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[Presente relativo - Entrenamiento] Master & Commander - Versión para impresión

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[Presente relativo - Entrenamiento] Master & Commander - Max D. Bambú - 10-11-2025

13:00
Día 80 de otoño
Año 16

Los revolucionarios llevaban ya muchos meses en Mogaro. Después de su conquista, se quedaron para ayudar con la instalación de la nueva base de operaciones del Ejército y para ayudar a los habitantes de Mogaro en su reconstrucción. Justo esa misma mañana, Kisuke y Bambú habían estado en una reunión con los dirigentes electos de la isla para afinar los detalles de los futuros edificios públicos que pretendían construir los revolucionarios en la isla. Tras las explicaciones del dúo revolucionario, los dirigentes de Mogaro se mostraron satisfechos e incluso entusiasmados con sus ideas, de modo que dieron carta blanca para que todo eso llegase a suceder. Esa misma mañana, como Don Bambú empezaba a sentir con cierta preocupación que sus músculos se estaban reblandeciendo y que se estaba acostumbrando de nuevo a una vida pacífica y carente de acción, le propuso a su comandante un saludable ejercicio de entrenamiento en algún bosque cercano, lejos de los complejos madereros y de la actividad civil en general. —Si le parece bien, comandante, avisaré a las autoridades para que restrinjan el acceso durante unas horas a ese lugar. Así nos aseguramos de que nadie sufre daños y mañana ya replantaremos los árboles que rompamos. —Medidas necesarias, sin lugar a dudas, porque los revolucionarios se habían vuelto tan fuertes con el paso de los años que sus ataques empezaban a generar una destrucción considerable. De realizar este entrenamiento en cualquier espacio cerrado, la violencia del encuentro podría derrumbar el edificio y dañar seriamente las construcciones circundantes.

Con gran emoción por poder medirse una vez más con Kisuke, algo que ya venía deseando desde que ambos pasaron largos periodos de tiempo aislados perfeccionando sus estilos de combate, Don Bambú partió con dos horas de antelación al lugar de encuentro en el bosque de Sherwood. Sherwood fue en su momento la base de operaciones de los rebeldes, pero a día de hoy está desmantelado ya que los rebeldes no tienen la menor necesidad de esconderse de las autoridades. El camino no le llevó demasiado tiempo. A decir verdad le llevó muy poco porque había ido a toda velocidad al lugar en cuestión para echarle un ojo. Se trataba de un sector del bosque donde los árboles, si bien presentes, no estaban casi pegados los unos con los otros. Este área de unos 300 metros de diámetro no llegaba a ser un claro en el bosque, pero sí que tenía poca presencia arbórea. Una vez llegó al centro del mismo, Don Bambú hizo inventario de las cosas que planeaba emplear en el encuentro. Se colocó a Preypiercer en la espalda, justo por encima de un escudo que adquirió hace relativamente poco, bien sujeta con una correa de cuero a la que todavía no se había acostumbrado del todo. Se ajustó los guantes y se ató bien fuerte el cinturón, aunque le incomodase en esos momentos. Había dejado deliberadamente el imperecedero té de Nottingham y su botiquín en casa, ya que aunque Kisuke le hiriese no tenía la menor intención de poner a vendarse las heridas en medio de la contienda. Don Bambú iría con todo, pues así lo dictaba su naturaleza beligerante, y deseaba que Kisuke hiciese lo mismo para darle emoción a aquel enfrentamiento amistoso.

Con todo, había llegado excesivamente pronto, así que le tocó esperar con impaciencia. Caminaba de un lugar a otro, le dedicaba minutos enteros a admirar elementos de la naturaleza que ya conocía de sobra de sus paseos matutinos por la isla. Cada vez que veía una seta se acordaba de Peony, un señor un poco loco que les sacó las castañas del fuego cuando capturaron a Zorak por culpa de aquel dúo de cazadores. ¿Qué estaría haciendo en aquel momento?

