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Mista lova lova, sexy undercova [Pasado |Elara Vangrim ] - Versión para impresión

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Mista lova lova, sexy undercova [Pasado |Elara Vangrim ] - Heras - 11-12-2025

Primavera año 15 

Sonidos de gaviotas, agua que se mece, madera que rechina pasos que van de un lado al otro. El puerto en movimiento, los pescadores que llegamos del barco luego de salir a recolectar el cardumen. Las cuerdas son arrojadas de los veleros de pesca que no son para quedarse quieto en ningún momento. Barcos pequeños, justo para las tripulaciones que los abordan, adaptados para recoger con redes parte de aquella hermosa pesca. 


Son activamente descargados en diferentes muelles, el comercio, vivo, movimiento, la gente de otras islas que pujan por la variedad de pesca para zarpar con la mercancía más fresca. Lo más cotizado de baquella la pesca y no solo con redes, también son expertos con los arpones para cazar peces con escamas muy hermosas que puedes hacer un platillo gourmet en sabor y aspecto. 


—He muchachos cuidado con los nudos al atracar no quiero tener que volar a rescatar el barco yo solo.— Les avisé en lo que arrojaban las cuerdas y por un lado de manera que pudiéramos ajustarlos nudos de la manera correctas. De la misma manera otro compañero dejaba caer el ancla para afianzar correctamente el suelo marino. Voy agarrando el timón con confianza de mis habilidades. Finalmente todo asegurado me tocó bajarme y volar con mis compañeros que me tomaron cada uno del brazo para volar hasta suelo firme. 


Empleador

Nuestro empleador en tierra nos esperaba. Todo gordito, sonriente, siempre nos trataba bien a la hora de trabajar y nos pagaba descente. No era el mejor precio pero era una trabajo honesto que me llenaba el alma. Puede que sea un poco peligroso, pero en cualquier momento siempre podíamos pirar volando. 
—Bien hecho muchachos, veo que han regresado con vida y es lo que más me importa. Ahora ya estoy negociando con una gente de Sorbert que desean nuestra pesca de hoy y pagarán según el peso. Cuando tenga el dinero pasen por la tienda a recibir el resto su paga.—


Nos adelantó con unas pequeñas bolsas que al agarrarlas se podían sentir pesadas pesadas de la cantidad de Berries que tiene para nosotros. Es una parte de nuestro acuerdo que siempre solemos recibir tres pagos, el de salida, el de regreso y luego de la venta. Claro que ganábamos menos pero podíamos cubrir mejor nuestras necesidades. Con ello puedo pagar las deudas y si es necesario darme uno que otro gustito. 


Con la primavera a todo dar me apetecía divertirme un poco. Creo que el olor de la isla. El movimiento, hoy apetece divertirse un poco y disfrutar este dinero bien ganado en el boulevard. —No se preocupe que nosotros estamos muy contentos de que nos de la oportunidad. Pasaré mañana por el resto.— Yo por mi parte me retiraría y buscaría alguna taberna o donde pudiera disfrutar este buen dinero. Un lugar donde darme un buen baño de espuma que me libere todo el estrés.


RE: Mista lova lova, sexy undercova [Pasado |Elara Vangrim ] - Elara Vangrim - 11-12-2025

Ella no había tardado demasiado en gastar parte del dinero que ella había recibido. Apenas terminó el trabajo con los demás pescadores de la isla, se separó del grupo y se metió en la primera taberna que encontró abierta en el boulevard del lugar. Necesitaba tomar algo caliente, algo dulce, algo que le quitara el olor que tenía y la sensación de pescado que tenía pegado hasta en las plumas de sus alas. Pagó un baño rápido, lleno de espuma, casi quemándose la piel por lo caliente que estaba el agua, pero saliendo por fin con el cuerpo relajado y el cabello oliendo a flores, algo que la hacía sentir bastante cómoda y también demasiado reconfortante.

Después cuando ella ya había salido, pidió una comida demasiado sencilla: pan recién horneado, una sopa espesa y un vaso de algo dulce que no parecía fuerte… hasta que lo era. Cada sorbo le calentaba sus mejillas y la hacía hundirse un poco más en el asiento. Aún así, la taberna del lugar estaba demasiado ruidosa por las personas que estaban en el lugar, demasiado llena, demasiado viva, para el cansancio que la propia Elara tenía.

