encontrar que hay quienes si hacen frente a todo con su voluntad. | Te puedo decir que en el nuevo mundo, hay quienes no tienen la vista, pero miran mejor que cualquiera en esta isla. | Era una especie de "motivación" cordialidad o algo por el estilo. Este portento de espadachín no suele socializar tan simple con cualquiera, pero para quien le inspirara cierta curiosidad o incluso un tipo de admiración, le era mas sencillo compartir poco o mucho de lo que el podría saber del mundo, dado su propio oficio, conocer la historia y por ende intentar descifrarla. Cada expresión del habla que salía de aquel hombre de vestidura formal y una elocuencia agradable al hablar, eran respondidas por el mismo Dharma, sin limitación ni temor, no había nada que refrenar ante una conversación de lo mas interesante, algo tan simple a veces podría encadenar una serie de sucesos diferentes. Lo que el compartía con este hombre de nula visión, era un tenue conocimiento aun de aquello llamado "mantra" o el haki del color de la observación, términos que de una u otra forma parecían un poco lejanos para ambos seres ahí presentes, pero de alguna u otra forma, podían saberlo o quizá era algo que existía desde ya en cada uno, si es que su propia voluntad en algún momento decidía manifestar dichas habilidades. | Claramente eres una persona perspicaz, acabas de decir lo suficiente, como para hacer que un paralitico se levante... | No se burlaba de sus motivaciones ni de su propia fe, más bien le daba entender que podía mantenerse en ese estado, si bien que el lo llamase titan, tampoco lo ofendía, era la percepción de un hombre hacia otro hombre. La postura de aquel que poseía una espada enfundada en su espalda, era relajada, sentía cierta empatía un tanto real, pero jamás confiaría en nadie tan fácil. |