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RE: [Presente relativo - Entrenamiento] Master & Commander - Kisuke Kageyama - 15-11-2025

El tiempo transcurría implacable, sin descanso, y habían pasado ya varios meses desde que el Ejército Revolucionario, ayudase a una facción disidente del Reino de Mogaro, a conseguir derrocar a su tiránico monarca y destruir su régimen, liberando a la población de aquella isla del Nuevo Mundo que vivía oprimida y sometida por los caprichos y deseos del monarca déspota y su séquito, capitaneado por el "Jamones", como le llamó Kisuke durante su contienda. Las heridas de Mogaro eran profundas, mucho más allá de las causadas durante la revuelta, que a fin de cuentas duró unas horas, producto de años y años de gobierno absolutista y dictatorial, que habían sumido la isla en una profunda recesión tanto económica como cultural. Por lo tanto, los miembros del Ejército Revolucionario, se habían dedicado durante aquel tiempo, junto al gobierno electo por las gentes de Mogaro, a poner orden y establecer un plan de desarrollo para la isla que les hiciese prosperar y conseguir mejorar sus vidas.

"Aún así, es una victoria frágil, mientras el Gobierno Mundial siga sin caer... "

Ciertamente, aún no habían tenido problemas en ese sentido, pero el antiguo pescador sabía que a la larga, los problemas surgirían, pero, por el momento, no valía la pena angustiarse por eso. Lo mejor que podían hacer era mejorar las vidas de aquella gente, y prepararlos para el futuro. Era lo más lógico y lo más necesario para afrontar aquellas situaciones, por lo que como sugerencia del Ejército Revolucionario, además de un cuartel para estos, se acordó la construcción y puesta en marcha de un par de complejos industriales, que darían empleo a la población, y recursos naturales a la isla; un complejo maderero y otro minero.

"Es un buen paso para activar la economía de la isla..."

No obstante, tanto Panda como Kisuke, eran al fin y al cabo guerreros, y tras estar recuperados al cien por cien de su batalla contra Notthingham, empezaban a entumecerse ante la falta de combates. Kisuke por su parte había estado entrenando y practicando casi a diario, pero aquello no era lo mismo que un combate, aunque fuese de entrenamiento, por lo que aceptó gustoso aquella oportunidad de medirse con su poderoso amigo.

-Claro que me parece bien, Panda.... Necesitamos mover estos cuerpos o nos pondremos como unos puercos antes de la matanza... kuhahahaha...

Tras recoger de donde se alojaban a Onikiba y Sode no Shirayuki, puesto que Yamigiri siempre iba prendida de su cinto, se dirigió al lugar que le había indicado el mink. Encendió un cigarrillo durante el trayecto, pensando en las ganas que tenía de comprobar hasta donde llegaban sus fuerzas, puesto que hacía un par de años mínimo que no combatía con el mink, y estaba seguro que su amigo se había vuelto muchísimo más fuerte. Además recordó que se había quedado con una de las lanzas del Jamones, por lo que la versatilidad y capacidad de combate de su compañero había crecido aún más. Kisuke, por su parte, tampoco había estado ocioso. Sus capacidades se habían incrementado y estaba desarrollando una técnica nueva, pero aún no había terminado de pulirla por lo que no le serviría contra el mink.

"La velocidad de Panda puede suponer un problema... pero cuento con ello..."

Sabía de sobra la capacidad de desplazamiento increíble que tenía su amigo, pero Kisuke estaba acostumbrado a medirse con gente que era más rápida que él en sus desplazamientos, por lo que no le pillaría por sorpresa, o, al menos, eso pensaba él. Lo que si había descartado por completo es que el panda usase aquel haki descomunal que tenía, el haoshoku. El mink era alguien que gozaba de los combates, y, como el antiguo pescador no tenía ese poder, usarlo quizá pondría fin a la contienda al momento, por lo que no podrían disfrutar ni uno ni otro de pelear.