Cuando ella pagó la cuenta, se subió las mangas del abrigo y comenzó a caminar hacia la salida del lugar, empujando la puerta de madera con la cadera mientras se acomodaba el bolso en el hombro. Afuera el aire se sentía un poco más fresco, y por un momento sintió alivio. Pero no alcanzó a dar dos pasos. Ni uno completo, porque le pasó algo que ni ella misma se podía asegurar de lo que había pasado.

Elara mientras cruzaba el umbral de la puerta, su rostro chocó de lleno contra algo demasiado firme, cálido y… blando en el peor sentido posible. O más bien, en el mas embarazosamente evidente, algo que ni la propia Elara podría haber pensado, era demasiado para ella.

Elara con muchísima torpeza, rebotó hacia atrás como si hubiera golpeado un muro acolchado, perdió totalmente el equilibrio y cayó sentada en el suelo, con las alas tiesas por el susto, las mejillas ardiendo y los ojos muy abiertos. Realmente se sorprendió por lo que había pasado, por lo que sucedía. ¿Cómo iba a estar pasándole eso justamente a ella? Siempre metiéndose en dónde no debía de estar…

-¿Q-Qué…? ¡¿P-Pero qué… fue eso?!-

Le tomó más de un segundo para poder darse cuenta, hace mucho que ella jamás pensó que pasaría esto. Ella había chocado directamente con los pectorales blandos y duros de ese hombre, directamente con ese hombre enorme que estaba justo en la entrada.

Ella seguía en el suelo, sin saber si esconderse, pedir disculpas o hundirse bajo las tablas de la madera de la taberna.


RE: Mista lova lova, sexy undercova [Pasado |Elara Vangrim ] - Heras - 12-12-2025

Mi entrada a la taberna debía ser silenciosa, hasta que no esté bien acomodado no deseaba llamar demasiado la atención. Pero mi entrada no fue para nada lo deseado. Su aparición, estrepitosa, llena miradas pues en cuanto iba a cruzar el umbral me tropecé con una pelirroja que en el suelo me miraba como los venados a la luz. 



Los adyacentes inmediatos nos miraban con una atención digna de aquellos que pueden comenzar a pelear en cualquier instante. Pero eso no va a ocurrir, mi mirada sobre ti de arriba a abajo no está encantada, de hecho es una mirada que solo está algo cansada. No lo estoy pensando ni procesando, que mis ropas se vieran ensuciadas, las miradas, la presión, que la pelirroja estuviera a punto de llorar. 


Mi vista aguda me dejó ver que ella está igual de nerviosa. Sin decir nada dejó ver mis majestuosas alas al abrirlas para que todos las apariencias y las disfruten como un espectáculo único. Mis alas son una presencia que no se puede ocultar, además de que son una atracción a la vista. Sin perder ni mi estilo ni mi porte me puse sobre una de mis rodillas para extender una de mis manos hacia ella. —¿Te encuentras bien señorita?  Disculpe que no te vi tras el umbral.— Señalé inmediatamente antes de mis brazos fueran hacia ella. 


Cómo a una princesa la lleve en brazos, liviana, nó como una pluma, pero si lo suficiente para no presentar esfuerzo alguno. Me disculpe con ella pero la pobre se había ensuciado igual que yo y no solo eso había perdido su comida, no lo podía dejar así, pues tendría que ayudarla. Tampoco soy un gran samaritano, ciertamente por los ojos había notado que ella es una chica con belleza a los ojos, además de que sus expresiones le daban una inocencia que había ayudado a que yo fuera una buena persona. 


Pasé con ella en brazos como si fuéramos una pareja de recién casados. Haciendo honor a la correcta tradición de llevar a la mujer en brazos hasta el final. En la barra pasé a la parte posterior que nos llevaría a los pisos superiores donde se alquilaban baños de tinas a la par de habitaciones para uno que otros huéspedes que no se vieran problemáticos. —Heidy. Usaré uno de tus baños y probablemente una de tus habitaciones tambien.—


Indiqué antes de seguir mi camino por las escaleras hacia arriba. Si bien mis brazos uno estaba tras sus piernas y otro tras su espalda no intentaban ningún movimiento extraño ya que yo solo pensaba salir de la presión social. Más allá de la escalera aproveché de que ya no teníamos a todos sobre nosotros pues en el piso de arriba había nadie en el pasillo a la vista.