Tras un rato caminando, al final llegó al lugar indicado donde, con una sonrisa observaba como el mink iba caminando de un lado a otro observando las plantas con evidente gesto de impaciencia. Aquello le resultaba un tanto cómico al antiguo pescador pero quiso sacar de su sufrimiento a su compañero por lo que cuando puso un pie en el claro del bosque le dijo:

-Lamento la espera, Peluchito... Tenía que ir a buscar a mis compañeras de baile... ¿bailamos?

Y dicho esto, se puso en posición de desenvainado mirando al mink con una media sonrisa dispuesto a demostrar sus habilidades, mientras desplegaba su kenbunshoku medio en un radio de 5 metros. Era el momento, después de tantos meses, comenzaba "la Hora de las Tortas".

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RE: [Presente relativo - Entrenamiento] Master & Commander - Max D. Bambú - 15-11-2025

Un lejano sonido metálico alertó al panda de que algo había cambiado en el claro en el que se encontraba. En la distancia, Kisuke acababa de llegar a escena y lo hacía desenvainando su arma y adoptando una postura de combate, pero todavía estaba demasiado lejos como para que la contienda pudiera comenzar adecuadamente. No le disgustó la entrada de su camarada. Primero porque a penas había podido escucharle, pero le conocía tan bien que se podía imaginar lo que había dicho. Segundo porque Yamigiri no salía de su funda a no ser que fuera a ser utilizada en un combate de forma inmediata. Una sonrisa cruzó el rostro del mink. —Ya era hora camarada, pero permíteme acortar distancias antes de nada... —Sin más aviso que este, Don Bambú pegó un poderoso salto de treinta y nueve metros de largo y empezó a correr a toda velocidad hacia su camarada. La distancia de ciento cincuenta metros que los separaba se acortó en un suspiro a setenta y tres nada más. Al final de su camino, el oso aprovechó para desenfundar su nuevo y flamante escudo con su mano derecha. Su plan estaba claro, aunque seguramente su camarada estaría un poco confuso al respecto. —Llevo mucho tiempo deseando esto, Kisuke. —No había rangos en aquel momento, ni saludos ni conversaciones previas a la catástrofe que estaba a punto de dar comienzo. El perímetro estaba asegurado, los guerreros listos para la contienda y la sangre a punto de ser derramada. La única contención, aunque no sin esfuerzo, sería el haki de los conquistadores. Una habilidad que otorgaba el poder de terminar los combates antes de empezarlos. Algo que, si bien útil, sería extremadamente aburrido en una circunstancia como aquella.

El panda empuñó su escudo de una forma curiosa, más por el borde que por el centro como habitualmente se agarraban. Sus piernas semiflexionadas aguardaban el momento del siguiente acercamiento, ya que dudaba de que Kisuke pudiera recorrer la distancia que les separaba en un suspiro.

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RE: [Presente relativo - Entrenamiento] Master & Commander - Kisuke Kageyama - 16-11-2025

Kisuke se sintió ridículo, puesto que Panda estaba más lejos de lo que había pensado en un primer momento, y estaba seguro de que no había hablado lo suficientemente alto como para que este le escuchase. No era la primera vez que le pasaba algo así y se regañó a si mismo por ser tan descuidado con las distancias. Estaba seguro de que esa era una de las causas de que siempre le hiriesen de gravedad, por lo que se propuso trabajar en ello para que aquello no se volviese a repetir. No obstante, a pesar de que el mink seguramente no le hubiera escuchado, sí había detectado que había llegado, puesto que se giró hacia él en el momento en que habló.

"Kuhahahaha... el cabrón siempre está preparado..."

Podía entenderlo, la emoción del combate, la adrenalina de mostrar tu poder y comprobar el del rival, el sentimiento de victoria o derrota... todas aquellas sensaciones eran lo que movían a ambos durante la batalla y, en el caso de Kisuke, el sentido del deber, puesto que, más allá de la responsabilidad que implicaba tener el rango que él ostentaba, siempre había ligado su camino de la espada a ayudar a los desfavorecidos y liberar a los oprimidos, razón por la cuál se había enrolado en el Ejército Revolucionario, hacía ya varios años en el West Blue, en su natal Ballywood.

"Céntrate Kisuke, o si no vas a pagarlo... Recuerda que te enfrentas a Panda..."

El mink estaba lejos, más de lo que había parecido en un primer momento, aunque el panda redujo la distancia a la mitad en un suspiro a tal velocidad que Kisuke no pudo seguir con su vista, y además estaba fuera del rango de su Kenbunshoku. La distancia era un problema para Kisuke, que no era veloz moviéndose, por lo que aquello, en cierta medida, le convenía, pero seguía estando demasiado lejos para un ataque. No obstante, sujetando aún la empuñadura de Yamigiri con la mano derecha, hizo lo mismo que su compañero y dio un salto hacia adelante cubriendo una distancia de 24 metros, quedando a menos de 50 de su compañero, y observó que Panda sacaba un sólido escudo.

-No sabía que tenías juguetes nuevos, Peluchito... kuhahahaha.

Emocionado por la previsión del mink, Kisuke echó a correr recorriendo otros 17 metros, quedando aún a poco más de treinta de su compañero, con la mano sujetando la empuñadura de Yamigiri, que esperaba ansiosa en su vaina el momento de salir y cortar todo a su paso. No obstante, tuvo la deferencia de girar la vaina 180 grados para, en el momento de golpear a su compañero, hacerlo con el lomo de la hoja de su katana, no quería tampoco herirle gravemente, porque no pensaba contenerse, así como su compañero tampoco lo iba a hacer, eso era algo indiscutible.

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RE: [Presente relativo - Entrenamiento] Master & Commander - Max D. Bambú - 18-11-2025

Tal vez había sido un espejismo provocado por sus ansias de batalla, pero al acercarse a su contrincante se percató de que su espada no estaba desenvainada, sino que su filo permanecía encerrado todavía si bien su dueño estaba listo para dejarlo salir a la mínima. Esto no le preocupaba, pues Kisuke era un muy diestro espadachín y ya le había visto alguna vez atacar con técnicas de desenvainado. Mientras Don Bambú preparaba su escudo, Kisuke se adelantó de un salto otros 24 metros, acortando la distancia todavía más hasta los 49 metros en total. Su comandante hizo una pequeña observación acerca del nuevo juguete de Don Bambú, pero no había acudido allí para mantener amenas conversaciones sobre sus recientes adquisiciones, sino para enseñarle a su superior las nuevas fuerzas que había desarrollado con el pasar de los años. Mientras Kisuke hablaba, Don Bambú volvió a desplazarse corriendo. Esta vez se movió 29 metros hacia delante, acortando la distancia hasta los 20 metros. Con un torpe movimiento, mientras Kisuke empezaba a avanzar hacia delante a una velocidad que Bambú podía seguir perfectamente con la mirada, hizo retroceder su brazo derecho hacia atrás y procedió a catapultar con todas sus fuerzas el escudo que acababa de agarrar. El proyectil, ahora recubierto del característico negro del haki armadura, recorrió la distancia que los separaba en un instante para impactar contra la mano con la que Kisuke estaba empuñando a Yamigiri. —No te contengas, Kisuke, porque sabes que yo no lo haré. ¡HONHONHON! —El panda se reía a carcajadas, pero no por ello subestimaba a su compañero. Estaba muy atento a las fluctuaciones espirituales de su aura y era consciente en todo momento de cuáles eran sus intenciones verdaderas.

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RE: [Presente relativo - Entrenamiento] Master & Commander - Kisuke Kageyama - 23-11-2025

Kisuke sonrió al echar a correr de nuevo, porque el Panda se lanzó desapareciendo de su vista una vez más. La capacidad de ver al enemigo era algo clave en combate, porque podía darte la oportunidad de defenderte; por eso el kenbunshoku era tan importante, y por eso debían seguir mejorando en esa habilidad. No en vano la velocidad de movimiento del propio Kisuke era bastante mejorable, pero era lo suficientemente hábil como para ser capaz de defenderse.