—¿Te encuentras bien?—  Redundante, pero ciertamente al inicio ignoré por completo su respuesta ya que solo quería estar seguro de que ella estaba viva. —Ahora ya salimos de los ojos de todos.— No la bajaba, no me iba a nacer hacerlo pues yo lo que quiero es darme un buen baño así que mi camino va en esa dirección. —Yo necesitaba que nos quitemos esa presión de todas las personas. Y darme un buen baño.— Pasé por la puerta donde había atras una tina adecuada para alguien de mi tamaño, solo entonces te bajé para que te puedas sentar en el filo del baño y que estés cómoda. 


Quien avisa no es traidor así que puse a llenar la tina de baño mientras esto ocurría procedía a desvestirme y a mostrar mi cuerpo guapo, poderoso, asombroso, muy hermoso, soy precioso, armonioso.



RE: Mista lova lova, sexy undercova [Pasado |Elara Vangrim ] - Elara Vangrim - 15-12-2025

Elara no entendía absolutamente nada de lo que estaba pasando. Todo había ocurrido tan rápido que su cabeza todavía estaba intentando alcanzar a su propio cuerpo, pero no lo lograba. Apenas había salido de la taberna, sin hacer nada malo, solo queriendo caminar tranquila, y ahora estaba… así. Con el corazón acelerado, con las alas rígidas y con la sensación de que estaba metida en un problema que ella jamás había pedido. Otra vez. Siempre le pasaban estas cosas. Siempre.

Uno a veces cree que las cosas van a salir mal, pero ni siquiera ella, que siempre era tan pesimista, se habría imaginado algo como eso. Todo había sido demasiado rápido: el golpe, la caída, las miradas. Y antes de que pudiera siquiera decir algo más que un tartamudeo, el tipo la había levantado en brazos.

—¿¡E-EEEEHHHH!?— gritó bajito, como si eso hiciera que no se notara lo escandalizada que estaba por dentro. —¡N-No hace falta! ¡Yo puedo caminar, de verdad! ¡D-De verdad!— sus brazos quedaron medio levantados, como si no supiera dónde apoyar las manos. No podía tocarle el pecho. Ni el cuello. Ni la cara. ¡¿Dónde se suponía que iba a agarrarse sin parecer una degenerada?!

Elara estaba demasiado roja, pero demasiado roja. Él la seguía cargando como si nada. Realmente era algo incómodo para ella, demasiado incomodo. Pero no podía hacer mucho más.

—E-Esto es muy extraño… n-no debería estar así, nee…— murmuró en voz bajita, porque le daba vergüenza hasta hablar. El calor de su cara no bajaba. Las alas seguían tiesas, sucias del suelo, temblando de pura vergüenza. Cuando pasaron por la barra y él avisó que usaría un baño, ella sintió que se desmayaba un poco por dentro.

—¿B-Baño? ¿U-Una habitación…?— repitió en voz baja, tragando saliva con fuerza, como si le costara procesar lo que estaba oyendo. ¿La iba a matar? ¿La iba a encerrar? ¿LA IBA A VER EN ROPA INTERIOR? ¿QUÉ ES LO QUE ÉL TENÍA DESEOS DE HACER? ERA MUY DIFÍCIL PARA COMPRENDERLO A ELLA. Y realmente no sabía si lo lograría realmente.

Cuando por fin la bajó, Elara quedó sentada en el borde de la tina como un pollito. Se acomodó el vestido como pudo, cerró las piernas de forma nerviosa y abrazó el bolso contra su pecho como si fuera un escudo. Lo miró, pero no por mucho rato. Porque cuando él empezó a desvestirse, ella entró en pánico.

—¡¿P-P-POR QUÉ TE ESTÁS DESVISTIENDO?! ¡¿Q-QUÉ SIGNIFICA ESTO?! ¡¿ACASO ESTOY EN UNA SITUACIÓN ROMÁNTICA O QUÉ?!— chilló desde su rincón, tapándose medio rostro con las mangas del abrigo. —¡Y-Y-YO NO… NO ESTOY LISTA PARA VER PECTORALES NUEVAMENTE, YA ME CHOQUÉ CON UNO, BASTA!— Le dio la espalda, se quedó paralizada, como si girarse haría que todo esto fuese una situación de lo más normal. El corazón le latía demasiado incómodo, mientras que esperaba levantarse del lugar para que la situación no fuese más incómoda de lo que ya era. —¿Q-Quién eres tú?— alegó en voz baja. No sabía qué más podía pasar. Pero al menos intentaría… de alguna manera. Sentirse bien. Aunque sea algo difícil para ella.