"Veamos que nos tiene preparado el peluchito..."

El cabrón del oso era rapidísimo y sabía que debía ser cuidadoso, aunque no aflojó en su carrera, cuando de repente, Panda apareció en su radar de haki de visión y cuando estaba a apenas tres metros pudo ver como le lanzaba el escudo prácticamente a quemarropa, pero Kisuke esperaba algo así por lo que tensando su musculatura, desenvainó a Yamigiri, imbuyendo la hoja de su preciada katana con haki de armamento y desviando el escudo hacia la derecha.

-Ittoryuu: Sesupurukatto...

Aprovechando el desenvainado con el que había desviado el escudo, el antiguo pescador lanzó un ataque con el lomo de la katana, imbuida en haki de armamento, descendente sobre el hombro izquierdo y el pectoral del mismo lado, tras lo que dio un salto hacia atrás quedando a cinco metros del Panda. Sin quitarle el ojo de encima, desenvainó también a Onikiba, tornándola negra con su haki de armamento con una torva sonrisa.

-Suficiente calentamiento, ¿no crees, Peluchito...?

Sabía que su compañero era muy poderoso, quizá más que él mismo, pero estaba claro que aquel duelo amistoso era algo que ambos estaban esperando desde hacía mucho tiempo, y que seguro les iba a servir para mejorar sus habilidades a ambos, para mayor gloria del Ejército Revolucionario.

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RE: [Presente relativo - Entrenamiento] Master & Commander - Max D. Bambú - 26-11-2025

El escudo surcó a toda velocidad el menguadísimo espacio que separaba a comandante y mariscal, buscando impactar en la mano del primero con plena intención de dificultarle el desenvainado. Sin embargo, Kisuke demostraba una vez más por qué era un comandante revolucionario. Con una velocidad que Don Bambú sólo podía sentir en su espinazo, mas no percibir con la vista, Kisuke desvió el escudo con un diestro movimiento de katana. La pobre herramienta voló en otra dirección, clavándose en el suelo a unos 17 metros del dúo revolucionario. Kisuke, ni corto ni perezoso, aprovechó este desenvainado inicial para pronunciar una de sus principales técnicas de combate a 1 espada. Sin perder ni el ánimo ni la sonrisa, Don Bambú recubrió su torso con un denso haki de armadura. La velocidad con la que este se manifestaba era tal que igualaba o incluso superaba a la de Kisuke con sus espadas. El lomo de la katana impactó con fuerza contra su hombro, pero no causó un dolor tal que aturdiese al panda. Más bien al contrario, dolió tan poco que el panda se preguntó si Kisuke iba verdaderamente en serio o si su piel se había convertido en bakumetal por unos instantes. Acto seguido, el samurái se alejó de un salto, desenvainando su otra espada y recubriéndola de haki armamento. El lugar donde fue golpeado no sangraba, por lo que Don Bambú dedujo que, de nuevo, Kisuke no estaba usando el lado cortante de sus espadas. —Oe, aprovecha la ventaja de los cortes, no me vas a quitar un brazo honhonhon. —¿Suficiente calentamiento? Desde luego. Ante aquellas palabras, Don Bambú decidió liberar de una vez por todas el electro que se estaba guardando. Las chispas empezaron a recorrer todo su pelaje, anunciando que el entrenamiento de verdad acababa de comenzar.

Sin previo aviso, Don Bambú se desplazó a toda velocidad hacia delante, recubriendo su mano derecha con haki armadura y catapultando la misma hacia el rostro de Kisuke, ejecutando una poderosa palmada desde los dos metros de distancia y permaneciendo con la guardia alta en ese mismo punto, con la mano derecha todavía proyectando una palmada y la izquierda aguardando cerca de la cintura con la palma hacia arriba.

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